Ressenyes
Abstract
Index de les obres ressenyades: Serafín BODELÓN, Literatura latina. Erudición y bibliografía en el siglo XX.
Full text
Faventia 1812, 1996 147-162 RESSENYES BODEL~N, Serafin Literatura latina. Erudición y bibliografia en el siglo xx Oviedo: Universidad de Oviedo. Servicio de Publicaciones, 1995. El Servicio de Publicaciones de la Universidad de Oviedo acaba de sacar a la luz un compendio bibliomco de 394 páginas confeccionado por Serafín Bodelón que, bajo el titulo Literatura latina. Erudición y bibliografia en el siglo xx, reúne abundante material bibliográfko de nuestro siglo y de las postrimerías del anterior. El criteri0 adoptado para la disposición de ese material en el repertori0 apunta, según declara el autor en la introducción, a un ccsistema ecléctico y mixton (p. 17) que pretende combinar simultáneamente (pero en realidad s610 10s yuxtapone) 10s factores cronológico y de genero (literario) en la medida en que el10 sea posible, habida cuenta, argumenta, del obstáculo que para ese fin supone la eclosión del cristianismo, ccque condujo a desdibujar un tanto 10s limites entre 10s tradicionales géneros literariosr (ib.). Lo cua1 no nos parece justificar, no obstante, algunas de las irregularidades que a menudo se verifican en la distribución de la información, sobre todo cuando Cstas conciernen a etapas previas a ese catalizador advenimiento, por bien que, la explícita confesión de su premisa en este respecto (ccno me interesa el cómo sino el que* [ib.]), 10 exime de parte de su responsabilidad, al margen de ser, eso si, enteramente significativa y de ponernos en guardia ante un trabajo donde el procesamiento de una cantidad ingente de información bibliográfica debiera ser, en principio, objeto de atención prioritaria. Por 10 que se refiere al comentari0 y valoración de la bibliografía presentada, anuncia Bodelón, también en las páginas introductorias, su propósito de inhibirse en 10 posible para ccdejar hablar a las pruebas~ (ib.), que no son otras, claro está, que las meras referencias bibliográficas, las cuales, como es bien sabido, resultan con frecuencia menos elocuentes de 10 que en principio pudiera parecer, y a menudo frustran las expectativas de quien a ellas acude falto de una orientación previa. Es justamente eso 10 que se espera de un compendio de estas características y, en consecuencia, una tal declaración de principios no puede por menos que desanimamos ya de entrada, sobre todo cuando Bodelón confiesa su entera confianza en las capacidades autodidactas del lector, por cuanto, a su entender, <<una ideal y correcta comprensión de las cuestiones literarias es asequible para cualquier estudioso e incluso para cualquier aficionado a las letras; basta con disponer de voluntad, tiempo y fuentesr (ib.). Ahora bien: para desplazarse entre elias tampoc0 está de más, nos parece, una correcta orientaci6n y una
148 Faventia 1812, 1996 Ressenyes valoración seria y rigurosa de la bibliografia que el autor, sin embargo, se resiste a ofrecernos. Si echamos un vistazo al indice, observamos en seguida cómo se corrobora en la práctica el cceclecticismo>> anunciado para la distribución del material bibliográfico. El libro se divide, en efecto, en seis capitulos lación y del error que contiene el indice (la consulta del apartado en cuestión nos aclara que en realidad se refiere a la época ciceroniana y no a la <<grecorromana>>) ignora 10s limites cronológicos propuestos inicialmente para recoger material sobre dos períodos distintos, al dltimo de 10s cuales, sin embargo, el autor ya dedica integramente que responden, aparentemente, a criterios un capitulo completo (el 11, titulado justabien puramente cronológicos (10s tres primente crÉpoca ciceronianan). Pero la incomeros), bien híbridos (10s tres dltimos, que anuncian una combinación de parámetros temporales