La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939) : volumen, distribución territorial y composición social
Abstract
El PSUC fue un partido integrado, de forma mayoritaria, por trabajadores, con una presencia importante de campesinos y significativa de empleados. Su implantación territorial en Cataluña confirma asimismo ese perfil social. Los datos concretos desmienten las suposiciones, frecuentes pero no demostradas, que identificaban al partido unificado como una formación vinculada a las clases medias y defensora de sus intereses.
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MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos Resumen / Resum / Abstract http://seneca.uab.es/hmic 237 La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social José Luis Martín Ramos (Universitat Autònoma de Barcelona) Resumen / Resum / Abstract El PSUC fue un partido integrado, de forma mayoritaria, por trabajadores, con una presencia importante de campesinos y significativa de empleados. Su implantación territorial en Cataluña confirma asimismo ese perfil social. Los datos concretos desmienten las suposiciones, frecuentes pero no demostradas, que identificaban al partido unificado como una formación vinculada a las clases medias y defensora de sus intereses. El PSUC va ser un partit integrat, principalment, per treballadors, amb una presencia important de camperols i significativa d'assalariats. La seva implantació territorial a Catalunya confirma aquest perfil social. Les dades concretes desmenteixen les suposicions, freqüents però no demostrades, que identificaven el partit unificat amb una formació vinculada a les classes mitges i defensora dels seus interessos. ThePSUC(UnifiedSocialistPartyofCatalonia)wasconstitutedmainlybyworkers,withanimportantand meaningful presence of peasants and white-collar workers. Likewise its territorial implantation in Catalonia confirms this social profile. The facts deny the frequent sup ositions, never demonstrated, which identified the unified party with a formation linked to the middle classes and a and a defender of its interests. Palabras clave / Paraules clau / Key Words Comunismo, Cataluña, Guerra Civil Española, Movimiento obrero. Comunisme, Catalunya, Guerra Civil Espanyola, Moviment obrer. Communism, Catalonian, Spanish Civil War, Labour movement. Uno de los tópicos que entorpecen la comprensión de la guerra civil y abona interpretaciones sesgadas, marcadas por posiciones apriorísticas con fundamento en determinados discursos políticos, pero no en la investigación histórica, es el que presenta al PSU de Catalunya como una organización conescasa militancia efectiva dominada porelementos de clases medias, muy lejos del carácter proletario de la CNT o del POUM lo que, además, suspuestamente explicaría su comportamiento, “traicionando” una determinada revolución. Vaya por delante que, en mi opinión, el PSUC defendía un proyecto frentepopulista y desde esa perspectiva tenía una concepción determinada de la revolución, que partía de la defensa de la república como prioridad, de la plena asunción de la defensa de la democracia, ante el abandono que de ella había hecho buena parte de la burguesía – atraída por el fascismo, o cuando menos por las soluciones autoritarias -, para configurar la alianza social que iba a hacer posible el avance hacia el socialismo. El Frente Popular no era la revolución, pero tampoco era la negación de la revolución; era, en el contexto de la España de 1936, la defensa de un programa de reformas que podía acabar desembocando en una transformación revolucionaria de la sociedad. No es preciso recurrir a explicaciones “sociologistas” gratuitas para presentar el comportamiento político del PSUC. Éste no supuso ninguna “traición”, no tenía ninguna lógica de “contrarrevolución”; tenía su propia lógica positiva. Otra cosa es que no se compartiera entonces o no se quiera ver hoy todavía desde determinada historiografía militante o desde unos medios de comunicación de masas lamentablemente muy vulnerables a los tópicos y harto obedientes a la políticamente correcto en cada momento1. Sin aportar argumentos basados en datos, se insiste en deformar el peso militante y la imagen social del PSUC convirtiendo en supuesta verdad histórica lo que no
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 238 es más que una falacia retórica destinada al debate político. El objeto del presente artículo es plantear, con datos y no con supuestos, la cuestión de la militancia del PSUC, su volumen, su implantación en el territorio y su composición social. No pretendo tener la última palabra, pero si que espero que a los datos que aporto se responda con datos y así podremos contrastar las diferencias de una manera racional. 1. ¿Cuántos fueron? Sobre el volumen inicial del nuevo partido, las primeras estimaciones con que pudo trabajar la historiografía catalana fueron las de la Ponamariova, que en su estudio sobre la formación del PSUC, publicado en ruso en 1963 y en catalán en 1966 2, le atribuyó en números redondos 6.000 militantes, mediante la operación de sumar la afiliación previa de las cuatro organizaciones que los constituyeron: 2.000 de la Unió Socialista de Catalunya, 2.000 del Partit Comunista de Catalunya, 1.500 de la Federación Socialista Catalana (PSOE) y 500 del Partit Català Proletari. Veinticinco años más tarde la tesis de licenciatura de Josep Puigsech, publicada en 20013, insistió en esa cifra global, apoyándose en el informe de Joan Comorera a la Internacional Comunista del 20 de febrero de 1938. Entre ambas fechas mi primer estudio sobre el PSUC 4había corregido al alza esa cifra, aduciendo que Ponamariova había infravalorado la afiliación a la Unió Socialista de Catalunya y propuse una cifra inicial de 7.000 militantes; por su parte Ricard Alcaraz 5elevó aún más la afiliación de la USC, hasta 4.500, y por tanto la cifra final a los 8.500. Tanto Alcaraz como yo mismo aceptábamos - por no poder replicarla - la estimación de Ponamariova, disintiendo únicamente por lo que se refería a la subvaloración dela Unió Socialista; he de confesar que yo veía entonces enello una motivación política y no historiográfica: rebajar el papel de la Unió, y por tanto el peso de Comorera, y equilibrarlo con el Partit Comunista de Catalunya – la organización regional del PCE – lo que me parecía, y lo mantengo, una pequeña falsificación. En la última edición de su obra Burnett Bolloten 6referente de una parte importante de la literatura de la guerra civil y en particular de la que se centra en considerar como la cuestión clave el papel absolutamente negativo del PCE y del PSUC y de la URSS en el desarrollo del conflicto - sostuvo, por el contrario, que la suma de las cuatro organizaciones no habría superado los 2.500 afiliados, basándose en una entrevista con Miquel Serra Pàmies y “otras fuentes” – que no concreta –, aunque citando asimismo una estimación de Miquel Valdés, recogida por el “Daily Worker” en diciembre de 1936 , 3.000, y del dirigente del PCE, Cabo Giorla en julio de 1937, 5.000. Bolloten, por cierto, no citaba ni la estimación de Ponamariova ni la corrección que yo había hecho con respecto a las cifras de la Unió Socialista. Pero es que su objetivo era subrayar que el PSUC inicialmente no era más que “un pequeño partido”, minimizar al máximo su punto de partida y establecer ya de entrada una comparación negativa con el POUM, al que valoraba de manera muy distinta; así afirmó “aunque en comparación con 1. Planteé ya la cuestión en mi ponencia sobre el PSUC durante la guerra civil en el Primer Congreso de Historia del PSUC, Barcelona octubre de 2006, y la cuestión ha sido ampliamente tratada por Ferran Gallego, Barcelona, mayo 1937 Debate, Madrid, 2007 2. Ponamariova, L.V., La formació del PSU de Catalunya, Edicions Treball, México 1966, pág. 61 3. Puigsech, J. Nosaltres els comunistes catalans. El PSUC i la Internacional Comunista durant la Guerra civil, Eumo Editorial, Vic, 2001. pá. 135 4. Martín Ramos, J.L., Els origens del PSUC, 1931-1936. Curial, Barcelona, 1977. pág. 233 5. Ricard Alcaraz, La Unió Socialista de Catalunya, La Magrana, Barcelona, 1987 6. Bolloten, B. La guerra civil española: revolución y contrarrevolución, Alianza Editorial, Madrid, 1989 , pág. 611.
