Ressenyes
Abstract
Index de les obres ressenyades: D. HOLLARD, L'armée et la monnaie. Actes de la journée d'études du 10 décembre 2005 à la Monnaie de Paris. París: Sena, 2006.
Full text
Este libro recoge las actas de un encuentro científico celebrado en París (Société d’Études Numismatiques et Archéologiques) en diciembre del 2005, bajo el título genérico de L’armée et la monnaie, en el cual se reunieron varios especialistas, no tan sólo del mundo clásico, sino también de la numismática de época moderna, tanto europea como asiática. A pesar de la heterogeneidad de los períodos históricos y de las áreas geográficas elegidos por los ponentes (por otra parte numismáticos, arqueólogos e historiadores), el hecho mismo de que la presentación corriera a cargo de Yan LeBohec, un reconocido historiador antiguo de la Sorbona dedicado a la investigación sobre el ejército romano, sin duda indica la voluntad de los organizadores de insistir en los vínculos históricos derivados del binomio «moneda y ejército», como así lo destacan tanto el propio LeBohec en su Prefacio (p. 3-4) como el editor (M. Hollard) en su presentación (p. 5-6). Precisamente, durante la sesión final de un reciente congreso sobre la crisis en el mundo romano, Lukas de Blois sintetizaba las principales líneas de investigación actual en torno a la denominada «crisis del siclaridad y fluidez. Creo que la traducción es excelente. Por lo que respecta al texto latino, considero que la transcripción del mismo se hizo muy cuidadosamente, pues no encontré errores. En las palabras preliminares, la doctora Irigoyen informa que, para su traducción, siguió el texto latino de la llamada Editio minor de Digesto (Corpus iuris civilis. t. I, Digesta, 16a. ed., Berlín, MommsenKrüger, 1968), y que, para elaborar las notas al texto latino, cotejó el aparato crítico de la citada Editio minor con el de la Editio maior (Digesta Iustiniani Augusti, Berlín, Th. Mommsen, 1866-1879, 1962). Hay dos tipos de notas a pie de página del texto latino. Unas que remiten a otros pasajes idénticos del mismo Digesto (marcados con el signo =), y otras que invitan al lector a comparar los fragmentos con otros, no necesariamente del mismo libro 50. También encontramos notas a pie de página de la traducción, muy útiles para comprender mejor algunos pasajes del texto traducido. El primero de los índices es de términos latinos específicos, los cuales van acompañados de su correspondiente traducción y, naturalmente, de su ubicación dentro del texto latino. El segundo es un índice temático en español. Ambos son de mucha utilidad, pues, al consultar este volumen, el lector puede encontrar el fragmento que está buscando, ya sea por la palabra latina o por la acepción correspondiente en español. Por ejemplo, si busca el término «herencia», podrá encontrar cinco fragmentos, uno de los cuales (fr. 77) versa sobre la adición de la herencia, que se puede encontrar en el índice de términos latinos bajo Aditio hereditatis. En cuanto a la bibliografía consultada, me parece que ésta es no sólo la pertinente al tema, sino también suficiente para fundamentar las ideas que la autora expone a lo largo del estudio introductorio. Trabajos como éste son muy útiles para los estudiantes de derecho romano, y también para los estudiantes de filología latina, ya que, mediante ellos, pueden acercarse a las fuentes primarias y, al mismo tiempo, se les facilita el aprendizaje del lenguaje jurídico. Julio Pimentel Álvarez Ressenyes Faventia 28/1-2, 2006 231 HOLLARD, D. (ed.). 2006. L’armée et la monnaie. Actes de la journée d’études du 10 décembre 2005 à la Monnaie de Paris. París: Sena, 93 p. Faventia 28-1-2 001-244 13/12/07 16:37 Página 231
