Dinámicas de estructuración en las sociedades modernas
Abstract
El objetivo de este trabajo es el análisis sociológico de las dinámicas de diferenciación, de racionalización y la temporalidad histórica que dan cuenta del proceso de conformación de las sociedades modernas. En el análisis del incremento de complejidad social se abordan las perspectivas de Durkheim, Weber, Castoriadis y Touraine. Finalmente se indaga la fertilidad sociológica de un concepto de la sociedad en dos niveles: por una parte, la versión "mundo de la vidas/sistema, que encuentra su máxima expresión en J. Habermas y, por otra parte, la versión sistema/entorno, que encuentra su más cualificado representante en N. Luhmann.
Full text
Papers 50, 1996 29-98 Dinámicas de estructuración en las sociedades modernas Josetxo Beriain Universidad Pública de Navarra. Departamento de Sociologia. Campus de Arrosadia, s/n. 31006 Pamplona. Spain Resumen El objetivo de este trabajo es el anáiisis sociológico de las dinámicas de diferenciación, de racionalización y la temporalidad histórica que dan cuenta del proceso de conformación de las sociedades modernas. En el anáiisis del incremento de complejidad social se abordadn las perspectivas de Durkheim, Weber, Castoriadis y Touraine. Finalmente se indaga la fertilidad sociológica de un concepto de la sociedad en dos niveles: por una parte, la versión (tmundo de la vidaslsistema, que encuentra su mhima expresión en J. Habermas y, por otra pacte, la versión sistemdentorno, que encuentra su mh cualificado representante en N. Luhmann. Palabras clave: diferenciación, racionalización, temporalidad sociohistórica, integración social, integración sistemica, complejidad social, autopoiesis. Abstract The aim of this work is to take into account the sociological meaning of several social processes such as differentiation, rationalization and historical temporality which gave us an adequate account on the making of modern societies. In the analysis of the increase in social complexity will be thematized the perspectives of Durkheim, Weber, Castoriadis and Touraine. And this paper to inquire the sociological fruitfulness of a conception of a two level society: on the one hand, the version ((life worldwlsystem, represented by J. Habermas and, on the other hand, the version system/environment, represented by N. Luhmann. Key words: differentiation, rationalization, sociohistorical temporality, social integration, system integration, social complexity, autopoiesis. Sumario 1. La unidad mito-ritual del mundo 5. SistemaIMundo de la vida: integración 2. La dinámica de la diferenciaciÓn social sistemica versus integración social 3. La dinimica de la racionalización 6. Sistemdentorno: la diferenciación sociocultural occidental como creatividad social paradójica 4. La dinámica de la temporalidad histórica
30 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain Entonces ahi radica la diferencia fundamental de estas dos formas de racionalismo. El racionalismo confuciano significa la adaptación racional ai mundo. El racionalismo puritano: el hminio racional mundo. Max Weber. Ensayos de sociologia de la religión [. . .] pues una sociedad no está constituida tan s610 por la masa de individuos que la componen, por el territori0 que ocupan, por las cosas que utilizan, por 10s actos que reaiizan, sino, ante todo, por la idea que tiene sobre sí misma. Emile Durkheim. Lasformas elementales de la vida religiosa 1. La unidad mito-ritual del mundo La estructura de 10s mitos y la función del ccpensamiento salvaje)) ponen de manifiesto que 10s sistemas de clasificación y representación primitivos crean una transparencia cambiante de segmentos de la realidad. La síntesis mítica conecta varios niveles de una realidad heterogénea. Evita la ruptura entre niveles de 10 real, al establecer unas leyes de equivalencia entre contrastes significatives que se sitúan sobre varios planos de 10 real: geográfico (esteloeste, nortelsur), cosmológico (cieloltierra), sociológico (hombrelmujer), económico (hambreslexcedente de alimentos), temporal (estación buenalestación mala), religioso (10 sagradollo profano), etc. Este esquematismo dual operativo en el mito se manifiesta dentro de un marco de referencia (fimina basado en la co-implicación de ambas dimensiones, de tal manera que las necesidades y las capacidades sociales reciben su significado a través de unas claves, de unas llaves, de unos símbolos (keys) -10 absolutamente otro, la salvación, la contingencia, el mal, etc.- que vinculan, que implicanl, al hombre con el cosmos, produciendo una sintonización simbólica de la experiencia del hombre con un cosmos visualizado. El mito ((sutura)) las diferencias anteriores recuperando la unidad originaria de cuando cctodo era un^))^. Según Max Weber, el ((pensar mitológito)) (primitivo) es un pensar analógico basado en la magia simbólicamente racionalizada3. El mito construye un gigantesco juego de espejos, en el cual la recíproca imagen del hombre y el mundo se refleja hacia el infinit0 y continuarnente se compone y recompone en el prisma de las relaciones entre naturaleza y cultura. Todo se torna significante y todo puede ser significado dentro 1. A. ORTIZ-Oses, Las claves simbólicas de nuestra cultura, Barcelona, 1993, 8, 18; ver tambi6n las concepciones cllsicas del mito de J. G. FRAZER, R. PETAZZONI, M. ELIADE, B. MALINOWSKI, C. G. JUNG y CI. LBvI-STRAUSS en A. DUNDES (ed.), Sacred Narrative, Berkeley, 1984. 2. J. CAMPBELL, Elpoder del mito, Barcelona, 1991, 89,93; H. HUBERT y M. MAUSS, ({Theorie Generai de la Magier en LiAnnée Sociologique, 19021903, 100. 3. M. WEBER, Economia y sociedad México, 1978, 333.
Dinárnicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 31 de un orden simbólico, en el que todos 10s conocimientos encajan unos con otros en toda la plétora de sus detalles4. El mito es el discurso último en el que se constituye la tensión antagonista para cuaiquier adesarrollo del sentido)). El mito comparece como adiseminación diacrónica de secuencias, dramática y de simbolos, sistema último, asintbtico, de integración de 10s antagonismos, constituye el últim0 discurso.. ., que expresa en definitiva la guerra de 10s diosefi5. Los dioses y su ((guerra)), que son 10s limites de nuestro destino y de todo humanismo, incluso la ((guerra entre 10s nuevos politeismos paganosn que ilustra Max Weber en La ciencia como vocación6, nos sirve como verificación histórica de ese ricorso asintótico del mito en la historia. W.E.H. Stanner en su reconstrucción de la cosmovisión primitiva australiana descubre el concepto de The Dreaming que designa un tiempo sagrado y heroic0 en el que el hombre y la naturaleza formaban una unidad, no s610 era un periodo de tiempo, sino también una clase de narrativa de las cosas que han ocurrido, que ocurren y que ocurrirán, una clase de logos o principio de orden7. En este monismo cosmológico, el logos humano s610 puede funcionar dentro de un determinado mythos, aunque a su vez este mythos se va condicionando por la interpretación que de él hace el 10~08. Marcel Mauss analiza una serie de significaciones sociales imaginarias -mana, orenda, wakan, manitu, Brahman, Yahvé, etc.- afirmando que son ccpotencialidades mágicas))9, núcleos de creatividad psicosociai, que aglutinan las vivencias y las potenciaiidades de la colectividad. En el capitulo Vi1 de Lasfornas elementales de la vida religiosa, intitulado ((Génesis de la noción de principio o mana totémico)), Emile Durkheim pone de manifiesto que la noción de mana emerge como el centro simbólico, como el tótem, como la bandera que segrega una identidad, una ccrelación nosotros)) que se diferencia de otras identidades y que se regenera ritualmente. ((Para que la sociedad sea capaz de adquirir conciencia de si, y mantener el sentimiento que tiene de si misma es preciso que se reúna y se concentre. Ahora bien, tai concentración determina una exhaltacidn de la vida moral que se traduce en un conjunt0 de concepciones ideaies en el que se retrata la nueva vida que asi se ha despertado))lO. Esa ((conciencia de si)), esa autorepresentación de 10 social en cuanto tal se expresa a través del tótem, de un simbolo que ((constituye la forma exterior y sensible de 10 que hemos llamado el principio o el Dios totémico, pero, que [...I constituye también el simbolo de 4. M. GODELIER, Economia, fetichismo y religi& en las sociedades primitiuas, Madrid, 1985, 379. 5. G. DURAND, De la mitocritica al mitoanálisis, Barcelona, 1993, 30. 6. M. WEBER, Elpolitico y el cient$co, Madrid, 1975,216-17. 7. W.E.H. STANNER, aThe Dreaming)) en W. A. LESSA y E. Z. VOGHT (eds.), Reader in Comparative Religion, Nueva York, 1972, 269 s. 8. Raimon PANIKKAR en Biblia Fe, XIV, enero-abril, 1988; La Trinidady la experiencia religiosa, Barcelona, 1987, 17. 9. M. MAUSS, Sociologia y antropologá, Madrid, 1978, 122133. 10. E. DURKHEIM, Las formas elementales de la vida religiosa, Madrid, 1982, 393.
