Experiencia y especulación en el diagnóstico galénico
Abstract
García Ballester, Luis
Full text
Expe iencia
y
especulación
en el diagnós ico galénico
LUIS GARCÍA BALLESTER*
Quizá los p oblemas p ác icos e in elec uales más in e esan es que
se le plan ean al médico de odos los iempos en el eje cicio de su
p o esión médica, son los de i ados de la necesidad que iene en el ac o
médico, de conoce con p ecisión la co ec a ealidad del homb e que
iene an e él y que busca en el médico su cu ación.
A
ese componen e de
conocimien o en la elación médico-en e mo le llama on los g igos
((diagnós ico)) y a la acción co espondien e, ((di~gnos i a ». Resumien-
do es os aspec os, pe ec amen e cla i icados en la mg. icina occiden al
desde los esc i os hipoc á icos, Galeno nos di á:
a'
«Si el diagnós ico de las en e medades
y
el p onós ico de las cosas u u as
no conducen al hallazgo de la cu ación óp ima, se ían cosas anas. Si'lo
hacen, son ú iles))
(1).
E iden emen e, en el diagnós ico el médico debe esol e p e ia-
men e una se ie de p oblemas an es de emi i un juicio.
Y
no sólo
p oblemas de ipo p ác ico, ambién de ca ác e eó ico; po ejemplo,
ien qué medida se adecuan las especies mo bosas, con las que e ique-
a á a los en e mos indi idualizados, con la ealidad conc e a que iene
delan e, que oca con sus manos o cuyo ela o escucha -o debie a
escucha - a en amen e? P egun as de es e ipo han conducido a una
e isión de las pau as diagnós icas que pa ecían i memen e asen adas
desde el siglo
XIX
(2).
Desde unos supues os me odológicos dis in os de
(O)
Los ma e iales del p esen e a ículo
ie on
expues os po p ime a ez en unas sesiones
'
de abajo sob e el p esen e
y
u u o de las in es igaciones en o no a Galeno
y
el
gaienismo, celeb adas en el Selwyn College (Ca nb idge) en sep iemb e de 1979. Una
elabo ación de los mismos, mucho más amplia, apa ece á en el olumen edi ado po
Vi ian NUTTON,
Gala P oblems and P ospec s,
London (en p ensa).
(1)
In H@p. de uic u acu . comm.
2: XV, 420-421.
(2) Véase, po ejemplo, el lib o de ALVAN
R.
FEINSTEIN (1967)
Clznzcal Judgmen ,
Bal imo e. Pa a un análisis his ó ico
y
una e lexió? de la compleja ealidad
y
p oblemá ica del diagnós ico, éase el lib o de P. LAIN ENTRALGO,
El dzagnós co
médzco. H s ona
y
eo ía,
Ba celona (en p ensa).
*
Depa amen o de His o ia de la Medicina. Facul ad de Medicina. G anada (España)
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicznae Scien ia umque His o iam Illus andam.
Vol.
1,
198 1, pp. 203-223.
I
204 LUIS
GARC~A
BALLESTER
los que adop ó la clínica mode na a pa i de Thomas Sydenham en el
siglo XVII, ambién Galeno, en el p ime con ac o coni el en e mo, u o
que esol e dos p oblemas p e ios: a qué ipo de en e medad pe ene-
ce el en e mo que iene delan e
y
cómo alo a la posibilidad de
cu ación de quien le llama, una ez sen ado que es á en e mo y necesi a
del médico. En o o luga he desc i o con cie o de enimien o el modo
como Galeno espondió a es as cues iones
(3).
En el p esen e a iculo
in en a é expone
los ecu sos
de que echó mano Galeno pa a es ablece
su diagnós ico y, siemp e que le ue posible, un diagnós ico acional
y
egional o localiza o io. Más adelan e explica é de enidamen e en qué
consis e es e diagnós ico acional, egional o localiza o io y lo que de
no edad signi icó den o de la medicina g iega.
Podemos a i ma que Galeno ha á suyos unos ecu sos ya cla a-
men e expues os en los esc i os hipoc á icos, si bien do ándolos de
algunas peculia idades genuinamen e p opias. Los ecu sos se ían, la
explo ación senso ial
(ais hesis);
el in e oga o io del en e mo y, en
~ne al, la comunicación e bal
(logos);
y
el azonamien o
(logismos).
iamos cada uno de es os es aspec os.
1.
LA
EXPLORACIÓN SENSORIAL DEL CUERPO DEL ENFERMO
CRITERIO BÁSICO
DE
LA
PRÁCTICA MÉDICA
Pa a Galeno el c i e io básico de su p ác ica médica ue
«la sensación
del cue po)),
la
ais hesis ou soma os
(4),
de acue do con la in e p e ación
dada po Laín a es a conocida exp esión hipoc á ica
(5).
Es deci , la
explo ación senso ial del cue po del en e mo. En la esolución de uno
de los p oblemas p e ios del diagnds ico -<el en e mo cu a á o
mo i á?-, Galeno conside aba necesa io el que el médico alo ase la
na u aleza
Physi;)
del en e mo. Es necesa io
«un homb e que conozca con
p ecisión la
diá hesis
del cue po))
(6).
Reco demos que pa a Galeno la
en e medad es un enómeno es ic amen e somá ico y e e ido sólo al
cue po
(7).
Pues bien, la
physis
del cue po se la conoce an e odo
(3)
Gaien as a Medical P ac i ione : P oblems in Diagnosis, en Gala. P oblems and P ospec s,
Ed.
by
Vi ian Nu on, London (en p ensa).
(4)
Depnsca medzczna,
1,
588-590 L.
(5) Laín p opone que la signi icación de es e ex o del au o de De pnsca mediczna
(1,
588-590 L) de g an impo ancia pa a el es udio del mé odo en el diagnós ico, sena «la
sensación que el médico iene del cue po del pacien e))
y
«la aplicación de los sen idos
del médico al conocimien o p eciso de la ealidad del en e mo)). En esumen: la
sensación (ais heszs) de que se habla es la del médico,
y
el cue po (soma) po ella
pe cibido el del en e mo. Véase, P. LAÍN ENTRALGO (1970) La med nna hpoc á zca,
Mad id, pp. 65-66, n. 29
y
la bibliog a ia
alií
ci ada.
(6) De san. uenda, 5.1 1
:
VI,
365.
(7) L.
