Nolasc Acarín et al., La Sanidad hoy : apuntes críticos y una alternativa. (Barcelona: Avance, 1975), 11 1 pp
Abstract
Obra ressenyada: Nolasc ACARÍN [et al.], La Sanidad hoy : apuntes críticos y una alternativa. Barcelona: Avance, 1975.
Full text
Nolasc Acarin et al., La Sanidad hoy: Apu;lztes criticos y una alternativa (Barcelona: Avance, 1975), 11 1 pp. Leyendo las comunicaciones de 10s últimos quirice años, tanto de la OMS como de varias escuelas de salud piiblica, aparecen una serie de temas que por haber sido desarsollados y debatidos extensamente, resultan en cierto modo evidentes e incluso superados. De entre ellos destacan: la unificación administrativa de la sanidad, su financiación, la estructuración regionalizada de sus servicios, la función sanitaria del hospital y 10s métodos de gestión de la sanidad. Pero a pesar de que se ha hablado mucho de estos temas, no han trascendido todavía en nuestro país al nivel de 10s hechos. Tampoco ha existido un debate públic0 que rncluyese por un lado a 10s profesionales de la salud y por otro a los usuarios dd servicio sanitari~, es decir, la población en general. Este libro viene a paliar en cierto modo este déficit, apareciendo en un momento de especial importancia para el sector sanitario. Se supone próxima la reforma administrativa del Estado con la consiguiente creaci6n del Ministeri0 de Sanidad, y por otro lado, cuando escribo estas lineas (marzo de 1976) se está procediendo a la elección de las Juntas en la mitad de 10s Colegios Médicos del país. En estas circunstancias cuatro médicos y dos economistas colaboran con la aparició11 de este libro al debate del que hablábamos y del que tan faltos estamos. Nació este trabajo, como exponen sus autores, de una serie de conferencia~ que tuvieron lugar en la sección de Juventud Médica del Colegio de Médicos de Barcelona. Por ello, es más el punto de vista critico de varios profesionales sobre temas sanitarios, que una aportación cientificoteórica nueva en el campo de la sanidad. La reunión de 10s siete temas-conferencia dan al pequeño libro (109 pp.) un aire coloquial y divulgador que, paradójicamente, creo va a ser muy útil para que 10s profesionales de la medicina entren en el debate sanitario. Por
uPapers,: Revista de Sociologia diferentes motivos la profesión médica suele estar alejada de la discusión de la estructuración de la sanidad. Es demasiado importante para dejarla en manos de 10s médicos, se dice muchas veces, pero ante la posibilidad de la reforma administrativa en un ambiente democrático (o predemocrático) y como profesión directamente afectada, no deberia estar ausente de la discusión. Los autores tratan varios temas: Soler-Sabaris y Joaquin Vergés se extienden sobre la seguridad social, el primer0 desde el punto de vista organizativo y el segundo desde el ángulo de su financiación y gestión económica. Carme Sans estudia en su capitulo las relaciones entre economia y sanidad, exponiendo las distintas formas de kinanciación que se dan a la sanidad en varios paises extranjeros. Helios Pardell nos habla del hospital y su nueva función en una estructura regionalizada. Nolasc Acarin y Ramón Espasa desarrollan el tema de la regionalización sanitaria, con una propuesta concreta para Cataluña. Finalmente, Ramón Espasa expone en el primer capitulo de su libro (<(Relaciones sociales y medicina)>) una critica, no de las formas organizativas de la sanidad, sino de la estructura ideológica de la medicina; de la aeutralidad del conocimiento médico)>, del papel social del medico, de la repercusión social de su trabajo. Otros temas, sin tener un capitulo asignado, se desprenden de la lectura del libro: la creación de un Órgano rector Único de la sanidad, la estructuración de la misma en un Servicio Nacional de Salud, el control democrático del servicio sanitari0 tanto por parte de 10s profesionales de la medicina como por parte de la población, la financiación de la salud de la comunidad a cargo del presupuesta general del Estado. El capitulo que a nivel editorial presenta más novedad, es el de J. Vergés, pues es parte de un trabajo más amplio pronto a aparecer en forma de monografia. El autor se adentra en la extraña y secreta íinanciación de la Seguridad Social, en la que aparecen cifras de beneficios sorprendentes, con la consiguiente inversión externa de 10s mismos (un terci0 de ellos se invierte en la cartera de valores privados). Otro tema que destaca es el de 10s gastos de la Asistencia Sanitaris (antiguo SQE) en farmacia; más de la mitad de 10s gastos generales. Cabe destacar también la crítica que hace el autor del sistema de cotización, verdadero impuesto selectivo y como tal regresivo. Los mutualismos laborales han cumplido ya su misión histórica. En sociedades democráticas no se comprende que deba existir una salud para 10s trabajadores y otra para el resto de la población, y no es admisible desde ningún punto de vista, ni político, ni moral, ni tan siquiera económico. La duplicidad de servicios sanitarios s610 sirve para elevar el coste de la sanidad, coste que de alguna manera pagamos todos. Asi, pues, la
