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Los movimientos migratorios de retorno. Significación y perspectivas

Pascual de Sans, Àngels

Abstract

This study involves the analysis of migratory labour movements in Europe, and specially the "return". The case of Spain is considered of prime importance. Following a description of the recent history and various interpretations of such movements, the article concentrates on the study of the present situation and future perspectives. The key questions to be answered are: to what extent, and in what way, will the present changes in capitalist development strategies bring about changes in the role of both international and inter-regional immigration. Counling on the continuing existence of migrant labour, a study is made of the adjustments necessary in the present situation both in Spain and in the rest of Europe. Finally, the author examines the possible effects, at different levels, of return, and reaches the conclusion that such effects are (a) ambivalent and (b) less a result of return than of the actual original movement.

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Los movimientos migratorios de retorno. Signif icación y perspectivas* Angels Pascual de Sans Résumé/A bstract This study involves the analysis of migratory labour movements in Europe, and specially the "return". The case of Spain is considered of prime importance. Following a description of the recent history and various interpretations of such movements, the article concentrates on the study of the present situation and future perspectives. The key questions to be answered are: to what extent, and in what way, will the present changes in capitalist development strategies bring about changes in the role of both international and inter-regional immigration. Counling on the continuing existence of migrant labour, a study is made of the adjustments necessary in the present situation both in Spain and in the rest of Europe. Finally, the author examines the possible effects, at different levels, of return, and reaches the conclusion that such effects are (a) ambivalent and (b) less a result of return than of the actual original movement. Cet article étudie les mouvements migratoires des travailleurs en Europe et, notamment, ce qu'on appelle le mouvement de "retour", le cas espagnol y étant considéré comme essentiel. Aprgs avoir envisagé I'histoire récente de ces mouvements et les interprétations qu'ils ont soulevées on a étudié les circonstances du moment actuel ainsi que les pers- * Este articulo tiene su origen en trabajos anteriores, realizados en colaboración con Jordi CardeIús, y especialmente en #El retorno de migrantes españoles en el ámbito europea., Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Barcelona (Bellaterra), Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. 1982. pectives d'avenir. La question centrale est de savoir i que1 point et comment le contexte actuel de changement dans les stratégies du développement capitaliste ménera % une modification du rBle de l'immigration, soit celle en provenance de l'étranger, soit celle en provenance d'autres regions d'un meme état. Tout en soutenant la persistance de la mobilisation des travailleurs on envisage I'adaptation du phénom?ne aux cir- ., constances du moment actuel, autant en Europe qu'en Espagne. La deuxieme ~artie de I'article est consacré i I'étude des conséauences DOSsibles des mouvements de retour 2 des niveaux différents. On remarque finalement I'ambivalence de ces conséquences tout en soutenant en meme temps qu'elles ne sont pas dues au mouvement de retour autant qu'i la mobilisation elle-meme. Caracterización del retorno El concepto de retorno, aplicado a 10s movimientos migratorios de población, es uno de tantos conceptos utilizados de forma tan profusa como ambigua. No entraremos aquí en la problemática de su definición ni en la discusión de 10s presupuestos teóricos implícitos en el uso corriente del término, cuestiones tratadas ya extensamente en un articulo anterior1. Como punto de partida conviene sin embargo precisar que caracterizamos el retorno como un desplazamiento más dentro de un proceso migratorio complejo, teniendo en cuenta no obstante que, en nuestro contexto cultural, este tipo de desplazamiento se singulariza por las fuertes connotaciones ideológicas que lleva asociadas. En el proceso migratorio de 10s individuos el retorno aparece como una etapa, y no necesariamente ni la mayoría de las veces la última. Son muy frecuentes 10s casos de retorno seguido de reemigración, hasta el extremo de que en anteriores trabajos deciamos que se trataba de migración intermente (CARDELUS, PASCUAL, 1979). Para la migración exterior es frecuente incluso - que 10s retornos de cierta duración no sean más que la consecuencia de la imposibilidad de reemigrar, debido a la intervención de medidas restrictivas por parte de 10s paises europeos en un momento de este proceso de migración intermitente. ' ~Connotaciones ideológicas en el concepto de retorno de mig ran tes^. Papers, 20, Barcelona, Peninsula, 1983, pp. 61-71. A su vez definimos las modernas migraciones de trabajadores como fenómeno estructural y permanente en el desarrollo que tiene lugar en el espacio capitalista, fenómeno que consiste en el desplazamiento de la fuerza de trabajo en función de 10s intereses de la acumulación de capital. La fuerza de trabajo estaria sometida a una movilización generalizada -basta considerar las altas cifras de migración interior y exterior de España y también de otros paises europeos, asi como la diversificación del sentido