GARC~A
BALLESTER (1972) Alma
y
en e medad en la ob a de Galeno, Vaiencia-
G anada, pp. 18 1 SS.
Expe iencia
y
especulacion
205
examinándola con los sen idos. Cua ido Galeno habla de conoce la
na u aleza @hysis) del en e mo, él en iende más bien la del homb e que
en un momen o de su ida padece el acciden e de la en e medad.
((Cuando dudemos -nos di á- si el en e mo se encuen a en es ado de
agonía o con posibilidad de sal ación, en al caso se con ie e en
inexcusable
(anankaia)
la inspección de odos los signos
y
sín omas
(semeia
kai symp oma a)
que se mani ies an en su cue po))
(8).
Lo ideal se ía conoce a odos
y
a cada uno de nues os en e mos -dice
Galeno
y
con él oda la adición de la medicina occiden al- en es ado
de salud: colo , cons i ución, calo na u al, .es ado del pulso
(9),
mo imien o del ánimo, sexo, ambien e isico en el que ha i ido (10).
La e idencia de los sen idos se á el pun o de pa ida indiscu ible.
Has a al pun o se á así, que du an!e su p ime a es ancia en Roma,
Galeno se negó a comenza las expe iencias sob e el mecanismo
ne ioso de la oz y la espi ación an e una nume osa e in luyen e
audiencia, po que Alejand o de Damasco - u o del excónsul Fla ius
Boe hus- se pe mi ió cues iona ese p incipio.
((Alejand o in e ino an es de que yo pudie a mos a median e la disec-
ción cómo se p oducían la espi ación
y
el habla, y dijo: "; enemos que
es a de acue do con igo en la p e ia acep ación de la e idencia de los
sen idos?". Cuando oí es as palab as les dejé y me ui, diciendo sola-
men e que me equi oqué
al
pensa que no había enido a cha la con
escép ico; de lo con a io no hab ía enido))
(1 1).
El médico debe se labo ioso @hiloponos)
y
dispues o a inqui i
( ze e ikos) (12). En su abajo y en su búsqueda con inua, le es ú il lo que
le llega po los sen idos (1
3).
Galeno con inuamen e insis i á en que la
ecogida de los signos po pa e del médico ha de hace se con cuidado
y
sin p ecipi ación (14). Una de las palab as que más se epi en en es e
(8)
In
H*.
p aedic lib.
1,
comm.
1. 4:
XVI,
522.
(9)
Ad Glauc. de me h. med.
1.1
.:
XI, 2:
De puls. lib. ud. i .
9: VIII, 463
passim.
(1 0)
Ad Glauc. de me h. med.
1.1
:
XI, 5.
(1 1)
De p aecogni .
5: XIV, 628-629.
Hemos seguido la aducción de
V.
NUTTON
(1979)
Galen. On p ognosis,
Be lín (Co pus Medico um G aeco um,
V 8, 1)
p.
99.
(12)
De loc. a
3.7: VIII, 167.
Un ejemplo de la con inua p eocupación de Galeno po sus
en e mos -al menos con de e minados en e mos-, es el modo como llegó al cambio
de e apéu ica indicada po él mismo a la muje de Boe hus que padecía lujo de
sang e: «se me ocu ió una idea una noche en que yo es aba dándole uel as al caso...
Cuando e lexioné que uno de los e o es en que habi ualmen e inciden los médicos
...,
decidí cambia mi a amien o)).
Dep aecogni .
8: XIV, 644-645.
Véase
V.
NUTTON,
op.
ci .,
p.
11 5.
(13)
De dz pulsuum,
1.
7:
VIII, 514.
(14)
Dep aecogni .
14: XIV, 67 1;
De loc. a
2.10:
VIII,
124;
Ad Glauc. de me h. med.
1.2: XI, 11;
e cé e a.
206 LUIS GARCÍA BALLESTER
con ex o es
ak ibos.
C eo que puede ex ende se a oda la explo ación
p ac icada po Galeno con sus en e mos la egla expues a siglos an es en
el esc i o hipoc á ico
P aedic a
11, ecomendada pa a explo a sólo los
desó denes die é icos:
«El en e mo ... debe á se is o cada día, en el mismo luga , a la misma
ho a, y p e e en emen e cuando el sol acaba de sali
...;
po que es sob e
odo a es a ho a cuando
...
el explo ado iene la in eligencia y los ojos
más pene an es)) (1
5).
Aunque según lo dicho, debe íamos encon a en la p ác ica médica de
Galeno la aplicación de los dis in os sen idos, lo cie o es que él
desa olló especialmen e la is a y el ac o. Incluso a Galeno se debe el
desa ollo más conseguido
y
o iginal, den o de la medicina g iega, de
la semiología basada en la pe cepción del pulso. Aho a bien, hay que i
con cuidado y no p oyec a sob e Galeno como m dico p ác ico una
imagen ópica del galenismo pos e io : la del médico que sólo oma el
pulso y mi a la o ina al asluz. La ecogida de signos del cue po del
en e mo ue en la p ác ica dia ia de Galeno más ica y ma izada. Muy
explíci amen e en la línea hipoc á ica -ci a sin nomb a lo el
P ognos-
icum
del
Co pus H$poc a icum-
dice:
«Al llega an e el que iene en e medad se le insp~ecciona á (los signos)
más impo an es, sin ol ida los más nimios. Lo que nos indican los
mayo es es más o menos co obo ado po los o os. Los signos mayo es
en las ieb es se ob ienen en gene al de los pulsos, de las o inas. A ellos es
p eciso añadi los o os, ales como los que apa ecen en la ca a, como
enseña Hipóc a es, la pos u a que se adop a en la <:ama, la na u aleza de
las exc eciones po a iba y po debajo
...
dolo o no de cabeza, ...
pos ación o buen ánimo del en e mo,
...
aspec o del cue po,
...
))
(16).
Pod íamos i en esacando es imonios del cuidado e in eligencia
con que aplicó los p ecep os hipoc á icos, de los di e sos esc i os en los
que Galeno se nos mues a en su p ác ica dia ia. La is a pe mi ía a
Galeno ecoge los más a iados da os: inspección isual del ca ác e y
aspec o no ya de las o inas, sino de las heces (17), su colo ación,
consis encia, composición (1
8),
((10 cual es muy ú il pa a el diagnós ico»
(1
9),
hallazgo en ellas de ma e ias semejan es a g anos de calabaza, indicio de
p esencia de gusanos anchos,
pla eias élminzos
(20), aspec o de las
pupilas (21), pos u a que adop a el en e mo du an e el sueño (22) y sus
(15)
P aed.
