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La teoría crítica : de Frankfurt a Habermas. Una traducción de la teoría de la acción comunicativa a la sociología

Noguera, Jose A.

Abstract

Este artículo pretende ser una primera introducción para no iniciados a la teoria sociológica de Jürgen Habermas. Se analiza la teoría de la acción comunicativa de Habermas desde el "giro lingüistico" hasta la teoría de la sociedad pasando por la teoría de la acción. Se argumenta que la teoría de Habermas parte de un concepto de racionalidad comunicativa filosóficamente fundamentado y no dogmático, alternativo a la racionalidad instrumental- estratégica; que su teoria de la acción comunicativa provee de un modelo de acción alternativo al de las teorías de la elección racional; que su teoria de la sociedad articulada en dos niveles -sistema y mundo de la vida- supera las antinomias tanto del funcionalismo como de la fenomenología, conectando con la tradición marxista; y, por último, que todo ello conserva una conexión entre teoría y práctica típica de cualquier teoría crítica de la sociedad.

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Papers 50, 1996 133-153 La teoria critica: de Frankfurt a Habermas Una cctraducción)) de la teoria de la acción comunicativa a la sociologia Josd Antonio Noguera Universitat Autbnoma de Barcelona. Departament de Sociologia 08 193 Bellaterra (Barcelona). Spain Resumen Este articulo pretende ser una primera introducción para no iniciados a la teoria sociológica de Jürgen Habermas. Se analiza la teoria de la acción comunicativa de Habermas desde el *giro lingüistico~) hasta la teoria de la sociedad pasando por la teoria de la acción. Se argumenta que la teoria de Habermas parte de un concepto de racionalidad comunicativa filosóficamente fundamentado y no dogmático, alternativo a la racionalidad instrumental-estratégica; que su teoria de la acción comunicativa provee de un modelo de acción alternativo al de las teorias de la elección racional; que su teoria de la sociedad articulada en dos niveles -sistema y mundo de la vidasupera las antinomias tanto del funcionalisme como de la fenomenologia, conectando con la tradición marxista; y, por último, que todo el10 conserva una conexión entre teoria y práctica típica de cualquier teoria critica de la sociedad. Palabras clave: teoria critica, teoria social, Habermas, giro lingüistico, acción comunicativa, sistema, mundo de la vida. Abstract. Critica1 theoty: fiom Frankfirt to Habermas. A atranslations of the theoty of communicative action to sociology This article seeks to be a first introduction for those not iniciated in the sociological theory of Jiirgen Habermas. It analyzes Habermas' theory of communicative action from the cdinguistic turn)) to the theory of society going through the theory of action. It is argumented that Habermas' theory starts from a concept of communicative rationality which is philosophically grounded and not dogmatic, as an alternative to instrumental-strategic rationality; that his theory of communicative action gives a model of action, alternative to that of the rational choice theories; that his two-level theory of society avoids the theoretical problems of both functionalism and phenomenology, connecting with the marxist uadition; and to finish with, that everytlung preserves a connection between theory and practice which is typical of any critical theory of society. Key words: critical theory, social theory, Habermas, linguistic turn, communicative action, system, lifeworld. 134 Papers 50, 1996 JosC Antonio Noguera Sumario Introducci6n a Habermas La teoria de la sociedad de Habermas: El ccgiro lingiiistico* y el sistema y mundo de la vida ccgiro pragmáticos A modo de conclusi6n: teoria y práctica La teoria de la acci6n de Habermas: en Haberma acción comunicativa y acción estrategica Bibliografia Introducción a Habermas De entre todos 10s herederos de la tradición de la Escuela de Frankfurt', es Jiirgen Habermas quien ha desarrollado una propuesta teórica más acabada, hasta el punto de haber transformado por completo la faz de la teoria crítica original. En su ya larga y prolija trayectoria intelectual, Habermas ha atravesado diversas etapas y ha tratado pdcticamente todos 10s temas y discusiones de la teoría social y la filosofia contemporáneas. Se trata, sin duda, de uno de 10s principales teóricos sociales de nuestros días2. Habermas, piensan muchos, es algo asi como ccun Parsons de izquierdas)), 10 que C. W: Mills habria llamado peyorativamente un ccteórico suprema)), y el10 provoca tanto rechazos viscerales en unos como exagerada devociones en otros. Hay algo de cierto en tal calificativo, no hay duda. Aún así -e independientemente de la deliberada exageración de Mills respecto a ParsonsHabermas ofrece, al mismo tiempo, muchas mas cosas que atenúan el carácter superabstracto de gran parte de su obra: su plantearniento ha sido siempre histórico, y conectado con las preocupaciones políticas de la izquierda de la tpoca; ha intentado fundamentar sus teorías en base a la evidencia empírica disponible; ha tomado en consideración y discutido con casi todas las demás escuelas de teoria sociológica y filosofia; ha intervenido públicamente en numerosos debates directamente políticos, comprometiéndose con posiciones muchas veces poltmicas; se ha sometido y ha respondido a numerosos exámenes críticos por parte de todo tip0 de autores, a partir de 10s cuales ha revisado y ha 1. Sobre la Escuela de Frankfurt y la primera generaci6n de la teoría critica, ver Jay (1973), Honneth (1987) y Held (1980). Mk bibliografia en castellano puede encontrarse referenciada en Mardones (1990). El estudio mis actualizado, detallado y completo de que se dispone hoy sobre la Escuela de Frankfurt es sin duda el de Wiggershaus (1986). 