Resumen En la sociedad del conocimiento, la aparición y el desarrollo de nuevos entornos de trabajo y aprendizaje en red está siendo cada vez más habitual. Desde el Proyecto Accelera, en el cual se enmarca este escrito, hemos desarrollado una comunidad de aprendizaje en red que permite, por una parte, compartir experiencias y conocimientos entre diversos agentes educativos y, por otra, analizar los procesos generados, con la finalidad de concretar y validar un modelo de creación y gestión del conocimiento en red. Uno de los elementos esenciales del modelo de creación y gestión del conocimiento en red y objeto de reflexión del presente artículo es el moderador, del cual comentaremos sus habilidades, el rol que debe desempeñar en una red de conocimiento, los criterios de moderación y participación que debería seguir, así como la formación necesaria para el correcto desarrollo de su función moderadora. Paraules clau: sociedad del conocimiento, moderador, redes de aprendizaje, creación y gestión del conocimiento, entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje. Resum. La moderació de les xarxes: alguns aspectes a considerar En la societat del coneixement en la que estem immersos, cada cop és més habitual l’aparició de nous entorns de treball i aprenentatge en xarxa. Des del Projecte Accelera, en el que s’emmarca aquest escrit, hem desenvolupat una comunitat d’aprenentatge en xarxa que permet, per una banda, compartir experiències i coneixements entre diversos agents educatius i, per una altra, analitzar els processos generats, amb la finalitat de concretar i validar un model de creació i gestió del coneixement a través de la xarxa. Un dels elements essencials del model de creació i gestió del coneixement en xarxa i objecte de reflexió del present article és el moderador, del que comentarem les seves habilitats, el rol que ha de desenvolupar en una xarxa de coneixement, els criteris de moderaEducar 37, 2006 85-100 La moderación de redes: algunos aspectos a considerar* Carme Armengol Asparó Miembro del grupo EDO (Equipo de Desarrollo Organizacional) Universitat Autònoma de Barcelona Departament de Pedagogia Aplicada 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain [email protected] David Rodríguez Gómez Universitat Autònoma de Barcelona Departament de Pedagogia Aplicada 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain
[email protected] * Proyecto Accelera: Plan Nacional de I+D+I. Proyecto SEC2003-08366: Joaquín GAIRÍN (director); Carme ARMENGOL, Maria del Mar DURAN y David RODRÍGUEZ.
ció i participació hauria de seguir, així com la formació necessària per el correcte desenvolupament de la seva funció moderadora. Paraules clau: societat del coneixement, moderador, xarxes d’aprenentatge, creació i gestió del coneixement, entorns virtuals d’ensenyament-aprenentatge. Abstract. The Network Moderation: some aspects to consider In the knowledge society, the advent and development of the new collaborative environments for working and learning through network systems is becoming more and more common. From the Project Accelera, in which this paper is framed, we have developed a learning community that allows several purposes, on the one hand, to share experiences and knowledge among diverse educational agents and, on the other hand, to analyze the generated processes, with the main purpose of summarize and validate a new model of creation and management of the knowledge in the net. One of the essential elements of this pattern of creation and management of the knowledge, that also is a cause of reflection of the present article, is the «moderator», of whom will comment his abilities, the role that he/her must perform in a knowledge network, the criteria of moderation and participation that he/she should execute as well as the necessary training for the correct development of his performance as a moderator. Key words: knowledge society, moderator, learning networks, creation and management of the knowledge, virtual environments of teaching-learning. Sumario 1. El contexto de actuación El trabajo en red, la convergencia y la madurez de las telecomunicaciones y la informática, se han convertido en las armas de una nueva forma de educación y han creado un cambio de paradigma: el cambio a un modelo nuevo y a una serie de normas y expectativas sobre cómo trabajar con eficacia en un nuevo entorno de aprendizaje. (Linda Harasim, Starr R. Hiltz, Murria Turoff y Lucio Teles) La sociedad del conocimiento requiere que personas, colectivos diversos, empresas e instituciones sepan trabajar y aprender en red. La utilización de las redes telemáticas y de los espacios virtuales con este fin no es sencilla, si queremos superar el mero intercambio de información, y exige de conocimientos, prácticas y metodologías aún no suficientemente conocidas ni desarrolladas. Tal y como comenta Gros, en la última década y al mismo tiempo que se han ido desarrollando de forma considerable las posibilidades de uso de las 1. El contexto de actuación 2. Definición y habilidades del moderador 3. El rol del moderador 4. Criterios de moderación y participación 5. La formación del e-moderador 6. Bibliografía 86 Educar 37, 2006 Carme Armengol Asparó, David Rodríguez Gómez