glo III», o incluso mejor «las crisis del siglo III», en plural, tal y como algunos ponentes habían insistido en denominar durante las sesiones anteriores (L. de Blois, «The Third Century Crisis in the Roman Empire», The Impact of Crises on the Roman Empire. VII Workshop International Network «Impact of Empire», Nijmegen, 2024 de junio de 2006). De Blois insistió en matizar tres aspectos que quizás la historiografía especializada no había destacado de forma suficiente hasta el momento. En primer lugar, que las turbulencias tradicionalmente asociadas a esa época, como guerras civiles, usurpaciones, secesiones territoriales, plagas, crisis demográficas o persecuciones religiosas, de hecho se concentraron en su mayor parte en el tercio o medio siglo central y no a lo largo de todo el siglo III. En segundo lugar, el profesor holandés también insistió en que el elemento militar resulta esencial para entender históricamente el período, en especial cuando el emperador o, mejor, la interminable sucesión de emperadores, se convierte en un agente dependiente del destino de sus propios ejércitos, cuya dinámica depredatoria en muchos casos acabó por condicionar al resto de instituciones del Estado y a sus habitantes, ya fueran éstos romanos o bárbaros acogidos en el Imperio. Finalmente, para De Blois la moneda se convierte en el verdadero «fósil director» de todo lo acontecido en ese convulso momento histórico, especialmente cuando el resto de fuentes históricas, y en particular la literatura, resultan manifiestamente insuficientes para obtener una perspectiva histórica global. En esta misma línea, la numismática, además de ahondar en la metrología y las devaluaciones metálicas de las series monetarias acuñadas durante el siglo III, ha adquirido en estos últimos años un relieve especial al redimensionar el análisis iconográfico de las mismas, incidiendo en aspectos como la ideología imperial o la religión, gracias a nuevas perspectivas de análisis hasta ahora poco empleadas por los especialistas (J. Gimeno, «La imagen transmisible: iconografía de la moneda imperial de Augusto a Cómodo», VIII Curs d’Història monetària d’Hispània. La moneda de l’Imperi Romà. 25 y 26 de noviembre de 2004, Barcelona, MNAC, p. 27-48). En particular, las imágenes monetarias y la intepretación del contenido epigráfico de las leyendas permiten observar con detalle la evolución de la simbología del poder, tanto terrenal como celestial, además del despliegue y el estacionamiento de los ejércitos romanos en los principales escenarios de conflicto, una vez adquirieron un elevado protagonismo en la inestabilidad política del momento. En este preciso contexto historiográfico se circunscribe la obra que aquí nos ocupa. Lo cierto es que, de las ponencias presentadas, tres de ellas (Hollard-Pilon, López Sánchez y Laporte) se centran justamente en varios episodios de esas «crisis del siglo III» a las que anteriormente nos referíamos, empleando en su mayor parte la iconografía monetaria como eje central de su análisis numismático e histórico. A partir del reverso de un antoniniano de imitación, hasta ese momento inédito, Hollard y Pilon han elaborado una nueva interpretación de unas emisiones monetarias de Póstumo. De esta forma, la leyenda pri(n)cipia aug(usti) presente en esos reversos, junto con la figura del emperador al lado de sus soldados en un momento de especial peligro durante su reinado, mostrarían el deseo de Póstumo de presentarse ante las tropas no sólo como su general, sino también como un verdadero pater castrorum (p. 34). La cuestión de los emblemas y los ejércitos móviles es la temática que ha ocupado la ponencia de F. López Sánchez, en este caso analizando las variantes iconográficas detectables en la serie legionaria de áureos acuñados por Victorino en el año 271 (p. 37-38). Este autor concluye que, en el fondo, se trata de la celebración, por parte del emperador Galo Victorino, de la conformación de un ejército de intervención rápida en el año 271, compuesto por contingentes de elite procedentes de otras unidades estacionadas de forma permanente, y todo ello probablemente en 232 Faventia 28/1-2, 2006 Ressenyes Faventia 28-1-2 001-244 13/12/07 16:37 Página 232
