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Notas sobre el Franquismo

Martínez Alier, Joan

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Martínez Alier, Joan

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NOTAS SOBRE !EL FRANQUISMO * Juan Ma ínez Alie (Uni e si a Au bnoma de Ba celona) Es e ensayo o ece las bases pa a una discusión que es á oda ía abie a sob e la na u aleza del es ado anquis a. De un lado, se acome e una dis- cusi6n c i ica de la ca ac e ización de Linz del anquismo como un égimen au o i a i0 de plu alisme limi ado. Po o o lado, se es udia la ideologia socio-económica de 10s co po a i is as ca ólicos y 10s economis as ecnoc á- icos en España desde 1939 como elemen os ideológicos básicos acionali- zado es y legi imado es del égimen, y de alguna o ma como exp esión de las elaciones especí icas en e clase y pode que le ca ac e iza. Ambos apa - ados es & unidos po una línea a gumen a1 básica: comp ende 10s me- canismos básicos del anquismo median e el análisis c i ico de sus ideólo- gos y es udiosos. * El p esen e a iculo es una e undición de dos ensayos publicados en Cuade ;' nos de Ruedo Ibé ico, niuns. 43-45 (1975). 27 Pape s: Re is a de Sociologia 8 (1978) LQ ca ac e ización del anquisme como égimen c au o i a iow de c plu alis no limi ado)> Linz es amoso po habe u ilizado el concep o de <{ egimen au o i- a i~~, de inido como un < plu alismo limi adoa, un e ce é mino den o de la ipologia o ali a isme-democ acia plu alis a. El caso español cae den o de ese é mino medio del <<au o i a ismos: no es una democ acia plu alis a donde 10s pa idos poli icos exp esan 10s in e eses de dis in as secciones de la sociedad y compi en po el pode median e elecciones, ni es ampoc0 un égimen o ali a io (como la Rusia de S alin o la Alemania de Hi le ) po que aunque ha habido un solo pa ido (la Falange o < Mo- imien o Nacional>>) ha habido o as endencias que han pa icipado del pode (p opagandis as ca ólicos, Opus Dei). Ese pa ido poli ico no ha di igido nunca oda la ida socio-económica, ha habido asociaciones de in e- eses como las Cáma as de Indus ia, hay g upos de p esión ue a del cuad o Falange-Sindica os Ve icales. Muchos poli icos y unciona ios del é- gimen no han compa ido la ideologia del pa ido e incluso se han decla- ado a sí mismos < expe os apolí icoss, 10 que seda impensable en un égimen o ali a io. Hay, en in, un bajo g ado de mo ilización polí ica: se deja a la gen e que i a anquila, apá ica, despoli izada, excep o al ez en momen os de c isis del égimen (como pudo se 1947 o diciem- b e de 1970) cuando se o ganizan mani es aciones públicas en apoyo del mismo. Hay oda una li e a u a en ciencia polí ica no eame icana, inculada a la sociologia de la < mode nizaciÓn)>, que dis ingue en e sis emas poli i- cos se& el g ado de pa icipación o mo ilización, medido po indices ales como el núme o de a iliados a pa idos, el núme o de o an es (donde hay elecciones), el núme o de pa icipan es en mani es aciones, el núme o de audi o es de discu sos poli icos o de lec o es de p opaganda pon ica. C eo que es necesa io dis ingui en e ese ip0 de pa icipación abie a y 10 que se pod ia llama pa icipación po encial. upape s, Re is a de Sociologia Pensemos po ejemplo en el análisis del cccaciquismo~> en Espaíía. La explicación p edominan e hoy en dia dejó de in e esa se po 10s abusos denunciados, po ejemplo, po un Joaquin Cos a: elecciones ucadas y <cpuche azoss más o menos desca ados. Hoy esos enómenos son is os como consecuencia de la igencia de un sis ema elec o al democ á ico en una sociedad polí icamen e apá ica. El caciquismo acabó (en las egiones en que acabó) cuando el g ado de pa icipación polí ica aumen ó; pa idos poli icos nue os mo iliza on polí icamen e a 10s ciudadanos, que se in e- esa on en onces po las elecciones. Es a in e p e ación ale al ez pa a la España de la Res au ación. Una despoli ización que pe mi ia al mismo iempo que oda la poblaci6n adul a masculina u ie a de dho a o o y que el pode es u ie a en manos de una éli e polí ica muy pequeña, di idida en e conse ado es y libe- ales sin amenaza se ia de e ce os, es una despoli ización muy dis in a a la que Linz p e ende que exis e bajo el égimen anquis a. Las medidas que el Es ado se e p ecisado a oma pa a ga an iza esa c despoli iza- ción, son muy dis in as: en un caso, con despoli ización genuina, el Go- bie no puede se libe al, pues o que es el p opio ca ác e de la sociedad 10 que asegu a la es abilidad polí ica; en el segundo caso (cuando exis e una pa icipación polí ica en po encia) el Gobie no iene que oma medidas pa a e i a la poli ización. La <capa ia)> y <<despoli izaciÓn)> sob e 10s que se asien a el égimen au o i a io anquis a no pueden se omadas como da os: al con a io, la ep esión y el miedo que el égimen au o i a io p oduce si en pa a ga an iza que pe sis an. La p ime a ez que me sen i en ado de c i ica a Linz ue cuando esc ibía mi lib o sob e 10s con lic os de clase en el campo andaluz. La no- ción de <capa íal> o adespoli izacióne me pa eció poc0 adecuada pa a des- c ibi las ac i udes polí icas de 10s ob e os ag ícolas andaluces (y segu a- men e 10 mismo ale pa a 10s ob e os españoles en gene al) y me pa eció endenciosa po cuan o se ia pa a ocul a la impo ancia de la ep esión y el miedo. En 10s análisis de Linz no se hace hincapié en 10 que es oda ia el hecho básico de la ida polí ica española: la e oz ma anza de 10s años 1936-1944 y la memo ia de esa ma anza, cuyo máximo esponsable, el gene al F anco, ha sido lógicamen e, símbolo de un égimen que ha inspi ado mucho miedo po la c ueldad que demos ó en esos años. Dejé pasa la ocasión po que en an o que Linz es udia el égimen anquis a en su conjun o, mi análisis es aba limi ado a una pa e de una sola p o incia y p es aba además más a ención a 10s aspec os económicos que a 10s po- li icos. De o o lado, analiza ese miedo eque ia abo da emas de psicología social. Y me acabé de desanima cuando