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Para una reorientación de la sociología del conocimiento

Toharia, José Juan

Abstract

Toharia, José Juan

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PARA UNA REORIEN' ACION DE LA SOC1O:LOG A DEL CONOCIMIENTO José- Juan Toha ia (Uniue sidad Au ónoma de Nad id) En e odas las subá eaa sociológicas p obablemen e la sociologia del conocimien o es la única que se p esen a aiin dominada, muy sus ancial- men e, po en oques y pun os de is a que a c s as al u as del Úl imo cua o del siglo xx esul an cla amen e cali icables le p esociológicos, cuando no de asociológicos. Una posible azón pa a que ello sea así consis e en la indisc iminada e ique ación como asociología del conocimien o)> de p ác i- camen e odo ip0 de indagación gnoseológica. Pa a acaba con el p esen e es ado de cosas se plan ea aquí la necesidad de lle a a cabo una doble a ea: po un lado, delimi a cla amen e, y de una ez po odas, Sociolo- gia del Conocimien o y Teo ia del Conocimien o, e i ando asi la a ibución a la p ime a de emas y en oques p opios en ealidad de la segunda; y po o o, p ocede a una c iba de 10 que gene almen e suele ca aloga se bajo la e ique a ccsociologia del conocimien o)>, desalojando mucho de 10 has a aho a allí acogido y, sob e odo, acogiendo a mucho de 10 has a aho a no aba cado. Cómo pod ia e ec ua se es e co imien o de lindes de 10 en en- dible s ic o sensu po Soc~iología del Conocimien o,, de modo que dicha especialidad adqui iese un ~más igo oso s a us socic)lógico es 10 que, en de ini i a, in en a expone e1 p esen e a iculo. Pape s: Re is a de Sociologia 6 (1976) Den o de la sociología occiden al con enlpo ánea la sociología del co- nocimien o es sin duda la 5;ubespecialidad que p esen a -apa en emen e al menos- pe iles más imp ecisos, gaseosos y huidizos y que mayo sen- sación de es ancamien o, desoien ación y co ~ usión l ansmi e a quien, po p ime a ez, a ella se ace ca. No es de ex a ia que as sea si en dhli i a -y como aho a espe o mos a - de 10s es g and~es en oques o p:~ adigmas (en el sen ido kuh- niano del d mino) que cabe in en a ia co no a iailado es de su con e- nido dos --explíci os- conducen a callejones sin salida, al menos pa a el sociólogo, y po an o a es i iles a gumen aciones ci cula es, mien as que el e ce o -la en e-, no suele p esen a se e ique ado como < sociología del conocimien o)>. Así las cosas, zcómo ex a ia se de que en la subdisciplina eine un cie o clima de con usión y deso den? Lo que aquí me p opongo es ablece es, jus amen e, que median e un simple desplazamien o de 10s lindes aco ado es de lo e ique able como < sociologia del conocimien ou (de modo que pa e de 10 que has a aho a no e a aba cado quede den o, y ue a mucho de lo has a aho a ecogido) esul a posible disipa la b umosa condición de la subdisciplina y sus i ui la imp esión de es i il es anca- mien o po o a de é il p oduc i idad. En o as palab as: que exis e una pujan e, i al, sociología del conocimien o, s610 que ni au oe ique ada asi ni sis ema izada en un esquema uni a i0 y, po an o, lo eciendo, dispe - samen e, ex amu os de 10 o icialmen e en ~endido po sociología del co- nocimien o en 10s cí culos académicos. Pe o an es de en a a (conside a ese e ce , la en e, g an en oque e- conocible po sus esul ados -ya que no po su noml~ e- como sociologia del conocimien o, eamos p ime 0 10s o os dos, au oe ique ados como < sociología del conocimien o)> pe o cuya e dadwa condición de ales, pese a su gene alizada acep ación, me esul a cues ionabk. Tenemos, po un lado, una p ime a g an --y ya clásica- pe spec i a eó ica en o no a la cual se ha solido e eb a la o ien ación y con enido de la sociología del conocimien o, que, si l emba go, no cons i uye, en <<Pape sa: Re is a de Sociologia pu idad, una sociologia del conocimien o sino más bien una sociolog a pa a el conocimien o (o, quizá mejo alin, una sociologia pa a un mejo cono- cimien o). Se a a, en e ec o, de una pe spec i a que, en ealidad, 10 que pe sigue no es an o el es udio sociológico de 10s en amados ideacionales y simbólicos obje o del conocimien o cuan o el es udio de 10s condiciona- mien os sociales de la misma ac i idad cognosci i a. Lo que en el ondo de es e en oque la e es, sencillamen e, el in en o de, con la ayuda de la sociología, llega a conoce mejo . Enlaza con ello con uno de 10s g andes, secula es, emas de la especulación íilosó ica, la eo ía del conocimien o, a la que end ia -supues amen e- a apo a un Úl imo, dhi i o esla- bón. La indagación ace ca del conocimien o hab ía alcanzado su ceni al accede a un es adio c sociológico~> (en endiendo po al simplemen e -y de ahí el en ecomillado del adje i o- la oma en conside ación de ac- o es sociales además de, o sob e, 10s de o den lógico o psicológico adi- cionalmen e con emplados: el én asis pasa a a desplaza se de las acul ades cogni i as de 10s indi iduos suje os del conocimien o al en o no social desde el que 10s mismos conocen). Así, y po deci lo con o mulación un an o con unden e (y po an o an s610 ap oximada) si con Desca es, po ejemplo, la eo ia del conocimien o apa ecía cen ada en 10s obs áculos de o den lógico, y con Kan en 10s de o den psicológico de la ac i idad cog- nosci i a, con Mannheim (po u iliza el nomb e de un signi icado expo- nen e de es a p ime a o ien ación eó ica que es amos