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La gobernabilidad controamericana en los noventa. Consideraciones sobre las posibilidades democráticas en la postguerra

Torres Rivas, E.

Abstract

El ensayo discute las posibilidades de construir la vida democrática en sociedades que salen de la guerra y la violencia, con rencores, pobreza e intolerancia. Con las causas que la provocaron, agravadas ahora. Tal es la situación de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, afectadas por una guerra civil en la década de los ochenta. Señala las condiciones para alcanzar la única gobernabilidad deseada, la democrática, basada en la legitimidad y la eficiencia de las cohortes gobernantes; se apoya en un concepto de sociedad civil que destaca el valor de la participación de los intereses privados, animados por un sentido social en sus múltiples formas, dispuestos a la vida pública y política. El ensayo termina con dos ejemplos de ingobernabilidad en Nicaragua y Guatemala.

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Paoers 49. 1996 17-31 La gobernabilidad centroamericana en 10s noventa Consideraciones sobre las posibilidades democráticas en la postguerra* E. Torres Rivas Universidad de Salamanca. Instituto de Estudios de Iberoamérica y Portugal. Torre de Abrantes. 37001 Salamanca. Spain Fecha de recepción: 6 de febrero de 1996 Resumen El ensayo discute las posibilidades de construir la vida democrática en sociedades que salen de la guerra y la violencia, con rencores, pobreza e intolerancia. Con las causas que la provocaron, agravadas ahora. Tal es la situación de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, afectadas por una guerra civil en la década de 10s ochenta. Sefiala las condiciones para alcanzar la única gobernabilidad deseada, la democrática, basada en la legitimidad y la eficiencia de las cohortes gobernantes; se apoya en un concepto de sociedad civil que destaca el valor de la participacibn de 10s intereses privados, animados por un sentido social en sus múltiples formas, dispuestos a la vida pública y política. El ensayo termina con dos ejemplos de ingobernabilidad en Nicaragua y Guatemala. Palabras clave: Centroamérica, violencia política, democracia, gobernabilidad, eficiencia, legitimidad. Abstract. Governance and democray in post war conditiom: the CentralAmerican experiences The article discusses the situation of Nicaragua, Guatemala and El Salvador once the internal or external wars in these countries are almost finished. Generalized political violence may be about to disappear but the social, economic and political conditions produce that stable democracy is still more a goal than a redity. According to the argument, transitions to democracy are not finished since governability will be hard to achieve. Efficiency and legitimacy are two basic challenges that Central American polities must achieve to talk about consolidated dernocracy. Key words: Central American, political violence, democracy, governance, efficiency, legitimacy. Sumario 1. De las herencias del pasado, 3. Sobre la sociedad civil la violencia y el orden democrático 2. La gobernabilidad como 4. Algunas experiencias condición democrática de ingobernabilidad * Este trabajo fue escrito en rnarzo de 1995 y en consecuencia, dada la velocidad de 10s cambios en Centroam6rica, algunos juicios pueden estar fuera de foco, 10 que no invalida el anilisis que contiene. 18 Papers 49, 1996 E. Torres Rivas El ~ropio titulo de este trabajo, limita el objeto de esta reflexión en tanto s610 para tres paises de la región se ~uede hablar del c(fin de la guerra)). Es una manera de introducirnos a pregunta claves como las siguientes. ¿Son gobernables las sociedades que se alejan de la violencia política y la guerra? Y, entonces, ¿se puede hablar en efecto de un período de postguerra en Nicaragua, El Salvador y Guatemala? ¿Puede construirse la democracia política con movimientos populares derrotados, o que no triunfaron, o que transaron? ¿Pueden convivir la democracia política con la pobreza social? ¿Cudes son 10s nuevos aspectos de la actual situación centroamericana? Las siguientes son un conjunt0 de reflexiones, a manera de balbuceos de respuesta acerca de las nuevas experiencias politicas en la región. 