11, IX, 14
L.
(16)
Ad Glauc. de me h med.
1.2:
XI,
8
SS.
(17)
De loc. a l
5.8: VIII, 374.
(18)
Ibid.
5.8: VIII, 359.
(19)
Ibid.
5.8: VXII, 373.
(20)
Ibid.
1.5:
VXII, 47.
(21)
zbid.
4.2: VIII, 223.
(22)
Ibzd.
3.7: VIII, 164.
Expe iencia
y
especulación
207
ca ac e ís icas
(23),
colo ación ca ac e ís ica de las mejillas en las en e -
medades in lama o ias de los pulmones,
pe ipneumonikoi (24);
aspec o de
las uiias, que se cu an en las en e medades consun i as
(25);
in e
(26)
y
sequedad de la piel
(27);
humedad o sequedad de los ojos
(28);
aspec o
de la sang e en las sang ías
(29);
mayo o meno humedad de la lengua
en los eb ici an es
(30);
inspección de las amígdalas y de las osas
nasales
(31),
si uando al en e mo de al mane a que los ayos del sol
pene en lo más posible en su in e io
(32).
Igualmen e caía bajo la
obse ación de Galeno los signos que mani ies an
((los mo imien os del
alma: aba imien o, is eza,
e c.»
(33).
Los signos ob enidos po la isión
son muy impo an es pa a Galeno. Dejando apa e el papel que
desempeñó la is a en la disección y consiguien e elabo ación de su
ob a ana ómica, Galeno echazó en di e sas ocasiones es imonios
con enidos en ob as de o os médicos, po que
él
nunca los había is o
pe sonalmen e ni oído de nadie que los hubie a is o
(34).
l
Es e dad que en su p ác ica médica isión y ac o queda on
educidos en muchas ocasiones a examen de las o inas y oma del pulso.
F ases como la siguien e son habi uales en la p ác ica médica de Galeno:
((Cuando hube examinado su o ina
y
omado su pulso, le dije
(al
en e mo) que le ocu i ía hacia la misma ho a un pa oxismo de una
e ce a ieb e cua ana))
(35).
Dejemos de momen o el pulso. Es lógico que el examen de las o inas
cob ase un especial signi icado en la semiología galénica y que ue a
uno de los signos básicos pa a el diagnós ico y el p onós ico. Reco -
demos que según la pa ología humo al, la na u aleza, con la ocasional
ayuda del médico, some e a la al e ación humo al a un p oceso cu a i o
que, desde los hipoc á icos, se conoce con el nomb e de ((cocción))
(pepsis
o
pepasmos).
Es e p oceso suele i ín imamen e unido a la
modi icación más o menos epen ina de la en e medad que, cuando es
pe ec a, conduce a la cu ación
y
si no lo es, deja la pue a abie a a la
Ad Glauc. de me h. med.
1.15: XI, 44.
De loc. a
1.5: VIII, 46.
Ibid.
1.5: VIII, 47.
Ibid.
5.8: VIII, 357.
Ad Glauc. de me h med.
1.2: XI, 13.
Ibid.
1.2: XI, 12.
Ibid.
1.12: XI, 38.
Ibid.
1.7: XI, 23.
Dep aecogni .
12: XIV, 622;
ibid.
13: XIV, 667.
De loc. a
4.2: VIII, 226.
Ibid.
6.1: VIII, 378.
Ibid.
6.2: VIII, 383.
De p aecogni .
2: XIV, 6
1 1.
Véase V.
NUTTON,
op. ci .,
p.
8 l.
208 LUIS
GARC~A
BALLESTER
ecidi a o a la mue e.
Y
siemp e cabe el cambio a una nue a
en e medad. Pues bien, esa modi icación más o menos epen ina
ecibió el nomb e de «c isis» (k isis). Aunque «las cocciones (pepasmoi) son el
signo (semeion) de las buenas c isis)) (36), ambas ealidades (pepsis y k isis)
-és a más clínica, aquélla más isiopa ológica- no son siemp e coinci-
den es; pe o ambas son ((los concep os isiopa ológic<as más impo an es
de la medicina an igua)) (37). Pues bien, el clínico puede segui el
p oceso de cocción a a és de la o ina. Po ello e a impo an e el
examen con inuado de las o inas a lo la go de la en e medad
(38).
Su
a iación en el colo ido, densidad, composición, e c., se á el signo (se-
meion) que guíe la p ác ica del médico: su diagnós ic:~ y su p onós ico.
No es ex año, pues, que Galeno exponga de o ma más si emá ica su
doc ina sob e el examen de las o inas y es uc u e su alo semilógico
en su comen a io al P onos icum hipoc á ico (39) y en su ob a De
c isibus (40).
Me ece ía especial mención el impo an e papel que jugó el sen ido
del ac o, no sólo po su impo ancid en la p ác ica médica de Galeno,
sino ambién po que lo some ió a cpidada elabo ación doc inal
(41).
Me e ie o a su me iculosa doc ipa sob e el pulso, cuyos lib os
desa olla on enseñanzas apenas delineadas po Hipóc a es y supie on
apoya se en una ica adición helenís ica. El pulso desempeña á un
papel cen al en la ac uación de ~aldno como médico p ác ico. No en
ano de él ob end á «el diagnós ico de lo ac ual
y
el p onós ico de lo
u u o- (42). Comen ando es e aspec o en la in e esan e casuis ica ex-
pues a po Galeno en De ~ aeco~ni ione, Nu on dice: «Muchas de las
obse aciones de Galeno sob e el pplso p oceden cla amen e de su
expe iencia p ác ica y sus amplios esc i os sob e es a ma e ia, que son
-
De c isibus
3.3: IX, 706.
P. LAÍN ENTRALGO,
op. ci .,
p.
21
1.
Ad Glauc de me h. med.
1.7: XI, 24.
In
H@
p ognos . comm.
11. 16-37: XVIIIl2, 146-164.
De m'sibus
1.12: IX, 594-607. Concep os como sedimen o
(Iypos asis),
nube
(nephele)
o
suspensión
(enaio ema)
ue on pe ec amen e conocidos ya po los médicos hipoc á icos
y, po supues o, po Galeno. Que sepamos no hay oda ía ningún es udio adecuado
sob enes e mé odo de diagnós ico
y
p onós ico en Galeno y, en gene al, en la medicina
an igua.