una búsqueda bibliog á ica de la li e a u a de 10s poli ólogos sob e el mido (en Espaiia u o os paises) dio No as sob e el anquisme esul ados muy menguados, 10 cual es so p enden e pues o que la mayo pa e de 10s pob es del mundo ienen, c eo yo, miedo a me e se en po- lí ica. Es e dad que Linz dis ingue dos sub ipos de egímenes au o i a ios con base p ecisamen e en el g ado de mo ilización polí ica. En casos como el español, en que el nue o égimen llega al pode as un pe íodo de lucha ci il y de al a de consenso bajo un égimen libe al, el égimen iene in e és en u iliza 10 que Linz llama la <(apa ia)> y c despoli izaciónn de aquella pa e de la población que se supone pod ia se con a ia a la polí ica del 6gimen. Pe o hay o os egimenes au o i a ios que ope an en sociedades donde las masas no han sido nunca mo ilizadas y son ácilmen e manipu- lables, al menos inicialmen e; es a si uación es ípica, c ee Linz, de paises subdesa ollados donde ha exis ido p e iamen e un dominio colonial, o una mona quia adicional, o incluso una democ acia oligá quica. En es e úl imo caso al ez clasi ica ía Linz al ac ual égimen mili a pe uano, en 10 cual es a ia a mi juicio equi ocado, pues, aunque el po - cen aje de o an es e a muy bajo en el égimen an e io , el g ado de apa - icipación)> e oluciona ia po encial de 10s indios de la Sie a ha sido siem- p e muy g ande, y el égimen nacido del golpe mili a de 1968 es 6 (diga 10 que diga) más bien in e esado en con ola y desmo iliza que en mo- iliza a las masas. Así, pues, c eo que la di e encia en e egímenes au o i a ios (en gene- al, con escasa mo ilización polí ica) y o ali a ios con un al o g ado de mo ilización polí ica, o ques ada po el pa ido Único) no es una di e- encia que aya al ondo de las cosas. La na u aleza de un égi nen como el anquis a impide que las encues as de opinión pública hagan las p e- gun as ele an es. [Cons ui indices de apa ia polí ica a base de p egun a a la gen e si saben 10s nomb es de 10s minis os o si se en e a on del es a u o de asociaciones poli icas, es absu do. Pa a sabe si 10s ob e os espaiioles es án, y han es ado, an despoli izados como puede pa ece , ha- b ia que p egun a les si saben chis es con a F anco, si escuchan Radio España Independien e, si se aleg a on, en is ecie on o se sin ie on indi- e en es el dia de la oladu a del almi an e Ca e o Blanco. (Cuál es el encues ado que se a e e a p egun a ales cosas? ~Qué al ísimos po - cen ajes de <(no con es an)> da ían ales encues as? El concep o de < mo ilizaciÓn)> (o < desmo ilizaciÓn~>) no si e pa a cap a las ac i u'des poli icas del p ole a iado. En mi es udio sob e el la i- undismo, u ilicé el concep o de <(consciencia dual)>. No puede deci se que 10s ob e os es án con o mes o discon o mes con la si uación, sino que es más exac o deci que es án a la ez con o mes y discon o mes: de un lado se c een impo en es pa a cambia la y, en ez de asumi esa al a de <<Pape s)> Re is a de Sociologia ue za y de con esa ese miedo y de a a de supe a los, muchos p e ie- en oma una ac i ud a alis a y mani ies an un cie o ecelo an e 10s mi- li an es que p e enden saca los de esa inac i idad; de o o lado, a pesa de esa calma apa en e, hay una p o unda incon o midad con la si uació, que a eces es di ícil descub i po que se disimula bajo esa capa de a alismo. Hacia dónde an a i en sus ac uaciones, depende de la ue za de la ep e- sión polí ica y de la pe sis encia del miedo. Po an o, es e óneo oma la <cdespoli ización)> como un da o, po que puede desapa ece de un dia pa a o o. No es que el égimen se ap o eche de esa despoli ización, sino que, po el con a io, esa despoli ización pe sis i 6 mien as el égimen enga su icien e ue za e imponga suiicien e miedo como pa a impedi una po- li ización abie a. La ca ac e ís ica más impo an e del égimen <cau o i a iow no es, sin emba go, el bajo g ado de mo ilización polí ica, sino el que pe mi a un <cplu alismo limi ado)>. En la concepción de Linz, es p ecisamen e la sapa ia)> y la <cdespoli izaciónn de g an pa e de la población (que se oman como da os de la ealidad social, y no como cues iones a explica ) 10 que hace que el égimen ole e un plu alismo limi ado, plu alis no que no llega a desbo da se ni a pe mi i cambios d ás icos en el pe sonal go- be nan e. En el caso español, la exis encia de ese plu alismo es bien e i- den e: las ue zas polí icas que apoya on la suble ación mili a de 1936, aunque se p e endió uni ica las en 1937, han man enido su p opia iden i- dad. Es ácil clasi ica a muchos de 10s minis os de F anco en una u o a de es as endencias: así, po ejemplo, Gi ón, alangis a; Ma ín A ajo, acenepis a; López Rodó, opusdeís a; I u mendi, ca lis a. Esas a ias en- dencias han desempeñado una de las unciones de 10s pa idos polí icos, p esen ando opciones y p og amas de gobie no. F anco se ha inclinado en di e sos momen os po una u o a de es as endencias, man eniendo una cie a p esencia de las pos e gadas. Ese plu alismo es limi ado po que esos g upos polí icos no son pa idos polí icos que p e endan log a el mayo núme o posible de a iliados pa a así pode gana elecciones (eso es e iden e en la ACNP y en el Opus Dei), y no esponden an e un elec o ado; además ese plu alismo es limi ado en el sen ido de que es án excluidas de él o as endencias polí icas exis en es en el país. El esquema de Linz ha sido ap o echado po el p o eso Cha les An- de son en un lib o muy supe icial The Poli ical Economy o Mode n Spain (1970), cuya esis es que la elabo ación de la polí ica económica en España ha seguido cauces y ha llegado a soluciones pa ecidos a 10s Es ados con democ acia plu alis a. En e ec o, Ande son c ee descub i es endencias en lucha en la elabo ación de la polí ica económica: una en- dencia alangis a ( ep esen ada po Pa is Eguilaz); una endencia ecno- No as sob e el anquismo c i ica (que iun ó en 1957-1959, ep esen ada po 10s polí icos del Opus Dei); y una endencia que él denomina <ces uc u alis a~> ep esen ada