32 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain esa sociedad determinada llamada clan. Es su bandera [...I El Dios del clan, el principio totémico, no puede ser más que el clan mismo, pero hipostasiado y concebido por la imaginación en la forma de las especies sensibles del animal o vegetal utilizados como tótem))". Este simbolo es cana unidad que presupone una esci~ión))'~. En principio se hallan desencajadas en 41, la forma simbolizante, 10 manifiesto del simbolo (dado a la visión, a la percepción, a la audición) y aquell0 simbolizado en el simbolo que constituye su horizonte de sentido (10 imaginario-arquetipico). Como vemos hay una escisión originaria, a modo de premisa de todo drama simbólico. El simbolo comparece como intérprete de 10 imaginari0 (Dios, el Misterio, ((10 absolutarnente Otro))), como la imagen del sentido latente13. El emblema totémico (parte simbolizante) es como el cuerpo visible de Dios (parte simbolizada). Pero, este simbolismo social constitutivo adquiere su sentido especifico s610 cuando es dramatizado1* en el seno de una (cefervescencia colectiva)) o protointeracción social fundante. En la movilización solidaria que persigue un bien simb6lico colectivo, en 10s términos de Olson, es donde emerge la conciencia colectiva que articula las relaciones selectivas entre hombre, mundo y Dios, en el seno de una totalidad axiológica indiferenciada. Si introducimos la variable tiempo lineal-matemático-identitario, que produce una diferencia entre dos secuencias o marcas (antes y después) frente al tiempo natural en el que s610 existe sincronicidad y simultaneidad (un tiempo ahora), podemos dar cuenta del nivel de complejidad social de la estructura de la interacción social. Aquí es donde se inscriben las dinámicas apuntadas arriba: diferenciación, racionalizaci6n y temporaiidad histórica que tratan de responder a la pregunta: ¿Cóm0 evoluciona la sociedad? 2. La dinámica de la diferenciación social El primer tratamiento sistemático sobre la dinámica de la diferenciación social 10 podemos encontrar en el ensayo de Herbert Spencer, Progress: Its Law and Cause (1857), en el que sitúa dentro de la ley universal de la evolución a la evolución de las sociedades. Aquella abarca 10 inorgánico, 10 orgánico y 10 superorgánico. Este Último nivel evolutivo alcanza la mayor complejidad en el tiempo en relación con 10s otros dos niveles. Spencer afirma que según la ley universal de la evolución hay una integraci6n de la materia y una concomitante disipación de movimiento durante las cuaies la materia 11. E. DURKHEIM, OP. cit., 194. 12. E. TRIAS, ({Eugenio Trias. Una experiencia metódica e indagadora del ser como Ilmite)), Anthropos, 4 (nueva edición), 1993, 28. K. Hubner confirma esta intuici6n considerando la función sintktica del mito según Holderlin: ((Eine in sich selbst Unterschiedene". K. HUBNER, Die Wahrheit des Mythos, Munich, 1985,22. 13. A. ORTIZ-Oses, Car1 Gustau Jung. Arquetipos y sentido, Bilbao, 1988,25. 14. R. GIRARD, La violencia lo sagrado, Barcelona, 1983; V. TURNER, Dramas, Fieu and Metaphors, Ithaca, Nueva York, 1974,23-60.
Dinimicas de estructuracibn en las sociedades modernas Papers 50, 1996 33 pasa de una homogeneidad relativamente indefinida e incoherente a una heterogeneidad relativamente definida y coherente, mientras el movimiento que subsiste experimenta una transformación paralela15. Para Spencer la evolución es una integracidn por diferenciacidn. ccBien sea en el desarrollo de la sociedad, del gobierno, de las manufacturas, del comercio, del lenguaje, de la literatura, de la ciencia, del arte, la misma evolución de 10 simple a 10 complejo, a través de sucesiva diferenciaciones, interviene a 10 largo del proceso. De 10s mis tempranos cambios cósmicos hasta 10s últimos resultados de la civilización, encontraremos que la transformación de 10 homogéneo en heterogéneo es en 10 que consiste el progreso))16. Para Emile Durkheim, en La divisidn social del trabajo (1893), (ces una ley histórica el que la solidaridad mecánica, que inicialmente se despliega, progresivamente pierde significado y la solidaridad orgánica deviene preponderante. Más cuando la manera de ser solidarios 10s hombres se modifica, la estructura de las sociedades no puede dejar de cambiar [...I damos el nombre de clan a la horda que ha dejado de ser independiente para devenir elemento de un grupo más extenso, y damos el nombre de sociedades segmentarias a base de clanes a 10s pueblos constituidos por una asociación de clanes. Decimos que estas sociedades que son segmentarias, para indicar que estan formadas por la repetición de agregados semejantes [...] y éstos a su vez, no encierran mis que elementos homogéneos))17. Según Durkheim el principio de estructuración de las sociedades segmentarias es la consciencia colectiva o común, ccel conjunt0 de las creencias y de 10s sentimientos comunes al termino medio de 10s miembros de la sociedad [...I independiente de las condiciones particulares en ue 10s individuos % se encuentran colocados, ellos pasan y ella permanece)) . La solidaridad mecánica se va relajando cada vez rnás a medida que se avanza en la evolución. Los lazos sociales caracteristicos de la solidaridad mecánica varian en función de tres condicione~'~: 1. La relación entre el volumen de la conciencia común y el de la conciencia individual. Los lams son mis fuertes cuando la primera recubre completamente a la segunda. 2. La intensidad media de 10s estados de la conciencia colectiva. Las variedades pueden oscilar entre la ccefervescencia de la conciencia colectiva)) de 10s pánicos o furores colectivos, de las huelgas, de las grandes concentraciones políticas y religiosas a la ccplaza vacia)) (R. Neuhaus) o al adeclive del hombre pública)) (R. Sennet). 3. La determinación mayor o menor de esos estados. Cuanto más definidas 15. H. SPENCER, ((Progress. Its Law and Causea, Londres, 1857/1972,40; J. D. Y. PEEL (ed.), Herbert Spencer on Social Evolution, Chicago, 1972, 38-52; H. SPENCER, The Principies of Biology, vol. 1, Londres, 1898, 162. 16. J.D.Y. PEEL, Herbert Spencer on Social Evolution, Chicago, 1972, 40. 17. E. DURKHEIM, La división. .., Madrid, 1982, 207-209. 18. E. DURKHEIM, op. cit., 94. 19. E. DURKHEIM, OP. cit., 181.
