Notas sobre el Franquismo
Abstract
Martínez Alier, Joan
Full text
NOTAS SOBRE !EL FRANQUISMO
*
Juan Ma ínez Alie
(Uni e si a
Au bnoma
de
Ba celona)
Es e ensayo o ece las bases pa a una discusión que es á oda ía abie a
sob e la na u aleza del es ado anquis a. De un lado, se acome e una dis-
cusi6n c i ica de la ca ac e ización de Linz del anquismo como un égimen
au o i a i0 de
plu alisme
limi ado. Po o o lado, se es udia la ideologia
socio-económica de 10s co po a i is as ca ólicos
y
10s economis as ecnoc á-
icos en España desde
1939
como elemen os ideológicos básicos acionali-
zado es
y
legi imado es del égimen, y de alguna o ma como exp esión de
las elaciones especí icas en e clase y pode que le ca ac e iza. Ambos apa -
ados es & unidos po una línea a gumen a1 básica: comp ende 10s me-
canismos básicos del anquismo median e el análisis c i ico de sus ideólo-
gos
y
es udiosos.
*
El p esen e a iculo es una e undición
de
dos ensayos publicados en
Cuade ;'
nos de Ruedo
Ibé ico,
niuns.
43-45
(1975).
27
Pape s:
Re is a
de
Sociologia
8
(1978)
LQ
ca ac e ización del
anquisme
como égimen c au o i a iow
de
c plu alis no limi ado)>
Linz es amoso po habe u ilizado el concep o de <{ egimen au o i-
a i~~,
de inido como un < plu alismo limi adoa, un e ce é mino den o
de la ipologia
o ali a isme-democ acia
plu alis a. El caso español cae
den o de ese é mino medio del <<au o i a ismos: no es una democ acia
plu alis a donde 10s pa idos poli icos exp esan 10s in e eses de dis in as
secciones de la sociedad y compi en po el pode median e elecciones,
ni
es ampoc0
un
égimen o ali a io (como la Rusia de S alin o la Alemania
de Hi le ) po que aunque ha habido un solo pa ido (la Falange o
< Mo-
imien o Nacional>>) ha habido o as endencias que han pa icipado del
pode (p opagandis as ca ólicos, Opus Dei). Ese pa ido poli ico no ha
di igido nunca oda la ida socio-económica, ha habido asociaciones de in e-
eses como las Cáma as de Indus ia, hay g upos de p esión ue a del
cuad o Falange-Sindica os Ve icales. Muchos poli icos y unciona ios del é-
gimen no han compa ido la ideologia del pa ido e incluso se han decla-
ado a sí mismos < expe os apolí icoss, 10 que seda impensable en
un
égimen o ali a io. Hay, en in, un bajo g ado de mo ilización polí ica:
se deja a la gen e que i a anquila, apá ica, despoli izada, excep o al
ez en momen os de c isis del égimen (como pudo se
1947
o diciem-
b e de 1970) cuando se o ganizan mani es aciones públicas en apoyo del
mismo.
Hay oda una li e a u a en ciencia polí ica no eame icana, inculada
a la sociologia de la < mode nizaciÓn)>, que dis ingue en e sis emas poli i-
cos
se&
el g ado de pa icipación o mo ilización, medido po indices
ales como el núme o de a iliados a pa idos, el núme o de o an es (donde
hay elecciones), el núme o de pa icipan es en mani es aciones, el núme o
de audi o es de discu sos poli icos o de lec o es de p opaganda pon ica.
C eo que es necesa io dis ingui en e ese ip0 de pa icipación abie a
y
10 que se pod ia llama pa icipación po encial.
upape s, Re is a de Sociologia
Pensemos po ejemplo en el análisis del cccaciquismo~> en Espaíía. La
explicación p edominan e hoy en dia dejó de in e esa se po 10s abusos
denunciados, po ejemplo, po un Joaquin Cos a: elecciones ucadas y
<cpuche azoss más o menos desca ados. Hoy esos enómenos son is os
como consecuencia de la igencia de un sis ema elec o al democ á ico en
una sociedad polí icamen e apá ica. El caciquismo acabó (en las egiones
en que acabó) cuando el g ado de pa icipación polí ica aumen ó; pa idos
poli icos nue os mo iliza on polí icamen e a 10s ciudadanos, que se in e-
esa on en onces po las elecciones.
Es a in e p e ación ale al ez pa a la España de la Res au ación.
Una despoli ización que pe mi ia
al
mismo iempo que oda la poblaci6n
adul a masculina u ie a de dho a o o y que el pode es u ie a en manos
de una éli e polí ica muy pequeña, di idida en e conse ado es y libe-
ales sin amenaza se ia de e ce os, es una despoli ización muy dis in a a
la que Linz p e ende que exis e bajo el égimen anquis a. Las medidas
que el Es ado se e p ecisado
a
oma pa a ga an iza esa c despoli iza-
ción, son muy dis in as: en un caso, con despoli ización genuina, el Go-
bie no puede se libe al, pues o que es el p opio ca ác e de la sociedad 10
que asegu a la es abilidad polí ica; en el segundo caso (cuando exis e una
pa icipación polí ica en po encia) el Gobie no iene que oma medidas
pa a e i a la poli ización. La <capa ia)> y <<despoli izaciÓn)> sob e 10s que
se asien a el égimen au o i a io anquis a no pueden se omadas como
da os:
al
con a io, la ep esión y el miedo que
el
égimen au o i a io
p oduce si en pa a ga an iza que pe sis an.
La p ime a ez que me sen i en ado de c i ica a Linz ue cuando
esc ibía mi lib o sob e 10s con lic os de clase en el campo andaluz. La no-
ción de <capa íal> o adespoli izacióne me pa eció poc0 adecuada pa a des-
c ibi las ac i udes polí icas de 10s ob e os ag ícolas andaluces
(y
segu a-
men e 10 mismo ale pa a 10s ob e os españoles en gene al) y me pa eció
endenciosa po cuan o se ia pa a ocul a la impo ancia de la ep esión
y
el
miedo. En 10s análisis de Linz no se hace hincapié en 10 que es oda ia
el hecho básico de la ida polí ica española: la e oz ma anza de 10s
años
1936-1944
y la memo ia de esa ma anza, cuyo máximo esponsable,
el
gene al F anco, ha sido lógicamen e, símbolo de un égimen que ha
inspi ado mucho miedo po la c ueldad que demos ó en esos años. Dejé
pasa la ocasión po que en an o que Linz es udia el égimen anquis a en
su conjun o, mi análisis es aba limi ado a una pa e de una sola p o incia
y p es aba además más a ención a 10s aspec os económicos que a 10s po-
li icos. De o o lado, analiza ese miedo eque ia abo da emas de psicología
social.