2. La bibliografia existente sobre Habermas es ya a todas luces inabarcable. De todas maneras, pueden encontrarse buenas introducciones a su obra en Bernstein (1985), Giddens (1 985), Mardones (1 985) o Jiménez Redondo y otros (1 988). Algunos estudios clásicos sobre Habermas, como el de McCarthy (1978), tienen el inconveniente de haber quedado ya superados por el frenético ritmo de trabajo del alemán (aunque en este caso es también útil el epilogo sobre la Teoria de la accidn comunicativa afiadido a la edici6n espaiiola de 1987). En inglés, introducciones mh breves, pero mis actualizadas, son las de Horster (1992) y Pusey (1987). Estudios mis detallados sobre sus aportaciones recientes pueden hallarse, tambien en inglés, en White (1988 y 1995), Holub (1991), Rasmussen (1990), Outhwaite (1994) y Bernstein (1995). La teoria critica: de Franhrt a Habermas Papers SO, 1996 135 corregido sus ideas3; ha depurado la teoria critica de sus tentaciones más elitistas y oscurantistas, abandonando la dialéctica, la ((critica negativa)), el psicoanálisis, la filosofia de la historia y cualquier deriva (cutopista)). Evidentemente, como ocurre con cualquier empresa de similar envergadura, en la de Habermas existen no pocos puntos oscuros. Pero aquí interesa seiíalar que se trata, hoy por hoy con todas las criticas y matizaciones que se quiera, de la alternativa mis rigurosa, elaborada y coherente para quienes no renuncien a una comprensión global de las sociedades capitalistas occidentales desde una racionalidad que no se reduzca en términos estratkgicos -como hacen las teorias de la elección racionalni sistémicos -como ocurre con el neofuncionalismo-, y desde unos valores e intenciones que entroncan con el proyecto de ciencia social critica que inici6 Marx4. Es cierto también que la teoria de Habermas supone, respecto del proyecto original de la teoria critica, una concentración en 10s esfuerzos propiamente teóricos y una considerable moderación de sus objetivos politicos. Se podria decir que la teoria critica, con Habermas, se ccinstitucionaliza)) en 10s centros académicos oficiales y se ccsocialdemocratiza)~ políticamente, aunque sin duda quedarse ahi seria una simplificación excesiva. Y es que Habermas desarrolla su pensamiento en un contexto histórico y politico muy distinto del que vio nacer a la Escuela de Frankfurt: la Alemania ccreconstruida)) de la posguerra, el desarrollo y posterior crisis de 10s estados de bienestar, la progresiva desradicalización del movimiento obrero, el surgimiento de nuevas desigualdades y nuevos movimientos sociales, en suma, la creciente complejidad de las sociedades capitalistas occidentales, es de esperar que den lugar a una manera diferente de teorizar. Lo que se intentari, en 10 que sigue, es ofrecer una idea general -sin duda selectiva y discutiblede 10s derroteros por 10s que hoy camina la teoria critica en la obra de Habermas. A riesgo de parecer apologético, dejaré para ocasión mis propicia una valoración critica de la teoria de Habermas, asi como una revisión de otras aportaciones menos conocidas que la suya a la teoria critica actual. La segunda advertencia es que, para no complicar excesivamente el anáiisis ni hacerlo demasiado repetitivo respecto de la numerosisima bibliografia ya existente, 10 limitaré a: 3. Algunas de esas discusiones criticas han quedado recogidas, junto con las correspondientes réplicas por parte de Habermas, en volúrnenes colectivos: ver Bernstein (ed.) (1985), Held y Thompson (eds.) (1982), Honneth y Joas (eds.) (1991), o Calhoun (ed.) (1992). 4. A este respecto, y a pesar de que muchos marxistas aoficialesn abominan de su teoria, Habermas ha manifestado en ocasiones que se ve a si mismo como continuador del proyecto de Marx, e incluso que se siente ael últirno marxista,) (Haberrnas y otros, 1992a: 469). Ello es tanto mis significativa si consideramos que en 10s aríos ochenta el marxismo y la teoria critica fueron desplazados del centro de la atención teórica internacional por otras corrientes como las teorias de la elección racional o el postestructuralismo y posunodernisrno franceses; sobre este punto, ver Anderson (1983) y Kellner (1993: 45). 136 Papers 50, 1996 Jos6 Antonio Noguera a) las contribuciones de Habermas a partir de 1981, aiío de publicación de la Teoria de la accidn comunicativa5 (en adelante TAC); 6) 10s aspectos mas sociológicos de tales aportaciones, prescindiendo, hasta donde sea posible, de 10s filodficos6. Concluiremos con unas breves observaciones sobre cómo plantea Habermas la conexi6n entre teoria y practica que caracteriza a toda teoria crítica. 