de 10s desplazamientos-, en el marco de un amplio mercado de mano de obra, no homogéneo sino fraccionario, que desborda las fronteras de 10s Estados para convertirse progresivamente en un complejo mercado interestatal. Es en este contexto donde las migraciones no pueden ser entendidas como desplazamientos simples, sino que hemos de hablar de procesos migratorios, constituidos por una sucesión de traslados. Por último se puede decir que el análisis se centra básicamente en 10s desplazamientos de trabajadores por el hecho de que el retorno -igual que el conjunto de 10s movimientos migratorioses un hecho diferencial según clases sociales. Emigración y retorno de trabajores españoles en el ámbito europeo En la década de 10s sesenta y primeros años de la siguiente empieza a tomar amplitud el movimiento migratori0 de trabajadores españoles que regresan desde 10s paises europeos. Los componentes de este fenómeno son bastante complejos. El examen de las estadisticas sobre retorno2 y su comparación con las estadisticas de emigración ponen de relieve -aunque las series son aún bastante cortasun primer hecho importante: nos encontramos con unos movimientos de retorno de importancia cuantitativamente inferior al movimiento emigratori~, y observamos que existe un paralelismo entre las fluctuaciones de ambos flujos, de manera que a grandes rasgos el retorno sigue las oscilaciones de la emigración con un desfase de algunos años. A nivel europeo el retorno aparece en estos años como un aspecto de una política general de movilización, en el sentido de la integración de España en el mercado europeo de fuerza de trabajo. En este mercado 10s trabajadores españoles constituyen una mercancia particularmente móvil, como ocurre con 10s demás trabajadores extranjeros, con un exponente máximo que es el de 10s italianos. Esta fuerza de trabajo es utilizada durante estos años por el capital europeo, con una política muy concreta de rotación dentro de una misma nacionalidad y entre nacionalidades, rotación conse2 La complejidad que requiere la discusión de las diferentes informaciones estadísticas disponibles hace imposible su inclusión aquí. Pueden consultarse en el capitulo cuarto de la tesis de doctorado de la que deriva este articulo. guida gracias a la contratación temporal y demás dificultades para el asentamiento (vivienda, vulnerabilidad cívica y laboral, etc.) y que permite en todo momento la selección y el control. Alemania y Suiza son 10s ejemplos más notables de esta política. Durante estos años muchos análisis del fenómeno migratori0 han venido insistiendo en el papel que juegan 10s inmigrantes extranjeros no sólo como trabajadores que permiten un margen de explotación mayor a 10s empresarios -mayor facilidad de despido, aceptación de peores condiciones de trabajo, temporalidad o incluso trabajo negroy al conjunt0 del capital -presiÓn sobre 10s salarios, costes de reproducción reducidos (vivienda, sanidad, educación.. .)-, sino también en un aspecto más ligado al fenómeno del retorno. Nos referimos al papel permanente de la inmigración extranjera en la regulación coyuntural de las recesiones del desarrollo capitalista. Este papel se realizaria por medio de diferentes factores. Por un lado, la vulnerabilidad de 10s trabajadores extranjeros juega de manera particular en momentos de crisis; son 10s trabajadores más afectados por el hecho de su indefensión legal y también sindical, su alta proporción en trabajos no cualificados y, especialmente en algunos paises como Francia, su presencia concentrada en sectores en crisis. Pero, además de ser trabajadores especialmente afectados por 10s despidos, no inciden de la misma forma que 10s autóctonos sobre las cifras de paro, puesto que algunos de ellos saldrán del país y entre 10s que permanecen es frecuente el no declararse como trabajador en paro para evitar riesgos de expulsión al cabo de un tiempo. Asimismo, 10s trabajadores inmigrantes y sus familiares son débiles consumidores, con 10 cua1 la reducción del consumo si se produce paro o expulsión contribuye en su caso s610 débilmente a la agravación de la onda expansiva de la crisis por restricción de la demanda en periodo recesivo, a diferencia de 10 que ocurre con la reducción del consumo de otros grupos sociales (CASTELLS, 1975, pp. 17 y 18). En esta linea el retorno expresaria precisamente el resultado de este juego de utilización de 10s trabajadores extranjeros en un momento en que conviene su desaparición del mercado de trabajo de 10s paises que 10s empleaban. En una linea muy próxima a ésta, MEILLASSOUX (1975) plantea la interpretación de las migraciones de trabajadores como manifestación de una estrategia imperialista de transferencia de fuerza de trabajo desde el sector no capitalista hacia la economia capitalista, bajo la forma de 10 que se ha llamado éxodo rural y bajo la forma más actual de las migraciones temporeras y alternantes. Con las relaciones entre economias capitalistas y economias domésticas el imperialismo pone en juego 10s medios de reproducción de una fuerza de trabajo barata en provecho del capital (MEILLASSOUX, 1975, p. 145). Según el análisis de Meillassoux el desarrollo capitalista se haria contando sistemáticamente con la persistencia de unas zonas de emigración en las que se ha conservado integra o par- cialmente una agricultura de autosubsistencia y unas relaciones domésticas de producción. El retorno no seria entonces una eventualidad sino un momento necesari0 en la realización de la estrategia capitalista, en el continuo ir y venir de trabajores entre aquellas zonas y el mercado capitalista de mano de