conside ando) el én asis apa ece desplazado a 10s condicionamien os sociales del conoci- mien o. En suma, y po deci lo con exp esión me oniana, an e 10 que aquí nos hallamos es, en ealidad, una eo ia sociológicg del conocimien o más que an e una sociologia del conocimien o p opiamen e dicha. Teo ia sociológica del conocimien o és a que, a su ez, puede se descompues a en dos suben oques di e enciados, si bien es echamen e in e pene ados y aun mu uamen e implicados: po un lado, un en oque cen ado undamen- almen e en de e mina las condiciones pa a accede a un conocimien o obje i a y absolu amen e e dade o; po o o, un en oque o ien ado al desenmasca amien o del also conocimien o. O 10 que es igual, una socio- logia de la e dad en e a una sociologia de la ideologia (o also cono- cimien o). La p ime a sub a ian e (<(sociologia de la e dad),) puede se iden i- icada con el i ine a io in elec ual Ma x-Schele -Mannheim (i ine a io, me ap esu o a acla a , acumula i o no lineal sino con apun eadamen e, ob an- do Mannheim de ca alizado que amalgama en un odo abado elemen os eó icos de p ocedencia y signi icación muy dispa es). La línea a gumen al ma xiana (una en e an as posibles de aisla en la p olija y en pun os ambigua p oducción de Ma x) que a a se i a Sociologia del conocimien o Mannheim de pun o de pa ida pa a la elabo ación de su p opio esquema puede queda sin e izada en 10s siguien es clos g andes pun os: po un lado, la conocida a i mación con enida en el pos acio a la C i ica de la Economia poli ica: es el se social del homb e 10 que de e mina su con- ciencia, y no a la in e sa. Dic um ma xiano és e, dicho sea de paso, an ajan e como ambiguo, suscep ible po an o de se desa ollado en mis de una di ección (según que po <(se social>> se en ienda el o igen social, o la ayec o ia i al, o el en o no elacional, e (: ...) 'La lec u a que Man- nheim a a ealiza de la sociologia del conocimien o ma xiana a a ba- sa se en la iden i icación de <(se social>> con o igen social. Así, el conoci- mien o es a ia asen ado socidmen e: cada clase social lle a implíci a una de e minada pe spec i a noé ica u ho izon e men al que compa en odos sus miemb os componen es. El conocimien o 10 es así, siemp e, i educ i- blemen e, desde unas de e minadas coo denadas sociales. Po o o, la es- cisión de la sociedad indus ial-capi alis a en dos g andes y an agónicas clases: bu gueses y p ole a ios, co espondiendo a 10s segundos el p o a- gonismo his ó ico inal. De la usión de ambos pun os esul a qule el mundo del conocimien o se p esen a escindido en dos, co espondiendo cada mi ad a una de las dos g andes clases ci adas. Aho a bien, al se la bu guesía una clase llamada (siemp e según el análisis ma xiano) a desapa ece , a igual sue e apa ece i emisiblemen e des inado el en amado idleacional-simbólico sob e ella sus en ado. El conocimien o bu gués no es, así, e dade o conocimien o sino conocimien o ideológico, alienado, de in e io en idad, po cuan o e ime o y ansi o i0 (al i ligado a una clase cuyo abandono de la es- cena his ó ica se a i ma inminen e). Mannheim ecoge, en 10 sus ancial, es a a gumen ación -asi leída po 61 en 10s ex os mamianos- si bien in oduciendo en la misma dos sus an- ciales e oques: po un lado -y en la es ela webe iana- elaciona la exis- encia de es ilos de ida y ho izon es men ales di e en es no ya con clases sociales sino con 10s gmpos de s a us encon ables en la sociedad. Así, pa a 61, hab á en la sociedad an as Wd anschauungen cuan os g upos de s a us di e enciados exis an en la misma. Con ello da a su esquema eó ico un alcance no limi ado ya exclusi amen e a las sociedades capi alis as. Po o o lado, no e ec úa en e ales g upos de s a us una je a quización en base a su di e encial y supues o p o agonismo his ó ico;, en (:onsecuencia, la Wel- anschauung ligada a cada uno de dlos se encuen a en pie de igualdad con las demás en cuan o a g ad,o de ce cania a la e dad obje i a, absolu a: sencillamen e, cada sec o social cons i uye un espejo que o ece un e lejo an s610 limi ado, pa cial, de la e dad. S610 sumando, hipo é icamen e, la o alidad de ho izon es men ales encon ables se ia pensable la ap ehensión <(Pape s)>: Re is a de Sociologia plena, o al, de és a. Asi, cada ho izon e men al es igualmen. e co ec o --o also; cada uno de ellos no o ece, en suma, sino <(SUD c dad, la po ción de la e dad absolu a alcanzable desde su pe spec i a. En es o consis e el elacionismo mannheimiano, que no ela i ismo. De cae en és e le lib an, en e ec o, 10s elemen os inco po ados del pensamien o de Max Schele . Pa a Schele al cosa como la e dad absolu a y o al, independien e de iempo y espacio, exis e ealmen e. S610 que no siemp e esul a igualmen e pe cep ible: su cap ación apa ece mediada po el e ec o il an e ( a iable se& épocas o luga es) de 10 que denomina <( ac o es ealem. En unción de la ope ación de és os esul a posible que en cul u as y/o en momen os de e minados se p oduzcan islumb es -pa ciales, ugaces- de la e dad absolu a y e e na. Asi, y como señala Cose , log a Schele auna ela i is- mo socio-cul u al y c eencia en una pla ónica dimensión de esencias inmu- ables. La inco po ación de es e componen e a la pe spec i a de i ada de Mam ya delineada a a c is aliza en la sociologia sin é ica mannheimiana (e ique a és a, dicho sea de pasada, u ilizada ya po Spence , si bien en