y de género), cuyos titulos respectivos transcribimo: a continuación: <<I. Epoca arcaica,; (~11. Epoca ciceroniana,,; dII. Época augustean; <dv. Epica menor, (asi en el indice, por más que, en las páginas interiores, este epigrafe se amplia con el siguiente subtitulo: c<Otros géneros de Época Imperiab, que en la tabla de matenas aparece, no obstante, como si se tratara de un subcapitulo más); ctV. Novela y otros géneros en el declive,,. <<VI. La historia de Augusto a Adrianov. De entrada, tal distribución resulta no s610 metodológicamente incoherente, sino poc0 operativa en la práctica, por cuanto la ausencia de un criterio unívoco puede entorpecer notablemente la consulta del material presentado, al obligar al lector a andar a ciegas a través del laberint0 de sus páginas, ignorante del criterio que prima en cada caso y que, en consecuencia, ha de orientar su bdsqueda. Pero al margen de ello, 10 más grave es que, de hecho, el autor ni siquiera se atiene a 10s contenidos anunciados en 10s titulos respectivos, sino que dispone su material de manera inconsecuente, desorganizada y confusa. Asi, el hecho de que 10s epígrafes de 10s tres primeros capitulos aludan exclusivamente a sendos periodos históricos, no obsta para que, eventualmente, pueda superponerse a ese criterio otro de carácter genérico, de suerte que, por ejemplo, en el capitulo I (<<Epoca arcaica*) hallamos un apartado dedicado a la <<Bibliografia sobre erudición e historiografia en época arcaica y grecorromana de carácter generab, que, al margen de 10 anfibológico de su formuherencia resulta tanto mayor cuanto que, tras la consulta del apartado en cuestión, comprobamos que el autor ha incluido en ese punto bibliografia sobre, por ejemplo, Pompeyo Trogo o las Res Gestae de Augusto, que exceden con mucho 10s limites cronológicos de la vida de Cicerón. Tampoco se solapa precisamente la biografia del de Arpino con la de Lucilio, al que no obstante se reserva un apartado en el capitulo 11, delimitado por el nacimiento y la muerte de aquél. El error en este caso, creemos, consiste en haber utilizado la vida de Cicerón como criterio discriminatorio, cuando hubiera resultado más fácil y menos comprometido fijar 10s limites en 10s de la época republicana, que es 10 que de hecho parece llevar a la práctica el propio Bodelón, a tenor de apartados como el que acabamos de mencionar, titulado <<Bibliografia sobre Lucilio y la sátira en la República*. En esta misma linea, el capitulo I11 (dedicado en principio a la época augustea) incluye un apartado sobre la épica imperial de Augusto a Trajano, con 10 que se traspasa nuevamente la frontera anunciada en aras de una ordenación por géneros. Por 10 demás, cuando la aludida sustitución de criterios ocasiona desplazamientos temporales de determinados autores, Bodelón no tiene ni siquiera la delicadeza de ubicar el apartado en cuestión en el capitulo que por la cronologia correspondería al máximo representante del género abordado, de suerte que se producen despropósitos como el de no incluir las páginas dedicadas al género bucólico en el tercer capitulo ccÉpoca augustean, puesto que pertenecen a ese periodo las églogas de Virgilio, sino que se condena al de Mantua
Ressenyes Faventia 1812, 1996 149 a un segundo exilio en beneficio de otro cultivador del género, Calpurnio Sículo, que, 61 si, desarrolló su vida en época imperial post-augustea, sobre la que versa el cuarto. Puestos a desterrar, nos parecena más sensato haber concedido a Virgilio el derecho de permanecer en su propia época, sobre todo cuando en su caso el destierro implica la división de su producción entre dos capitulos distintos, de manera que el lector que busque información sobre la Eneida deberá acudir al número tres, en tanto que si le interesan las Bucólicas o bien las Geórgicas tendrá que dirigirse al capitulo