1. De las herencias del pasado, la violencia La situación de Centroamérica no ha sido homogénea en su conformación como sociedades nacionales. En la dimensión política reciente encontramos, dicho con afán de síntesis, tres situaciones diversas: a) La democracia burguesa o liberal en Costa Rica, madura y maciza a 10 largo del último medio siglo de democracia moderna, que logró la hazaiía múltiple de abolir el ejército, crear una sociedad política consensual apoyada en una sociedad clasista no polarizada, con instituciones estatales que garantizan tanto la honestidad electoral como una buena dosis de responsabilidad social, recostados en la tradición liberal que privilegia el orden y la estabilidad, en detriment0 del activismo popular, por intermedi0 de un Estado, a 10 clásico, en cuyo interior se resuelven 10s conflictos de clase y que gana legitimidad permanente por la fuerza de sus politicas sociales. Las elecciones, reificadas por el sentido común, no son las que hacen democritica esta sociedad, pues el sufragi0 10 que califica, cuando es libre y abierto, es la democracia política. El sustento vigoroso de esta última es la extraordinaria calidad igualitaris, permisiva, tolerante, de las relaciones interpersonales cotidianas, la ausencia de aristas en la estratificación clasista, una cultura democrática, cívica, que todavia se apoya en 10s ecos del mito de que esta es o fue una sociedad de carnpesinos. b) La democracia vigilada, en Guatemala, El Salvador, Honduras, corresponde a la modalidad de transición de dictaduras militares institucionales que han sido sustituidas, a medias, por gobiernos civiles electos. La centralidad militar' como factor político libre-de-todo-examen (hasta hace poco) se origina y se explica, en estas sociedades desarticuladas, porque constituyen la única institución con una presencia activa y nacional, con 1. La sociologia militar en Centroamerica continuará dando vueltas en redondo si no se beneficia del enfoque histórico que puede contribuir a explicar la permanente centralidad militar y el fuerte sentido mesiánico del comportamiento de s@klites. La gobernabilidad centroamericana en 10s noventa Papers 49, 1996 19 una organización jerárquica dura que resuelve sus diferendos internamente, movilizando una ideologia unificadora hoy dia a la defensiva, pero que incluye al mismo tiempo una misión histórica autodefinida, es decir, un sentido trascendente de sus funciones. Los gobiernos civiles constituyen la expresión de un arreglo implícit0 entre generales y empresarios, via democracia electoral, un pacto de oportunidad que mal$ tout, requiere de 10s partidos politicos y de alguna forma de participación social. Todo esto en sociedades prohdamente desiguales, tanto por el reclamo exitoso de 10s grupos propietarios, como porque las politicas del Estado han sido ejecutadas explícitamente para la protección de tales intereses. C) La democracia dificil, que funciona en una sociedad como Nicaragua, que se ha conformado en la historia de este siglo con fragmentaciones políticas y guerras civiles e intervenciones de 10s Estados Unidos. Los nicaragiienses heredan dos tradiciones antidemocráticas recientes, el sentido del orden de la dictadura somocista y el sentido del cambio de la revolución sandinista2. Arnbas experiencias son factores de desorden y conflicto, que se exacerban justamente cuando la democracia política abre un espacio para la discusión y el disenso. Las prácticas del parlamento democrático han estimulado la cariocinesis partidaria y el personalismo pendenciero, que vuelve extraordinariarnente dificil la conducción de esta sociedad. Su transición es incierta porque se debilita a sí misma y por la magnitud de la crisis económica y social que profundiza 10s forados sociales. Nos interesa argumentar el tema de la gobernabilidad en relación con tres de estos paises. Las elecciones constituyentes y presidenciales no marcaron en ellos el fin de gobiernos autoritarios sino que inician la gradual modificación de 10s mismos en un sentido que en otros momentos hemos llamado transicidn democráticapor via autoritaria, porque están presentes casi todos 10s