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos 1. ¿Cuántos fueron? http://seneca.uab.es/hmic 239 los anarcosindicalistas su fuerza era reducida y su estructura organizativa fuera de Cataluña era mínima, en esa regiónhabía que contar con ellos” 7, a pesar de que la afiliación total reconocida era para él la que habría hecho pública Nin, 6.000 afiliados. Un debate sobre quien tiene razón en estas estimaciones iniciales puede caer fácilmente en el ridículo. Las cifras que estamos considerando son, en cualquier caso – en todos – ,reducidas y más que la exactitud aritmética interesa el dibujo general. Antes de la fundación del PSUC, desde los primeros años de la República en Cataluña sólo había dos formaciones “marxistas” con un cierto peso, con las que – sin magnificarlas – había que contar: la Unió Socialista de Catalunya , que con su alianza con Esquerra Republicana había accedido al Govern de la Generalitat , al Parlament de Catalunya y a las Cortes Españolas – siempre con una representación minoritaria – y el Bloc Obrer i Camperol, con una cierta incidencia sindical en la CNT, suficiente para incomodar al proyecto exclusivista de la FAI, ante lo cual los sindicatos influidos por el Bloc habían sido expulsados de la CNT y se habían agrupado en una Federación Obrera de Unidad Sindical . Más allá de esas dos organizaciones, el resto tenía una incidencia política o sindical mucho menor. La Federación Socialista Catalana padecía el doble problema de los enfrentamientos internos – divisiones en el seno de la organización de Barcelona, primero; enfrentamiento entreprietistas y caballeristas apartir de 1935 –y de la recurrentecrisis de la UGT catalana, que aunque crecía en efectivos no llegaba a estabilizarse. El Partit Català Proletari estaba circunscrito al ámbito de la dependencia mercantil, lo que era su fuerza y su debilidad, y había perdido en octubre de 1934 a su líder y factótum absoluto, Jaume Compte. La organización regional del PCE, muy tocada desde 1931 por la disidencia de Maurín, apenas había empezado a crecer, limitadamente, en 1936, aunque su tendencia era al alza – en un proceso paralelo al del PCE – y la Izquierda Comunista de Nin era lo que eufemísticamente se denominaba una “organización de cuadros” para dar una imagen en positivo de su muy escasa militancia. La suma de todos ellos, además separados en dos grupos rivales el POUM – constituido a finales de 1935 por la fusión del Bloc Obrer i Camperol y de la Izquierda Comunista, ambas organizaciones disidentes del comunismo oficial - y el PSUC – que lo fue pocos dias después de la sublevación militar y fascista de julio de 1936, integrando organizaciones comunistas y socialistas, aunque el proceso de unificación se había iniciado el verano anterior - no podía dar para gran cosa en términos de afiliación. Lo importante no era lo que sumaban sino en lo que se constituyeron. Volviendo al PSUC, creo que ha de rechazarse la infravaloración que Bolloten hace de las organizaciones que lo constituyeron, pero podría ser que en el momento inicial de la formación del nuevo partido, en julio-agosto, la inclusión efectiva de los militantes de las antiguas organizaciones en la nueva fuera bastante incompleta, lo que explicaría las cifras que dio Valdés. Podían haber sumado, como hipótesis, entre 6.000 y 8.000, pero no todos los que estaban afiliados a la USC, la FSC, el PCC y el PCP ingresaron de manera efectiva en la nueva formación. De entrada, no se integró una parte de la militancia de la Federación Socialista Catalana, muy probablemente la que se había decantado por Prieto en el debate interno desarrollado entre 1935 y 1936 ( entre ellos desde luego el diputado por Tarragona, Amós Ruiz Lecina) y también cuadros importantes como Zaragoza, de la ciudad de Tarragona; pero es imposible cuantificar ese rechazo a la integración que, de todas maneras, fue minoritario: salvo los dos casos citados, al PSUC se incorporó la mayoría de la vieja guardia de la Federación, Recasens i Mercader, Martínez Cuenca – que ya figuraban desde 1933 en la Unió Socialista -, Pla y Armengol, y de la nueva promoción “ugetista”, que dominaba la regional catalana del PSOE, Rafael Vidiella, Desiderio Trilles, Vilá Cuenca, …. Por el contrario, no parece que 7. Ibidem, pág. 621
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 240 hubiera una resistencia destacable en el seno de la Unió Socialista, salvo determinadas situaciones locales; incluso elementos opuestos a la radicalización del partido en 1934 y hasta entonces claramente antagónicos con el comunismo, como Serra i Moret, se integraron en la nueva organización sin problemas y desempeñaron cargos institucionales importantes representando al PSUC. Por otra parte, el proceso de unificación de las respectivas bases militantes y de construcción de una nueva estructura organizativa se tomó su tiempo, afectado además por la situación extraordinaria que se vivía. Hasta primeros de agosto no se constituyó el Comité local de Barcelona 8, instando de inmediato a los comités de unidad de barriada a convertirse en comités de distrito y a “normalitzar les activitats diàries del Partit agrupant els companys en cel.lules de taller o d’empresa. Els altres companys seran agrupats en cèl·lules d’indústria i cèl·lules d’Ateneu, centres, biblioteques, etc” Una normalización que no fue tan inmediata, ya que una semana más tarde todavía se reclamaba que se hiciera la unificación allí donde todavía no se había hecho 9. A mediados de agosto en muchas localidades catalanas se mantenían las denominaciones de las organizaciones anteriores: en dos informes firmados por Joan Valldeperas, uno dirigido al Comité ejecutivo del PSUC y el otro – firmado conjuntamente con el cenetista Jiménez – al Comité de Milicias Antifascistas 10, se consignaba que la organización local del PSOE estaba presente en los Comité Antifascistas de Granollers y de Sant Celoni; la de la Unió Socialista de Catalunya en los de Tordera y Santa Coloma de Farners; la del Partit Comunista de Catalunya en los de Calella, La Bisbal,Girona ySant Feliude Guíxols; yel PSUC como tal sólo aparecía en los de Banyoles , Figueres y Roses. Por otra parte, en Badalona había una representación del Partido Socialista Obrero y otra del Partido Comunista. Sobre la situación de Girona, Valldeperas en su informe al PSUC se lamentaba de que “la unificació moralment no l’he vista enlloc; crec que hi ha un membre responsable de la UGT que ha sigut un entrebanc d’importància”. La fusión de las organizaciones locales del Partit Comunista de Catalunya y del PSOE de Súria no se produjo hasta mediados de septiembre11.Mástardóen Reus, donde la representación en el Comité Antifascista local fue la de las tres organizaciones por separado – PSOE, USC y PCC, no habia organización “nacional-proletaria” – y hasta que tuvo que aplicarse, en octubre de 1936, el decreto de constitución de los nuevos ayuntamientos, no se produjo la fusión de todas ellas en una organización local del PSUC, que era a lo que obligaba dicho decreto12. Podría seguir aún la lista, pero no creo que sea necesario. No debió haber resistencias generales, ni mucho menos, pero tampoco facilidades generales entre la militancia de las cuatro organizaciones fundadoras. Por otra parte, el nuevo partido se convirtió también en un polo de atracción, si bien minoritario, para militantes de otras organizaciones, en particular de Esquerra Republicana de Catalunya y de Estat Català , aunque tampoco en estos casos pueda cuantificarse el cambio de militancia, sinó sólo señalar ejemplos concretos, como los citados por Treball, que no debieron ser los únicos : un grupo de las Joventuts de Estat Català, del Ateneu Nacionalista d’Esquerra del Poble Nou, de las Joventuts 8. Treball 4-VIII-1936 9. Treball, 11-VIII-1936 “Vida de partit” 10.Archivo de la Guerra Civil – AHN, Salamanca, Barcelona-Político-social, legajo 921 ( en trámite de traslado al Arxiu Nacional de Catalunya) , ambos documentos con el título “Informe” estan fechados respectivamente el 12 y el 13 de agosto, este último el dirigido al PSUC 11. Treball, 15-IX-1936 12.Véase la Tesis doctoral no publicada de Josep Antoni Pozo, El poder eveolucionari a Catalunya durant els messos de juliol a octubre de 1936. Crisi i recomposició de l’estat, Universitat Autònoma de Barcelona
