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Anàlisi 35, 2007 137-152 En torno al Periodismo especializado. Consensos y disensos conceptuales María Dolores Meneses Fernández Universidad de la Laguna, Tenerife Facultad de Ciencias de la Información [email protected] Resumen Mientras el Periodismo especializado gana terreno en la oferta periodística en España, los estudios sobre su consistencia teórica muestran falta de consenso sobre qué se entiende por tal, cuáles son características y qué lo diferencia de otros periodismos. En medio de esta paradoja, se afianza considerar el periodismo especializado una manera de producir textos periodísticos con unos rasgos determinados, con el ámbito temático como eje fundamental frente al geográfico, al demográfico, al mediático y al metodológico. Prevalece la tematización del acontecer, aunque lo territorial y el público actúan como moduladores del qué informativo. La autora expone en este trabajo cómo la coherencia, la correspondencia y la pertinencia de los textos periodísticos especializados, y el tratamiento en profundidad, hallan en las nociones de texto autosuficiente e intertexto una estrategia de aplicación en la investigación y en la praxis periodística. Palabras clave: Periodismo especializado, periodismo temático, texto autosuficiente, intertexto. Abstract. Around the Specialized Journalism. Conceptual consents and dissents As Specialized Journalism gain ground in the Spanish journalistic offer, studies about its theoretic consistency show a lack of agreement on the contents, characteristics and differences with other journalisms. In the middle of this paradox be sure the concept of specialized journalism as a way to produce journalistic texts with determined features, and thematic environment as a main axe to face geographic, demographic, media and methodologist ones (research journalism, of accuracy). Over rules events ideas, though land and public acts modulating the informative what. Coherence, correspondence and opportunity of specialized journalistic texts are exposed by the author, and with a deep treatment find in the auto sufficient intertext an application strategy for the research and journalistic praxis. Key words: Specialized Journalism, subject, auto sufficient text, intertext.
Sumario 1. Panorámica En España, el Periodismo especializado se ha caracterizado en los últimos tres decenios por su importancia, versatilidad y perspectivas académicas y profesionales; el proceso de afianzamiento que ha experimentado lo ha convertido en un ámbito sugerente para la indagación docente e investigadora y la innovación profesional. La trayectoria en las facultades y su afianzamiento en la industria periodística imprimen gran interés a la tarea de observarlo, entenderlo e insertarlo en la Teoría e Historia del Periodismo y en la esfera superior de la Teoría General de la Información. Así, la dinámica experimentada por el Periodismo especializado durante el último tercio del siglo XX y los inicios del XXI revela que estamos ante una disciplina académica imbricada con la vertiente profesional, ya que en su objeto de estudio se incluye una parte de los mensajes periodísticos publicados por los medios. Se investiga su estatus epistémico y teórico normativo, y su lugar en la comunicación social, en la que se inscriben los actos comunicativos del Periodismo. 2. Tendencias teóricas y proyección académica Autores como J. Fernández del Moral, H. Borrat, C. Moreno, C. Herrero y C. Pérez Curiel, entre otros, consideran el Periodismo especializado un paradigma alternativo. Como disciplina académica, desarrolla el corpus teórico que facilita al profesional los conocimientos aplicables a las áreas informativas caracterizadas por los contenidos y las fuentes informativas. El Periodismo especializado se ocupa así de proponer modelos comunicativos que hagan de las especialidades del saber o actividades profesionales materia periodística, susceptible de codificación en mensajes universales, además de establecerse como vía de comunicación interdisciplinaria1. Por lo tanto, en el Periodismo especializado confluyen tres dinámicas que bullen haciendo de él un territorio de conocimiento sugestivo: la investigación teórica normativa (girada hacia la disciplina Información Periodística Especializada, como la denomina la cátedra correspondiente de la Facultad de 1. Panorámica 2. Tendencias teóricas y proyección académica 3. Nomenclatura para un fenómeno comunicativo 4. Enfocando la Comunicación Periodística Especializada 5. Un ejemplo periodístico 6. A modo de corolario 7. Bibliografía 138 Anàlisi 35, 2007 María Dolores Meneses Fernández 1. Fernández del Moral, J. (2004). «El periodismo especializado: un modelo sistémico para la difusión del conocimiento». En: Fernández del Moral, J. (coord.). Periodismo especializado. Barcelona: Ariel, p. 24.
