Hábitat y ocupación agraria en la definición de la base social del ambientalismo en España : un análisis preliminar
Abstract
La definición de la base social del ambientalismo es una de las principales cuestiones a las que se enfrenta la sociología ambiental. En el presente artículo se pretende introducir la discusión sobre la existencia de una base social que fundamente la introducción de regulaciones ambientales en el medio rural y en la agricultura, que es una de las principales medidas de acompañamiento de la nueva PAC. Se utilizan como fuentes de información las diferentes encuestas monográficas, de ámbito nacional, que sobre el medio ambiente se han realizado en España.
Full text
Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 127-153 Habitat y ocupación agraria en la definición de la base social del ambientalismo en Espaiía: un análisis preliminar Ángel Paniagua Mazorra Cristóbal Gómez Benito1 CSIC. Instituto de Economia y Geografia Pinar, 25. 28006 Madrid. Spain Data de recepció: maig 1995 Data d'acceptació: desembre 1995 Resumen La definición de la base social del ambientalismo es una de las principales cuestiones a las que se enfrenta la sociologia ambiental. En el presente articulo se pretende introducir la discusión sobre la existencia de una base social que fundamente la introducción de regulaciones ambientales en el medio rural y en la agricultura, que es una de las principales medidas de acompañamiento de la nueva PAC. Se utilizan como fuentes de información las diferentes encuestas monográficas, de ámbito nacional, que sobre el medio ambiente se han realizado en España. Palabras clave: hábitat rural, agricultores, base social, ambientalismo, España. Resum. Hdbitat i ocupació agrdria en kz dejnició de la base social de l'ambientalisme a Espanya: una andliti preliminar La definició de la base social de I'ambientalisme és una de les qüestions principals a les quals s'enfronta la sociologia ambiental. En aquest article es pretén introduir la discussió sobre I'existtncia d'una base social que fonamenti la introducció de regulacions ambientals en el medi rural i en l'agricultura, que és una de les mesures principals d'acompanyament de la nova PAC. S'utilitzen com a fonts d'informació les diverses enquestes monogrifiques, d'imbit nacional, que sobre el medi ambient s'han realitzat a Espanya. Paraules clau: habitat rural, agricultors, base social, ambientalisme, Espanya. Résumé. Habitat et occupation apire dans la dejnition du fondement social de l'environnementalisme en Espagne: une analyse préliminaire La définition de la base sociale de 1'~environnementalisme~~ est une des principales questions i laquelle se trouve enfrontée la sociologie de I'environnement. Cet article essaie d'introduire le débat sur l'existence d'un fondement sociale que justifie la création d'une regulation de I'environnement dans le milieu rural et dans l'agriculture, un des principaux moyens de suivi de la nouvelle PAC. Comme i ressources d'information ont été prisses 1. Respectivarnente, colaborador científic0 del IEG-CSIC y profesor titular del Departamento de Sociologia-I1 de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociologia de la UNED.
128 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Cristóbal Gómez Benito les différentes enqu&tes monographiques en relation B l'environnement fetes B niveau national en Espagne. Mots clés: habitat rural, agriculteur, fondement social, environnementalisme, Espagne. Abstract. Habitat and agrarian employment in the definition of tbe social basis of environmentalism in Spain: a preliminary analysis 'The definition of the social basis of environmentalism is one of the main problems facing environmental sociology. This article attempts to initiate discussion on the existence of an underlying social basis for the introduction of environmental regulations in rural areas and in agriculture, one of the principal measures involved in the new PAC. The sources of information used are the various nationwide monographic questionnaires on environment which have been carried out in Spain. Key words: rural habitat, farmers, social basis, environmentalism, Spain. Sumari 1. Introducción 3. Tamaño de hábitat y ocupación agraria: 2. Validez de las variables ocupación hacia la base social del ambientalismo en y lugar de residencia en la definición la espafiola de la base social del ambientalismo 4. Conclusiones 5. Bibliografia 1. Introducción Dentro de la corta tradición de la sociologia y de la propia geografia humana en el análisis de trasfondo social de diversos problemas ambientales, el estudio de la base social del ambientalismo es uno de 10s aspectos de investigación que, de forma mis temprana, despertaron el interés de sociólogos arnbientalistas. Este interés no es gratuito, dado que determinar con certeza las características, asi como su grado de evolución, de las personas con mayor predisposición a la acción ambiental, es un componente muy importante de carácter predictivo y sustentador de las medidas, normas y regulaciones de política ambiental (Balstad Miller, 199 1 ; Spaargaren, 1987; Martell, 1994). Quizás en el sector agrario o en el medio rural en su conjunt0 es donde las demandas sociales y las regulaciones legales de carácter ambiental son en la actualidad mis intensas y, a la vez, mis complejas. La sociedad en su conjunto demanda servicios ambientales del medio rural, sobre todo ligados a actividades de oci0 o recreativas. De igual forma, la agricultura, como actividad productiva, ve limitada o modificada su actividad tanto por regulaciones de carácter ambiental que tratan de evitar sus externalidades negativas, como por problemas ambientales de carácter global o transnacional que condicionan el desarrollo agrario. Estos factores afectan, a su vez, a la propia definición pro-
Hábitat y ocupación agraria de la base social del ambientalismo Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 129 fesional del agricultor. Los agricultores son presentados en múltiples documentos y estudios como environmental stewards, disociados en buena forma de 10 que ha sido su actividad y su papel en la agricultura convencional: la producción empresarial de alimentos. Esta transición en el papel social de la agricultura, 10s espacios rurales y 10s propios agricultores abre nuevos interrogantes a 10s investigadores rurales en su agenda de trabajo acerca de la posible extensión del ambientalismo como nuevo sistema de valores dentro del mundo rural, que sustituya o modifique otros precedentes, y a la propia percepción y construcción social de 10s problemas ambientales por parte de 10s agricultores. En el presente articulo se pretende abordar, por un lado, una revisión inicial de la literatura sobre la base social del ambientalismo que ha tratado las diferencias entre el mundo urbano y el mundo rural al respecto y el ambientalismo de 10s agricultores, reflexionando sobre algunos de 10s supuestos teóricos y metodológicos, y, por otro, realizar una primera y somera aproximación a la posible existencia de una percepción especifica de determinados problemas ambientales en relación con la ocupación agraria y con el espacio rural a través de diversas encuestas monográficas sobre medio ambiente2, como objetivo previo a una definición futura de la base social del ambientalismo entre 10s agricultores. Estos objetivos pretenden dar contestación inicial a dos hipótesis: la primera hace relación a la environmental hprivation que plantea que aquellas personas con un ambiente o un entorno de mayor calidad -por ejemplo 10s agricutorestienen una sensibilidad, una preocupación y un comportamiento ambiental mis escasos en comparación con otros grupos sociales. Según esta 2. Se han consultado las siguientes encuestas para la realización del presente estudio: Centro de Investigaciones Sociológicas: Estudio número 199211992 Ámbito: nacional. Universo: población espafiola de ambos sexos de 18 y rnk años. Tamaño: 2.484 entrevistas. Fecha de realización: 18-24 de febrero de 1992. Estudio número 2 1281 1995 Ambito: nacional. Universo: población española de ambos sexos de 18 y rnás años. Tarnaño: 2.488 entrevistas. Fecha de realización: 14-19 de diciernbre de 1994. Dirección General de Medio Ambiente o Secretaria General de Medio Arnbiente Titulo: Estudio sociológico sobre el rnedio ambiente en Espafia. Consultora que 10 realiza: Instituto IDES. Ambito: nacional. Universo: población española de ambos sexos de 18 y mis años. Tarnaño: 2.017 entrevistas. Fecha de realización: inicio de 1986. Titulo: Estudio de actitud es,^ opinionesen torno a 10s problemas del rnedio ambiente. Consultora que 10 realiza: RABIDA S.A. Ambito: nacional. Universo: población española de ambos sexos de 18 y rnás afios. Tarnaño: 1.326 entrevistas. Fecha de realización: final de 1990. Fundaciones Titulo: Medio arnbiente 1994. Entidad que 10 realiza: CIRES. Ámbito: nacional. Universo: población espafiola de ambos sexos de 18 y mis años. Tamaño: 1.200 entrevistas. Fecha de realización: 12 a 17 de diciernbre de 1994.