1 ISociología del franquismo crítica a nuestro sistema de Asistencia Sanitlaria e incluso de nuestra seguridad social, creo que debe ir más lejos y abogar por la desaparición de la misma con la consiguiente creación de organismos que abarquen a toda la población, que a nivel de asistencia sanitaria seria el Servicio Nacional de Salud, aprovechando todos 10s recursos sanitarios del país, sean públicos o privados. La unificación administrativa de la sanidad (Ministeri0 de Sanidad), está siendo reclamada desde todos 10s ángulos, incluso 10s directivos de la administración hablan de ello. Lo que llama la atención es el que tal unificación no se haya llevado a cabo ya; cuando llegue estar6 superada por las distintas alternativas de la población. IS1 Servicio Nacional de Salud que proponen 10s autores, va más lejos que la simple creación de un ministeri~. La creación de tal servicio creo que tiene que ser uno de 10s temas uedette en el debate sanitari0 a desarrollar en el futuro inmediato. Efectivamente, a nivel coloquial, ya que no en la palestra pública, se suelen mostrar dos opciones distintas para resolver el problema organizativo de la sanidad. Unos proponen un mode10 a la <<francesa)>, es decir, un modelo mutualista y tarifado, y otros proponen el modelo escandinavo o el británico. Los defensores del sistema tarifaclo mantienen la idoneidad de tal sistema por el hecho de que respeta la libertad del paciente para elegir a su médico. Los defensores de un sistema regionalizado mantienen que en tal sistema también se mantiene dicha libertad ( aunque mis limitada), pero en cambio no permite establecer ningún contrato económico directo entre médico y paciente, contrato que de hecho actúa como verdadero filtro de la libertad de elección. El capitulo de H. Pardell se reíiere, como ya hernos dicho, al hospital y a su relación con el resto de la organizacitjn sanitaria. La situación hospitalaria de nuestro país ha cambiado muc:ho durante 10s últimos diez aiios, desde que se incorporaron, especialmerite a nivel directivo, personas formadas en el extranjero (en especial en 10s EE.UU.), y con la creación de 10s programas de postgraduados y MIR (médicos internos y residentes). El hecho de que las instituciones religiosas hayan visto disminuir su poder sobre 10s hospitales ha marcado también esta evolución. Pero estas mismas circunstancias nos han conducido a un hospital (me refiero al hospital de las grandes ciudades) muy jerarquizante con métodos de gestión empresariales, directivos (jefes) autocráticos y evidentemente sin control ni por parte del médico ni de la población de la djrección hospitalaria. Por otro lado, el hospital de las ciudades de menor importancia o en zonas rurales continúa siendo aún un semiasilo mal dotado técnicamente y de personal y a nivel de direccidn, como se ha dicho en varias ocasiones, se suele poner a antiguos jefes de servicio, generalmente retirados, como premio a su
<(Papers)>: Revista de Sociologia anterior dedicación y habitualmente sin formación en dirección de hospitales. A todo ello H. Pardell ofrece un modelo hospitalari0 más unido a su sociedad circundante (barrio, comarca) que cumpla con las distintas funciones sanitarias: curación, prevención, rehabilitación, educación sanitaria e higiene. Un hospital integrado en el sistema de regionalización y con control democrático por parte de la población (lm clientes). Se encuentra a faltar, sin embargo, una critica de la institución misma; como institución cerrada, con las especiales formas de relación que se establecen entre las personas que en él conviven, la situación de inferioridad crónica del paciente frente al médico. Consideremos finalmente el capitulo de R. Espasa, que creo que lleva el <(mensaje>> teórico de todo el libro. El hecho de que se iniciase el control de las grandes epidemias producidas por agentes infecciosos aun antes de que apareciesen 10s antibióticos, hace decir a I. Illich en su Némesis médica que la medicina no sirve para nada y que debemos volver a un entendimiento directo entre persona y naturaleza sin intermediarios médicos y que este entendimiento s610 puede ser a nivel individual. A este enfoque individualista opone Espasa un enfoque social. No se venci6 a la epidemia infecciosa o a la endemia tuberculosa por casualidad, sino debido a que la comunidad se defendió de tales noxas como tal <<comunidad)> y con medidas <<comunitariasu. En un caso, con el aislamiento de 10s portadores y en el otro con la consecución de mejores condiciones de trabajo, tras larga lucha social. Y a todo esto, qué dice el médico de la repercusión social de su trabajo. ¿Es acaso el médico imparcial, escudado tras su <(neutralismo cientffico)> en todo lo que se desprende de su actuación? Tema ya tratado por Freidson, pero, como otros, poco mencionado en nuestras latitudes, a pesar de la especial trascendencia que debería tener para nosotros, pues como dice Jesús M. de Miguel la clase médica ha jugado un papel destacado como Órgano de control social en 10s paises no democráticos del Brea mediterránea. Resumiendo, estamos ante un libro que aún adoleciendo de 10s limites de su brevedad y su cariz divulgador, ofrece una gran capacidad de sensibilización y profundo sugeridor de debate. Es también un libro <<comprometido)>, pues ofrece una alternativa determinada y abandona la tan manida crneutralidad del médicoa.