Ciencias de la Información de la UCM), la investigación empírica (girada hacia afuera, hacia los mensajes periodísticos, hacia cómo actúan los periodistas y cómo se estructuran los medios de comunicación) y la investigación en la matriz (girada hacia la Teoría Periodística, la Teoría General de la Información y la Teoría de la Comunicación). Revisar la investigación sobre Periodismo en España, en particular la centrada en el Periodismo especializado, nos revela que el estadio de la reflexión teórica sobre esta materia no anda a la zaga de los logros de investigadores de otros países. Para acercarnos a su evolución es factible considerar los «matices de cultura profesional que diferencian el ejercicio periodístico en diversos países y en diversas áreas», plasmados en la «cultura del consumo» en EE.UU. y la «cultura solidaria» en Europa2; cultura solidaria también presente en iniciativas iberoamericanas en periodismo especializado. La mirada histórica de la disciplina nos remite a Europa, EE.UU.3e Iberoamérica para establecer una referencia orientadora. En esos países existen instituciones cuya razón de ser es, en unos casos, formar a estudiantes en Periodismo especializado con una clara orientación profesionalista, y, en otros, proporcionar un marco corporativo nacional y supranacional a los periodistas especializados. En España, además de darse estas dos vertientes, la disciplina es objeto de reflexión teórica y de atención académica creciente, reflejada en optatividad e itinerarios temáticos variados. La formación universitaria, la investigación teórica y empírica, y la profesionalización del periodista en áreas temáticas dibujan una tríada estimulante tanto por lo que ha permitido avanzar, como por la expansión de la disciplina y de la oferta informativa. Las complicaciones surgen por la distancia entre teoría y praxis, no exclusiva del Periodismo, y por el estatus teórico de la disciplina, con interrogantes irresueltos, como reconocen autores de referencia. Observando la Teoría General de la Información (analizadora sémica, procesual y ecológica de la información periodística, también en publicidad, marketing o relaciones públicas) y la Teoría de la Comunicación (gran sistema de sistemas, estructura de estructuras), se comprueba que la Teoría de la Comunicación Periodística Especializada no se ha desplegado plenamente; es un objetivo pendiente porque en la docencia, la investigación y la profesión se requieren modelos explicativos del periodismo especializado, aplicables en esos tres ámbitos inmersos en una sociedad compleja. La Comunicación Periodística Especializada (CPE) como disciplina-mapa en un nivel orgánico En torno al Periodismo especializado. Consensos y disensos conceptuales Anàlisi 35, 2007 139 2. Casasús, J.M. (2001). «Los periodistas y el Defensor de los Lectores». En: López García, X. (dir.). Jornadas sobre Tendencias en el Periodismo. Madrid: Montecorvo, p. 98. 3. Quesada Pérez, M. (1993). La especialización en la prensa diaria. Barcelona. Resumen del trabajo original de investigación para optar a la Cátedra de Periodismo Especializado, Universidad Pompeu Fabra (inédito), repasa la escuela norteamericana, cuyos estudios de metodología periodística se inician hacia 1949; sus autores diferencian en 1957 la práctica del periodismo especializado de la del periodismo generalista (p. 51-57).