130 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Crlstóbal G6mez Benito hipótesis, la sensibilidad ambiental está mis relacionada con caracteristicas del entorno que otras de tip0 peiional o sociológicas. La segunda hipótesis plantea que la actitud ambiental (expresada en térrninos de preocupación por 10s problemas ambientales) de 10s agricultores se encuentra condicionada por su doble papel de ciudadanos y de productores profesionales, cuya actividad productiva conlleva implicaciones ecológicas específica~. Creemos que, como ciudadanos, 10s agricultores tienen una actitud ambiental inducida por las preocupaciones ambientales de la sociedad en general (recordemos que la base social del ambientalismo en la sociedad moderna tiene como uno de sus rasgos más caracteristicos la procedencia urbana de sus miembros). Como productores profesionales, 10s agricultores tendrán actitudes ambientales propias que pueden diferenciarse de forma significativa de otros colectivos no agrarios. Este doble papel implica que las actitudes variarán respecto al tip0 de problemas ambientales planteados, 10 cua1 obligaria a reelaborar 10s criterios que definen las actitudes proambientalistas. 2. Validez de las variables ocupación y lugar de residencia en la definición de la base social del ambientalismo Desde la generación por Dunlap y Catton (1979), entre 1978 y 1979, de un marco teórico a la sociologia ambiental (el denominado New Environmental Paradigm -NEP-) se ha tratado de concederle un carácter operativo y aplicar10 a nuevos supuestos y espacios, en un proceso de enriquecimiento que dura hasta la actualidad3. 2.1. Hábitat lugar de residencia La variable hábitat o lugar de residencia a menudo es tenida en cuenta como variable de control en 10s estudios sobre opinión pública, percepción y actitudes sobre el medio ambiente. La mayoría de las veces esta variable se reduce a la consideración del taman'o del lugar de residencia y no a su estructura urbana o a su estructura social, y el tamaiío se presenta, bien de forma dicotómica, contrastando el hábitat rural con el urbano, bien como una escala cuantitativa de asentamientos, según tamaiío, o cualitativa, según tipos de asentamientos (rural, semirural, pequeiía ciudad, ciudad media, metrópoli, etc.), si bien casi siempre las escalas cualitativas se basan en limites cuantitativos (número de habitantes), por 10 que en realidad no se diferencia de las anteriores. 3. Habitualmente, por base social del ambientalismo se entiende la existencia de ciertos segmentos sociaies en 10s que se observa, de forma mis o menos permanente, una cierta preocupación por las cuestiones ambientales. Su definición se ha realizado a travks del análisis de las características económicas, sociales, políticas y culturales de 10s sujetos que tienen actitudes y comportamientos de carácter proarnbientai. No se incluye la discusión sobre la existencia de una base social del arnbientalismo por problemas de espacio. Para una arnpliación de este aspecto, véase GOMEZ y PANIAGUA, 1995, y la bibliografia citada en dicho texto.
Hábitat y ocupación agraria de la base social del arnbientalisrno Doc. Anil. Geogr. 29, 199G 131 La utilización del hábitat o lugar de residencia como variable de control, considerada por el tamaiío del lugar (obviando el problema que supone identificar sin más 10 rural o 10 urbano con el tamaíío) se basa en la suposición de que las diferencias de tamaiío de 10s núcleos de habitación pueden aportar de forma significativa diferentes percepciones, actitudes y comportamientos respecto a 10s problemas ambientales. En particular, la dicotomia urbano-rural expresaria dos tipos de estructuras territoriales y dos universos sociales complejos y bien diferenciados (económica, social y culturalmente) en 10s que la estructura urbana, la calidad de sus equipamientos y servicios, la estructura social y la cultura local deberian constituir 10s referentes básicos que explicarian las diferencias. En concreto, algunos estudios han encontrado una asociación positiva entre residencia urbana y un alto grado de preocupación por 10s problemas ambientales (Tremblay y Dunlap, 1978; Van Liere y Dunlap, 1980; Lowe y Pinley, 1982; Arcury y Christianson, 1993), aunque ya Buttel(1987) advertia que la relación entre residencia urbana o rural y las posturas sobre cuestiones ambientales no parece consistente. Sin embargo, la consideración del tamaiío como Único indicador del tip0 de hábitat no permite otra cosa que la mera constatación de las diferencias, sin que nos explique nada sobre sus causas. El tamaiío del lugar de residencia, como indicador Único del tip0 de hábitat, puede ser una variable de control o de análisis pero no una variable explicativa o causal. Probablemente, el tamafio esté asociado a otras caracteristicas de las diferentes localidades (aunque nunca con carácter universal), bien de tip0 estructural y territorial, bien de tip0 sociodemográfico o cultural. Asi, por ejemplo, en la literatura manejada por Arcury y Christianson se encuentra una asociación estadística significativa, aunque moderada, de la residencia urbana, junto con la edad, la educación y la ideologia política, con las actitudes ambientales (Dunlap y Catton, 1979; Buttel, 1987; Samdhal y Robertson, 1989; Van Liere y Dunlap, 1980; citados por Arcury y Christianson, 1993: 20), y que, juntos, estos factores indican que la gente urbana, joven, bien educada y liberal está rnás interesada en 10 relacionado con el medio ambiente y tiene actitudes más positivas hacia el movimiento ambiental (Arcury y Christianson, 1993: 20). Pero precisamente en este mismo trabajo, en el que 10s citados autores estudian si existen diferencias entre el ámbito urbano y el ámbito rural en relación con la mentalidad (world view), preocupación (concern), conocimiento y acciones de tip0 ambiental y si persisten esas diferencias cuando se controlan 10s factores sociodemográi?cos, éstos encuentran que, sin control de 10s datos sociodemográi?cos, 10s residentes metropolitanos y urbanos tienen una visión ambiental mis dlida y un mayor conocimiento de 10s problemas ambientaies globales que 10s residentes no metropolitanos y rurales. Sin embargo, no encuentran diferencias con respecto a preocupación y acciones ambientales. En cambio, cuando se controlan 10s factores sociodemográficos, no encuentran relación consistente según grupos de residencia con las caracteristicas ambientales, pero si con la educación, la renta, la edad y el genero que explican la variación en visión y conocimiento ambiental global. Asi pues, las relaciones entre las carac-