5. La obra de Habermas, como se ha dicho, es muchisimo más extensa de 10 que un simple articulo puede abarcar. Las siguientes lineas pueden servir de ((guiar general de la misma. En 10s aiíos sesenta Habermas, todavia muy cercano a Adorno y Horkheimer, se dedic6 a la critica del positivismo desde una idea dialéctica de la ciencia (ver sus aportaciones al libro colectivo La disputa delpositivismo en la sociologia alemana -Habermas, 1969-). En esa época publica también la que sus detractores suelen considerar su mejor obra, Historia y critica de la opiniónpública (1962) -nefasta traducción al espafiol del titulo original alemán, La transfomación estructuralde la ~(esferaptiblica~~, en la que analiza la degradaci6n de la vida pública en las modernas democracias capitalistas desde un punto de vista ahn bastante marxista (influido por su director de tesis, el historiador del movimiento obrero Wolfgang Abendroth). A finales de 10s años sesenta destacan su critica de la tecnocracia y de 10s usos ideol6gicos de la ciencia en Ciencia y tecnica como rideologlar (1968a), y su intento de fundamentar epistemol6gicamente la teoria critica en Conocimiento e interbs (1968b), obras ambas en las que ya se observa incipiente el llamado ((giro lingüistico~~. A caballo entre esta década y la siguiente se encuentran también La lógica de las ciencias sociales (1977) y Teoria yprawis (1971), colecciones de articulos y estudios sobre metodologia, epistemologia de las ciencias sociales, y filosofia política. Los años setenta verán avanzar la obra de Habermas en dos direcciones: por un lado, profundizará el ((giro lingüistico)) mediante una serie de trabajos sobre teoria de la comunicaci6n y de la acci6n social claramente preparatorios de la TAC -la mayoria de 10s cuales están recogidos en Teoria de la acción comunicativa: Complementos y estudios previos (1984b)- y que plantean por vez primera su apragmática universab del lenguaje; por otro lado, y partiendo de esos puntos de vista, actualizad y transformad la teoria marxista para aplicarla al análisis del capitalisrno contempodneo en libros como Problemas de legitimación en el capitalismo tardio (1973) -otro de 10s mis apreciados por 10s no habermasianosy La reconstrucción del materialisme histórico (1976), en el que además presenta su teoria de la evoluci6n social y sus primeros estudios sobre el tema de la identidad colectiva. En 10s afios ochenta, y como uno de 10s desarrollos de la TAC, Habermas abordar6 la construcción de una ética comunicativa: 10s articulos sobre este tema están agrupados en libros como Conciencia moraly acción comunicativa (1983) o Escritos sobre moralidady eticidad (1984-1987). Al hi10 de esta ética, y de sus implicaciones para la teoria y la filosofia política, 10s últimos años ochenta y primeros noventa contienen también aportaciones sobre el tema de la identidad nacional y la ciudadania (Habermas, 1988a y 1992a). Esta derivaci6n hacia la fdosofia poiítica se ha convertido ya en la principal línea de trabajo de Habermas, cristalizada en una teoria de la democracia y del derecho, que, entre otras cosas, intenta terciar en la discusi6n filodfica actual entre c(1iberalesr y acomunitaristasr: ver Habermas (1989, 1992b, 1992c y 1995); también, sobre este particular, Larmore (1994) y Velasco (1994). 6. En las más de mil páginas de la Teoria de la acción comunicativa, resultado de unos diez afios de trabajos, Habermas expone de forma global y sistemática sus teorias de la sociedad, de la racionalidad, de la acción y de la evoluci6n social, además de discutir e integrar casi toda la tradici6n sociol6gica anterior, marxista o no (Weber, Durkheim, Mead, Schütz y Parsons son también centrales en su andisis). Sintetizar y straducir)) la TAC es tarea ardua, y sin embargo necesaria dada su enorme complejidad y su grado de abstracci6n. Por otro lado, en 10s quince años transcurridos desde su publicaci6n, Habermas ha profundizado y revisado algunos de 10s principales aspectos de aquel libro -sobre todo en El discursofilosófi- La teoria critica: de Frankfurt a Habermas Papers 50, 1996 137 El ccgiro lingiiistico)) y el ccgiro pragmático)) La TAC no puede entenderse si no se hace referencia al cambio de paradigma que ha tenido lugar durante el presente siglo en la filosofia occidental. Si la filosofia clásica se basaba en el paradigma ontológico (que se pregunta por el ser), y la moderna en el mentalista (10 que Habermas llama ccfilosofía de la conciencia)), que se interesa por la posibilidad del conocimiento), en el siglo xx -a partir de filósofos tan distintos como Heidegger, Wittgenstein, Humboldt, Frege y otrosse inaugura el paradigma lingiiístico, que rompe con el esquema sujetolobjeto, considerando el lenguaje como ccabridor de mundo)) y como el medio y el cclugarn del pensamiento y la racionalidad humanas7. Habermas es muy consciente de que hoy dia no podemos ya caer por detrás de este ccgiro lingiiísticov. Y 10 que propone es una particular versión del mismo, que aplica a la teoria social y a la sociologia8. Acaso la mejor manera de introducirla sea partir de la critica que, ya en 10s afios sesenta, Habermas hizo a Marx y a sus supuestos antropológicos, y que básicamente ha seguido suscribiendo después. Habermas piensa que el planteamiento de Marx padece de un ccreduccionismo categorial)) que debe ser corregido. Según su análisis, Marx fue presa, como en general todos 10s teóricos de su época, de las categorias de la ccfilosofia de la conciencian, el paradigma filosófico dominante en la modernidad. Tal paradigma se basa en el modelo de un actor aislado que se enfrenta teleológicamente -es decir, buscando el