obra. En el lugar de origen transcurren 10s períodos de paro, de enfermedad, la vejez, y allí se mantienen 10s hijos y 10s familiares improductivos. En todos estos análisis se da un papel importante a la relación entre paro de extranjeros y retorno. A este respecto valdria la pena hacer algunas precisiones. En el retorno, igual que en cualquier desplazamiento, intervienen factores relativos a 10s dos extremos del proceso: la expulsión en una zona y la absorción en otra. Para 10s migrantes que queden en paro en el extranjero, o simplemente para 10s que vean reducidas sus posibilidades de renovación de contratos, ha quedado modificada la situación en un0 de 10s dos extremos: incluso se puede decir que 10 que era absorción se ha convertido en expulsión. Pero en cambio no se ha visto modificada en general -o 10 ha sido en sentido negativola situación que les llevó a emigrar en el punto de partida. Antes de regresar a este punto como zona de repliegue donde puede ser más fácil la subsistencia a nivel mínimo, es lógico que 10s trabajadores migrantes busquen un nuevo punto de asentamiento o intenten permanecer en el país de destino en situación de paro o de trabajo precari0 o negro. (Más adelante volveremos sobre esta cuestión.) Durante el período 1966-1967 fueron muchos 10s trabajadores que pasaron de un país europeo de inmigración a otro, e incluso hubo desplazamientos hacia otros continentes (Australia, por ejemplo), aunque es cierto que ahora las restricciones a la inmigración limitan las posibilidades en este sentido. Las interpretaciones del fenómeno migratori0 se apoyan en gran medida (no precisamente en el caso de Meillassoux) sobre el carácter de extranjeros de 10s inmigrantes como rasgo básico en el mecanisrno de su explotación diferencial por parte del capital. Sin negar la importancia que el estatuto de trabajador extranjero comporta (sujeción a la carta de residencia, a la carta de trabajo, limitación de derechos en cualquier terreno, incidencia de la xenofobia, etc.) como instrumento jurídic0 e ideológico suplementari0 en manos de la burguesía, parece que el peso dado a estas distinciones es excesivo. El interés que para el capital tiene el recurso a la mano de obra inmigrada no reside esencialmente en el rasgo de extranjero sino en el rasgo de exterior, ajeno, y de este carácter participan también 10s inmigrantes que proceden del interior de las propias fronteras. Lo que la aextranjeridad. añade es una cuestión de grado. Y más allá aún, 10 primordial es la movilización misma. No se podria comprender de otra manera la utilización de 10s trabajadores inmigrantes por parte del capital instalado en Madrid, en Euskadi o en Catalunya. Lamentablemente no disponemos de estadisticas que nos permitan observar la curva de retornos interiores y relacionarla con la de otros flujos migratorios, para conocer la incidencia de la actual coyuntura económica. Sabemos que se producen retornos, pero s610 disponemos de datos aproximativos y de ámbito muy reducido. Después de este periodo de utilización extensiva de la fuerza de trabajo inmigrada se inicia hacia el año 1973 una época -esbozada ya en 1966-1967, especialmente en Alemaniaen la cua1 10s paises europeos de mayor inrnigración ponen en acción con rigor las medidas previstas de control de la entrada y permanencia de 10s trabajadores extranjeros y se arbitran nuevas medidas de restricción e incluso de cese total de las entradas. Entre 1973 y 1975 estos paises bloquean la inmigración de ciudadanos de fuera del Mercado Común y Suiza establece un bloqueo aún mis general. La intensidad de la restricción es variable y en cualquier caso conoce excepciones según sectores o categorias. Más adelante se suma a esta acción-el fomento del retorno mediante incentivos económicos directos. Al mismo tiempo se arbitran ciertas medidas de regularización y estabilización de 10s inmigrantes presentes en cada uno de 10s paises. En este segundo periodo que consideramos -el periodo actual, podríamos decirel retorno est% mucho más presente a nivel de conciencia colectiva. Es cierto, además, que existen desplazamientos que podemos calificar de retornos. Pero las estimaciones estadisticas disponibles parecen indicar que las cosas ocurren bastante análogamente con 10 que ocurrió en 10s años 1966-1967. Tomando el caso de la emigración exterior española, 10s retornos experimentan un incremento en 10s años 1974 y 1975, pero no por el aumento del paro en 10s paises europeos sino más bien como reflejo de la importancia que las salidas adquirieron de nuevo después de 1968 y hasta 1973. Después, la curva de retorno empieza a descender, a pesar de que el paro en Europa sigue creciendo. La curva de emigración desciende fuertemente a partir de 1973, pero en 1977 se frena el descenso y en 1978 se observa una ligera recuperación. Los datos referentes a Italia van en el mismo sentido. Desde 10s paises europeos el descenso de la inmigración es en conjunt0 un fenómeno más claro que el incremento de 10s retornos, pero en 10s años más recientes parece que se observa unz cista recuperaci6n de las cifras de entradas de extranjero:. Sin embargo, este paralelismo entre 10 que ocurrió en la recesión del 19661967 y 10 que ocurre ahora no debe llevarnos demasiado lejos. Es cierto que después de aquellos años se restablecieron 10s volúmenes de emigración, el retorno fue seguido de reemigración y la presencia de trabajadores extranjeros en la economia europea continuó; y es cierto también que el actual periodo recesivo no está dando lugar a retornos masivos, e incluso hay síntomas de recuperación de 10s flujos de inmigración en 