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Actores y cambio político en Centroamérica : un marco de análisis

Gomà, Ricard; Font, Joan

Abstract

El artículo tiene como objetivo desarrollar algunas hipótesis sobre la naturaleza y el tipo de relación, en la reciente política centroamericana, entre las condiciones estructurales y dinámicas de los procesos de cambio y las pautas de incidencia/adaptación a éstos por parte de los actores políticos de los países implicados. En concreto, se argumenta para los casos de Guatemala y Nicaragua la existencia de un profundo impacto mutuo, a través del cual las estrategias de partidos, movimientos populares, organizaciones empresariales y fuerzas armadas han modulado de forma decisiva el rumbo del proceso de cambio. Pero al mismo tiempo, dichos actores han resultado intensamente transformados -en sus dimensiones organizativas, ideológicas y programáticas- por las nuevas coordenadas institucionales y espacios políticos que habían contribuido a crear.

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Papers 49, 1996 47-62 Actores y cambio politico en Centroamérica: un marco de análisis Joan Font Ricard Goma Universitat Autbnoma de Barcelona. Departament de Ciencia Política i de Dret Públic. Grup &Estudis Polítics Centramericans. 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain Fecha de recepción: enero de 1995 Resumen El articulo tiene como objetivo desarrollar algunas hipótesis sobre la naturaleza y el tip0 de relación, en la reciente política centroamericana, entre las condiciones estructurales y dinámicas de 10s procesos de cambio y las pautas de incidencia/adaptación a éstos por parte de 10s actores politicos de 10s paises implicados. En concreto, se argumenta para 10s casos de Guatemala y Nicaragua la existencia de un profundo impacto mutuo, a través del cual las estrategias de partidos, movimientos populares, organizaciones empresariales y fuerzas armadas han modulado de forma decisiva el rumbo del proceso de cambio. Pero al mismo tiempo, dichos actores han resultado intensamente transformados -en sus dimensiones organizativas, ideológicas y programiticaspor las nuevas coordenadas institucionales y espacios políticos que habian contribuido a crear. Palabras clave: actores politicos, transiciones democráticas, Guatemala, Nicaragua. Abstract. Political actors andpolitical change in Cen~al America: a fiamework for analysis The objective of the article is to point out some hypotheses on the nature and type of relationship -within the context of recent Central Arnerican politicsbetween the structural and dynamic conditions of the processes of change, and the specific ways oli tic al actors managed to adaptlimpact upon them. Therefore, in the Guatemalan and Nicaraguan cases, it is argued that a profound reciprocal impact has taken place, whereby the strategic stands of political parties, popular movements, business organizations and the army succeeded in decisively shaping key aspects of the process of change. But, at the same time, these actors have been deeply transformed -in their organizational, ideological and programmatic dimensionsby the new institutional settings and political spaces they had contributed to build up. Key words: political actors, transitions to democracy, Guatemala, Nicaragua. Sumario I. Elementos introductorios IV. Los impactos de 10s actores II. La interacción entre procesos de sobre el proceso de cambio cambio politico y estrategias de 10s actores V. Síntesis y perspectivas 111. Los impactos del proceso Bibliografia sobre 10s actores politicos - 48 Papers 49, 1996 Joan Font; Ricard Goma I. Elementos introductorios I. Actores y procesos de cam bio: la hipótesis central El presente articulo tiene como objetivo plantear y desarrollar algunas hipótesis sobre la naturaleza y el tip0 de relación que ha existido en el periodo reciente de transformaciones políticas en Centroamérical entre las condiciones estructurales y dinámicas de 10s procesos de carnbio, y 10s patrones de incidencialadaptación a éstos por parte de 10s principales actores políticos de 10s paises implicados. A grandes rasgos, la hipótesis central