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DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 14. 1989. DO. 89-114 Actividad agraria y género en España: una aproximacion a partir del Censo Agrario de 1982 M. Dolors Garcia Ramon* Résurné l Abstract / Resumen / Resum Le recensement agraire de 1982 est le premier de la sorte qui contienne des données un tant soit peu significatives permettant d'analyser le r61e de la femme dans l'agriculture espagnole. Cette source ne rend donc pas possible I'étude d'une évolution; cependant les résultats nous fournissent une radiographie d'un moment précis (19811982). L'information relative au travail de la femme est la suivante: nombre de femmes salariées permanentes d'apres leur dge et la taille de l'exploitation, nombre de femmes chefs d'exploitation selon I'Age et la taille de l'exploitation, nombre d'aides familiales selon l'ilge, le sexe et la taille de l'exploitation. Ces variables sont analysées pour l'ensemble du pays, pour les provinces et pour les communautés autonomes. Dans certains cas elles se combinent avec des données concernant la structure de la propriété de la terre. Parmi les resultats obtenus, signalons qu'une partie importante de l'apport feminin est réalisée par des épouses d'agriculteurs et qu'elle se concentre dans les petites exploitations de 1 B 20 ha. Tout semble corroborer le r61e essentiel que joue la femme dans la persistance de l'exploitation familiale agraire en Espagne. The 1982 Agrarian Census is the first to provide minimally significant statistics which permit an analysis of the role of women in Spanish agriculture. This fact, however, also signifies that evolutionary studies cannot be carried out on the basis of this source, and hence the * Departament de Geografia, Universitat Autbnoma de Barcelona, Bellaterra 08193.
DOCUMENTS D'ANALISI GEOCRAFICA 14, 1989 results of analysis will only provide a cross-section at one point in time (1981-1982). The following information on female employment is included in the Census: (i) the number of permanent female employees, classified according to age and farm size, (ii) the number of female farm proprietors classified according to age and farm size, and (iii) the number of unpaid ~family helpers* classified according to age, sex and farm size. These variables are analysed at a general scale and at Autonomous Community level; and in some cases these variables are analysed at provincial level and compared with statistics of land ownership. The most noteworthy conclusions include the fact that a substancial part of female labour is undertaken by the wives of farmers, a tendency which is especially marked in small farms (1-20 ha). Such results appear to corroborate the fundamental role that women play in the survival of family farm units in Spain. El Censo Agrario de 1982 es el primer0 que aporta datos mínimamente significativos para analizar el papel de la mujer en la agricultura española, pero el10 significa también que no se puede realizar un estudio evolutivo a partir de esta fuente y por 10 tanto 10s resultados nos ofrecerán tan solo una radiografia de un momento determinado (1981-1982). La información que ofrece el Censo sobre el trabajo de la mujer es la siguiente: (i) número de trabajadoras asalariadas fijas según edad y tamaño de explotación, (ii) número de empresarias según edad y tamaño de explotación, (iii) número de ccayudas familiares, que vienen desagregadas por edad, sexo y tamaño de explotación. El análisis de estas variables se lleva a cabo a nivel global, provincial y de Comunidad Autónoma, y en algunos casos estas variables se relacionan con datos que reflejan la estructura de la propiedad de la tierra. Entre 10s resultados cabe destacar que una parte sustancial de la contribución femenina es realizada por la esposa del agricultor y que ésta se concentra sobre todo en el tamaño pequeño de explotaciones, en particular en las de 1-20 ha, por lo que todo parece corroborar el papel esencial que la mujer juega en la persistencia de la explotación familiar agraria en España. El Cens Agrari de 1982 és el primer que aporta dades mínimament significatives per poder analitzar el paper de la dona en I'agricultura espanyola, pero significa també que no es poden fer estudis evolutius a partir d'aquesta font; les dades ens oferiran només una radiografia d'un moment determinat (1981-1982). La informació que ofereix el Cens sobre el treball de la dona és la següent: (i) nombre de treballadores assalariades fixes segons edat i grandaria de I'explotació; (ii) nombre d'empresaries segons edat i grandaria de I'explotació; (iii) nombre d'ajudes familiars que vénen desagregades per edat, sexe i grandaria de I'explotació. L'analisi d'aquestes variables es porta a terme a nivell global, provincial i de Comunitat Autonoma, i en alguns casos, aquestes variables es relacionen amb dades que reflectei-