Y
me acabé de desanima cuando una búsqueda bibliog á ica de la
li e a u a de 10s poli ólogos sob e el mido (en Espaiia u o os paises) dio
No as
sob e
el
anquisme
esul ados muy menguados, 10 cual es so p enden e pues o que la mayo
pa e de 10s pob es del mundo ienen, c eo yo, miedo a me e se en po-
lí ica.
Es e dad que Linz dis ingue dos sub ipos de egímenes au o i a ios
con base p ecisamen e en
el
g ado de mo ilización polí ica. En casos como
el español, en que
el
nue o égimen llega al pode as un pe íodo de lucha
ci il y de al a de consenso bajo un égimen libe al, el égimen iene in e és
en u iliza 10 que Linz llama la <(apa ia)> y c despoli izaciónn de aquella
pa e de la población que se supone pod ia se con a ia a la polí ica del
6gimen. Pe o hay o os egimenes au o i a ios que ope an en sociedades
donde las masas no han sido nunca mo ilizadas y son ácilmen e manipu-
lables, al menos inicialmen e; es a si uación es ípica, c ee Linz, de paises
subdesa ollados donde ha exis ido p e iamen e un dominio colonial, o
una mona quia adicional, o incluso una democ acia oligá quica.
En es e úl imo caso al ez clasi ica ía Linz
al
ac ual égimen mili a
pe uano, en 10 cual es a ia a mi juicio equi ocado, pues, aunque el po -
cen aje de o an es e a muy bajo en el égimen an e io , el g ado
de
apa -
icipación)> e oluciona ia
po encial
de 10s indios de la Sie a ha sido siem-
p e muy g ande, y
el
égimen nacido del golpe mili a de
1968
es 6 (diga
10 que diga) más bien in e esado en con ola y desmo iliza que en mo-
iliza
a
las masas.
Así, pues, c eo que la di e encia en e egímenes au o i a ios (en gene-
al, con escasa mo ilización polí ica) y o ali a ios
con
un
al o g ado de
mo ilización polí ica, o ques ada po el pa ido Único) no es una di e-
encia que aya
al
ondo de las cosas. La na u aleza de un égi nen como
el
anquis a impide que las encues as de opinión pública hagan las p e-
gun as ele an es. [Cons ui indices de apa ia polí ica a base de p egun a
a la gen e si saben 10s nomb es de 10s minis os
o
si se en e a on del
es a u o de asociaciones poli icas, es absu do. Pa a sabe si 10s ob e os
espaiioles es án, y han es ado, an despoli izados como puede pa ece , ha-
b ia que p egun a les si saben chis es con a F anco, si escuchan Radio
España Independien e, si se aleg a on, en is ecie on o se sin ie on indi-
e en es el dia de la oladu a del almi an e Ca e o Blanco. (Cuál es el
encues ado que se a e e a p egun a ales cosas? ~Qué al ísimos po -
cen ajes de <(no con es an)> da ían ales encues as?
El concep o de < mo ilizaciÓn)> (o < desmo ilizaciÓn~>) no si e pa a
cap a las ac i u'des poli icas del p ole a iado. En mi es udio sob e el la i-
undismo, u ilicé el concep o de <(consciencia dual)>. No puede deci se que
10s ob e os es án con o mes o discon o mes con la si uación, sino que es
más exac o deci que es án a la ez con o mes y discon o mes: de un
lado se c een impo en es pa a cambia la
y,
en ez de asumi esa al a de
<<Pape s)> Re is a de Sociologia
ue za y de con esa ese miedo y de a a de supe a los, muchos p e ie-
en oma una ac i ud a alis a y mani ies an un cie o ecelo an e 10s
mi-
li an es que p e enden saca los de esa inac i idad; de o o lado, a pesa de
esa calma apa en e, hay una p o unda incon o midad con la si uació, que
a eces es di ícil descub i po que se disimula bajo esa capa de a alismo.
Hacia dónde an a i en sus ac uaciones, depende de la ue za de la ep e-
sión polí ica y de la pe sis encia del miedo. Po an o, es e óneo oma la
<cdespoli ización)> como un da o, po que puede desapa ece de un dia pa a
o o. No es que el égimen se ap o eche de esa despoli ización, sino que,
po el con a io, esa despoli ización pe sis i 6 mien as el égimen enga
su icien e ue za
e
imponga suiicien e miedo como pa a impedi una po-
li ización abie a.
La ca ac e ís ica más impo an e del égimen <cau o i a iow no es, sin
emba go, el bajo g ado de mo ilización polí ica, sino
el
que pe mi a un
<cplu alismo limi ado)>. En la concepción de Linz, es p ecisamen e la
sapa ia)> y la <cdespoli izaciónn de g an pa e de la población (que se
oman como da os de la ealidad social, y no como cues iones a explica )
10 que hace que el égimen ole e un plu alismo limi ado, plu alis no que
no llega a desbo da se ni a pe mi i cambios d ás icos en el pe sonal go-
be nan e. En el caso español, la exis encia de ese plu alismo es bien e i-
den e: las ue zas polí icas que apoya on la suble ación mili a de 1936,
aunque se p e endió uni ica las en 1937, han man enido su p opia iden i-
dad. Es ácil clasi ica a muchos de 10s minis os de F anco en una u o a
de es as endencias: así, po ejemplo, Gi ón, alangis a; Ma ín A ajo,
acenepis a; López Rodó, opusdeís a; I u mendi, ca lis a. Esas a ias en-
dencias han desempeñado una de las unciones de 10s pa idos polí icos,
p esen ando opciones y p og amas de gobie no. F anco se ha inclinado en
di e sos momen os po una u o a de es as endencias, man eniendo una
cie a p esencia de las pos e gadas. Ese plu alismo es limi ado po que esos
g upos polí icos no son pa idos polí icos que p e endan log a el mayo
núme o posible de a iliados pa a así pode gana elecciones (eso es e iden e
en la
ACNP
y en el Opus Dei), y no esponden an e un elec o ado; además
ese plu alismo es limi ado en el sen ido de que es án excluidas de
él
o as
endencias polí icas exis en es en el país.
El esquema de Linz ha sido ap o echado po el p o eso Cha les
An-
de son en un lib o muy supe icial
The
Poli ical Economy o Mode n
Spain
(1970), cuya esis es que la elabo ación de la polí ica económica
en España ha seguido cauces y ha llegado a soluciones pa ecidos a 10s
Es ados con democ acia plu alis a. En e ec o, Ande son c ee descub i es
endencias en lucha en la elabo ación de la polí ica económica: una en-
dencia alangis a ( ep esen ada po Pa is Eguilaz); una endencia ecno-
No as
sob e
el
anquismo
c i ica (que iun ó en 1957-1959, ep esen ada po 10s polí icos del Opus
Dei); y una endencia que él denomina <ces uc u alis a~> ep esen ada po
economis as como Fuen es Quin ana, Tamames, Vela de, e c., quienes p e-
sen aban esis e o mis as. En e esas endencias ha habido, según Ande -
son, un <cdeba e
igo osa)>.