inferior —tomando la expresión ilustrativa con la que Á. Benito y F. Valbuena4 se refieren a la Teoría General de la Información5— tiene por objeto profundizar en el corpus teórico-práctico de la disciplina y proponer estrategias para su aplicación en la investigación empírica y en la profesión. 3. Nomenclatura para un fenómeno comunicativo Conviene detenerse en la cuestión terminológica. La universidad española muestra cómo junto con la denominación que identifica la materia troncal en los planes de estudios —Periodismo especializado— topamos con la variada nomenclatura utilizada por los autores. El caso más expresivo es el cambio a la denominación Información Periodística Especializada, para luego retornar a Periodismo especializado en las directrices generales propias de 1991, que es simultaneada en la bibliografía con Comunicación Periodística Especializada y Especialización Periodística. Mientras el término pionero Periodismo especializado había surgido observando la profesión, los posteriores Información y Comunicación Periodística Especializada derivaban de las corrientes teóricas dominantes en las universidades Complutense de Madrid y Autònoma de Barcelona. Tampoco satisfacen estas denominaciones a todos los investigadores; por eso los profesores de Periodismo especializado propusieron cambiarla a Comunicación periodística de los contenidos especializados, en el VI Encuentro del Instituto de Estudios de Comunicación Especializada celebrado en 2004. El matiz «contenidos especializados» es clave, en cuanto sean definidos y caracterizados. Junto con las discrepancias nominativas, otros términos dificultan el entendimiento intradisciplinar, sobre todo a los investigadores noveles y a los estudiantes de Periodismo: periodismo, periodista, informador, autor de relatos informativos, acontecimiento de actualidad, noticia, información, hecho noticioso, hecho noticiable, interacción noticiable. Esta disparidad no refleja un simple vaivén terminológico, sino que encierra herencias teóricas y concepciones nuevas —que son Historia del Periodismo—, modos de concebir y enseñar la disciplina, su objeto de investigación y campo de estudio6, y la profesión. 140 Anàlisi 35, 2007 María Dolores Meneses Fernández 4. Benito, Á. (1997). «La Teoría General de la Información, una ciencia matriz». Cuadernos de Información y Comunicación, 3. Madrid: UCM, p. 13-24. Valbuena, F. (1997). «El lugar de la Teoría General de la Información en el plan de Estudios». Cuaderno de Información y Comunicación, 3. Madrid: UCM, p. 25. 5. Martínez Albertos, J. L. (1992). Curso general de redacción periodística. Lenguaje, estilos y géneros periodísticos en prensa, radio, televisión y cine. Madrid: Paraninfo, apoyándose en Á. Benito (1982), disecciona el conjunto infocomunicacional: Teoría General de la Información, centrada en el proceso informativo previo a la situación comunicacional, Teoría de la Comunicación, dedicada a estudiar la situación de la comunicación personal y colectiva, y Sociología de la Comunicación, ocupada de las implicaciones sociológicas del proceso informativo (p. 112-116). 6. Rodrigo Alsina, M. (2001). Teorías de la Comunicación. Ámbitos, métodos y perspectivas. Bellaterra: Aldea Global, diferencia entre campo de estudio, con su objeto de estudio deli-
El disenso terminológico de una disciplina puede apuntar tensiones epistemológicas internas e innovaciones teoréticas; y el consenso refleja su grado de madurez, lo que con probabilidad dependa de las investigaciones desarrolladas en su seno. Las contrariedades terminológicas están generalizadas en casi todas las ciencias; no podría ser de otro modo en una disciplina dinámica y viva. La paradoja surge en que una ciencia avanza utilizando la nomenclatura que se sustenta como constructo; con ella se expresa la reflexión lógica de la que surge y evoluciona. En Periodismo, el reto está en proyectar los avances disciplinares continuistas y rupturistas (por ejemplo, nuevos paradigmas) en la práctica docente, investigadora y profesional. Siguiendo a J.L. Gómez Mompart7: Mentre no vingueu amb unes tècniques que substitueixin i millorin les altres, el vostre discurs serà una crítica molt noble però insuficient. […] Per tant, el repte és aquest. Us esteu carregant totes les manualitats aquestes, però ara per ara hi ha molt pocs manuals seriosos de la gent que fa aquesta crítica. […] a banda de fer magnífiques intervencions i algunes recerques no només vàlides sinó molt aprofitables, no ho transformeu tot en propostes de manual útils. La terminología se convierte en un pilar afianzador o, por el contrario, en el talón de Aquiles de una disciplina, puesto que de ella depende que se dé una metacomunicación exitosa entre los investigadores, en especial entre los recién iniciados. No en vano la nomenclatura y la tarea teorizadora refieren, en palabras de H. Borrat8, «los conceptos, las categorías y los modelos para desplegarse como un conjunto de proposiciones lógicamente interrelacionadas, capaces de