dxito en la consecución de sus objetivos o finalidadescon un mundo extern0 ccobjetivo)), ya sea éste social o natural. Es este modelo el que lleva a Mam, según Habermas, a conceptualizar la categoria de trabajo como la esencial para el proceso de hominización -por el cua1 la especie humana se diferencia del resto de especies animales-: el ser humano es, ante todo, homo faber, ser que se enfrenta al mundo y 10 transforma instrumentalmente según sus deseos. Pero esta antropologia filosófica, afirma Habermas, es reduccionista: deja de lado otra dimensión esencial para la constitución de la especie humana como tal, cual es la de la interacción social, y más concretamente la de la comunicacidn y el lenguaje. Tanto uno -trabajc-- como otra -comunicaciónson esenciales para la autorreproducción del ser co de la Modernidady en Pensamientopostmetajsico-, con 10 que la tarea se complica aún mis. La exposición cronológica de tales desarrollos, aun siendo la opción más rigurosa académicamente, tendría el efecto de alargar en exceso este articulo y hacerlo repetitivo; por esta razón se ha optado por la ficción de presentar la teoría en su versión mh actual, sin especificar 10s cambios de matiz que haya podido ir sufriendo en esos aiios. Por último, hay que decir que un intento de síntesis y ~traducciónn de la TAC como éste *ue quiera ser útil para ano iniciados)) en su estudiopuede hacer perder ciertos detalles y sutilezas que el filósofo o el teórico social avezados echarán de menos. Confiamos, no obstante, en que la claridad no está reiiída con el rigor, y en que ésta puede ser también una buena manera de dar sentido a un articulo sobre un tema ya muy trillado. 7. Ver Vilar (1993). 8. Ver 10s prolegómenos de este intento en Habermas (1984b), cap. 1: ~Lecciones sobre una fundamentación de la sociologia en términos de teoria del lenguaje)). 138 Papers 50, 1996 Jose Antonio Noguera humano y de la sociedad9. Marx estaria inmerso en el que Habermas llama ccparadigma productivista)), que reduce toda la praxis sociala trabajo social sin advertir que en las interacciones lingüísticas existen potenciales no reductibles sin mis al tip0 de actividad teleológica que domina en la esfera del trabajo. El paradigma lingüística marca el fin de este esquema categorial del que Marx he partícipe. Los seres humanos, viene a decir Habermas, no s610 se reproducen mediante actividades teleológicas orientada a un fin, sino también mediante procesos cooperativos de interacción que les permiten establecer fines comunes y coordinarse para llevarlos a la práctica. El entendimiento lingiiistico es, entonces, hecho fundante de toda sociedad. La conciencia individual no se forma en la relación del individuo con un ccmundo exterior)) -natural o socialque se le presenta como ccobjeton, sino a través de la intersubjetividad, de la interacción comunicativa con otros sujetos conscientes en el contexto institucional de una sociedad, contexto en el que 10s individuos se desenvuelven en actitud ccparticipantea y no s610 ccobjetivante*lo. Es necesaria, por tanto, una reconstrucción de la teoría social crítica que incorpore este tránsito de la ccfilosofía de la conciencia* y del ccparadigma productivista)) al paradigma comunicativo. Para Habermas no se trata de complementar un paradigma con el otro, sino de una sustitucidn en toda regla: el paradigma comunicativo es más amplio y mis comprehensivo, y por tanto capaz de induiry explicar el productivista (Habermas, 1986: 213), y el10 por varias razones: el paradigma comunicativo a) se basa en un concepto de racionalidad que incluye 10s elementos de racionalidad instrumental propios del productivista, pero que va más allá para añadir las dimensiones práctico-morales y estético-expresivas; b) puede explicar adecuadamente las innovaciones evolutivas en el ámbito de las estructuras de comunicación e interacción social, y no s610 en el de las fuerzas productivas: esto es, puede entender el ccprogreso)) -de forma no determinista ni ccnecesariancomo algo más que un dato técnico-productivo; c) puede findamentar normativamente de forma no arbitraria ni dogmática la teoría crítica de la sociedad, problema que nunca supieron resolver Adorno, Horkheimer o Marcuse, y al que Marx simplemente no dio importancia; o, en otras palabras, puede dar razón de las implicaciones normativas de la teoría crítica; d) descubre que en la comunicación existen 9. Es en las estructuras del trabajo y del lenguaje donde se han producido 10s procesos que han llevado a la forma de reproducci6n especificarnente humana de la vida y, con ello, a la situaci6n de origen de la evoluci6n social. Trabajo y lenguaje son más antiguos que elser humano y que la sociehL (Habermas, 1976: 138-139; s.0.). 