ACnVIDAD AGRARIA Y GBNERO EN ESPANA xen l'estructura de la propietat de la terra. Entre els resultats s'ha de remarcar que una part substancial de la contribució femenina és realitzada per la dona de l'agricultor i que es concentra sobretot en les explotacions petites, especialment en les d'l a 20 ha, fet que sembla que corrobora el paper essencial que té la dona en la persistkncia de l'explotació familiar agraria a Espanya. La aportación de la mujer al mundo del trabajo esta subestimada estadisticamente e infravalorada socialmente. La separación física entre la esfera de la producción y de la reproducción que se da muy frecuentemente en la economia de mercado contribuye a acentuar esta subvaloración, ya que el trabajo femenino se realiza en gran parte en la esfera de la reproducción, mientras que s610 se suele computar como trabajo cereal>) el trabajo remunerado que se da normalmente en la esfera de la producción. Asi pues, el trabajo doméstico -que es una contribución femenina laboral muy importante para el funcionamiento de la sociedadse convierte en trabajo ecinvisible)) desde esta perspectiva. Ahora bien, se podria esperar que la aportación femenina a la actividad agraria no estuviera tan subvalorapa, ya que no hay una separación espacial clara entre 10s procesos productivos y reproductivos, sobre todo en la explotación familiar. Pero también la división de las tareas por genero hace que correspondan a 10s hombres aquellas mas externas (esfera pública), más faciles de computar, mientras que las tareas de las mujeres tienden a confundirse con las indiferenciadas y poc0 valoradas cctareas domésticas>> (esfera privada). Por 10 tanto, todo parece indicar que la contribución laboral femenina a la actividad agropecuaria esta también subestinada estadisticamente (GARCIA RAMON & CANOVES, 1988; GARCIA RAMON, 1988) y, en cambio, estudios realizados sobre el tema en paises europeos destacan la importancia crucial del trabajo femenino (BARTHEZ, 1986), que se calcula en unas dos mil horasl aiiolagricultora (PAIVIN & BERLAN, 1981). Conviene aclarar que la contribución laboral de la mujer en las actividades agropecuarias se sitúa tanto en la esfera de la producción como en la de la reproducción. Está claro que en estas actividades la articulación entre las dos esferas es muy estrecha y una gran parte de las tareas femeninas se situa en el plano de las dos esferas de actividad. Éste seria el caso de las tares de transformación de productos, unas veces destinados al autoconsurno, pero otras muchas a la comercialización; asimismo las prestaciones que la mujer hace a la
DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 14,1989 organización del trabajo o, en general, a las actividades ccterciarias>> necesarias en la explotación (por ejemplo, el alojamiento y la manutención de trabajadores estacionales o permanentes) resultan rnuy difíciles de valorar debidamente en las estadisticas. Además, el trabajo femenino suele ser fraccionado e irregular, ya que las ocupaciones están rnuy diversificadas. La mujer ha de estar disponible para 10 que se necesite en la explotación -tanto en las actividades productivas como en las reproductivasy es evidente que esta disponibilidad y su consecuente horari0 de trabajo son rnuy dificiles de contabilizar adecuadamente. Asi pues, en algunos estudios (BERLAN, 1983) se constata que muchos de 10s trabajos agrarios femeninos no son programables, ni especilizados ni mecanizados, es decir, 10 que se podria considerar como trabajos (<de apoyo,,. Por 10 tanto, y en relación con el trabajo de la mujer, 10 que se ha de cuestionar es el concepto prevalente en la economia de mercado (que es el que precisamente recogen las estadisticas) y a el10 apuntan algunas aportaciones técnicas recientes rnuy interesantes (PAHL, 1984; REDCLIF~ & MINGIONE, 1985). Asi pues, no es de extrañar que el Censo Agrario de 1982 -la única fuente que permite el estudio del trabajo de la mujer con cierto detallesubvalore el trabajo femenino, debido a que no se utilizan categorias adecuadas para su estudio. En particular, el concepto de ayuda familiar contribuye en mucho a incrementar la categoria