componentes del sistema politico del periodo anterior, y porque la convocatoria y el proceso se realiza bajo la égida militar. Es decir, bajo su protección y con su garantia. En la medida que están presentes 10s componentes del periodo militar autoritari0 que giran en torno a la contrainsurgencia, la violencia es el elemento más difícil de expulsar en la vida política. Las exclusiones sociales se mantienen en parte y la vida misma, castigada por la pobreza, configuran una situación realmente cornpleja para la construcción de 10s consensos democrá2. El tema de la naturaleza democrática del sandinismo, que ya se debate hoy dia peco ahn con sesgos, no es nuestro objeto aquí. Lo antidemocrático se refiere a la necesidad defensiva de toda revolución, sobre todo en sus primeros tiempos, de concentrar el poder; en el caso del sandinismo, además no favoreció su carácter democrático, la inmediata experiencia militar trasladada a la administración del Estado. Para el examen de la experiencia somocista la bibliografia es abundante y llamo la atención acerca del reciente trabajo de Knut Walter: The Regime ofAnastmio Somoza (1936-1956), The University of North Carolina Press, Chapel Hill, 1993. 20 Papers 49, 1996 E. Torres Rivas ticos. Las elecciones han empezado a ser libres y honestas, pero la sociedad misma no favorece estas cualidades, a) porque s610 participan partidos conservadores o de centro derecha; b) porque la violencia política y el terror anulan diversas formas de participación, y c) porque 10s efectos generacionales de la terrible pobreza debilitan al máximo la condición ciudadana, estableciendo 10s limites de la paradoja de democracia sin prosperidad. La experiencia múltiple de estos años habla de transiciones incompletas por la herencia de residuos autoritarios en el sistema politico. No nos referimos al carácter no democrático de la vida social y económica marcada por profundas diferencias sociales y por mecanismos culturales que las justifican y reproducen. Estamos pensando en el sistema politico en formación, donde el foc0 disruptivo de la estabilidad democrática es la falta de sumisión del poder militar al poder civil. El ejército forma parte del gobierno, ccpenetran en la Administración pública de varias maneras, comparte el ejercicio del poder como resultado de viejas rutinas y de la actual conformación del Estado. No habria que olvidar que estas sociedades fueron conformadas o penetrada~ en profundidad por una cultura que premia y respeta al más fuerte, al rnás violento o arbitrario, y les perdona en función de la estratificación social. La intolerancia define de manera particularmente estrecha al contrincante, que se percibe entonces como enemigo, con diversos gades de peligrosidad con quien no hay que competir sino combatir. Fuerza e intolerancia se mezclan en todos 10s niveles de la vida social aunque en el nivel de las apariencias políticas debido a las elecciones, la competencia partidaria y la polémica en 10s medios, parecieran que se han terminado. La transición, en esta Óptica, no ha terminado. La consoliddción democrática estaria asociada a altos niveles degobernabilidad, a partir de nuevas formas de articulación entre el poder politico -el Estadoy las organizaciones sociales -de la sociedad civil-. El Estado de derecho, primera condici6n de la gobernabilidad, no existe como legalidad vigente en el ámbito nacional mientras se mantengan las violaciones a 10s derechos humanos rnás elementales. Las libertades públicas son ejercitadas s610 por unos pocos, bien colocados en la pirámide social. La democracia política es centrifuga y excluyente, desde arriba y desde el centro y por ahora funcional para la elite empresarial y partidaria y útil para 10s líderes populares reformistas que le confían para encontrar por la via pacifica y legal 10 que con lucha armada fracasó. La teoria de la transición no sirve para explicar 10 que realmente sucede en experiencias como las de Guatemala y El Salvador, aunque probablemente es más pertinente para Honduras. Lo que ocurre en 10s dos primeros paises no es transición a, sino coexistencia de componentes democráticos en un contexto social definido por las relaciones de subordinación autoritaria