sen ido bien dis in o): la a ea del sociólogo --en conc e o, del sociólogo del conocimien o- hab á de consis i jus amen e en abs ae del ho i- zon e men al de cada sec o la e dad pa cial que con iene pa a p ocede así a la cons ucción, median e su suma, de conocimien o e dade o, com- ple o y absolu o. Ta ea és a que esul a pensable po que pa a Mannheim 10s in elec uales (y po ende 10s sociólogos) cons i uyen un g upo social en lib e lo ación; es deci , un g upo que al no halla se ama ado a unas de- e minada~ coo denadas sacio-es uc u ales dis u a de un ho izon e men al lib e de cons iñen es y limi an es co apisas. La sociologia del conocimien o end ia así como me a úl ima y g andiosa ni más ni menos que la cons- ucción de la e dad. Desde el segundo suben oque (el que he e ique ado como sociologia del also conocimien o) 10s en amados ideacionales y simbólicos pasan a apa ece se sencillamen e como < ideologías)>, es o es, como acionalizaciones al se icio de in e eses, desp o is as po an o de oda o a en idad o sen ido. Desde es a pe spec i a no hay idea c inocen en: oda idea si e, apun ala o jus i ica in e eses. Como en el caso de la < sociología de la e - dad, es a sociologia de la ideologia iene ambién su pun o de a anque en la sociologia del conocimien o ma xiana: el conocimien o bu gués, aun cuando inhe en emen e also (dada su i emediable al a de sin onia con el sen ido que anima la dinámica his ó ica) subsis e sin emba go po que es uncional: puede se u ilizado como a ma de dominación. Es o es, en el mismo cabe disce ni , jun o al componen e de alsedad, un componen e de uncionalidad. De ahí que pa a la sociologia del conocimien o ma xis a haya cons i uido siemp e la p eocupación undamen al el desenmasca a- Sociologia del conocimien o mien o del pensamien o bu gués. P eocupaciijn que se conc e a, po ci a dos ejemplos con empo áneos algo dis an es (en ie npo y alcance) pe o igualmen e signi ica i os, an o en The P o essional Ideology o Social Pa hologis de un C. W. Mills (A.J.S., 1943) como en el Conocimien o e in e eses humanos, de un Habe mas (e.0. 1968). Es a sociologia de la ideologia (que cabe ambién denomina eo ia del in e és po cuan o sien a que odo conocimien o es in e esado) no es iden i icable, sin más, con socio- logia del conocimien o ma xis a. Simila ocación des ni i icado a o desen- masca ado a anima en alguna medida, como apun a Me on, al psico- análisis, al seman icismo, al análisis de p opaganda, ell pa e ianismo e in- clusa al uncionalis no (Me on, 1957:458), <:s dleci , a oda una se ie de en oques eó icos. Se a a, en odo caso, de un suben oque ampliamen e cul i ado (el in en a io le an ado po Bi nbau~n pa a el pe íodo 1940-1960, publicado en 1960 en Cu en Sociology, cons i uye es imonio ehacien e al espec o) y de pe manen e ac ualidad (co no, po ci a un ejemplo de úl ima ho a, a es igua la publicación en 1974 del He meneu ic Philosophy and he Sociology o A -ldondon, Rou ledge-- de Jane Wol -U. de Leeds- que se basa en la combinación de un en oque enomenológico con el mé odo he menéu ico elabo ado po Gadanne y Habe mas). Va ias son las c i icas que pod ian hace se a es a eo ia de la ideologia. En e ellas -y al basa se en la conside ación de la un :ionalidad de 10s en amados ideacionales-simbólicos- la nisma jus amen e que suele o mula se a odo análisis uncionalis a: la ampa eleológica, la en ación de con undi un- ción con causa. Asimismo, mo e du kheimiano, cab ia cues iona , quizá, el sen ido de un en oque que des uye (al sen a ,su me a condición apa encial) aquell0 mismo que es udia. Pe o sob e odo cab ia a güi que llega , en suma, a la conclusión de que no hay que ia se, ingen~iamen e, de las ideas en nada explica ni cómo su gen, ni cómo se & unden: an sólo cómo son u ilizadas. Y aun ello an s610 pa cialmen e ya que la a ención sólo es cen ada en la in ención del manipulado dando -g a ui a nen e- po sen- ados sus e ec os sob e el manipulado. De hecho es e ema (el es udio del e ec o de 10s en amados ideacionales y simbGlicos sob e el públic0 al que an des inados) ha cons i uido, cu iosamen e, una adición de ya más de es décadas en la sociologia no eame icana --que en cambio s610 ecien- emen e ecibió la sociologia de la ideologia. ((En es e sen ido es en el que hay que en ende p obablem~ n e la a i mació i me oniana de que 10s aná- lisis de audiencia ompa on, en Es ados Unidbs, el luga de la sociologia del conocimien o.) Si la p ime a g an pe spec i a eó ica que adicionalmen e ha e - eb ado a la sociologia del conocimien o no pasa, en ealidad, y como he- mos is o, de cons i ui una eo ia sociológica del conocimien o, al segundo <<Pape s#: Re is a de Sociologia en oque que amos aho a a conside a se le quedan es echos, po su pa e, 10s má genes co espondien es a una me a subdisciplina del onco socio- lógico endiendo en consecuencia a desbo da se en eo ia sociológica pu a y simplemen e. $En e ec o, en su Social Cons uc ion o Re~li y (publicado en 1966 y sub i ulado <(Un a ado de sociologia del conocimien o)>) Be ge y Luckmann se p oponen eo ien a d ás icamen e a la subdisci- plina sacándola de las pan anosas aguas epis emológicas en que, a apada, solia ege a . Su ó mula milag osa pa a ello consis e, sencillamen e, en a ia el ema cen al que ha de ocupa a la sociologia del conocimien o; o lo que es igual, en ede ini 10 que hab á de en ende