estadística de mujeres trabajando a tiempo parcial y sin estatus de activo agrario, cuando la realidad parece ser bien diferente. La mujer en las actividades agropecuarias en España La participación de la mujer en la agricultura española ha sido un tema rnuy poc0 estudiado y, en cambio, la contribución laboral femenina a este sector ha sido fundamental, sobre todo en la explotación familiar. Una de las posibles razones de este olvido es la dificultad que presentan las fuentes para su estudio y, en particular, para efectuar10 desde una perspectiva evolutiva. Las Encuestas de Población Activa (EPA), publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) desde principios de 10s años 60, utilizan criterios rnuy diferentes según el periodo, y 10s Censos de Población de España, también publicados por el INE y que ofrecen información sobre 10s diferentes sectores de actividad, claramente subvaloran la participación femenina en el trabajo agrícola (MAJORAL, 1988; VICENTE et al., 1988). Los Censos Agrarios, publicados también por el INE y el Ministeri0 de Agricultura desde 1982, ofrecen información interesante sobre la actividad de la mujer, pero 10s datos publicados en 10s tres Censos existentes (1962, 1972, 1982) no son comparables, por 10 que se hace prácticamente imposible un estudio serio y evolutivo del fenómeno. Cabe constatar que el Censo de 1982 -a pesar de las deficiencias que seña-
ACTiVIDAD AGRARIA Y G~NERO EN ESPANA laremos posteriormenteofrece una información mucho más rica y detallada que 10s anteriores, y 10 hace tanto a nivel provincial como de Comunidad Autónoma. I La población activa agraria en España ha descendido de forma espectacular en las últimas décadas. Si bien en 1940 -después de la guerra civil españolael porcentaje de población activa agraria se situaba todavia por encima del 50%, en 1980 éste se situa solamente en un 17,4%. Se ha dicho que durante la década de 10s 50 y de 10s 60 se produjo un proceso de feminización de la mano de obra agraria, coincidiendo con unos años de fuerte éxodo rural, y es probable que asi sucediera (CARRERA, 1973), pero es un fenómeno que se ha de estudiar con más profundidad, ya que la utilización de fuentes de diversa procedencia puede inducir a apreciaciones poc0 fundamentadas. En cambio, 10 que está muy claro es que a partir de 1970 el porcentaje de población activa agraria femenina desciende, y a un ritmo similar al de la población masculina, situándose en un 15,8% en 1980, algo por debajo de la cifra global para 10s dos sexos (Tabla I), si bien el promedio de edad de esta población femenina es algo superior a la del hombre: 45,5 años frente a 43,9 años para 10s hombres (CASAS, 1987). Cabe destacar que esta participación femenina esta muy por encima de la de la Europa Comunitaria de aquellos momentos, que se situaba en un 6% (Comission, 1984). I Ahora bien, la participación de la mujer en las actividades agrarias varia enormemente entre las diferentes regiones o Comunidades Autónomas españolas. Si analizamos la estructura de la población activa agraria por sexos y para las diferentes regiones (Tabla I1 y Grafico I), observamos que es muy alta en el norte y el noroeste, es decir, en una buena parte de la España húmeda, donde las actividades ganaderas tienen mucha importancia en la explotación familiar. El caso gallego llama la atención, ya que el número de mujeres agrarias activas es superior al de 10s hombres, pero se ha de recordar que Galicia, desde hace al menos dos siglos, es una sociedad emigrante (a América y al resto de la península). Tradicionalmente han emigrado mucho más 10s hombres que las mujeres y, por 10 tanto, la estructura productiva se ha debido de adaptar a este fenómeno. Cabe destacar el bajo porcentaje de Navarra, pero se ha de tener en cuenta que una buena parte de la agricultura de esta región no es ganadera y participa de las características de la agricultura de la vecina región de La Rioja (viticultura, hortalizas) con un porcentaje tambien bajo de participación femenina en la agricultura, ya que es probable que la mujer participe sobre todo en la industria procesadora de 10s productos agrícolas (industria conservera, etc.). En general, cabe señalar que la participación de la mujer en las actividades agrarias tiende a ser mas baja en aquellas regiones en que la agricultura no tiene unas caracteristicas marginales sino que, por el contrario, supone unos ingresos importantes para la región, como, por ejemplo, seria el caso de la mencionada Rioja y el del País Valenciano.
DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 14,1989 El Censo Agrario de 1982 como fuente de información de la contribución laboral femenina El Censo Agrario de 1982 es el primer0 que aporta datos minimamente significativos a nivel de provincia y de Comunidad Autónoma para analizar el papel de la mujer en la agricultura española. Pero a partir de esta fuente no se puede efectuar un analisis evolutivo, ya que 10s datos de 10s anteriores Censos son escasos y, sobre todo, no homologables: 10 Único que el estudio del Censo de 1982 permite es ofrecer una radiografia de la participación laboral femenina para el período de referencia del Censo (1981-1982). La imformación de esta fuente se encuentra en las siguientes tablas: a) Tabla 1.9.2. Trabajo asalariado: número de trabajadores según edad y sexo. La inforrnación se desagrega por tamaños de explotación. b) Tabla 1.10.1. Trabajo no asalariado: número de empresarios físicos según edad y sexo. La información se desagrega por tamaños de explotación. c) Tabla 1.10.4. Trabajo no asalariado: ayudas familiares. La información viene desagregada por edad, sexo y tamaño de explotación. d) Tabla 1.10.9. Familia del empresari0 persona física. Se ofrece información sobre el sexo de 10s componentes de la familia, desagregada por tamaños de explotación. En realidad, el Censo recoge mas información que la que publica. Asi, por ejemplo, en la última hoja del cuestionario del Censo se recaban datos sobre la familia del empresari0 y el trabajo no asalariado que no se explotan después; en particular seria interesante cruzar la variable sexo con la información sobre número de jornadas trabajadas (completas y parciales) por las ayudas familiares y con la información sobre la dedicación fuera de la explotación de 10s miembros de la familia. El Censo no ofrece en ningún momento inforrnación sobre el estado civil, ni para hombres ni para mujeres; y éste es un dato sumamente importante para poder valorar la inforrnación. Tampoco se ofrecen detalles sobre el tip0 de trabajo realizado (agrícola, cria de animales, etc.), ni tampoc0 sobre la duración de la jornada de trabajo, pues en este caso no diferencia entre hombres y mujeres. Conviene señalar que la información mas detallada que ofrece sobre la mujer esta englobada en la categoria de c<ayuda familiar,,, dentro de la categoria de trabajo no asalariado. Esta cayuda familiars la prestan la esposa del agricultor, 10s hijos y, en su caso, otros familiares que conviven con la familia. No obstante, su misma designación de <<ayudan implica ya, por una parte, el carácter no mercantil del trabajo prestado y, por otra, una cierta relación de dependencia. Esta categoria estadística contribuye en mucho al encubrimiento del trabajo real de la mujer en la agricultura y ayuda a incrementar la categoria estadística de mujeres trabajando so10 a tiempo parcial, cuando la realidad parece ser bien diferente.
Activos agrarios en la familia del empresario (Tasa de actividad) Ya se han comentado anteriormente (Tabla 11) 10s datos de población activa agraria por sexos y regiones según la Encuesta de Población Activa (EPA). También se ha dicho ya que tanto el Censo de Población como la EPA tienden a subestimar la participación laboral de la mujer en las actividades agrarias. Por 10 tanto, se ha considerado oportuno explorar la posible inforrnación que el Censo Agrario ofrece a este respecto. En principio, no hay información sobre población activa y la única posibilidad es la de utilizar la información de la Tabla 1.10.9 sobre la familia del empresario persona física, en la que se informa sobre el sexo de 10s componentes de la familia. Si 10s resultados se relacionan con el número de empresarios o empresarias y de ayuda familiar de 10s dos sexos (datos también del mismo Censo), es evidente que se puede llegar a una medida indirecta de la población activa dentro de la familia del empresari~, es decir, la tasa de actividad de ésta. El Censo también ofrece información sobre 10s trabajadores asalariados fijos de ambos sexos (aunque con un grado de ocultación muy grande), pero no se ha podido incluir en estos cálculos, ya que 10s trabajadores asalariados probablemente no son miembros de familias de empresarios (al menos una gran proporción de ellos) y por 10 tanto no se disponia de datos globales para contrastarlos (el Censo no ofrece ningún tipo de información sobre el total de pdblación rural o agraria). Asi pues, 10s porcentajes que se utilizan simplemente se refieren al porcentaje de