10s principales paises europeos. Tampoco se observa, al menos con las informaciones disponibles, un descenso general en el volu- men de 10s efectivos de 10s trabajadores extranjeros en Europa (aunque varie el peso relativo de algunas nacionalidades) ni en su proporción en el conjunt0 de la población activa de cada país (tablas 1 y 2). En 10s casos de Alemania y Suiza si que se reduce el stock de extranjeros activos, pero en 1979 se aprecia de nuevo un incremento. La población extranjera total s610 desciende continuadamente en el caso de Suiza (tabla 3). Pero al mismo tiempo es evidente que este segundo periodo recesivo prolongado no est5 transcurriendo en vano, y es preciso plantearse en qué sentido 10s cambios que se producen inciden sobre 10s movimientos migratorios y el contenido de 10s desplazamientos de retorno. TABLA 1 Estimación de efectivos de trabajadores extranjeros, 1974-1978 (en miles) Paises 1974 1975 1976 1977 1978 1979 Bélgica Holanda Suiza R.F. de Alemania Francia Luxemburg0 Suecia Austria Fuente: OCDE (1980). ' Situació11 actual y perspectivas Una primera cuestión a constatar es una cada vez mayor y más evidente intervención del capital en el control del mercado de mano de obra y, por tanto, también de las migraciones. El principio de la libertad de contratación y de la libertad de circulación queda cada vez más lejos de la realidad del juego de selección y movilización de la fuerza de trabajo3 a través de las disposiciones legales y del funcionamiento concreto de la contratación a nivel empresarial. El uso de la expresión muestros trabajadores~ en la terminologia empresarial y en 10s discursos oficiales es seguramente menos ingenu0 de 10 que parece, reflejando al Incluso en las negociaciones para la entrada de España en ei ~ercado Común se propone dejar en suspens0 hasta pasados diez años la cláusula de libre circulación de mano de obra vigente entre 10s demás países de la Comunidad. En el mismo sentido restrictivo se está presionando sobre el gobierno turco (1982). TABLA 2 Incidencia de 10s trabajadores extranjeros sobre el total de trabajadores empleados (%) Paises 1960 1965 1970 1973 1974 1975 Bélgica Holanda Suiza Reino Unido R.F. de Alemania Francia Italia Luxemburgo Irlanda' Dinamarca2 CEE 1 Pemiso de trabajo autorizado: excluidos 10s trabajadores del Reino Unido y la Commonwealth. 9 Excluidos 10s trabajadores del mercado nórdico del trabajo. (a): 1969. comprendidos temporeros y fronterizos. (b) 1971. Fuente: ANDREOLA, BACCIARDI, IELO. LAUREANO, PABA, VALLERINI (1978, p. 112), citando datos de la CEE, de S. CASTLES-G. KOSACK y de J. SASSOON. TABLA 3 Población extranjera total en 10s principales paises de inmigración 1974-1979 (en &¡es) Paises 1974 1975 1976 1977 1978 1979 Bélgica 805,4 835,4 851,6 869,7 876,6 890,3 Holanda 315,l 344.9 350,4 381,O 414,5 441,3 Suiza 1.064,5 1.012,7 958,6 932,7 898,l 883,8 R.F. de Alemania 4.127,4 4.089,6 3.948,3 3.948,3 3.981,l 4.144,O Francia - 4.196,l 4.205,3 4.237,O 4.170,4 4.124,3 Suecia 401,2 409.9 418,O 424,O 424,2 424,l Fuente: OCDE (1980). mismo tiempo una voluntad de apropiación y el deseo de fomentar el sentido del deber que de esta pertenencia se derivaria. De todas formas, hay que tener presente que son 10s grandes grupos de capital internacional 10s que imponen su política, mientras que las posibilidades de regulación del mercado de trabajo por parte de cada uno de 10s Estados tiene que supeditarse a ella. La prolongación durante unos años de la política de restricción de 10s movimientos migratorios iniciada en el año 1973 ha tenido, por supuesto, el efecto esperado de atenuación de las consecuencias negativas del paro, por las razones que anteriormente habiamos indicado. Pero esta política ha tenido y tiene al mismo tiempo otras funciones. Una de ellas es de orden ideológico y politico. Insistiendo en la reducción de la inmigración y en el fomento de 10s retornos se consigue que la parte de la población autóctona afectada a su vez por el paro, por la pérdida de poder adquisitivo o incluso por las dificultades económicas de las pequeñas empresas traslade su descontento hacia la inmigración. De esta forma una de las causas de la crisis queda situada en el exterior, en 10s paises que .envian. mano de obra; la importancia del paro se debe a la excesiva presencia de extranjeros y el aretorno. seria una de las soluciones (VERHAEREN, 1980). Sin embargo, el efecto de máximo interés va mucho más all5 y se inscribe en el conjunt0 de 10s cambios que se producen a nivel mundial a raiz de la crisis de desarrollo capitalista. Bastantes elementos permiten pensar que el capital europeo y el capital internacional asentado en Europa están modificando las bases de su propio desarrollo, y se está produciendo una importante reestructuración del aparato productivo, con retroceso o transformación y exportación de algunos sectores tradicionales y lanzamiento de nuevos sectores y nuevas tecnologias, articulado todo el10 con un proceso de cambio en la división internacional del ' trabajo. Los mercados de mano de obra experimentan a su vez transformaciones. Es en este contexto donde hay que contemplar 10s posibles cambios en la utilización de 10s trabajadores extranjeros en Europa. La cuestión que se plantearia es la de hasta que punto en estos años de recesión se est5 gestando un cambio dentro de la política económica vigente en Europa que vaya a representar una alteración del papel que la inmigración extranjera -o foránea a una zona dentro de un mismo Estadohabia jugado desde 10s años 50. En relación a esto cabe hacer diferentes consideraciones. En primer lugar hemos visto