se po <(cono- cimien o)>. Gene almen e, señalan, po conocimien o ha solido en ende se ideas, en amados ideacionales y simbólicos. Ello implica -a gumen any una empob ecedo a educción: la sociologia del conocimien o debe, po el con a io, ocupa se de < cuan o pasa po conocimien o en una sociedad),. Es deci , no s610 de ideas (o sea, cons ucciones abadas y au ocon enidas) sino ambién y sob e odo ese conocimien o de sen ido común que cons- i uye la ama de signi icados compa idos que hace posible la exis encia misma de la sociedad en cuan o al. Mas no se a a de un me o análisis de la es uc u a y con enido de ese <(conocimien o de sen ido común)>: el10 equi ald ia a hace de la sociologia del conocimien o una especie de sociologia de la cul u a sus ancialmen e en esolapada con el quehace de 10s an opólogos. Lo que el soci6logo del conocimien o debe hace , a i man Be ge y Luckmann, es es udia cómo ese conocimien o es cons- uido (10 cua1 --cabe añadi -, implica ele a la sociologia del conoci- mien o a la ca ego ia más gene al de eo ia sociológica sin más, po cuan o se le encomienda el análisis de cómo median e la cons ucción de conoci- mien o compa ido es hecha posible la ida en sociedad). Asi, si a la aiz de la adición que he denominado <( eo ia sociológica del conocimien o)> se encon aba la ob a de Ma x, en la base de es a segunda concepción de la sociologia del conocimien o cabe de ec a in luencias du kheimianas y, ia Schü z, webe ianas, ~i~ni ica i a nen e simbolizadas en la a i mación de la ealidad como cons uida -pe o socialmen e cons uida. Tenemos asi que mien as que la eo ia sociológica del conocimien o no llega en ealidad a se sociologia (al queda más bien den o de los linde os losó icos de la epis emologia), la sociologia del conocimien o de Be ge y Luckmann es en ealidad más que eso: oda una eo ia ex- plica i a de la ida en sociedad. Ambos en oques aspi an al monopolio de la e ique a <{sociologia del conocimien o>>. Fue za es econoce , sin emba go, que 10 que he denomi- nado << eo ia sociológica del conocimien o>> ha enido mucho más éxi o en al p e ensión: den o del ámbi o sociológico -y aun ue a de 61- iende, 1 Sociologia del conocimien o en e ec o, a se iden i icado sin mis y au on~á icamen e con la sociologia del conocimien o. Pa a muchos, Mannheim sigue siendo el más au o izado po a oz de la disciplina y la ideologia su mi:; especi ico obje o de es udio. Es a gene alizada iden i icación de la sociología del conocimien o con un en oque que, desde 10s cánones de la sociología occiden al con empo ánea no esul a p opiamen e sociológico sino más bien ilod ico, ha enido po e ec o el enca ila a la subclisciplina hacia de o e os di e en es de 10s de las demás sub amas sociológicas. Cen ada ei1 e ec o asi la sociologia del conocimien o en la consecuci6n de conocimien o e dade o y/o en el desen- masca amien o de conocimien o also -es deci , en una labo epis emo- Iógica de ca ác e básico y p e i- no se ha podido p oduci en la misma (al menos no con igual in ensidad) la ecepción de la o ien ación posi i- is a que, en cambio, ha imp egnado en las úl imas es décadas al es o de las especialidades sociológicas. Lo que bajo la e ique a <csociologia del conocimien o)> se o ece hoy sigue en buena n~edida p esen ando 10s asgos ípicos de las especulaciones ilosó icas del idealismo alemán más o menos amizadas po un cie o ba niz <csociológico~>. Po o a pa e, es a enden- cia a iden i ica sociologia del conocimien o con eo ia del conocimien o, a más de bo a las di e encias en e ambas, ha con ibuido a di umina 10s lindes en e és as y la iloso ia de la ciencia y la me odologia de las ciencias sociales. Así concebida la sociologia del conocimien o lle a pues camino de, pe dida oda especi icidad, con e i se en ago e mino passe- pa ou aplicable a oda indagación gnoseológica. Lo menos que cabe deci de una al sociología del conocimien o es que es 6 cla amen e des asada, anclada aún en plan eamien os decimonónicos. Como sociólogos, plan- eémonos qué pensa iamos (y no c eo hace demasiada ca ica u a en la asposición) de, po ejemplo, una sociología de la amilia o de la eligión que, a es as al u as, se es uc u ase en o no a p egun as del co e de ¿cuál es la amilia ideal? 2Y la eligión z dade a? ¿En qué puede el análisis sociológico ayuda nos a de e mina lo? ~Qué condiciones sociales p opicia ian su consecución y cuáles, po el con a io, la di icul a ían? No pa ece, en suma, a iesgado a i ma que es amos an e una ia mue - a -siemp e desde la pe spec i a del sociólogo, que en nada p e endo me- noscaba la impo ancia y en idad de 10s p oblemas epis emológicos sino an sólo sub a~a que su conside ación compe e al aóso o, no al soció- logo. Via mue a s610 supe able con la implan ación, en la sociologia del conocimien o, de un pa adigma al e na i o que la o ien e en sen ido simi- la al seguido po las es an es subespecialidades sociológicas. Y ell0 nos lle a al e ce en oque anunci~do -y desc i 0 como en es- ado la en e-. En e ec o, desde Mon esquieu y Tocque ille al menos (piénsese en el De I'esp i des lois del p ime o o en la segunda pa e de la c Pape s,: Re is a de Sociología Démoc a ie en Amé ique del segundo) exis e una adición de análisis de 10s enómenos ideacionales que cabe denomina como posi i a (en el sen- ido de oma los como un da um, p ocediendo a indaga sus elaciones con ac