po economis as como Fuen es Quin ana, Tamames, Vela de, e c., quienes p e- sen aban esis e o mis as. En e esas endencias ha habido, según Ande - son, un <cdeba e igo osa)>. El égimen anquis a no ha elabo ado, pues, su polí ica económica de mane a <( o ali a ia)>: ambién en es e campo ha enido su papel el <cplu alismo limi ado>> que ca ac e iza a ese égi nen au o i a io. Las elaciones en e Es ado y sociedad en un égimen de plu alisme limi ado no son las p opias de un égimen o ali a io, donde el pa ido Único de e mina la polí ica a segui y donde es di ícil dis ingui en e el Es ado y el pa ido. En España, la Falange no ha enido es e papel. Según Linz, en un égimen au o i a io el papel de 10s <<expe os)>, de una éli e bu oc á ica, es mucho mayo que en un égimen o ali a io p ecisa- men e po que el égimen no exige es ic a idelidad a la ideologia polí ica de un pa ido Único. Muchos de esos < expe os)> incluso se de inen a si mismos como capoli ic os^>, como ha sido el caso de 10s unciona ios del Plan de Desa ollo y muchos o os. Ande son ecoge es a idea y al con- side a la polí ica económica como una cues ión de aplicación de p inci- pios de la ciencia económica, que 10 mismo alen en España que en F an- cia, se a e e a sos ene que las opciones son pocas y bien delimi adas, y que el elegi en e esas opciones se hizo as un deba e in ens0 en el que iun a on las p oposiciones p esen adas po 10s écnicos mis expe os. El allo de la in e p e ación de Ande son es doble: de un lado, el deba e sob e polí ica económica en o os paises es sin duda más amplio y, sob e odo, es un an o eme a i0 p esen a esa ciencia económica no como una ideologia mis de conco dia de clases sino como una e dade a ciencia <capoli ica)>. Es deci , aunque la éli e bu oc á ica y 10s ecnóc a as c ean y digan que ellos son <capoli icos>> y que es án simplemen e aplicando 10s p incipios de su ciencia al campo poli ico (como economis as, o como adminis a i is as), el analis a debe ia adop a una posición c í ica an e esa p e ensión en ez de compa i la. Esa p e endida ausencia de ideologia en el égimen icau o i a ion an- quis a me pa ece e ónea. Desde luego la ideologia alangis a pu a pe di6 muy p on o impo ancia (suponiendo que ue a alguna ez hegemónica en e a 10s co po a i is as ca ólicos) y es ambién e dad que en el an- quismo han con i ido a ias endencias. Pe o el e o iene, me pa ece, de no oma se en se io la p opia deíinición del égimen como una < democ acia o gánican (que no es ninguna on e ia) y de es udia más las di e encias en e las di e sas endencias del anquismo que las ideas expues as po el p opio F anco, que o man una ideologia bas an e cohe en e que combina <(Pape s, Re is a de Sociologia las de esas endencias. F anco eclu ó el pe sonal polí ic0 en e endencias y o ganizaciones polí icas que ienen p og amas coinciden es en 10 esencial con el pensamien o del p opio F anco: básicamen e, la c unidadn y con- co dia en e 10s homb es y las ie as de España. Los co po a i is as ca ólicos espaiioles c eye on que debían se las co po aciones )(o i sindica os e icales,) 10s Ó ganos ep esen a i os de la sociedad, y en es o coincidie on con 10s nacionalsindicalis as, pe o en su doc ina (aunque quizá no en su p ác ica polí ica a pa i de 1936) el Es ado no debía ocupa un luga an impo an e. El p incipio de la unción suple i a del Es ado es ípico de la doc ina ca ólico-co po a i a, y la con- apone al ascismo, donde el Es ado es supe io a la sociedad. El as- cismo es co po a i ismo, más pa ido Único, más nacionalismo (0 acismo), más impe ialisme. Es muy p obable que F anco haya compa ido mis bien las esis ca ólico-co po a i as que las ascis as, aunque 10 que in e esa es ija se más en las coincidencias que en las di e encias. Al espec o, es im- po an e conoce ex os como los del pad e Azpiazu, El Es ado Co po a- iuo, y Víc o P ade a, El Es ado Nue o, ambos publicados du an e la gue a, o poc0 an es. F anco ha compa ido las ideas de Rami o de Le- desma o de José An onio P imo de Ri e a en la medida Qbas an e g ande) en que han coincidido con las de 10s co po a i is as ca ólicos y de 10s adicionalis as. Todos ellos c eían que debía ag upa se a la gen e en co po aciones p o esionales que unie an a pa onos y ob e os, co po aciones que 10s ca- ólicos eían como Ó ganos <(na u ales>>, an e io es al Es ado, mien as 10s alangis a las eían como pa e in eg an e del Es ado. Todos que ían p os- c ibi 10s pa idos polí icos clasis as, y es o es 10 decisi a. Algunos admi- ían la exp esión de in e eses egionales, con al que no se p esen a an como in e eses nacionales (aunque la idea de que Espaiia es una única nación es algo menos undamen al en 10s ca ólicos que en 10s alangis as). Todos que ían p osc ibi 10s sindica os ob e os, aunque llega an a adnli i que unos pseudosindica os de ob e os y pa onos negocia ían sala ios y condi- ciones de abajo den o de las co po aciones (como ocu ia en I alia), sin ole a de ningún modo la conexión en e es os sindica os y pa idos clasis as se& la pau a co ien e en Es ados libe ales. Cuando F anco despo icaba con a 10s pa idos polí icos y la democ acia libe al, exp esaba el sus a o común a odas las endencias de su égimen: el epudio de 10s pa idos polí icos clasis as que compi an elec o almen e po el pode , con el iesgo de que ganen 10s pa idos de la clase ob e a (o, mejo dicho, 10s pa idos nu idos mayo men e de o os de la clase ob e a, a 10s que po an o les es más di ícil opone se a es a). Con a ese posible y peli- g osísimo esul ado de la democ acia libe al, se esg ime la doc ina de la < democ acia o gánicas. El enemigo no es an o 10s pa idos polí icos como 10s pa idos polí icos clasis as. (Cuando el égimen anquis a a i maba que e a una < democ acia o gá- nicas, una sana en ación e a sol a la ca cajada, 10 cua1 hab ía sido un e o . La idea básica es, en palab as de José An onio P imo de Ri e a, que <{nues o égimen ha á adicalmen e imposible la lucha de clases, po cuan o odos 10s