del periodo de la dictadura. No son 10s escombres del periodo autoritari0 10s que persisten, sino sus instituciones, normas, relaciones sociales, valores, cultura, etc. Esa coexistencia se produce, por ejemplo, con todo 10 que tiene que ver con la administración de la justicia: el poder judicial, 10s magistrados y jueces, 10s funcionarios La gobernabilidad centroamericana en 10s noventa Papers 49, 1996 21 menores y sus prácticas mezcla de corrupción y miedo, la policia, las cárceles, la investigación judicial, etc.3. Esto es importante porque toda actividad definida como afin a la insurrección es castigada brutalmente. Es irrisori0 hablar de residuos autoritarios, porque la violencia es parte del mandato político. La eficacia del mandato, en una sociedad lastimada por la guerra, es que 10s efectos de la misma ya no se perciben como anormaiidad. Un poder consensual rechaza la violencia y, por ello, la eficacia de la democracia es que evita su uso o 10 reduce al minimo. La democracia en estos paises enfrenta, pues, el dilema de las relaciones entre el poder y la violencia, relaciones que las sociedades autoritarias resuelven confundiendo ambos momentos. Es necesario distinguirlos analíticamente porque, tal como 10 enseíía la tradición teórica, que Weber llevó a su forma conspicua, la identificación se realiza distinguiendo la violencia legitima como monopolio del Estado y, por 10 tanto, como atributo que 10 define. Queda la duda factual de qué clase de violencia es la ilegítima, si es legitima la violencia que aplica un Estado ilegitimo y cómo se resuelve la relación en situaciones de guerra civil. La coexistencia de formas democráticas y autoritarias, elecciones y guerra, ombuahan y persistentes ejecuciones sumarias, etc., en la década de 10s ochenta en Centroamérica ocurre en el interior de estos parámetros: violencia ilegitima aplicada por gobiernos que intentan legitimarse a travds de las elecciones. Gobiernos civiles que toleran la impunidad militar. Y es que la violencia es más una agresión a 10s derechos humanos que a 10s politicos. Es una violencia total, sin llegar a ser totalitaria, porque se atenta permanentemente contra el derecho a la vida. 2. La gobernabilidad como condición democrática El tema de la gobernabilidad es pertinente porque, al igual que ocurre en numerosas sociedades latinoamericanas, a las experiencias de gobiernos civiles electos en procesos libres y cornpetitivos en 10s ochenta, las ha empezado a acompañar una extendida desilusión pública en 10s noventa. La democracia política en algunas sociedades centroamericanas se ha vivido s610 como experiencia electoral, sin seguridad ciudadana pero con posibilidades ciertas de participación social. Con esperanzas de corto plazo, empieza a surgir un explicable incipiente desengaño colectivo, que como mecanisrno de compensación -10 dice la psicologia socialocurre cuando el conocimiento de la verdad nos saca tarde o temprano de la mentira. ¿Que se le debe exigir razonablemente a la democracia política! 3. Y, por supuesto, aunque sea harina del mismo costal, es autoritaria la vida en la hacienda y en la empresa, en la escuela y en el hospital, en el seno familiar y en todos 10s sitios donde se experimenta alguna forma de poder. La democracia de elecciones y oportunidades debe extenderse a todos 10s lugares en que como en éstos se practican la subordinaci6n fonada, la arbitrariedad, el irrespeto a 10s derechos humanos. 22 Papers 49, 1996 E. Torres Rivas El tema de la gobernabilidad es en nuestro medio, gobernabilidad democrática. Y queda constituida como desafio a raíz de la convergencia de dos conjuntos de fenórnenos sociales. Uno, la necesidad de asegurar el orden y la estabilidad sin violencia política cuando se está dejando atrás, con dificultades, un terrible período de crisis y guerra. Otro, la necesidad de producir resultados visibles en la lucha contra la pobreza a partir de las carencias que se heredan del período anterior. En consecuencia, la gobernabilidad apunta a 10s problemas del orden socialy a 10s de laproductiviahd democrática. Ambos, objetivos difíciles de alcanzar a corto plazo en sociedades con hondas raíces autoritarias y cuyos habitantes