relación con otro, conformado en el año 269, que había obtenido una victoria sobre la ciudad de Autun en ese preciso momento (p. 47-48). El mismo autor ha desarrollado su tesis sobre los ejércitos móviles en los siglos III y IV y su manifestación iconográfica en la moneda en otro artículo reciente (F. López Sánchez, «Comitatus, armée praesentalis et monnaie dans l’Empire romain, 256-367 ap. J.-C.», en T. Ñaco e I. Arrayás (eds.), War and Territory in the Roman World / Guerra y territorio en el mundo romano, BAR IntSer.1530, Oxford, 2006, p. 213-240). En tercer lugar, la ponencia de J.-P. Laporte estudia con detenimiento la emisión, por parte de Diocleciano y Maximino, como donativum militar de varios aurei con la marca IAN, identificada con la ciudad de Iantinum, y su relación con la represión de la revuelta de Carausio (286297). El análisis de las distintas fechas propuestas para su acuñación, objeto de serias discrepancias entre la historiografía especializada, concluye que habría que situarla a comienzos del año 293, sosteniendo así las teorías de P. Bastien al respecto con argumentos fundados en nuevos estudios iconográficos de las monedas. Además, desde un punto de vista histórico, todo parece indicar que, en esa fecha, Iantinum constituía el centro neurálgico del dispositivo militar orquestado por Maximino contra Carausio (p. 53). Por lo que respecta al resto de contribuciones del libro, resulta particularmente interesante la primera de ellas. Ya en su breve intervención introductoria, Hollard menciona los numerosos avances producidos en nuestro conocimiento de la relación entre ejército y moneda en el mundo romano, en cualquier período histórico, gracias a una cada vez más estrecha colaboración entre arqueólogos y numismáticos, como se pone de manifiesto en los datos proporcionados por el numerario hallado en el campamento sertoriano de Fítero (Navarra). Como ha descrito M. Medrano, en una hipótesis no ausente de polémica, los hallazgos monetarios por sí solos delimitan físicamente el área en que acamparon las tropas auxiliares indígenas, gracias a una gran concentración de numerarios de bronce hispano en una zona del campamento, bien diferenciada del que ocuparon los legionarios, que, por su parte, recibirían, según esos mismos hallazgos, su stipendium en una moneda distinta, romana en este caso (M. Medrano, «El campamento de Quintus Sertorius en el Valle del río Alhama, Fitero-cintruénigo, Navarra», Cahiers Numismatiques, 159, marzo de 2004, p. 15-32; o también en las Galias: J. Van Heesch, «Les Romains et la monnaie gauloise: laisser faire, laisser-aller?», en J. Metzler, D. Wigg-Wolf (eds.), Les Celtes et Rome: nouves études numismatiques, Mainz am Rhein, 2005, p. 229-245). Esa misma línea de trabajo parecen seguir los autores de la primera ponencia de la presente obra (Delestrée, Boisard y Boulenger), ya que, en su análisis del campo fortificado de La Chaussée-Tirancourt, descartan la posibilidad de hallarse ante una sucesión de oppida indígenas, como se había sospechado hasta la fecha (p. 7-9, p.18 s.). Tanto la arqueología como la evidencia numismática desmienten esa hipótesis y, en cambio, apuestan por la existencia de una facies indígena al lado de una ocupación militar romana de tipo auxiliar, compuesta por contingentes galos, que debían de haber recibido su salario en moneda de plata mayoritariamente acuñada en las Galias. Por otra parte, la circulación monetaria del área exterior al campamento militar no muestra muchas diferencias con la tipología de circulación que cabría esperar en esa región, aunque ciertamente se contrapone a la del interior del campamento, con lo que se delimita igualmente un área de «transición» entre ambas (p. 21-23). Lo cierto es que el panorama descrito por Delestrée y otros, al igual que lo sucedido con el artículo de Medrano, resulta extraordinariamente sugerente, no tan sólo desde un punto de vista numismático, al plantear la posibilidad de que los contingentes auxiliares recibieran su salario en una moneda distinta que los legionarios romanos (O. Marra, «Il vittoriato: sua circolazione e funzione all’interno del sistema Ressenyes Faventia 28/1-2, 2006 233 Faventia 28-1-2 001-244 13/12/07 16:37 Página 233