explicar los fenómenos estudiados». La necesidad de mirar la historia de la teoría periodística para cohesionar la terminología es enfatizada por J.M. Casasús9, con una llamada de atención para que el investigador no parta de ceros falsos en los estudios más recientes. La falta de acuerdo entre los investigadores y la acuñación aislada de términos da lugar a publicaciones, además de numerosas y dispersas, con opacidad teórica y redefiniciones aleatorias. La nomenclatura y las conceptualizaciones están condicionadas en el Periodismo especializado por propuestas no refutatorias, yuxtapuestas, que dificultan afianzar el andamiaje disciplinar. La disciplina tampoco escapa a las reincidencias y revisiones bibliográficas sobre las que alertan algunos autoEn torno al Periodismo especializado. Consensos y disensos conceptuales Anàlisi 35, 2007 141 mitado —por ejemplo los mensajes periodísticos del segmento comunicativo observado por la CPE—, y campo de investigación, con sus ámbitos disciplinares y objeto de estudio complejo —la comunicación social, por ejemplo, inabarcable por una sola disciplina—, p. 134136, 146. 7. J. L. Gómez Mompart en VV.AA. (2000). Universitat i periodisme. Actes de les jornades sobre continguts acadèmics i docència a la llicenciatura de Periodisme. Bellaterra: Servei de Publicacions UAB, Col·lecció Documents, p. 111. 8. Borrat, H. (1993). «Hacia una teoría de la especialización periodística». Anàlisi. Quaderns de Comunicació i Cultura, 15, UAB, p. 80. 9. Casasús, J. M.; Núñez Ladevéze, L. (1991). Estilo y géneros periodísticos. Barcelona: Ariel, p. 58.
res10; J.M. Casasús11 advertía hace quince años de los peligros terminológicos que acechan a toda ciencia, incluidas las de la Comunicación: La ciencia es, también, una acumulación de conocimientos que debe evitar el error, tan frecuente en ciencias de la comunicación, de partir siempre de cero y de poner nombre a nuevos a fenómenos ya descritos por otros autores, con otras denominaciones, o de proponer definiciones ya formuladas por la doctrina anterior en la misma materia o en materias afines. […] nos encontramos con conceptos que cada autor define desde su perspectiva sin atender a la teoría contemporánea o anterior. 4. Enfocando la Comunicación Periodística Especializada H. Borrat12 ordena la CPE respecto a la Comunicación Periodística; a los periodistas especializados respecto a los generalistas, y los medios de información general, selectiva y especializada. Radiografía las redacciones de los medios, los tipos de periodistas, su formación y métodos de trabajo para acercarse a la narración periodística especializada. Los periodistas alfa, beta y gamma conforman una tipología con encaje diverso en las redacciones, autores de una producción periodística versátil supeditada a cada circunstancia informativa y a su formación. En ese panorama, el periodista especializado produce unos textos especializados con los rasgos establecidos por H. Borrat y otros generalistas, en secciones tradicionales o en áreas informativas según las define M. de Fontcuberta, de medios de información general y selectiva, y en gabinetes de comunicación. La producción de textos periodísticos especializados no es ajena al debate en torno a si la especialidad en periodismo alude a los contenidos (el qué informativo, la temática), al ámbito geográfico (lo local, regional, nacional, supranacional, internacional), a las audiencias (mujeres, hombres, niños, jóvenes, adolescentes, adultos, jubilados), a los medios de comunicación (medios impresos, televisivos, radiofónicos, digitales, agencias, gabinetes) o al método de trabajo (periodismo de investigación, periodismo de precisión, periodismo de/en la fuente). Sobre la especialización mediática, M. Cebrián13 admite que 142 Anàlisi 35, 2007 María Dolores Meneses Fernández 10. Sánchez Martínez, M. (1995). «Concepciones del Periodismo Especializado». Comunicación y Estudios Universitarios. Revista de Ciències de la Informació, 5, Valencia: UCH-CEU, p. 135-151; Valbuena, F. (1996). «La presión de la vida cotidiana sobre el concepto de información periodística». Cuadernos de Información y Comunicación, 2. Madrid: UCM; Rodrigo, M. (2001), op. cit., p. 18-19, 38-44. 11. Casasús, J. M.; Núñez, L. (1991), op. cit., p. 82. 12. Borrat, H. (1993), op. cit.; Borrat, H. (2000). «Narración y análisis de la historia inmediata social, política, económica o cultural desde las ciencias sociales». En: VV.AA. Universitat i periodisme. Actes de les jornades sobre continguts acadèmics i docència a la llicenciatura de Periodisme. Bellaterra: Servei de Publicacions UAB, Col·lecció Documents, p. 137-148; De Fontcuberta, M., Borrat, H. (2006), Periódicos: sistemas complejos, narradores en interacción. Buenos Aires: La Crujía. 13. Cebrián Herreros, M. (2004). «Los medios audiovisuales y la especialización». En: Bello Janeiro, D.; López García, X. (coords.). La divulgación del conocimiento en la sociedad de la información, Santiago de Compostela: Xunta de Galicia, p. 243-260.