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos 1. ¿Cuántos fueron? http://seneca.uab.es/hmic 241 d’Esquerra-Estat Català del Ateneu Nacionalista d’ Esquerra13 . Tampoco es posible establecer cuantos fueron en este primer momento, pero de cualquier manera no debieron modificar sustancialmente la modesta suma de los primeros momentos. El grueso de la afiliación del PSU durante la guerra fue militancia nueva y en su mayor parte no había pertenecido a ninguna organización política anterior, como se verá con más detalle. Militancia nueva resultado de una voluntad de proselitismo – que, de manera general, distinguió al PSUC y al PCE del PSOE durante la guerra - , traducido, entre otras actividades, por una campaña de propaganda, de mítines organizada por el propio comité ejecutivo que se impulsó con intensidad a partir de la segunda mitad del mes de agosto. Después del fallido gobierno de coalición con ERC – el primer gobierno Casanova – a comienzos de agosto, esa campaña aparece como principal respuesta al revés que supuso su rápida caida y la primera batalla política general del nuevo partido. La inauguró el mitin de Comorera en el Olimpia del 16 de agosto14 . En noviembre el Secretariado de Agitación y Propaganda contabilizaba 300 mítines en 137 localidades de Catalunya, la mayoría conjuntamente con UGT y también algunos con la Joventut Socialista Unificada de Catalunya15. Hasta el 31 de diciembre Treball registró la convocatoria de más de 350 mítines realizados en más de 230 poblaciones catalanas. La organización fundadora que mayor implantación territorial había tenido en Cataluña era la Unió Socialista, pero solo había tenido presencia en una sesentena de localidades. La política desarrollada por el PSUC y ese esfuerzo propagandístico tuvieron sus réditos con una importante afluencia de militante en los primeros meses de existencia del partido. Las cifras que el PSUC hizo públicas – como una manifestación más de su acción de propaganda – situó en60.000eltotal de afiliadosen juliode 1937y en 90.000al acabar laguerra en Cataluña, a comienzos de 1939. Las cifras no son exactas, aunque, a pesar de una cierta exageración, reconocen un hecho significativo que si parece corresponderse con la realidad: que el salto se dio en los primeros meses, en tanto que en 1938 el crecimiento se ralentizó de manera apreciable. Josep Puigsech 16 empezó a matizar esa evaluación a partir de los fondos que consultó en el archivo de la Internacional Comunista, en particular el Informe de Miquel Valdés al Comité central del PSUC (de fecha de entrada 16 de enero de 1938) y el Informe de Comorera al Ejecutivode la Internacional Comunista (del 20 de febrero de 1938). Según cada uno de ellos, el PSUC tenía en julio de 1937 40.476 militantes en la retaguardia (Valdés) y, a comienzos de 1938, 54.429 en total (sumando la información de Valdés sobre la retaguardia – 42.529 - y la de Comorera sobre el frente – unos 11.900). Con buen sentido, Puigsech rechazaba también los 90.000 para el final de la guerra y, a falta de más documentación, proyectaba el crecimiento máximo que podría haberse producido entre julio de 1937 y enero de 1938 en la retaguardia - que él consideraba de 5.000 –, para concluir que cuando más el partido habría sumado unos 69.000 militantes, en una estimación que él mismo reconoce al alza. Los fondos de Cataluña del Archivo del Partido Comunista de España me permiten completar la evaluación de Puigsech, ratificándola en general, aunque precisando más el periodo final de la guerra. Dicha documentación, en este caso microfilm17 de un original que he de suponer debía hallarse también en algún archivo ruso y que pudo ser copiada por la Comisión 13.Treball 4 y 12 de agosto 1936 14.Treball 18-VIII-1936 15.“Informe del Secretariat d’Agitació i Propaganda”, 20-XI-1936, CEHI-Universitat de Barcelona, Pavelló de la República. 16.Op.cit. pa. 135 y ss. 17.Archivo del PCE (Universidad Complutense, Madrid), Fondos de Cataluña, Film XVII, Apartado 216, “Estadísticas del PSUC”
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 242 de historia del Comité central del PCE en los años sesenta – de ahí que se encuentre en su archivo –, aporta una valiosa información no sólo sobre el contigente del PSUC, sinó sobre su distribución territorial y su composiciónsocial,asícomo datos cuando menos interesantes sobre la afiliación de otras organizaciones políticas y sindicales. De acuerdo con ella, el PSUC tenía en el primer trimestre de 1937, por tanto a finales de marzo: 27.374 militantes, sin contar ni con la organización de Barcelona, ni con los que estuvieran en “el Ejército y fuerzas armadas”18.En septiembre, la cifra se había elevado a 29.02919. En ese período la cota máxima de afiliación de Barcelona apenas habría rebasado los 5.000 militantes. Por otra parte cabe considerar que la mayor parte de los militantes integrados en el Ejército pertenecían a la División Karl Marx, la controlada por el PSUC, que contaba por esas fechas con unos 8.000 efectivos 20; obviamente no todos ellos eran miembros del PSUC, pero sí una buena parte, habida cuenta delcarácter aún miliciano de la División. Teniendo en cuenta todo ello el total de miembros del PSUC en la primavera de 1937 se situaba en torno a los 40.000, quizás más ligeramente por debajo que por encima de esa cifra21. La siguiente serie de datos que ofrece la documentación disponible en el Archivo del PCE se refiere a diciembrede 1937. Por primera vez se dan datos de la organización de Barcelona que se había incrementado en 2.069 militantes entre el 31 de julio y el 1 de enero de 1938, alcanzando en esa fecha los 7.210. Por otra parte, el recuento del resto de Cataluña, por comarcas, da un total de 27.991, una cifra ligeramente inferior a la de septiembre - algo menos de mil -, lo que podría explicarse por la progresiva marcha al frente de afiliados afectados por la incorporación a las levas. Comorera en su informe de febrero de 1938 dio la cifra de 11.900 militantes del PSUC en el ejército, por lo que la suma total, a comienzos de ese año sería de unos 47.000. En el siguiente medio año la organización de Barcelona siguió creciendo hasta los 9.318 militantes, como se informa en un nuevo estadillo correspondiente a agosto de 1938. Por el contrario, la del resto de Cataluña se redujo a 18.436, a pesar