como la importancia cuantitativa de la mano de obra extranjera no se ha visto alterada sustancialmente en estos años. La reducción de efectivos no ha alcanzado a todos 10s paises y hay sintomas de inversión de la tendencia. Las restricciones a nuevas entradas de inmigrantes han sido importantes, pero no puede hablarse en absolut0 de cierre total. Las salidas de extranjeros no han sido espectaculares. En este sentido es importante señalar tam- dres emigraron, ni el propio lugar de nacimiento es plenamente el lugar de origen, al menos en la medida en que 10s padres no 10 sientan como propio. En tales casos el lugar de origen de 10s padres o de 10s abuelos subsistir2 quizás un tiempo más como lugar de referencia estable pero remoto. En esta misma linea de cuestionar la posibilidad de retorno por falta de lugar al cua1 retornar podríamos aún plantear hasta qué punto algunos barrios de las grandes ciudades y de sus áreas metropolitanas funcionan como dugar de origens. En todo retorno se supone algún tipo de radicación anterior, de identificación con un espacio, y es bastante evidente que, en general, ser5 mayor la dificultad de establecer una vinculación afectiva con el entorno para alguien que viva en un piso de un bloque en un barrio poc0 estructurado que para alguien que resida en un pueblo o pequeña ciudad tradicional. Pero aquí cabe pensar también que el papel que las economías de subsistencia o las zonas de origen de menor desarrollo capitalista juegan como zona de repliegue en las migraciones alternantes pueda en buena parte ser cubierto por el paso de 10s migrantes, en determinados momentos, a 10s sectores de economia sumergida, y esto tanto en las propias zonas de destino como en las de partida. En el caso de repliegue en la misma zona de destino el desplazamiento espacial no seria propiamente necesario, y 10s barrios de migrantes harán entonces de marco adecuado para quienes están viviendo de este tip0 de actividades. Los efectos del retorno Nos queda finalmente por abordar una cuestión en la que la literatura sobre el retorno se ha volcado ampliamente, en sus diferentes vertientes. Nos referimos al tema de 10s efectos de este tipo de desplazamientos. Efectos temidos, efectos deseados, efectos anunciados propagandísticamente; y, en general, una información demasiado exigua para refrendar una u otra teoria. Por supuesto, las consecuencias del retorno han de ser analizadas a diferentes niveles y en relación a diferentes agentes sociales, distinguiendo 10s distintos tipos de retorno posibles y 10s momentos en que se producen. Tomaremos como delimitación de referencia el retorno de migrantes trabajadores y de sus familiares, desde Europa a 10s paises de procedencia (España en particular y, ocasionalmente, por el interior de España), en 10s últimos 15-20 años y con cierta perspectiva hacia 10s próximos. Dentro de esta delimitación partimos de la grandes líneas de las aportaciones más interesantes para elaborar nuestra propia consideración. A nivel de efectos sobre el individuo migrante y sus familiares, el análisis de 10s efectos del retorno va estrechamente asociado al establecimiento de tipolo62 gías sobre la forma de realización del retorno. En este sentido seguramente el trabajo mis interesante es el realizado por CERASE (1974)'. Este autor distingue cuatro tipos fundamentales de retorno con cierta estabilidad. El retorno de fracaso corresponde a individuos que, con una estancia generalmente corta en el lugar de destino, donde se ejerce un trabajo de poca cualificación y se vive en condiciones precarias, no consiguen adaptarse. De la emigración queda s610 un sentido de malestar y temor, mezclado con la memoria de algunas umaravillas~ percibidas. El retorno de conservatismo es el que hacen individuos que han dedicado 10s años de emigración al trabajo y al ahorro para poder vivir mejor al regresar, manteniéndose al margen de las pautas de consumo propuestas por la nueva sociedad. Durante este periodo han conservado la relación con el lugar de origen, incluso con retornos esporádicos que han segmentado la estancia fuera. Su voluntad de cambio apunta s610 a una forma de vida más digna, más instalada, para ellos mismos y su familia. El retorno de retiro es propio de emigrantes relativamente adaptados a la nueva sociedad pero que a una cierta edad, sobre todo si no hay hijos que puedan beneficiarse del esfuerzo hecho por ellos, recuperan la idea de un regreso al lugar de origen, transformando la vieja aspiración a un pedazo de tierra en la idea de una casa confortable. Por fin, el retorno de innovación corresponde a 10s migrantes que ven en su retorno a casa la posibilidad de una mayor satisfacción de sus necesidades y aspiraciones, pero en este caso no se trata de las necesidades y aspiraciones de partida sino de las que se derivan de la nueva sociedad. Su deseo de innovación se extiende, más all% de su propia forma de vida, hacia el entorno. Pero en este punto encuentran la oposición de un contexto en que siguen predominando una economia bastante estancada y unas relaciones de poder muy consolidadas. Esta tipologia, como tantas otras cuestiones sobre el retorno, considera bási- . camente el retorno a zonas rurales o pequeñas ciudades, en un contexto de bajo nivel de desarrollo capitalista. Por supuesto éste no es el Único espacio de retorno que hemos de considerar, teniendo en cuenta que hemos supuesto un cierto nivel de relocalización de la población en zonas urbano-industriales, a través del proceso migratorio, y un incremento de 10s retornos como una etapa más de la movilización de 10s trabajadores dentro del