10. La argumentación más reciente de Haberrnas sobre todo este tema puede estudiarse más en detalle en Habermas (1985a), cap. 11: ~Otra manera de salir de la filosofia del sujeto: razón comunicativa versus raz6n centrada en el sujeto)); en este misrno libro, las páginas 79-90, 99-107, 375-381 y 403-422 clarifican 10 que Habermas llama el afin del paradigma productivistaw, asi como su critica a Marx. Sobre la mutua dependencia entre individuaci6n y socialización lingüística, ver tambitn Habermas (1988b), cap. 8: ~Individuaci6n por via de socializaci6n. Sobre la teoria de la subjetividad de G. H. Meada. La teoria crítica: de Frankfurt a Haberrnas Papers 50, 1996 139 potenciales de emancipación social que van más allá de una hoy utópica ccreconciliación del trabajador con su propio producto)). Por todo ello, afirma Habermas, ccel modelo comunicativo es inclusiva)) (ibidem). Antes de continuar, es necesaria una advertencia: el cambio de paradigma que opera Habermas en la teoria crítica no puede entenderse en absolut0 como un giro ccidealista)) de la misma, tal y como apresurada y prejuiciadamente han hecho aigunos marxistas como Therborn (1971). Habermas no afirma de ningún modo que la sociedad pueda entenderse en términos exclusivamente comunicacionales o de interacción lingüística, ni que la cultura y la ideologia sean el nuevo ccmotor de la historia)), ni que la realidad social no tenga aspectos ccmateriales)): precisamente esta es una de las criticas que hace al ccidealismo fenomenológicos de ciertas sociologias cccomprensivas)) que identifican sociedad con ccmundo de la vida)), o a la hermenéutica de Gadamer (Habermas, 198 la: 1692 15). Lo que sí dice es que 10s fenómenos sociales están siempre lingiisticamente mediados, y que del uso social del lenguaje se derivan unos potenciales que son muy importantes para fundamentar una teoria social con vocación crítica, y para explicar la evolución social. El esquema marxista de la base y la superestructura es, sin duda, incluso con todos 10s matices ccdialécticos)) que se quiera, demasiado simplista para dar cuenta de las complejas sociedades capitalistas actuales, pero la búsqueda de categorias nuevas no supone para Habermas un olvido del espíritu ccmaterialista)) que animaba a Mam". El giro lingiiistico de la teoria critica, iniciado por Habermas a finales de 10s sesenta, se ha ido convirtiendo con 10s aiíos en 10 que el propio autor ya denomina ccgiro pragmáticos. iQué aiíade esta expresión a 10 ya dicho? La complicada argumentación habermasiana en este punto se puede sintetizar como sigue: como hemos dicho, el lenguaje no s610 tiene funciones cognitivas o de transmisión de información, sino también de coordinación de la acción y de ccapertura de mundo)). En este sentido, al hablar hacemos uso de forma no consciente de unas estructuras generales de la comunicación lingüística. Concretamente, en cada acto de habla estándar entablamos tres pretensiones de validez con nuestro oyente: pretendemos que 10 que decimos es verdadero (pretensión de verdad), que se adecúa a las normas morales que rigen este tip0 de interacciones (pretensión de rectitud normativa), y que somos sinceros al decirlo (pretensión de veracidad); normalmente estas pretensiones se presuponen y se aceptan sin problemas en la vida cotidiana: nótese que Habermas no dice que las pretensiones respondan a la 11. Así 10 confirma el propio Habermas en declaraciones como esta: ((Desde mis primeras publicaciones he entendido el rnaterialismo en el sentido marxista, como un enfoque teórico que no s610 afirma la dependencia de la superestructura con respecto a la base, del mundo real con respecto a 10s imperativos del proceso de acumulación, como constante ontológica, por así decirlo, sino que a la vez explica y denuncia esa dependencia como la función latente de una formación social concreta e históricamente transitoria. [...I Continuo explicando el modelo selectiva de modernización capitalista, y las patologías correspondientes a un mundo racionalizado unilateralmente, en terminos de un proceso de acumulación capitalista que esta en buena medida desconectado de las aplicaciones orientadas hacia el valor de usos (Habermas, 1984a: 80). 140 Papers 50, 1996 Jose Antonio Noguera situación real, ni que la gente siempre se ((crea)) 10 que le dicen, sino que usualmente estas pretensiones de validez no sonpuestas en cuestidn abiertamente en la comunicación (de otro modo seria imposible la vida social). Pues bien, Habermas piensa que en ese sistema de pretensiones de validez reside un potencial de racionalidaddel lenguaje -potencial que s610 en contadas ocasiones se realiza en la práctica-: precisamente cuando por cualquier razón social esas pretensiones se cuestionan públicamente en la comunicación, es cuando se hace necesario defenderlas y criticarlas con argumentos que busquen convencer a 10s demás; se interrumpe entonces el curso teleológico de la acción y se entra en el ámbito del discurso, en el cual, tras un proceso públic0 de discusión -en el que por supuesto 10s intereses y las relaciones de poder están siempre detrás de 10s argumentos de cada cual-, puede alcanzatse un nuevo consenso que permita de nuevo coordinar lingüísticamente la acción; el10 es potencialmente racional porque entra en juego la fuerza de la argumentación pública, que busca un asentimiento libre de coacción, motivado únicamente por razones (aunque rara vez 10 encuentre en estado ccpuro))): en la medida en que 10s consensos sociales sean alcanzados más en base a tales argumentaciones que en base a relaciones de poder, imposición o manipulación, en esa medida tales consensos y las prácticas subsiguientes serán más racionales comunicativamente hablando. 