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Teoría y sujetos sociales. Algunas consideraciones acerca de los estudios sobre el campesinado en Argentina

Germán Posada, Marcelo

Abstract

Aunque existen muchos estudios sobre el agro pampeano desde la economía y la sociología rural, la figura del campesino ha sido menos analizada desde la perspectiva de la sociología.

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Papers 5 1, 1997 73-92 Teoria y sujetos sociales. Algunas consideraciones acerca de 10s estudios sobre el campesinado en Argentina Marcelo Germán Posada Universidad Nacional de Luján. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Departarnento de Ciencias Sociales Argentina Resumen Aunque existen muchos estudios sobre el agro pampeano desde la economia y la sociologia rural, la figura del campesino ha sido menos analizada desde la perspectiva de la sociologia. Palabras clave: Pampa argentina, sociologia rural, campesino, sociologia del campesinado. Abstract. Theoty and social subjects. About the studies on the Argentiniun peasants Although several studies on the Argentinian agriculture and land exploitation exist from the economists' and rural sociologists' point of view, peasants have been less analysed from the sociological perspective. Key words: Argentinian pampa, rural sociology, peasant, sociology of peasantry. Introducción La dirección que tom6 el desarrollo económico argentino, asentada sobre la expansión de la producción agropecuaria pampeana, marc6 en gran medida las preocupaciones académicas acerca del carácter de la misma. A 10 largo de las décadas se multiplicaron 10s estudios económicos, econométricos, sociales e históricos que intentaron desentrafiar la matriz de origen de dicha evolución, como así también el desarrollo futuro del sector y de la región en general. Los análisis políticos tampoc0 estuvieron ausentes de estas preocupaciones; son muchos 10s textos que versan sobre la estructura social pampeana, sobre la forma de producción predominante en la región, acerca de la dirección que adoptará la actividad agropecuaria, etc. La notable preponderancia pampeana hizo perder de vista al agro del resto del país. No queremos decir con esto que no existan investigaciones, ensayos y discusiones sobre la situación agraria en el interior de la Argentina. Lo que intentamos expresar es que el papel desempefiado por la región pampeana impidió que se centrara la discusión en importantes aspectos del desarrollo agrari0 extrapampeano. Así, no se asistió nunca a un debate sobre la asigna- 74 l'aoers 5 1. 1997 Marcelo Germdn Posada ción de recursos en las explotaciones agrarias, por ejemplo para la región noroeste, como el que ocurrió entre fines de 10s sesenta y mediados de 10s setenta para la pampeana. Podemos decir que desde fines de la década de 1960 es cuando comienzan a sistematizarse estudios que se centran en el agro extrapampeano. Los trabajos realizados por el Grupo de Sociologia Rural, del Servicio de Economia y Sociologia Rural (dependiente de la Secretaria de Agricultura, Ganaderia y Pesca de la Nación), 10s efectuados por técnicos del Consejo Federal de Inversiones, 10s estudios llevados desde el Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (CICSO) son s610 algunos ejemplos de 10s nuevos brios que alcanzó este campo de estudio. Si bien 10s estudios sociales y econórnicos siguen teniendo por objeto en gran número de veces al agro pampeano, ya se dispone de un corpus de investigaciones y reflexiones sobre la economia y la sociedad rural extrapampeana. Del mismo, en este breve estudio queremos analizar a aquellos que tratan sobre un sujeto que en reiteradas ocasiones es presentado como el actor fundamental de la actividad agropecuaria analizada; nos referimos a la figura del campesino. Para esto nos referiremos sucintamente a la teoria del campesinado, a su aplicación a nuestro país y, finalmente, se analizarán algunos estudios seleccionados. A diferencia del resto de América Latina, donde la discusión campesina es de larga data, y donde hubo un desarrollo teórico considerable, en Argentina tal temática carece de una prolongada tradición. No vamos a encontrar reflexiones ni discusiones