es que se ha producido un projündo impacto mutuo, a través del cual 10s comportamientos y Las decisiones estratégicm de los actores han contribuido a definir y modekr decisivarnente el rumbo delproceso de cambio, al mismo tiempo que dichos actores eran intensamente transformados por la lógica de las nuevas coordenadas políticas que habian contribuido a crear. Todo el10 ha resultado un proceso complejo, heterogéneo y problemático, con consecuencias de largo alcance para el futuro de 10s sistemas politicos centroamericanos. El análisis del contenido, la diversidad y --de forma más implícita10s resultados de esas influencias e impactos mutuos configura el objetivo del presente articulo. 2. Politica comparada en Centroamérica: reflexiones preliminares La viabilidad de un análisis de tip0 comparativo en el caso de 10s paises centroamericanos requiere, cuanto menos, de unas reflexiones preliminares. Puede parecer arriesgada la estrategia de intentar hallar elementos en común entre el proceso que conduce de una dictadura sultanística a una democracia inestable por la senda de una revolución (Nicaragua), aquél otro que nos transporta de un despotismo reaccionari0 a unas elecciones pluralistas y competitivas en el marco de una posguerra acordada (caso salvadorefio) y aquél que, finalmente, nos lleva desde ese mismo despotismo a una ambigua coyuntura de presidencia civil en un contexto militarizado (situación actual de G~atemala)~. Sin embargo, bien es verdad que hoy, como en 10s afios setenta, 10s tres paises citados tienen elementos comunes en sus sistemas politicos. Si el nexo entre ellos eran entonces unos ejecutivos despóticos que excluian a 10s sectores nacionales reformistas y progresistas de las responsabilidades de gobierno, cerrándoles la práctica totalidad de 10s espacios de acción política legal (Coleman, 1992), hoy todos ellos cuentan con instituciones constitucionales y gobiernos de carácter civil, producto de elecciones no fraudulentas (Close, 199 1). Aún construyendo ese doble nexo regional en las situaciones de partida y en la actualidad, debemos constatar nuevamente que tanto las caracteris1. Las hipotesis y argumentaciones contenidas en este articulo se basan en 10s casos de Nicaragua y Guatemala. Para El Salvador, ver, por ejemplo, Cardenal (1993) y Martinez (1994). 2. La consideración ~sultanistica,, del somocismo es ya lugar comun. La denominación de desp pot is mos reaccionarios)) para Guatemala y El Salvador parte de Baloyra (1984). Actores y cambio polític0 en Centroamérica: un marco de anáiisis Papers 49, 1996 49 ticas de 10s procesos como sus resultados han sido claramente diferenciados. El proceso revolucionario nicaragiiense permitió una ruptura de fondo con el pasado: desaparición de la estructura patrimonial de la propiedad y de las relaciones caciquiles derivadas, y quiebra de la red de actores del somocismo, incluyendo un sistema de partidos no representativo. Dicho proceso ha supuesto, en cambio, la instauración de un sistema democrático frágil que no logra superar sus dinámicas polarizadoras. Por el contrario, 10s procesos de liberalización que han vivido Guatemala y El Salvador se originan en 10s propios círculos de poder del régimen autoritario, tratando de dar lugar a una apertura política limitada de escasa incidencia estructural. Posteriormente, las limitaciones de la apertura son forzadas y 10s espacios politicos claramente ensanchados en el caso salvadorefio, sobre la base de una triple presión popular, guerrillera e internacional. En Guatemala, mientras tanto, esos limites y espacios siguen en constante redefinición, en la medida que las tres palancas de cambio citadas han ejercido una presión menor. Centrando ya el análisis en 10s casos de Guatemala y Nicaragua, observamos como la naturaleza del proceso y 10s resultados del cambio serán diferentes, 10 cual tendrá consecuencias importantes sobre 10s patrones y las formas concretas de interacción entre actores politicos y dinámicas de transformación3. El convulsionado proceso democratizador nicaragiiense, por ejemplo, dará lugar a cambios drásticos en términos de politización y despolitización, asi como