de que en aquel año se habían producido 2.222 ingresos - 1.333 en el primer trimestre y 889 en el segundo - ; en dicho estadillo se consignó, por primera y única vez en el documento microfilmado, que habían otros 6.309 militantes en comarcas “sense un control efectiu”, sin aclarar si eso podía deberse a los efectos de la ocupación franquista de Lleida. La cifra del ejército ascendió ya a 21.721 y se dió por primera y única vez también la de “fuerzas armadas” que era de 1.379. La suma total, no teniendo en cuenta la de militantes no controlados, era de casi 51.000. No hay más datos sobre la afiliación de “comarcas”, ni sobre el total en el ejército y en fuerzas armadas en lo que resta del período de la guerra civil. Sólo se proporcionan datos de Barcelona, donde el 31 de octubre de 1938 se habían renovado 12.547 carnets, exceptuando los de personal militar. Resulta problemático con solo esos datos extrapolar una cifra global. El aumento de la militancia registrada en Barcelona - 3.309 más que tres meses antes - supone un incremento claro con respecto a los ritmos de crecimiento anterior: sobre la base de los más o menos 5.000 afiliados en julio de 1937 se habían producido unas 2.00 altas de agosto a diciembre de 1937. Pero entre enero y junio de 1938 se registraron ya 2.681 ingresos y sólo en el mes de julio siguiente se 18.Esa es la identificación que hace el documento. Es de suponer que las “fuerzas armadas” se refieren a Carabineros, Guardia Nacional Republicana y probablemente también Guardia de Seguridad y Asalto 19.Si no hago constar otra referencia todos los datos corresponden, en adelante, al microfilm del Archivo del PCE que se indica en la nota anterior y que citaré, de manera abreviada como “Estadísticas del PSUC” 20.Informe de “Cid”, agente del GRU, servicio de inteligencia militar soviético, de abril de 1937, reproducido R.Radosh, M.R. Habeck y G.Sevostianov (eds), España traicionada. Stalin y la guerra civil. Barcelona, Planeta, 2002 21.Esa cifra era el total, y no los algo más de 40.000 sólo para la retaguardia que, según Puigsech,Valdés había citado en su informe de gener de 1938
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos 1. ¿Cuántos fueron? http://seneca.uab.es/hmic 243 produjeron 1.140 altas. Podrían haberse sumado factores extraordinarios, como el de una concentración en Barcelona, como refugio, de militantes de otras comarcas, de las caídas o amenazadas de caer en poder del ejército rebelde, pero no podemos pasar de la especulación22. Por otra parte, ese incremento de la afiliación en Barcelona contrasta con el descenso del ritmo de nuevos ingresos en “comarcas” en las que entre enero y junio de 1937 sólo se produjeron 2.222 altas: 1.333 en el primer trimestre y 889, una cifra notoriamente inferior, en el segundo. Mi hipótesis es que en 1938 se produjo un retroceso de la afiliación en comarcas, como resultado del descenso del ritmo de nuevos ingresos y del impacto de las movilizaciones para el ejército, mientras que en Barcelona se mantuvo un ritmo de crecimiento mayor, como consecuencia de aquel posible efecto refugio. ¿Se compensaron entre sí ambos movimientos? Es posible que hasta cierto punto, teniendo en cuenta que en julio de 1938 la organización de militantes civiles de Barcelona significaba ya la mitad de la de comarcas. Si se hubieran mantenido los ritmos de crecimiento respectivos en los últimos meses de la guerra civil – lo que es bastante suponer – la organización de Barcelona podría haber tenido un máximo de 16.000 afiliados y la del resto de Catalunya no habrían llegado a 20.000. El total de afiliados “en retaguardia” no habría pasado de esos 36.000; más bien serían menos. ¿Cuántos estarían en el éjército y en el resto de fuerzas armadas? De acuerdo con el estadillo de la militancia con fecha del 9 de agosto de 193823, en el ejército estaban destinados ya el 43 % de los miembros del PSUC; otro informe, relativo a la ciudad de Barcelona daba un 46 % de militantes en el frente. Mi conclusión es que el total de militantes podía estar alrededor de los sesenta mil, o algo más, pero seguramente no más de sesenta y tres mil. En resumen, lejos de las cifrasque públicamente se dieron, a efectos de propaganda - de 60.000 militantes en julio de 1937 y 90.000 al final de la guerra -, el PSUC, de acuerdo con los datos de la propia organización, debió tener 40.000 militantes en julio de 1937, 47.000 en enero de 1938, 51.000 en agosto de 1938 y unos 63.000 como máximo al acabar la guerra24. Las cifras reales estuvieron por debajo de las que se manejaron en la propaganda, pero de todas maneras constituyeron un volumen de afiliación importante, que, por lo que se refiere a las organizaciones políticas, sólo tenía una dimensión equivalente en el caso de Esquerra Republicana. El mismo documento microfilmado de “Estadísticas del PSUC” en que se basa el presente artículo incluye una evaluación de la militancia del resto de organizaciones políticas y sindicales de Catalunya - probablemente de septiembre de 1937 - que hay que tomar con todas las reservas, pero que no puede despreciarse, sobre todo habida cuenta de la falta, hasta el presente, de datos proporcionados por otras fuentes. Cuando el PSUC podía tener unos 40.000 militantes, estimaba en 39.000 los de Esquerra Republicana, 3.000 los del Partido Sindicalista, 2.500 Estat Català, 1.500 Acció Catalana Republicana y 300 el Partido Federal Ibérico. A partir de otro cuadro en que se detallaba por comarcas – excluida Barcelona -, aunque con alguna laguna, la afiliación de diversas organizaciones, podía deducirse que en septiembre era la siguiente: 34.000 ERC; 28.000 PSUC; 2.700 Estat Català; 5.300 FAI y se evaluaba en 6.100 los efectivos del POUM en comarcas para finales del segundo trimestre25. 22.Sobre el movimiento de refugiados en Catalunya durante la guerra civil véase: Joan Serrallonga, Refugiats i desplaçats. Dins la Catalunya en guerra, 1936-1939. Barcelona, Editorial Base, 2004. 23.“Estadísticas del PSUC” 24.Puigsech, op.cit. ya dio (2001) una cifra de 69.000 reconociendo que era una aproximación hecha al alza. 25.No sé que se hallan publicado estudios sobre los datos de afiliación de dichas organizaciones; respecto al POUM la indicación de que disponemos es también de carácter propagandístico, la manifestación de Andreu Nin de que eran unos 30.000 en diciembre de 1936, citada por Burnett Bolloten como referencia única, op. Cit pag. 622