132 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Cristóbal Gómez Benito teristicas sociodemográficas (especialmente renta, eduación y edad) y las caracteristicas ambientales son las que apuntan a las causas reales de las diferencia~ entre el ámbito urbano y el ámbito rural en estas cuestiones (Arcury y Christianson, 1993: 23-24). Por 10 tanto, según este trabajo, el factor causal no seria el tamafio del lugar de residencia, sino el hecho de tener mis o menos edad, más o menos educación, rnás o menos renta, etc. Y como quiera que la ~oblación rural tiene menos renta, menos educación y tiene más edad (edad que es a su vez causa de 10s rnenores niveles de renta y educación), entonces es lógico que el tamafio del Bugar de residencia se encuentre asociado a una mayor preocupación ambiental o a una actitud mis ambientalista en general, pero en si mismo no seria la causa de esas actitudes. Pues la relación positiva que pueda haber entre tamafio de residencia y actitud ambientalista no puede ser considerada como una relación causal en ausencia de control de otras variables con las que pueden estar asociadas. Como ya hemos dicho, en este tip0 de estudios (tampoc0 en el de Arcury y Christianson) no se dice nada de las caracteristicas de 10s diferentes tipos de residencia, además del tamafio. Y, no obstante 10 dicho más arriba, es razonable plantearse que el factor hábitat puede ser un factor causal por si mismo de diferencias de actitudes, percepciones, conocimiento, etc. acerca de 10s problemas ecológicos. Pero para su estudio habria que tener en cuenta otros rasgos del hábitat además del tamafio (y que no siempre están asociados de la misma manera con el tamafio), como son su estructura (concentración/dispersión, densidad, accesibilidad, etc.), calidad urbana (edificación, tráfico, servicios, equipamientos, zonas verdes, ruido, etc.), actividades, etc. que en principio parece lógico que tengan alguna conexión causal con las actitudes y 10s comportamientos respecto al medio ambiente. Asi mismo, la elaboración de tipologias de asentamientos, basada en estas u otras caracteristicas similares, permitiria aislar mejor el efecto del hábitat sobre esas mismas actitudes ambientales. Otro problema que se plantea es que parece que no existe la misma asociación entre tamafio del lugar de residencia y: a) la actitud ambiental general o mentalidad ecológica (environmental world view), 6) el conocimiento de 10s problemas ecológicos, c) la preocupación por 10s mismos u otras actitudes, o a$ la acción ambientalista. El mismo trabajo de Arcury y Christianson (1993) muestra empiricamente las diferencias de asociación entre el tip0 de lugar de residencia (rural-no metropolitana, urbano-no metropolitana y urbano-metropolitana) y las variables dependientes sefialadas. Lo cual conduce también a la cuestión de 10s tipos de problemas ecológicos que se plantean a 10s entrevistados o al de 10s indicadores de las escalas utilizadas para medir la preocupación, la sensibilidad, el conocimiento y la acción ambientalistas. Una cosa es medir las respuestas de distintos colectivos a unos mismos problemas o situaciones y otra deducir de el10 una mayor o menor actitud, mentalidad, etc. ambiental en general. El10 puede servir para ver las diferencias de actitudes, conocimiento, etc. acerca de determinados problemas ambientales entre distintos grupos sociales, pero asignar mayores grados de conciencia ambiental (como se
Hábitat y ocupaci6n agraria de la base social del ambientalismo Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 133 hace con la utilización de diversas escalas ad boc) requiere un diseiío cuidadoso de las escalas y 10s parámetros de medida. Probablemente no todos 10s problemas ambientales preocupan por igual a todos 10s colectivos sociales, pues rasgos como la proximidad, la recurrencia y la intensidad, su ccvisibilidad)) y su escala de 10s problemas, asi como la experiencia personal sobre 10s mismos o la relación de dichos problemas con la práctica profesional o con las rutinas cotidianas, harán mis sensibles a unos grupos sociales respecto a unos problemas que a otros, diferenciándose asi de otros grupos o colectivos sociales4. En cualquier caso, como dicen Arcury y Christianson (1993: 20), no se ha elaborado ninguna teoria que fundamente de forma clara las posibles diferencia~ entre residentes urbanos y rurales en cuanto a actitudes, preocupación, conocimiento y acción relacionadas con la problemática ambiental. La investigación socioambiental ha estado más orientada temáticamente que teóricamente y el grueso de la investigación académica en este campo consiste en una ccciencia normal)) elaborada como un puzzle empirico de medio rango (Buttel, 1987: 466). No obstante, se han propuesto algunas teorias parciales para explicar las diferencias entre ambientalismo y lugar de residencia, con especial atención al contraste rural-urbano. Lowe y Pinley (1982) presentan cuatro ccgeneralizaciones empiricasn o ((teorias de bajo niveln sobre las diferencias entre el mundo rural y el urbano en preocupación ambiental. Una de estas teorias es la denominada ccprivación ambiental relativa)) (Morrison y otros, 1972; Tremblay y Dunlap, 1978; Van Liere y Dunlap, 1980). Según esta teoria, las diferencias entre el mundo rural y el urbano en cuanto a actitudes, conocimiento, preocupación, etc. respecto a 10s problemas ambientales estarian fundamentadas en las caracteristicas ecológicas especificas de cada tip0 de habitat, y no en las caracteristicas personales de sus habitantes. ! Por 10 tanto, la suposición implícita en esta teoria es que un mayor tamaiio del lugar de residencia lleva consigo un mayor deterioro de las condiciones ambientales de la vida cotidiana (contaminación atmosférica, ruido, falta de espacios verdes, espacio vital reducido, tensión, etc.). De esta forma, una mayor exposición a 10s problemas ambientales y una experiencia mis cercana de 10s mismos se traduciria en un mayor grado de sensibilidad ambiental. Sin embargo, algunos autores como Lowe y Pinley (1982) indican que no es tanto el lugar de residencia el factor causante de estas diferencias como el lugar donde se produjo la socialización principal de 10s individuos. Desde otra perspectiva, la ciudad proporcionaria un mayor nivel de información y otros rasgos socioeconómicos y culturales que favorecerian un mayor conocimiento de 10s problemas ambientales y una mayor sensibilidad ambiental, pero, en este caso, 10s factores serian mis de naturaleza personal que rela4. Véase al respecto, como ejemplo de la incidencia de algunos de estos rasgos, ARCURY y CHRISTIANSON (1990).