TIC para los aspectos comunicativos, los discursos sobre el aprendizaje en colaboración se han ido incrementando. De este modo, las TIC ya no se contemplan como una herramienta de interés para el aprendizaje individualizado, sino también como un soporte para el aprendizaje grupal y la creación conjunta de conocimiento. El Proyecto Accelera, en el cual se enmarca este escrito, tiene como finalidad el crear una comunidad de enseñanza en red que permita, por una parte, compartir experiencias y conocimientos entre profesores, estudiantes, pedagogos, investigadores, gestores de la Administración pública, empresas y otros sectores involucrados, directa o indirectamente, en el proceso educativo; por otra, analizar los procesos necesarios, con la finalidad de concretar y validar un modelo de creación y gestión del conocimiento en red. Definiremos la gestión del conocimiento en red como un proceso interactivo y colectivo de producción de conocimiento en donde los participantes producen conocimiento activamente formulando las ideas por escrito que son compartidas y construidas a partir de las reacciones y las respuestas de los demás. (Harasim, Hiltz, Turrof y Teles) La construcción de procesos curriculares en red exige revisar, reflexionar y generar mejoras que permitan avanzar en la implantación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los centros de formación. Los supuestos básicos de partida son: Concebir el uso de las TIC como una herramienta global, más allá de su valor como soporte informático. No reducir la educación en las nuevas tecnologías a un acceso a la información. Cabe considerar que no sólo accediendo a la información se adquiere conocimiento. Los centros de formación han de producir contenidos y fomentar la educación en cooperación, aprovechando el potencial que tienen las nuevas herramientas. La conveniencia de organizar los procesos de intervención y la formación vinculada en las TIC en el mismo centro. La concreción de un modelo de aprendizaje en red exige validar desde la experimentación algunas de las propuestas existentes, dándoles sentido unitario y acompañándolas de las referencias necesarias para la reformulación de los planteamientos institucionales que cabe hacer, de los cambios estructurales a potenciar y de los aspectos del sistema relacional a considerar en los procesos de cambio que habrá que impulsar. De este modo, se puede avanzar en planteamientos que vinculen las TIC al desarrollo curricular, generando los cambios didácticos y organizativos pertinentes, que, tal y como afirma Castells, consideren la potencialidad de Internet y del aprendizaje en red, que entiendan la importancia de posibilitar la creación de comunidades de aprendizaje y que participen de la necesidad de promover una mayor colaboración entre universidad, centros educativos y empresas. La moderación de redes: algunos aspectos a considerar Educar 37, 2006 87
La utilización de la red para gestionar el conocimiento ofrece algunas ventajas frente al método más tradicional que se ha venido utilizando hasta el momento a través de equipos de trabajo. En primer lugar, la posibilidad de utilizarse de forma asincrónica facilita las actividades colaborativas sin amenazar la autonomía individual, proporciona el desarrollo de actividades en grupos de carácter cooperativo y/o colaborativo, que enriquecen el trabajo individual y grupal, con lo que se produce la adquisición del conocimiento en forma constructiva y con una fuerte interacción social. En segundo lugar, ofrece, según Resnick, una serie de posibilidades para procesos de colaboración, donde los participantes producen conocimiento de forma activa formulando ideas por escrito, que son compartidas y construidas a partir de las reacciones y las respuestas de los demás. En tercer lugar, en opinión de Silva, permite más tiempo para considerar las opiniones en forma reflexiva y para discutir ideas complejas. Por último, Anderson y Kanuka afirman que nuestro conocimiento puede ser ampliado por un proceso de interacciones con una diversidad de otros participantes, con lo que se crea una comunidad de aprendices mediado por un diálogo, en este caso electrónico. En este proceso interactivo, se produce la construcción del conocimiento por parte de cada participante como resultado de este proceso dialógico social, en el cual el grupo negocia conjuntamente el significado de los contenidos que se discuten en el foro, y los debates y las discusiones en red se convierten en una fuente de información sobre la que trabajar y generar nuevos conocimientos (Barberà). Permite, además, configurar grupos de personas de diversas procedencias sin tener la incomodidad de desplazase, con lo que ello conlleva de ahorro en tiempo y costes económicos. Fomenta también la participación de aquellas personas que, en una reunión