< u o que e en la p edilección de Galeno po el sen ido del ac o la elabo ación a que
-según él- lo some ió A is ó eles?
(Degene . e co .
11.2, 32913 16-20). Dice Galeno: «en
cuan o a los olo es, ealmen e no exis en nomb es de odas las cualidades
...
Pe o en el
ac o odo iene sus nomb es según enseñó A is ó eles
...
Así quedan dichas odas las
cualidades angibles)).
De dz pulsuum
3.7: VIII, 692.
De d% pulsuum
4.2: VIII, 717. A pesa de ello, «eine node nen An o de ungen
genügende Da s ellung de Geschich e de Pulsleh e im Abendland, die im wesen li-
chen eine Geschich e de T adie ung de galenischen Leli e und de Auseinande -
se zung mi ih is , ehlu),
W.
F.
KUMMEL
(1974). De Puls und das P oblem de
Expe iencia
y
especulación
209
los más desag adables de lee , ue on esc i os con un p opósi o p ác-
ico, clínico: el diagnós ico
y
p onós ico de la salud
y
la en e medad.
Incluso si su lógica escola
y
machacona esul a ediosa, especialmen e
en De dl e en ia pulsuum, e ela o o aspec o de Galeno: su cuidado
y
pe sis encia en selecciona
y
esc ibi los da os de sus casos clínicos
y
en
pe ecciona se has a que su ac o
y
pe cepción ue an adecuados pa a
ese p opósi o)) (43). Pod íamos o ece ejemplos de la inu a a que llegó
su semiología del pulso
y
de la paciencia de su ap endizaje que e elan
algunas de sus desc ipciones, como la que hace de la a iación del pulso
a lo la go de la secuencia del sueño (44). También pod íamos o ece
ejemplos del ba oquismo de sus cons ucciones doc inales (45).
Pese a odo, el pulso no le bas a pa a el diagnós ico (46), ni ampoco
el pulso ago a la semiología que se basa en el sen ido del ac o. Galeno
palpa con cuidado el hipocond io, el luga co espondien e al bo de del
hígado, el amaño
y
du eza del bazo, la ca a, las pie nas de sus
en e mos, cuando lo juzga necesa io (47).
Y
sabe man ene la manos
sob e el cue po pa a pe cibi «el mo imien o del calo »,
he
es ze ma ias
kinesis (48)
y
alo a cuáles son sus ca ac e ís icas (49), así como palpa
y
p esiona la ejiga, como en el caso de un jo en con anu ia as ecibi
un iolen o golpe en la egión del ~e iné (50). Incluso se de iene a
e i ica la consis encia de un (humo í eo)) expulsado po un en e mo
y
Zei messung in de Geschich e de Medizin.
Med. His .
J.,
9,
p. 3, n. 7 ~Auch ü Galens
Pulsleh e gib es bis heu e keine adaqua e Da s ellung)), G. BAADER; G. KEIL (1978)
Mi elaI e liche Diagnos ik. Ein Be ich , en
Medizinische Diagnos ik
in
Geschich e und
Gegenwa
...
He sg. on Ch. Hab ich
e aL,
München, p.
133,
n.
13.
La isión de
conjun o más ecien e sob e la doc ina del pulso de Galeno es el capí ulo de C.R.S.
HARRIS (1973)
The Hea and he Vascula Sys em in Ancien G eek Medicine iom Alnaeon o
Galen.
Ox o d, pp. 397-431. El p opio Ha is dice: «To desc ibe in any u he de ail al1
he di e en kinds o pulse dis inguished by Galen would ca y us a beyond he limi s
o his wo k
...
To deal adequa ely wi h Galen's sphyg nology would equi e a sepa a e
book)),
ibid,
p. 413.
(43) V. NUTTON (ed.)
Galeni de p aecogni ione
(CMG V 8, l), p. 22 1.
(44)
Depuls. lib. ad i .
9: VIII, 466-467. Es e aspec o de la semiologia del pulso es e1 que hace
deci a HARRIS, «He (Galeno) was ce ainly he possesso o "a ouch wi h a mind in
i "»,
op. ci .,
p. 430. O o ejemplo de inu a en la de ección del pulso es la palpación de
la a e ia abdominal en los indi iduos delgados a a és del epigas io. Galeno desc ibe
es a maniob a en una ob a esc i a du an e su p ime a es ancia en Roma
(Depuls. lib. ad
i .
1: VIII, 454) donde la pudo conoce bien po expe iencia pe sonal o a a és de la
lec u a de la ob a de He odo us
(Paulys Ilealencyclopadie,
S u ga , 1912 (Rep . S u ga ,
1966), VIII, 1, 990-991) au o al que se ci a en una ob a esc i a unos años más a de,
du an e su segunda es ancia en Roma
(De
d%
pulsuum,
4.1
1
:
VIII, 75 1).
(45) P.e.
De dz pulsuum
2.8: VIII, 616-617.
(46)
De loc. a$
5.8: VIII, 364:
De p aecogni .
4: XIV, 620.
(47)
Ad Glauc. de me h med.
1.9: X1. 27;
De loc. a
6.1: VIII, 377.
(48)
Ad Glauc. de me h med.
1.2: XI,
13.
(49)
Ibid.
1.7: XI, 22.
(50)
De loc. a
1.1: VIII, 13-14.
210
LUIS GARCÍA BALLESTER
de con i ma es a ca ac e ís ica desc i a po p ime a ez po P axá-
go as (5
l),
((median e el sen ido del ac o)), Ra a en es aphes ais hesin (52). Pa ece
que la palpacion agina1 y la del cuello del ú e o la nacian las
comad onas
(53).
Lo que apenas encon amos en la p ác ica médica de Galeno es la
aplicación sis emá ica del gus o -po an o, de la lengua-, como
p ocedimien o explo a o io, a pesa de que dis ingue sie e sabo es
pe cep ibles po la lengua (54). Ello no quie e deci que igno e el
sen ido del gus o. Explíci amen e nos dice que los sabo es que se
encuen an en los animales, en las plan as y en la ie a son muy
abundan es (55), y en su ob a De alimen o mm acul a ibus (56) nos emi e al
lib o cua o de su esc i o De simplicium medicamen o um empe amen is ac
acul a ibus donde a a á del ema
(57)
El oído lo empleó Galeno pa a explo a la oz
y
los silencios del
en e mo, la espi ación, la os, las en osidades (58), e c.