del tenor de las llevadas a cabo por 10s campesinistas y descampesinistas mexicanos, ni un volumen de estudios de caso, como 10s efectuados en Ecuador o Perú. Por tal motivo, debemos partir de un somero repaso de las posturas teóricas sobre 10s campesinos en general, con el objetivo de ubicar al lector en torno a 10s sujetos de análisis. [. . .] la familia campesina, una familia. que no contrata fuerza de trabajo exterior, que tiene una cierta extensión de tierra disponible, sus propios medios de producción y que a veces se ve obligada a emplear parte de su fuerza de trabajo en oficios rurales no agricolas1. Tal es la unidad de análisis que selecciona Alexander Chayanov para su estudio sobre el campesinado ruso. En este texto abrevarán buena parte de 10s analista~ del campesino latinoamericano. De él se deriva la noción de economia campesina, como una forma especial de organización de la producción. La economia carnpesina encerraria al sector agropecuario donde el proceso productivo se desarrolle en unidades del tip0 familiar, teniendo por objetivo asegurar, de ciclo en ciclo, la reproducción de sus condiciones de vida y de trabajo, es 1. A. Chayanov (1985: 44). Teoria y sujetos sociales. Consideraciones sobre el carnpesinado en Argentina Papers 5 1, 1997 75 decir, la reproducción de 10s productores y de la misma unidad de producción. En otras palabras, la explotación debe generar 10s medios necesarios para asegurar el sostenimiento biolÓgico de 10s integrantes de la familia y la satisfacción de las otras necesidades, cultural e históricamente determinadas, como asi también debe proveer de 10s medios para reponer 10s bienes consumidos en la realización del ciclo productivo. Incluso, como sostiene Wolf, será menester que genere además un fondo de ceremonial y otro de renta2. El manejo productivo campesino, persiguiendo 10s objetivos descritos, se basa en c([. . .] una racionalidad propia y distinta de la que caracteriza a la agricultura empresarialn3. Tal como 10 expuso Chayanov, la actividad económica de la familia campesina se rige por el equilibrio existente entre el consumo de 10s miembros de la misma y la autoexplotación del trabajo. El agrónomo rus0 elabora la ecuación de trabajo y consumo, diseiíando una matriz donde se combinan el tamaiío de la familia y la relación entre miembros que realizan actividades (trabajadores) y miembros que no 10 hacen (consumidores). El resultado de ese cruce va a sefialar el grado de ccpenoso esfuerzoa que requiere la combinación entre el trabajo, la tierra y 10s instrumentos de trabajo. Cuando 10s requerimientos de 10s consumidores sean mayores, más elevado será el grado de autoexplotación del trabajo familiar, mientras que cuando la presión derivada de una relación desfavorable (menos consumidores por cada trabajador) disminuya, la autoexplotación evolucionará en concordancia4. En el modelo teórico de Chayanov la única categoria económica visible es la remuneración del trabajo, equivalente al ingreso anual, disponible para la familia después de deducir 10s gastos. No hay salarios imputables al trabajo familiar, ni ganancia (que no se busca, dado que el nivel de actividad se regula por la satisfacción de las necesidades familiares), ni renta (en el sentido capitalista). El beneficio de la explotación se obtiene mediante el balance trabajo-consumo, establecido por el equilibrio cceconómico básico)) entre las fatigas del trabajo y la satisfacción de necesidades. El producto bruto de la unidad se constituye mediante la sumatoria de todos 10s ingresos anuales de la misma, tanto agricolas como extraagricolas. Al descontarse los,gastos de explotación y renovación del capital, se obtiene el producto neto. Este será reconocido como satisfactori0 o no por la evaluación subjetiva de las fatigas propias del trabajo que realiza la familia campesina. Como se observa, en la unidad económica campesina de Chayanov, si existe la categoria ((capital)), pero con leyes diferentes a las que 10 rigen en una uni2. E.Wolf(1970). 3. CEPAL (1982: 62). 