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 244 Hemos de tomar esos datos con precaución, pero estamos en condiciones de contrastarlos con una fuente independiente, institucional, una estadística del exilio que con el título de “Cuadro de composición del fichero político cerrado al 20 de junio de 1939” se encuentra entre la documentación que quedó en los archivos del Partido Nacionalista Vasco en Paris – hoy ya en Euskadi – que puede consultarse también en la copia digitalizada de los “fondos del PNB” disponible en el Arxiu Nacional de Catalunya. El total de exiliados incluidos en el denominado “fichero político” era de 59.250 individuos. De ellos 2.289 correspondian al PSUC; los afiliados de Esquerra Republicana eran poco más, 2.457; los de la FAI, 663 y los de Acció Catalana Republicana 108. La relación entre dichas organizaciones políticas en el fichero de 1939, se corresponde a grandes rasgos con la que podía establecerse a partir de los datos, antes considerados, proporcionados por el PSUC, para mediados de 1937; lo que proporciona credibilidad a estos últimos. En ambas fuentes la afiliación de Esquerra era ligeramente superior y suponían en 1937 – datos de las “Estadísticas del PSUC” - un 13% más de efectivos y en 1939 – datos del “fichero político”- un 7% más que la del PSUC . La de la FAI queda muy por debajo, algo más del 15% de la afiliación de Esquerra en 1937y casi el 27% en 1939 – pero en este caso hay que considerar que los datos de la FAI del “fichero político” se refieren a toda España, en tanto que los de 1937 correspondian sólo a CatalunyaFinalmente, la correlación en el caso de ACR presentan aún menos diferencias: en 1937 su total de afiliados eran el 3,8% de los de ERC y en 1939 el 4,4%. Un documento - el de las instituciones del exilio - corrobora en líneas generales al otro – el del PSUC - le otorga verosimilitud. Entre ambos podemos establecer con notable fiabilidad los valores absolutos y la correlación de fuerzas entre las diversas organizaciones políticas durante la guerra civil. 2. ¿Dónde estaban? El PSUC tenía una distribución amplia por el territorio, con una mayor presencia relativa en el Sur de Catalunya en las comarcas centrales y meridionales de la provincia de Lleida, en el Vallès Occidental y el Baix Llobregat y en dos comarcas del Norte-Nordeste, el Ripollès y el Alt Empordà. Y una organización mayor en términos absolutos que era, obviamente, la de Barcelona. Estaba presente en todas las comarcas y en más del sesenta por ciento de los municipios de Catalunya – en julio de 1937 en 68526 y en diciembre de 1938 en 69627 de los 1.069 – y en todas las poblaciones de más de 10.000 habitantes, aunque la de Olot apenas era significativa. Después del Barcelonés con 8.324 – por el peso de la capital, que tenía ya 7.210 –la comarca que contaba en diciembre de 193728 con mayor número de militantes era la del Segrià, con 2.702 ; algo a distancia se situaba el Vallès Occidental con 2.370, y luego el Baix Camp, con 1766. Con un volumen de militancia en torno a los 1.500, o cerca de ello, estaban el Baix Llobregat (1.548), el Bages (1.426) y elMaresme (1389). Todas ellas, que suponían buena parte de la Catalunya industrial, sumaban más de la mitad de la afiliación total – excluida la del ejército y las fuerzas armadas -. Con más de 1.000 afiliados estaban también el Alt Empordà, el Tarragonès y el Baix Ebre. Entre 500 y 1.000 afiliados se situaban Les Garrigues, el Vallès 26.L.V. Ponamariova, op. Cita. Pág. 61 27.“Estadísticas del PSUC” 28.A esa fecha corresponde la única estadística detallada por comarcas -que además incluye la condición social, a grandes rasgos, de la militancia de cad una de ellas – del citado microfilm del Archivo del PCE
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos 2. ¿Dónde estaban? http://seneca.uab.es/hmic 245 Oriental, el Gironès, la Noguera, el Alt Penedès, Urgell, Baix Empordà, Garraf, Bergadà, Ripollès, y Anoia. Por la cola, la comarca con menor número de afiliados era el Pallars Sobirà, con 60 y la Vall d’Aran, con 118. Podemos afinarmejor la imagen de laimplantación territorial estableciendo su peso relativo, a través del porcentaje de militantes sobre el total de población29. Además, para valorar mejor ese impacto territorial será conveniente tener en cuenta que el índice acumulado de afiliación política total en Catalunya, sumando la de todas las organizaciones - incluida la FAI - se situaba, en esos meses finales de 1937 a los que se refieren los datos que estamos manejando, en torno al 5,2%30. Las comarcas donde la presencia relativa del PSUC menor eran el Pallars Sobirà – con un 0,5% de militantes sobre el total – y el conjunto contiguo formado por la Garrotxa , la Selva y Osona, con porcenatjes similares, sin alcanzar nunca el 1%31. En el otro extremo, otra franja, integrada por el Segrià, Garrigues y el Baix Camp, constituía el áreade mayor incidencia territorial del PSUC, con porcentajes del 3% o muy ligeramente superior32; una franja que además estaba flanqueada por dos comarcas, el Priorat y el Tarragonès, por encima del 2% sin alcanzar el 2,9 %. Al norte y al sur de esa área, dos bloques de comarcas, entre el 1,5 y el 1,9: al Sur, Baix Ebre, la Terra Alta y la Ribera d’Ebre; al norte, Alt Camp, Urgell y la Noguera, una continuidad interrumpida por la Conca de Barberà en la que la militancia del PSUC rozaba pero no llegaba al 1%. En ese mismo intervalo porcentualen el 1,5/1,9 - se situaban las comarcas contiguas a Barcelona con un mayor peso industrial: el Vallès Occidental, el Baix Llobregat y el Garraf, que de hecho alcanzaba el 2%. Por el contrario la organización de Barcelona, que en términos absolutos era la más importante, de manera destacada, en relativos sólo suponía el 0,7% del total de los habitantes de la capital. No hay que sacar conclusiones apresuradas; no tenemos datos sobre la afiliación local en la capital catalana del resto de partidos, pero lo poco que disponemos33 apunta a situaciones similares: valores absolutos importantes dentro de la propia organización, pero bajo peso relativo con respecto al total de la población, dada la concentración demográfica de la capital catalana. Al norte del Vallès Occidental ,sólo en las comarcas del Ripollès y del Alt Empordà el porcentaje de la militancia del PSUC se situaba en el intervalo superior al 1,5 %. Las organizaciones del Pirineo oriental, la Catalunya central, la Anoia y las dos comarcas del Penedès, el Vallès Oriental, el Maresme, el Gironès y el Baix Empordà, se situaban en el intervalo entre 1 y 1,4 %. En conjunto, la presencia del PSUC era 29.Para los datos de la población de catalunya utilizo el trabajo de Josep Iglesies, “El movimiento demográfico en Cataluña en los últimos cien años”, Barcelona, 1961 30.Teniendo en cuenta la propia información proporcionada por el PSUC que es la siguiente: ERC, 39.000 afiliados; PSUC, 43.000; Estat Català, 2.500; Acció Catalana Republicana: 4.300; Partido Sindicalista, 3.000; Partido Federal Ibérico, 300; FAI, 5.300. Para el POUM he considerado una cifra alrededor de 15.000, mínimo 10.000 y máximo 20.000. 31.Aunque en el cuadro detallado por comarcas no figura la de Osona; sólo dispongo de los datos correspondientes a Vic y Manlleu, a la suma de los cuales, redondeada, corresponde el porcentaje del 3%. Podría ser mayor, teniendo en cuenta datos de otras poblaciones, pero aún así es muy improbable, que se llegara al 1%. 32.En el Baix Camp se alcanzaba el 3,1% 33.Aunque puede hacerse una hipótesis sobre los de Esquerra, cruzando – siempre de acuerdo con la información del microfilm mencionado – los datos de su afiliación por comarcas, sin Barcelona - casi 34.000 - con los globales de toda la organización – 39.000 – lo que daría al menos 5.000 militantes plenos para la capital, acaso una cifra a la baja, pero aún doblándola – lo que me parece excesivo – no estaríamos tan lejos de las del PSUC. Si queremos establecer la correlación de fuerzas entre, en términos generales, anarcosindicalistas y “socialistas unificados” hemos de acudir a las de la afiliación sindical que para la ciudad de Barcelona, de acuerdo con los datos de David Ballesté, es de 56% para la CNT (260.000 afiliados) por 44 % (204.000)