El égimen anquis a no ha elabo ado, pues,
su polí ica económica de mane a <( o ali a ia)>: ambién en es e campo ha
enido su papel el <cplu alismo limi ado>> que ca ac e iza a ese égi nen
au o i a io.
Las
elaciones en e Es ado y sociedad
en
un égimen de
plu alisme
limi ado no son las p opias de un égimen o ali a io, donde el pa ido
Único de e mina la polí ica a segui y donde es di ícil dis ingui en e el
Es ado
y
el pa ido. En España, la Falange no ha enido es e papel.
Según
Linz,
en un égimen au o i a io el papel de 10s <<expe os)>, de una
éli e bu oc á ica, es mucho mayo que en un égimen o ali a io p ecisa-
men e po que el égimen no exige es ic a idelidad a la ideologia polí ica
de
un
pa ido Único. Muchos de esos < expe os)> incluso se de inen a si
mismos como
capoli ic os^>,
como ha sido
el
caso de 10s unciona ios del
Plan de Desa ollo y muchos o os. Ande son ecoge es a idea y al con-
side a la polí ica económica como una cues ión de aplicación de p inci-
pios de la ciencia económica, que 10 mismo alen en España que en F an-
cia, se a e e a sos ene que las opciones son pocas
y
bien delimi adas,
y que el elegi en e esas opciones se hizo as un deba e in ens0 en el
que iun a on las p oposiciones p esen adas po 10s écnicos mis expe os.
El allo de la in e p e ación de Ande son es doble: de un lado, el deba e
sob e polí ica económica en o os paises es sin duda más amplio y, sob e
odo, es un an o eme a i0 p esen a esa ciencia económica no como una
ideologia mis de conco dia de clases sino como una e dade a ciencia
<capoli ica)>. Es deci , aunque la éli e bu oc á ica
y
10s ecnóc a as c ean
y
digan que ellos son <capoli icos>> y que es án simplemen e aplicando 10s
p incipios de su ciencia al campo poli ico (como economis as, o como
adminis a i is as), el analis a debe ia adop a una posición c í ica an e esa
p e ensión en ez de compa i la.
Esa
p e endida ausencia de ideologia en
el
égimen icau o i a ion an-
quis a me pa ece e ónea. Desde luego la ideologia alangis a pu a pe di6
muy p on o impo ancia (suponiendo que ue a alguna ez hegemónica
en e a 10s co po a i is as ca ólicos)
y
es ambién e dad que en el an-
quismo han con i ido a ias endencias. Pe o el e o iene, me pa ece, de
no oma se en se io la p opia deíinición del égimen como una < democ acia
o gánican (que no es ninguna on e ia)
y
de es udia más las di e encias
en e las di e sas endencias del anquismo que las ideas expues as po el
p opio F anco, que o man una ideologia bas an e cohe en e que combina
<(Pape s,
Re is a
de
Sociologia
las de esas endencias. F anco eclu ó el pe sonal polí ic0 en e endencias
y o ganizaciones polí icas que ienen p og amas coinciden es en 10 esencial
con el pensamien o del p opio F anco: básicamen e, la c unidadn y con-
co dia en e 10s homb es y las ie as de España.
Los co po a i is as ca ólicos espaiioles c eye on que debían se las
co po aciones )(o i sindica os e icales,) 10s Ó ganos ep esen a i os de la
sociedad,
y
en es o coincidie on con 10s nacionalsindicalis as, pe o en su
doc ina (aunque quizá no en su p ác ica polí ica a pa i de
1936)
el
Es ado no debía ocupa un luga an impo an e. El p incipio de la unción
suple i a del Es ado es ípico de la doc ina ca ólico-co po a i a,
y
la con-
apone al ascismo, donde el Es ado es supe io a la sociedad. El as-
cismo es co po a i ismo, más pa ido Único, más nacionalismo (0 acismo),
más
impe ialisme.
Es muy p obable que F anco haya compa ido mis bien
las esis ca ólico-co po a i as que las ascis as, aunque 10 que in e esa es
ija se más en las coincidencias que en las di e encias. Al espec o,
es
im-
po an e conoce ex os como los
del
pad e Azpiazu,
El
Es ado Co po a-
iuo,
y Víc o P ade a,
El
Es ado
Nue o,
ambos publicados du an e la
gue a, o poc0 an es. F anco ha compa ido las ideas de Rami o de
Le-
desma o de José An onio P imo de Ri e a en la medida Qbas an e g ande)
en que han coincidido con las de 10s co po a i is as ca ólicos y de 10s
adicionalis as.
Todos ellos c eían que debía ag upa se a la gen e en co po aciones
p o esionales que unie an a pa onos
y
ob e os, co po aciones que 10s ca-
ólicos eían como Ó ganos <(na u ales>>, an e io es al Es ado, mien as 10s
alangis a las eían como pa e in eg an e del Es ado. Todos que ían p os-
c ibi 10s pa idos polí icos clasis as, y es o es 10
decisi a.
Algunos admi-
ían la exp esión de in e eses egionales, con al que no se p esen a an como
in e eses nacionales (aunque la idea de que Espaiia es una única nación
es algo menos undamen al en 10s ca ólicos que en 10s alangis as). Todos
que ían p osc ibi 10s sindica os ob e os, aunque llega an a adnli i que
unos pseudosindica os de ob e os y pa onos negocia ían sala ios y condi-
ciones de abajo den o de las co po aciones (como ocu ia en I alia),
sin ole a de ningún modo la conexión en e es os sindica os y pa idos
clasis as se& la pau a co ien e en Es ados libe ales. Cuando F anco
despo icaba con a 10s pa idos polí icos
y
la democ acia libe al, exp esaba
el sus a o común a odas las endencias de su égimen: el epudio de 10s
pa idos polí icos clasis as que compi an elec o almen e po el pode , con
el
iesgo de que ganen 10s pa idos de la clase ob e a (o, mejo dicho,
10s pa idos nu idos mayo men e de o os de la clase ob e a, a 10s que
po an o les es más di ícil opone se a es a). Con a ese posible
y
peli-
g osísimo esul ado de la democ acia libe al, se esg ime la doc ina de la
< democ acia o gánicas.
El
enemigo no es an o 10s pa idos polí icos como
10s pa idos polí icos
clasis as.