4. ((La producción del trabajador en la explotación domestica se detendd en este punto de natural equilibrio porque cualquier otro aumento en el desgaste de fuerza de trabajo resultad subjetivamente desventajoso. Cualquier unidad doméstica de explotación agraria tiene asi un limite natural para su producción, el cua1 está determinado por las proporciones entre la intensidad del trabajo anual de la familia y el grado de satisfacción de sus necesidadess (A. Chayanov, 1985: 85). 76 Papers 5 1, 1997 Marcelo Germán Posada dad capitalista. Su incremento, formac:ión y renovación están sujetos al equilibri~ básico de la unidad (intensidad de la fuerza de trabajo, satisfacción de las necesidades). Hasta aquí 10s lineamientos mis esquemáticos de 10s aportes teóricos de Alexander Chayanov5. Ahora, de realizarse ese análisis, difícilmente pueda hallarse el tip0 ideal de unidad carnpesiria descrita por el agrónomo ruso. Como sostiene Murmis, la unidad de producción fundada en la combinacion de tierra y trabajo familiar, ala unidad campesina por excelencia)) no es mis que un punto de referencia6. Por otro lado, como marca el mismo Murmis, el término campesino, ni su abarcante: pequeiio productor, son conceptos teóricos y por ende son debatibles, aunque es claramente visible que son categorías dinámica, en permanente evolución ascendente o descendente, alejada de la estática vision chayanoviana. Como se utilizó esta categoria analítica en 10s estudios sobre el agro argentin~ es 10 que trataremos de describir en la sección siguiente. I1 En primer lugar veamos qué tip0 de conceptualización se realizó del término carnpesino. Sabemos que el mismo se utiliza tanto para designar a un tip0 social agrari0 como a una forma de organización económica -distinta de la capitalista-, pero también tiene implicancias culturales y religiosas. La carga teórica del término campesino es muy fuerte; remite a una sociedad global con fuerte peso de rasgos campesinos, donlde [. . .] la poblacion rural debe ser rnayoritaria, el desarrollo capitalista débil y, por 10 tanto, el sector industrial es incipiente y no esta concentrado, una parte irnportante del trabajo productivo rural se dedica al ciclo de subsistencia, una gran proporción de 10s insumos productivos tiel campo se producen artesanalmente, el desarrollo de 10s mercados locales y regionales presenta caracteristicas de dispersión de la oferta y de la demanda y el crédito es escaso7. Por su parte, G. Foladori sefiala que el concepto carnpesino encierra un triple aspecto: un ámbito espacial: 10 rural; un proceso en la división social del trabajo: 10 agropecuario; un aglutinadol: demográfico: pequefias comunidades8. Como podemos apreciar, estas condiciones no son las predominantes en Argentina: hallamos un proceso de industrialización de larga data, iniciado en 5. La influencia de Chayanov es sefialada por E. Archetti: ((El interb en la teoria de Chayanov, que puede explicarse no s610 en base a una ideologia margindista existente, sino también por la falta de una teoria consistente acerca de la economia campesina, puede ser justificado a través de un cuidadoso examen de sus hiptjtesis centraless (1981a: 41). 6, M. Murrnis (1992: 82). 7, E. Archetti (198lb: 207). 8, G. Foladori (1981). Teoria v suietos sociales. Consideraciones sobre el campesinado en Argentina Papers 51, 1997 77 buena medida antes de comenzar la etapa sustitutiva, y que se reafirmó luego; el mercado adquiere una dimensión nacional desde que se organiza institucionalmente al país, y aun desde antes; la importancia de la producción de subsistencia es sumamente relativa, al tiempo que gran parte de 10s insumos agrícolas requeridos se adquieren en aquel mercado, que es donde se coloca 10 obtenido en la explotación, comprándose también en é1 10 necesario para la vida diaria. Lejos está Argentina de presentar rasgos similares a 10s del agro peruano, ecuatoriano o boliviano, sin esa masa poblacional campesina, sin su tradición atávica de larga data, sin el componente indígena que prima en esos, y en otros paises; vemos sumamente dificultoso el uso de este término referido a la realidad social agraria argentina. Hablar de campesinos sin especificación alguna, utilizándolo como un ttrmino genérico, abstrayéndolo del marco temporal histórico y social, no contribuye en nada a la explicación de la realidad social rural del país. En