al surgimiento episódico de dinámicas colectivas -sociales y politicasgeneralmente muy polarizadas. Por el contrario, el limitado proceso de apertura guatemalteca generará una incorporación de la sociedad civil a la vida política más sostenida, lenta y desigual, ayudando a forjar, de esta forma, un escenario politico mucho más fragmentado y considerablemente menos frentista (Font, 1992). Todo el10 lleva a la no viabilidad de comparar, en términos homogéneos, niveles de movilización, estrategias, agendas, o formas de relación entre partidos y otros actores. Sin embargo, el enfoque comparado no s610 rinde conocimientos relevantes cuando se trata de contrastar situaciones muy similares. En nuestro caso, la comparación deberia permitir, al menos potencialmente, constatar un conjunt0 de tendencias e interacciones comunes rnás allá de las diferenciales contextuales, y -en segundo lugarponer de relieve como 10s rasgos propios de cadaproceso y de su red de actores llevan a dinámicas de relación muy diversas entre ambas variables. En el apartado siguiente se desarrollará la hipótesis central del trabajo. En 10s dos restantes se analizarán con más detalle cada una de sus dos caras o dimensiones: primero, el impacto del proceso sobre 10s actores; luego, las pautas de influencia de éstos sobre la dinámica de cambio. 3. Una comparación de 10s casos guatemalteco y nicaragiiense desde el enfoque de procesos y actores puede encontrarse en Jonas (1989). 50 Papers 49, 1996 Joan Font; Ricard Goma 11. La interacción entre procesos de cambio politico y estrategias de 10s actores En una reciente revisión de la literatura sobre democratización en América latina, se plantea con exactitud la evolución dialéctica que esta ha seguido: del énfasis inicial en 10s condicionantes estructurales se pasa, posteriormente, a concentrar la atención en la actuación de las elites para, en el clásico estadio final de sintesis, tratar de encontrar el equilibrio y el vinculo entre ambos factores (Agiiero y Torcal, 1993)~. Coincidimos plenamente con 10s autores de dicho trabajo ai considerar que el éxito ha sido mucho mayor cuando se han tratado de hallar las relaciones de equilibrio dialéctico entre elementos estructurales y estrategias de 10s actores (enfoque interactivo y de sintesis), que en 10s casos en que -desde la centralidad de la dinámica de pactos y toma de decisionesse apuntan apenas las dificultades de enfrentarse a unas condiciones preexistentes de entorno económico, cultural e internacional (enfoque de elites). Un problema fundamental en este enfoque estriba en asumir que las elites en cuyos comportamientos o estrategias es importante centrar la atención constituyen un grupo relativamente reducido5. Aunque fuera cierto que las elites que intervienen de forma decisiva y directa en la elaboración de acuerdos o politicas fundamentales fueran un colectivo pequefio, no es menos cierto que su capacidad de influencia no resulta estrictamente de su posición privilegiada en el proceso de toma de decisiones, sino tarnbién de su capacidad de establecer vínculos y acuerdos sustantivos con otros actores sociales, cuya cuota de poder real deriva del manejo de recursos simbólicos y de articulación o movilización colectiva6. Y aún allí donde estas elites centrales y decisivas habían tenido una capacidad de incidencia directa sobre las posiciones y estrategias de grupos o movimientos políticamente cercanos, dicha capacidad ha sido objeto de un deterioro notable en 10s últimos afios, como resultado de una creciente autonomización de 10s actores sociales7. Las realidades subyacentes que daban razón de ser al reduccionismo elitista han sido superada, debilitando, en consecuencia, unas perspectiva anaiíticas 4. Sobre transiciónlconsolidación democrática en America Latina, ver: O'Donnell (1986), Drake-Silva (1986), Vilas (1986), Baloyra (1987) Calderón-Santos (1987), Nohlen-Solari (1988) y Nohlen (1989). 5. Entre las principales aportaciones de este enfoque destacan O'Donnell-Schmitter-Whitehead (1989) y Higley-Gunther (1992). 