(Cuando el égimen anquis a a i maba que e a una < democ acia o gá-
nicas, una sana en ación e a sol a la ca cajada, 10 cua1 hab ía sido un
e o . La idea básica es, en palab as de José An onio P imo de Ri e a, que
<{nues o égimen ha á adicalmen e imposible la lucha de clases, po cuan o
odos 10s que coope an a la p oducción cons i uyen en él una o alidad o gá-
nica)>. Ese ex o mues a bien cla amen e la con aposición en e demo-
c acia plu alis a, donde 10s pa idos polí icos no siemp e exp esan pe o
pueden exp esa in e eses de clase, y < democ acia o gánica)>. Los eó icos
de la democ acia o gánica c een en la posibilidad de que la lucha de clases
sea sus i uida, en g an pa e, po la colabo ación de 10s dis in os g upos
que pa icipan en la p oducción; la di isión del abajo p oduce, o debe
p oduci , una solida idad o gánica,
y
en
la sociedad cada g upo ocupacional
desempeña, o debe desempeña , una unción. Cuando el égimen anquis a
se d&e como democ acia o gánica es á u ilizando una de las iloso ías
polí icas de mejo calidad, an buena que en ealidad pa a muchos no es
iloso ia polí ica, sino sociologia polí ica cien í ica. Es posible e la socie-
dad como es ando basada en la coope ación a moniosa de 10s dis in os
g upos sociales que desempeíían dis in as unciones según la di isión del
abajo; cuando la coope ación no es a moniosa, co esponde al Es ado
in-
e eni ~(de endiendo ya sea el < bien común)> o el < in e és nacional,) pa a
egula las elaciones en e esos g upos. Mien as pa a el ma xismo esa
coope ación es iluso ia (ya que es un hecho que la sociedad se es uc u a
en clases y que ese con iic o adop a ca ác e dis in o según sea la mane a en
que una clase se ap opia del exceden e p oducido po o a), pa a o os 10
ano mal (e incluso < anómico)>) es más bien el
con lic e.
Cuan o más
c ea
uno en la posibilidad de coope ación a moniosa, an o más puede uno
pensa que la egulación es a al a a se democ á ica.
Na u almen e que en el caso del égimen anquis a, cuyo nacimien o
es 6 en una gue a ci il que ue una lucha de clases en el plano mili a , es
sumamen e cínico p e ende que exis e an a solida idad o gánica que la
egulación es a al de las elaciones en e g upos sociales puede se demo-
c á ica. Pe o es impo an e pe ca a se de que el modelo de o ganización
polí ica de una < democ acia o gánican (p ohibición de pa idos polí icos
clasis as, cáma as ep esen a i as co po a i as) de i a de un análisis socio-
lógico espe able, aunque endencioso.
El
concep o de democ acia o gánica
se basa en
un
análisis de la sociedad donde 10s g upos ocupacionales no se
cons i uyen en clases an agónicas, sino en Ó ganos que pueden colabo a
solida ia nen e si cada uno desempeña su unción en la di isión del abajo.
En con aposición a las esis de Linz, en
el
concep o de democ acia o gánica
<<Pape s>> Re is a de Sociologia
las clases sociales es án p esen es. En el análisis de Linz las clases sociales
es án o almen e ausen es: a Linz no le p eocupa si en el < plu alismo
limi ado)> cabe o no cabe la exp esión de in e eses de clase. Linz se mue e,
pues, a un ni el de análisis pu amen e o mal: el au o i a ismo es plu alis-
mo limi ado, pe o no se p egun a pa a qué g upos sociales es 6 más limi-
ado. De ahi que den o del concep o de égimen au o i a io an o quepan
España
y
B asil como Yugosla ia o la República Democ á ica Alemana.'
És a es, pues, mi c i ica al concep o de égimen < au o i a iou: si iene
de inido po se un plu alismo limi ado, es impo an e sabe pa a qué
clases es á ole ado y pa a cuáles es á p ohibido el exp esa sus in e eses
polí icamen e. Los demás asgos (mo ilizaciói~ escasa, desideologización
y
consecuen e impo ancia de una éli e bu oc á ica c apolí ican) son ambién
c i icables, pues o que la al a de mo ilización puede ocul a una mo ili-
zación po encial impo an e con a el égimen y no es po an o un asgo
del égimen, sino una consecuencia,
y
po an o el < apoli icismo)> de la
éli e bu oc á ica no nalmen e quie e deci adhesión a una ideologia bajo
la guisa de aplicación ecnoc á ica de p incipios p e endidamen e c cien i-
icosa. Veamos, pues, a con inuación, con cie o de alle, cuáles han sido
las ideologías de la de echa en España desde 1939 en el campo c ucial
de la dis ibución del ing eso,
y
ambién en 10 que espec a a la con a a-
ción colec i a de abajo, de an a impo ancia pa a la o ganización de la
clase ob e a.
Los co po a i is as ca dlicos
y
10s economis as ecnoc á icos
en España desde
1939
Una e olución no able en el co po a i ismo español ha sido que 10s
sala ios
y
condiciones de abajo deja an de se egulados únicamen e po
el Minis e i0 de T abajo, como ocu ió en e 1939
y
1958,
y
pasa an
a
se
de e minados median e con enios colec i os en e ep esen an es ob e os
y ep esen an es pa onales.
Cabe pensa que ue el desa ollo del
capi alisme
español lo que hizo
con enien e pa a la bu guesía la con a ación colec i a. Se quiso asl inc e-
men a 10s i mos de abajo y la mo ilidad de 10s ob e os a cambio de
inc emen os de sala ios y p imas negociados di ec amen e. Que haya sido
ese ac o el más impo an e, es cie amen e discu ible, y en odo caso no
1.
Véase Pe e
C.
Ludz,
The Changing Pa y Eli e
in
Eas Ge many
(Bos on,
Mass.: MIT P ess,
1973),
donde se sos iene que se a a de un égimen au o i a io
mis
bien que o ali a io e inspi ado en p incipios de e iciencia
y
ealizaciones p ác icas
mis
que en dogmas na xis as-leninis as.
No as
sob e
el
anquismo
es bueno po que asi a a empe ándose el con a o de sala iado con ele~
men os del con a o de sociedad. Todo es o suena en e dad muy an icuado,
aunque, como queda dicho, ideas ales como la de que la dis ibución de
la p oducción en e gmpos sociales debe depende del
s a zls
de es os
g upos (y de su <(deco o)>) son sumamen e amilia es a 10s an opólogos e
his o iado es económicos. Pe o en la sociedad capi alis a,
y
desde el si-
glo
XIX,
quienes han hablado con sol u a de la dis ibución del ing eso no
han sido 10s economis as (po 10 menos has a hace poco). Vol iendo pues
al ema de las e isiones doc inales que el égimen anquis a u o que
e ec ua al iempo que in odujo la posibilidad de la con a ación colec-
i a, amos a e aho a cuáles son las esis de 10s economis as sob e la
dis ibución del ing eso y cómo encaja con ellas el que 10s sala ios y con-
diciones de abajo se negocien en e pa onos
y
ob e os.
Digamos an es que es casi segu 0 que algunos lec o es queda án mo-
les os con mi selección de He e a O ia como exposi o de la doc ina
social ca ólica, y di án que la Iglesia sos iene hoy esis más a anzadas.