o es sociales nás que a cues iona su en idad o alidez úl imas). Se a a, po supues o, de una adición de mucha meno p o undidad y ga a íilo- só ica que la has a aho a dominan e (no se cen a, sencillamen e, en cues- iones úl imas, de p incipio) 10 cua1 posiblemen e explique que en la lucha po el monopolio de la e ique a < sociologia del conocimien on no pudie a compe i con la b illan e apa a osidad de la wissensoziologie. Pe o en cam- bio se a a de una pe spec i a mucho más suscep ible de cuaja en in es- igaciones conc e as, de adop a el pun o de is a empi ico, e i icado de la sociologia con empo ánea. Es a sociología del conocimien o la en e, ex amu os, no se enalen g, a di e encia de los dos en oques ya is os, o mulada explíci amen e, de modo uni a i0 y cohe en e, en un pa adigma que inca dine a cada apo a- ción indi idual en un de e minado con inuo eó ico. Su misma dispe sión pod ia induci a c ee en su no exis encia. Lo que me p opongo es ablece aho a es jus amen e que bajo oda una se ie de e ique as ( ales como SO- ciologia del a e o de la li e a u a) o bajo ninguna e ique a conc e a han ido apa eciendo oda una se ie de apo aciones, al ma gen gene al nen e de 10 dcialmen e es ablecido -y ca alogado- como sociologia del cono- cimien o que, sin emba go, cub en el á ea de es udio que en ealidad co- esponde a dicha pa cela sociolbgica. Es ablece el hi10 conduc o que enlaza a odas esas -en apa iencia independien es, no elacionadas- apo aciones poniendo asi de elie e la exis encia desape cibida de una au en ica sociologia del conocimien o es, pues, asi mi in ención aquí. Pa a p ocede a es a labo de o denación y sis ema ización concebi e- mos a es e e ce pa adigma como cen ado sencillamen e en es udia la iduencia de ac o es sociales en la c eación, ins i ucionalización y di u- sión de en amados ideacionales y simbólicos. De inición que ni p ejuzga cuáles, de és os, sean más co ec os o más alsos (ni, po lo an o, p e- supone un pa ón alo a i o que ayude a de e mina lo), ni ex iende el é mino conocimien o a algo an ago, di uso y omnip esen e como el mundo de signi icados comunes co idiano. Pa e, po el con a io, simple- men e del hecho de que exis en de e minados en amados ideacionales y simbólicos, es uc u ados y au ocon enidos; que la apa ición de 10s mis- mos pa ece gua da cla as concomi ancias con de e minados ac o es so- ciales, asi como su acep ación -o su di usión- o no. Con una al de inición quedan ma ginadas las especulaciones sob e la posibilidad de conocimien o e dade o y 10s condicionamien os sociales del mismo: espe- culaciones, como ya queda dicho, de co e ilosó ico y que, en odo caso, I Sociologia del conocimien o a su a ención en uno s610 de ales i acionales mo o es de ac i idad c eado a: el esen imien o. En su El esen imien o en la es uc u ación de la mo al, publicado o igina iamen e en 1912, Max Schele no iene, en ealidad, sino a p olonga y amplia un islumb e con enido en la nie zscheana Genealogia de la mo al: la co~digu ación del esen imien o como e men o gene ado no ya sólo de la mo al c is iana -que e a el a gumen o de Nie zsche- sino de oda una se ie de o mulaciones é ico- polí ico- eligiosas. Vislumb e és e que, a su ez, se á p olongado po la ob a del sociólogo sueco S end Ranul Mc~ al Indz'gna ion and Middle Classe Psycho~logy : A Sociobgicd S udy ( 193 8) que des ela el componen e de esen imien o aislable a la aíz de las eacciones de indignación p opias de la clase media an e ansg esiones de 10s mo es p e alecien es. Más ecien- emen e, en 1966, y siemp : en es a I nea, el sociólogo aus iaco Helmu Schoeck ha publicado su Enzidia: Una eo ia de ;la conduc ~ social, es udio an u bado como suges i o en el que sien a el papd es uc u an e básico que desempeña es e sen imien o no ya s610 espec o de en amados idea- cionales y simbólicos aislados y conc e os sinio inclusa de sis emas sociales y cul u ales. Una segunda mane a (sus ancialmen e a in a es a p ime a) de abo da el e ec o condicionan e --en cuan o a con enido- sob e 10s p oduc os cul- u ales de asgos psicológico- i enciales de SLLS c eado es puede se iden i- icada con el psicoanálisis. Concebido o igin:a ia nen (: como écnica e a- péu ica (más que como en oque de alcance mis gene al) no a d6 sin em- ba go en ensancha su adio de aplicabilidad. En 10 que aquí nos in e esa, el p opio F eud con ibuyó a el10 con sus esc i os sob e a e y li e a u a (po no menciona ya su es udio psicoanalí ico del p esiden e no eame- icano Wood ow Wilson en que p e endia des ela las cla es psicológicas p o undas de su paci ismo e in e nacionalis no). En un ensayo de 1908 sob e la c eación li e a ia, po ejemplo, F eud compa a la c eación (y lec- u a) de li e a u a de icción con una especie de soña despie o, cuyas an asias pe mi en sa is ace deseos que -esc ibe F' eud- <cpueden se ácilmen e di ididos en dos g upos: o son deseos de ambición, que exal an a la pe sona que 10s c ea, o son e ó icos)>. A(~ue1las no elas que ienen un hé oe in encible, p o egido po la p o idencia, con ibuyen a sa is ace deseos de g a i icación del ego. En palab as de F eud: <<se me an oja, sin emba go, que es e signi ica i o asgo de in ulne abilidad cie amen e as- luce a Su Majes ad el Ego, el hé oe de odas las ensoñaciones y no elas)>. En suma, iene a deci F eud, po un lado las no elas cons i uyen ehicu- 10s pa a la sa is acción