134 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Crisróbal Górnez Benito cionados con el contexto ecológico, y las diferencias estribarian no en una mayor sensibilidad ambiental general sino respecto a distintos problemas ambientales. Pero en todo caso seria necesario controlar otras variables de cada tip0 urbano (no s610 el tamaíío), como la estructura social, la estructura urbana, tradiciones culturales, etc. para poder determinar la influencia del tip0 de hábitat sobre la sensibilidad ambiental. Otras investigaciones han negado una suficiente robustez explicativa a las diferencias entre el mundo urbano y el mundo rural y ha incidido en las diferencias de ubicación dentro del medio rural. La residencia dentro de una explotación agraria frente a la ubicación en un pequeíío núcleo de población y la distancia respecto a las grandes áreas metropolitanas son variables que permiten un examen mis detenido del valor del hábitat en 10s estudios de sensibilidad ambiental. 2.2. La ocupacidn agraria-no agraria como fdctor explicatiu0 con respecto a Id actitud ambiental Otra de las lineas de análisis de la base social del ambientalismo es la que tiene en cuenta la ocupación agraria como factor discriminante de la actitud ambiental, contrastando, por un lado, la sensibilidad ambiental de 10s agricultores con otros grupos sociales y, por otro, la que manifiesta las diferencias entre discintos tipos de agricultores. Los estudios que adoptan la variable ocupacional como punto de partida parecen sugerir que una ocupación con una relación de tip0 extractivo (entre las que se incluye a la agricultura) respecto a 10s recursos naturales condiciona la sensibilidad y la preocupación ambiental. En concreto, en 10s estudios sobre valores y actitudes ambientales entre 10s agricultores se han adoptado distintas perspectivas de análisis: 1. Base social del ambientalismo en el mundo rural: características personales y de las explotaciones en relación con comportamientos arnbientales (Buttel y otros, 1981). 2. Diferencias entre agricultores y no agricultores (residentes en el medio rural), al constatar en diversos estudios que las diferencias entre la población urbana y rural no eran del todo consistentes (Buttel y otros, 1981). 3. Estudios longitudinales en relación con modificaciones de actitudes, conocimientos y actuaciones respecto a un problema ambiental concreto, dentro de un Prea específica (salinidad, erosión, pérdidas de fertilidad, contaminación del agua, etc.) (Cary, 1993). 4. Estudios comparativos entre distintos tipos de agricultores en relación con su actitud, conocimiento y actuación respecto a algún problema ambiental (Geller y Lasley, 1985). 5. Actitudes respecto a regulaciones y limitaciones de carácter ambiental en el uso de recursos (Hoiberg y Bultena, 198 1; Alphandery, 1994).
Hábitat y ocupación agraria de la base social del ambientalismo Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 135 Estos estudios ponen de manifiesto la existencia de tres problemas de investigación: 1. La sensibilidad o el interés ambiental del agricultor; 2. La sensibilidad o el interés ambiental del agricultor ante problemas relacionados con su actividad agraria.; 3. Diferencias en la actitud ambiental del agricultor de acuerdo con diferentes variables personales, socioeconómicas o productivas. 1. En relación con el primer problema de investigación se ha considerado que la dedicación agraria o no, es un factor determinante, de cierto relieve, de las actitudes y la actuación ambiental (Buttel y Flinn, 1974). Una ocupación agraria llevaria aparejado un nivel bajo de preocupación ambiental general. Esta reducida sensibilidad ambiental hacia 10s problemas ambientales generales (aun de tip0 local) quedaria explicada acudiendo al planteamiento rnás genérico de la tesis de la environmentaldeprivation, según el cual 10s agricultores tendrian una consideración o una sensibilidad ambiental rnás reducida al disfrutar de un ambiente (acepción que aquí se confunde con entorno) en mejores condiciones. 2. Sin embargo, la afirmación arriba enunciada, de casi unánime reconocimiento, no parece que tenga su correspondencia en 10s problemas ambientales asociados a la actitividad profesional del agricultor. Buttel y otros (1981) en su estudio pioner0 indicó que el agricultor también tiene una escasa preocupación por 10s problemas ambientales asociados al proceso productivo agrario. El interés por 10s problemas ambientales generales estaria asociado con la actitud hacia problemas ambientales rnás especificos. Esta aseveración conduce al examen de dos hipótesis explicativas: a) la primera haria referencia a las caracteristicas cualitativas de un entorno con pocos problemas ambientales y dejaria en un segundo termino las variables de carácter sociológico; 6) la segunda quedaria asociada a la orientación dominante y convencional de la agricultura que fuerza al agricultor a desarrollar una orientación productiva cada vez rnás intensiva, estrechamente unida a sentimientos de dominio del hombre sobre la naturaleza y a la confianza tecnológica y científica para conservar el stoh de 10s recursos potencialmente renovables que el agricultor gestiona, además de multiplicar su productividad. En este sentido, es posible apuntar que el agricultor (especialmente el agricultor moderno) se encuentra sometido a presiones del sistema económico y de la sociedad, en 10s que está cada vez mis integrado, que le fuerzan a seguir una orientación rnás dominada por criterios y valores económicos (de mercado, de productividad, de rentabilidad, de eficacia, de especialización) que por criterios sociales y ecológicos, 10 que tiende a convertir la práctica de la agricultura en una actividad empresarial similar a las de otros sectores económicos y que se va desprendiendo de la ideologia del fundamentalismo agrario (aunque no desaparezca del todo de 10s discursos sociales, al menos en ciertos momentos). Esta orientación haria que 10s agricultores dieran prioridad a 10s valores económicos frente a 10s ecológicos y que la conservación de la naturaleza se presente muchas veces como incompatible con