este marco es donde aparece como relevante el distingo que realiza Archetti sobre 10s usos del término en cuestión; sostiene que puede aplicarse en forma circunscripta a un tip0 de productor agrario, que utiliza tecnologia sencilla y herza de trabajo familiar; también es factible de aplicar para designar un modo de producción determinado, donde 10s carnpesinos son propietarios de la tierra, la poblacion rural será mayoritaria y el sector capitalista de la sociedad, débil. Por Último, el término campesino fungiría como un término descriptivo para referirse a productores que organizan su unidad en torno a la mano de obra familiar9. En 10s estudios que se recopilan en esta revisión se observará que raramente se toma en un sentido amplio 10 campesino, limitándoselo para identificar a ciertos sujetos sociales, por 10 general asignándoseles ser portadores de una racionalidad diferenciada. Pero esta utilización implica un abandono de la tradición teórica, entendida no como una cristalización dogmática, sino como un campo común de entendimiento intelectual. Si llamo A a un sujeto o una situación definida por B y por C, qué sentido tiene seguir llamando A a otro sujeto o situación, esta vez definida por D y E? Nos parece mucho mis fructifero, y metodológicamente adecuado, emplear en 10s análisis la categoria de ccpequeños productores)). Como indicamos, tampoc~ es un concepto teórico, pero su uso nos evita cargar con 10 que acarrea ((10 campesinon. Su delimitación incluye a todos aquellos sujetos que manejan unidades ubicadas entre estos dos extremos: un piso señalado por aquellas unidades productivas cuya significación es sumamente limitada, o nula, por ser muy pequeñas o semiproletarias; y un techo indicado algo más ambiguamente, que en Murmis es el nivel que evita basar a la unidad en la renta de la tierra, y que en Piñeiro y Llovet es la capacidad de comprar trabajo asalariado y comenzar a ac~mular'~. Dentro de este espectro, 10s pequeños productores realizarán una amplia gama combinatoria de trabajo familiar y tierra; siendo estos dos factores productivos 10s ejes que se toman para delinear las numero9. E. Archetti (1981a: 31). 10. M. Murmis (1992: 80-81); M. Piñeiro e I. Llovet (1986a: 27). 78 Papers S 1, 1997 Marcelo Germdn Posada -- sas definiciones de cam esinos, tanto en forma genérica como en el caso parP ticular de nuestro pais1 . Por otro lado, seguir insistiendo en la utilización del término campesino, reduciéndolo a su significado económico, apareja una serie de peligros metodológicos y de análisis que dist0rsiona.n !a realidad estudiada. Orlando Plaza enumeró algunos de estos problemas: 1. Centrándose en el análisis micro de la unidad productiva, resaltando su autonomia, se puede caer en la ahistoricidad de la noción carnpesino, perdiendo todo contenido de relaciones sociales. 2. El sesgo economicista en que se suele incurrir impide analizar todos 10s aspectos que intervienen en su funcionamiento. 3. En cierto punto del análisis se pucde acceder a un nuevo tip0 de dualismo, donde dos sectores sociales conviven en un mismo país sin mayor vinculación entre si. 4. Aun de optarse como elemento analític0 la noción de economia campesina, al tratar de aislar sus componentes en el proceso productivo, se cae en el olvido de las propias relaciones sociales de esta economia, ignorándose 10s procesos y las instancias en que se inserta esa nociÓnl2. Realizadas las anteriores consideraciones, pasemos a describir cómo se estudi6 al conjunt0 de 10s pequeiios productores, y que 10s autores que tomaremos identifican con 10s campesinos. Mabel Manzanal utiliza indistintamente cccampesino>t y ccminifundista)), aunque aceptando que la carga teórica del primer0 es mayor. Su definicion del campesino argentino -distinguiéndolo del latinoamericanoes: Identificamos como campesinos a 10s productores agropecuarios que utilizando predominantemente la mano de obra familiar se distinguen de otros productores familiares por la ausencia de acumula~ción sistemática de capital, a causa de restricciones estructurales que 10 impiden.. En este contexto, el carnpesino asume una conducta que 10 lleva a maximizar su ingreso global, para alcanzar la subsistencia del grupo familiar que vive en la explotación. La permanencia de la produccion campesina en el circulo vicioso de la pobreza es causada por restricciones sociales y económicas de carácter estructural1:'. 