34 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain son las rácticas y las creencias, menor lugar dejan a las creencias indivil' duales2 . La estructura de las sociedades en las que la sociedad orgánica es preponderante ((estan constituidas, no por una repetición de segmentos similares y homogéneos, sino por un sistema de órganos diferentes, cada uno con sufinción especial, y formados ellos mismos de partes diferenciadasn21. En estas sociedades 10s individuos no se agrupan según sus relaciones de descendencia, sino con arreglo a la naturaleza particular de la actividad social a la cual se consagran. Su medio natural y necesario no es ya el medio natal, sino el medio profesional. No es ya la consanguinidad real o ficticia, la que sefiala el lugar de cada uno, sino hfinción que de~em~efia~~. Para Durkheim es la división del trabajo la que llena cada vez más la función que antes desempefiaba la conciencia colectiva, aquella es la que vincula a 10s individuos y a 10s agregados sociales de las sociedades diferenciadas. La división del trabajo progresa cuantos míís individuos hay en contacto suficiente (no necesariamente en contextos de copresencia23) para poder actuar y reaccionar 10s unos sobre 10s otros. Esta densidad moraly dinámica social origina un progreso en la división del trabaj~~~. La morfologia de esta nueva dinámica social se explica por: 1. La concentración de la población dentro de un territori0 definido en las sociedades modernas, frente a la dispersión de las sociedades agrícolas, nómadas de cazadores, etc. 2. La formación de ciudades en la edad media y su desenvolvimiento constituye otro síntoma del mismo fenómeno, como han puesto de manifiesto Henry Pirene y Max Weber (ver la ccrevolución urbana))). 3. La expansión en número y rapidez de las vías y formas de comunicaci6n por mar, tierra y aire25. El problema de la intepción se refiere al ajuste mutuo de las diversas partes para formar un todo unificado y armonioso. La solidaridad mecánica se basa en normas, valores, creencias y sentimientos compartidos, en el acuerdo de 10s individuos, con la aceptación de 10s ideales básicos del grupo. La solidaridad 20. Max Weber ha analizado tres formas de dominación -tradicional, carismática y legal racionaique pueden coexistir en la modernidad dando lugar a una ~(recolectivizacións carismática a través del ehombre masan. Así 10 pone de manifiesto la fusión entre dominación legal y dominación carismática. 21. E. DURKHEIM, op. cit., 216. 22. E. DURKHEIM, op. cit., 216-17. 23. Este aumento de las interacciones sociales surge por la multiplicación de nuevos ámbitos sociaies en 10s que las personas comparten unos mismos espacio-tiempos y aunque no compartan un mismo espacio social, si comparten una temporalidad social y sus relaciones son mediadas por medios simbólicos de intercambio -4iner0, poder, etc.- que operan bajo la premisa de una civil inattention (E. Goffman) o de una ((indiferenciar (G. Lohmann) o de un ((anonimat0 socialn (M. Natanson). 24. E. DURKHEIM, OP. cit., 300. 25. E. DURKHEIM, OP. cit., 301-4.
Dinimicas de estructuración en las sociedades modernas Papers 50, 1996 35 orginica se basa en la independencia de roles especializados, de tal manera que las diversas actividades de 10s diversos individuos se completan y encajan una con otra dentro de un todo armónico. Durkheim era consciente de que el grado de homogeneidad cultural requerida ara la solidaridad mecánica es altamente k' improbable en la sociedad moderna2 .81 no considera a la solidaridad orgánica como el equivalente funcional completo requerido por la división del trabajo. Así, rechazó la idea de una integración totalmente espontánea de 10s intereses individuales, conseguida a través de mecanismos como el mercado (Spencer), esto es, no a través de orientaciones de valor compartidas, sino a través de la coordinación funcional de 10s efectos agregados de la acción, a través de la prosecución racional maximizadora del propio interés. Hay que encontrar alguna fierm moral exterior al pur0 interés individual capaz de obligar al cumplimiento del contrato y capaz de posibilitar unas relaciones sociales más profundas y permanentes. Tal fuerza moral.. ., sólo puede ser generada por la sociedzdy no se ve cómo la solidaridad orgánica puede garantizar la integración social con la mera interdependencia funcional de las posiciones sociale~~~. Para Durkheim la solidaridad orgánica precisa estar anclada en un consenso normativo básico, ya que cctoda sociedad es una sociedad m~rab)~*. No obstante, es evidente que con la modernización capitalista, al destruirse 10s fundarnentos normativos tradicionales, sin generar otros que 10s reemplacen de manera eficaz, el resultado inevitable es la anomia, como problema de integración moral. Al lado del mercado persiste la solidaridad moral irreductible fun~ionalmente~~. Por otra parte, la unidad simbólico-socia130, que articulaba y ensamblaba el símbolo (tótem) con el grupo (clan) en las primeras sociedades humanas es substituida en la modernidad por la comunidadsirnb~lica3~ de la na~ión~~ que proporciona una constelación de significado, una unidad, una identidad colectiva moderna33, una forma de integración simbólica, un ccsentimiento especifico de solidaridad)) que se construye selectiuamente entre un pasado originari0 y un futuro incierto3*. Quizás podamos visibilizar mejor estos tres tipos de integración en gráfico 1. 26. G. Gurwitch pone de manifiesto la reorientación conceptual de Durkheirn a travks de la substitución del concepto de conciencia colectivas por el de ~representaciones colectivasn para explicar la complejidad simbólica de las sociedades modernas. G. GURWITCH, La vocation actuelle de kz sociohgie, Paris, vol. 2, 1-58. 27. L. RODR~GUEZ ZUNIGA, Para una lectura critica de Durkheim, Madrid, 1978, 31. 28. E. DURKHEIM, La división ..., Madrid, 1982, 269; Th. MCARTHY, ~Complexity and Democraq en New German Critique, no 35, 1985,29 s. 29. J. HABERMAS, Die Nachholende Revolution, FrankfÜrtlM, 1990, 169; Faktizitat und Geltung, FrankfurtlM, 1992, 59. 30. E. DURKHEIM, LasfOlllzas ehentales.. ., retorna la pregunta que interroga por la integración simbólica en las sociedades, como una de sus dimensiones constitutivas. 3 1. B. PETERS, Die Integration Moderner Gesehcha@en, FrankfurtIM, 1993, 177; B. ANDERSON, Imagined Communities, Londres, 1983,G-7. 32. M. SCHOFFELERS, D. MEIJERS, Religion, Nationalh and Economic Action, Assen, Netherlands, 1978,36 s. 33. A. P~REZ AGOTE, ((El problema general de la identidad colectiva>) en La reproducción del nacionalisme. El caso vasco, Madrid, 1984, 24.
36 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain Figura 1. Integraci6n funcional Pkrdida d/ identidad e '0 d, ,.. .- U .- Figura 2. Integración moral /CC, Ritualisme. rieidez. Figura 3. Integración simbblica Gráfico 1. La lectura interpretativa de estas representaciones gráficas indica que el carnbio social de forma estructurada se produce cuando diferenciación e integración se producen simultáneamente, de forma coordinada (A, B, C.). Cuando la diferenciación es alta y la integración es baja se producen disfunciones (Al), anomía (Bl), y pérdidas del sentido y de la identidad (Cl). Cuando la diferenciación es baja y la integración es alta se producen outputs funcionales suboptimales (A2), rutina (B2), y conformisrno cultural (C2). La integración en las sociedades modernas no se produce en un ámbito -econ6mico, politico o culturalsino que es el producto de la coordinacidn de varios procesos de integración -funcional, moral y simbólica-. No existe una simultaneidad en estos procesos de integración. La integración no se produce adesde fuera)), desde un ordo axiológico que interpreta, prescribe y sanciona las acciones posibles, sino, más bien, varios procesos de integración, cada uno de ellos con arreglo a su propia Iógica, coexisten horizontalmente de 34. J. BERIAIN, aIdentidad colectiva, religi6n civil y patriotismo constitucionaln en Letras de Dewto, vol. 22, no 52, 1992,7-27.