142 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Cristóbal G6mez Benito Cuadro 2. El deterioro y la contaminación del rnedio arnbiente y la naturaleza le preocupa.. . Tamaiio del municipio (núm. habitantes) -2.000 2.001-10.000 10.001-100.000 100.001 y mis CIS 199211992 Mucho 28,O 34,9 41,5 48,2 Bastante 37,4 49,9 38,4 43,4 POCO 21,6 12,5 11,5 52 Nada 7,l 1,1 1,l 1,2 CIS 212811995 Mucho 35,9 39,7 36,7 52,6 Bastante 43,6 41,l 47,8 41,5 POCO 13,2 13,6 11,6 46 Nada 56 1,9 22 12 Fuente: CIS. Estudios 139211992 y 212811995. Entre 10s estudios de 1992 y 1995 se observa una asociación positiva entre el tamaíío del municipio de residencia y la preocupación por esos problemas, de modo que cuanto mayor es el municipio mk gente responde que esos problemas les preocupan mucho o bastante. Los valores extremos se dan, en ambos estudios, en 10s municipios de entre 400.001-1.000.000 habitantes (donde el 58,9% -en 1992y el 53,2% -en 1995de la gente dice que este problema le preocupa mucho y el 35% -en 1992y el 41,9% -en 1995dice que bastante; 93,9% y 95,7% respectivamente entre ambas respuestas) y 10s municipios menores de 2.000 habitantes, (donde el 28% -en 1992y el 35,9% -en 1995dice que le preocupa mucho y el 37,4% -en 1992y el 43,6% -en 1995que le preocupa bastante; 65,4% y 79,5% respectivamente entre ambos grupos), siendo en este tip0 de municipios más pequefios donde se encuentra más gente que dice que estos problemas les preocupan poc0 (21,696 en 1992 y 13,2% en 1995) o no les preocupan nada (7,1% -en 1992y 5,6% -en 1995), frente a valores inferiores de 10s municipios mis grandes. A medida que el municipio aumenta de tamafio hay mis gente que manifiesta preocupación por 10s problemas ambientales tal como están formulados en la pregunta. Esto se observa claramente si se suman las respuestas de ((muchoa y ((bastanten, por un lado, y las de ((pocos y ((nada)) por otro. Ambos conjuntos marcarían la frontera de la preocupación ambiental. En cambio, la relación no es tan lineal cuando se considera cada tip0 de respuesta (mucho, bastante, etc.) por separado. Entonces, se observan altibajos en el gade de preocupación ambiental a medida que aumenta el tamaiio del municipi~, si bien la mayor diferencia entre menos y más preocupados por 10s problemas ambientales se establece, respectivamente, -y en ambos estudios-
Habitat y ocupación agraria de la base social del ambientalisrno Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 143 entre 10s municipios menores y mayores de 100.000 habitantes En 1992, en 10s centros urbanos un 82,3% expresaba mucha o bastante preocupación ambiental (94,1% en 1995), frente al 65,4%, 84,8% y 79,9% de 10s centros rurales, semirurales y las pequefias ciudades (79,5%, 80,8%, 84,5% en 1995). El tamaiio de 10s 100.000 habitantes parece, pues, ser un ccumbral critico,) de la preocupación ambiental. En esta cuestión el contraste se registra entre la ruralidad, la semiruralidad y las pequefias ciudades, por un lado, y 10s municipios urbanos mayores, por otro. En este aspecto difieren el estudio de 1992 y el de 1995, pues según el primer0 en 10s núcleos semirurales hay mis gente (84,8%) que se muestra mis preocupada por el medio ambiente que en las pequefias ciudades (79,7% y 80,2%), mientras que en el estudio de 1995 se observa una progresiva mayor proporción de gente con preocupación ambiental, en el paso de 10s núcleos semirurales a las pequefias ciudades y, entre estas, de las mis pequefias a las mis grandes (80,2%, 82,2% y 86,9%, respectivamente). Pero el contraste rural-urbano parece disminuir con el tiempo, ya que si en 1992 la diferencia de proporción de gente con mucha o bastante preocupación ambiental entre 10s municipios rurales y 10s urbanos era de 26,9 puntos, en 1995 se reduce a 14,6. También podemos contrastar las diferencias entre el mundo urbano y el rural respecto a la preocupación ambiental de sus gentes considerando, no ya el mayor o menor porcentaje de población que se preocupa en mayor o menor medida por 10s problemas ambientales, sino comparando la cantidad de gente que se preocupa por otros problemas según 10s diferentes tamafios del lugar de residencia. De nuevo, el tamaño superior a 10s cien mil habitantes aparece como un umbral critico de un aumento significativo de la preocupación ambiental. En este sentido, en 10s municipios mayores no s610 hay más gente que manifiesta preocuparle mucho o bastante el deterioro y la contaminación del medio ambiente yla naturaleza, sino que además este problema ocupa un lugar entre 10s cuatro problemas que mis consenso obtienen en cuanto a la gran preocupación que sienten 10s entrevistados, de un listado de 15 problemas (frente a la octava posición en 10s municipios inferiores a 100.000 habitantes), siendo 10s mayores de 400.000 y menores de 1.000.000 de habitantes en donde no sólo hay más gente que se preocupa mucho o bastante por 10s problemas ambientales (en comparación con otros tipos de residencia), sino que además es en el que rnás gente manifiesta su gran preocupación (en comparación con el resto de problemas). Las diferencias en cuanto a sensibilidad o preocupación ambiental general también se manifiestan en relación con diversos problemas ambientales más especificos (cuadro 3). Los entrevistados en el estudio IDES-86 que residian en municipios de tamaño inferior a 10.000 habitantes tienen una preocupación (porcentaje de 10s que declaran que consideran un problema muy o bastante grave) media de 73,9 % (con una sigma de 7,64) respecto a 10s diez problemas ambientales planteados, mientras que en 10s municipios de 100.000 a 500.000 habitantes es donde la preocupación media es la mis alta (79,7, con una sigma de 7,5), seguidos de 10s municipios de 10.000 a 100.000 habitan-
144 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Cristóbal Górnez Beniro Cuadro 3. Le parece a Ud, que cada uno de 10s problemas ambientales que ahora le voy a mencionar es un problema jmuy grave, bastante grave, poc0 grave o nada grave? Suma de muy grave y bastante grave (en %) en relación con 10s distintos tamaños I municipales (núm. habitantes). 'Tamaiío municipal1 Problemas ambientales Media -10 mil 10-100 mil 100-500 mil +500 mil La contaminación atmosférica 79,4 77,9 81,5 80,2 77,7 La contaminación y la suciedad de las aguas del mar 80,3 75,9 81,O 82,9 82,4 La contaminación de las aguas de 10s rios 85,5 84,3 85,9 88,9 83,5 Los ruidos intensos y molestos 62,5 56,2 62,l 62,3 61,7 La desparición de especies animales por caza 72,2 66,5 73,9 75,6 73,9 La destrucción de lugares naturales 80,O 71,s 81,2 83,3 85,5 El mal trato y la crueldad con 10s animales 72,5 72,9 73,5 71,7 71,3 El abandono de basuras y desperdicios en 10s campos 85,O 8 1,7 87,2 88,4 83,l La suciedad en las calles y la eliminación de residuos 79,s 78,5 80,4 82,l 78,4 La contaminación del tráfico 78,3 73,4 78,7 81,4 80,s Fuente: IDES-86. Composición propia. tes (media de 78,5 y una sigma de 6,7) y de 10s de más de 500.000 habitantes (con una media de 77,8 y una sigma de 6,8). Y en nueve de 10s diez proble- ]mas planteados, 10s municipios menores de 10.000 habitantes están por debajio de la media, en todos 10s problemas por debajo de 10s municipios de 10.000 a 100.000 y de 100.000 a 500.000, y s610 en cuatro problemas están ligeralmente por encima de 10s municipios mayores de 500.000 habitantes. En 10s lmunicipios rurales y semirurales 10s problemas que obtienen mayor porcentaje de gente que 10s considera muy o bastante graves son la contaminación de las aguas de 10s ríos, el mal trato y la crueldad con 10s animales y la suciedad en las calles y la eliminación de residuos, en 10s cuales se está mis cerca de la media general y algo por encima. En cambio, la destrucción de lugares naturales, 10s ruidos intensos y molestos, la desaparición de especies y animalles de caza, la contaminación del tráfico y la contaminación y la suciedad del agua del mar (problemas tipicamente urbanos por su génesis o mayor incidencia en las zonas urbanas, o por constituir demandas sociales tipicamente urbanas o, en fin, por su lejania de las zonas rurales, como la contaminación del mar) son 10s problemas en que 10s porcentajes de gente muy o bastante preocupada se alejan más de la media. Merece la pena destacar la gran desviación respecto a la media del problema de la destrucción de 10s espacios