11. Citemos s610 un ejemplo de tal combinación de factores para elaborar una definición de campesinos: a[. . .] el campesino es un tra'bajador directo de la tierra que posee (ya sea en propiedad, arrendarniento o cualquiera otc~ forma de tenencia); que utiIiza fberza de trabajo familiar, a la que no remunera en dinero, y del total que produce guarda una parte para el autoconsumo y el resto 10 destina al merc:kdon (S. Gómez, 1980: 6). 12. O. Plaza (1979: 20-23). 13. M. Manzanal(l990: 299). Teoria y sujetos sociales. Consideraciones sobre el campesinado en Argentina Papers 51, 1997 79 Francisco Delich, por su parte, veia a una sociedad rural argentina basada en campesinos y asalariados rurales, siendo 10s campesinos ccuna cuarta clases, ubicada entre la clase media rural y 10s asalariados1*. Pedro Tsakoumagkos definió a las explotaciones campesinas como aquellas unidades domésticas de producción basadas en el trabajo familiar -no necesariamente exclusivoy cuya dotación de medios de producción le impedirian superar el umbra1 de la acumulaci~n'~. Archetti, en su estudio sobre la capitalización de 10s campesinos argentinos, recurre al bagaje teórico elaborado por Chayanov para analizar la zona norte de la provincia de Santa Fe; en el mismo se recurre indistintamente a 10s términos carnpesino, colono, firrner y productor fimiliar capitalizado,)l6. R. Benencia sefiala en un trabajo de 1987 que en Argentina son asimilables 10s términos cccampesinosn y ccpequefios productores)), pero en una reedición reciente del mismo ya no aparece tal acotacion, limitándose a utilizar al primero sin necesidad de referir10 al otro17. N. Giarraca y S. Aparicio, por su parte, derivan de la categoria analítica cccampesinado)) toda su elaboración tipológica sobre 10s productores de cafia de azucar de la provincia de Tucumán, utilizando dos variables: el tip0 de mano de obra empleada y el nivel de mecanizaciÓnl8. Centrándose en el estudio de la provincia del Chaco, N. D'Alessio opta por definir como pequefia producción campesina al tip0 de unidad productiva basada predominantemente en la fuerza de trabajo familiar19. Pero luego, analizando la generación de valor en estas producciones, precisa 10s limites de ellas (basándose en las teorizaciones de Mam), entendiéndolas como [. . .] una unidad de producción mercantil y no [. . .] una unidad de producción mercantil capitalista a consecuencia de 10 cua1 el campesino se propone la creación de valor, la maximización de la creación de valor y no la maximización de la valorización del capital2'. Como vemos, en 10s casos que tomamos como ejemplos de 10s estudios sobre el campesinado en la argentina, el término carnpesino aparece recortado, como menos globalizador de 10 que significa en otras regiones de América Latina. Una tendencia marcada en buena parte de 10s estudios utilizados, es a relacionar campesinos con minifundistas y a ambos con pobreza rural. Por otro lado, aparece otra vertiente que remarca el carácter subordinado de las explotaciones campesinas en la Argentina. Comencemos por el primer0 de estos aspectos. 14. F. Delich (1972: 61). 15. i? Tsakoumagkos (1987: 230). 16. E. Archetti (1981b: 216). 17. R. Benencia (1987: 3). 18. N. Giarraca y S. Aparicio (1991). 19. N. D'Alessio (1969: 385). 20. N. D'Alessio (1969: 388). 80 Papers 51, 1997 Marcelo Gerrnán Posada El campesino seria un minifundista carente de recursos, incapacitado de desarrollar una actividad que le permitiera subsistir adecuadamente, e incluso se le coarta la posibilidad de acumular. Si retomamos la definicion de Manzanal observaremos que 10s rasgos de 10s carnpesinos derivan de esas carencias estructurales. Sin embargo, en un trabajo anterior, la misma autora sobrepone a esas limitaciones estructurales una explicación basada en el tip0 de estrategia racional adoptada: Los minifundistas no son capitalistas, tienen una racionalidad diferente. No persiguen en su actividad la obtención de la máxima ganancia, sino el máximo ingreso, para poder hacer frente