siguiente. Ahora bien, si desea consultar material sobre el Appendix Vergiliana encontrará información por partida doble, ya que el capitulo N le dedica dos espacios diferentes: <<Bibliografia sobre poesia bucóiica. Virgilio y el Apendix, (asi en el indice) en las p. 25 1 y SS.; y c<Appendix (ahora sQ Vergilianan en las p. 271-272, apartado éste que, por 10 demás, parece haberse infiltrado clandestinamente en el cuerpo del libro, a juzgar por su ausencia de la tabla de materias, irregularidad ésta que, desgraciadamente, no es la única vez que sucede. La distribución del material se revela, en definitiva, caótica y arbitraria y hace sin duda honor a la premisa apuntada por el autor en el capitulo introductori~ (<<no me interesa el cómo sino el qué~). Si, por regla general, el descuido de 10s aspectos formales suele redundar en menoscabo de 10s contenidos, el10 resulta tanto más evidente tratándose de un repertorio de estas características, donde un procesamiento defectuoso de la información impide su cabal aprovechamiento. Cada uno de 10s seis capítulos del libro, que carecen de introducción (y ella se hace tanto mhs necesaria cuanto que la naturaleza aluvional de su contenido exige algún tip0 de justificación) se estructura, pues, en un conjunt0 de apartados y subapartados (cuyo esquema, por cierto, no suele evidenciarse ni en el índice, que 10s presenta todos en serie sin especificar la jerarquización interna, ni, a veces, en el cuerpo del texto, que a menudo no establece ningún tip0 de marca tipogrxica o numérica que 10 revele) fieles, por regla general, a un mismo guión tripartito, que incluye, en primer lugar, un catalogo de ediciones y traducciones; en segundo, un listado de estudios sobre la obra en cuestión; y, finalmente, un comentario sobre la bibliografia inventariada. En diversas ocasiones, no obstante, esa práctica se ignora, y así, por ejemplo, el apartado que lleva por titulo <<Bibliografia sobre erudición e historiografia en la época arcaica y ciceroniana de carácter general>> (p. 57), al que nos hemos referido antes, carece de comentario de la bibliografia, que, por otra parte, no aparece distribuida en 10s dos ítems habituales. Defectos de esta indole recurren en 10s apartados dedicados al poema De rosis nascentibus (que, sorprendentemente, merece uno para él sólo) (p. 271), al Appendix Vergiliana (ib.), a 10s Poetae Nouelli (272), al Nevio épico (29) por citar algunos. Los tres puntos en que, salvo las excepciones consignadas, se estructuran habitualmente 10s apartados, se ven incrementados, muy esporádicamente, con un breve capitulo introductori0 (10 encontramos, por ejemplo, en 10s apartados que dedica a Plauto (p. 33), a Terencio (p. 43), a las Metamorfosis de Ovidio (<<Ovidio: una épica mitolÓgica>>) (p. 190) de interés mls relativo. Suele remitir allí a grandes repertorios bibliográficos generales (entre ellos a 10s volúmenes publicados en L'Année Philologique <<desde el año 1914 a nuestros días>> (p. 34), consejo siempre saludable pero cuya reiteración bien podria excusarse, tanto mis cuanto que 10 que busca el especialista que acude a un compendio al estilo del que publica Bodelón es justamente verse aligerad0 de la penosa tarea de despojar sistemáticamente 10s volúmenes de esa obra ingente), si bien en otras ocasiones (en la que precede al apartado de las Metamo$osis, por ejemplo) se limita a comentar parte de la bibliografia, propósito que debiera relegarse a 10s apartados pertinentes para este tip0 de información (es decir, 10s que llevan por titulo el de c<Comentario>>). En cambio, en la introducción que abre el capitulo