Pe o el pensamien o social ca ólico con inúa es ando muy lejos del libe a-
lismo
y
del ma xismo: del p ime o, po su insis encia en que la economia
debe subo dina se a la sociedad, a la polí ica, a la mo al; del segundo,
po que ca ece de eo ia
econdmica
del capi al y del sala io
y
ca ece de
una c i ica de la eo ia
económica
libe al del capi al
y
del sala io, en an o
que es a c í ica es el pun o de a anque del ma xismo. Es deci , el pen-
samien o social ca ólico con inúa es ando mucho más p óximo de la doc-
ina co po a i is a que del
libe alisme
económico
o
del ma xismo. Se ia
necesa ia una up u a con es as posiciones pa a que la doc ina social
ca ólica, den o de sus p opias p emisas, hicie a mayo hincapié en la
igualdad en e 10s homb es; es deci , en ez de sos ene que las dis-
in as clases ienen de echo a emune aciones dis in as en i ud de su
dis in o
s a us
social
y
<(deco o)> espec i o, pod ia sos ene que la <(jus-
ician exige emune aciones iguali a ias,
y
que las clases deben desapa ece .
Eso no iene nada que e con la eo ia ma xis a de la explo ación, pe o
aleja ia sin duda al pensamien o social ca ólico del co po a i ismo pa a
ace ca lo a 10 que 10s ma xis as llama ian < socialismo u ópico,. En el
campo de la economia, c eo que es legi imo deci que la Iglesia ha sido
a is o é ica
y
co po a i is a: con a la lógica del me cado pe o a a o de
la desigualdad en la dis ibución, o po 10 menos negando que la desigual-
dad implique necesa iamen e explo ación y iucha de clases.
Cuando uno lee la legislación de con enios colec i os ( an o la de 1958
como la 1973) choca un poc0 e en ella, al mismo iempo, que sus obje-
i os son (en e minologia co po a i is a) <<la in eg ación en una comuni-
dad de in e eses y de p opósi os de 10s elemen os pe sonales que in e -
<<Pape s)>
Re is a
de
Sociologia
ienen en el p oceso económico
y
el o alecimien o de la paz social),,
y
ambién (en e minologia económica) < el inc emen o de la p oduc i idad)>.
En la cocción de las leyes de con enios colec i os españoles han in e e-
nido dos cocine os. Si uno ecue da que la in e ención del Minis e i0 de
T abajo o de las ins ancias supe io es de la O ganización Sindical es le-
galmen e obliga o ia cuando 10s aumen os de sala ios pueden lle a aumen-
os de p ecios, es e iden e que cuando se discu ió la legislación de con e-
nios colec i os in e inie on economis as de enso es de la nás pu a o o-
doxia que les explica on a 10s co po a i is as ca ólicos, ayunos de sabidu ia
económica, que una buena polí ica de en as debia basa se en
el
p incipio
c cien i icon de que 10s sala ios deben e leja la con ibución del ac o
abajo a la p oducción. Como dije al empeza , no es el p opósi o de es e
ensayo discu i qué g upos sociales impulsa on a in oduci la con a ación
colec i a
y
qué obje i os eales pe seguim. Reco demos el con ex o de 10s
aumen os de sala ios del año 1956 que Gi ón, minis o de T abajo, con-
cedió ( as 10s mo imien os huelguis icos)
y
eco demos la ala ma capi a-
lis a an e esa demagogia alangis a que les hizo daño en los bolsillos.
Reco demos la necesidad que muchos capi alis as debían ene de ob ene
mayo es endimien os de 10s abajado es (deseo púdicamen e ocul o as
la ó mula de la < acionalización)> del abajo que an de moda es u o
po 10s 60s 1959-1960), ligando 10s aumen os de sala ios
al
aumen o de
las cadencias del abajo, cosa que podia log a se más ácilmen e con la
con a ación colec i a que con el sis ema de < eglamen acionesn. Reco de-
mos ambién la in luencia que puedan habe enido 10s o ganismos in e -
nacionales (como la OIT), cuya pe plejidad debía se g ande cuando en
Mad id les explicaban el sis ema de c eglamen aciones>> a empe ado po la
ajus icia conmu a i a)> y po la <(jus icia social)> que 10s capi alis as exhi-
bian dando las emune aciones supe io es a 10s sala ios mínimos eglamen-
a ios. Esos o ganismos in e nacionales deben habe explicado (con la
ayuda de 10s economis as na i os) que un sis ema de con a ación colec i a
con ibui ia a la mayo mo ilidad del abajo, a la mayo p oduc i idad,
e
incluso a que las emp esas más capaces paga an mis que las menos capa-
ces, que debían desapa ece , odo den o de las no mas de una <(polí ica de
en as)> que impidie a 10s aumen os de sala ios in iacionis as. Sea como
sea, la legislación se in odujo,
y
en su edacción in e inie on los co po-
a i is as ca ólicos
y
10s economis as ecnoc á icos.
Cuando de es os úl imos hablo, no es oy u ilizando un eu emismo pa a
no deci c Opus Dei)>. Si quisie a deci c Opus Dei)>, di ia Opus Dei.
A
d
me pa ece que en España no mandó an o el Opus Dei como los economis-
as, o mejo dicho, mandó el Opus Dei po que el Opus Dei eclu ó econo-
mis a~ o 10s admi i6 como compañe os de iaje: la eo ía econ6mica
No as sob e
el
anquisme
o odoxa si e como una doc ina de la a monia social an bien
o
mejo
que la doc ina social de la Iglesia. Los p opagandis as ca ólicos no ad i -
ie on es o a iempo
y
se queda on
un
poco an icuados, aunque al a
no es del odo exac o con apone p opagandis as ca ólicos de la ACNP a
economis as del Opus Dei de la mane a como me sien o en ado a hace
po cuan o ambién algunos ca ólicos adicionales ap endie on p on o las
i udes
de
la doc ina económica o odoxa. Po ejemplo, el banque o Igna-
cio Vilialonga, inculado a la ACNP, decla ó en el ICADE en 1961: ~Mu-
chas gen es ingenuas y o os demagogos suponen que pa a mejo a a las
clases económicamen e débiles bas a con la p esión sindical o la legislación
social
C..
.
]I
Si se le obliga al emp esa i0 a abona un sala i0 supe io al
alo de su p oduc o ma ginal, se p o oca, nás o menos p on o, el pa o.)>
Ese ocabula io (empleado aquí con una cie a imp ecisión) es absolu a-
men e impensable en épocas an e io es al p edomini0 ideológico de 10s eco-
nomis a~.
Lo
impo an e es no a como la doc ina económica si e pa a
un p opósi o simila al de la doc ina social ca ólica: pa a nega que en
la emp esa capi alis a haya explo ación y pa a da una guia pa a la dis-
ibución de 10 p oducido, guia que iene g an impo ancia a la ho a de
es ablece sala ios y condiciones de abajo en 10s con enios colec i os.