A
ho a bien, Galeno a i ma que, en cualquie caso, el alo diagnós-
ico o p onós ico de un signo depende de la o alidad de ellos. Apoya su
opinión explíci amen e en unas palab as semejan es de Hipóc a es (59).
Muy bellamen e nos dice:
((una ez
que
exis e en e odos los sín omas p esen es una a monía como
la de las oces aco des de un co o, se puede a anza con con ianza
(60).
Median e su cuidada obse ación con los sen idos, su in eligencia y
sen ido común
(61),
el médico dis inguía en la apa iencia del en e mo
los signos (semeia) de en e medad
y
los que, en su opinión, poseían más
( ue za signi ica i a)) (dynamis).
Ibid.
2.5:
VIIT,
81-82.
Ibid.
2.5:
VIII,
82.
P.e.
Ibid.
6.5:
VIII,
425.
Ib d.
2.6:
VIII,
87.
De simpl. med. emp. ac. ac.
1.38:
XI,
450.
De alim. ac.
1.1
.:
VI,
475.
De simpl. med. emp. ac ac.
4.1-23:
XI,
6 19-703.
Véase G.
HARlG
(1 974).
Bes immung de
In ensi a im medizinischen Sys em Galens. Ein Bei ag zu heo e ischen Phannakologie, Nosologie
und The apie in de galenischen Medizin.
Be lin.
De loc. a6
6.3:
VIII,
390.
De c isibus
1.13:
IX,
608.
Los ex os del
Coqus hippoc a icum
en
P ognos .
11,
158
y
188
L.
Ad Glauc. de me h med.
1.2:
XI,
9.
NUTTON
comen a que con la his o ia del hijo de Boe hus, Galeno sub aya con
especial cuidado su p eocupación po la obse ación y la aplicación del sen ido común,
en con as e con la p ime a pa e del esc i o
Dep aecogni ione
donde apa ece un Galeno
ei e a i o, polémico y especula i o.
Op. ci .;
pp.
198-199.
Expe iencia
y
especulación
21 1
«Po eso es p eciso que quien aya a es ablece un p onós ico con
p ecisión
(ak ibos),
conside e con p ecisión
ak ibos)
la na u aleza de cada
signo, pa a que aya haciendo el p onós ico
a
pa i de la ue za
signi ica i a
(dynamis)
de cada uno de ellos))
(62).
En de e minados casos -y sob e odo desde el pun o de is a del
p onós ico- «un único signo ue e esul a se más zdedigno que muchos
débiles)) (63).
A
es os signos Galeno les dio el alo sup emo de ((signos
p oba o ios)): ekme ia, como les llama on ((los anliguos)) (64) o syllogis ika
semeia como les llama Galeno (65). El médico se á capaz de alo a la
magni ud (mege hos) de la en e medad po los sín omas p opios de su
p opio mecanismo de en e ma : po los que exp esan al e ación
humo al: heces, o inas, sudo , os, ómi os, e c. (66); alo a á la
o aleza de la na u aleza del en e mo a a és de las acciones (ene geia),
especialmen e el pulso (Foque és e es la exp esión (e gon) de la jacul ad
animal)) (67). Po odo ello con iene e ene y memo iza los signos de
las en e medades y de los p ocesos básicos («cocción»-«c isis») pa a
hace más ácil el p onós ico y el diagnós ico de la c isis óp ima (68).
Pese a odo, la p ác ica médica enseña á a Galeno que no exis e un
único signo, ni siquie a un conjun o de ellos, que mues e con ce eza
l
(bebaios) el p onós ico del pun o culminan e de la en e medad (akme) o
de los o os momen os (kai os) que de inen a la en e medad como un
p oceso, p ocessus mo bi. Po eso Hipóc a es, nos comen a Galeno,
cali icó al a e médico ( ekhne) de «la go»: a s longa (69).
Galeno no aplicaba sus sen idos sólo al cue po del en e mo.
1
También e a obje o de su examen el con o no cósmico del pacien e y su
I
-
De i ibus.
1.13: IX, 607-608.
Ibid.
1.13: IX, 608.
P.e.
P ognos .
11 188
L;
De diae a in ac.
11 224
L.
Zn
H@
de ic u acu . comm.
1;
XV,
4 19.
De cons . a . med. ud. Pa oph.
17:
1,
294.
La necesidad que iene, según Galeno, de
de e mina la magni ud
(mege hos, poson, pelikos)
de la ue za
(iskhys, dynamis)
de la
en e medad
y
de la na u aleza del en e mo, nos exige sali al paso de un posible equí-
oco: la p esencia de una in ención cuan i a i a en el eje cicio clínico de Galeno. Hemos
de echaza de plano al posibilidad, no sólo en la dimensión p ác ica de su eje cicio
médico, sino ni siquie a como plan eamien o eó ico.
Elposon
de una en e medad e a
de ca ác e
cuali a i o:
en una en e medad humo al, po ejemplo, se a aba de
«conoce » el g ado de cocción
(pepsis
o
pepasmos),
si la cocción e a di icil o muy di icil,
e c. (Véase es a doc ina expues a de un modo gene al en
De cons . a . med.
17: 1,
293-295,
donde él mismo emi e a su ob a
De c isibus
-P.e.
De c isibus
1.5: IX, 563-564
passim-;
ambién
Ad Glauc. de me h med.
1.1
1: XI, 36-37).
Reco demos que el médico
ac ual no sólo p e ende lo mismo, sino undamen almen e, cuan i ica . Sin la cuan i i-
cación ca ece de sen ido cualquie elabo ación que quie a se cien í ica.
De cons . a . med. ad Pa oph.
1 7: 1, 294.
De c isibus
3.4: IX, 712.
Ibid.
1.
13:
IX, 607.
21
8
LUIS
GARCÍA
BALLESTER
l
Ello no quie e deci que los componen es del binomio azonamien o-
expe iencia sean excluyen es. En la p ác ica médica ambos ac úan y se
complemen an. Es a p oblemá ica la io Galeno, según
él
nos cuen-
a
(107), cuando e a jo en, y, po an o sin expe iencia, (guiado sólopo la
azón)); pe o le al aba ((la la ga expe iencia)),
he
mak apei a (108), que sólo el
con ac o con los en e mos du an e años le p opo ciona ía. En la
habi ual consul a médica en la que se desen ol ía el médico p ác ico
e an manejados ambos componen es. Al comen a un episodio en la
en e medad de la muje de Boe hus, dice Galeno:
«Pe o ni pudimos encon a nada po azonamien o
(ek logismou),
ni
nues a expe iencia
(ek pei as)
nos sugi ió nada mejo ))
(109).