los medios audiovisuales exigen la compenetración de dos experticias: la de los contenidos y la del lenguaje audiovisual y multimedia. Cuestión también irresuelta es si el género y los objetivos influyen en la consideración de un texto periodístico como especializado. J. Gallego14 reconoce que: el problema es definir qué entendemos por periodismo especializado, cuáles son sus características y de qué manera se imbrica con el resto del periodismo no especializado. Y esta definición, aunque pudiera resultar sencilla, no lo es en absoluto. Aunque desde hace más de veinticinco años existe una disciplina académica denominada Periodismo Especializado, no hay consenso respecto a los postulados teóricos que lo definen, ni un cuerpo teórico unificado que lo avale, sino diferentes aportaciones, a veces contradictorias entre sí. M. de Fontcuberta y H. Borrat15 conciben el periodismo especializado en función del indiscutible eje temático: al tratamiento en profundidad en los medios de comunicación de un determinado campo de conocimiento. Nos referimos, pues, al periodismo político, económico, cultural, deportivo, etc. El concepto de periodismo especializado tiene un referente temático [la geografía, la segmentación demográfica, los medios especializan] Son, eso sí, componentes complementarios y fundamentales de la auténtica razón de ser de la especialización: el ámbito temático. Las consideraciones según otros criterios que el temático no han hecho más que causar confusiones, reflejadas en la docencia, la investigación y la profesión. Compartimos la concepción de estos autores porque al hablar de periodismo de investigación, de precisión, para adolescentes o adultos, de información local o internacional, el tratamiento especializado de la información requiere dominio del tema. Por tanto, parece contradictoria la reticencia a distinguir entre el periodismo generalista y el especializado, por no restar calidad o rigor al primero, ya que son diferenciados por teóricos, por responsables de las empresas informativas y por periodistas. M. Quesada16 diferencia a ambos tipos de periodistas por razones de metodología de trabajo, de relación con las fuentes, de formación, de actitud ante la información y de objetivos profesionales. Otra muestra es la función de las declaraciones en las informaciones generalistas y en las especializadas17. A estos argumentos podría asociarse la idea de que ambos productos periodísticos responden a valores empresariales distintos. En torno al Periodismo especializado. Consensos y disensos conceptuales Anàlisi 35, 2007 143 14. Gallego Ayala, J. (2003). «Información de sociedad. Del suceso a la calidad de vida». Materials 136, Bellaterra: Servei de Publicacions UAB, p. 19. 15. De Fontcuberta, M.; Borrat, H. (2006), op. cit.. p. 77-86, 220. 16. Quesada, M. (1993), op. cit.; Quesada, M. (1998). Periodismo especializado. Madrid: EIUNSA, p. 39-43. 17. Bezunartea, O. (1998). «Uso y abuso de declaraciones: el vicio de la prensa». Zer Revista de Estudios de Comunicación, 5, UPV, p. 225-245.