0, en otras palabras, cuando la situación social permite que la discusión de pretensiones de validez pase por delante de las meras pretensiones depoder, es cuando 10s potenciales de racionalidad propiamente humanos se realizan en la práctica. La racionalidad comunicativa a la que Habermas se refiere es, por tanto, una racionalidadpragmática, a diferencia de todas las demás ideas de la racionalidad que han imperado en el pensamiento occidental hasta bien entrado el siglo XX. Se trata de una racionalidad que permite coordinar y reproducir procesos sociales tan cotidianos a todos 10s niveles como son la socialización, la integración social o la legitimación. Es formal -no tiene contenidos sustantivos-, es procesual, y está ((encarnada)) potencialmente en las prácticas cotidianas concretas de individuos concretos en sociedades concretas. Es una racionalidad que surge y toma forma a partir de ciertas circunstancias históricas y sociales -en concreto, a partir de 10s procesos de modernización que en las sociedades occidentales ccemancipan)) cada vez más las prácticas sociales respecto de las ataduras de la tradición, la religión, la autoridad arbitraria, etc.-, pero que al mismo tiempo tiene un potencial de universalidad, desde el momento que cualesquiera individuos capaces de habla y acción pueden ejercerla. Es una racionalidad, además, que rebasa la pura racionalidad instrumental o estratégica para centrarse en el modo en que 10s seres humanos justificamos o criticamos argumentalmente nuestros actos, creencias y afirmaciones, asi como las normas, relaciones e instituciones sociales bajo las que vivimos. La ccrazónn, tema clásico de la filosofia, da paso asi a una racionalidad social, cotidiana, ccsituada)), no fundamentdista ni absolutista, y no reducida en términos instrumentalistas ni cinicos. Y al mismo tiempo pasa a ser un tema sociológico a la par que filosófico: las ciencias sociales no pueden desentenderse de él, sino que son la base para desarrollar una teoria de la raciona- La teoria critica: de Frankfurt a Habermas Papers 50, 1996 141 lidad12. Esta socialización de la racionalidad, que supera y disuelve las antinomias tradicionales como contextualismo-universalismo, génesis-validez o absolutismo-relativismo, es 10 que se denomina ((giro pragmáticos13. La teoría de la acción en Habermas: acción comunicativa y acción estratégica Todo 10 anterior tiene una aplicación en la teoria sociológica de la acción, que se concreta en el concepto, clave para Habermas, de acción comunicativa. Para llegar a este concepto, Habermas efectúa algunas distinciones analíticas que le permitan definir10 con precisión. Veámoslas paso a paso. 1. En primer lugar, Habermas distingue entre dos tipos puros de actividad que están presentes en cualquier acción social: habla y actividad teleológica. El habla es para Habermas aquella actividad que esta ((orientada hacia el entendirniento)), mientras que la actividad teleológica es aquella que se encuentra ((orientada hacia el éxitov. Se trata, por tanto, de dos tipos de finalidades analíticamente distintas: una cosa es buscar un entendimiento intersubjetivo con otros sujetos acerca de aigo en el mundo (natural, sociai o subjetivo), y otra muy distinta es buscar la consecución de determinados efectos o impactos sobre ese mundo, esto es, buscar el éxito practico en nuestra acción14. Es cierto que, reduciendo esta distinción al absurdo, cabria concebir también el *habla)) como una actividad teleológica, puesto que alcanzar el entendimiento con un semejante es también un determinado ccimpacto)) en el mundo susceptible de ser conseguido o no con éxito; Habermas no niega esto: es evidente que cualquier tip0 de actividad intencional que podamos concebir tiene una estructura teleológica, orientada al éxito. Pero esta reducción al absurdo no es importante para su argumento pricipal: Habermas piensa que el tip0 de ccéxito)) consistente en lograr un entendimiento linguístico es conceptualmente muy distinto de 10s demás tipos de éxitos instrumentales, puesto que introduce un tip0 de racio12. En el fondo, y como brillantemente afirma Vilar, aestamos ante la tentativa más consistente y refinada de fundamentar filosóficamente una idea que hoy prácticamente es de sentido común: que la razón no es propiedad exclusiva de nadie y que se construye cooperativamente a través del dillogo: sea en la ciencia o en la técnica, sea en la moral, en la política o en la iegislacións (Vilar, 1993). 13. Las implicaciones del agiro pragmáticor son desarrolladas por Habermas sobre todo en la que sin duda es su obra mis importante en 10s últimos diez años, Pensarniento postmetaJisico (1988b). 14. En el fondo, Habermas est6 aquí elaborando teóricamente 10 que son intuiciones elementales acerca de nuestra vida en sociedad: en primer lugar, que cuando hablamos, 10 hacemos para entendernos sobre ciertas cosas -aunque evidentemente pueda haber otras intenciones mk allá del entendimiento detrás de nuestros actos de habla: aquí entrarían 10s aspectos teleológicos de la acción-; y en segundo lugar, que cuando actuamos, 10 hacemos para conseguir determinadas cosas que nos hemos propuesto. En algunos pasajes de su obra, Habermas sustituye la expresión ehablas por ((actes de hablas, y la expresión ~actividad teleológicar por ((accións, pero 10s significados son 10s mismos. 