150 Faventia 1812. 1996 Ressenyes <<Bibliografia del teatro y épica arcaicos>> Bodelón se detiene en una série de consideraciones de carácter general más propia de un manual para principiantes que para el especialista al que se presupone el conocimiento de las abreviaturas correspondientes a 10s titulos de las publicaciones especializadas (que nunca se dan completos) o de obras de referencia como el ~{Ausfstiegn (al que se refiere de ese modo sin mis). En ella esboza una panorámica de la literatura dramática latina en 10s siguientes términos. <<Pero dentro de la dramática latina hagamos una subdivisión entre la comedia y la tragedia. Por su parte la tragedia se denomina praetexta si es de tema y ambiente romano. Nevio fue su creador al innovar el campo de la tragedia utilizando argumentos romanos. (. . .) Asi pues distinguiremos entre palliata (temática y ambiente griego) y togata (de temática y ambiente romano). La atellana de carácter festivo posee unos personajes itálicos muy tipificados y argumento muy breve. El mimo también festivo con argumento muy simple y ambientación griega o romana. La palliata fue cultivada por Livio Andrónico, Nevio, Plauto, Terencio, Cecilio, Estacio (sic) y Turpi1io.n (p. 21-22), etc. Consideraciones de este estilo no son infrecuentes tarnpoco en el seno de 10s capitulos dedicados especificarnente al comentario del material bibliográfico, que, por 10 demás, se resienten por regla general tanto de un considerable asistematismo cuanto de una notable pobreza, asi por la escasez de obras comentadas como por la superficialidad de 10s comentarios aducidos. En ellos, las traducciones a nuestra lengua y 10s estudios debidos a plumas espaiiolas cobran a menudo claro protagonismo en detriment0 de obras de mayor interés para el estudio de 10s temas y autores en cuestión, de suerte que el lector tiene muchas veces la impresión de que la selección de las obras comentadas y la atención que se les dedica no responden necesariamente a un criteri0 de relevancia sino a la mayor o menor familiaridad del autor con respecto a ellas. Como consecuencia, obras de dudoso interés merecen muchas veces un generoso comentario en tanto que otras rnás significativas son ventiladas de un plumazo, entre ellas las ediciones criticas y 10s problemas de fijación del texto, que, no obstante su importancia, quedan relegados habitualmente a un plano más secundaria, cuando no son totalmente preferidos. Por otra parte, Bodelón se limita con frecuencia a listar apresuradamente, a manera de indice o tabla, 10s temas abordados por un libro, sin detallar mínimamente las propuestas o las conclusiones y sin valorar las aportaciones de esa obra a 10s estudio~ de la materia en cuestión. Por poner un ejemplo: su reseña a un libro de G.E. Duckorth (por Duckworth) que lleva por titulo The Nature of Roman Comedy, se reduce a las siguientes notas: <<dedica una página (7) a hablar sobre 10s versos fescenios [sic]; dedica la página ocho a tratar sobre el papel escénico de la Satura. Tres páginas (10-12) se dedican a la fábula Atellana, rnientras que las páginas 13-15 se dedican al Mimo y a su papeb (p. 21). En ese mismo sentido, el comentario a la introducción de la edición de Alemany al Adelphoe de Terencio parece transcribir meramente 10s epigrafes de 10s capitulos que contiene: <<Alemany (1947) ofrece el texto latino del Adelphoe con notas y una interesante introducción de una veintena de páginas, que muy bien podria fotocopiar el posible lector (! !) para poseer conocimiento de 10s puntos siguientes: Vida de Terencio, Obra de Terencio, Didascalias, Periocas y prólogos en Terencio, la Contarninatio, El arte del Adelphoe, Manuscritos y edicionesn (p. 50). Ciertos comentarios rayan verdaderamente 10s lindes del surrealisme: <<Entre 10s personajes que aparecen en la versión espaiiola (?) (SC. de Livio Andrónico) de L.A. de Cuenca están: Circe, Ciclope, la Musa, Laertes, Patroclo, Calipso, Atlante, Ulises, Saturno.. .>> (p. 27). Otros no dicen mucho a favor de la actualidad de la información que maneja: (refiriéndose a unas concordancias de Marcial): <<se trata del ingente