que coope an a la p oducción cons i uyen en él una o alidad o gá- nica)>. Ese ex o mues a bien cla amen e la con aposición en e demo- c acia plu alis a, donde 10s pa idos polí icos no siemp e exp esan pe o pueden exp esa in e eses de clase, y < democ acia o gánica)>. Los eó icos de la democ acia o gánica c een en la posibilidad de que la lucha de clases sea sus i uida, en g an pa e, po la colabo ación de 10s dis in os g upos que pa icipan en la p oducción; la di isión del abajo p oduce, o debe p oduci , una solida idad o gánica, y en la sociedad cada g upo ocupacional desempeña, o debe desempeña , una unción. Cuando el égimen anquis a se d&e como democ acia o gánica es á u ilizando una de las iloso ías polí icas de mejo calidad, an buena que en ealidad pa a muchos no es iloso ia polí ica, sino sociologia polí ica cien í ica. Es posible e la socie- dad como es ando basada en la coope ación a moniosa de 10s dis in os g upos sociales que desempeíían dis in as unciones según la di isión del abajo; cuando la coope ación no es a moniosa, co esponde al Es ado in- e eni ~(de endiendo ya sea el < bien común)> o el < in e és nacional,) pa a egula las elaciones en e esos g upos. Mien as pa a el ma xismo esa coope ación es iluso ia (ya que es un hecho que la sociedad se es uc u a en clases y que ese con iic o adop a ca ác e dis in o según sea la mane a en que una clase se ap opia del exceden e p oducido po o a), pa a o os 10 ano mal (e incluso < anómico)>) es más bien el con lic e. Cuan o más c ea uno en la posibilidad de coope ación a moniosa, an o más puede uno pensa que la egulación es a al a a se democ á ica. Na u almen e que en el caso del égimen anquis a, cuyo nacimien o es 6 en una gue a ci il que ue una lucha de clases en el plano mili a , es sumamen e cínico p e ende que exis e an a solida idad o gánica que la egulación es a al de las elaciones en e g upos sociales puede se demo- c á ica. Pe o es impo an e pe ca a se de que el modelo de o ganización polí ica de una < democ acia o gánican (p ohibición de pa idos polí icos clasis as, cáma as ep esen a i as co po a i as) de i a de un análisis socio- lógico espe able, aunque endencioso. El concep o de democ acia o gánica se basa en un análisis de la sociedad donde 10s g upos ocupacionales no se cons i uyen en clases an agónicas, sino en Ó ganos que pueden colabo a solida ia nen e si cada uno desempeña su unción en la di isión del abajo. En con aposición a las esis de Linz, en el concep o de democ acia o gánica <<Pape s>> Re is a de Sociologia las clases sociales es án p esen es. En el análisis de Linz las clases sociales es án o almen e ausen es: a Linz no le p eocupa si en el < plu alismo limi ado)> cabe o no cabe la exp esión de in e eses de clase. Linz se mue e, pues, a un ni el de análisis pu amen e o mal: el au o i a ismo es plu alis- mo limi ado, pe o no se p egun a pa a qué g upos sociales es 6 más limi- ado. De ahi que den o del concep o de égimen au o i a io an o quepan España y B asil como Yugosla ia o la República Democ á ica Alemana.' És a es, pues, mi c i ica al concep o de égimen < au o i a iou: si iene de inido po se un plu alismo limi ado, es impo an e sabe pa a qué clases es á ole ado y pa a cuáles es á p ohibido el exp esa sus in e eses polí icamen e. Los demás asgos (mo ilizaciói~ escasa, desideologización y consecuen e impo ancia de una éli e bu oc á ica c apolí ican) son ambién c i icables, pues o que la al a de mo ilización puede ocul a una mo ili- zación po encial impo an e con a el égimen y no es po an o un asgo del égimen, sino una consecuencia, y po an o el < apoli icismo)> de la éli e bu oc á ica no nalmen e quie e deci adhesión a una ideologia bajo la guisa de aplicación ecnoc á ica de p incipios p e endidamen e c cien i- icosa. Veamos, pues, a con inuación, con cie o de alle, cuáles han sido las ideologías de la de echa en España desde 1939 en el campo c ucial de la dis ibución del ing eso, y ambién en 10 que espec a a la con a a- ción colec i a de abajo, de an a impo ancia pa a la o ganización de la clase ob e a. Los co po a i is as ca dlicos y 10s economis as ecnoc á icos en España desde 1939 Una e olución no able en el co po a i ismo español ha sido que 10s sala ios y condiciones de abajo deja an de se egulados únicamen e po el Minis e i0 de T abajo, como ocu ió en e 1939 y 1958, y pasa an a se de e minados median e con enios colec i os en e ep esen an es ob e os y ep esen an es pa onales. Cabe pensa que ue el desa ollo del capi alisme español lo que hizo con enien e pa a la bu guesía la con a ación colec i a. Se quiso asl inc e- men a 10s i mos de abajo y la mo ilidad de 10s ob e os a cambio de inc emen os de sala ios y p imas negociados di ec amen e. Que haya sido ese ac o el más impo an e, es cie amen e discu ible, y en odo caso no 1. Véase Pe e C. Ludz, The Changing Pa y Eli e in Eas Ge many (Bos on, Mass.: MIT P ess, 1973), donde se sos iene que se a a de un égimen au o i a io mis bien que o ali a io e inspi ado en p incipios de e iciencia y ealizaciones p ác icas mis que en dogmas na xis as-leninis as. No as sob e el anquismo es bueno po que asi a a empe ándose el con a o de sala iado con ele~ men os del con a o de sociedad. Todo es o suena en e dad muy an icuado, aunque, como queda dicho, ideas ales como la de que la dis ibución de la p oducción en e gmpos sociales debe depende del s a zls de es os g upos (y de su <(deco o)>) son sumamen e amilia es a 10s an opólogos e his o iado es económicos. Pe o en la sociedad capi alis a, y desde el si- glo XIX, quienes han hablado con sol u a de la dis ibución del ing eso no han sido 10s economis as (po 10 menos has a hace poco). Vol iendo pues al ema de las e isiones doc inales que el égimen anquis a u o que e ec ua al iempo que in odujo la posibilidad de la con a ación colec- i a, amos a e aho a cuáles son las esis de 10s economis as sob e la dis ibución del ing eso y cómo encaja con ellas el que 10s sala ios y