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 252 ¿Cuál era la distribución territorial de esa composición social? Empezando por el capítulo de los obreros. En la mayor parte de comarcas, en 23, éstos representan más del 40% de la militancia total y, de ellas, sólo en el caso del Alt Penedès ésa no es la categoría más frecuente, siendo superada por la de campesinos. Dichas comarcas incluyen toda la Catalunya industrial, con una cota máxima – entre el 80 y el 90%- en las comarcas del Vallès Occidental, Ripollès, Bages y Garraf. La ciudad de Barcelona, 60%, y el Barcelonés, 62%, se situan en la franja intermedia de ese grupo. El sector de Empleados se agrupa en la ciudad de Barcelona, donde alcanza a ser el 31 % de la militancia de la capital; el PSUC recoge en este capítulo la tradición del Bloc Obrer i Camperol y de la Unió Socialista de Catalunya, que habían competido entre sí y contra Esquerra, antes de la guerra, por el control de la dependencia mercantil y de los empleados y funcionarios de la Generalitat42. Más allá de Barcelona en la mayor parte de comarcas, en 24, el porcentaje de empleados se sitúa por debajo del 5%; sólo 6 estánpor encima del 10%: las tres correspondientes a las tres capitales de provincia, donde se concentra también esa categoría profesional además del Pallars-Jussà – una situación bien particular – el Baix Llobregat y el Montsià. A destacar que en la ciudad de Barcelona, la suma de obreros y empleados supone más del 90% de la militancia total, situación que se repite en el Garraf. El porcentaje de campesinos es superior al 40% sólo en 15 de las comarcas y en todas ellas, menos en la del Anoia, es la categoría más frecuente – en el Anoia lo son los obreros, que suponen el 51 % - ; la mayor parte de esas comarcas se sitúan en la Catalunya meridional y las comarcas de Lleida y en cuatro de ellas los campesinos son más del 80% de los miembros del PSUC: Terra Alta, les Garrigues, Conca de Barberà y el Priorat. En el área continua de mayor peso relativo de la militancia del PSUC sobre el conjunto de la población, la que delimita la línea que va desde la comarca de la Noguera a la del Tarragonès y desde ella hasta el Baix Ebre y la Terra Alta, en siete de esas comarcas predominala militancia campesina – TerraAlta,Baix Ebre, Priorat, Conca de Barberà, Garrigues, Noguera y Urgell –, con diferencias que van de veinte a setenta puntos porcentuales; pero en cinco, entre ellas la más pobladas, -Ribera de Ebre, Segrià, Baix Camp, Alt Camp y Tarragonès -, el sector mayoritario es el obrero, aunque la diferencia de porcentajes se sitúa entre los 10 y lo 15 puntos, salvo en el caso del Baix Camp donde domina el carácter industrial de Reus. En el resto de áreas de mayor peso relativo del PSUC (el eje Baix Llobregat-Vallès Occidental, el Ripollès y el Alt Empordà), el predominio del sector obrero es absoluto en los dos primeros casos, con diferencias porcentuales entre cincuenta a sesenta y tres puntos, y corresponde al campesino en el Alt Empordà, aunque por una diferencia de menos de catorce puntos. El sector de profesionales está por debajo del 5% en la gran mayoría de comarcas, 31, y entre 5 y poco más del 8% en el resto. Destacan el Maresme, con un porcentaje del 8,3% y Badalona, 8,1%, que son ligeramente superiores incluso al de Barcelona, que es del 7%. También en este caso, como en el de los empleados, el Tarragonès, el Gironès y el Segrià, estarían en la parte más alta de la escalaparticular de lacategoría, pero ni siquiera en estos casos alcanzarían el 5%. Finalmente el cupo de pequeños comerciantes representa siempre un porcentaje mínimo, que sólo en 8 comarcas es superior al 3% y tiene como cota superior el 6,3 del Montsià. En Barcelona está en el 2% y en 24 comarcas por debajo de ese porcentaje e incluso en otras 8 comarcas no se registra ni sun sólo afiliado en esa categoría. 42.Véase la Tesis doctoral, aún no publicada, de David Martínez Fiol, “La sindicació dels funcionaris de la Generalitat de Catalunya” , Universitat Autònoma de Barcelona, 2006
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos Comentario Final http://seneca.uab.es/hmic 253 Comentario Final El PSU de Catalunya no llegó a ser la fuerza hegemónica durante la guerra civil. En el juego político, Esquerra Republicana siempre le fue un paso por delante. El partido de Companys y, durante la guerra, también de Tarradellas, contó con la ventaja de ocupar las posiciones institucionales claves, y cuando se veía en peligro recurrió a una receta no totalmente desconocida para ERC - aunque pareciera olvidada durante la etapa de mayor influencia de Dencás y Badia – la del acuerdo con los cenetistas; la reactivación, aunque no fuera pública, de la “inteligencia” republicano-sindicalista. Una receta queCompanys se vióobligado a seguir en julio de 1936 y que Tarradellas utilizó aún más en los primeros meses de la guerra civil y quiso reactivar en la segunda mitad de 193843. No fue la fuerza hegemónica pero si fue el PSUC la fuerza política que más creció durante la guerra. Que más creció en su oferta política – compáresela con la de los partidos marxistas antes de julio de 1936 -, también en cuanto a expectativas de liderazgo de la sociedad catalana situándose al propio tiempo como la alternativa a ERC y a la CNT-FAI, y que más creció en militantes, que es de lo que ha tratado este artículo. Ese crecimiento fue el que le proporcionó una imagen de poder incluso por encima del que tuvo realmente. Contra las interpretaciones – es un decir – que pretendieron, y las que todavía lo hacen, desvirtuar ese crecimiento estigmatizándolo como un hecho espúrio, fruto de su supuesta identificación con los intereses contrarrevolucionarios de las clases medias, creo que he establecido un hecho fundamental. El PSUC no fue aparato, refugio, de “tenderos” (“botiguers”) y en general un cajón de sastre mesocrático. Fue un partido de obreros, con una representación campesina importante, pero minoritaria y concentrada en las comarcas del sur de Catalunya. Tuvo asimismo una presencia importante del sector de empleados, en línea de continuidad con lo que sucedió en la izquierda obrera catalana de la época, y ejerció asimismo una fuerte atracción hacia la nueva generación intelectual. No fue el cajón de sastre de la contrarrevolución camuflada. Su crecimiento e implantación social no respondió a un hecho negativo sino al de representar una propuesta política concreta: la del frentepopulismo como estrategia más eficaz de lucha contra el fascismo – compárese con las derivas populistas del “neosocialismo” o con las políticas de “apaciguamiento” – y al propio tiempo como política de alianzas para avanzar hacia el socialismo mediante la defensa y la profundización de la democracia. Atrajo militantes de otras organizaciones, pero sobre todo se benefició de la movilización política que generó el levantamiento militar y fascista y la guerra y para ello desplegó una intensa actividad de propaganda y proselitismo. Todo ello puede corroborarse en las estadísticas aportadas, y será bueno dejar de seguir discutiendo en términos ideológicos para partir de los datos que ya podemos conocer y sobre ellos construir nuestras interpretaciones, no al revés. 43.Me limito aquí a establecer esa tesis, que desarrollo en un trabajo de próxima aparición.