Dinimicas de esrrucruraci6n en las sociedades modernas Pavers 50, 1996 37 forma subóptima dentro de la sociedad como un todo (funcional, moral y simbólico). Si acaso, me voy a detener en algunos ejemplos sobre algunas sociedades estato-nacionales en las que se manifiestan lógicas de integración hcional y moral diferenciadas. Así, USA después de la Guerra del Golfo presentaba una alta integración funcional (como sociedad moderna diferenciada) y una alta integración moral, producto del ritual de adhesión en torno a la cccomunidad simbólica* fortalecida de la nación; Alemania con la reunificación de dos estados en el seno de una nación (((Wir sind ein Volk~) y como consecuencia del aDM nationalismusn experiment6 un incremento en la temperatura moral de la sociedad civil que coexiste con una alta integración funcional en la parte occidental y una baja integración funcional en la parte oriental (como consecuencia de la desdiferenciación sociopolítica de corte estalinista); en Italia coexiste una alta integración funcional (propia de una sociedad moderna diferenciada) con una desintegración moral, una falta de confianza en las instituciones sociopolíticas; en Iran y en Irak coexisten una baja integración funcional y una alta integración moral derivada de la recolectivización religiosa o sociopolítica que apela a las ((comunidades simbólicas)) del Estado nación o del reino de Dios. Talcott Parsons, asumiendo el paradigma de la teoría de sis terna^^^, considera que la evolución del sistema (de la sociedad) se realiza bajo la forma de una ampliación estructural de las capacidades de orientación, esto es, de un aumento de complejidad, o si se quiere de un aumento de su capacidad adaptativa (Enbancement ofAakptive ~apacity)3~. Este aspecto tiene cuatro componentes que constituyen una secuencia lógica: diferenciación, incremento adaptativo, inclusión y generalización de valores. S610 cuando 10s cuatro procesos ocurren simultáneamente pueden ser aumentadas las capacidades adaptativas, ((bien dentro de la sociedad originando un nuevo tip0 de estructura o a través de la difusión cultural y la implicación de otros factores en combinación 35. Parsons reconduce el esquema estructural voluntarista de la acción, estudiado en La estructura de la accidn social (1937), hacia una teoria sistémica de la sociedad donde ((se supone que el sistema de referencia se caracteriza por un patrón de funcionamiento en virtud del cual sus estados internos, en cualquier momento dado, son diferentes de 10s del entomo en aspectos significativos. La direcci6n de estas diferencias es hacia una mayor estabilidad y un nivel superior de organización que el del entorno en aspectos relevantes para el sistema de referenciar (T. PARSONS, G. PLATT, TheAmerican University, Cambridge, Mass, 1973, 10). El problema de la conservación de 10s limites 10 define Parsons recurriendo al gradiente de complejidad entre sistema y entorno (Ver el excelente trabajo de J. ALMARAZ, La teoría socioldgica de Talrott Parsons, Madrid, 1980,317-339). 36. T. PARSONS, Societies, Englewod Cliffs, NJ, 1966, 21 s. Una discusión interesante del problema de la diferenciación se encuentra en J. ALEXANDER, ((Durkheim's Problem and Differentiation Theory Todayn en H. HAFERKAMP, N. SMELSER, (eds.), Social Change and Modernity, Berkeley, 1992, 179-205; N. LUHMANN, ~The Paradox of System Differentiation and the Evolutionary Society,) en J. C. ALEXANDER, i? COLOMY, (eds.), Dfirentiation Theory and Social Change, Nueva York, 1990, 409-440; R. MUNCH, ~Differentiation, Rationalization and Interpenetration: The Emergence of Modern societya en J. C. ALEXANDER, i? COLOMY (eds.), op. cit., Nueva York, 1990,441-64.
44 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain tic0 fue muy importante la penetración en todo el sistema del espíritu de una garantia de la posición ocupada por el feudatari0 mediante un contrato bilateral, garantia que iba mis allá de la mera concesión de privilegios por el sefior y que, por otro lado, no estaba como la apropiación de las prebendas, condicionada por circunstancias puramente materiales. Pues se trata de 10 que hace que la estructura feudal -frente al dominio patrimonial puro, basado en la coexistencia por un lado, de la doble vinculación por la tradición y por 10s derechos apropiados, y por el otro del libre albedrio y gracia del sefiorse aproxime a una organización juridico-pública por 10 menos relativamente constitucional. El feudalismo significa una c(divisi6n de poderes))72. La relación feudal en su fase mis desarrollada reunió en forma muy peculiar 10s elementos aparentemente más antagónicos: Por una parte, las relaciones de fidelidad rigurosamente personales; por otra, la determinación contractual de 10s derechos y deberes y su objetivación por la vinculación con una fuente de rentas concreta~~~. La ccrevolución)) urbana supone el desarrollo del concepto de corporación mundana y el ccnacimiento)) de una burguesia urbana. A diferencia de todos 10s desarrollos urbanos, el desarrollo urbano medieval condujo a una innovación re~olucionaria~~, a una federación urbana autónoma y autocéfala organizada según códigos instituidos. Esta asociación de hermandad tiene un carácter burguésy antifeudal. Esta autonomia y autocefalia urbanas se manifiesta en el despliegue de un marco para la propia acción política, para la proclamación del propio derecho, de juzgados propios y funcionarios de la Administración propios, autoridad para la recaudación de impuestos, derecho mercantil propi~, policia y comercio propios, política económica propia basada en la regulación autónoma formal y material de la economia y la atracción de las capas no burguesas urbanas hacia la dependencia económica de la ~iudad~~. Ahora bien, el desarrollo de estos ámbitos sociales dentro de un principio de organización y legitimación que conlleva la ruptura con el derecho de 10s sefiores feudales es 10 novedoso de esta revolución. La ciudad medieval autónoma y autocéfala trae consigo la idea de una institución política, bajo una legitimación democrática e intramundana (no supramundana como en la Einheitskultur de la ccrevolución)) papal), frente a las asociaciones hierocráticas y feudales. La ciudad tiene la cualidad de ser una federación de ccciudadanos)) (que comparten un derecho) socializada según un código imtit~cionalizado~~. El ciudadano (habitante de la ciudad) con su sentido para lafinción y el caballero con su sentido para ser son 10s portadores de dos imágenes del mundo con sus correspondientes estilos de vida que no son a~imilables~~. Donde el modo de vida burgués fun72. M. WEBER, op. cit., 821. 73. M. WEBER, op. cit., 814. 74. M. WEBER, op. cit., 955 s. 75. M. WEBER, OP. cit., 1014. 76. W. SCHLUCHTER, Religion und Lebensfihrztng, FrankfurtIM, 1988, vol. 2,464-5. 77. W. SCHLUCHTER, OP. cit., 465.
Dinimicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers SO, 1996 45 ciona de acuerdo a su propio derecho, se produce la ccafinidad electiva)) no con el modo de vida caballeresco sino con 10 monástico y con el funcionariado eclesiástico. La creciente autoridad de 10s gremios condujo a una aguda estructuración estamental urbana interna conectada a la monopolización de las actividades económicas. La constitución de 10s gremios como un sistema de desigualdad estamental tuvo dos consecuencias de amplio alcance: ignoró las diferencias estamentales urbanas externas y sustituyó la asociación personal de linaje por la asociación impersonal de tip0 profesional. La constitución de 10s gremios en su conjunto supuso un incremento de la posición de poder de 10 urbano interno en el ámbito del comercio y de la industria, directamente vinculados en sentido modern0 al estrato b~rgués~~. ccLa ciudad medieval representó bajo el sefiorio de 10s gremios una organización mucho mis orientada en la dirección de la adquisición mediante una economia racional que cualquier ciudad de la antigüedad mientras dur6 la época de la polis independiente~'~. S610 porque existieron estas precondiciones históricas, pudo la segunda gran transformación, que describiré a continuación, desplegarse en el mundo social. La conviccibn racional, la racionalización del modo de vida y un ethos económico racional configuran el umbra1 de una segunda transformación que se extiende del siglo xw al siglo mr, configurando una fusión (interna) ética del modo de vida burgués. 3.2. Segunda transfoormacidn ((interna): La fisidn ética del modo de vida burpés En la ccPsicologia)) weberiana de las imágenes del mundo80 y del modo de vida burgués no se trata de una psicologia del impulso de ganancia, sino de la génesis de una representación que a través de la acción orientada a la ganancia sirve a una cuestión suprapersonal, se trata de una representación del deber ético, a través de la cual es determinada la vida en su conjunto, tanto la profesión como el tiempo libre, así como la vida de todos 10s participantes en ese cosmos poderoso, 10s empresarios y 10s obreros, en el sentido de una restricción autoimpuesta. Se trata de una cc rationale Temperierunp de 10s hechos psiquicoss1 que anteriormente erm considerados como impulsos de ganancia, pasione~~~, vicios privados83. El ccespiritw que anima al ccnuevo estilo)) del empresari0 y del trabajador requiere una investigación adesde el interior)) del alma huma78. M. WEBER, op. cit., 1029-30. 79 M. WEBER, op. cit., 1042. 80. Este concepto ha sido reelaborado por Pierre BOURDIEU en su obra La distinción, Madrid, 1988, en el concepto de ((habitun, como inconsciente colectivo de clase, que enmarca, clasifica, y valora las producciones culturales del sentido de forma dinámica. 81. W. SCHLUCHTER, op. cit., 478. 82. A. O. HIRSCHMANN, Laspasiones y 10s intereses, México, 1978,38 s. 83. B. MANDEVILLE, Lafibuh de las abejas, Mkxico, 1982,21.