Puede ad ni i se la exis encia de és os, siemp e que haya apoyo doc inal
pa a pone limi es a 10s aumen os de sala ios. Pa a 10s economis as, la
conco dia en e las clases se log a median e 10s inc emen os de la p oduc-
i idad
y
el c ecin~ien o de la economia, siemp e que 10s u os de ese c e-
cimien o se ayan epa iendo en e capi alis as y ob e os según las no mas
de la eo ia económica o odoxa, es deci , en p opo ción a la con ibución
espec i a del ac o <(capi al)> y del ac o cc abajo)>. Es sin omá ico que
cn
la Semana Social de Za agoza de 1952, dedicada
a
10s p oblemas del
T abajo, a ias de las comunicaciones hicie an ya alusión a la eo ia eco-
nómica, aunque
d
ono gene al ue más bien a is o élico- omis a. (Asimis-
mo 10 habia sido, incluso mis, en la Semana Social de 1949, en Mad id,
sob e el ema <(Hacia una más jus a dis ibución de la iqueza)>, especial-
men e en
la
ponencia de He e a O ia. El economis a To es Ma ina
u ilizó cons an emen e ca ego ias como <(jus o)> e c injus o)>, al ez ine i-
ables an e al audiencia.) Como es sabido, las Semanas Sociales son unos
semina ios o ganizados po la ACNP, 10 que indica la p esencia de econc -
mis as en es e g upo poli ico: es un ema a in es iga el po qué la ACNP
no ace ó a con e i se en ehiculo de la ideologia de 10s economis as, que
iba a se
an
impo an e en la década de 1960, y po qué abandonó ese
papel al Opus Dei (aunque 10 haya ecupe ado en el pos anquismo).
Tal ez 10s acenepis as mis in luyen es es aban an p o undamen e
imbuidos del pensamien o social ca ólico que pensa on no necesi a ninguna
c Pape ss Re is a de Sociologia
o a eo ia sob e la dis ibución del ing eso. En esa Semana Social de
1952
hubo una comunicación in e esan isima de Ca los de Inza, ingenie o del
ICAI, unciona i0 de la RENFE, sob e las eo ias de la dis ibución del in-
g eso, dis inguiendo de un lado la opinión de 10s mo alis as
y
de o o la
de 10s economis as. Les explicó a 10s asis en es la eo ia de la p oduc i idad
ma ginal, y señaló algunas di icul ades en la aplicación de la eo ia de la
p oduc i idad ma ginal, como las que nacen de las discon inuidades, aunque
no mencionó la insu iciencia de es a eo ia cuando hay endimien os c e-
cien es a escala. T as esas obse aciones, que debían pa ece suma nen e
eso é icas a g an pa e de la asis encia, dijo sin emba go que <(no
c eo
que
exis a una jus i icación en e amen e sa is ac o ia pa a p oba que la pa e
del p oduc o que en conciencia co esponde a cada ac o pueda es able-
ce se omando como emune ación uni a ia o p ecio la p oduc i idad ma -
ginal~. La eo ia de la p oduc i idad ma ginal es 4 hoy dia en desc edi o
no po azones < mo aless o de <(conciencia)> sino de cohe encia. Pe o no
deja de se no able esa búsqueda de una base <<cien í ica)> de la dis ibu-
ción del ing eso. La conclusión a que llegó el seño Inza en esa comuni-
cación iene g an in e és, pues al inal jus i ica la emune ación del capi al
no en base al <(deco o>> del modo de ida del capi alis a, ni con base en una
discusión de si el de echo de p opiedad de 10s medios de p oducción es
más
o
menos <(na u al)>, sino con azones
de
co e socio-económico: 10s
capi alis as son 10s que in ie en, hace al a in e i pa a que la p oduc-
i idad del abajo aumen e
y
la economia c ezca,
y
po an o 10s capi a-
lis a~ ienen de echo a e i a bene icios, aunque sea di ícil deci exac a-
men e en qué p opo ción. Eso se pa ece como una go a de agua a o a
a
las esis conse ado as ac uales?
<El
seño Inza se an icipó en es a conclusión a 10s deba es ac uales.
In e esa des aca cómo se es aba pensando ya en u iliza la eo ia económica
pa a es ablece la emune ación del capi al y del abajo: sin una eo ia
sob e
el
asun o, ya ue a una eo ia mo alis a o una eo ia econhmica,
hubie a sido muy a iesgado in oduci la legislación de con enios colec-
i os. Esas eo ias si en pa a que el Es ado pueda in e eni a bi al-
men e en las negociaciones ealizando su supues a a ea de cuida del < bien
común)>, o del cin e és nacional>>, o del <(desa oll0 econÓmico~>. Asi, el Es-
ado ha dado no mas de aumen os de sala ios po encima de las cuales se
sen ia acul ado a in e eni , impidiendo la negociación de con enios que
sob epasa án al no ma. Eso hacia posible goza de las en ajas de la con-
a ación colec i a, como es imulo a la mayo p oduc i idad de 10s ob e os,
7.
Véase,
po
ejemplo,
Aub ey
Jones:
The New In la ion. The Poli ics o P ices
and Incomes
(Middlesex: Penguin
Books,
1973).
No as sob e el
anquisme
y
al
mismo iempo ponia enos al aumen o de 10s sala ios y po an o
al
descens0 de 10s bendcios.
E iden emen e, es a a ea undamen al de man ene el ni el de bene-
icio~ la a a segui cumpliendo cualquie Es ado capi alis a, aunque la
base doc inal de es a ac uación se es á poniendo muy mo ediza e insegu a,
po ob a de la c i ica mode na de la eo ia económica o od~xa.~ Su un-
ción de da un undamen o doc inal a una conciliación en e las clases
sociales posiblemen e aya a se asumida de nue o po doc inas de co e
más sociológico y mo alis a. Sin una eo ia (económica o mo alis a) que
jus i ique la ac uación del Es ado al pone eno a la capacidad de los
abajado es de hace disminui 10s bene icios,
el
sis ema capi alis a es a ia
en pelig o. Un égimen de p edomini0 bu gués (ya sea con plu alismo li-
mi ado o ilimi ado) no puede p escindi de ene una u o a ideologia con
es e obje i o
ideologia
que end á p e ensiones mis o menos cien í icas).
Si el plu alismo es limi ado, segu a nen e
el
Es ado pod á ac ua con más
ue za (compá ese España o B asil con Ingla e a o I alia), y donde la
ideologia no con enza se ha á sen i la ep esión. De cualquie modo, en
el
campo de la dis ibución del ing eso (y de la con a ación de sala ios
y
condiciones de abajo) la bu guesia puede se co po a i is a (ca ólica o
laica) o puede adop a como ideologia la mal echa eo ia econ6mica o o-
doxa, 10 que no puede es deja de ene una ideologia.