Hábitat y ocupación agraria de la base social del ambientalismo Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 145 naturales (-8,2%) y de la desaparición de especies animales por caza (-5,7%). En el primer caso, puede ser una prueba de la visión poc0 ((natural)) (y a la vez de que 10 ((natural)) se opone a 10 humano encarnado en la agricultura) del entorno por parte de 10s agricultores, mientras que en el segundo resulta rnás aventurada aún cualquier interpretación por la significación que tiene la caza en la vida rural. Y, por otra parte, destaca también que el abandono de basuras y desperdicios en 10s campos sea un problema menos valorado (-3,3 respecto a la media general) en 10s municipios rurales. Por contra, en 10s municipios rnás urbanos (mayores de 100.000 habitantes) 10s problemas que más gente dice que son rnuy o bastante graves son la contaminación de las aguas de 10s rios (es el más citado o uno de 10s mis citados como graves en todos 10s tipos de residencia), el abandono de basuras y desperdicios en 10s campos (en sentido positivo puede deberse a que este problema 10 ((ven)) rnás 10s urbanos que frecuentan espacios rurales de gran concentración de visitantes) y la destrucción de 10s lugares naturales (10 que refuerza su carácter de preocupación urbana por ser urbanos la mayoria de sus usuarios). Los municipios de 10.000 a 100.000 (pequefias ciudades) siguen pautas rnás parecidas a 10s municipios urbanos que a 10s rurales y semirurales. La encuesta del CIRES-94 hace posible afrontar otro aspecto de la investigación: qué métodos es posible utilizar en la solución de problemas ambientales. A este respecto existen relaciones muy significativas entre tamaño de hábitat y diversos tipos de actuaciones ambientales. En primer lugar es posible indicar que la solución a 10s problemas ambientales es observada de manera diferente entre 10s municipios rurales respecto a 10s rnás urbanos. En estos últimos existe un porcentaje mucho mis elevado de ciudadanos (un 20% rnás que en 10s núcleos rurales) que creen que el desarrollo tecnológico puede remediar 10s problemas ambientales. Es decir, las posiciones rnás tecnocéntricas se observan con mayor amplitud en 10s núcleos rnás grandes y el incremento en esta tendencia se asocia estrechamente al aumento de tamafio (cuadro 4). Mientras que en 10s núcleos rurales 10s planteamientos ecocéntricos asociados a amplios cambios sociales, con ser dominantes en todos 10s tamafios de hábitat, se muestran con mayor amplitud. Las vias para desarrollar la acción ambiental con el fin de solucionar 10s problemas ambientales se establecen por caminos diferentes entre 10s municipios rurales y el resto. En 10s de tip0 urbano existe una mayor preferencia por la implicación política a través del asociacionismo y desarrollando pautas de consumo ((verde)), mientras que en 10s rurales se prefiere un incremento en 10s precios e impuestos y existiria un mayor compromiso a cambiar y disminuir el nivel de vida. ¿Qui se puede concluir a la vista de estos datos? En primer lugar, que, no obstante las diferencias de preocupación ambiental según el tamaño de 10s municipios, en todos ellos se constata un alto grado de preocupación ambiental (con porcentajes de gente preocupada por esta problemática en general por encima del 60% y en muchos temas o cuestiones entre el 70 y el 85%), tendiéndose esta preocupación a 10s municipios mis pequefios, como vimos mis
146 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Crist6bal G6mez Benito Cuadro 4. Suponiendo que 10s problemas medioambientaies que amenazan ai mundo sean tan graves como algunos afirman, jen quC confia Ud. mis para solucionar esos problemas? 1. En el desarrollo de la tecnologia, que creará mis riqueza y posibilidades de obtener recursos; 2. En 10s cambios en la forma en que esta organizada la sociedad, de manera que 10s recursos se distribuyan mejor y con mis equidad. Solución problemas ambientaies1 Tamaiío habitat Desarrollo tecnológico Cambios en la sociedad Totai (%) -2.000 25,O 75,O 1 O0 2.001-5.000 29,7 70,3 1 O0 5.001-10.000 36,O 64,O 1 O0 10.001-50.000 38,7 61,3 1 O0 50.001-100.000 44,3 55,7 1 O0 100.00 1-250.000 38,6 61,4 1 O0 +250.000 40,O 60,O 1 O0 MadridIBarcelona 45,6 54,4 1 O0 Fmente: CIRES-94. Elaboración propia. arriba. La generalización de esta preocupación reduce o palia la significación de las diferencias entre el mundo urbano y el mundo rural al respecto. Por 10 tanto, puede decirse que el deterioro y 10s problemas ambientales son hoy causa de preocupación para una amplia mayoría de la población, cualquiera que sea el tamafio del lugar de residencia. En este sentido, tal fenómeno seria una manifestación de la creciente uniformización o equiparación de las poblaciones en sus actitudes, percepciones, valores, etc. respecto a problemas o fenómenos universales (pudiéndolo considerar como un efecto de 10s medios de comunicación). En segundo lugar, que se constatan ligeras diferencias significativa~ entre las poblaciones de diferente tamafio respecto a la sensibilidad ambiental, de modo que las más proambientalistas son mis grandes que las menos proambientalistas (y, en este sentido, seria un caso en el que se manifiesta aún -y al mismo tiempo una expresión nuevaciertas diferencias entre el mundo urbano y el mundo rural), pero que esta relación no es lineal, siendo las poblaciones de 10s centros urbanos mis pequefios y de las pequefias ciudades las más ambientalistas. En tercer lugar, que más que una diferenciación en el grado de sensibilidad ambiental, la variable rural-urbana discrimina diferencias de sensibilidad respecto a diferentes tipos de problemas ambientales de otros agentes). Y en cuarto lugar, que en ausencia de otras variables de control que permitieran matizar y explicar estas diferencias, aún es posible mantener, hipotéticamente, que el factor hábitat (pero como factor ecológico multidimensional y no s610 expresado por su tamafio) puede ser un fictor causal de diferencia~ de sensibilidad o preocupación ambiental de las diferentes poblaciones rurales y urbanas.