46 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain na ubicada en la modernidad occidental. La pregunta que interroga por el sentido rof fundo de la acción humana es: ¿Cóm0 se podia querer ser (eticamente), sin tener que ser (naturalmente) un especialista en torno a un modo sistemático de vida, a través de una autorrestricción? El impulso psicológico guiado por la posibilidad de salvación se inscribe en una imagen religiosa del mundo que orienta el ((de que)), el ((hacia quea y sobre todo el cccómo~ podia ser ccredimido)) el h~mbre~~. La salvación de un mal radical y de la esclavitud del pecado y la consecución de la bienaventuranza eterna en el seno de un Dios paternal, a través de la verificación (Bewahrung) de la fe en la actividad mundana85 constituyen la uniduúsimbdlica que articula la relación entre Dios, hombre y m~ndo~~. En el capitalismo originario, dentro del protestantismo ascetico se produce una conexión entre el destino de la cura (la posibilidad contingente de la salvación) religiosa y el destino económico que dentro de la iglesia medieval se había producido. Surge una nueva integración social posibilitada por la ccafinidad electiva)) ( WahlverwandschafZ) entre religión y economia. Esta nueva unidad superadora de la vieja unidad de la concepción unitaria del mundo cristiana medieval (religión-política) vincula la posibilidad de salvación religiosa con la ascética profesional intramundana. El rechazo religioso del mundo, como cosmos religioso sin valor, tiene su contraparte en la praxis intramundana sistemática como medio para superar la contingencia de la situación limite de no saberse elegido o condenado, sin la mediación de 10s sacramentos ni de la confesión. Las virtudes burguesas fundamentales son: la industriosidad, la disciplina, la utilidad, la frugalidad y la h~nestidad~~. El espiritu del capitalismo temprano origina una conexión entre el alma del empresari0 y el alma del burgués que se manifiesta en un estilo de vida (Lebensfihrung) unitario. El éxito en el ejercicio de la profisidn se identifica con el sentido en la vida. La posición particular del protestantismo ascético, en particular del calvinismo, frente al judaismo y al catolicismo resulta de una radicalización de la necesidad de verificación (Bewiihrungj de la fe en la vida práctica. Esto conlleva conseguir en la lucha diaria la certeza subjetiva de la propia salvación y justificación; en lugar del pecador humilde y abatido al que Lutero otorga la gracia si confia arrepentido en Dios, se cultivan ahora esos ((santos)) seguros de sí mismos y el trabajo profisional incesante aparece como el dnico modo de ahuyentar la duda religiosa y de obtener la seguridad subjetiva del propio estado de gracia88. Esta Bewahrung tiene dos aspectos: ideacional e institucional. El aspecto ideacional depende del acoplamiento entre la idea de verificación y la idea de predestinación, que encuentra su juntura en un determinado concepto de Dios. fiste representa una voluntad abso84. M. WEBER, Ensayos sobre sociologia de la religión, Madrid, 1983, vol. l, 204-5. 85. M. WEBER, op. cit., 102. 86. J. BERIAIN, ~Cosrnovisi6n, contingencia y religaci6nr en Anthropos, 153, 1994, 55-63. 87. Como ha puesto de manifiesto Max Weber en La Pticaprotestante, retomando ideas de B. Franklin, y tambikn Werner Sombart en El burguks. 88. M. WEBER, OP. cit., 91-92.
Dinimicas de estructuracibn en las sociedades modernas Papers 50, 1996 47 luta y soberana, cuya gracia es gracia pura no merecidag9. La ley de Dios es la ley de su propia gloria, que es servida por la gratitud de la bienaventuranza no merecida de 10s elegidos y por la miseria de la desesperación de 10s condenadosgO. Su plan para el mundo no ha sido turbado por la voluntad de la criatura y la salvación no consiste en la restauración de la beatitud universal a todas las criaturas a través del milagro de la redención9l. El aspecto institucionalse relaciona con el rol de 10s sacramentos y el instituto de la gracia, en el sentido de que la pretensión carismático-salvífica ha sido desencantada, desmagicizada. Los sacramentos no son medios para alcanzar la gracia, sino sirnples externa subsidia de la fe. La radicalización ideacional rompe las ideas de reciprocidad ética que posibilitaban institucionalmente la exoneración periódica de conductas éticamente reprobables. Se tiene que desear únicamente 10s mandamientos éticos ad majorem deigloriam, dicho de forma secularizada, no bastan las buenas obras aisladas, sino s610 aquellas que forman parte del sistema de un modo de vida unificado y metódico al servicio de Dios, esto es, al servicio de un valor suprapersonal, al que se tiene que plegar la voluntad humana incondicionalmente. Cuando esta imagen del mundo es adoptada por 10s laicos, su vida económica es considerada como el ámbito éticamente relevante de ~erificación~~. Aqui radica la ccrevolución~) del estilo de vida burgués originario, a cuya base está una motivación religiosa. La esfera de la comprobación es el trabajo rofesional incesante en este mundo, en defiP nitiva, el dominio del mundo9 , frente al ccvuelo sobre el rnundo)b9*, aparece como la infraestructura imaginaria y el horizonte de desarrollo del capitalismo. El hombre, como una herramienta95 de Dios, actúa en el mundo, en el seno de una tensión interna entre el ccotro mundor y cceste mundon, entre la perfección y la contingencia, tensión que es mediada por una continua comprobación de la fe en medio de una ascesis profesional intrarnundana, ya que el radical desencantamiento del mundo no ha dejado otro camino a la ccsutura)) de la dualización dramática del mundo. La atmosfera en la que ocurre esto es la de una ccinhurnanidad patética)) asociada a un aislarniento y un ccindividuaiismo sin ilusión y pesimistan96. S~mbart~~ detecta que el espíritu capita89. E. TROELTSCH, The Social Teaching of the Christian Churches, Nueva York, 1960, vol. 2, 582. 90. E. TROELTSCH, op. cit., 582. 91. E. TROELTSCH, OP. cit., 582. 92. El protestantismo ascktico también acentuó la verificación de la fe en el ámbito de la politica como 10 ha puesto de manifiesto Michael WALZER, The Reuolution of the Saints. The Origins of Radical Politics, Cambridge, Mass, 1960, 3 1-66. 93. M. HORKHEIMER, Th. W. ADORNO, La dialéctica de la Ilwtracidn (1944) y C. CASTORIADIS, La institución imaginaria de la socieahd (1975) han demostrado las consecuencias perversas de este tip0 de racionalisme orientado hacia la dominación instrumental. 94. M. WEBER, Ensayos.. ., vol. 2, 350. 95. M. WEBER, Ensayos.. ., vol. 1, 90. 96. M. WEBER, OP. cit., 83; 1. DUMONT, ((A Modified View of our Origins: The Christian Beginnings of Modern Individualisms en M. CARRITHERS (ed.), The Categoy of the Person, Cambridge, 1985, 93 s.
48 Papers 50, 1996 Joseoto Beriain lista de 10s primeros tiempos (descrit0 arriba) es completamente ajeno al sistema económico de nuestros dias. 3.3. Tercera transformación: La jaula para una nueva servidumbre Según Sombart el burgués del capitalisrno temprano y el burgués del capitalisrno desarrollado presentan dos estilos de vida bien diferencia do^^^. El burgués del viejo estilo considera al hombre como medida de todas las cosas (omnium rerum mensura borno), sin embargo, el sujeto económico del capitalismo desarrollado sitúa a la ganancia, al negocio en lugar del hombre como valor central. Las virtudes burguesas en las que vivió el burgués del viejo estilo se han convertido en instrumentos funcionales del mecanismo de mercado. En el capitalisrno temprano el empresario hace el capitalisrno, en el capitalismo desarrollado y tardío, el capitalisrno, el sistema hace al empresario y al obrero. Aqui es donde se sitúa el diagnóstico marxista en términos de rezFcación. La ascesis profesional ccemprendió)) la tarea de actuar sobre el mundo y transformarlo; con el10 10s bienes exteriores de este mundo alcanzaron un poder creciente y al cabo irresistible sobre 10s hombres, un poder que no ha tenido semejante en la historia. Hoy, su espíritu se ha evaporado fuera de esta envoltura, quien sabe si definitivamente. El capitalisrno victorioso, descansando como descansa en fundamentos mecánicos, ya no necesita en todo caso de su sostén (la ética religiosa, el e~~iritu)~~. La racionalidad ascética quedó suplantada por una concepción pesimista, pero nada ascética, como es la representada por Lafibula de lar abejas de B. Mandeville, según la cual, 10s vicios individuales ueden I ser en determinadas circunstancias ventajosos para la colectividad1° . Aqui Weber interpreta la dinámica social última del capitalisrno dentro de una mitologia moderna, que extrae la gramática profunda del Fausto de Goethe, quien postula que el destino ccquiere siempre el maly constantemente crea el bien))lO', como efecto no pretendido y no deseado. En La éticaprotestante, Weber invierte 10s términos, pero el resultado es el mismo: el juego del destino'02, que transforma el ccmanto sutil)) religioso en una ajaula de hierron. El capitalismo desarrollado, como sistema, crea s610 10s hombres que precisa para su funcionamiento, el trabajador y el empresario. Mienuas que el puritano dentro de un mundo secularizado queria ser un Berufsmenscb, ccnosotros tenemos (por imperativo funcional) que ser10))~~~. El capitalismo triunfante conduce a una ccnueva esclavitud))104, diferente de la antigua, ya que sus cadenas son doradas105. Su signo es una petrificación mecanizada orlada de una especie de aga97. W. SOMBART, El burgués, Madrid, 1972, 352. 98. W. SOMBART, OP. cit., 163-95. 99. M. WEBER, OP. cit., 165-66. 100. M. WEBER, Historia econdmica general, México, 1942, 309. 101. M. WEBER, Elproblema de la irracionalidad en las cienciar sociales, Madrid, 1985, 40-41. 102. M. WEBER, Ensayos.. ., vol. 1, 156. 103. M. WEBER, op. cit., 165. 104. M. WEBER, Escritospolíticos, Mkxico, 1982, vol. 2, 396.
Dinimicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 49 rrotada petulancia y una monomaniaca autoimportancia. El hombre renuncia, poc0 a poco, a la ccuniversalidad fáustica de 10 humana)), y se acomoda, cada vez más, a la alimitación del Berufjmensch), y ya no es posible hablar de una afinidad electiva entre ese comportamiento cccrematistico)) y una determinada ccconcepción unitaria del mundo))lo6. El ccparaiso perdido)) de Milton se termina por una llamada a la acción en el mundo, contraria al espiritu de la Divina Comedia. El ccúltimo hombren de esta cultura aparece como ccespecialista sin espiritu, hedonista sin coraz~n~)'~~. El destino, de forma no intencional, no revolucionariamente, ni con la conciencia, ni con la voluntad de un sujeto, produce este proceso, como encadenamiento de circunstancias, como acontecimiento evolutivo sin sujetolo8. Podemos decir que en el capitalismo desarrollado se produce el relevo del individuo burgués por el tip0 del cctrabajador)) (Fachmensch ohne Geist), ya que la figura del cctrabajador)) moviliza el mundo hoy, ccen un tiempo de espaldas a Dios y sin profetasnlo9, el cctrabajadorn no tiene conciencia de clase, ni de clase media, ni de clase alta, ni de clase baja. ((La técnica no es un instrumento del progreso, sino un medio para la movilización del mundo por la figura del trabajador))llO, que agrupa tanto a obreros como a empresarios, a trabajadores manuales como a 10s de cccuello blanca)). La producción se rige por la significación imaginaria de la necesidad continuamente renovada de una aceleración mayorll'. Aquí son similares 10s diagnósticos de Ernst Jiinger en El trabajador de Karl Marx en El capital. El estilo de vida del cctrabajadora aparece como desimplicado de cualquier religacidn, la fincionalidad del mercado actúa como una racionalidad instrumental que proviene del exterior, que es indiferente112 ante valores y creencias (no traducibles funcionalmente). Sobre (cel trabajador)) se impone ahora una ccabstracción lógico-funcional)) vehiculada por el dinero que actúa como ccsubstituto técnico de Dios))l13 desprovisto de su función simbólica y volcado en su funci6n diabólica. ({El trabajadorn se disuelve en el anonimatol'* de su rol, separado de la persona, desecada su urdimbre ecopática y domesticada su capacidad de protesta. Una vez que he analizado las precondiciones históricas, tanto externas como internas, que configuran la dinámica especifica de racionalización sociocultural occidental voy a analizar cómo se manifiesta tal racionalización en diversos ámbitos sociales: societal, cultural y personal. 105. W. SCHLUCHTER, Aspekte Bürokratiscbe Herrscbaft, FrankfurtlM, 1985, Introducci6n. 106. M. WEBER, Ensayos ..., vol. 1, 166. 107. M. WEBER, op. cit., 166. 108. D. HENRICH, C. OFFE, W. SCHLUCHTER, ~Max Weber und das Projekt der Moderner, en Max WEBER. Ein Symposium, C. N~uss, J. KOCKA, (eds.), Munich, 1988, 158. 109. M. WEBER, Elpolítico el cientifio> Madrid, 1975,226; y también ver i? J. K. PEUKERT, Max Webers Diagnose der Moderne, Gotinga, 1989, 5-1 1. 110. E. JWNGER, El trabajador, Barcelona, 1990, 177. 11 1. A. GORZ, Metarnorphose du Travail, Paris, 1988, 138 s. 112. G. LOHMANN, Indzfferenz und Geselschaft, FrankfurrlM, 1990,26, 210, 214. 1 13. K. BURKE, On Symbols and Society, Chicago, 1989, 168-76.
50 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain 3.4. El racionalisme instituido e instituyente A. Ámbito sociopolítico: Estado nacidn, empresa capitalista e industrializacidn de la guerra El desarrollo de 10s Estados nación presupone la disolución de las relaciones básicas campo-ciudad presentes en 10s Estados tradicionales y comporta la emergencia de unos Órdenes administrativos de alta intensidad. Las ccsociedadess son modernas en cuanto que son Estados nación, que existen dentro de un sistema de Estados nación115. El Estado nación se manifiesta como un conjunto de formas institucionales de gobierno, que mantienen un monopolio administrativo sobre un territori0 con unas aborderlinen, demarcadas116. Su gobierno se ejerce con arreglo a la legalidad del derecho y tiene el control (monopolio) de 10s medios de violencia externa e interna"'. Ho dia, vivimos dentro del espacio social de una economia capitalista mundial1 '8: que tiene su origen en el siglo m, y en un orden politico-militar de Estados nación anárquicamente organizados. La coordinación administrativa interna de 10s Estados nación depende desde el comienzo de condiciones reflexivamente establecidas que tienen una naturaleza racional-burocrática. Los Estados nación disponen de un sistema centralizado y permanente de recaudación de impuestos, y asimismo disponen de una fuerza militar con mando centralizado. El ccconsenso social* dentro del Estado nación se garantiza por el recurso al derecho positivo, a la disciplina, a la vigilancia y a la violencia física. Si consideramos el proceso de construcción de 10s Estados nación según dos tipos de orientación"', por una parte, la orientación del estado hacia el espacio (adentrolafuera) y, por otra parte, el grado de orientación del Estado hacia el poder, se conformarán dos dinhicas sociales diferenciadas: una de ellas que apunta a una ccestatalización de la sociedad civil)) (Estados fuertemente militarizados, Machtstaat), que es el caso de Alemania; y la otra apunta a una ccsocietarización del Estado)) (a un fortalecimiento de la sociedad civil), que es el caso de Inglaterra. Esto se puede apreciar en el cuadro 1. El capitalismo industrial tiene como núcleo organizativo a la empresa capitalista separada de la hacienda d~méstica'~~, utiliza la contabilidad racional del capital, orienta sus decisiones de inversiones por las oportunidades que ofrece el mercado de bienes, de capital y de trabajo y organiza el trabajo, formalmente libre, desde el punto de vista de su eficacia121. El mundo modern0 ha sido conformado a través de la intersección del capitalismo industrial y del sistema 114. M. NATANSON, Anonimity, Bloomington, Indiana, 1986,23-45. 1 15. E. WALLERSTEIN, Geopolitics and Geoculture, Nueva York, 199 1, 139-58. 116. A. GIDDENS, The Nation-State and Kolence, Berkeley, 1987,49 s. 117. M. WEBER, Economíay rociedad, MCxico, 1978, 1056. 118. E. WALLERSTEIN, The Capitalist World-Economy, Nueva York, 1979, 1-37. 119. E. LEDERER, aZur Soziologie des Weltkriegs (1915)r en Kapitalismus, Klmstruktur und Problemes der Demokratie in Deuchtsland (1910-1940), Gotinga, 1979, 119-44. 120. M. WEBER, Economia y sociedad, México, 1978, 75; T. PARSONS, Societies, Englewood Cliffs, NJ, 1966, 22.
Dinámicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 51 Cuadro 1. Hacia fuera Hacia adentro Fuerte Estado ofensivo Sociedad civil débil Macbtstaat Webrpflht (Servicio militar obligatorio) Débil Estado defensivo Sociedad civil fuerte del Estado nación, según estrategias que varían en función de la intensidad de la coerción (en zonas de pocas ciudades y predominio agrícola, donde la coerci6n directa desempeñaba un papel importante en la producción) y en función de la intensidad del capital (en zonas de múltiples ciudades y de predominio comercial, donde prevalecían 10s mercados, el intercambio y una producción orientada al mer~ado)'~~. En secciones bien conocidas del primer volumen de El capital Marx tematiza la progresión del taller, que va de una división del trabajo entre destrezas artesanales a la manufactura y a la ccmaquinofacturav. La intensificación de la producción a través de la concentración de fuerza de trabajo en las factorias y la aplicación de maquinaria a 10s procesos de trabajo son vistos como la culminación del desarrollo capitalista. Weber delinea la emergencia de la mecanización y de la manufactura en términos similares a Marx. En 10s escritos de Weber existe una conexión generalizada entre la burocracia, la empresa capitalista y la máquina dentro del Estado naci~n'~~. El capitalisrno industrial suministró 10s medios para la ccindustrialización de la guerra)), pero las actividades e implicaciones del Estado nación están en el origen de este fenómeno. La guerra y su preparación empefiaban a 10s gobernantes en la labor de extraer 10s medios para la guerra entre 10s que poseian 10s recursos esenciales -hombres, armas, avituallamientos o dinero para comprarlosy que se resistian a entregarlos sin fuertes presiones o compensacione~'~~. La ccindustrialización de la guerra)) significa: a) La aplicación de técnicas de producción industrial al armamento, junto con la adaptación de nuevos modos de transporte y comunicación para propósitos militares. 6) La profesionalizaci6n del ejercito (servicio militar obligatorio), incluyendo el abandono del uso de mercenarios. c) La reorganización del cuerpo de oficiales. d) La supresi6n de 10s aspectos rituales y espectáculo de la guerra, quizás simbolizado por encima de todo en el rechazo de uniformes vivarnente coloreados que 121. M. WEBER, Hictoria económica general, México, 1942,265-67. 122. Ch. TILLY, Coerción, capitaly estados en Europa 900-1990, Madrid, 1992, 39. 123. Aquí radica la diferencia con Mam. El Estado naci6n se diluye para Mam en la 16gica autoreferencial de la economia capitalista mundializada o planetarizada. 124. Para un tratamiento del papel de la guerra en 10s origenes del capitalisrno tiene interés la monografia de W. SOMBART, Krieg und Kapitalismus, MunichlLeipzig, 19 13 y para un anilisis histórico de la correlación existente entre la constitución del ejercito y del Estado tiene interés la visi6n de O. HINTZE, ~Staatsverfsssung und Heeresverfassung en Gessammelte Abbandhngen, Leipzig, 194 1, vol. 1,42-73.
52 Papers 50, 1996 Josento Beriain dan paso a 10s uniformes de camuflaje. e) La integración de las campañas de tierra, mar y aire en planes estraté icarnente omniabarcantes. Se pasa de la gueF rra cdimitadan a la guerra cctotaln' 5. Las corporaciones transnacionales pueden ejercer un poder económico inmenso y tienen la capacidad de influir las politicas ~Úblicas en sus planes de origen, pero hay algunos aspectos clave en 10s cuales su poder noguede rivalizar con el poder de 10s Estados. Los factores de territorialidad2 y control de 10s medios de violencia son aquí determinantes. No existe ningún área sobre la faz de la Tierra, con la excepción parcial de las regiones polares, que no haya sido reclamada como esfera legitima de control por un Estado u otro. Todos 10s Estados nación modernos tienen un monopolio del control de 10s medios de violencia dentro de sus propios territorios. Los Estados no operan como máquinas económicas, sino como actores celosos de sus derechos territoriales, preocupados con defender las culturas nacionales, teniendo además implicaciones geopoliticas estratégicas con otros Estados o alianzas de Estados12'. Las relaciones entre democracia, ejército y capitalismo se caracterizan por: 1. Todas las democracias originarias, como Inglaterra, Francia y Estados Unidos fueron y son democracias defensivas en el sentido de que ejército y democracia dentro de estos Estados nacionales conforman una simbiosis. 2. Entre 10s Estados nacionales existen enemigos y enemistades que configuran uno de 10s pocos ccrecursos naturales)) que en la modernidad manifiestamente no han remitido, sino que son creados y recreados. 3. El concepto del Estado militar determina un consenso entre izquierda y derecha. La violencia militar se despliega contra el contendiente (enemigo) de la nación; nunca al servicio de la propia causa. Socialistas, comunista~, liberales, capitalistas, socialdemócratas, todos ellos comparten esta ccmilitancian de la sociedad. 4. La disuasión nuclear ha impedido hasta ahora 10 peor, recurriendo a una política de contención mutua durante la guerra fria. 5. El monopolio de la autoridad militar presta al Estado autoridad y soberania a las que el parlamento y el derecho agregan legitimidad. Sin esta autoridad seria el Estado como un eunuco en busca de esposa. 6. Los Estados soberanos son edificios de poder que no conocen o reconocen sobre ellos ninguna autoridad y que despliegan una amenaza latente entre ¡ ellos. 7. No obstante, la necesidad de la organización de la autoridad militar es equilibrada con la contranecesidad de la democracia. 125. A. GIDDENS, The Nation-State and Violence, Berkeley, 1987, 223-4. 126. S. M. LYMANN, ~Teritoriaiit~. A neglected Sociologicai Category, en M. SCOTT, A Sociology of the Absurd, Nueva York, 1974, 891 1 1. 127. A. GIDDENS, The Conseqz~ences ofModernity, Stanford, 1990, 72; K. J. RASLER, W. R. THOMPSON, War and State Making. The Shaping of Global Powers, Londres, 1989, 1-27.
Dinámicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 53 B. El ámbito cultural: la c(Entzauberung der Web La dinámica de racionalización sociocultural occidental se explica por la significación cultural del ccdesencantamiento del mundo)) (Entzauberung der Welt), que comienza con alas antiguas profecías judias y que, apoyado en el pensamiento científic0 heleno rechazó como superstición y sacrilegi0 la busca de todo medio mágico para la salvaci~nn'~~. Una primera nota característica del edesencantamiento del mundo)) es la sfragmentación del arquetipo en el nivel del mito, que en un principio era la perfección, la totalidad y podia ser cccircunscritas simbólicamente. Este simbolo de perfección, de totalidad, es el circulo, la esfera, el huevo, el mandala, el rotundum-rotondo de la alquimia. En alo numinoso)) descrit0 por Rudolf Ott~'~~, como Misterio tremendo y a la vez fascinante es donde se ponia de manifiesto para el hombre primitivo la experiencia básica de sentido del yo en relación al Self(Si mismo) y al mundo de forma un$cadz. La fragmentación de esta imagen primordial (de este arquetipo central) supone la separación entre el mundo el Se6 de 10 exterior y de 10 interior, de 10 consY ciente y de 10 inconsciente1 '. Esta fragmentación se pone de manifiesto en el ccmito del héroe~'~~, que podemos ejemplificarlo en tres momentos fundamentales. Un primer momento en el que se muestran simbolismos de indistincidn o indiferenciación ccurobórica)) en torno a la imagen primordial ccmadre-tierra-naturaleza-incon~ciente))~~ representada por el ánima. Un segundo momento de autoajrmación delyo separado del ccno-yo)) (el se6 el mundo y el inconsciente). Se produce una personalización de 10s contenidos que originariamente fueron transpersonales, la conciencia busca arrancar del inconsciente el contenido material de 10s arquetipos para satisfacer las necesidades de su propio sistema. Asimismo, se produce un agotamiento de 10s componentes emocionales (ánima) que incidian sobre el yo, y finalmente, a través de unos procesos de abstracción donde el inconsciente es representado primero como imagen, después como una idea, y por último es racionalizado como un concepto. El tercer momento se manifiesta como una co(i)mplicación de 10s momentos anteriores a través de una autotransformación, resurrecci6n y sublimación de la experiencia del hombre en el mundo. Esto se pone de manifiesto en una implicación del yo con el Self(en un ccregreso al centro)) 128. M. WEBER, Ensayos.. ., vol. 1, 83. 129. E. NEUMANN, Ursprungsgescbicbte des Bewwstseins, FrankfurtIM, 1984 (original de 1949), 256s. 130. R. OTTO, LO Santo, Madrid, 1985, 14-78. 131. E. NEUMANN, {(Mystical Mans en J. CAMPBELL, (ed.), Tbe Mystic Vision, Princeton, NJ, 1968,379. 132. E. NEUMANN, op. cit.; J. CAMPBELL, Tbe Hero of tbe Tbousand Faces, 1949; A. ORTIZOsf, Mitologia culturaly memorias antropoldgicas, 1987, todos ellos han puesto de manifiesto la universalidad del proceso de indiuiduación que recorre el mito del héroe. 133. J.J. BACHOFFEN, aurreligion und Antike Symbols, en Gessammelte Werke, Basilea, 1943, vol. 2, 309; ver la excelente aplicación al caso vasco de A. ORTIZ-OSÉS, El matriarcalismo vasco, Deusto, 1979.