Linz
p escinde de
analiza es a cues ión, ya que su análisis p escinde del con enido de clase
de las o mas poli icas, y el suplemen o a Linz desa ollado po Ande son
es poco con incen e pues Ande son (que esc ibió an es de que
el
impaao
de la e isión S a iana llega a
al
público académico en gene al) comulga
en
el
p e endido cien i ismo de la eo ia económica o odoxa. Digamos
pa a acaba , que 10s economis as han sido 10s ecnóc a as po excelencia,
que aplican los p incipios de su ciencia al campo poli ico. Aho a bien, los
p incipios de esa ciencia es án cambiando, y la eo ia del alo uel e a
es a en el cen o de las p eocupaciones eó icas de 10s economis as. En
es a si uación, no se ia de ex aña una esu ección de las doc inas co -
po a i is a~, ya que la c í ica mode na de la eo ia económica implica
que mien as hay desigualdad Aay explo ación, con lo cua1 no hay mane a
de pone limi es eó icos a las demandas sala iales (ni a 10s aumen os de
p ecios de 10s p oduc os expo ados po el Te ce Mundo, digámoslo de
paso), en an o se es é negociando con con incan es más icos.
En un capi alismo de pleno e npleo (o en un capi alismo donde 10s
desempleados puedan sob e i i azonablemen e median e el segu o
de
des-
8.
Vbase, po
ejemplo,
el lib o de exo de Joan Robinson
y
John Ea well,
An
In oduc ion o Mode n Economics
(1973).
47
c Pape s,,
Re is a
de
Sociologia
empleo) 10s sindica os ienen pode pa a hace subi 10s sala ios eales.
Aunque la bu guesia (a a és sob e odo de ins umen os mone a is as)
puede in en a man ene la asa de bene icios (con más éxi o en unos
paises que en o os), la consiguien e in lación ag a a aún mis la lucha
de clases. Los sindica os no acep an ya una limi ación de 10s inc emen os de
sala ios y ni 10s p opios ideólogos de la bu guesía se a e en casi
a
p opo-
ne limi aciones de sala ios con jus i icaciones pseudocien i icas como que
10s sala ios no pueden aumen a más que la p oduc i idad si se quie e
impedi la in lación y se quie e man ene la asa de bene icios pa a man-
ene la in e sión.
Lo
que se discu e es la p opia es uc u a de la economia,
y es a mane a de e la economia en g andes ag egados ya no se es ila, al
da se cuen a la gen e de que en é minos de PNB puede se 10 mismo
p oduci cien au omó iles que una escuela, pe o en ealidad una cosa es
muy dis in a
a
la o a y que el que se p oduzca una cosa u o a es unción
de la dis ibución del ing eso y del pode poli ico. An e esa ag a ación de
la lucha de clases (po la ue za de 10s sindica os y po la quieb a de la
ideologia de 10s economis as), es posible una esu ección de las doc i-
nas co po a i is as. Sin emba go, la esis encia ob e a a ese in en o se ia
g ande en muchos paises
eu opees,
sob e odo si la si uación se analiza
co ec amen e po 10s di igen es sindicales.
B e e
alusión
al B asil
El égimen mili a b asileño, que ha sido cali icado ambién de égi-
men au o i a io (po el p opio Linz, incluso en un a iculo pe iodis ico
ole ado po la censu a b asileña), pa ece encon a se en una posición pa-
ecida. De un lado es e iden e que en
el
B asil no hay <c o ali a ismo)>:
no hay un pa ido Único gube namen al, sino un pa ido auspiciado po
el Gobie no (ARENA) y un pa ido de < oposiciÓn)> (el
MDB),
en 10s cuales
encon a on acomodo muchos poli icos del égimen an e io , y a 10s que
se pe mi e compe i en elecciones sena o iales y cong esionales.
El
Gobie no
no esponde, sin emba go, an e las cáma as. No hay elecciones pa a o os
pues os an e io men e elec i os (como gobe nado es es aduales
y
p esi-
den e de la epública). A p ime a is a y del modo apa en emen e ca ac-
e ís ic~ en un égimen au o i a io, ese Gobie no eposa en g an pa e en
10s consejos de c expe os polí icos)>, p incipalmen e economis as. Si se
mi a la si uación con un poc0 mis de de alle, emos sin emba go que el
Gobie no si iene unas bases ideológicas i mes, no
en
el sen ido que su
elabo ación eó ica sea siemp e muy so is icada, pe o si en cuan o sinen
pa a jus i ica a sus p opios ojos sus acciones con la náxima au osu iciencia.
No as sob e el
anquisme
En
el
B asil no se ha (llegado a implan a a ni el ins i ucional una o -
denaci6n co po a i is a de la ida polí ica, aunque a eces hay gene ales
(como el ma iscal Juá ez Ta o a) que encomian explíci amen e la <(deme
c acia o gánica)>. T as el is e
in
del co po a i ismo po ugués a a se
alin más imp obable que se siga esa doc ina polí ica. Además
el
ejé ci o
b asileño iene una adición de democ acia plu alis a:
el
ejé ci o acabó
en 1945 con el p ime égimen de Ge ulio Va gas y el ejé ci o en ió un
cue po expediciona i0 a lucha en I alia con a el ascismo. Es a adición
es impo an e
y
es un ac o que di icul a el adhe i se a una ideologia
polí ica explíci amen e co po a i is a. No obs an e, el égimen iene una
ideologia o mejo dicho dos. La p ime a, de consumo sob e odo mili a ,
es la de < segu idad nacional)>, eo izada (pa a usa un eu emismo) po el
gene al Golbe y; al eo ia dice que el gobie no mili a puede de ini cual-
quie p oblema o cualquie solución a cualquie p oblema como inculado
a la < segu idad nacional)>, y en
al
caso es 6 acul ado pa a hace 10 que
c ea con enien e? Po su lado, 10s economis as han con ibuido con su
p opia ideologia,
y
po ejemplo
el
minis o Del im u o el p i ilegio de
jus i ica la dis ibución del ing eso c ecien emen e desigual a base de 10s
p incipios < cien ííicos)> de la eo ia del <(capi al humano)>.1° De o a pa e
10s aumen os anuales de 10s sala ios son de e minados po el Gobie no,
que da una no ma es ablecida según
el
i mo de in lación, más un an o
po cien o en concep o de aumen o de la p oduc i idad, es ando
p ohibida
sob epasa esa no ma. Se ia po an o e óneo pensa que la al a de un
pa ido Único,
y
el papel impo an e de una éli e bu oc á ica apa en e-
men e <(apolí ica)>, suponen la ausencia de ideologia. Hay au o es (como
R.
M.