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 254 Anexo 1: cuadros Cuadro 1: Afiliación del PSUC por comarcas (31-XII1937) F.: “Estadísticas del PSUC” Archivo Histórico de Partido Comunista de España vegueria comarca total obreros campesinos Empleadosy funcionarios Profesiones liberales Pequeños comerciantes 1 Badalona 640 465 15 70 52 38 1 Hospitalet 474 406 18 9 29 12 1 Barcelona 7.210 4326 2235 505 144 1Vallès Occidental 2.370 1901 322 69 39 39 1Vallès Oriental 912 482 322 70 30 8 1Baix Llobregat 1.548 1084 277 165 17 5 1 Maresme 1.389 928 311 31 115 4 2Alt Empordà 1.183 424 583 108 21 47 2La Garrotxa 294 159 105 9 10 11 2 Gironès 861 565 116 111 39 30 2Baix Empordà 637 408 168 27 16 18 2 La Selva 291 168 113 3 7 0 3 Tarragonè s1.149 514 351 184 57 43 3 Alt Camp 480 263 187 9 15 6 3Alt Penedès 664 297 327 22 12 6 3 Garraf 624 560 30 16 13 5 3Baix Penedès 212 78 123 8 3 4Baix Camp 1.766 1060 517 104 35 50 4 Priorat 491 57 393 27 4 10 4Ribera d'Ebre 466 320 136 4 3 3 4 Conca de Barcerà 254 35 204 9 6 5 Montsià 428 115 220 45 21 27 5 Baix Ebre 1.146 416 659 34 20 17 5 Terra Alta 333 47 280 1 5 6 Cerdaña 165 91 62 10 2 6 Ripollès 519 445 66 4 4 6Osonaa
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos Anexo 1: cuadros http://seneca.uab.es/hmic 255 7 Solsonés 127 78 35 6 4 4 7 Bages 1.426 1251 109 12 35 19 7 Anoia 511 261 224 14 8 4 7 Bergadà 565 424 139 2 8 Segrià 2.700 1253 990 292 91 74 8La Noguera 782 243 512 6 15 6 8 La Segarra 266 61 197 3 4 1 8 Garrigues 917 136 753 22 4 2 8 Urgell 652 155 480 10 6 1 9 Pallars Jussà 338 123 112 63 22 18 9AltUrgell1957791 17 4 6 9 Pallars Sobirà 60 37 10 2 4 7 9Vall d'Aran 118 37 79 1 1 TOTAL 35.163 19750 9636 3834 1278 665 a.En este cuadro no hay datos sobre la afiliación en la comarca de Osona; por otros cuadros sabemos que en Vic habia 170 militantes y enManlleu 70, por lo que la afiliación comarcal podríaestar cerca de los 300, cuando menos. Cuadro 2: Altas en la primera mitad de 1938. F.: Ibidem Comarca Altas 1r Trimestre Altas 2ª Trimestre Total Badalona 37 1 38 Hospitalet 0 Baix Llobregat 55 30 85 Vallès Occidental 139 29 168 Vallès Oriental 112 20 132 Barcelona 3.821a3.821 Maresme 67 3 70 Gironès 202 202 Alt Empordà 0 Baix Empordà 0 La Selva 1 1 La Garrotxa 12 4 16 Alt Camp 27 1 28 Garraf 0 Tarragonès 0 Baix Penedès 5 5 Cuadro 1: (Continuación) Afiliación del PSUC por comarcas (31-XII1937) F.: “Estadísticas del PSUC” Archivo Histórico de Partido Comunista de España
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 256 Alt Penedès 4 55 59 Baix Camp 0 Conca de Barcerà 9 17 26 Priorat 7 7 Ribera d'Ebre 9 9 Baix Ebre 71 14 85 Montsià 22 22 Terra Alta 4 4 Ripollès 61 59 120 Osona 66 277 343 Cerdaña 13 3 16 Solsonés 12 12 Anoia541670 Bages 110 91 201 Bergadà602989 Segrià 35 35 70 La Noguera 4 9 13 Urgell 32 19 51 Garrigues204060 La Segarra 4 12 16 Pallars Sobirà 3 3 Pallars Jussà 4 4 Alt Urgell 6 12 18 Vall d'Aran 0 TOTAL 1248 4616 5.864 a.Se refieren al primer y segundo trimestre conjuntamente. Cuadro 3: Principales organizaciones locales (31-XII-1937) F.: Ibidem. Veguería Comarca Población Habitantes Militantes M/H 1 Baix Llobregat Cornellá 8.757 229 2,61% 1 Baix Llobregat Martorell 6.078 130 2,14% 1 Baix Llobregat Molins de Rei 7.364 323 4,39% 1 Baix Llobregat Prat del Llobregat 9.107 171 1,88% 1 Baix Llobregat Sant Feliu de Llobregat 6.888 126 1,83% 1 Barcelonés Badalona 47.929 486 1,01% 1 Barcelonés Barcelona 1.062.157 7.210 0,68% 1 Barcelonés L'Hospitalet 48.540 474 0,98% Cuadro 2: (Continuación) Altas en la primera mitad de 1938. F.: Ibidem
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos Anexo 1: cuadros http://seneca.uab.es/hmic 257 1 Maresme Calella 8.207 202 2,46% 1 Maresme Canet de Mar 4.984 70 1,40% 1 Maresme Masnou 5.069 76 1,50% 1 Maresme Mataró 28.804 368 1,28% 1 Vallès Occidental Caldes de Montbui 5.082 134 2,64% 1 Vallès Occidental Montcada-Reixac 7.240 114 1,57% 1 Vallès Occidental Sabadell 48.774 839 1,83% 1 Vallès Occidental Terrassa 47.416 766 1,61% 1 Vallès Oriental Granollers 14.053 204 0,59% 1 Vallès Oriental Mollet 6.219 120 1,93% 2 Alt Empordà Figueres 14.738 211 1,43% 2 Alt Empordà Port Bou 3.092 99 3,20% 2 Alt Empordà Roses 2.823 44 1,56% 2 Baix Empordà La Bisbal (Girona) 4.316 24 0,55% 2 Baix Empordà Palafrugell 8.682 110 1,27% 2 Baix Empordà Sant Feliu de Guixols 9.147 250 2,73% 2 Gironès Banyoles 6.651 101 1,52% 2 Gironès Forners de la Selva 889 51 5,74% 2 Gironès Girona 24.050 363 1,51% 2 La Selva Lloret de Mar 3.330 14 0,42% 2 La Selva Tossa de Mar 1.410 46 3,26% 3 Alt Camp Alcover 2.663 77 2,89% 3 Alt Camp Valls 11.006 137 1,24% 3 Alt Penedès Sant Sadurní 4.241 246 5,80% 3 Alt Penedès Vilafranca Penedès 10.204 84 0,82% 3 Baix Penedès Bellveí del Penedès 680 68 10,00% 3 Baix Penedès El Vendrell 4.597 35 0,76% 3 Garraf Sitges 7.977 395 4,95% 3 Garraf Vilanova i la Geltrú 17.494 181 1,03% 3 Tarragonès Tarragona 31.412 698 2,22% 4 Baix Camp Cambrils 3.717 64 1,72% 4 Baix Camp Reus 27.417 1.175 4,28% Cuadro 3: (Continuación) Principales organizaciones locales (31-XII-1937) F.: Ibidem.