Hábitat y ocupación agraria de la base social del ambientalismo Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 147 3.2. Ocupación agraria y conciencia ambiental La evaluación de la sensibilidad ambiental mediante la ocupación de 10s ciudadanos es una tarea compleja con 10s datos disponibles, dado que en las tres encuestas manejadas no se utilizan las categorias sociolaborales con el mismo nivel de detalle y además las preguntas son diferentes en cada estudio. Incluso en la encuesta F&BIDA-~~ no se considera la categoria agricultor. En el estudio IDES-86, son 10s profesionales liberales, 10s estudiantes y 10s agricultores 10s que más importancia dan a la contaminación de 10s ríos, del aire y del suelo, y 10s empresarios, 10s parados, 10s autónomos y 10s jubilados 10s que menos. Los resultados de esta encuesta tienen problemas de interpretación por el amplio porcentaje, sobre todo respecto al resto de categorias socioprofesionales, que contestan ((no sabe)) o simplemente ((no contesta)) entre 10s agricultores y que suponen un 34,2% de 10s entrevistados con esta ocupación. Pero si de esta encuesta no consideramos las respuestas ((no sabe)) o ((no contestan, 10s agricultores serian el grupo que más importancia concederia a la contaminación de 10s factores ambientales: el 65,2% de 10s entrevistados que contestan daria la mayor importancia. No obstante, es preciso indicar que el deterioro y la contaminación de 10s factores ambientales es relativa, al preguntarse en relación con otros posibles problemas de indole socioeconómica. En el estudio CIRES-94, son 10s profesionales liberales y 10s asalariados agricolas 10s que 'más creen que 10s recursos naturales del mundo se están agotando, y 10s empresarios agrarios y 10s directivos y técnicos de la industria 10s que menos. La pregunta manejada de esta encuesta, en buena forma complementaria a la encuesta IDES-86, que plantea la preocupación por el agotamiento y la desaparición de 10s recursos, pone de manifiesto la desigual percepción entre agricultores propietarios (empresarios familiares) y obreros del campo, y sugiere que la propiedad de la tierra es un componente de relevancia en la renovabilidad o no que se concede a 10s recursos. En todo caso 10s agricultores propietarios serian el grupo ocupacional con menor preocupación por el agotamiento de 10s recursos, 10 que es muy significativo dado el carácter de su profesión (cuadro 1). En definitiva, aunque no se ven unas pautas bien establecidas, parece que 10s jubilados presentan bajos niveles de sensibilidad ambiental (10 que está relacionado con la variable edad). Asi mismo, empresarios de la industria y de la agricultura y directivos y técnicos de la industria también manifiestan menor sensibilidad ambiental. En cambio, 10s profesionales liberales y, en menor medida, 10s estudiantes, son 10s que muestran mayor preocupación ambiental (10 que está relacionado con el nivel cultural y el grado de información). Concretamente en relación con 10s agricultores se establece una dualidad en el plano de la dimensión afectiva entre el valor relativo -altoconcedido a 10s factores ambientales y la preocupación -bajapor su agotamiento. Ante diversos problemas ambientales más especificos, 10s agricultores mantienen una menor sensibilidad (cuadro 5). Salvo en el caso de 10s ruidos intensos y molestos, la desaparición de especies animales por caza (donde en ambos casos presentan un grado de interés superior al de la media: +2,8 y +3 respec-
148 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Cristóbal Gómez Benito Cuadro 5. Le parece a Ud. que cada uno de 10s problemas ambientales que ahora le voy a mencionar es un problema jrnuy grave, bastante grave, poc0 grave o nada grave? Suma de muy grave y bastante grave (en %) en relación con ocupación agrícola o no agrícola. OcupaciÓn/Tipo de problema Media Agricultor La contaminación atrnosférica 79,l 77,O La contarninación y la suciedad de las aguas del mar 80,5 77,6 La contarninación de las aguas de 10s rios 85,2 84,7 Los ruidos intensos y molestos 61,O 63,8 La desparición de especies animales por caza 72,5 75,5 La destrucción de lugares naturales 80,3 77,O El mal trato y la crueldad con 10s anirnales 72,5 72,4 El abandono de basuras y desperdicios en 10s carnpos 84,9 81,l La suciedad en las calles y la elirninación de residuos 79,7 74,O ka contarninación del tráfico 78,O 75,O Fuente: IDES-86. Composici6n propia. tivamente) o cuando se trata de contaminación de las aguas de 10s ríos y el mal trato y la crueldad con 10s animales (casos en 10s que su grado de sensibilidad es similar al del conjunto de la población (-0,5 y -0,l respectivamente). En el tema de la desaparición de especies animales por caza (recordemos que en este problema 10s municipios menores de 10.000 habitantes eran de media un 5,7 puntos inferiores a la media general), parece que 10s agricultores se diferencian del resto de la población rural. Los problemas en 10s que 10s agricultores se alejan mis de 10s valores medios de preocupación son: el de la suciedad en las calles y la eliminación de residuos (-5,7), el abandono de basuras y desperdicios en 10s campos (-3,8), la destrucción de lugares naturales (-3,3), la contaminación causada por el tráfico (-3) y la contaminación y la suciedad de las aguas del mar (-2,9). Lo que parece demostrar que, mis que diferencias claras en gade de preocupación ambiental general, 10s agricultores difieren de otros colectivos ocupacionales en la sensibilidad hacia unos u otros problemas arnbientales, y que la sensibilidad ambiental de éstos es equiparable al conjunto de la población en problemas relacionados con su vida cotidiana o con su profesión. A este respecto es importante poner de manifiesto que otros dos grupos ocupacionales con una sensibilidad y una preocupación ambiental reducida, como son jubilados y empresarios, mantienen una percepción o un interés bajo respecto a la media en todos 10s problemas ambientales analizados. La solución a 10s problemas ambientales para 10s ocupados en la agricultura debe basarse en cambios sociales. Según 10s resultados de la encuesta CIRES-94 un 79% de 10s agricultores adoptan esta opción frente a un 21% que piensan que la solución a 10s problemas ambientales debe realizarse a tra-
Hábitat y ocupaci6n agraria de la base social del arnbientalismo Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 149 vés del desarrollo tecnológico. Únicamente el grupo ocupacional que agrupa a 10s profesionales liberales, tradicionalmente muy ecocéntrico, mantiene con mayor intensidad la opción de 10s cambios en la sociedad (85,7%). En carnbio, 10s jornaleros se presentan como el primer grupo ocupacional que fundamenta la solución a 10s problemas ambientales mediante el desarrollo tecnológico (80%), 10 que esta en abiena contradicción con 10 que ha constituido el discurso politico-ideológico de este grupo sociológico tradicionalmente. Es posible que su bajo nivel educativo, puesto de manifiesto en el estudio de Gavira (1993), fundamente esta opción. En el plano de la acción ambiental 10s agricultores, tanto con medios de producción propios como sin ellos, presentan claras diferencia respecto a otros grupos ocupacionales. Su grado de asociacionismo es prácticamente nulo, el más bajo junto a jubilados y, a la vez, presenta una escasa predisposición al asociacionismo verde. S610 el 5% de 10s agricultores con medios de producción estaria dispuesto a participar en grupos de carácter ecologista y un 95% manifiesta que ni le gustaria ni pertenece. En el caso de jornaleros un 23,5% manifiesta su actitud positiva a ingresar en algún grupo ecologista. Sin embargo, esta cifra también puede considerarse muy baja en relación con otros grupos ocupacionales. Los agricultores verian a las asociaciones ecologistas contrarias a sus habituales objetivos productivistas. Además, en diversos paises europeos este tip0 de organizaciones ha responsabilizado ante la opinión pública a 10s agricultores del deterioro y la contaminación de 10s campos. En relación con 10s hábitos de consumo, tampoco 