activos dentro de la familia del empresario, pero no se ha de olvidar que en España la importancia numérica (absoluta y relativa) de la explotación familiar es muy grande y, por 10 tanto, un porcentaje muy significativo del total de activos agrarios figuran en el Censo como empresarios o familia de empresarios (también 10s aparceros y arrendatarios pueden figurar como empresarios, ya que pueden ser ellos mismos empresarios de alguna pequeña parcela). Los datos resultantes sobre la tasa de actividad agraria en la familia del empresari~ (Tabla 111) se han calculado a partir del número total de activos en la familia (normalmente empresarios y ayudas familiares) en las dos primeras columnas, y a partir del número total de activos para cada sexo en las columnas tercera y cuarta. Las dos primeras columnas son una medida indirecta de la distribució de la población activa agraria por sexo en la familia del empresario, y es evidentemente incompleta, pues falta toda referencia al trabajo asalariado. Pero no se ha de olvidar que en 10s Censos de Población y la EPA la subestimación es también muy grande, ya que probablemente s610 se incluye parte de las ayudas familiares, es decir, aquellas que superan un cierto número de horas de trabajo semanales. Las dos últimas columnas nos dan una medida interesante del grado de participación de cada sexo en las actividades agrarias de la familia, y es importante destacar que las mujeres de la familia del empresario tienen un grado de participación relativamente bajo, ya que el
DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 14,1989 grado de participación de 10s hombres es casi el doble (un 32,7% frente a un 62,9%). En principio, la distribución regional de las dos primeras columnas de la Tabla 111 no se puede comparar con el porcentaje de población activa según la EPA (véase Tabla 11), pues se trata de dos medidas diferentes de un mismo fenómeno. No obstante, se ha creido conveniente su comparación, aunque se ha de tener en cuenta también sus limitaciones. Se advierte que la tasa de actividad es siempre inferior en el caso de 10s hombres y superior en el caso de las mujeres (con la curiosa excepción de la cornisa cantábrica), ya que se incluye el trabajo realizado por todas las ayudas familiares y, por 10 tanto, irefleja más la realidad laboral. En cambio, las diferencias entre la participación laboral femenina y masculina que se observan entre las diferentes regiolnes son casi las mismas que las que ya se han comentado para la Tabla 11. Lo que queda claro, pues, es que la distribución regional de las diferencias es muy similar entre, por una parte, la población activa agraria femenina y masculina según la EPA y, por otra, la tasa de actividad del Censo Agrario. En cambio, el peso de la participación laboral femenina es, en la mayoria de las Comunidades, muy superior en el Censo Agrario. Y parece correcto interpretar que el10 es mas debido al hecho de que se contabiliza la totalpad de la ayuda familiar que al hecho de que en 10s cálculos no se incluye el trabajo asalariado. Trabajo asalariado El Censo no desagrega por sexos la información sobre el trabajo asalariado eventual, cuando es probable que éste sea el tip0 de trabajo más frecuente entre las mujeres asalariadas; por 10 tanto, s610 se puede estudiar el trabajo asalariado fijo femenino. Éste es muy poc0 significativo en la agricultura española, al menos según 10s datos del Censo. Asi pues, y para el total de España, tan s610 un 5,8% del total de trabajadores fijos son mujeres (Tabla IV), aunque no se ha de olvidar que el trabajo asalariado masculino tampoc0 es importante, pues tan s610 un 2,6% del total de las explotaciones en España tienen o declaran tener trabajadores asalariados (hombre o mujeres). Es probable que exista un grado de ocultación importante de esta variable por razones fiscales, ya que en el Censo aparece que tan so10 un 0,7% del total de las mujeres activas agrarias 10 son como asalariadas fijas y tan s610 un 5,3% del total de 10s hombres activos en la agricultura 10 son como asalariados fijos. Se observa una cierta dispersión entre las regiones (Gráfico I1 y Tabla IV), pero es difícil encontrar la causa de estas diferencias con 10s datos de que disponemos; no obstante, se puede detectar una cierta tendencia a que a menor proporción de explotaciones con asalariados fijos se observa una mayor participación del trabajo asalariado fijo femenino (Tabla IV). El10 sugiere que una menor participación de la mujer como asalariada fija puede ir ligada a un tip0