Schneide ,
The
Poli ical
Sys em
o
B azil,
1964-1970,
Columbia:
UP,
1971) que han indicado la impo ancia de la ideologia de aegu idad
nacional)>, pe o que ~i~ni ica i amen e no señalan la impo ancia de 10s
economis as como di ulgado es de una ideologia de a monia de clases más
e icaz
(y
mis so is icada) que la ideologia co po a i is a, bien po que la
compa en, bien po que se quedan un poc0 asus ados an e el cien i ismo
de
10s economis as.
9. Véase
Geopolí ica do B asil
(Rio de Janei o: Li a ia José Plympo, 1967);
son esc i os de la década de 1950. Esa es la ideologia que ue enseñada en la Escuela
Supe io de Gue a. Después de esc i o es e a iculo he podido e la esis de Eliéze
Rizzo de Oii ei a,
As o cas a madas: polí ica e ideologia no B asil,
1964-1969
(Rio
de Janei o: Uni e sidad Es . de Campinas, 1976), donde se analiza es a doc ina de
modo muy sa is ac o io.
10. Véase, po ejemplo, R. Tolipan
y
A.
C.
Tineiii (comps.),
A
con o e sia sob e
a dis ibucúo da enda e desen ol imen o
(Rio de Janei o, 1975).
<(Pape s, Re is a de Sociología
El
caso del B asil puede se i pa a suge i una cie a salida al égi-
men < au o i a iol>. Unas asociaciones polí icas en España equi alen es a
ARENA
y
MDB, o incluso unos pa idos polí icos nás bien domes icados
y
colabo acionis as, que compi ie an pa a cie os pues os ele ados, hubie on
dado ambién una apa iencia de c ecien e democ a ización plu alis a al
anquismo, desde ese pun o de is a o malis a."
Una conclusión
En
conclusión, ol iendo al caso español, la ca ac e ización como
<{democ acia o gánican es más ica sociológicamen e que la ca ac e ización de
Linz como égimen < au o i a io>> (ya que iene en cuen a la exis encia
de clases, aunque sea pa a nega que a a és de pa idos polí icos puedan
se las bases de la o ganización polí ica), pe o no esponde en absolu 0 a
10s hechos, po que el Es ado español ha enido que hace algo más que
egula las elaciones en e di e sos g upos ocupacionales. El Es ado es-
pañol anquis a u o que asesina a muchas decenas de miles de ob e os,
pa a es ablece se. La noción de < democ acia o gánica)>, que an es de la
gue a ci il podia pa ece como un p og ama un poc0 plausible, as la
e olución
y
gue a ci il ue pu a ideologia. Po su con enido de clase, el
égimen español ha sido una dic adu a de la bu guesía: es deci , el plu a-
lismo ha es ado limi ado a la exp esión polí ica de las dis in as acciones
de la bu guesía, aunque se ha iniciado el es udio de las conexiones en e
g upos polí icos (como acenepis as, alangis as, opusdeís as, ca lis a), y
las acciones de la bu guesia que deben habe ep esen ado: és e
es
un
p oblema básico de una sociologia polí ica del anquismo, que Linz ni se
pla ea. En es e sen ido, si se p escinde del con enido de clase, e a ácil
e en las endencias polí icas que en Espaiía han jugado ese juego de un
<~plu alismo limi ado, el emb ión de asociaciones polí icas,
y
mis a de de
pa idos, que ue an empleando su ep esen a i idad y esponsabilidad elec-
o al, en el camino hacia un égimen más lejano ah de
un
< o ali a ismo)>
y más p óximo a una c democ acia plu alis a)>. Lo mismo puede deci se,
al ez, en
el
caso en que sean pe mi idos pa idos que supues amen e
exp esen in e eses p ole a ios, pe o que de hecho no plan em, ni en su
ác ica a co o plazo ni en su p og ama, la abolición de la desigualdad
y
de la ac ual di isión del abajo, que es 10 que a 10s p ole a ios les in e esa
11.
Sob e elecciones en B asil, ease po ejmplo
B.
Lamounie
y
F.
H.
Ca doso
(camps.),
Os pa idos e as eleicóes
no
B asil
(Río de Janei o,
197.5).
No as sob e el anquismo
undamen almen e.12 El caso o malmen e análogo (en el o o ex emo)
al égiinen anquis a se ia el de una e olución ob e a as la cual se
deja a libe ad de exp esión polí ica a 10s dis in os pa idos del p ole a-
iado, ca npesinado
y
pequeña bu guesía, a a és de un so ie o asamblea
popula
y
no median e un pa ido Único, p ohibiendo al mismo iempo la
exp esión polí ica de 10s in e eses de 10s bu gueses. Desde luego que e i-
que a ambos casos como egímenes au o i a ios de plu alismo limi ado,
o como dic adu as democ á icas, se ía p i a se de en ende la impo an e
di e encia en e ambos. Aho a bien, se ía sensa o que la izquie da ap o-
echa a esa apologia del anquismo como égimen < au o i a ion
(y
no
<c o ali a io)>)
y
has a le es a ia bien empleado a Linz. Si la exp esión
ademoc acia popula )> no hubie a sido es opeada po el es alinismo, se ia
muy adecuada pa a exp esa es a misma idea: plu alismo, del que es a ían
excluidas las ue zas polí icas bu guesas, limi ado a las di e sas ue zas
polí icas popula es, bajo la hegemonia de p ole a iado, es deci , donde se
de endie a
y
p ac ica a el inal de la explo ación
(es
deci , de la desigualdad
y
de la ac ual di isión del abajo), u ilizando como doc ina en el campo
económico la c í ica de la eo ía económica o odoxa del capi al, del bene-
icio
y
el sala io. Me e con enidos an dis in os en la en ol u a o mal-
men e análoga de <cau o i a ismo de plu alismo limi adon es un juego de
poli ólogos, sin in e és pa a un análisis his 6 ico.13
Facul a de Cihcies Econbmiques
Uni e si a Au dnoma de Ba celona
Bella e a, Ba celona
12.
Es muy ins uc i a la lec u a del a iculo de Ve ena Ma inez-Alie
y
A -
mando Boi o,
en
la ecopilación ci ada de Lamounie
y
Ca doso, donde explican
el
signscado del apoyo elec o al ai
MDB
po
un
g upo de p ole a ios u aies de Sáo
Paulo.
13.
El
a iculo de
Linz
sob e el concep o de <&gi nen au o i a io>> ha sido publi-
cado
en
cas ellano bajo el i ulo *Una eo ia del égimen au o i a io. El caso de Es-
pa ia>>, pp.
1467-1531,
en
M.
F aga,
J.
Vela de
y
S.
del Campo (comps.),
La
España
de
10s azos
70.
III.
El Es ado
y
la polí ica
(Mad id: Moneda
y
C edi o,
1974).
La
e si611
inglesa de es e a iculo de Linz es de hace
10
Gos.