Luego e emos el papel impo an e que la expe iencia juga á en la
ealización p ác ica del diagnós ico po azonamien o
y,
deside a i a-
men e, localiza o io.
Hay un aspec o básico del diagnós ico al que sólo enemos acceso
po el azonamien o deduc i o, apodeixis (1 10). Ello signi ica que en la
p opia es uc u a del diagnós ico acional y localiza o io o egional hay
pa es conje u ales. Pocas en e medades hay que pe mi an un diagnós-
ico p eciso, ak ibos; la mayo pa e de ellas ienen un diagnós ico
conje u al, s okhas ike diagnosis
(1
1 1).
Vamos a in en a analiza en es e con ex o la es uc u a del dianós-
ic0 conje u al, pa a e a con inuación lo que la expe iencia signi icó
pa a Galeno como médico p ác ico.
Lo que Galeno llamó (diagnós ico cien $co», epis emonike diagnosis, es
aquel que in eg a la expe iencia senso ial, el sabe ana omo isiológico y
el
eje cicio induc i o de la azón, en el sen ido que dio A is ó eles a es e
p oceso lógico. Aho a bien, es a o ma de diagnos ica implica que el
azonamien o del médico se apoye en unos sín omas que mani ies en
((cla amen e la p opiedad de la sus ancia a ec ada (1
12).
Son sín omas,
symp oma a, que además de adqui i el alo clínico de signos, semeia,
pa a el médico, se con ienen en ((signos p oba o ios)), syllogis ikon
se neion
(113).
Es os signos, que se co esponde íani con los ekme ia
(107)
De
san. uenda
5.11:
VI,
365.
(108)
Zbid.
(109)
De p aecogni .
8:
XIV,
642
(NUTTON,
V.,
o$. ci .,
pp.
1 12-1 13).
(1
10)
De loc. a$
3.1 1:
WII,
200-201.
(1 1 1)
De san. uenda.
5.1 1:
VI,
365.
(1 12)
De loc.
a .
1.1:
VíII,
18.
(1 13)
Zn
H@
de acu . mo b. ic u
1: XV,
4
19;
Zn
H@.
p ognos . comm.
111.
39:
XVIIIl2,
307.
En
es e úl imo ex o Galeno expone la di e encia en e
semeion
como ((signo indica i o)) con
un cla o alo clínico,
y
ekme ion
que se ía el ((signo p oba o io)) esul ado de la
in e encia diagnós ica hecha po el médico.
Expe iencia
y
especulación
219
hipoc á icos, se han de pone en elación con la o alidad de los
es an es signos, con el cu so o al de la en e medad y con la o alidad
del o ganismo del en e mo; ambién deben conec a se con el hábi o y
cos umb es del en e mo, es ación del &o, luga que habi a. Con odo
ello -y, po supues o, sob e la base de, la ana omía y isiología-, el
médico ob end á conclusiones cohe en es.
O a cosa es que se ajus en o no a
la ealidad del p oceso diagnos icado, al co ho lo emos desde la medicina y
conocimien os biológicos ac uales.
Lo impo an e es que el médico -Galeno
en nues o caso- po una in e encia diagnós ica ha con e ido el
semeion
-«signo indica i o)) y, po an o conje u al- en «signo p oba-
o io)),
syllogis ikon semeion
(1 14), posibili ando de ese modo la es uc u a
básica del diagnós ico ((cien í ico)). El médico expe o, el
ekhni es,
al e
uno de los sín omas que indiquen, a la ez, la en e medad y el luga
e ec o, se á capaz de encon a o os bas an e nume osos, que de i en
los unos necesa iamen e, los o os ecuen emen e, del luga a ec o y de
la en e medad)) (1 15). Expe iencia senso ial y azonamien o lle a án a
Galeno a p ocu a un diagnós ico que le pe mi a conoce la en e medad
en sí misma y el luga sob e el que asien a.
Aho a bien, Galeno como iédico p ác ico, sabe que no odo lo q ie
acon ece a los en e mos iene un o igen necesa io ni es posible
es ablece un p onós ico cie o (1 16) y que en la es uc u a del diagnós-
ico hay un impo an e componen e conje u al (1 17). En es os casos, el
médico pone en p ác ica, no una conje u a a bi a ia, sino la que esul a
de la pues a en p ác ica de su sabe médico, de su
ekhne ia ike.
Es la
conje u a que Galeno llamó
eknikos s okhasmos
y que pod íamos aduci
en es e con ex o po ((conje u a médica». Es e ipo de conje u a es á
si uada en e el conocimien o exac o -la medicina del médico p ác ico
no es, decimos oda ía hoy, una ciencia exac a- y la más comple a
igno ancia (1 18). Ello hace que el diagnós ico así ob enido pueda se
ec i icado,
«pues es e es p ecisamen e el signi icado
(dynamis)
de la conje u a
médica))
(1
1
9).
Reco demos lo que an e io men e dijimos sob e la necesidad que el
médico p ác ico enía de de e mina la magni ud
(poson, pelikos)
de la
ue za de la en e medad
y
de la na u aleza del en e mo, con is as al
I
(114)
In
H$p.
P ognos . comm.
111. 39: XVIIII2, 307.
(1
15)
De
loc. a l
5.8: VIII, 366.
(1
16)
De
cons . a . med. ad Pa oph.
17: 1, 290.
(1 17)
De
san.
uenda
5.11: VI, 365.
(1
18)
De
loc. a l
1
.l: VIII, 14.
(1
19)
Ib d.
3.4: VIII, 145.
220
LUIS
GARCÍA
BALLESTER
diagnós ico y p onós ico de és e. Son ealidades cuyo conocimien o es
necesa io al buen clínico, pe o que «no se pueden desc ibi ni explica con
palab as)) (1 20). La p ecisión pa a juzga esa magni ud se adquie e con la
p ác ica ( ibe), el adies amien o
y
el con inuo ab,ajo (e gon) con los
en e mos (1
2
1).