espacio del capital. A través de la emigración, el retorno supone a veces un cambio de trabajo respecto a la partida (no s610 de un empleo a otro sino incluso procesos de asalarización o desalarización, o paso a una situación de paro o de jubilación), un cambio en las condiciones de vida y en la zona de residencia. Sin extendernos mucho sobre la cuestión, digamos únicamente que el retorno es para el migran7 Aunque se trata de t pologias que responden a otro contexto, sarecen mis interesantes que otras más próximas tales coms las de Marziale (1966) o las Poinard (s.f.). te un reto tan desigual como el que en su dia representó la emigración, la salida. Es, en primer termino, la presencia de su proyecto frente al del empresario, en la fábrica, o del cacique y otros grupos de poder local, o del banco que ha de prestarle el dinero para instalarse. Y es, de alguna manera, su voluntad de ganarse la vida, de avivir*, frente a una política de 10s grupos empresariales, en su estrategia multinacional y local, y de 10s Estados, en sus relaciones coordinadas y jerarquizadas. Otro nivel de consideración de 10s efectos del retorno sobre el que han girado la mayor parte de las especulaciones es el que se suele definir como de asociedadn, sea esta tomada como un entorno reducido -el pueblo, la ciudad, la regióno como un entorno amplio -un país, el territori0 de un Estado. Y se puede centrar el interés sobre la sociedad de la que el emigrante partió inicialmente o sobre aquella a la que se desplazó y desde la que regresa. Los trabajos que se refieren a las zonas de partida son más numerosos. En algunos de estos estudios se procede a hacer una valoración global de 10s efectos del retorno en uno de 10s dos extremos del proceso. Pero su interés es realmente muy limitado. Por una parte, no se puede hacer una valoración en términos globales, sin especificar desde la Óptica de cuáles entes sociales se está haciendo el análisis. Por otra parte, no parece que puedan suscribirse ni las teorías del carácter globalmente positivo del retorno ni las teorias inversas. Pasando de 10s efectos globales sobre la sociedad a aspectos más concretos, las consecuencias del retorno sobre el mercado de trabajo de las zonas de inmigración no van a tener 10s efectos espectaculares ni de sustitución total de 10s inmigrantes por autóctonos ni tampoc0 de pleno empleo para estos últimos. El recurso a 10s trabajadores inmigrantes es una opción de política económica y no una forma de cubrir unos puestos de trabajo vacantes, y 10s puestos de trabajo que abandonan 10s migrantes que regresan no representan puestos de trabajo para 10s autóctonos. El retorno permite a 10s sectores importantes de capital la rotación de inmigrantes y la reestructuración de 10s sectores económicos con 10s correspondientes cambios y reducciones de empleo. Ya nos hemos referido a ello. Se ha hecho alusión también a como 10s retornos de carácter esporádico ligados a las migraciones alternantes tienen el efecto de trasladar sobre otras zonas 10s períodos de paro y de reducir el coste de la reproducción de la fuerza de trabajo en la medida en que la educación, la enfermedad, la vejez y el mismo paro corren a cargo de las economías domésticas sobre las que se efectúa el repliegue. Podemos añadir a todo esto que 10s retornos esporádicos tienen el efecto de reforzar la relación del migrante con su familia y con otras pequeñas comunidades en la zona de origen, con lo que suele aumentar la predisposición al trabajo diligente, aceptando las condiciones impuestas, y, en general, manteniéndose vigentes entre 10s trabajadores las normas morales de la comunidad de 64 origen, que juegan casi siempre a favor de la disciplina, de la integración, del orden. El efecto sobre las sociedades de partida, a las que se regresa, ha dado lugar a estudios más especificos sobre el retorno propiamente dicho. Pero ya de entrada hay que decir que, en términos generales, casi todo 10 que se baraja al hablar de las repercusiones del retorno es imputable más al proceso migratori0 global en un contexto de movilización que al retorno en particular. El tema central ha sido el de 10s efectos sobre el desarrollo capitalista de las zonas de partida, sobre todo a través de las inversiones productivas del dinero de 10s migrantes -retornados efectivamente o con cierto proyecto de retorno o al menos fuerte relación con la zonao de la incidencia sobre el mercado de trabajo. La postura más extendida, especialmente en la primera época en que el retorno de Europa adquirió un cierto peso, fue la del retorno como posible elemento de cambio en zonas de escaso desarrollo capitalista. Pero muy pronto las hipótesis en este sentido, fruto más bien de una ilusión con escaso fundamento o de una voluntad propagandística que de un rigor cientifico, quedaron cuestionadas por el curso mismo de 10s acontecimientos. Pero tampoc0 habría que exagerar en el otro sentido, en el de 10s planteamientos que atribuyen al retorno la perpetuación de las viejas estructuras. Tan inexacto seria decir que el retorno (o las transferencias) representa un impulso al desarrollo capitalista de España, o de una zona concreta dentro de ella, como decir que es un freno. Considerándolo por partes, convendria distinguir entre unos efectos que inciden sobre el conjunto de la política de desarrollo capitalista en España y 10s que pueden afectar a la dinámica de zonas más reducidas. A nivel global, tomando el conjunto de España como zona de partida, puede decirse que el retorno, como parte de 10s movimientos migratorios, constituye un elemento de la reorganización de las estructuras