6. Esta reflexión debe enmarcarse en las perspectivas teóricas del poder relacional y del pluralismo asimktrico, como estructura de poder social realmente existente. Ver, por ejemplo, Lukes (1985), Clegg (1989), Dunleavy-O'Leary (1987) y Lindblom (1992). 7. En Guatemala la fragmentación de 10s actores relevantes ha sido una constante, con la única excepción, quizás, del período de máxima polarización de 1981-2. En Nicaragua, el citado proceso de autonomización de 10s actores sociales respecto de las fuerzas politicas empieza ya en la última etapa de la década sandinista (1987-1990), congelándose qui& de manera coyuntural alrededor de la convocatoria electoral de 1990, y acelerándose especialmente durante la presidencia de Violeta Chamorro (1990-1993). Actores y cambio politico en Centroamérica: un marco de andisis Papers 49, 1996 51 I Factores condicionantes estricturales 1 P Dinámica del proceso Redefinición de las de cambio político coorden'adas políticas Condiciones H Cambios organizativos, H Nuevos políticas de programáticos, estratkgicos escenarios de cada etapa e ideológicos de 10s actores acción política Figura 1. Hipótesis central explicativa del proceso de cambio en 10s casos de Guatemala y Nicaragua. cuya superación requerirá la doble exigencia de ensanchamiento de la red de actores a considerar, y de inclusión al máximo nivel analític0 de elementos estructurales y dinámicos delproceso de cambio. A partir de estas reflexiones iniciales, la hipótesis central que planteamos podria expresarse en 10s siguientes tres puntos: A. En 10s escenarios politicos en transición de Guatemala y Nicaragua se produce una interacción permanente -o impacto de doble direcciónentre dinhmica del proceso politico y estrategias (discursos y prácticas) de 10s actores implicados. B. En ambos paises existe una multiplicidad de actores que intervienen en el cambio. Según el caso, éste es más o menos protagonizado por uno o por un escaso número de ellos, pero se da siempre un cierto grado de pluralismo. Al mismo tiempo, ambos procesos de transición comparten una opción general de priorización de las transformaciones politicas e institucionales por medio de dinámicas de negociación/conflicto entre fuerzas politicas, hecho por el cua1 las condiciones estructurales, alin estando presentes y ejerciendo presión, tienden a pasar a un segundo plano8. C. Ambos aspectos posibilitan un nuevo anáiisis del proceso de cambio polític~ en Centroamérica que contemple como variable explicativa básica la interacción entre prácticas de 10s actores y condiciones politicas de cada fase. Interacción de la que surgirán nuevos escenarios politicos que a su vez forzarán la redefinición de estrategias, para asi mantener capacidad de incidencia sobre el desarrollo sostenido del proceso. 8. En el caso nicaragiiense, la quiebra completa del somocismo conduce a una transformación inicial de las relaciones de propiedad. Sin embargo, a partir del nuevo marco socioeconómico de la revolución, la transición hacia escenarios políticos de integración responde al contenido de este punto de la hipótesis. Ver, por ejemplo, Font-Goma (1991). 52 Papers 49, 1996 Joan Fonc; Ricard Goma En el caso guatemalteco, la apertura de espacios politicos que va a producirse con el gobierno civil de Cerezo va a facilitar un cambio de comportamiento de 10s movimientos populares que, aún desconfiando del nuevo !gobierno, van a ver como existen crecientes posibilidades de organización y actuación (Booth y Walker, 1989). A su vez, la movilización creciente a que el10 dard lugar provocará nuevos grados de liberalización del marco politico que, a pesar de sus claras limitaciones9, va más allá del proyecto original de las fuerzas armadas guatemaltecas. Lo mismo que pasa en el campo de 10s movimientos populares sucederá también con la libertad de prensa, que irá ampliándose, aún en medio de constantes atentados y amenazas contra 10s medios de comunicación progresistas. En el caso nicaragiiense, la existencia permanente de espacios de oposición interna civil al gobierno del FSLN, junto a la progresiva flexibilización de las actitudes en el escenario de confrontación militar1', facilitan el avance de la despolarización y la incorporación progresiva de partidos, grupos y movimientos