de deseos de g a i icación del ego o de deseos e ó i- cos; po o o, las no elas con hé oes pode osos, in ulne ables, son las que especialmen e sa is acen 10s deseos de g a i jcación del ego. A i maciones <<Pape s)>,: Re is a de Sociologia és as que Geo ge Huaco ha elabo ado en hipó esis suscep ibles de con i - mación o echazo po la in es igación empí ica. Así, po ejemplo, sugie e Huaco, cuan o menos sa is aga una no ela deseos de g a i icación del ego más ende 6 a sa is ace deseos e ó icos, y ice e sa. Lo mal -a guye Huaco, si bien de modo s610 en a i o y explo a o io- pa ece queda con i mado en el caso de la no ela eu opea de 10s úl imos es siglos: mien as que la no ela eu opea de 10s siglos XVIII y XIX se ca ac e iza po la p esencia de hé oes o p o agonis as pode osos, in ulne ables, la pau a en iemps ecien es ha sido la g adual desapa ición de p o agonis as pode osa nen e indi idualizados, eemplazados po an ihé oes pasi os. En es e con ex o, concluye es e au o , la hipó esis de i ada de F eud nos lle a a p edeci que a medida que la no ela esul a menos capaz de g a i i- ca al ego, hab á de compensa lo concen ándose en la sa is acción de deseos e ó icos. En o as palab as, a p edeci que en con as e con la no ela decimonónica la no ela del siglo xx con end á mis, y mis explíci as e ima- gina i a~, e e encias sexuales -10 mal pa ece se e ec i amen e el caso. En es a lííea eudiana de explicación de p oduc os cul u ales sob e la base exclusi amen e de cla es psicoanalí icas cabe menciona , como ejem- plos llama i os, 10s es udios de E ik E ikson sob e Lu e o y Go ki. Po o o lado, la concepci6n asimismo eudiana de 10s p oduc os cul u ales como balsámicas espues as a si uaciones de ensión y angus ia ( o mu- lada, po ejemplo, en el es udio de F eud <(Acciones obsesi as y p ác icas eligiosass) hali6 ul e io desa ollo y aplicación en, po ejemplo, el Mi o del nacimien o del hé oe, de O o Rank y, como aplicación no ya a p o- duc os cul u ales conc e os (cuyo es udio en suma co esponde a la socio- logia del conocimien o) sino a sis emas cul u ales globales ( ema és e co- espondien e más bien a la an opologia) po Malinowski. (En es e es- pec o, y en e pa én esis y como a ian e de seg egación de en amados ideacionales po si uaciones de ensión no ya psicológica, sino es uc u al, cabe eco da el análisis de Su on e alii del Ame ican Business C eed.) Pe o exis e ambién, y po úl imo, una e ce a y más complejizada o ma de en ende el condicionamien o i encial sob e el con enido de 10s p oduc os cul u ales. Los o ígenes in elec uales de la misma pueden se encon ados en Mam y Veblen: la céleb e a i mación del p ime o <ces el se social el que de e mina la conciencia, y no a la in e sa)> puede, en e ec o, se in e p e ada como un econocimien o explici o de la impo ancia de la ayec o ia o expe iencia i al en la de e minación emá ica de las c eaciones in elec uales. En cuan o a Veblen, en su The Place o Science in Mode n Ciuiliza ion and O he Essays (1891-1913) esc ibe: <(La ama del pensamien o o del conocimien o es, en buena pa e, una e e be ación de las amas i ales.>> Asi, las dis in as pe spec i as y expe iencias i ales Sociologia del conocimien o asociadas a posiciones sociales y oles ocupacionales dis in os son suscep- ibles de in lui , di e encialn~en e, en la emii ica de 10s en amados idea- cionales y simbólicos elabo ados po ocupan es de 10s mismos. Sob e es a pe spec i a básica eó ica (obje o de pa icula a ención y desa ollo po cie a psicologia social con e npo ánea epi omizable en las in es igaciones de Mil in Kohn) inco po a a lemás ---es a e ce a es a e- gia anall ica- las apo aciones más signi ica i as del psicoanálisis y de !a eo ia de 10s oles consiguiendo asi un en ioque que conside a no s610 ya a 10s ac o es i enciales-pe sonales sino ambién a 10s ac o es socio- es uc u ales encon ables a la base de és os Es a e ce a o ien ación (la más pu amen e sociológica de las es conside adas) queda ep esen ada po cua o ecien es es udios an o iginales como apasionan emen e ilumi- nado es. Tenemos en p ime luga el es udio (publicado no hace aún una década) ealizado po John Raphael S aude sob e la igu a de Max Sche- le (1967), en que mues a la elación en e de e minados cambios en el sis ema de pensamien o de es e au o y cie as ci xns ancias pe sonal- a ec i as en la ida del mismo. Pe spec i a 6s .a que asimismo u iliza Lewis Feue en su abajo de 1968 c The Cha ac e and Thaugh o Ka ls Ma x: he P ome hean Complex and His o ical R/[a e izlism)>, en que in en a nlos a cómo 10s sucesi os e oques y ma izaciones en la doc ina ma - xiana mis que esponde a desa ollos eó ico-especula i os no cons i u- yen sino la espues a -sublimada, abs ac izada- a p oblemas y ensiones de su ida a ec i a- amilia . .En e ce luga , enemos el The I on Cage, de Mi zman (publicado en 1969) que in en a des ela el ondo i encial neu ó ico-angus ioso que explica ia -en e ( os muchos aspec os de su ob a- la concepción webe iana del u u o (como <(una jaula de hie o)>. El úl imo y más ecien e es udio (publicado po Basic Books en es e mismo año de 1975) es ob a de John M. Cuddihy (Tbe O deal o Ci ilici y: F eud, Ma x, Léui-S auss and he Jewish S uggle wi h Mode ni y) quien a gu- men a que 10s sis emas eó icos desa ollados po Ma x, F eud y Lé i- S auss esul an, en buena pa e, de su echazo de 10s modos y i os de