Todo ello se á necesa io pa a consegui un diagnós ico que me ez-
ca, al mismo iempo, el cali ica i o de cien í ico. Galeno echaza á con
ue za el que sus diagnós icos y p onós icos sean debidos al pu o aza
(Ra a ykhen)
y
menos a la mán ica (122). Muy explíci amen e di á que
ienen su undamen o en el mé odo médico,
ek
heon'as ia ikes gi-
noin o (1 23).
Po odo ello, el azonamien o que ope a en el diagnós ico galénico
no es una pu a cons ucción de la men e, sino que iene una elación
cons an e con la expe iencia (empei ia).
«Es ácil -nos di á Galeno- conoce las in lamaciones de las pa es
isibles del cue po; no lo es el de las pa es escondidas y de las que su ge
la ieb e. Tal diagnós ico
(diagnosis)
me pa ece exigi un juicio muy ino y
expe iencia con la na u aleza de las pa es. Nos la suminis a, a la ez, la
disección ana ómica y el conocimien o exac o
(ak ibes epis eme)
de las
acciones
y
de las u ilidades))
(124).
Una expe iencia, pues, que engloba los concep os de ekhne
y
epis eme:
és a da ía un conocimien o de la na u aleza y de la en e medad, aquélla
pe mi i ía pone en p ác ica es os conocimien os en (el eje cicio médico
dia io. De es e modo, ciencia
y
écnica (a e) queda ían imb icados en el
diagnós ico galénico (1 25).
.
Pe o la p opia expe iencia en clínica iene limi aciones. Galeno se
encuen a, en ocasiones, an e en e medades desconocidas pa a él, de las
que no ha enido nunca expe iencia. En e ec o, ni sus maes os las han
cu ado an e él, cuando e a jo en, ni ha leído nada sob e ellas. iQué
hace Galeno en onces? Busca dos cosas: po una pa e, si hay algo
esc i o que él no hubie a leído, pa a lo cual se lanza a su búsqueda po
biblio ecas y lib e ías; po o a, p egun a a los colegas más iejos.
Al
(1 20)
Ad Glauc. de me h. med.
1.9: XI, 3 1.
(121)
Zbd.
1.9: XI, 31-32.
(122)
De p aecognz .
5: XIV, 625.
(123)
Zbid.
(124)
Ad Glauc. de me h. med.
2.1: XI, 77-78.
(125)
En es e sen ido e i icamos, desde el pun o de is a del diagnós ico médico
y
de la
ac uación de Galeno como médico p ác ico, la a i mación de Temkin de que «in
an iqui y his b eak was ne e comple e wi hin he medical p o ession)),
TEMKIN,
O,
(1 977)
G eek Medicine as Science and C a , en
The
Double Face o Janus and O he Essays
in
he
His o
o Medicine,
Bal imo e-London, p.
152.
Expe iencia
y
especulaoión
22
1
mismo iempo no enuncia al p opio azonamien o ni a la aplicación de
sus supues os doc inales, básicamen e humo alis as. Es así como
in en ó esol e el caso de un en e mo a ec o de pé dida de memo ia
y
que él no log ó diagnos ica
(126).
El médico, median e el azonamien o, pod á conje u a un ipo de
en e medad que a ec e a las pa es in e nas, po ejemplo el pulmón,
com a ando la semejanza i e las ma e ias expulsadas -supues a-
men e p oceden es del pulmón-
y
«las que se sn en las pa es ex e nas
co oídas po un humo que las co ompe)).
En es e caso, es posible cau e i-
za las o ex i pa las. nada de es o es posible en el pulmón.
«Todos los
en e mos,
comen a Galeno,
mu ie on))
(127).
Tend án que pasa muchos
siglos oda ía,
y
habe po medio una (( e olución cope nicanm en el
mé odo del médico clínico, pa a que és e no ecu a a la analogía como
mé odo diagnós ico. Sólo cuando el clínico se ace que al en e mo con
los da os ob enidos en au opsias an e io es, pod á « e » el in e io del
cue po
(128).
Pe o es o no ocu ió en la medicina g iega. La u ilización
de la analogía en el diagnós ico po pa e de Galeno no es sólo
exp esión de la limi ación que odo clínico expe imen a an e el en e mo
conc e o, sino algo más p o undo que a ec a a la es uc u a misma del
diagnós ico cien í ico p econizado po Galeno. La analogía la con ie e
en c i e io de e dad.
La analogía como p ocedimien o heunS ico aplicado al
diagnós ico ma ca la ion e a epis emológica en e la concepción cien $ca del
diagnós ico galénico
y
la nues a
(129).
Es sabido que la egla esencial del
mé odo de la analogía consis e en cons ui men almen e un obje o
inaccesible a la obse ación -en nues o caso la en e medad- alojada
en las pa es in e nas
y
que es necesa io diagnos ica -, median e el
examen de o o obje o accesible a ella
(1
30).
Galeno ecu e a ealidades
de la ida co idiana ( a iaciones en la ensión de las cue das de la li a
(126)
De loc. a l
3.5:
VIII,
147
ss.
(127)
Ibid.
4.1 1:
VIII,
291.
(128)
Los médicos del Hospi al de la Cha i é de Pa is (Co isa , Bayle, Laennec) con i ie on
la lesión en el elemen o cen al de odo su sis ema médico y e i ie on odos los
dis in os sín omas clínicos a esa lesión. El obje o del diagnós ico ue, pues, econoce
en el en e mo i o los cambios pa ológicos que se obse an en los ó ganos du an e la
au opsia. Véase
LAÍN
ENTRALCO, P.,
La
his o ia clínica,
pp.
229-259;
ACKERK-
NECHT, E. H.
(1967)
Medicine a he Pa is Hospi al
1794-1848,
Bal imo e,
1967,
pági-
nas
83-99.
(129)
Es oy de acue do con Joly cuando a i ma: ~L'hypo hese scien i ique d'aujou d'hui n'a
ien
A
oi a ec une analogie; elle ne eu pas explique un ai conc e , mais
inaccessible, pa un au e ai conc e accesible, mais sou en d'un ou au e o d e;
elle es l'explica ion héo ique e p o isoi e de ous les ai s conc e s connus e
appa enan au meme o d e de éali é)), JOLY,
R.
(1966)
La ni eau de la science
hippoc a ique. Con ibu ion a la psychologie de l'his oi e des sciences,
Pa ís, p.
74.
(130)
El mé odo analógico en la an igüedad ue desc i o po RECEN-ROCEN,
0.