presencial, podrían tener un cierto recelo en intervenir. Existe un espacio del grupo donde cada participante interacciona con los demás lográndose así una interdependencia que favorece los procesos internos de construcción del conocimiento. (Gros y Adrian) Cabe, sin embargo, considerar también algunas limitaciones. La primera es la restricción del lenguaje escrito, sobre todo para aquéllos que cuentan con menos habilidades, puesto que, en ocasiones, cuesta encontrar el tono correcto, la fluidez de la conversación, se pierde toda la riqueza del lenguaje gestual. Es cierto que podemos recurrir a herramientas sincrónicas, pero no podemos abusar de ellas, pues no todos los participantes tienen posibilidad de acceso al mismo tiempo, a veces, por temas de disponibilidad, otras, por huso horario. El exceso de información es otro de los temas que puede generar limitaciones: sobresaturación de información, demanda alta de tiempo y complicaciones en su gestión. Puede provocar problemas si no se tiene un buen criterio para seleccionar la información interesante. La falta de formación en el uso de la plataforma, tanto por parte de los moderadores como del resto de participantes, constituye otro de los principales escollos a salvar para el 88 Educar 37, 2006 Carme Armengol Asparó, David Rodríguez Gómez
correcto desarrollo de la acción formativa en red. Por último, no siempre se dispone del material o de los conocimientos más adecuados y nos encontramos con problemas técnicos relacionados con la configuración del sistema y el acceso y uso de la red. Estas últimas limitaciones nos llevan a realizar algunas recomendaciones que pueden ser factor de éxito. La primera es considerar la facilidad para acceder al portal y moverse en él. Si resulta necesario, se realizarán sesiones previstas de formación. Ha de ser fácil de usar, tener claramente definidos los espacios y los lugares que se van a utilizar, el participante debe sentirse cómodo. Hemos de procurar que el lenguaje empleado sea cordial y respetuoso, sobre todo si tenemos entre manos temas conflictivos que pueden suscitar diversos puntos de vista. Se deberán establecer lo que se conocen como nettiquettes o ciberetiquetas que contribuyan a la creación y al mantenimiento de un clima positivo y cordial entre los participantes de la red. En cuanto a las dimensiones del grupo, deberemos considerar un tamaño que dé posibilidad de establecer interacciones diversas entre sus miembros, sin que ello signifique que puedan ser ilimitadas. Si es un equipo implicado que participa asiduamente, el número puede oscilar entre seis y quince personas. Se ha de conformar un equipo de trabajo con cierto conocimiento sobre el tema a tratar, cuyos miembros conozcan la práctica y puedan aportar su experiencia, que estén motivados por el tipo de tarea, que ésta tenga utilidad en sus entornos profesionales y que valoren la labor que están realizando. Si se cumple esta premisa, el hecho de que los miembros se conozcan previamente no es de tanta importancia, pues lo que les une es la motivación por la tarea realizada. Por último, y no por ello menos importante, hemos de destacar la labor del moderador, pieza clave del éxito y protagonista en este texto. Las relaciones entre las personas permite basarnos en un modelo de adquisición de conocimiento a partir de la intervención entre pares, el moderador se dedica a reforzar estas interacciones y a intervenir en caso de conflicto. Es el anfitrión, facilitador y organizador de la comunidad de aprendizaje. El moderador es el encargado de que el espacio virtual generado o creado sea realmente un espacio virtual de encuentro donde sea posible generar información, gestionar conocimiento, construir nuevo conocimiento y promover sinergias que impulsen la transformación de la realidad. La interacción del moderador con los participantes ha de ser frecuente y constructiva. Cuando los moderadores están activamente implicados —respondiendo con regularidad, colocando material nuevo, animando actividades y discusiones—, los participantes responden con entusiasmo y con una participación permanente a lo largo del proceso. Ello se visualiza en el foro a través de la alta frecuencia de participación. (Harasim y otros) El papel del moderador es fundamental en la promoción de la participación activa por parte del resto de participantes en la red de conocimiento. Harasim y otros enumeran, a partir de diversos autores, algunas de las estrategias y técnicas fundamentales para conseguir dicha participación: La moderación de redes: algunos aspectos a considerar Educar 37, 2006 89
