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Ressenyes

Català Jarque, Jorgina

Abstract

Index de les obres ressenyades: Francisco Luis RICO CALLADO, Misiones populares en España entre el Barroco y la Ilustración.

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A pesar de los estrechos vínculos que unen, tanto desde un punto de vista metodológico como conceptual, las actividades misionales llevadas a cabo en el Nuevo Continente y las desarrolladas en el medio rural europeo, la diferencia en el interés suscitado por cada una de ellas no podría ser más sustancial. Mientras que la bibliografía generada alrededor de las misiones en el continente americano no puede calificarse de otra manera que cuantiosa, la existente acerca de las misiones populares europeas es mucho más escasa. Si bien algunos países europeos como Italia, Francia o Suiza cuentan con varios trabajos de gran calidad relacionados con la actividad misionera en Europa, las publicaciones referentes al fenómeno misionero en España durante los siglos XVII y XVIII son mucho más discretas. Sin embargo, desde la década de los ochenta, las misiones populares en España en la época postridentina han devenido objeto de interés en los estudios de diversos historiadores. En este contexto de renovación historiográfica se sitúa la publicación de la obra de Francisco Rico Callado, Misiones populares en España entre el Barroco y la Ilustración, en que el estudio de la misión se concibe «como una vía de aproximación a los mecanismos de transformación de las sociedades y de surgimiento del hombre moderno». Según el historiador francés Bernard Dompnier, autor del prólogo de la obra, la misión «constituye un observatorio privilegiado para el análisis de los procesos de disciplinamiento social e individual.» A su vez, la apertura del debate contemporáneo acerca de la relación entre la religión de los clérigos y la de los fieles convirtió a la misión, junto a otros mecanismos de difusión de la espiritualidad, en centro de atención de varios estudios. De este modo, en un momento en que para algunos investigadores, como Javier Paniagua, la microhistoria está multiplicando su producción, mientras la macrohistoria ha perdido algo de su vitalidad, Rico Callado nos ofrece en su obra un pormenorizado análisis de los métodos utilizados por los misioneros para provocar una honda emoción en los oyentes y convencerlos de que siguieran fielmente los principios promulgados por la religión católica después del Concilio de Trento. En esta obra, galardonada en el año 2005 con el premio Humanismo e Ilustración, concedido por el Real Colegio Seminario de Corpus Christi de Valencia, el autor no se limita a definir y a analizar de forma descontextualizada las actividades misionales, sino que, en todo momento, las vincula con las diferentes manifestaciones culturales de la época barroca, dejando patente la estrecha relación entre la cultura de una época y cada una de las expresiones, ya sean sociales o religiosas, que tienen lugar en su seno. Entender el sentido del concepto «disciplinamiento» deviene tarea indispensable para entender la esencia de las misiones populares, así como la de la obra. Con el término se hacia referencia a la voluntad de las autoridades religiosas de reconducir el comportamiento de los individuos más toscos de la sociedad, imponiéndoles un nuevo y determinado modelo cultural y social. Según Rico Callado «hubo un deseo de imponer una sacralización de la vida cotidiana, de forma que los patrones de vida tanto religiosos como civiles debían complementarse y reforzarse mutuamente». Este cambio de perspectiva, del cual nacerían las misiones populares, llamaba al disciplinamiento de los católicos, al control frente a la libertad interior prometida por Lutero. Por otro lado, Misiones populares… se detiene especialmente en el estudio pormenorizado de un aspecto fundamental de la estrategia misionera: la teatralización de la predicación. Es en este aspecto, en el estudio de la misión como espectáculo y de su pues282 Manuscrits 25, 2007 Ressenyes RICO CALLADO, Francisco Luis (2006) Misiones populares en España entre el Barroco y la Ilustración Valencia: Institució Alfons el Magnànim, 388 p. ta en escena barroca, dónde reside la principal y más meritoria aportación del autor. Éste utiliza para su análisis trabajos de reconocidos historiadores, así como también de especialistas en ciencias del lenguaje y de la comunicación o de la literatura. Rico Callado llega a comparar la voluntad de los predicadores barrocos de representar todo tipo de acontecimientos que emocionen al auditorio con el arte dramático, citando incluso al teórico teatral ruso Stanislavsky. Asimismo, en su voluntad de relacionar la cultura de la época con las manifestaciones religiosas, el autor describe los elementos de escenografía, iluminación o los efectos especiales y estéticos que contribuían a reforzar el mensaje que los misioneros deseaban transmitir, captando la atención y emocionando al espectador. En este contexto, el misionero se presentaba como el encargado de llevar a cabo esta «conquista espiritual» y el instrumento esencial para culminar con éxito tamaña empresa. Considerados a menudo enviados del mismo Dios, su figura es descrita cuidadosamente y dotada de muchos matices: el misionero como mediador, ejemplo de sus prédicas y de todo lo que un buen cristiano debía ser para salvarse. Sin embargo, el autor se limita a constatar y exponer la labor de estos religiosos, generalmente basándose en los textos escritos por ellos mismos. De este modo, y reconociendo que se trata de una tesis doctoral, se echa en falta una referencia crítica hacia la vertiente más oscura de dichas labores religiosas, no exentas de manipulaciones de la voluntad del pueblo. Así, el autor incluso llega a identificarse y justificar las acciones menos escrupulosas usadas por la «pastoral del miedo», alegando que «el empleo de la predicación del miedo tenía aspectos positivos, como, por ejemplo, sensibilizar frente al pecado». A pesar de esto, Rico Callado logra convertir su tesis doctoral en un libro a menudo ameno y entretenido, que puede atraer la atención de un espectro mucho más amplio de lectores interesados por la religión, las artes escénicas o la retórica, y no sólo la de historiadores especializados. Sin embargo, sorprende la falta de rigor y de profesionalidad de la prestigiosa Institució Alfons el Magnànim a la hora de editar esta obra puesto que el número de erratas que se dan cita devalúan un tanto el estudio de Rico Callado. Con una primera lectura es posible detectar abundantes errores tipográficos y faltas de ortografía que descubren la inexistencia de una simple revisión de oficio. Asimismo, y lo que es más grave, la paginación de la obra muestra un desfase de más de veinte páginas con la indicada en el índice y algunos de los títulos de los capítulos no coinciden con los del índice. Esta circunstancia continúa mostrando la necesidad de que los autores corrijan las galeradas e, incluso, velen por el buen desarrollo del proceso editorial de principio a fin. Jorgina Català Jarque Universitat Autònoma de Barcelona Ressenyes Manuscrits 25, 2007 283