10s agricultores se caracterizan por su carácter ecologista. Un 15% de 10s agricultores compra productos que no daiían el medio ambiente (un 31,2% en el caso de jornaleros) de una forma habitual, la cifra más reducida de todos 10s grupos considerados. Por contra, tienen mis en consideración otras caracteristicas, entre ellas el precio (70%). Preguntados ante la actitud de pagar precios rnás altos por proteger el medio ambiente, 10s agricultores con tierras en propiedad son el grupo ocupacional que manifiesta una menor predisposición. El 33,3% se muestran muy contrarios o contrarios. Otros grupos de escasa sensibilidad ambiental como el resto de empresarios o 10s jubilados no agrupan ni siquiera al 20% de sus miembros en posturas contrarias a una subida de precios con el fin de proteger el medio ambiente. De igual manera, 10s agricultores también se sitúan como el grupo social con menor predisposición a pagar unos impuestos rnás elevados por la protección ambiental (un 47,5% se manifiesta en contra o muy en contra, mientras que ninguna otra categoria de las consideradas agrupa al 30% de sus miembros en estas posiciones). No obstante, si atendemos a 10s resultados de la encuesta IDES-86 en la que se preguntaba a diversos grupos ocupacionales en relación con su disposición a pagar más impuestos con relación a distintos problemas ambientales concretos, 10s agricultores ante problemas concretos como la repoblación de bosques, protección de especies en peligro y, sobre todo, evitar la desertización (problema asociado a una reducción de la productividad o a la imposibilidad de cultivo en su caso extremo) mostraban una
150 Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 Ángel Paniagua Mazorra; Cristóbal Górnez Benito disposición más elevada que la del resto de grupos ocupacionales7, que en el último supuesto era de rnás de cinco puntos. Por último, también 10s agricultores con tierras son el grupo que se manifiesta mayormente en contra de reducir su nivel de vida con el fin de proteger el medio ambiente. Un 40% manifiestan su actitud contraria. Por contra, el grupo de jornaleros es el que presenta una actitud rnás favorable: s610 un 14,3% se manifiesta en contra y un 50% a favor, el grupo ocupacional con mayor disposición. Todas estas posturas que reflejan una escasa sensibilidad ambiental y una reducida disposición a la acción encuentran su colofón en la desconfianza ante medidas proteccionistas y en la escasa percepción de su necesidad. En efecto, 10s agricultores con tierras son el grupo ocupacional que con mayor intensidad pone de manifiesto que la política de defensa del medio ambiente es simplemente una moda (10,5% frente a una media de 3,8%) o que es importante pero existen otros objetivos de mayor relieve (73,7% frente a una media de 53,6%). En definitiva, la escasa sensibilidad ambiental de 10s agricultores parece que responde a la re!ación de propiedad que establecen frente a la tierra (frente a un pedazo de naturaleza) y se manifiesta de igual manera tanto en la preocupación como en la acción ambiental general. Ciertas preguntas de las encuestas consultadas, que tendrian que ser corroboradas por estudios específicos, parecen mostrar que la actitud y la acción ambiental se modifica parcialmente ante problemas que afectan a la base productiva de su actividad. 4. Conclusiones El análisis de la base social del ambientalismo es uno de 10s temas de investigación que de forma rnás temprana despertaron el interés de sociólogos ambientalistas. El interés no es gratuito, dado que determinar con certeza las características, así como su grado de evolución, de las personas con mayor predisposición a la acción ambiental es un componente muy importante de carácter predictivo y sustentador de las medidas, las normas y las regulaciones de política ambiental. Si bien en conjunt0 es difícil admitir que existe una asociación directa entre sensibilidad ambiental y tamatío del municipio, ésta se manifiesta en las pequefias ciudades y en 10s centros urbanos menores, donde además de existir equipamientos y servicios de carácter urbano, suele haber un entorno cualitativamente en mejores condiciones y con una fácil accesibilidad. Por contra, es posible plantear, acudiendo a 10s postulados manejados por la teoria de la environmental deprivation, que las gentes que viven en 10s munici7. Asi en el caso de la repoblación de bosques un 57,2% de la población estaba dispuesta a pagar mis impuestos, mientras que entre 10s agricultores la disposición era del 59,2%. Cuando se traca de la protección de especies en peligro de extinción las cifras son del 57,196 y 61,296 respectivamente y para evitar la desertización del 54,9% y 60,7%.
Habitat y ocupaci6n agraria de la base social del ambientalismo Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 151 pios rurales presentan una sensibilidad, un interés e incluso una preocupación ambiental más reducida que en otro tip0 de municipios. También se han detectado diferencias en relación con las dos soluciones sobre las que se suele optar para resolver 10s problemas ambientales: en 10s municipios rurales existe una mayor preferencia por soluciones sociales, que implican modificaciones en el nivel de vida, mientras que en 10s municipios urbanos se opta de manera mayoritaria por la denominada confianza tecnológica, fruto de un entorno más artificializado. El grupo social que tiene una ocupación agraria comparte con las gentes que residen en núcleos rurales su escasa sensibilidad ambiental general, pero, en carnbio, es posible sugerir, con 10s reducidos datos de que hasta el momento disponemos, que en 10s problemas mis directamente relacionados con la actividad profesional la actitud del agricultor se modifica en cierta manera. Por tanto, en este grupo social se presenta una disociación entre su condición de agentes productivos y de simples ciudadanos, 10 cua1 puede dar origen a que existan actitudes ambientalistas diferentes en un mismo agricultor según desempeñe su papel de productor o de ciudadano o ante distintos problemas ecológicos, 10 que podríamos denominar sensibilidad ambientaljagmentada. ' Es decir, creemos que la conciencia ambientalista de 10s agricultores no depende s610 de su condición de agentes productivos. Depende también de su condición de ciudadanos (de usuarios, consumidores, etc.), 10 cual puede dar origen a conflictos internos en el agricultor y entre agricultores semejantes o distintos, o, 10 mis probable, a que existan conciencias ambientalistas diferentes en un mismo agricultor según desempeñe su papel de agricultor o de ciudadano o ante distintos problemas ecológicos. Y en su condición de ciudadanos, 10s agricultores se relacionan con otros grupos sociales, con 10s que pueden tener intereses comunes ante determinados temas o problemas. De ahi que sea necesario considerar el contexto social en el que se manifiestan la conciencia, las actitudes y 10s comportamientos ambientalistas de 10s agricultores. Por otro lado, una orientación social nueva y de creciente peso social, mis ecológica, presiona en sentido contrario a 10s postulados de la agricultura tradicional, para hacer una agricultura más armoniosa con el entorno natural, más orientada a la producción de calidad que de cantidad, y que resalta las funciones no productivas de la agricultura como son la gestión del territorio, la conservación del paisaje y su contribución a la producción y conservación de la biodiversidad. Esta orientación tomaria cuerpo, también, en politicas públicas que restringen o condicionan fuertemente las pricticas agrarias, cuya virtualidad, entre otras, es hacer más manifiesto el conflicto entre la conservación de la naturaleza y la agricultura convencional y que podria ser uno de 10s factores que provocarian reacciones antiambientalistas de 10s agricultores. Como hemos dicho a 10 largo de este texto, esta orientación colisiona con la identidad profesional dominante entre 10s agricultores (y que, paradójicamente, las politicas agarias han contribuido de forma tan notoria y decidida a establecer).