148 Papers 50, 1996 Jose Antonio Noguera ;Qué es 10 que ha ocurrido en el proceso de modernización social occidental? Básicamente, como advirtió Weber, que dentro del mundo de la vida se han diferenciado distintas esferas de valor (cognitivas, normativas, estéticas), que a su vez se han plasmado en instituciones sociales diferentes de las de la sociedad tradicional, y que 10 han hecho en base a puntos de vista universalistas. Todo esto es 10 que posibilita una racionalización del mundo de la vida: esta racionalización consiste en que, al hacerse autónomos tres tipos de discurso (teórico, práctico y estktico), con sus respectivas lógicas y criterios de validez específicos, se hace posible cuestionar las legitimaciones tradicionales de tip0 religiosa-metafísic0 y alcanzar acuerdos tan s610 en base a la discusión argumental, sin necesidad de recurrir a la tradición, la autoridad, el dogma, etc.: un mundo de la vida puede considerarse racionalizado en la medida en que permite interacciones que no vienen regidas por un consenso normativamente adcrito, sino -directa o indirectarnentepor un consenso comunicativamente ahad. [...I la necesidad de consenso tiene que ser satisfecha cada va mh a menudo mediante un acuerdo [...I racionalmente motivado (Habermas, 1987b, I: 434-435). Es evidente el papel que la acción comunicativa y la correspondiente racionalidad juegan en esto último. Pero a continuación Habermas echa mano de la teoria de sistemas para explicar cómo la racionalización del mundo de la vida permite otro paso en la evolución social: el que denomina diferenciacidn entre sistema y mundo de la vida. En efecto, conforme la racionalización avanza, la sociedad se va haciendo mis compleja y diferenciada, y en 10s ámbitos de acción que aseguran la reproducción material de la sociedad el entendimiento lingiiístico puede ser sustituido por mecanismos impersonales de coordinación de la acción, por medios sistémicos que operan ((por encima de las cabezas de 10s individuoss, independientemente de su voluntad y su conciencia. El10 es 10 que ocurre, en concreto, con el sistema económico capitalista de mercado -que se regula a través del medio ((dineron-, y con el sistema administrativo del Estado modern0 -que se regula a través del medio ((poder))-. Y no es por casualidad: como hemos dicho, estos dos subsistemas que se diferencian del mundo de la vida son 10s que cumplen las funciones de reproducción material de ese mundo de la vida, y al diferenciarse descargan a éste de 10s enormes riesgos que supone el tener que dejar esa reproducción material a cargo de un entendimiento lingiiístico que no siempre es seguro se produzca. Por tanto, la mera diferenciación de ambos subsistemas, en contra de 10 que suponía la tradición marxista, no es patológica en sí misma, sino que, bien al contrario, constituye un progreso en la evolución social. El problema, para Habermas, viene por otro lado. En efecto, el proceso de modernización específicamente capitalista -no la mera diferenciación de un subsistema económico-, con su énfasis en el valor de cambio frente al valor de uso, provoca que 10s subsistemas no sólo se diferencien del mundo de la vida, sino que se autonomicen e invadan 10s ámbitos de acción que siguen integrándose a través del entendimiento, es decir, 10s ámbitos que cumplen las funciones de reproducción simbdlicd del mundo de La teoria critica: de Frankfurt a Habermas Papers 50, 199G 149 la vida (cultura, integración social, socialización), funciones éstas que, a diferencia de las de reproducción material, no pueden ser adecuadamente desempefiadas por medio de mecanismos sistémicos. El mundo de la vida se ve asi distorsionado por procesos de monetarización y burocratización que provienen, respectivarnente, de 10s subsistemas económico y politico-administrativo. Estos procesos perturban las funciones de reproducción sirnbólica de ese mundo de la vida, generando patologh sociales de divers0 tipo. A esta evolución histórica que culmina en el Estado social contemporáneo Habermas le da el nombre de colonización del mundo de la vida por el sistema, y con él pretende explicar 10s fenómenos que Marx, Lukács y la Escuela de Frankfurt designaban como alienación y cosifcación. Todo el argumento de Habermas se resume en un pasaje clave de su Teoria de la acción comunicativa: La hipótesis global que de todo se obtiene para el análisis de 10s procesos de rnodernización es que el rnundo de la vida, progresivamente racionalizado, queda desacoplado de 10s ámbitos de acción forrnalrnente organizados y cada vez rnás cornplejos que son la economia y la adrninistraci6n estatal y cae bajo su dependencia. Esta dependencia, que proviene de una mediatizacidn del mundo de la vida por 10s irnperativos sistkrnicos, adopta la forma patológica de una colonización interna a rnedida que 10s desequilibrios criticos en la reproducción material [...I s610 pueden evitarse ya al precio de perturbaciones en la reproducción sirnbólica del rnundo de la vida (Haberrnas, 1987b, 11: 432). La modernización occidental no es, por tanto, un proceso de por si cosificador (Lukács, Weber), ni una ccdialéctica de la Ilustración)) que nos aboque al imperi0 de la razón instrumental (Adorno y Horkheimer), sino que es más bien un proceso selectiva (y, por tanto, no necesario) de racionalización social por el cua1 la integración sistémica se hace dominante a costa de la integración social, esto es, a costa de la racionalidad comunicativa. Pero, al mismo tiempo, un mudo de la vida progresivamente racionalizado en términos comunicativos, aunque sufra la cccolonización~~ del sistema, está en condiciones