la sociedad gen il. A p ime a is a, quizá pudie a pa ece que es oc ; cua o ex os cons- i uyen solamen e biog a ias más o menos < sociolÓgicas)> de las igu as con- side ada~. En ealidad no son eso. Po el con a io, cons i uyen b illan es, suge en es -y, po supues o, discu ibles- explo aciones del peso de ac- o es socio-es uc u ales sob e las i encias a ec i o-pe sonales más di ec a- men e in e inien es en el p oceso de c eación in elec ual. Ello, c eo, cons- i uye i ulo su icien e pa a ei indica su p11:na pe enencia al á ea de la sociología del conocimien o. Has a aqu , he conside ado la in luencia de ac o es sociales en 10s con- ccPap s>): Re is a de Sociologia cep os y ca ego ias con que son elabo ados 10s p oduc os cul u ales, asi como en su con enido. Hay además un e ce aspec o en que al in luencia es suscep ible de se de ec ada: la o ma que 10s mismos e is an. Es e én- asis en el condicionamien o social de la o ma a anca de Lukacs, quien en 1913 esc ibia ya que <cel p incipal de ec o del análisis sociológico del a e es el habe se cen ado en el ema de las c eaciones a is icas, a ando de es ablece una conexión di ec a en e el mismo y de e minadas condi- ciones económicas, siendo asi que lo e dade amen e social en la li e a- u a es la o mal>. Aho a bien, es a in luencia social sob e 10s aspec os o males de 10s en amados ideacionales y simbólicos puede se abo dado a dos ni eles según 10 que, especi ica y conc e amen e, se en ienda en cada caso po <( o mal>. Podemos, en e ec o, po un lado, designa como o ma al modo de p esen ación del con enido de una de e minada ob a, es o es, a su es ilo, y p egun a nos asi en qué medida se e és e condicionado po ac o es sociales. Lewis A. Cose ha ealizado una indagación de es e ip0 en elación con la ob a de Simmel, poniendo de elie e las concomi ancias en e a iaciones es ilis icas en la misma y cambios en el público al que iba des inada: has a 1900 (es o es, mien as Simmel ab igó espe anzas de pode ealiza una ca e a académica no mal) el 50 % de sus lib os y ensayos son esc i os en es ilo académico, y el 50 % es an e en es ilo más ácil y asequible; pe o as dicha echa, y pe dida ya p ác icamen e la espe anza de in eg a se en las es uc u as docen es uni e si a ias, Simmel cambia de signi ican o he , pasando a di igi se undamen almen e no ya a un público académico especializado sino al público cul i ado más gene al: desde en onces, el 72 % de su ob a esc i a 10 se 6 en es ilo di ul- ga o io-li e a i0 y an s610 el 28 % es an e en es ilo más écnico y espe- cializado. Pe o po o ma podemos en ende ambién el modo de o ganización in e na de un p oduc o u ob a cul u al: en o as palab as, su es uc u a; y así nos podemos plan ea en qui medida la es uc u a de un en amado ideacional-simbólico se e a ec ada po ac o es sociales. Es a linea de in- dagación se p esen a asociada sus ancialmen e, en nues os días, con las eo ías denominadas de la homologia es uc u al, desa olladas undamen al- men e po Lucien Goldmann (en su Pou une sociologie du omgn, su In o- duc ion h la philosophie de K~n y, sob e odo, su Le Dieu caché), po Guy Swanson (en su The Bi h o he Gods) y po Lé i-S auss (en su T is es opiques), y de las que, si bien en ono mucho meno , cons i uye un in en o de aplicación mi <cTowa d a Sociological Analysis o F ench Im- p essionism)> leido en el Cong eso de la Ame ican Sociological Associa ion en agos o de 1970. Es as eo ías (asen adas, en úl imo é mino, en el is- lumb e ma xiano de que la sag ada amilia no cons i uye sino una aspo- Sociologia del conocimien o sición sublimada de la amilia e ena) pa en de la exis encia de una co- espondencia isomó ica en e en amados ideacio iales y socio-es uc u a- les: las pau as e eb ado as de es os úl imos hallan un co espondien e e lejo pa alelo en las de 10s p ime os. Has a aho a hemos conside ado exclusi alnen e la posible in e ención de ac o es sociales en la c eación de en anlados ideacionales y simbóli- cos, es o es, de 10 que hemos enido des gnando como conocimien o. Podemos aho a pene a en una segunda y dis in a dimensión: ya ene- mos c eado el conocimien o; ~qué es 10 que esplica, a pa i de es e pun o, que el mismo encuen e una mayo o meno acogida, que se expanda e i adie o que pase desape cibido y e mine po se ol idado? Po que, en e ec o, no odos 10s en amados simbólico-ideacionalelj c eados en un mis- mo momen o his ó ico co en la misma sue le ni siguen la misma ayec- o ia. En gene al, cabe deci que si la c eación de conocimien o es un p oceso undamen almen e indi idual (con o los 10s condicionamien os so- ciales ya apun ados) la ins i ucionalización y di usión del mismo una ez c eado depende exclusi ame ~ e de a iables socio-es uc u ales. Po un lado, el nue o conocimien o puede esul a (en cuan o a su lenguaje concep ual, con enido o o ma) más o nie ios sin onizado con una se ie de pau as cul u ales- alo a i as p e alecien es en la es uc u a social oda o, al menos, en de e minados sec o es de la misma. Es deci , puede encon a un clima p opicio a su ecepción y a~i nil~ación, o no. A es e espec o, esul a posible menciona una se ie de es udios cen ados en de- e mina la medida en que el es ado del en o no cul u al o de la es uc u a social con ibuyen decisi amen e a la acep ación de de e minados p oduc- os cul u ales, como, po ejemplo, el análisis de Pe e Be ge (c Towa ds A