con- diciones de abajo se negocien en e pa onos y ob e os. Digamos an es que es casi segu 0 que algunos lec o es queda án mo- les os con mi selección de He e a O ia como exposi o de la doc ina social ca ólica, y di án que la Iglesia sos iene hoy esis más a anzadas. Pe o el pensamien o social ca ólico con inúa es ando muy lejos del libe a- lismo y del ma xismo: del p ime o, po su insis encia en que la economia debe subo dina se a la sociedad, a la polí ica, a la mo al; del segundo, po que ca ece de eo ia econdmica del capi al y del sala io y ca ece de una c i ica de la eo ia económica libe al del capi al y del sala io, en an o que es a c í ica es el pun o de a anque del ma xismo. Es deci , el pen- samien o social ca ólico con inúa es ando mucho más p óximo de la doc- ina co po a i is a que del libe alisme económico o del ma xismo. Se ia necesa ia una up u a con es as posiciones pa a que la doc ina social ca ólica, den o de sus p opias p emisas, hicie a mayo hincapié en la igualdad en e 10s homb es; es deci , en ez de sos ene que las dis- in as clases ienen de echo a emune aciones dis in as en i ud de su dis in o s a us social y <(deco o)> espec i o, pod ia sos ene que la <(jus- ician exige emune aciones iguali a ias, y que las clases deben desapa ece . Eso no iene nada que e con la eo ia ma xis a de la explo ación, pe o aleja ia sin duda al pensamien o social ca ólico del co po a i ismo pa a ace ca lo a 10 que 10s ma xis as llama ian < socialismo u ópico,. En el campo de la economia, c eo que es legi imo deci que la Iglesia ha sido a is o é ica y co po a i is a: con a la lógica del me cado pe o a a o de la desigualdad en la dis ibución, o po 10 menos negando que la desigual- dad implique necesa iamen e explo ación y iucha de clases. Cuando uno lee la legislación de con enios colec i os ( an o la de 1958 como la 1973) choca un poc0 e en ella, al mismo iempo, que sus obje- i os son (en e minologia co po a i is a) <<la in eg ación en una comuni- dad de in e eses y de p opósi os de 10s elemen os pe sonales que in e - <<Pape s)> Re is a de Sociologia ienen en el p oceso económico y el o alecimien o de la paz social),, y ambién (en e minologia económica) < el inc emen o de la p oduc i idad)>. En la cocción de las leyes de con enios colec i os españoles han in e e- nido dos cocine os. Si uno ecue da que la in e ención del Minis e i0 de T abajo o de las ins ancias supe io es de la O ganización Sindical es le- galmen e obliga o ia cuando 10s aumen os de sala ios pueden lle a aumen- os de p ecios, es e iden e que cuando se discu ió la legislación de con e- nios colec i os in e inie on economis as de enso es de la nás pu a o o- doxia que les explica on a 10s co po a i is as ca ólicos, ayunos de sabidu ia económica, que una buena polí ica de en as debia basa se en el p incipio c cien i icon de que 10s sala ios deben e leja la con ibución del ac o abajo a la p oducción. Como dije al empeza , no es el p opósi o de es e ensayo discu i qué g upos sociales impulsa on a in oduci la con a ación colec i a y qué obje i os eales pe seguim. Reco demos el con ex o de 10s aumen os de sala ios del año 1956 que Gi ón, minis o de T abajo, con- cedió ( as 10s mo imien os huelguis icos) y eco demos la ala ma capi a- lis a an e esa demagogia alangis a que les hizo daño en los bolsillos. Reco demos la necesidad que muchos capi alis as debían ene de ob ene mayo es endimien os de 10s abajado es (deseo púdicamen e ocul o as la ó mula de la < acionalización)> del abajo que an de moda es u o po 10s 60s 1959-1960), ligando 10s aumen os de sala ios al aumen o de las cadencias del abajo, cosa que podia log a se más ácilmen e con la con a ación colec i a que con el sis ema de < eglamen acionesn. Reco de- mos ambién la in luencia que puedan habe enido 10s o ganismos in e - nacionales (como la OIT), cuya pe plejidad debía se g ande cuando en Mad id les explicaban el sis ema de c eglamen aciones>> a empe ado po la ajus icia conmu a i a)> y po la <(jus icia social)> que 10s capi alis as exhi- bian dando las emune aciones supe io es a 10s sala ios mínimos eglamen- a ios. Esos o ganismos in e nacionales deben habe explicado (con la ayuda de 10s economis as na i os) que un sis ema de con a ación colec i a con ibui ia a la mayo mo ilidad del abajo, a la mayo p oduc i idad, e incluso a que las emp esas más capaces paga an mis que las menos capa- ces, que debían desapa ece , odo den o de las no mas de una <(polí ica de en as)> que impidie a 10s aumen os de sala ios in iacionis as. Sea como sea, la legislación se in odujo, y en su edacción in e inie on los co po- a i is as ca ólicos y 10s economis as ecnoc á icos. Cuando de es os úl imos hablo, no es oy u ilizando un eu emismo pa a no deci c Opus Dei)>. Si quisie a deci c Opus Dei)>, di ia Opus Dei. A d me pa ece que en España no mandó an o el Opus Dei como los economis- as, o mejo dicho, mandó el Opus Dei po que el Opus Dei eclu ó econo- mis a~ o 10s admi i6 como compañe os de iaje: la eo ía econ6mica No as sob e el anquisme o odoxa si e como una doc ina de la a monia social an bien o mejo que la doc ina social de la Iglesia. Los p opagandis as ca ólicos no ad i - ie on es o a iempo y se queda on un poco an icuados, aunque al a no es del odo exac o con apone p opagandis as ca ólicos de la ACNP a economis as del Opus Dei de la mane a como me sien o en ado a hace po cuan o ambién algunos ca ólicos adicionales ap endie on p on o las i udes de la doc ina económica o odoxa. Po ejemplo, el banque o Igna- cio Vilialonga, inculado a la ACNP, decla ó en el ICADE en 1961: ~Mu- chas gen es ingenuas y o os demagogos suponen que pa a mejo a a las clases económicamen e débiles bas a con la p esión sindical o la legislación social C.. . ]I Si se le obliga al emp esa i0 a abona un sala i0 supe io al alo de su p oduc o ma ginal, se p o oca, nás o menos p on o, el pa o.)