Una teoría de la CPE establecería qué es tal proceso y qué actuaciones se ajustan a él, en la investigación empírica y en la profesión. H. Borrat18 distingue la vía de la teoría normativa que, prescindiendo de los datos empíricos (los textos periodísticos), «marca las reglas del «debe ser» de la especialización periodística y diseña los modelos» que orientan la producción de información; y la vía empírica, que lleva al investigador a analizar las narraciones periodísticas difundidas en los medios y «parte de la hipótesis de que es posible descubrir, en la inmensidad de textos periodísticos publicados, algunos cualitativamente diferentes de la mayoría» y establecer, por inducción, «las notas definitorias de esa diferenciación». Distinguir ambos caminos para caracterizar la CPE implica admitir que universidad y profesión se dan la espalda, dado que si hubiese una correa de transmisión no surgirían diferencias notables entre ambas salvo, quizá, al innovar. Tras más de treinta y cinco años formando a licenciados y a doctores en Ciencias de la Información y Periodismo, siguen coexistiendo periodistas alfa, beta y gamma, cuando deberían haberse reducido al segundo tipo: periodistas profesionales con formación universitaria en ciencias sociales adquirida en la Facultad de Ciencias de la Información/Comunicación. Pero el destino profesional está sobre todo en empresas privadas que se reservan el derecho de contratar a quienes estimen oportuno según criterios no necesariamente facultativos. Los locus idóneos donde buscar el consenso conceptual y terminológico son la investigación, los congresos y publicaciones científicas, los foros potentados en España por los docentes e investigadores que trabajan en la CPE para desplegar una teoría centrada en el ámbito temático, el tratamiento en profundidad del qué informativo y el periodismo especializado como «una manera de producir textos periodísticos caracterizada por 1) la coherencia interna de los textos, 2) la correspondencia de sus afirmaciones con la realidad y 3) la pertinencia entre el contenido periodístico y el campo del conocimiento al que pertenece con conceptos, categorías y modelos de análisis operando al margen del tipo de texto y lenguaje, del periódico y su periodicidad, y de la audiencia19. Conocer y aplicar recursos teóricos y metodológicos específicos para informar de la historia inmediata con coherencia, correspondencia y pertinencia, significa que el periodista domina los contenidos y la metodología de la rama del conocimiento o de la actividad que convierte en su campo informativo, lo que le permite tratarlas con profundidad e interés periodístico. A esta formación complementaria a la comunicológica se suma que el periodismo especializado requiere investigación científica —método científico dice Gómez Mompart para el periodismo de calidad— no policíaca, matiza Borrat20. 144 Anàlisi 35, 2007 María Dolores Meneses Fernández 18. Borrat, H. (1993), op. cit., p. 82-83. 19. Borrat, H. (1993), op. cit.; Borrat, H. (2000), op. cit.; de Fontcuberta, M., Borrat, H. (2006), op. cit. 20. Gómez Mompart, J. L. (2004). «Complexitat social i qualitat informativa; cap a un periodisme “glocal”». En: Moreno Castro, C.; Gómez Mompart, J. L.; Gómez Font, X. (eds.). Periodismo de complejidad: Ciencia, Tecnología y Sociedad. Quaderns de Filologia de la Universitat de València, Volum. II, p. 15-17, 20; de Fontcuberta, M., Borrat, H (2006), op. cit., p. 221.
Las áreas de información periodística Sociedad, Política, Economía y Cultura han experimentado adecuaciones a la sociedad de complejidad, introduciendo los vectores globalidad, glocalidad, inter-, multiy pluriculturalidad, con la consecuente adecuación de sus contenidos respectivos. Uno de los efectos de esa adecuación es el afianzamiento de áreas y modos de informar que han adquirido identidad propia en los medios, en los planes de estudios y en la investigación (desde el periodismo científico-tecnológico o de innovación hasta el periodismo participativo). Esta evolución hace posible que un sector complejo como el de la comunicación produzca una gama de textos periodísticos entre la simple declaración y la profundización. La «falta de normas profesionales»21 y la dificultad teórico-normativa de acordar una definición, unos conceptos, categorías y modelos para desplegar la investigación empírica, podría causar desencuentros en la ordenación y consistencia de las líneas de investigación. Además, en