a la arena política constitucional. A su vez, el10 genera una nueva red de actores con posibilidades reales de avance y de incidencia, quizás insospechada, en la redefinición de las coordenada del proceso (Vargas, 1989). Hecho que tiene su máxima expresión en el vuelco electoral de 1990, con el triunfo de las fuerzas de derecha agrupadas en la UNO. Finalmente, la conformación del escenario postelectoral coloca al conjunt0 de 10s actores -y principalmente al FSLN y a 10s movimientos popularesbajo hertes presiones de redefinición programática y de estrategias, el éxito parcial de las cuales está ya creando nuevos mecanismos de regulación comunitaria, mis allá del proyecto socioeconómico inicial Chamorro-Lacayo. 111. Los impactos del proceso sobre 10s actores politicos El nuevo contexto politico que supone la Nicaragua posterior a la revolución de 1979, asi como la presidencia civil en Guatemala, conducen a todos 10s actores politicos a un proceso de readaptación ante la nueva coyuntura. Los viejos esquemas de la lucha guerrillera, la clandestinidad y la montaiía dan paso a formas radicalmente nuevas en la izquierda nicaragiiense, y dejan de ser 10s únicos patrones de actuación válidos para 10s movimientos populares en Guatemala. Los partidos politicos nicaragiienses deberán diseiíar su aportación a la construcción de un Estado de nuevo tipo, o bien reorganizarse para vehicular 10s intereses de 10s sectores que muestran débil o nula adhesión al nuevo marco politico (Spalding, 1987; Vargas, 1989). En Guatemala, 10s par9. Por ejemplo, la continuación de la sistemática violación de 10s derechos humanos o el mantenimiento de estructuras de militarización forzada de la población civil como las Patrullas de Autodefensa Civil Uay, 1993). 10. La activación de mecanismos internacionales de negociaci6n a partir de las reuniones y acuerdos de Esquipulas (1987) debe considerarse como factor determinante de dicha flexibilización. Ver, por ejemplo, Tinoco (1989). Actores y cambio politico en Centroamérica: un marco de anáiisis Papers 49,1996 53 tidos deberán pasar de la semiclandestinidad o de la relación clientelar con el ejército, a competir por el voto de 10s ciudadanos, a trabajar en el Parlamento, a incorporar o resistir las presiones de empresarios y sindicatos, y a negociar o enfrentar las decisiones del presidente. En ambos casos, el empresariado precisará de un importante carnbio organizativo, actitudinal y estratégico para pasar de relacionarse con gobiernos de preferencias concurrentes e ideológicamente cercanos -aunque la relación no estuviera exenta de tensionesa interaccionar con otros que tratan de poner en ráctica politicas autónomas, y en ocasiones K contrarias a sus mismos intereses . El hecho que la necesidad de cambio presionara a todos 10s actores, y que ciertas transformaciones básicas tuvieran lugar en todos ellos, no implica que el proceso de adaptación a las nuevas coyunturas cuajara de la misma forma, ni revistiera la misma intensidad en cada caso. Podemos establecer las siguientes coordenadas de cambio para 10s tipos de actores antes citados. En ambos paises, la redefinición adaptativa de las organizaciones empresariales fue mucho más exitosa que la de 10s partidospolíticos. Con la excepción parcial del FSLN y, en menor medida, de la Democracia Cristiana de Guatemala, el resto de herzas transita por la atomización, las pugnas entre elites y la incapacidad de mediación social. Entre 10s rnovirnientos populares surgieron grandes diferencias. En Nicaragua, a la plena consolidación de las organizaciones sindicales conectadas al conflicto de carácter clasista, cabe contraponer las dificultades de las organizaciones de nuevo tip0 (mujeres, jbvenes, etc.) y el fracaso a medio plazo del movimiento comunal urbano, en el que 10s Comités de Defensa Sandinista (CDS) -mis a116 de su rol central en el proceso postinsurreccionalno supieron encontrar nuevas pautas de ubicación en el contexto institucional posterior a las elecciones de 1984 y a la Constitución de 1987. La respuesta a la derrota electoral del FSLN he también muy diferente entre aquellos que optaron por desmarcarse del partido