productivas en su más amplio sentido. Aunque una parte de 10s migrantes retornados regresan al municipi0 de donde partieron y a las ocupaciones anteriores, otras veces la movilización ha servido para acentuar 10s procesos de localización de la población en las zonas donde se requiere, asi como 10s procesos de paso de la pequeiia propiedad al trabajo asalariado y de trasvase desde la agricultura a la industria y 10s servicios. El hecho mismo del desplazamiento, incluso cuando el retorno no supone cambio de localización respecto a la partida, comporta una futura mayor disponibilidad para la movilización. Y el trabajo en las fábricas en Alemania, Francia (o en Barcelona) tiene un efecto de socialización para el trabajo industrial (REYNERI, 1981, p. 80). Los cambios a menudo brutales en las condiciones de vida y de trabajo que representa la incorporación como trabajador a la vida urbana e industrial del capitalismo avanzado encuentran en 10s procesos migratorios una via de penetración más fácil. En ifecto, la brutalidad del traslado hacia una sociedad extraña ret quiere una disposición a aceptar cualquier precio para la hipotética consecución de 10s objetivos de partida. Poco a poco, con retornos esporádicos o con la misma prolongación de la estancia fuera, 10 que era situación excepcional pasa a convertirse en formas de vida y de trabajo aceptadas como normales. Este proceso no se hace, por supuesto, sin contradicciones. Como la emigración, el retorno puede darse como realización de procesos de desarrollo capitalista o como resistencia a ellos. Intentos de retorno a las zonas rurales e intentos de recuperación de la pequeña propiedad agrícola o artesanal o reconversión al trabajo autónomo en la industria (pequeños talleres) o sobre todo en 10s servicios (transportes, bares); intentos contradictorios que no alteran en absolut0 el sentido general dominante en el desarrollo capitalista y que, en la medida misma en que tienen éxito, quedan totalmente integrados dentro del espacio del capital (control del suministro y la comercialización, control por las entidades financieras). Pero 10s movimientos de huida de la condición de asalariado y de las actividades productivas que a menudo se han inferido de 10s proyectos de retorno y de la utilización del ahorro se han de situar en sus justos términos (EWENCZYK, GARSON, MOULIER, 1978, p. 121). La desalarización que se produce entre 10s retornados es fuerte en relación con las tasas de asalarización propias de 10s inmigrantes en Europa, pero no en relación con las tasas propias del conjunt0 de la población activa española. Además, muchos de 10s cambios no son más que intentos bastante efímeros. Por otra parte, el paso a empleos del sector servicios no se puede analizar en términos de presencia parasitaria, en un momento en que 10s cambios en la organización económica están dando cada vez más lugar a estos tipos de empleo. A menudo en 10s trabajos sobre retorno se ha destacado el hecho de la escasa presencia de trabajadores retornados en las empresas industriales de las zonas de partida, deduciendo a veces de el10 que el impacto del retorno sobre el mercado de trabajo es débil. Pero, como dicen EWENCZYK, GARSON, MOULIER (1978, p. 98), la incidencia difusa ejercida a nivel global por 10s trabajadores eretornadoss sobre el mercado de trabajo es importante, en la medida en que su presencia se inscribe en la dinámica del sistema de empleo español, con sus desequilibrios, sus rigideces parciales, pero también sus formas múltiples de flexibilidad global en el empleo terciari0 y temporal. Ya vimos, al tratar del mercado europeo de trabajo, el papel de 10s migrantes dentro de estas zonas de actividad económica. La presencia de retornados no se opone a estos mecanismos, ni se adapta a ellos, sino que 10s refuerza. En cuanto al incremento del paro que podria derivarse de 10s retornos hay que tener muy en cuenta que 10 importante en este sentido es el mantenimiento de una relación emigración/inmigración en una política de desarrollo que se ha basado estructuralmente en la expulsión de una parte impor- tante de la población activa. Lo esencial en este sentido es el saldo exterior y menos el flujo de salida o de retorno. También a nivel general tienen un efecto, por supuesto, las transferencias monetarias. En este sentido el retorno no solamente puede representar la traida hacia las zonas de partida de 10s ahorros obtenidos en la emigración, tanto en viajes esporádicos como en un retorno con voluntad de estabilidad, sino también que 10s retornos ocasionales contribuyen al mantenimiento de lazos que aseguran la continuidad de 10s envios a 10s familiares y la inversión en tierras o vivienda. El peso de las inversiones productivas es escaso, pero las transferencias, como es sabido, juegan un papel muy importante en la balanza de pagos de España y son utilizadas, por via del sistema financiero, según las pautas de desarrollo vigentes. Las situaciones de paro en el extranjero pueden afectar a las transferencias, pero 10 que realmente afectaria seria el cese de la presencia de migrantes españoles en el extranjero o su instalación definitiva allí, desvinculándose de España, cosa que est5 lejos de ocurrir. En cuanto a las repercusiones más focalizadas sobre zonas delimitadas de escaso nivel de desarrollo podria añadirse algo a 10 dicho con carácter más general. Si la despoblación no ha llegado a niveles tan drásticos que el proceso sea irreversible, el retorno ocasional o más permanente puede tener un cierto efecto modernizador, con ciertos cambios en el nivel y estilo de vida. A esta escala local 10s recursos