experimentaron durante mis de una década, la profunda desorganización de sus vidas. La crisis y la guerra son formas totales de desajuste colectivo, trastorno en las normas y en las conductas, que producen en consecuencia la creencia en que la irregularidad es la normalidad de la vida. La primera cuestión a partir de 10 anterior es recordar, en consecuencia, que la democracia no es un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar la convivencia política civilizada y, además, promueve el crecimiento económico con formas equitativas en la producción/reparto de la riqueza social. Ni 10s mis duros politólogos ccinstitucionalistas,, dejan de referirse a la necesaria articulación entre 10s logros de la democracia política y las urgencias de la democracia económica. Considerando las frustrantes experiencias de las dictaduras militares centroamericanas, con la excepción aún más negativa en el caso de Somoza, que estancaron estas sociedades so pretexto del orden y del anticomunismo, afirmamos que s610 bajo un régimen de democracia política pueden enfrentarse exitosamente las tareas de la reconstrucción de Centroamérica. La experiencia centroamericana es aleccionadora en la naturaleza de las relaciones entre la dernocracia/dictadura y el crecimiento/estancamiento económico. La única democracia de la región, Costa Rica, tiene elevados indicadores económico-sociales que la ubican en el tercer lugar en el índice de desarrollo humano (en América Latina) y es, sin ninguna duda, una sociedad bien administrada. Nicaragua, que bajo la estirpe Somoza padeció la peor dictadura latinoamericana, es una de las sociedades más retrasada de la región, situación que el sandinismo no pudo superar. La relación entre régimen polític~ y crecimiento económico es objeto de vivo debate hoy dia, y aún rnás, centrado en si la democracia política promueve o retarda la modernización económico-social. La prueba histórica es contradictoria y desorientadora y la conclusión de una reciente revisión de la bibliografia es que las instituciones políticas influencian el crecimiento económico, pero no es posible encontrar dife4 rencias relevantes entre regímenes políticos . 4. Adam Przeworski y Fernano Limongi, <Regimenes políticos o crecimiento económicow, en Novos Erds CEBW 37, noviembre de 1993, p. 174 y s. El cuadro 1 del ensayo citado resume diecisiete investigaciones estadisticas sobre el tema. La conclusión de un trabajo anterior de Przeworski es que las dictaduras en sociedades con nivel intermedi0 de crecimiento, 10 hacen mis rápidamente. Otros, mis recientes sobre muestras importantes de paises en desarrollo, sugieren que la democracia es rnás favorable para el crecimiento económico. La gobernabilidad cenrroamericana en 10s novenra Papers 49, 1996 23 Pero no hay espacios para la duda de que hoy dia, para fortalecer la democracia electoral en Centroamérica es necesario además un buen gobierno. En efecto, la democracia política asegura que las reglas de la elección se han cumplido, y que el pueblo ha podido decidir. Pero una elección democrática no garantiza un gobierno competente, es decir, con responsabilidad pública, con eficiencia para atender 10s graves problemas sociales heredados, con funcionarios honrados, cuyo manejo reproduzca confianza y credibilidad. El buen gobierno, como metáfora, alude en consecuencia a un estilo ético y politico que busca favorecer a las masas ciudadanas, en condiciones de democracia electoral. Esta es una manera de plantear 10s dos aspectos claves que se refieren a la gobernabiliddd de la socieddd, es decir, el tema de la legitimidddy el de la @ciencia5. De hecho, en Centroamérica, muchas de las diversas causas que provocaron la inestabilidad y la crisis y que volvieron ingobernables estas sociedades, desafortunadamente, no han desaparecido y tienen que ver con la legitimidad y la eficiencia. Muchos de esos factores, aunque cambiaron las circunstancias que las potenciaron y les dieron ocasión de manifestarse, permanecen en amenazante vigilia. Las mayores expresiones de esos factores pesaron tanto que una generación de nicaragiienses, guatemaltecos y salvadorefios creimos que una causa justa podria ser alcanzada pro intermedi0 de una