monetario romano», Rivista Italiana di Numismatica e Scienze Afini, vol. 102, 2001, p. 89-145), sino también histórico y arqueológico, porque su protagonismo durante determinados conflictos bélicos fuera de Italia, ya en el siglo IaC, pudo haber sido mayor de lo que en un principio se ha venido aceptando (F. López Sánchez, «Los auxiliares de Roma en el Valle del Ebro y su paga en denarios ibéricos (133-90 aC)», Athenaeum, 95.1, 2007, 287-320). En esta misma línea, tampoco resulta casual el interés despertado por la moneda como fuente de estudio de las relaciones entre el poder político, la economía y los ejércitos imperiales durante las décadas iniciales del Principado, tal y como se ha puesto de relieve recientemente en una monografía de gran calado entre numismáticos e historiadores de la antigüedad: M. P. García-Bellido, Las legiones hispánicas en Germania. Moneda y ejército. Anejos de Gladius, Madrid, CSIC, 2004, 47-67. Finalmente, las tres últimas ponencias del libro están dedicadas a la historia monetaria del mundo moderno. En concreto, la relación entre amonedación y gasto militar durante la guerra civil danesa del siglo XVI es la primera de las cuestiones tratadas. Gracias al análisis numismático, puede apreciarse cómo la inflación y la depreciación metálica se apoderaban de las piezas de moneda que llegaban año tras año a los bolsillos de los soldados, sobre todo a causa de la duración extenuante de la guerra para las finanzas públicas, un fenómeno en ningún caso exclusivo de ese período histórico (p. 70). Al mismo tiempo, Clairand, SantAfrique y Wack se encargan del análisis de las emisiones protestantes en La Rochelle, durante el gran asedio a la fortaleza francesa entre 1627 y 1628, gracias al estudio de las monedas y de abundante documentación de archivo (p.75 s.). Finalmente, F. Thierry analiza la ceca encargada de la emisión de numerario con fines igualmente militares, en manos de un regimiento en una ciudadela del Vietnam del último cuarto del siglo XVIII (p. 87 s.). Este libro, en consecuencia, responde perfectamente al deseo de los organizadores de la mesa redonda originaria del mismo, al reunir a especialistas procedentes de períodos históricos e incluso disciplinas distintas alrededor de una temática común, como es la relación intrínseca entre la acuñación de moneda y su empleo como principal fuente de financiación de los ejércitos y como sostén de la guerra en sí misma. Quizás hubiera sido interesante poner por escrito igualmente las discusiones que, a buen seguro, tuvieron lugar en aquella ocasión. En cualquier caso, esta obra constituye una contribución notable a la discusión numismática, pero también histórica, sobre la relación que se ha establecido entre «guerra» y «moneda» en la antigüedad. Del contenido de este libro, parece claro deducir que algunas de las problemáticas tratadas sobrepasan tanto las fronteras estrictas del mundo antiguo como las del eurocentrismo en el que éste habitualmente se debate. Toni Ñaco del Hoyo 234 Faventia 28/1-2, 2006 Ressenyes Es bien sabido que no puede analizarse una determinada sociedad sin tener en cuenta su entorno medioambiental, su paisaje histórico. Este paisaje debe entenderse como resultado de la interacción entre las comunidades históricas y su medio, más allá de una obsoleta concepción determinista del entorno natural, ajeno o extraño a la propia intervención humana. En otras palabras, el paisaje es el resultado de los procesos JOURDAIN-ANNQEUIN, Colette. 2004. Atlas culturel des Alpes occidentales. De la Préhistoire à la fin du Moyen Âge. París: Picard. 440 p. Faventia 28-1-2 001-244 13/12/07 16:37 Página 234