> Ese ocabula io (empleado aquí con una cie a imp ecisión) es absolu a- men e impensable en épocas an e io es al p edomini0 ideológico de 10s eco- nomis a~. Lo impo an e es no a como la doc ina económica si e pa a un p opósi o simila al de la doc ina social ca ólica: pa a nega que en la emp esa capi alis a haya explo ación y pa a da una guia pa a la dis- ibución de 10 p oducido, guia que iene g an impo ancia a la ho a de es ablece sala ios y condiciones de abajo en 10s con enios colec i os. Puede ad ni i se la exis encia de és os, siemp e que haya apoyo doc inal pa a pone limi es a 10s aumen os de sala ios. Pa a 10s economis as, la conco dia en e las clases se log a median e 10s inc emen os de la p oduc- i idad y el c ecin~ien o de la economia, siemp e que 10s u os de ese c e- cimien o se ayan epa iendo en e capi alis as y ob e os según las no mas de la eo ia económica o odoxa, es deci , en p opo ción a la con ibución espec i a del ac o <(capi al)> y del ac o cc abajo)>. Es sin omá ico que cn la Semana Social de Za agoza de 1952, dedicada a 10s p oblemas del T abajo, a ias de las comunicaciones hicie an ya alusión a la eo ia eco- nómica, aunque d ono gene al ue más bien a is o élico- omis a. (Asimis- mo 10 habia sido, incluso mis, en la Semana Social de 1949, en Mad id, sob e el ema <(Hacia una más jus a dis ibución de la iqueza)>, especial- men e en la ponencia de He e a O ia. El economis a To es Ma ina u ilizó cons an emen e ca ego ias como <(jus o)> e c injus o)>, al ez ine i- ables an e al audiencia.) Como es sabido, las Semanas Sociales son unos semina ios o ganizados po la ACNP, 10 que indica la p esencia de econc - mis as en es e g upo poli ico: es un ema a in es iga el po qué la ACNP no ace ó a con e i se en ehiculo de la ideologia de 10s economis as, que iba a se an impo an e en la década de 1960, y po qué abandonó ese papel al Opus Dei (aunque 10 haya ecupe ado en el pos anquismo). Tal ez 10s acenepis as mis in luyen es es aban an p o undamen e imbuidos del pensamien o social ca ólico que pensa on no necesi a ninguna c Pape ss Re is a de Sociologia o a eo ia sob e la dis ibución del ing eso. En esa Semana Social de 1952 hubo una comunicación in e esan isima de Ca los de Inza, ingenie o del ICAI, unciona i0 de la RENFE, sob e las eo ias de la dis ibución del in- g eso, dis inguiendo de un lado la opinión de 10s mo alis as y de o o la de 10s economis as. Les explicó a 10s asis en es la eo ia de la p oduc i idad ma ginal, y señaló algunas di icul ades en la aplicación de la eo ia de la p oduc i idad ma ginal, como las que nacen de las discon inuidades, aunque no mencionó la insu iciencia de es a eo ia cuando hay endimien os c e- cien es a escala. T as esas obse aciones, que debían pa ece suma nen e eso é icas a g an pa e de la asis encia, dijo sin emba go que <(no c eo que exis a una jus i icación en e amen e sa is ac o ia pa a p oba que la pa e del p oduc o que en conciencia co esponde a cada ac o pueda es able- ce se omando como emune ación uni a ia o p ecio la p oduc i idad ma - ginal~. La eo ia de la p oduc i idad ma ginal es 4 hoy dia en desc edi o no po azones < mo aless o de <(conciencia)> sino de cohe encia. Pe o no deja de se no able esa búsqueda de una base <<cien í ica)> de la dis ibu- ción del ing eso. La conclusión a que llegó el seño Inza en esa comuni- cación iene g an in e és, pues al inal jus i ica la emune ación del capi al no en base al <(deco o>> del modo de ida del capi alis a, ni con base en una discusión de si el de echo de p opiedad de 10s medios de p oducción es más o menos <(na u al)>, sino con azones de co e socio-económico: 10s capi alis as son 10s que in ie en, hace al a in e i pa a que la p oduc- i idad del abajo aumen e y la economia c ezca, y po an o 10s capi a- lis a~ ienen de echo a e i a bene icios, aunque sea di ícil deci exac a- men e en qué p opo ción. Eso se pa ece como una go a de agua a o a a las esis conse ado as ac uales? <El seño Inza se an icipó en es a conclusión a 10s deba es ac uales. In e esa des aca cómo se es aba pensando ya en u iliza la eo ia económica pa a es ablece la emune ación del capi al y del abajo: sin una eo ia sob e el asun o, ya ue a una eo ia mo alis a o una eo ia econhmica, hubie a sido muy a iesgado in oduci la legislación de con enios colec- i os. Esas eo ias si en pa a que el Es ado pueda in e eni a bi al- men e en las negociaciones ealizando su supues a a ea de cuida del < bien común)>, o del cin e és nacional>>, o del <(desa oll0 econÓmico~>. Asi, el Es- ado ha dado no mas de aumen os de sala ios po encima de las cuales se sen ia acul ado a in e eni , impidiendo la negociación de con enios que sob epasa án al no ma. Eso hacia posible goza de las en ajas de la con- a ación colec i a, como es imulo a la mayo p oduc i idad de 10s ob e os, 7. Véase, po ejemplo, Aub ey Jones: The New In la ion. The Poli ics o P ices and Incomes (Middlesex: Penguin Books, 1973). No as sob e el anquisme y al mismo iempo ponia enos al aumen o de 10s sala ios y po an o al descens0 de 10s bendcios. E iden emen e, es a a ea undamen al de man ene el ni el de bene- icio~ la a a segui cumpliendo cualquie Es ado capi alis a, aunque la base doc inal de es a ac uación se es á poniendo muy mo ediza e insegu a, po ob a de la c i ica mode na de la eo ia económica o od~xa.