Ressenyes Faventia 1812, 1996 151 trabajo de Dulce Estefania (1979-1985), que espaiiol, aunque en lengua latina, al que dltiiba por el término "futurix" al final del fasmamente le han salido algunos pocos estuciculo no 5 en 1985, (p. 239). Para el estudiosos en su pais>> (p. 205), en tanto que al dio de las obras concretas de un autor, en segundo 10 califica de ccese gran espaiiol que ocasiones remite indistintamente, sin disfue Séneca>> (p. 313). Algdn que otro descriminar calidades ni proporcionar criterio liz no puede sino provocar una sonrisa, mas orientativo alguno, a cualquiera de las introno por el10 parece tolerable. Asi, Bodelón ducciones de las ediciones o traducciones asegura en la p. 161 que Mar (en realidad del texto. Así, por ejemplo, en la p. 43, Marg)-Harder publicaron en 1992 una edicomentando la bibliografia plautina: etpara ción critica de 10s Amores de Ovidio tcen obras concretas nada mejor que la propia Munich en la casa Verlag,, (p. 161). Sin introducción a cada una de las obras en la comentarios. edición correspondiente>>; en la 160, refiEn cuanto a la presentación del material riéndose a la ovidiana: ctY las corresponbibliográfico en el seno de cada apartado, dientes introducciones a cada una de las éste se divide, según apuntábamos arriba, ediciones y/o traducciones permitirá un y salvo las excepciones allí consignadas, marco adecuado a cada obra>>. La misma en dos bloques distintos, a saber, falta de rigor la encontramos en la p. 78, ccEdiciones y traducciones>>, por una parte, cuando Bodelón confiesa las fuentes que ha y ccEstudios>>, por otra. Es una lástima que despojado para obtener bibliografia sobre el primero de esos puntos no distinga casi César: ccEspecialmente he acudido a las nunca las ediciones críticas de las que no introduciones realizadas a las ediciones 10 son, que no discrimine a unas y otras de correspondientes de obras de César, y a edilas traducciones, y que no especifique la ciones críticas, como la de Mariner (1981), lengua de la versión para cada caso. Pero o ediciones escolares como la de Garcia al margen de ello, aquell0 de 10 que se Yebra (1984).. .>>. A todo el10 cabe añadir resienten más acusadamente 10s distintos la intermitente presencia en el seno de sus inventarios bibliográficos es de una destacomentarios de apreciaciones de carácter cada falta de rigor formal que se traduce en enteramente subjetivo que, puesto que nada carencias como las que trataremos de resalaportan sino que más bien lastran la fluidez tar a continuación. Frente al criterio que 61 del discurso, el autor bien podria haberse mismo adopta habitualmente para ofrecer ahorrado. Nos referimos a impresiones como las referencias (i.e.: Autor, Titulo, ciudad, ésta que aparece a propósito del De rerum año) y que por 10 demás coincide con la natura lucreciano: tepara muchos el poema practica más extendida, podemos encontrar lucreciano hoy posee un gran valor de actuaen este repertori0 alguna de las variantes lidad, al representar la combinación de cienque recoge la siguiente tipologia: a) titulo cia y literatura, ausencia que se lamenta en tcglosado>> (con o sin desplazamiento del este mundo actual de fantásticos progresos, nombre del autor). Por ejemplo, las refeque serian, sin duda, catalogados de rencias de las ediciones de Plauto se ofreccmagia,, si diéramos un salto hipotético en cen como sigue: aLa Edición critica de el tiempo hacia el pasado. ~Qué cantaria Ritschl, Leipzig, 1902; La edición teubneLucrecio si viviese hoy? (. . .) pero en nuesriana de Goetz-Schoell, Leipzig, 1904; La tro siglo, lastimosamente, poesia y ciencia Edición de la Budé de Ernout, A., Paris, no parecen tener mucho en comdn; es más, 1935, etc. (p. 34); ccKeller, O., Edic. de la parecen temas antagónicosr (p. 105). El10 Obra completa de Horacio con el comenpor no hablar de anacronismos como 10s tario de Acrón, Leipzig, 1902-1904>> cometidos al referirse a Lucano y a Séneca, (p. 163). b) Autor, ciudad, año (obviando a quienes pretende Bodelón paisanos suyos. el titulo). Asi, por ejemplo, en las referenAsi, dice del primero: cthe aquí un escritor cias de las ediciones de Terencio (p. 43-4):