guerra justa. Jus ad bellum, como cuestión vinculada a la legitimidad de la violencia para recomponer sociedades profundamente injustas. Los sistemas administrativos, institucionales y políticos tradicionales quedaron debilitados o desacreditados por la crisis de 10s ochenta. Por 10 tanto, las deficiencias de tales sistemas, en tanto ellos no se han modernizado (10 suficiente, si se ha hecho algún intento en esa dirección) son deficiencias para lograr umbrales aceptables de legitimidad y eficiencia para gobernar en las nuevas condiciones planteadas por el proceso de democratización. Gobernabilidad, en estas condiciones, es la cualidad del sistema politico, según la cual sus instituciones actúan eficientemente, de un modo considerado legitimo por la ciadadania, porque les proporcionan seguridad, integración yprosperidad, perrnitiendo el libre ejercicio de la voluntadpolitica dernocrática del Estado, asi como la participación de los ciudadanos, todo 10 cual asegura el orden y la continuidad del sistema. 3. Sobre la sociedad civil y el orden democrático En sociedades que experimentaron agudos ~eriodos de desorganización social y estancamiento económico, con una crisis política que se situó en el seno mismo del Estado y no fue solamente un desarreglo pasajero de su sociedad 5. Este tema 10 he tratado paralelamente en dos trabajos mh: sAmérica Latina, gobernabilidad y democracia en sociedades en crisis,, Nueva Sociedaú, noviembre-diciembre 1993, Caracas; y en sLa gobernabilidad democrática y 10s ~artidos políticos en América Latinaz, publicado en CAPEL, Clasepolitica y gobernabilidad en América Central, San José, 1994. 24 Papers 49, 1996 E. Torres Rivas política, el complejo de problemas que deben ser resueltos por 10s gobiernos civiles, recién electos, plantea numerosos desafios en el orden económico y politico. Afirmamos que hoy dia resulta prioritario consolidar las condiciones politicas necesarias para hacer frente a 10s otros problemas. Hay raices de inestabilidad, en consecuencia, tanto en la dimensión estatal, donde 10 del buen gobierno adquiere sentido6, como en la dimensión de la sociedad civil, donde 10 de la organización/participación social y política cobra relevancia. Sin asegurar estas cualidades el orden democrático que se está intentando crear, careceria de la fuerza necesaria para prosperar. El orden en una sociedad depende de la manera como el Estado y sus instituciones se organizan y dependen de la sociedad civil y de la manera cómo 10s problemas de ésta encuentran respuesta en las politicas del Estado. Se trata de una dicotomia provisional en el análisis en tanto referencia a las dimensiones política y económico-social, pública y privada que conforman la sociedad moderna, donde se diferencia y se vinculan, redefiniendo según la época sus fronteras fluidas. Una primera simplificación nos remite a la idea de que 10 privado es 10 económico, y 10 politico es 10 público; una segunda referencia sumaria reduce 10 privado económico al mercado y 10 público politico al Estado. Sin duda, el corazón del ámbito de 10 privado es el mercado, donde se relacionan capitales competidores y capitalistas y asalariados, cuyo fin es maximizar la ganancia, que es privada. Tampoco hay duda de que el corazón del ámbito de 10 público es el Estado como la suma de instituciones territorializadas que mantienen el orden y aseguran la reproducción de la sociedad. El mundo mercantil, para que funcione con eficacia, debe tener la protección y la garantia del poder del Estado, y éste no podria existir hoy dia sin el mercado que le da base y 10 determina. Pero es necesario agregar, para aliviar las simplificaciones, que no todo 10 privado es mercantil, asi como no todo 10 público es estatal. Con base en 10 anterior, proponemos una definición restrictiva de 10 que significa para nuestro propósito el ámbito de la sociedad civil que queremos destacar: es en el ámbito de 10 privado donde surgen 10s intereses sociales (no familiares) producto de las múltiples formas de organización económica, intereses sociales cuya tendencia innata es la de agruparse por afinidades, de organizarse de variadas maneras y, como resultado natural de tal agrupación de intereses, de