económicos potenciales son consumidos rápidamente en la compra de casas, equipamiento y otros bienes y servicios. S610 excepcionalmente se convierten en inversiones productivas, y entonces el efecto es de prolongación de actividades económicas caducas, o de reconversión o creación de otras de escasa importancia y plenamente integradas y dependientes de la política económica de 10s sectores dominantes del capital, pero sin que en general se pueda hablar de innovación y racionalización del proceso productivo en términos capitalistas (REYNERI, 1981). Pueden producirse también ciertos cambios en la estructura social, con la aparición de nuevos grupos de poder -solapados frecuentemente con 10s antiguosentre 10s beneficiarios más directos del dinero aportado por 10s inmigrantes (constructores, comerciantes, canalizadores y controladores de 10s flujos de dinero procedente directamente de 10s migrantes o dt 10s subsidios públicos que éstos perciben en situaciones de paro o enfermedad). Pero no se trata de cambios radicales sino básicamente de reajustes en la estructura anterior, que resulta incluso reforzada. Podemos, por último, tratar algunas cuestiones específicas en relación con las repercusiones del retorno en el aspecto político, en el sentido amplio de esta palabra. Es evidente por una parte que, a nivel global y profundo, el conjunt0 de transformaciones en el proceso productivo a que hemos estado aludiendo ha de encontrar de alguna forma en el retorno una via de incidencia sobre las relaciones sociales. Pero quisiéramos aquí hacer algunas consideraciones mis concretas. Las hipótesis acerca de la incidencia directa de la presencia de retornados de Europa sobre las actitudes y el comportamiento de 10s trabajadores españoles han de ser modificadas, para matizar sus aspectos excesivamente simplificadores. La incidencia del retorno transcurre por vías mucho más difusas. La expulsión más o menos violenta de unas zonas, de unos puestos de trabajo, las situaciones de paro, las experiencias de resistencia a 10 largo del proceso migratori~, pueden representar una cierta radicalización, especialmente si la reemigración viene a resultar imposible. Pero no hay que exagerar ni la extensión de estas posturas ni su potencialidad de cara a una acción política clásica. No es tanto el retorno, sino la movilización, con procesos migratorios complejos y uretornosn esporádicos (vacaciones, final de contrato, intentos fracasados de instalación) o permanentes la que tiene efectos de propagación y de implantación de ideas, de comportamientos, de forma de vida. Y no se trata s610 de propagación de experiencias entre ámbitos de distinta cultura y organización política, sino también de progresiva imposición de un nuevo modo de vida adecuado a una fase avanzada del capitalisme. El efecto debe ser ambivalente. La vieja sociedad queda puesta en cuestión, pero no de una manera radical. Se implantan nuevas ideas, nuevos comportamientos, nuevas pautas de consumo, pero no son necesariamente una superación creativa de 10 anterior. Junto a un cierto proceso innovador se produce también un proceso de homogeneización, con 10 que comporta de destrucción de la riqueza cultural diversa, sobre la base de una generalización de la competitividad y el mercantilisrno en las relaciones sociales (CARDELUS, PASCUAL. 1979, p. 4). A través del proceso migratori0 que afecta a un número cada vez mayor de trabajadores avanza el desarraigo de ellos mismos y de sus familias. Los retornados, concretamente, han sido de alguna manera expulsados tanto de su lugar de origen como de 10s sucesivos destinos. Son individuos móviles. Siempre ocuparon un lugar aparte de 10s demás trabajadores en la trama de relaciones sociales allí a donde se trasladaron, pero cuando regresan a su punto de origen no es tampoc0 como antes, también allí quedan aparte. Son diferentes, extraños, en cualquier lugar. Los contactos con trabajadores de otros lugares podrían conducir a una ampliación de perspectivas y a una mayor percepción del juego de un capital supranacional sobre un mercado internacional de fuerza de trabajo del que forman parte, pero al mismo tiempo el desarraigo representa una gran vulnerabilidad, aprovechada a menudo para introducir cuñas de control y de integración de 10s trabajadores. La movilización espacial de la población y el <<retorno* de 10s migrantes como parte de ella son un factor notable en la extensión de las relaciones sociales capitalista~ en la vida cotidiana. Pero asimismo, como hemos ido viendo, estos procesos se acompañan de contratendencias cuya importancia no es en modo alguno desdeñable. La relevancia de unos y otros fenómenos sigue vigente, en la medida en que sean correctos 10s análisis y las previsiones sobre la continuidad del recurso a la mano de obra inmigrada y de 10s movimientos migratorios en Europa que aquí se exponen. ANDREOLA, M.R., BACCIARDI, G., IELO. P., LAUREANO, P., PABA. G.C., VALLERINI, L., 1978, Spazio e potere. Differenzie territoriale e divisione internazionale della produzione, Firenze, Clusf. BEAUGE. G., ORIOL. M., 1980, #La crise de 1974 et la remise en question des migrations tournantes*, Greco 13. Recherches sur les migrations internationales, Paris, 2, pp. 29-42. CARDELOS, J., PASCUAL. A., 1979, Movimientos migratorios y organización social, Barcelona, Península. CASTELLS. M.. 1975, uTravailleurs immigrés et luttes de classe*, Politique aujourd'hui, monográfi- . ~ co: Ir?~n~<qrc's, ktrangers ou trar~aill~~urs?, marzo-abril, pp. 5-27. CAZORLA PERLZ. J., 1981, Emigración y retorno. 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