y llevar a cabo una política de relación autónoma con el nuevo ejecutivo (UNAG), o, por el contrario, aquellos que trataron de sustituir al Frente Sandinista como vanguardia de las luchas sociales (CST). En Guatemala, mientras las movimientos indigenas pasaban a convertirse en uno de 10s principales actores del proceso de cambio, 10s de base social fundamentalmente ladina languidecian en un segundo plano (Bastos y Camús, 1993). A pesar de esta diversidad de respuestas, tanto en la intensidad como en la forma de adaptarse e incidir sobre la nueva situación, es posible identificar las cuatro grandes áreas donde han tenido lugar las principales expresiones y dimensiones del cambio: 11. Aunque la hostilidad fuera rnucho rnayor en el caso nicaragüense -posición antisisternica y alineada con la derecha política radical del COSEP-, la Dernocracia Cristiana guatemalteca representaba la tradición de reforrnisrno social que era considerada una versión camuflada del comunisrno por buena parte de 10s empresarios del país. De hecho, 10s enfrentarnientos fueron muy hertes en torno al proyecto de reforma fiscal llevando a una relación muy tensa entre ambos actores (Torres-Rivas, 1991; Painter, 1987). 54 Papers 49, 1996 Joan Font; Ricard Goma 1. En hsformas organizdtivdc internas. La mayor parte de las transformaciones se han centrado en reemplazar modos de organización y funcionamiento verticalizados y jerárquicos, propios de condiciones de clandestinidad, por esquemas y prácticas internas de carácter democrático, propias de nuevos contextos liberalizados. Sin embargo, dicha tendencia general debe matizarse, por cuanto se ha asentado en una contradicción. La persistencia de escenarios de confrontación armada, como piezas integrantes de 10s procesos de cambio -ya sea en sus expresiones de agresión externa, contrainsurgencia o respuesta guerrilleraha ejercido de freno sobre las tendencias hacia la democratización organizativa. De forma simultánea, la pluralización del ambiente politico ha impulsado la descentralización y diversificación de 10s aparatos internos de 10s actores, para afrontar así con cierta garantia de éxito la multiplicidad de procesos de negociación y la extensión de las dinámicas de presión hacia un nuevo entramado de instituciones politicas. Los intensos debates sobre el modelo de organización que siguieron a la derrota electoral del FSLN en 1990 son una buena muestra de la dialkctica anterior12. En lassformas de actuación. Ya sea en el caso de un partido politico, de una organización empresarial o de un movimiento popular, de masas o guerriller~, es obvio que las formas de actuación propias bajo un gobierno totalitari~ deben revisarse en un entorno más pluralista. De igual forma que en el apartado anterior, era necesario resaltar la coexistencia de escenarios bélicos-rzgidos y civiles-pluralistas en el proceso de cambio (como determinantes de cambios organizativos), se hace aquí pertinente distinguir entre diversidad de contextos institucionales (como determinantes de cambios en las fornzas de actudción): en Nicaragua, entre las fases del Consejo de Estado, del parlamento constituyente, y de 10s ejecutivos presidenciales sucesivos del FSLN y de Violeta Chamorro; en Guatemala, entre las etapas definidas por cada una de las tres presidencias civiles desde 1985. En definitiva, la emergencia de nuevas instituciones, con mayor o menor grado de relevancia política, asi como la aprobación de normativas de acceso, funcionamiento y relación interinstitucional, será uno de 10s factores fundamentales que llevará al conjunt0 de 10s actores politicos a aprender a actuar ante ellas, aceptando o transgrediendo sus pautas de funcionamiento habitual. En el caso de Nicaragua, las organizaciones populares y empresariales articulan sus primeras estrategias en función del reconocimiento o no del Consejo de Estado; mientras que las herzas políticas, posteriormente, hacen girar sus formas de actuación en torno a su presencia o boicoteo activo hacia 10s nuevos foros parlamentarios y sus reglas de elección. En Guatemah el movimiento popular comienza a actuar frente a las nuevas instituciones: 12. Para el