de oponer ciertas resistencias a la misma --encarnadas, por ejemplo, en 10s potenciales de protesta de 10s ccnuevos movimientos socialesn-. La critica de Habermas a sus ccmaestros)) de la Escuela de Franhrt puede, por tanto, entenderse asi: no estarnos condenados a vivir en una ~sociedad administrada*, sino que sufrimos un conflicto entre dos principios de integración. El énfasis en la comunicación acaba posibilitando a Habermas ver una salida para la cosificación que 10s frankfurtianos no pudieron -o no supieronadvertir. A modo de conclusión: teoria y práctica en Habermas Las secciones anteriores apuntan a que, en la obra de Habermas, es sin duda la acción comunicativa la que posibilita el vinculo entre teoria y práctica que toda teoria critica de la sociedad aspira a establecer. En las sociedades occidentales actuales, según Habermas, predomina abiertamente la comunicación sistemáticamente distorsionada por la intrusión de mecanismos sistémicos en 150 Papers 50, 1996 Jos6 Anronio Noguera ámbitos que no les son propios. La liberación del potencial de racionalidad que es inherente a la acción comunicativa podria configurar procesos de ilustración donde la comunicación no se instrumentalice con fines estratégicos, sino que sirva a la formación de una voluntad racional. Tales potenciales 10s ve Habermas, por ejemplo, en algunos de 10s llamados ccnuevos movimientos sociales)), así como en la capacidad -hoy desaprovechada y manipuladade 10s medios de comunicación de masas para configurar una opinión pública racional o para democratizar la sociedad. La lógica de la acción comunicativa es, por tanto, la que se opone por su propia naturaieza a la coerción social, a la cosificación de las relaciones sociales. Por eso existe en ella una cierta intención utópica, aunque no sea ésta una palabra muy del agrado de Habermas. En concreto, la utopia marxista de una descosificación total del mundo social le parece a Habermas infündada: en sociedades de una elevada complejidad y diferenciación internas, como 10 son las occidentales, ciertos ámbitos de acción -el económico y el administrativodeben ser integrados sistkmicamente, mediante mecanismos de autorregulación como el dinero y el poder16. En este sentido, las aspiraciones clásicas del socialismo deben, para Habermas, modificarse seriamente", puesto que un cierto grado de cosificación y de alienación, viene a decir, resulta inevitable. El problema está en hacer retroceder las fronteras de la cosificación hasta el ámbito que les es propio o que sea imprescindible para la reproducción de la sociedad, en evitar 10s fenómenos de cccolonización del mundo de la vida)), y en poner a aquellos subsistemas autonomizados bajo el control de las legitimaciones, discursivarnente formadas, de ese mundo de la vida racionalizado. Todo ello, evidentemente, supone luchas y conflictos sociales, de manera que no se debe entender, de nuevo, la propuesta habermasiana de forma idealista: como 61 mismo ha dicho, ccla gente no lucha por abstracciones)) (Habermas, 1986: 146). Esta conexión política de la teoria de Habermas encuentra expresión, se& sus propias palabras, en un ccreformismo radical)), emparentado con las corrientes mis izquierdistas de la socialdemocracia, con 10s partidos postmarxistas y postcomunistas, y con ciertos sectores de 10s ccnuevos movimientos sociales)) antiproductivistas y antiestatistas. Sin embargo, es cierto que Habermas es muy reticente a concretar políticamente sus argumentos teóricos, y mucho menos a caer en la tentación de diseñar ccmodelos de sociedads alternativos o ccaconsejar* estrategias de acción: nunca ha visto el papel del teórico social como el de un cccompaiíero de viajen ni el de una ccvanguardia)) de nadie; su fünción como tedrico es la de proporcionar elementos de fundamentación para la crítica social y política de 10 existente desde un punto de vista emancipatorio: esto es, fündamentar cuales son las condiciones sociales de unas formas de vida emancipadas, cuyos contenidos concretos deben ser desarrollados por 10s propios actores sociales. Sin 16. Nótese que el10 no prejuzga para nada las forrnas concretas (capitalistas o no, burocráticas o no) que tomen esos subsistemas autorregulados. 17. Ver Habermas (1981b, 1985b y 1990). Puede verse tarnbikn, sobre este punto, Sotelo (1995). La teoria critica: de Frankfurt a Habermas Papers 50, 1996 151 embargo, cuando ((desciende)) de las -necesariasabstracciones teóricas, Habermas si suele posicionarse ante problemas y debates politicos concretos, en articulos cortos, conferencia o entrevistas18. Recientemente, además, Habermas ha dado un cierto ((giro politico)) a su teoria, y su último libro (Habermas, 1992d) constituye un intento de elaborar una teoria política y jurídica basada en la teoria de la acción comunicativa. Por otro lado, numerosos cientificos sociaies en la Órbita de la teoria critica han intentado aplicar a ámbitos sociaies concretos aigunos desarrollos de la obra de Habermas, de tal modo que la bibliografia existente hoy dia ai respecto, en 10s diversos campos de las ciencias sociales, es inmensa19. Pero analizar taies desarrollos seria ya tema para otro articulo. Bibliografia ANDERSON, Perry (1983). Tras las huellas del materialismo histórico. Madrid: Siglo XXI, 1986. BERNSTEIN, J.M. (1 995). 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