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 258 4 Baix Camp Selva del Camp 2.903 80 2,75% 4 Conca de Barberà L'Espluga de Francolí 3.255 37 1,14% 4 Conca de Barberà Montblanc 4.835 53 1,10% 4 Priorat Falset 2.647 155 5,85% 4 Priorat Porrera 1.002 107 10,60% 4 Ribera d'Ebre Flix 4.346 56 1,29% 4 Ribera d'Ebre Mora d'Ebre 3.706 35 0,94% 4 Ribera d'Ebre Mora la Nova 2.321 100 4,31% 5 Baix Ebre Tortosa 37.023 259 0,70% 5 Montsià Alcanar 6.450 96 1,49% 5 Montsià Amposta 8.983 76 0,85% 5 Montsià La Sènia 3.343 79 2,36% 5 Terra Alta Gandesa 3.282 54 1,64% 5 Terra Alta Vilalba dels Arcs 1.538 60 3,90% 6 Cerdanya Puigcerdà 3.440 41 1,19% 6 Osona Manlleu 7.056 76 1,08% 6 Osona Vic 15.398 170 1,10% 6 Ripollès Ribes de Fresser 3.957 61 1,54% 6 Ripollès Sant Quirze de Besora 2.018 56 2,77% 6 Ripollès Ripoll 7.308 252 3,44% 7 Anoia Calaf 1.804 36 1,99% 7 Anoia Igualada 15.490 125 0,80% 7 Anoia Piera 3.470 53 1,53% 7 Bages Cardona 6.572 85 1,29% 7 Bages Manresa 36.478 396 1,08% 7 Bages Sallent 7.498 92 1,23% 7 Bages Suria 4.692 113 2,41% 7 Bergadà Berga 6.929 88 1,27% 7 Bergadà Figols 250 60 24,00% 7 Bergadà Gironella 4.617 16 0,34% 7 Bergadà Puig-Reig 5.957 110 1,85% 7 Solsonés Solsona 3.310 69 2,08% Cuadro 3: (Continuación) Principales organizaciones locales (31-XII-1937) F.: Ibidem.
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos Anexo 1: cuadros http://seneca.uab.es/hmic 259 8 Garrigues Borges Blanques 4.654 150 3,22% 8 Garrigues Juncosa 1.131 105 9,28% 8 Garrigues L'Albí 1.204 153 12,70% 8 Garrigues Torregrossa 2.502 180 7,19% 8 La Noguera Artesa de Segre 2.894 83 2,86% 8 La Noguera Balaguer 5.095 61 1,20% 8 La Noguera Bellcaire d'Urgell 1.642 114 6,94% 8 La Noguera Camarasa 2.035 76 3,73% 8 La Segarra Cervera 4.470 53 1,18% 8 Segrià Almacelles 3.371 120 3,56% 8 Segrià Lleida 36.119 1.717 4,75% 8 Segrià Roselló 1.055 120 11,30% 8 Urgell Agramunt 2.758 70 2,54% 8 Urgell Tàrrega 6.605 66 1,00% 9 Alt Urgell La Seu d'Urgell 4.565 66 1,44% 9 Pallars Jussà La Pobla de Segur 1.833 83 4,53% 9 Pallars Jussà Tremp 3.569 80 2,24% 9 Pallars Sobirà Sort 937 37 3,94% 9 Vall d'Aran Bossost 811 33 4,06% 9 Vall d'Aran Viella 926 19 2,05% Cuadro 4: Cuadro general de afiliación del PSUC. Fecha Barcelona Comarcas Subtotal Retaguardia Ejército Fuerzas armadas TOTAL 1937-III 27374a 1937-VII 5.141a a.Fuente: “Estadísticas del PSUC” Archivo Histórico del Partido Comunista de España. 40.476b b.Fuente: Informe Miquel Valdés (julio 1937). 1937-IX 29.029a 1937-XII 7.210a28.200a42.529c c.Fuente: Informe Miquel Valdés (enero 1938). 11.904d d.Fuente: Informe Comorera (febrero 1938). 1938-VIII 9.318a24.745a21.721a1.379a57.163a 1938-X 15.008a Cuadro 3: (Continuación) Principales organizaciones locales (31-XII-1937) F.: Ibidem.
La afiliación del PSUC durante la guerra civil (1936-1939): volumen, distribución territorial y composición social http://seneca.uab.es/hmic Revista HMiC, número V, 2007 260 Cuadro 5: “Fichero Político” del exilio 24-VI-1939. F.: Fondos catalanes del archivo del PNB, Arxiu Nacional de Catalunya.a a.Nota: he recogido sólo los datos de las organizaciones catalanas. PSUC ERC ACR Campesinos 320 350 4 Ajustadores 53 48 8 Alimentación 107 130 1 Armamento 11 Arquitectos 5 13 Artes 32413 Automóviles 151 166 2 Aviación 11 2 Comunicaciones 35 14 Construcción 139 140 2 Curtidos 30 40 2 Electricistas 53 55 1 Empleados 462 632 39 Ferroviarios 71 27 Imprenta 43 31 2 Ingenieros 17 29 3 Intelectuales 11 44 3 Juristas 10 37 9 Laminadores - 1 Madera 71 88 5 Marinos 8 8 Mecánicos 74 63 Medicina 25 63 2 Militares 19 5 Mineros 22 9 1 Cerrajeros 15 11 Oficios Varios 153 99 4 Ópticos 4 10 Pescadores 5 9 Precisión 16 26 2 Profesores 70 72 6 Químicos 22 29 3 Metalurgia 48 64 Textil 109 80 4 Torneros 25 17 1 Vestidos 41 17 1 Veterinarios 1 5 2.289 2.457 108
MISCEL·LÀNIA-2007 ISSN 1696-4403 José Luis Martín Ramos Anexo 2: mapas http://seneca.uab.es/hmic 261 Anexo 2: mapas Mapa 1. Porcentaje de militantes sobre el total de la población, por comarcas Mapa 2. Porcentaje de obreros sobre el total de militantes