1. Crear una atmósfera informal, cálida, de bienvenida y apoyo. 2. Dejar clara la participación que se espera. 3. No impartir e-lecciones largas y tediosas que frenen y retrasen la participación. 4. Servir de modelo para las respuestas (en relación con la tipología y el tiempo de respuesta). 5. Estimular a los participantes para que respondan y se animen entre ellos. 6. Reafirmar positivamente las contribuciones a las discusiones y reafirmar negativamente el silencio. 7. Cerrar la discusión con una síntesis o hilvanado del tema. 8. Solicitar metacomunicación (comentarios sobre las normas y las dinámicas de participación y debate). 9. Utilizar el teléfono, el fax o el correo electrónico para asegurarse de la correcta coordinación de las actividades. Tomando como punto de partida el modelo determinado por Gilly Salmon, podemos establecer cinco etapas diferenciadas en la moderación de las redes, entendiendo que cada una de ellas se puede dar en diferentes momentos en función del acceso de cada participante en la red. Entendemos, pues, que, en más o menos medida, cada uno de ellos pasará por las siguientes etapas y por este orden: a) Etapa 1, de acceso y motivación. En esta etapa, es esencial, tanto para el moderador como para los participantes, acceder al portal y poder adquirir habilidad para utilizar la red. Hay que proporcionar la información necesaria para que la entrada sea cómoda y dar las suficientes pautas para que se puedan resolver todos los problemas de tipo técnico que puedan presentarse (problemas técnicos con el hardware, con el software, con las claves de acceso, etc.). El moderador puede ayudar a resolver las problemáticas del acceso mediante una guía para la utilización de la plataforma que informe de todos los pasos a realizar, así como de los requisitos técnicos que requiere el ordenador para el correcto funcionamiento del entorno donde se va a trabajar. Una causa importante de abandono en redes o plataformas en línea es la no superación de los problemas técnicos que se pueden presentar en esta primera etapa. b) Etapa 2, de socialización. En esta etapa, los participantes se presentan y comienzan a interactuar. El primer paso es conocerse. Son las primeras comunicaciones que se realizan entre los pares estableciendo una comunidad de aprendizaje que les permita trabajar juntos en tareas comunes. Las herramientas del portal pueden facilitar o dificultar estas primeras relaciones, pero la intervención del moderador es clave. El moderador rompe el hielo. Es necesario que éste interactúe también con ellos animándolos a realizar estas primeras incursiones. c) Etapa 3, de compartir información. La misión más importante del moderador en esta etapa es la de explicar y formar a los participantes en las reglas 90 Educar 37, 2006 Carme Armengol Asparó, David Rodríguez Gómez
del juego, a las que llamaremos «Criterios de moderación y participación». A partir de aquí, ya comienza a producirse el intercambio de información, las interacciones crecen y se genera información relevante que da pie a que otros participen. Se empieza a percibir un cierto desorden y saturación y a veces puede ocurrir que se alejen del tema central de trabajo. Algunos pueden desanimarse y dejan de intervenir. El moderador debe ofrecer ayuda a los participantes y direccionarlos si estos pierden de vista los objetivos centrales. Los participantes desarrollan diversas estrategias para afrontar la sobrecarga de saturación y el tiempo que implica manejarla. Los que logran organizarse, aprenden rápidamente a compartir sus conocimientos con el resto del equipo. d) Etapa 4, de construcción del conocimiento. En esta etapa, el grupo se vuelve activo en la construcción del conocimiento. Ya no se reduce a un interLa moderación de redes: algunos aspectos a considerar Educar 37, 2006 91 Figura 1. Modelo de E/A en línea (Salmon y González). Instalación y acceso al sistema Bienvenida y animación CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTOS DAR Y RECIBIR INFORMACIÓN SOCIALIZACIÓN ON LINE Instalación y acceso al sistema Bienvenida y animación ACCESO Y MOTIVACIÓN Proporcionando vínculos más allá del entorno inmediato Apoyando, respondiendo Familiarizar y crear puentes entre entornos culturales, sociales y de aprendizaje Enviar y recibir mensajes Búsqueda, personalización del software Tareas de facilicitación y apoyo en el uso de materiales de aprendizaje Conferenciar Facilitar procesos INTERACTIVIDAD DESARROLLO E-LEARNING Apoyo técnico E-moderating
cambio de información, los participantes empiezan a interactuar formulando y escribiendo sus ideas, produciéndose un diálogo fructífero, generando aprendizajes activos, extendiendo sus puntos de vista y considerándolos desde diferentes perspectivas. La interactividad es el eje a través del cual se va construyendo el conocimiento. Se elabora a partir de lo que otro aporta. El moderador tiene aquí un papel de espectador, interactúa si es necesario, pero deja que el grupo proceda de forma autónoma. El moderador debe seguir atentamente el debate, valorar las líneas de discusión abiertas y proponer las nuevas temáticas de obligada reflexión. Si es necesario, dinamiza el debate, lo mantiene activo y redirige al grupo hacia los objetivos previstos, si éstos se pierden de vista. e) Etapa 5, de conclusión. En esta etapa, el papel de moderador se vuelve más activo, debería poder rescatar las aportaciones realizadas, organizarlas y ofrecerlas al equipo participante para su validación. Finalmente, los participantes asumen como grupo las conclusiones realizadas, éstas quedan registradas en un lugar específico de la red para que todos los participantes puedan disponer de ellas cuando sea necesario. No es una etapa esencial, el conocimiento se ha generado ya en la etapa anterior, pero ayuda a sistematizar y a sintetizar los temas tratados. 