de agricultura mas empresarial y menos marginal, pero es difícil comprobarlo por falta de datos adecuados. Empresarias agrícolas La proporción de empresarias agrícolas sobre el total de empresarios es mas significativa, ya que en España casi alcanza el 20% (Tabla V), es decir, un nivel muy parecido al de Italia y Portugal (Comission Européenne, 1984; CAVACO, 1981), y practicamente el doble del caso francés (BERLAN, 1986). De hecho, un 36,6% del total de las mujeres activas en la agricultura son empresarias, frente a un 69,8% de 10s hombres. En la distribución del porcentaje de empresarias sobre el total de empresarios por regiones (Grafico I1 y Tabla VI), se observa que las cifras absolutas mas altas (por encima del 50% de mujeres activas agrarias) se encuentran en Madrid, País Valenciano y Murcia, comunidades en que el número total absolut0 de mujeres activas agrarias es bastante inferior al de 10s hombres, ya que las mujeres probablemente tienen opción a trabajos alternatives. El caso de Madrid es muy particular, pues la cercanía de la gran capital condiciona mucho y, en particular, atrae mano de obra femenina no cualificada -es decir, ayuda familiar o asalariadaengrosando asi el porcentaje de empresarias. Un efecto parecido sucede en Valencia, ya que la industria artesanal rural sumergida (calzado, juguetena, etc.) es muy importante y ofrece unas alternativas de empleo para la mujer rural. Asimismo, en la región murciana del procesamiento de 10s productos hortícolas (industria conservera) es probable que también ofrezca una alternativa de emple0 femenino importante (el caso de Navarra -con casi un 50% de empresariasdebe ser similar). Cabe destacar, con una situación contraria, el caso de Galicia, con un porcentaje muy bajo de empresarias (26,9%), y se debe tener en cuenta que la región gallega arroja las cifras -absolutas y relativa* más elevadas de participación agraria femenina para toda la península. En este caso esta bien claro que, a pesar de la fuerte feminización de la fuerza de trabajo S agraria -debido en parte a que en Galicia emigran tradicionalmente 10s hombres-, el rol de empresari0 se reserva, siempre que se puede, para el hombre. Pero 10s datos del Censo no aportan indicaciones significativas sobre las empresarias (estado civil, etc.), 10 que dificulta la interpretación de las cifras (por ejemplo, en el caso francés se sabe que un 70% de las empresarias son solteras, viudas o divorciadas). No obstante, a través del cruzamiento con la edad (Tabla VII) se puede observar que un 63% del total de empresarias tienen mas de 55 años (frente a un 50% de 10s hombres), 10 cua1 nos sugiere que una buena parte de éstas son mujeres viudas. Asimismo se puede advertir que hay bastantes más empresarios que empresarias en la edades centrales de la vida, 10 cua1 nos confirma que el hombre tiende a ser el jefe y el titular de la explotación. Igualmente, si se cruza el porcentaje de empresarioslas sobre el total de
TABLA V Porcentaje de mujeres sobre el total de empresarios Andalucía 19,l Aragón ' 11,4 Asturias 24,8 Baleares 21,l Canarias 27,2 Cantabria 16,8 Castilla-La Mancha 16,7 Castilla-León 15,5 Cataluña 12.8 Extremadura Galicia La Rioja Madrid Murcia Navarra País Valenciano País Vasco Total España 19,s Fuente: Censo Agrano 1982. TABLA VI Distribución regional de la población activa agraria por sexo y por categoria (Empresario, Asalariado y Ayuda familiar) en porcentajes sobre el total de cada sexo Muieres Hombres Andalucia Arag6n Asturias Baleares Canarias Cantabria Castilla-La Mancha Castilla-León Cataluña Extremadura Galicia La Rioja Madrid Murcia Navarra País Valenciano País Vasco Total España Fuente: Censo Agrario 1982. 104
TABLA VI1 Empresarios por sexo y por edad en porcentajes sobre el total de cada sexo ' Hombres Muieres - - < 25 años 0,7 0,8 25-54 años 48,5 36,2 55-65 años 27,6 26,7 > 65 años 23,O 36,3 Fuente: Censo Agrario 1982. TABLA VI11 Empresarios por sexo y por tamaño de explotación en porcentajes sobre el total de cada sexo Hombres Mujeres Fuente: Censo Agrario 1982. TABLA IX Ayuda familiar por sexo y por edad en porcentajes sobre el total para cada sexo Hombres Mujeres < 25 años 40,2 14,8 25-54 años 44,2 50,7 55-64 años 9,3 21,8 > 65 años 62 12,6 Fuente: Censo Agrario 1982. TABLA X Ayuda familiar por sexo y por tamaño de explotación en porcentajes sobre el total de cada sexo Hombres Mujeres < 1 ha 18,7 15,9 1-20 ha 65,8 72,6 20-30 ha 5,l 43 30-100 ha 7,7 5,5 > 100 ha 24 1,1 Fuente: Censo Agrario 1982.
DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 14.1989 TABLA XI Distribuci6n regional de la ayuda familiar por sexo y por tarnaio de explotaci6n en porcentajes sobre el total para cada sexo Hombres Mujeres Andalucía < 1 ha 16,9 15,9 1-30 ha 74,5 79,O > 30 ha 84 5,1 A ragdn < I ha 5,3 3,o 1-30 ha 65,6 71,9 > 30 ha 28,l 25,l Astur~ar < 1 ha 12,2 10,9 1-30 ha 86,4 87,9 > 30 ha 1,4 12 Balearer < 1 ha 12,2 10,9 1-30 ha 69,X 80,8 > 30 ha 1X,O 11,6 Canarlar < I ha 53,3 48,6 1-30 ha 45,h 50,2 > 30 ha 1,1 12 Cantabria < I ha 76 10,3 1-30 ha 91.5 8Y,3 > 30 ha 0,9 0,4 CastlllaLa Mancha < 1 ha 5,6 52 1-30 ha 73.7 79,X > 30 ha 20,7 15,O Castllla-León < 1 ha 5.4 6,5 1-30 ha 66,2 77,O > 30 ha 28,4 16.5 Cafalutia < 1 ha 7,O 5,8 1-30 ha 77,9 82,4 > 30 ha 15,l 11,8 Extremadura < 1 ha 89 11,2 1-30 ha 74,6 81 ,O > 30 ha 16,5 7,8 106 b
TABLA X1 (continuacibn) Hombres Mujeres Galicia < I ha 21,2 23,7 1-30 ha 77,2 75,2 > 30 ha 1,6 1,1 La Rioja < l ha 21.1 12,l 1-30 ha 72,9 82,6 > 30 ha I 6.0 5,3 Madrid < 1 ha 14.6 11,8 1-30 ha 70,l 78,5 > 30 ha 15.3 10,7 Murcia < l ha 40.7 22,7 1-30 ha 70.1 78,5 > 30 ha 7 ,O 9,4 Navarra < I ha 10.9 9,2 1-30 ha I 74.1 80,8 > 30 ha 15.0 10,O País Valenciano < I ha 41.7 17,l 1-30 ha 56.3 78,3 > 30 ha 2.0 4,6 País Vasco < I ha 8.3 10,2 1-30 ha 83.3 83.1 > 30 ha 7.4 67 Fuente: Censo Agrario 1982. I
DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRMICA 14,1989 TABLA XII Distribución provincial de la ayuda familiar femenina en pequeñas explotaciones y de la proporción de pequeñas explotaciones (1) (11) Álava 74,9 78,s Albacete 86,2 81,8 Alicante 97,7 96,8 Almeria 92,4 90,4 Asturias 98,3 96,4 Avila 92,2 88,6 Badajoz 86,9 83,6 Baleares 88,2 90,O Barcelona 88,3 84,7 Burgos 57,3 70,8 Cáceres 92,4 84,4 Cádiz 88,9 84,9 Cantabria 88,8 96,8 Castellón 92,3 96,8 Ciudad Real 86,l 83,l Córdoba 92,5 85,4 Coruia Y8,6 98,O Cuenca 81,2 79,8 Gerona 86,O 83,s Granada Y5,7 92,2 Guadalajara 884 79,4 Guipúzcoa Y5,7 93,9 Huelva 84,7 88,O Huesca 72,7 73,9 Jaén 97,s 94,3 León 93,4 91 ,O Lérida 82,3 67,s Lugo Y7,3 96,2 Madrid 86,6 83,4 Málaga 95,l 92,7 Murcia 89,6 92,6 Navarra 88,9 87,4 Orense 99,7 97,8 Palencia 61,3 64,O Las Palmas 91,2 95,l Pontevedra 99,s 98,4 La Rioja 94,2 93,8 Salamanca 69,4 73,O Segovia 65,6 76,9 Sevilla 92,5 80,9 Soria 58,6 65,2 Tarragona 93,2 93,9 Tenerife 99,3 973 Teruel 68.5 77.7
ACTIVIDAD AGRARIA Y GENERO EN ESPANA TABLA XII (continuacion) Toledo Valencia Valladolid Vizcaya Zamora Zaragoza (I) Porcentaje de ayuda familiar femenina en explotaciones inferiores a 30 ha sobre el total de la ayuda familiar femenina. (11) Porcentaje de explotaciones de menos de 30 ha sobre el total de explotaciones de la provincia. Fuente: Censo Agrario 1982.
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[ Graf ico 11 Dis tribucion de la población activa agraria por sexo y por 1 I
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