Sociological Unde s anding o Psychoanalysis~>, 1965) de 10s ac o es in e inien es en el éxi o e inmedia a (y ex endida) acogida del psicoanáli- sis en Es ados Unidos, o el es udio de Ja dk y Toulmin (1973) sob e Wi gens ein y la Viena de su iempo, o el málisis de Feigl (1969) de 10s mo i os que acili a on la ecepción, en la ida in dec ual no eame icana, del posi i ismo lógico ienés, o, po úl imo, el es udio de Thomas Spence Smi h sob e la apa ición del dandysmo en la Ingla e a decimonónica (A.S.R., 1974), po ci a an sólo algunos ejemplos ecien es signi ica i es. Cla o es, que si la exis encia de ese clima p opicio a o ece la ecepción de un de e minado p oduc o cul u al, su ausencin o igina su echazo o, cuando menos, su no ecepción. En ales casos, ese nue o conocimien o no en aizado no desapa ece, o zosamen e, cle una ez po odas: puede queda en un cie o es ado de hibe nación pa a, má!j a de, en un clima in elec ual dis in o, se inalmen e ecogido y asimilado. El caso de la ob a ocque illiana nos p opo ciona, den o de nues o p opio campo socio- c Pape s)>: Re i s a de Sociologia Iógico, un cla o y signi ica i o ejemplo de es e p oceso de ecepción aplazada. Aho a bien, la exis encia de un clima p opicio iacili a la ecepción, pe o no la pe du abilidad de un de e minado en amado simbólico-ideacional. Pa a log a és a p ecisa, además, del cul i o sis emi ico y p og esi o que p opo ciona su ins i ucionalización. En e ec o, y como señala Shils, la en aja de la ins i ucionalización es <(que las ins i uciones an c eando la cá- ma a de esonancia in elec ual. iLas ideas que su en el p oceso de ins i u- cionalización adquie en un mayo peso especi ico>>. Aho a bien, pa a log a esa ins i ucionalización es p ecisa la exis encia -o c eación- de lo que Znaniecki denomina a ci culo social: el ma co ins i ucional suscep ible de en aiza el nue o conocimien o, p opo cionándole un desa oillo y di usión cons an e. Una nue a, incipien e, linea de in es igación se cen a jus a- men e en el análisis de 10s p ocesos que plasma on en la ins i ucionalización (y po an o pe manencia y consiguien e in luencia) de de e minados p o- duc os cul u ales. Den o de la misma cabe ci a el P ophe s and Pa ons (1973) de Te y Cla k sob e la sociologia académica ancesa de p incipios de siglo, 10s es udios de Obe schall sob e 10s o igenes de la sociologia en Alemania y Es ados Unidos, el ecien e lib o de Keylo , Academy and Communi y (1975), sob e el es ablecimien o, en F ancia, de la His o ia como disciplina académica en e 1870 y 1914 y la o mación en la Uni- e sidad ancesa de la escuela his ó ica cien í ica, o po úl imo, el lib o de 10s Whi e, Can ases and Ca ee s (1965), sob e 10s cambios en la o ga- nización y uncionamien o del me cado pic ó ico que pe mi ie on la ins i- ucionalización del imp esionismo ancés. En la di usión del conocimien o (y al ma gen del caso de oleadas mi- g a o ias in elec uales como, po ejemplo, las o iginadas en Alemania -con di ección undamen almen e hacia Es ados Unidos- a aíz del ad enimien o del nazismo es udiada po Lau a Fe mi y Fleming y Baylin, o, en meno escala, en España -con di ección undamen almen e hacia Sudamé ica- a dz de la gue a ci il de 1936) desempeña un papel decisi o la exis en- cia de cajas de esonancia adecuadas: emp esas edi o iales y me cado edi- o ial. Lewis Cose --en un abajo p esen ado en el Úl imo Cong eso Mundial de Sociologia, < Publishe s as Ga ekeepe s o Ideas),, y que cons i uye un a ance de un lib o en p epa ación- ha dedicado una a en- ción pione a a las p ime as; Esca pi , en su ya clásica Sociologie de la Li - é a u e (1958) o ece un p ime , en z i o, es udio del segundo. Queda asi delineado a g andes asgos el que pod ia se el e ce pa a- digma e eb ado de la sociologia del conocimien o, asi como el ip~ de es udios que pod ian encon a acogida en el mismo. Mi in ención en es a exposición no ha sido asi aza un ca álogo exhaus i o de es udios --CIA- Sociologia del conocimien o sicos o de úl ima ho a- encuad ables bajc~ la e ique a <csociología del conocimien on, sino ejempli ica con la ayucla de algunos de ellos cómo pod ian se desa ellados lc~s pun os medula es dlel esquema a iculado del con enido de és a aquí lp opues o. En esencia, dicho esquema 10 que p e ende es eo ien a el umbo de la subdiscipl na a1,ejándola de la consi- de ación de la c lidez del conocimien o pa a en ca nbio cen a la en el es udio de 10 que cab ia denomina ayec o ia exis encial del mismo: o igen, ins i ucionalización, di usión. Como esc ibe Paolo Tu a i, <(las aíi - maciones sob e la alida del conocimien o c:onc:ie nen a la kiloso ía y no pueden se esuel as de ini hamen e en el plano de la in es igación em- pí ica. Sin emba go, la in es igación ssocioló1:ica puede se i pa a pone en e idencia cómo en de e minadas si uaci0n.e~ his ó icas el conocimien o iene su o igen en las ci cuns ancias ambicn ales --seciales, cul u ales, psicológicas-, con i iéndose a su ez en elemen o condicionan e de 10s ul e io es desa ollos de esas mismas ci cuns ancias)>. Ta ea és a, a in de cuen as, que en su uc í e a humildad quizíi con ibuya a cu a de es é- iles manías de g andeza a una subdisciplina cuyos an. e io es plan eamien- os pa ecían p ome e an o como, ei1 de ini i a y a lla ho a de la e dad, endían poco. Depa amen o de Sociología Uni e sidad Au ónoma de Mad id Can oblanco, Mad id