~ Su un- ción de da un undamen o doc inal a una conciliación en e las clases sociales posiblemen e aya a se asumida de nue o po doc inas de co e más sociológico y mo alis a. Sin una eo ia (económica o mo alis a) que jus i ique la ac uación del Es ado al pone eno a la capacidad de los abajado es de hace disminui 10s bene icios, el sis ema capi alis a es a ia en pelig o. Un égimen de p edomini0 bu gués (ya sea con plu alismo li- mi ado o ilimi ado) no puede p escindi de ene una u o a ideologia con es e obje i o ideologia que end á p e ensiones mis o menos cien í icas). Si el plu alismo es limi ado, segu a nen e el Es ado pod á ac ua con más ue za (compá ese España o B asil con Ingla e a o I alia), y donde la ideologia no con enza se ha á sen i la ep esión. De cualquie modo, en el campo de la dis ibución del ing eso (y de la con a ación de sala ios y condiciones de abajo) la bu guesia puede se co po a i is a (ca ólica o laica) o puede adop a como ideologia la mal echa eo ia econ6mica o o- doxa, 10 que no puede es deja de ene una ideologia. Linz p escinde de analiza es a cues ión, ya que su análisis p escinde del con enido de clase de las o mas poli icas, y el suplemen o a Linz desa ollado po Ande son es poco con incen e pues Ande son (que esc ibió an es de que el impaao de la e isión S a iana llega a al público académico en gene al) comulga en el p e endido cien i ismo de la eo ia económica o odoxa. Digamos pa a acaba , que 10s economis as han sido 10s ecnóc a as po excelencia, que aplican los p incipios de su ciencia al campo poli ico. Aho a bien, los p incipios de esa ciencia es án cambiando, y la eo ia del alo uel e a es a en el cen o de las p eocupaciones eó icas de 10s economis as. En es a si uación, no se ia de ex aña una esu ección de las doc inas co - po a i is a~, ya que la c í ica mode na de la eo ia económica implica que mien as hay desigualdad Aay explo ación, con lo cua1 no hay mane a de pone limi es eó icos a las demandas sala iales (ni a 10s aumen os de p ecios de 10s p oduc os expo ados po el Te ce Mundo, digámoslo de paso), en an o se es é negociando con con incan es más icos. En un capi alismo de pleno e npleo (o en un capi alismo donde 10s desempleados puedan sob e i i azonablemen e median e el segu o de des- 8. Vbase, po ejemplo, el lib o de exo de Joan Robinson y John Ea well, An In oduc ion o Mode n Economics (1973). 47 c Pape s,, Re is a de Sociologia empleo) 10s sindica os ienen pode pa a hace subi 10s sala ios eales. Aunque la bu guesia (a a és sob e odo de ins umen os mone a is as) puede in en a man ene la asa de bene icios (con más éxi o en unos paises que en o os), la consiguien e in lación ag a a aún mis la lucha de clases. Los sindica os no acep an ya una limi ación de 10s inc emen os de sala ios y ni 10s p opios ideólogos de la bu guesía se a e en casi a p opo- ne limi aciones de sala ios con jus i icaciones pseudocien i icas como que 10s sala ios no pueden aumen a más que la p oduc i idad si se quie e impedi la in lación y se quie e man ene la asa de bene icios pa a man- ene la in e sión. Lo que se discu e es la p opia es uc u a de la economia, y es a mane a de e la economia en g andes ag egados ya no se es ila, al da se cuen a la gen e de que en é minos de PNB puede se 10 mismo p oduci cien au omó iles que una escuela, pe o en ealidad una cosa es muy dis in a a la o a y que el que se p oduzca una cosa u o a es unción de la dis ibución del ing eso y del pode poli ico. An e esa ag a ación de la lucha de clases (po la ue za de 10s sindica os y po la quieb a de la ideologia de 10s economis as), es posible una esu ección de las doc i- nas co po a i is as. Sin emba go, la esis encia ob e a a ese in en o se ia g ande en muchos paises eu opees, sob e odo si la si uación se analiza co ec amen e po 10s di igen es sindicales. B e e alusión al B asil El égimen mili a b asileño, que ha sido cali icado ambién de égi- men au o i a io (po el p opio Linz, incluso en un a iculo pe iodis ico ole ado po la censu a b asileña), pa ece encon a se en una posición pa- ecida. De un lado es e iden e que en el B asil no hay <c o ali a ismo)>: no hay un pa ido Único gube namen al, sino un pa ido auspiciado po el Gobie no (ARENA) y un pa ido de < oposiciÓn)> (el MDB), en 10s cuales encon a on acomodo muchos poli icos del égimen an e io , y a 10s que se pe mi e compe i en elecciones sena o iales y cong esionales. El Gobie no no esponde, sin emba go, an e las cáma as. No hay elecciones pa a o os pues os an e io men e elec i os (como gobe nado es es aduales y p esi- den e de la epública). A p ime a is a y del modo apa en emen e ca ac- e ís ic~ en un égimen au o i a io, ese Gobie no eposa en g an pa e en 10s consejos de c expe os polí icos)>, p incipalmen e economis as. Si se mi a la si uación con un poc0 mis de de alle, emos sin emba go que el Gobie no si iene unas bases ideológicas i mes, no en el sen ido que su elabo ación eó ica sea siemp e muy so is icada, pe o si en cuan o sinen pa a jus i ica a sus p opios ojos sus acciones con la náxima au osu iciencia. No as sob e el anquisme En el B asil no se ha (llegado a implan a a ni el ins i ucional una o - denaci6n co po a i is a de la ida polí ica, aunque a eces hay gene ales (como el ma iscal Juá ez Ta o a) que encomian explíci amen e la <(deme c acia o gánica)>. T as el is e in del co po a i ismo po ugués a a se alin más imp obable que se siga esa doc ina polí ica. Además el ejé ci o b asileño iene una adición de democ acia plu alis a: el ejé ci o acabó en 1945 con el p ime égimen de Ge ulio Va gas y el ejé ci o en ió un cue po expediciona i0 a lucha en I alia con a el ascismo. Es a adición es impo an e y es un ac o que di icul a el adhe i se a una ideologia polí ica explíci amen e co po a i is a. No obs an e, el égimen iene una ideologia o mejo dicho dos. La p ime a, de consumo sob e odo mili a , es la de < segu idad nacional)>, eo izada (pa a usa un eu emismo) po el gene al Golbe y; al eo ia dice que el gobie no mili a puede de ini cual- quie p oblema o cualquie solución a cualquie p oblema como inculado a la < segu idad nacional)>, y en al caso es 6 acul ado pa a hace 10 que c ea con enien e? Po su lado, 10s economis as han con ibuido con su p opia ideologia, y po ejemplo el minis o Del im u o el p i ilegio de jus i ica la dis ibución del ing eso c ecien emen e desigual a base de 10s p incipios < cien ííicos)> de la eo ia del <(capi al humano)>.1° De o a pa e 10s aumen os anuales de 10s sala ios son de e minados po el Gobie no, que da una no ma es ablecida según el i mo de in lación, más un an o po cien o en concep o de aumen o de la p oduc i idad, es ando p ohibida sob epasa esa no ma. Se ia po an