2. Definición y habilidades del moderador El moderador de una red, según la definición aportada por Ramoneda, es el encargado de conducir el proyecto hacia los objetivos establecidos. Asimismo, es el guía del proceso de negociación entre los participantes en el debate; el comunicador que interactúa directamente entre personas, con un flujo de comunicación bidireccional y próximo; el dinamizador que fija el ritmo de producción para una relación óptima entre tiempo disponible y grado de atención; el facilitador que tiene las herramientas para ofrecer conocimientos necesarios en la discusión, y —sobretodo— el educador que debe enseñar a generar conocimiento de calidad sobre la base de una educación participativa. El moderador de una red trabaja en las zonas de aportación1y cumple una función primordial en la creación de una base de conocimiento organizada, estructurada y particularmente adaptada a los objetivos del espacio virtual. El papel del moderador resulta determinante en la obtención del éxito de la red, lo cual se traduce en la calidad de la interacción, el nivel de colaboración y la construcción de conocimiento alcanzados. Su actividad es esencial para enriquecer el debate, diversificarlo, apuntalarlo desde diferentes perspectivas y visiones, y para contribuir a crear una especie de estado de la cuestión. Esta labor forma parte de la creación de una inteligencia colectiva en red y confiere la cohesión necesaria a la comunidad del espacio virtual. De esta manera, los participantes no discuten sólo a partir de lo que cada uno sabe, sino del 92 Educar 37, 2006 Carme Armengol Asparó, David Rodríguez Gómez 1. La zona de aportación será donde encontraremos los resúmenes de todo lo debatido en la red, así como documentos en los cuales se explicita el nuevo conocimiento generado.
conocimiento compartido en el espacio dentro de los amplios márgenes de la información pertinente que se encuentra en o fuera de la red. Los objetivos específicos del moderador de una red pueden resumirse en: Apuntalar las actividades de la red nutriendo a sus zonas de aportaciones con materiales pertinentes. Conocer y analizar las necesidades del debate, descubrir los puntos álgidos de las discusiones, los temas implícitos, los enfoques alternativos y/o las deficiencias de reflexión en los temas propuestos. Garantizar la pertinencia y la calidad de las aportaciones, procurando que se ajusten a los objetivos planteados en la red. Buscar la información y el conocimiento pertinente, ya sea en la red o fuera de ella. También procurarse documentos, investigaciones, experiencias, enseñanzas de expertos u obtener entrevistas con personalidades (conocidas o no) que posean conocimiento o experiencia sobre los temas sometidos a debate. Contactar con expertos y consultores, con el fin de que contribuyan en algún momento al debate, ya sea directamente o sometiendo algún documento a discusión. Elaborar reseñas y críticas de obras (libros, artículos, software, webs, películas, etc.). Mantener la red conectada con otras redes pertinentes. Contactar con los lurkers2de forma más individualizada, para animarlos a abandonar su posición y a incorporarse a la actividad de la red. Averiguar, a través de alguna herramienta o área para reflexiones o comentarios, las problemáticas que van surgiendo, a fin de poder incidir en ellas. Organizar y coordinar la interacción entre los participantes de su red de conocimiento. Hilvanar el debate mediante pequeñas recapitulaciones o resúmenes, con el fin de orientar y relanzar la discusión. La participación del moderador en el debate se basa en el impulso, la reorientación y el intercambio comunicativo entre los participantes. En relación con la moderación, Salmon resume las características y las habilidades del moderador en el cuadro 1. 3. El rol del moderador El rol del moderador se centra fundamentalmente en: motivar y crear un clima agradable facilitador de la construcción del conocimiento, estructurar y proponer el trabajo, ofrecer feedback, establecer los criterios de moderación y asegurar que se cumplan, aprobar los mensajes según los criterios establecidos, manejar y reforzar las relaciones entre las personas y proponer conclusiones. Ello propiciará que sus tareas, de forma general, queden centradas en tres tipologías (Paulsen y Malson, cit. en Gros): organizativa, social e intelectual. La primera supoLa moderación de redes: algunos aspectos a considerar Educar 37, 2006 93 2. Son aquellas personas que tienen una participación pasiva en la red, es decir, leen todo lo que en ella se publica, pero en raras ocasiones realizan alguna aportación.
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