a sus necesidades mis urgentes y las de su familia. Para esto su esfuerzo se concentra en lograr el mejor aprovechamiento de la mano de obra familiar, Único bien disponible por otra parte21. Este análisis abreva, en gran medida, en 10s trabajos realizados por el equipo del Servicio-Nacional de Economia y Sociologia Rural, de la Secretaria de Estado de Agricultura y Ganaderia22. En uno de éstos se afirma: La racionalidad económica del minifundista es diferente a la del empresario, debido a su diferente dotación de recursos y forma social de la explotación. [. . .] su racionalidad económica tiene como objetivo asegurar la subsistencia familiar, para 10 cua1 intenta maximizar un ingreso global que cubra dicha subsistencia aún cuando no se retribuyan todos 10s factores de la producción23. Utilizando el método de confirmac.ión por la negativa (al no cumplirse 10s preceptos que Max Weber indica com.0 premisas que permiten maximizar la racionalidad del cálculo del capital, es que se está en presencia de algo distinto), concluyen en que se está frente a una racionalidad específica. Bsta es vista como manifiesta en la maximización del trabajo familiar con el fin de obtener la mayor masa de ingresos posibles, tanto en efectivo como en especies, en rela- ~ 21. M. Manzanai y A. Rofman (1989: 67). 22. Si bien la labor de este grupo influyó notablemente en trabajos posteriores, otros estudios sostienen posturas similares para pequeño!i productores argentinos sin nutrirse, necesariamente, de aquellos trabajos; por ejemplo: s([. . .] la conducta campesina no está guiada por el móvil de la ganancia capitalista tal como ésta es concebida en el sector agrari0 capitalistan (N. D'Alessio, 1969: 403). Incluso, autores que no se refieren a la presencia campesina, sino a pequeños productores, utilizan el bagaje de aquel marginalisme-chayanoviano. Asi, refiriéndose a 10s horticultores cercanos a la ciudad de Rosario (provincia de Santa Fe y segunda ciudad argentina en importancia. económico-social), S. Cloquell y M. Trossero sostienen que en esas unidades, el sistema familiar s610 registra ingreso bruto, sumas destinadas a la renovación del capital, presupuesto personal y ahorros no invertidos en la explotación, concluyendo: ((El productor de una unidad doméstica a medida que se incrementa la producción de su trabajo realizará un baiance entre 10s factores económicos y una disminución en su cuota de trabajo. Si satisface la demanda de la familia con menos desgaste de trabajo, decrece la intensidad técnica de su trabajo como un todos (S. Cloquell; M. Trossero, 1992: 16). 23. M. Basco y otros (1981a: 13). Teoria y sujetos sociales. Consideraciones sobre el campesinado en Argentina Papers 5 1, 1997 81 ción con el número de consumidores. La influencia chayanoviana es notable, máxime cuando se enuncian las categorias económicas presentes en el tip0 social minifundista: el ingreso total bruto, 10s costos en efectivo, 10 que resta para la subsistencia familiar y el ingreso no monetario. Frente a este planteo, aun cuando fue morigerado en un trabajo posterior escrit0 por un miembro del mismo equipo24, se aplica la crítica expresada para posturas similares por E. Maffei: Con el desarrollo del capitalismo y la aparición de la frontera agrícola en el campo y, por 10 tanto, de un mercado de tierra, es difícil poder sostener o aplicar hoy dia las tesis centraies de Chayanov y pensar en la existencia de un modo de producción campesino o mucho menos de una clase campesina. Mis utópico parece aún la idea de que hay una racionalidad opuesta a la maximización de 10s excedentes que se generan en la pequeiía unidad productiva25. Si bien no se plantea en 10s trabajos analizados la presencia de un ccmodo de producción carnpesino)), llevando a última instancia la idea de una racionalidad diferenciada, éste puede ser enunciado. Pero 10 importante de la cita anterior radica en que Maffei centra a la unidad campesina en el contexto capitalista, marco global en nuestro país. Llambi también planteó que en tanto se incrementen las relaciones entre las unidades campesinas y el sistema capitalista, se generan las condiciones objetivas que se manifiestan en un patrón de conducta y de