esta situación se echan en falta pautas de cómo aplicar, en un proceso periodístico concreto, la manera de producir textos con coherencia interna, correspondencia de las afirmaciones con la realidad y pertinencia de los conceptos y metodología. Paradójicamente, el análisis de contenidos permite identificar esos rasgos, aun desconociéndose el proceso seguido por el periodista. La formación complementaria a la comunicológica protagoniza otro debate académico abierto. Las universidades españolas han articulado ofertas formativas en el marco de las directrices generales propias de Periodismo y en títulos propios. Las demandas profesionales de sociedades cambiantes es otro factor decisivo. La incorporación en la preparación del periodista de contenidos formativos de campos del saber y actividades con interés periodístico es una vía óptima para proporcionarle una formación generalista e introducirle en las áreas temáticas de su preferencia. La flexibilidad formativa debe estar atenta a los asuntos hegemónicos, emergentes y transitorios de la sociedad, a las contingencias de la praxis profesional y a las disciplinas periodísticas nucleares que dan la clave para comprender la sociedad actual, mediante los contenidos hermenéuticos y metodológicos. Especialistas en disciplinas que son fuente de noticias demandan que los periodistas tengan estudios en sus ramas de conocimiento para que informen con rigurosidad. Ésta es una petición más corporativista que razonable. Preguntémonos cuántos planes de estudio de ciencias aplicadas, naturales, biomédicas y humanas incluyen Sociología de la Ciencia y la Tecnología, y contenidos sobre los medios de comunicación, a todos concernientes. J. Gallego22 dice acertadamente: No es viable la propuesta de que debe cursar otra licenciatura específica relacionada con el tema objeto de su especialidad, por razones obvias: no se puede pretender que una joven estudiante pase diez o quince años estudiando varias carreras universitarias para poder convertirse en una periodista especializada. En torno al Periodismo especializado. Consensos y disensos conceptuales Anàlisi 35, 2007 145 21. Borrat, H. (1993), op. cit., p. 80. 22. Gallego, J. (2003), op. cit., p. 24.
QUESADA PÉREZ, M. (1993). La especialización en la prensa diaria. Resumen del trabajo original de investigación para optar a la Cátedra de Periodismo Especializado, Universidad Pompeu Fabra (inédito). — (1998). Periodismo especializado. Madrid: EIUNSA. RODRIGO ALSINA, M. (2001). Teorías de la Comunicación. Ámbitos, métodos y perspectivas. Bellaterra, Castellón de la Plana, Barcelona, Valencia: Aldea Global. SÁNCHEZ MARTÍNEZ, M. (1995). «Concepciones del Periodismo Especializado». Comunicación y Estudios Universitarios. Revista de Ciències de la Informació, 5, Valencia: UCH-CEU, p. 135-151. VALBUENA, F. (1996). «La presión de la vida cotidiana sobre el concepto de información periodística». Cuadernos de Información y Comunicación, 2. Madrid: UCM. — (1997). «El lugar de la Teoría General de la Información en el plan de Estudios». Cuaderno de Información y Comunicación, 3. Madrid: UCM, p. 25-35. Recursos hemerográficos en Internet http://www.abc.es/hemeroteca/historico-19-11-2004/Sociedad/descubiertos-en-cataluña-fosiles-de-nuestro-ultimo-antepasado-comun-con-los-simios_963511139858.html http://www.abc.es/hemeroteca/historico-18-11-2004/Sociedad/descubren-el-ancestro-del-hombre-y-de-los-grandes-monos-en-cataluña_963501514683.html http://www.elmundo.es/elmundo/2004/11/18/ciencia/1100806381.html http://www.lavozdeasturias.com/noticias/noticia.asp?pkid=165743 http://www.lavanguardia.es/premium/publica/publica?COMPID=51262800645&ID_P AGINA=22089&ID_FORMATO=9&PAGINACIO=1&SUBORDRE=3&TEXT= http://www.lavanguardia.es/cercadorgg/Cercador?p_tot=catalaunicus&p_collection=epaper&p_action=cercar&p_salta=0 http://news.bbc.co.uk/1/hi/sci/tech/4014351.stm http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4024000/4024177.stm http://www.telegraph.co.uk/news/main.jhtml?xml=/news/2004/11/19/wlink19.xml&sS heet=/news/2004/11/19/ixworld.html María Dolores Meneses Fernández es profesora de Periodismo en la Universidad de La Laguna. Autora y coautora de diversas publicaciones de Periodismo e Historia, en la actualidad trabaja sobre Periodismo especializado y su relación con otras modalidades discursivas para la difusión del conocimiento especializado, y sobre metaperiodismo. 152 Anàlisi 35, 2007 María Dolores Meneses Fernández