o e óneo pensa que la al a de un pa ido Único, y el papel impo an e de una éli e bu oc á ica apa en e- men e <(apolí ica)>, suponen la ausencia de ideologia. Hay au o es (como R. M. Schneide , The Poli ical Sys em o B azil, 1964-1970, Columbia: UP, 1971) que han indicado la impo ancia de la ideologia de aegu idad nacional)>, pe o que ~i~ni ica i amen e no señalan la impo ancia de 10s economis as como di ulgado es de una ideologia de a monia de clases más e icaz (y mis so is icada) que la ideologia co po a i is a, bien po que la compa en, bien po que se quedan un poc0 asus ados an e el cien i ismo de 10s economis as. 9. Véase Geopolí ica do B asil (Rio de Janei o: Li a ia José Plympo, 1967); son esc i os de la década de 1950. Esa es la ideologia que ue enseñada en la Escuela Supe io de Gue a. Después de esc i o es e a iculo he podido e la esis de Eliéze Rizzo de Oii ei a, As o cas a madas: polí ica e ideologia no B asil, 1964-1969 (Rio de Janei o: Uni e sidad Es . de Campinas, 1976), donde se analiza es a doc ina de modo muy sa is ac o io. 10. Véase, po ejemplo, R. Tolipan y A. C. Tineiii (comps.), A con o e sia sob e a dis ibucúo da enda e desen ol imen o (Rio de Janei o, 1975). <(Pape s, Re is a de Sociología El caso del B asil puede se i pa a suge i una cie a salida al égi- men < au o i a iol>. Unas asociaciones polí icas en España equi alen es a ARENA y MDB, o incluso unos pa idos polí icos nás bien domes icados y colabo acionis as, que compi ie an pa a cie os pues os ele ados, hubie on dado ambién una apa iencia de c ecien e democ a ización plu alis a al anquismo, desde ese pun o de is a o malis a." Una conclusión En conclusión, ol iendo al caso español, la ca ac e ización como <{democ acia o gánican es más ica sociológicamen e que la ca ac e ización de Linz como égimen < au o i a io>> (ya que iene en cuen a la exis encia de clases, aunque sea pa a nega que a a és de pa idos polí icos puedan se las bases de la o ganización polí ica), pe o no esponde en absolu 0 a 10s hechos, po que el Es ado español ha enido que hace algo más que egula las elaciones en e di e sos g upos ocupacionales. El Es ado es- pañol anquis a u o que asesina a muchas decenas de miles de ob e os, pa a es ablece se. La noción de < democ acia o gánica)>, que an es de la gue a ci il podia pa ece como un p og ama un poc0 plausible, as la e olución y gue a ci il ue pu a ideologia. Po su con enido de clase, el égimen español ha sido una dic adu a de la bu guesía: es deci , el plu a- lismo ha es ado limi ado a la exp esión polí ica de las dis in as acciones de la bu guesía, aunque se ha iniciado el es udio de las conexiones en e g upos polí icos (como acenepis as, alangis as, opusdeís as, ca lis a), y las acciones de la bu guesia que deben habe ep esen ado: és e es un p oblema básico de una sociologia polí ica del anquismo, que Linz ni se pla ea. En es e sen ido, si se p escinde del con enido de clase, e a ácil e en las endencias polí icas que en Espaiía han jugado ese juego de un <~plu alismo limi ado, el emb ión de asociaciones polí icas, y mis a de de pa idos, que ue an empleando su ep esen a i idad y esponsabilidad elec- o al, en el camino hacia un égimen más lejano ah de un < o ali a ismo)> y más p óximo a una c democ acia plu alis a)>. Lo mismo puede deci se, al ez, en el caso en que sean pe mi idos pa idos que supues amen e exp esen in e eses p ole a ios, pe o que de hecho no plan em, ni en su ác ica a co o plazo ni en su p og ama, la abolición de la desigualdad y de la ac ual di isión del abajo, que es 10 que a 10s p ole a ios les in e esa 11. Sob e elecciones en B asil, ease po ejmplo B. Lamounie y F. H. Ca doso (camps.), Os pa idos e as eleicóes no B asil (Río de Janei o, 197.5). No as sob e el anquismo undamen almen e.12 El caso o malmen e análogo (en el o o ex emo) al égiinen anquis a se ia el de una e olución ob e a as la cual se deja a libe ad de exp esión polí ica a 10s dis in os pa idos del p ole a- iado, ca npesinado y pequeña bu guesía, a a és de un so ie o asamblea popula y no median e un pa ido Único, p ohibiendo al mismo iempo la exp esión polí ica de 10s in e eses de 10s bu gueses. Desde luego que e i- que a ambos casos como egímenes au o i a ios de plu alismo limi ado, o como dic adu as democ á icas, se ía p i a se de en ende la impo an e di e encia en e ambos. Aho a bien, se ía sensa o que la izquie da ap o- echa a esa apologia del anquismo como égimen < au o i a ion (y no <c o ali a io)>) y has a le es a ia bien empleado a Linz. Si la exp esión ademoc acia popula )> no hubie a sido es opeada po el es alinismo, se ia muy adecuada pa a exp esa es a misma idea: plu alismo, del que es a ían excluidas las ue zas polí icas bu guesas, limi ado a las di e sas ue zas polí icas popula es, bajo la hegemonia de p ole a iado, es deci , donde se de endie a y p ac ica a el inal de la explo ación (es deci , de la desigualdad y de la ac ual di isión del abajo), u ilizando como doc ina en el campo económico la c í ica de la eo ía económica o odoxa del capi al, del bene- icio y el sala io. Me e con enidos an dis in os en la en ol u a o mal- men e análoga de <cau o i a ismo de plu alismo limi adon es un juego de poli ólogos, sin in e és pa a un análisis his 6 ico.13 Facul a de Cihcies Econbmiques Uni e si a Au dnoma de Ba celona Bella e a, Ba celona 12. Es muy ins uc i a la lec u a del a iculo de Ve ena Ma inez-Alie y A - mando Boi o, en la ecopilación ci ada de Lamounie y Ca doso, donde explican el signscado del apoyo elec o al ai MDB po un g upo de p ole a ios u aies de Sáo Paulo. 13. El a iculo de Linz sob e el concep o de <&gi nen au o i a io>> ha sido publi- cado en cas ellano bajo el i ulo *Una eo ia del égimen au o i a io. El caso de Es- pa ia>>, pp. 1467-1531, en M. F aga, J. Vela de y S. del Campo (comps.), La España de 10s azos 70. III. El Es ado y la polí ica (Mad id: Moneda y C edi o, 1974). La e si611 inglesa de es e a iculo de Linz es de hace 10 Gos.