valorización: una racionalidad común para ambos ect tor es^^. Por otro lado, si 10s campesinos/minifundistas no persiguen la tasa de ganancia, sino que s610 buscan maximizar su ingreso, estarian en condiciones de competir con el capitalismo, impidiendo la entrada de capital al agro, pues producirian para vender a un precio menor que el costo de producción capitali~ta~~. Pero es mis que evidente que el capitalista puede incurrir en grandes costos iniciales o fijos para poner en producción una unidad más eficiente, capaz de producir a un costo menor que el de 10s campesinos. El tema de la racionalidad del campesino/minifundista he central en muchas investigaciones, y sigue hasta hoy ocupando un lugar importante en 10s estudio~ sobre estos sujetos, tal como 10 muestra un trabajo reciente sobre la mujer carnpesina del noroeste argentino28. Al mismo tiempo, se le asigna otro papel a esa figura del campesino/minifundista, es la de jugar el rol del sujeto central del panorama de la pobreza rural. Manzanal y Rofman seiialan que la pobreza rural es una realidad presente en la zona extrapampeana, la de las denominadas economias regionales, donde 24. i? Tsakoumagkos (1987). 25. E. Maffei (1979: 126). 26. L. Llambi (1981). 27. K. Vergopoulos (1980); C. Servolin (1977). 28. M. Basco y otros (coord.) (1992). 88 Pavers 5 1, 1997 Marcelo Germán Posada ginado -y reforzadoen la herencia cultural que recibed9. En cambio, otros autores afirman que si la nueva tecnolc~gia -aún la mb sencillano es adoptada rápidamente por 10s pequefios productores, las causas son otras. Por ejemplo, en el caso de las tecnologías meciinicas la inadecuabilidad de la escala de uso Óptimo frente a la escala de superfcie controlada por aquéllos. [. . .] nos queda poca duda respecto a que la extrema parcelación de la tierra es efectivamente un freno al cambio técnico, pero no por una supuesta (caversion)) de 10s campesinos al cambio, sino porque existe una inadecuación entre la oferta de técnicas mayormente indivisibles y la estructura de la propiedad muy parceladabo. La cita anterior, correspondiente a un estudio de caso efectuado en la sierra peruana, es ampliamente generalizable para destacar que, en buena parte, la ((lenta modernización)) de 10s pequefios productores tiene como causales a factores externos a éstos. Incluso, el mismo estudio afirma que en un primer análisis, la hipótesis ampliament'e difundida de la adversión al riesgo de estos productores, no se vería correspondida en situaciones dadas (requiriéndose, para corroborar esto, investigaciones específicas). Y mis aún, cuando ciertos productos tienen una elasticidad de precio elevada, es más factible que 10s pe uefios productores adopten tecnologías que influyan sobre su 9 obtención6 . Esto mismo es analizablie en el caso argentino, donde se estudia un proyecto de desarrollo rural impulsado por una organización no gubernamental (FUNDAPAZ) entre pequefios productores cabriteros de la provincia de Santiago del Estero. La actividad ganadera caprina se combina con la transformación de la leche obtenida, produciendo quesos. De ser dos zonas (Robles y Garza, ambas en dicba provincia) de características estriucturales de profunda pobreza, se pad a organizar a 10s productores, entrenánclolos en técnicas de manejos de 10s rebafios, en 10s cuidados de la leche ordejiada, en la construcción de mejoras. El primer paso, y que es 10 que a nosotrc)s nos ocupa aquí, comenzó con la difusión del llamado ((botiquin veterinaric, comunitario)), destinado a disminuir la mortandad del stock de animales. Eiste fue rápidamente aceptado por 10s productores, contradiciendo aquell0 de la resistencia al cambio y a la adopción de innovaciones. Para finalizar este aspecto, nos parece importante rescatar el análisis que realiza C. Flood acerca de la racionalidatl del campesinado (recordemos que este autor escribe en términos genéricos pero con mención especial al caso de 10 que él llama cccampesinos argentinos))). Si bien acepta algunos de 10s postulados tradicionales de Wolf respecto al manejo de la unidad por parte de 10s 59. E. Rogers y L. Svenning (1973). 60. E. Gonzales de Olarte (1987: 163). 