(1930)
222
LUIS GARCÍA BALLESTER
po la humedad o sequedad ambien al, desecación del cue o po el sol o
el uego, epique eo del ma illo as el p ime golpe en el yunque,
mo imien o oscila o io de una ama has a adop a su p imi i a posición
as i a de ella y luego sol a la, e c.)
(131)
y ambién, en ocasiones, a
hallazgos casuales en au opsias de animales que aslada po analogía al
homb e. Veamos un pa de ejemplos muy signi ica i os.
El p ime o es á en elación con el in en o de Galeno de explica el
mecanismo de las con ulsiones desde sus supues os humo alis as y de la
eo ía de las cualidades con apues as. Da po sen ado que las con ul-
siones es án en elación con la acción de los ne ios, y dice:
«Pa a un homb e que ha is o cue pos ne iosos, como son las cue das
de la li a, ensados an o po la
k asis
desmedida del ai e ambien e que
llegan a ompe se, no es di icil imagina que la misma si uación
(dia heszs)
se p oduce en los ne ios de los animales. ZEn qué condición aei ai e se
e a las cue das ensa se y ompe se? Cuando es muy seco o excesi a-
men e húmedo. De es e modo, la humedad, al pene a las, las hincha
conside ablemen e y como consecuencia se dis ienden. La sequedad al
ac ua como el sol que con ae el cue o al deseca lo, i a de las cue das
y
las ensa. Asimismo las co eas desecadas po el uego se e aen y
ap ie an.
Conocido ya es o, no es di ícil descub i en las pe sonas a ec adas po
con ulsiones, si su en e medad (pa hos) esul a de la sequedad..
.,
o si es esul ado del
exceso de humedad))
(1
32).
El segundo ejemplo que que emos o ece es el que aslada al
diagnós ico de en e medades humanas hallazgos casuales de au opsias
de animales. Al mismo iempo es un ejemplo muy boni o de la
capacidad de obse ación de Galeno y de la imaginación, que es á en la
base del mé odo analógico. Hablando de las en e medades ca díacas
dice:
((O o sín oma es el pálpi o del co azón, que se p oduce solo o bien
acompañado con alguna indicación de que el co azón se mue e en
líquido.
Y
nada iene de asomb oso. el que e en ualmen e se acumule un
olumen
al
de líquido en el man o que en uel e el co azón que le
di icul e los mo imien os. En e ec o, en el caso de animales a los que se
les hace la disección imos muchas eces un líquido abundan e. simila a
Eine Fo schungsme hode an ike Wissenscha .
S uúien zu Geschich e
de
Ma he na ik,
1,
13 1- 182
(Rp . en
Kleine Sch i en.
München,
196
1).
Véase la ace ada c í ica de Joly a
Regenbogen cuando és e in e p e aba la analogía en la an igüedad como la ase
emb iona ia e impe ec a de la mode na hipó esis cien í ica
Op.
ci .,
pp.
73-75. LA~N
ENTRALGO,
P.,
hace un lúcido análisis de es e p oblema en los esc i os hipoc á icos,
que nos ha sido de g an u ilidad
(La medicina hipouá ica,
p.
92).
(1
1
Galeno ecu ih a las dos úl imas analogías pa a explica las ca ac e ís icas del pulso
dic o o
(dik o os). De di l. Dulsuum
1.16: VIII, mY-541.
(132)
De
loc. a i:
3.8: VIII, 17 1-1 72.
El sub ayado es mio.
Expe iencia
y
especulación
223
la o ina, en el pe ica dio. En una ocasión, un mono que iba en laque-
ciendo paula inamen e, no u e iempo de hace le la disección debido a
ocupaciones inexcusables. Pe o una ez que mu ió, odas sus es an es
pa es es aban sin a ección, pe o se encon aba adyacen e
a
su man o
pe ica dial un bul o p e p na u al que con enía líquido simila al líquido
de las hyda id~~
.
ASZ: pues, es e osimil que ambién en los homb es ocu a algo
semejan e))
(1 33).
La impo ancia que Galeno a ibuyó al diagnós ico po azona-
mien o ue una de las g andes pue as abie as a la especulación en
medicina. Pese al echazo explíci o de la dialéc ica po la dialéc ica
-«cosa p opia
de
so is as)),
como
él
dsmo dice
(134)-
y
su ecu so
con inuo a la ana omía y a la expe iencia, su concepción de és as como
mani es ación del
logos
inse o en la na u aleza
y
el abuso del mecanis-
mo lógico le hicie on incu i en casos de ba oca especulación diag-
nós ica. Galeno no desconoce los hechos que le b inda la obse ación,
pe o cuando se a a de en ende acionalmen e lo que obse a, no
acila en plega los hechos al
a p io i
de su in e p e ación. En e lo
mani ies o a los ojos y lo pa en e a la azón, Galeno, cuando llega el
caso, op a po lo segundo. En es e sen ido, la expe iencia sólo esul a
con incen e pa a él cuando es capaz de in e p e a la desde las p emisas
de su p opia eo ía. Po ejemplo, an e la apa ición de pus en la o ina,
nues o médico no desca a la posibilidad de que un absceso pulmona
e acúe po los iñones. Galeno no pie de el aplomo al explica el
azonamien o
(logismos)
seguido pa a el diagnós ico de es e caso, que él
mismo dice que apa ece
« a a
ez))
(spanzos):
«La a e ia lisa del pulmón ( ena pulmona ) puede conduci
al
en ículo
izquie do del co azón odo el pus que ecibe del absceso pulmona o o;
ese pus desemboca en la ao a y
dlp
allí pasa a los iñones pa a descende ,
po úl imo, a la ejiga)) (135).
En es e caso, los log os ana omo isiológicos de Galeno en el apa a o
u ina io, que an impo an e baza a su a o supusie on en la polémica
con E asís a o y sus discípulos, no le b indan un diagnós ico ealmen e
espec acula . Es a se á una de las he encias nega i as pa a la medicina
pos e io , especialmen e a pa i de mediados del siglo cua o en que
Galeno se con i ió en la g an au o idad médica
(136).
(133)
Zbid.
5.2: VIII, 303-304. El
sub ayado
es
mío.
(134)
Zbid.
1.6: VIII, 56;
De
dz
pulsuum
4.17: VIII, 763.
(135)
De loc.
n :
6.4: VIII, 412-413.
(136) TEMKIN,
O.,
G eek Medicine
as
Science and C a , en
The
Double Face
o
Janus,
p.
152.