movimiento popular guatemalteco, ver Bastos y Camús (1989) o Font (1992). Para el movimiento popular nicaraguense, Ruchwarger (1987) o Serra (1991) y para 10s partidos politicos, Gilbert (1988) y Martí (1992). Actores y cambio político en Centroamdrica: un marco de anáiisis Papers 49, 1996 55 cursa peticiones de respeto a 10s derechos humanos ante el defensor del pueblo, o bien ocupa el Parlamento para exigir su depuración. En ambos casos, la nueva institucionalidad lleva a 10s partidos a jugar un papel mayor13. Sus formas de actuación se redefinen a partir de su posición reforzada en la red de actores, en función de la cual, 10s empresarios nicaragiienses y 10s militares y las elites civiles guatemaltecas se ven en la necesidad de tener contactos estables con ellos y mediar intereses recíprocos. 3. En Iaforrnacidn de coaliciones. Una frase ya tópica entre la izquierda del Estado espafiol afirma que ((contra Franco viviamos mejorn. El sentido de la frase es también plenamente aplicable a las experiencias centroamericanas. Bajo gobiernos autoritarios existe por 10 menos una coincidencia14 de objetivos en el conjunt0 de las fuerzas democráticas. Sin embargo, el proceso liberalizador y la sustitución de la lucha democrática común por un nuevo abanico de cuestiones, conduce a la aparición de diferencias entre las fuerzas politicas, y con el10 a la posibilidad de organizarse en múltiples coaliciones alternativas. En Guutemah, el retorno al poder de 10s civiles forjará una alianza construida alrededor de las ideas de liberalización política y de una muy tímida reforma social en la que participarán abiertamente un sector del ejército y de la cúpula empresarial, la DCG y todos 10s movimientos que le sirven de base social. Este gobierno contará, además, con cierto respaldo de 10s EE UU y despertar; expectativas en importantes sectores de la izquierda. Posteriormente, sus politicas económicas y sociales provocarán la ruptura con su base empresarial primer0 y sindical después forjando una recomposición global de alianzas (Painter, 1989). En cualquier caso, éstas serán frágiles y cambiantes, y dependerán de cua1 sea la dinámica de conflicto dominante (Font, 1994): transformaciones sociales, democracia o derechos humanos. En Nicaragua, el triunfo de la revolución forja una alianza política amplia en torno a un triple eje sustantivo15. Tal coalición incluye, a nivel 13. Por supuesto, en ninguno de 10s dos casos -y muy particularmente en Guatemala10s partidos políticos tienen el rol fundamental que juegan en la mayoria de sistemas democdticos. Asi, las relaciones entre ejecutivo y legislativa en Guatemala durante la presidencia de Serrano no consistian en una negociación entre partides, sino en la compra individual de votos por el gobierno (Crónica, 27-7-93). En Nicaragua, las reuniones del COSEP con 10s partidos de la derecha durante las negociaciones sobre la ley de la propiedad no eran un intercambio de opiniones, sinó la transmisión de las consigna que se debian defender en unos encuentros en 10s que la cúpula empresarial organizaba, lideraba y decidia a su antojo. 14. Sin duda, esto no ha sido plenamente cierto en el contexto guatemalteco, donde diversas percepciones sobre el grado de democratización real del régimen politico, sobre la mejor manera de transformar10 o 10s posicionamientos derivados en su dia del conflicto Este-Oeste, llevaron a la adopción de estrategias muy diversas por parte de las fuerzas democráticas. 15. Los principios originarios del proyecto revolucionario: desarrollo económico en un sistema mixto-planificado, independencia nacional y no alineamiento en la dinámica de bloques, y pluralisme politico en un modelo democrático participativo. 62 Pa~ers 49, 1996 Joan Font; Ricard Goma JONAS, S. (1989). ((Elections and transitions: the Guaternalan and Nicaraguan cases compared)). En BOOTH, J.; SELIGSON, M.: Elections and democracy in Central America. The University of N. Carolina Press. LINDBLOM, Ch. (1 992). Elproceso de elaboración depolíticus públicas. INAP-MAP LUKES, S. (1985). Elpoder, un enfique radical. Siglo XXI. MART^, S. 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