152 Faventia 1812, 1996 Ressenyes ccpsichari, J., Paris, 1900; Tyrrel, R.Y., Oxford, 1902; Ashomore; S:G., Nueva York, 1908>>, etc. c) Titulo cortado con puntos suspensivos (aun cuando se trate de su primera aparición): Cortés, R., Teoria de la Sátira.. . Cáceres, 1980~ (p. 93); Grimal, P., <<Les éléments philosophiques dans l'idée de monarchie h Rome [chez Caton] h la fin de la République>>, en Aspects de la philosophie hellénistique. .., Genbve, 2631 aoht. Ginebra, 1985, 35.48, (p. 61). d) Titulo abreviado. Por ejemplo, en la p. 97, el De rerum natura lucreciano se cita en varias ocasiones como D.R.N. e) Titulo traducido de su lengua original. Asi ocurre con 10s de las ediciones y las traducciones de Salustio: ccBoissier, G., La Conjuración de Catilina, Paris, 1905; Jacobs-WinzKurfess. Catilina. Yugurta, Berlin, 1922; Emout, A., Catilina. Yugurta. Discursos. Cartas. Historias, París, 1941>>, etc. (p. 79). f) Inclusión del nombre de la colección o la editorial (frente a la práctica generalizada en este repertori0 de omitirlo): ceErnout, A., Cartas a César. Invectiva contra Cicerón, Budé, Paris, 1962~ (además, con titulo en español) (p. 80); ccGuillemin, A.M., Cornelius nepos. Oeuvres, Les Belles Lettres, París, 1961, (p. 88). Tampoco son uniformes otras convenciones adoptadas a la hora de dar las referencias: indicaciones del tipo ccpp.~, ceno>>, ecen>> (para 10s capitu10s de libros o articulos incluidos en otras obras) van y vienen con absoluta ligereza; las páginas que ocupa un capitulo o un estudio en el libro que 10 contiene pueden o no aparecer; la referencia de algunas obras se ofrece por duplicado.. . Por otra parte, no siempre se respeta el criteri0 alfabético que complementa al cronológico en la ordenación del material bibliográfico cuando se listan varias obras pertenecientes a un mismo año. Desgraciadamente, carencias formales de este tip0 no se circunscriben a 10s catálogos bibliográficos sino que se verifican recurrentemente a 10 largo y ancho de las páginas del libro: las incontables erratas, 10s errores de transcripción de términos latinos (ccatellana,, cepalliata* [p. 22]), la absoluta incoherencia en el manejo de 10s criterios tipográficos (mayúsculas/minÚsculas, cursiva, negrita.. .), la falta de adecuación entre las páginas y epigrafes del indice y 10s del contenido.. .; todas estas deficiencias, convertidas en auténtica plaga, unidas a las que hemos constatado a 10 largo de esta reseña, no pueden merecer ciertamente un veredicto muy halagüeño. Francisco Carbajo Universitat Autbnoma de Barcelona NUÑEZ GONZALEZ, Juan Maria El ciceronianismo en Espaiía Valladolid: Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Valladolid, 1993, 184 p. Varios años lleva el profesor Juan Maria Núñez en compañia de Cicerón: fue motivo de su tesis doctoral el tema Cicerón en el Renacimiento español (Valladolid, 1982 - inédita-) y durante el tiempo anterior a este Último trabajo ha publicado varios articulos en tomo al ciceronianismo en España. Esta constancia explica que el libro de Núñez resulte de lectura condensada. Los argumentos que desarrolla siempre van documentados con textos de primera mano, para que 10s personajes aludidos hablen con voz propia, en muchos casos recumendo a ediciones renacentistas (he aquí que la lupa del profesor Núñez puede detectar lugares criticos); pero las notas a pie de pagina le han servido para referir la opinión de otros entendidos y, en ocasiones, para entrar en deba-