61. Uno de 10s técnicos que trabajó en ese proyecto sostiene: B[. . .] esto demuestra que cuando el diagnóstico del problema está bien hlecho, es mentira que el pequeño productor sea resistente a la innovación tecnológim (citado en J. Iglesias, 1990: 29; cfr. M. Posada, 1992). Teoria y sujetos sociales. Consideraciones sobre el carnpesinado en Argentina Papers 5 1, 1997 89 campesinos, Flood considera que las diferencias entre el empresario y el campesino no son tan profundas, derivando aquéllas, en gran medida, de la dispar magnitud y estabilidad de 10s recursos de que disponen, originando que en caso de una caida de la tasa de ganancia el empresario pueda cambiar de ramo de actividad, mientras que el campesino no tiene siquiera la posibilidad de acceder a tal ganancia. Todos 10s productores, aún el más pequeiío, realizan un balance anticipado de sus recursos y sus necesidades, y se aferrarán a la producción de un rubro que les asegure una combinación Óptima de recursos disponiblesG2. En síntesis, 10s estudios agrarios efectuados sobre el heterogéneo espectro de 10s llarnados pequeiíos productores presentan como una de sus caracteristicas principales la de asignarles a 10s mismos rasgos campesinos. No s610 utilizando esa expresión de manera genérica, descriptiva, como proponia Archetti, sino con gran parte de su carga teórica. Asi, qarece la noción de una racionalidad diferenciada, no maximizadora de ganancia sino del ingreso, 10 cua1 se entrelaza con la idea de resistencia a 10s cambios y de búsqueda de minimizar riesgos. El extrapolar ciertos análisis microeconómicos -de matriz chayanovianapara efectuar explicaciones con implicancias de nivel macro, termina por desvirtuar la realidad social imperante en el agro. El entender a todo productor con mano de obra familiar y con escasa dotación cuantitativa de recursos de tierra y capital, como un campesino, englobando incluso aquí a semiasalariados y a proletarios rurales, no hace mis que ocultar 10s procesos de diferenciación social imperantes en el agro, como las dificultades propias de cada grupo. Como afirma N. Giarraca, en referencia a la aplicación de políticas, y que nosotros podemos extender a otros campos: Con la conceptualización generalizada de minifundista o campesino, aun con buenas intenciones, se puede llegar a velar estas heterogeneidades y diferencias que es necesario sacar a la luz y respetar en las formulaciones de políticas opcionalesG3. 62. De manera similar se puede analizar su adopción o no de ciertas tecnologias, concluye Flood: ((El apego a técnicas de cultivo (y modos de comercialización) ya conocidas no s610 constituye un comportamiento erigido sobre el principio de la seguridad a corto plazo, sino que tiene que ver con la evaluación de recursos disponibles. h'o puede atribuirse a ignorancia o indolencia, a fatalismo o temor al riesgor (C. Flood, 1978: 49). 63. N. Giarraca (1990: 64). Un caso particular de confusión de la realidad agraria argentina, y por ende, de erróneos diagnósticos -con su consecuencia de propuestas divorciada5 de la sociedadson 10s distintos trabajos que analizan al campo argentino efectuados por autores ligados al aparato partidari0 del comunisrno argentino. Intentando conciliar el análisis de Lenin sobre la Rusia prerrevolucionaria y el agro pampeano y extrapampeano, se esforzaron por reconocer a campesinos ricos, medio ricos y pobres, a semiproletarios y a terratenientes; y mh alin, asignan a una corporación representativa de una fracción de la burguesía agraria, como es la Federación Agraria, una base campesina. Cfr. J. Garcia (1964, 1972 y 1987); R. San Esteban (1975 y 1979); C. Mendoza (coord.) (1985). 90 Paoers 51. 1997 Marcelo Gerrnán Posada Bibliografia APARICIO, Susana; GIARRACA, N.; TEUBAL, M. (1992). ((Las transformaciones en la agricultura; el impacto sobre 10s sectores sociales)). En JORRAT, J.; SAUTU, R. (comp.). Después de Germani. Exploraciones sobre estructura social de la Argentina. Buenos Aires: Paidós, p. 123-141. ARCHETTI, Eduardo (1981a). ((Una visión general de 10s estudios sobre el campesinado)). En ARCHETTI, E. Campesinado y ertructuras agrarias en América Latina. Quito (Ecuador): CEPLAES, p. 13-48. -(1981b). 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