reivindicar, demandar, negociar como intereses colectivos en conflicto. Esta dinámica privada tiene que ser independiente del poder del Estado y no estar vinculada directamente a la producción mercantil. Es importante agreG. El problema del consenso, que alimenta la legitimidad del Estado, tiene que ver con esto del bzten gobierno, que hemos definido como una situación particular en que un gobierno democrático reciente, necesita ratificar permanentemente su condición legitima, para que la crisis de la política no traiga consigo el descrédito de la democracia. Y la única manera hoy dia de ganar legitimidad cotidianamente es cumpliendo las metas propuestas, racionalizando 10s recursos disponibles, resolviendo cuestiones sociales, etc. Véase TORRES-WAS, E. (1993). ((La democracia y la metáfora del buen gobierno),, Polémica, núm. 17, San José. La eobernabilidad centroamericana en 10s noventa Papers 49, 1996 25 gar que 10 contrario de colectivo en este caso no es 10 individual, sino 10 que no tiene sentido de comunidad. Se trata de trascender el fuero privado individual y convertir 10s intereses sociales privados organizados en intereses colectivos públicos. Así y solo así, se vuelven politicos, 10 que está en el interés del orden democrático. El movimiento de lo individual privado a 10 colectivo público, esencia y expresión de la participación popular, es un resultado complejo de las relaciones entre el Estado y su ~eculiar naturaleza histórica y la correspondiente de la sociedad civil. Cuando esa sociedad es democrática, el poder estatal no s610 estimula y garantiza sino que también responde en su actuación a las múltiles determinaciones que fluyen de la sociedad civil. El desarrollo económico probablemente camina más rápido si esta articulación funciona así y son varias las maneras como esto se produce. También debemos referirnos a otra dimensión fáctica y conceptual, la distinción de 10 que se llama sociedadpolitica, cuya expresión primaria, dinámica, la constituye la existencia de partidos politicos y un espacio estable para su competencia, que realizan como es bien sabido funciones de intermediación y representación entre la sociedad civil y el Estado. Su extraordinaria importancia reside en que la modalidad partido politico, que es una forma de organización de 10s múltiples intereses privados (en sentido lato), representa de manera unitaria esa multiplicidad en el espacio público. El partido modern0 organiza la diversidad social y la unifica en la representación política, sirviendo como forma orgánica de mediación, y, además, como recurso del orden y la integración de la sociedad. Pero la participación popular no se agota en la participación partidariopolítica, aunque es su forma conspicua. Desde la sociedad civil se pueden agrupar 10s intereses privados organizados en sindicatos, cámaras patronales, asociaciones culturales, deportivas, barriales, de género, raza o religión, etc. Desde el ámbito de 10 privado, las organizaciones sociales, sus intereses y reivindicaciones, necesitan alcanzar una especificidad política para que puedan tener eficacia y éxito, y esa es~ecificidad se logra cuando se manifiestan en 10s espacios públicos. La dimensión pública es condición de ejcacia politica, sobre todo si su referentejnal es elEstado. En resumen, la organización de 10s intereses privados es requisito para que éstos superen tal condición, porque al volverse colectivos pueden alcanzar expresión ~Ública, transformarse. Esta es la otra dimensión de la participación popular. En una democracia no s610 10s partidos politicos pueden hacer política; deben hacerla las organizaciones sociales, a su manera, y de hecho la hacen cuando influyen, determinan, condicionan las políticas estatales. En el tema de la gobernabilidad democrática, en consecuencia, no todo depende de la eficiencia del Estado para responder, ni de 10s mecanismos para legitimarse, sino tarnbién de la manera como la sociedad civil organiza sus intereses articulare es, como es capaz de dotarlos de sentido de comunidad y como 10s traslada con eficiencia, a través de 10s partidos y las organizaciones sociales, a 10s niveles públicos y políticos. Sin partidospoliticos la democracia no