60 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain dose en el ccaburguesamiento)) que se manifiesta como ccadouctjsement des moeurn, y como ccpolitessen, asi aparece en Amy des femmes ou traite de la civilization (1766) de Mirabeau. Este proceso comienza con 10s controles de 10s procesos corporales de estornudar, sonarse, escupir, orinar, etc., especialmente en espacios sociales de copresencia obligada como en el ritual de las ccmaneras en la mesa)), durante las comidas, con reglas sobre el consumo de carnes y el uso de la cuberteria, asimismo en el comportamiento en el dormitori0 y en la transformación de la agresividad que pasa de las ccorgias de sangre)) medievales a un control racional de la agresividad, con arreglo a 10 que se ha venido en llamar coolness. Es, finalmente, la corporalidad total la que es domesticada. El cuerpo no debe conducirse según sus propias necesidades. Pero, no s610 el cuerpo, sino también 10s sentimientos del alma, la ebullición de 10s odios o las ansias, la alegria o la cólera, todos ellos son contenidos. Analizando varios ((libros de etiqueta)) de varias épocas, Elias descubre una tendencia en la regulación de 10s afectos. Asume que existia una red de regulaciones de 10s instintos y 10s cuerpos en las clases altas secularizadas de la edad media y en las cortes absolutista~, que configuraban un comportamiento en el que se pone de manifiesto un cambio que va de las restricciones exteriores, realizadas ccdesde fueran (prohibiciones de no escupir en presencia de superiores, o de sonarse la nariz sin paiíuelo, o de no eructar en público, etc.) a las autoresh.icciones, debido a la creciente interdependencia de las acciones de un número creciente de personas. El individuo aprende a controlarse a si mismo por una racionalización de las pasiones, por una sublimación cultural de las pasiones, por una desemocionalización, que ha sido descrita muy bien en la expresión de Freud: ((Donde era el ello, surgiri el yo~. La sublimación es (cel proceso a través del cual la psique es forzada a reemplazar sus objetos privados o propios de carga libidinal por objetos que son y valen en y por su institución so~iab)'~~. Con este cambio Elias delimita algo asi como una a ective household en la que existe una ((ecof nomia planificada de 10s afectes))' '. Para Elias el proceso de la civilización occidental supone un entrelazamiento de aspectos psicogenéticos, institucionales y de códigos de conducta'69 (cuadro 2). En Weber aparecen claramente delimitados el (cadentro)) y el ccafueraa de la disciplina. La coacción ccdesde dentro),l7O se manifiesta en el dominio de 10s impulsos, en el autocontrol, en la disciplina motivados por la necesidad de verificación de la fe en la vida práctica. En ambos casos, en el burgués puritano descrito por Weber, como en el cortesano descrit0 por Elias, aparece el sendero de racionaiización de la espontaneidad. El proceso de racionalización (civilización en 167. C. CASTORIADIS, La institución imaginaria de la sociedad, Barcelona, 1989, vol. 2, 240. 168. H. KUZMICS, ~The Civilizing Processs en J. KEANE, (ed.), Civil Society and tbe State, Londres, 1988, 155. 169. S. BREUER, Die Geselscbaft des Verscbwindes, Hamburgo, 1993,20. 170. M. WEBER, Ensayos ..., vol. 1, 91-2, W. SCHLUCHTER, Religions ztnd Lebensfihrttng, FranbrtIM, 1988, vol. 2,478.
Dinimicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 61 Cuadro 2. Sociogénesis Sociedad Sociedad Sociedad Sociedad feudal cortesana industrial mundial cortesana absolutista burguesa Centro de Feudo Estado Estado Estado regulación absolutista nacional mundial Código de Cortesia CiuilitP Civilización Civilización conducta mundial Psicogénesis ElloNo Predomini0 Predomini0 Equilibri0 del conducta (indiferenciados) del Ego del Super-yo Ello/Yo/Super-yo (control (control desde fuera) desde dentro) 10s términos de Elias) se concibe como un aumento de disciplina, como un proceso de disciplinarinzción creciente. La disciplina supone el adiestramiento con vistas a una respuesta pronta y mecanizada, la apelación a fuertes motivos de carácter ético, el deber y la escrupulosidad en su cumplimiento y el temor a un poder suprapersonai externo171. La coacción ccdesde fuera* se pone de manifiesto en la máquina de guerra (ejército), en la máquina de trabajo en la industria y en la máquina administrativa (burocracia), cada individuo ha de curnplir automáticamente su trabajo, ha de ser un engranaje más del conjunto, debe plegarse ai desempeiío de sufinción, poniendo entre paréntesis el resto. 4. Totdización de la vigilancia y autodisciplina No debemos entender por proceso de civilinzción s610 la disciplina externa de 10s gestos e impulsos corpordes, sino la disciplina totalde la conducta del cuerpo-aima, que se manifiesta como una psicogénesis del hombre moderno, a través de 10s ejemplos del cortesano y del burgués. El individuo moderno se caracteriza por ser (cobservado)) con una finalidad por otros -confesores, vigilantes, preceptores, cortesanos, etc.-. El hombre de la edad moderna es un ccanimal c~nfesor)>"~, é1 se abre a si mismo a otros, a menudo de forma coercitiva, y ese conocimiento que 10s demás tienen sobre él, es 10 que le regula. La confesión o el psicoanálisis serian ejemplos de autoregulación voluntaria del individuo. Pero al lado de estas formas se encuentra, con el comienzo de la edad moderna, una variedad de otras formas de vigilancia del individuo173 que 171. J. Ma GONZALEZ GARC~A, La múquina burocrática, Madrid, 1989, 154-55. 172. A. HAHN, sZur Soziologie der Beichte un anderer Formen institutionalisierte Bekenntnisse: Selbsthematisierung un Zivili~ations~rozessn, Kolner Zeitscbrzftfir Soziologie und Sozialpsycbologie, 34, 1982, 408 s.; sSakramentalle Kontrolle>) en W. SCHLUCHTER, (ed.), Max Webers Sicht der Okzidentalen Cbristentum, FrankfurtlM, 1988. 173. M. FOUCAULT, Wgilary castigav, Madrid, 1977, sitúa estas nuevas formas de vigilancia, disciplina y castigo como centrales en el surgimiento de la modernidad.
62 Papers 50, 1996 Josemo Beriain tienen carácter coercitivo y se articulan en el contexto del incremento de poder de 10s aparatos de dominación modernos estatales y no estatales. En estas nuevas formas de observación vigilante, 10s observados adoptan la perspectiva de 10s observadores. El autodominio comienza en el contexto político por aquel que detenta el poder, asi (cel principe)) de Maquiavelo se controla a sí mismo para poder asi controlar a 10s demás, pero paso a paso se extiende la técnica de la autovigilancia sistemática ((hacia abajo)) y alcanza a todos 10s poros del sistema social. Uno tiene que controlarse para no ser controlado desde fuera. Todo control que anticipa uno mismo, para evitar el control exterior, no es más que la anticipación de 10 propio interno sobre la coerción exterior. El ámbito de 10 incalculable, que representa el sujeto incontrolado, se supera ampliamente a través de la civilización con las formas descritas, 10s controles se extienden mis profundamente174. El medio para lograr esto es la totalización de la vigilancia, de la observación y de la disc~$lina'~~. Esta tendencia la describe Foucault a través de una interpretación del Panóptico de Bentham. Según el plan de cárcel diseñado por Bentham, debe ser construido un muro circular que aloje las celdas individuales, que serán vistas desde una torre central, sin que 10s internados puedan saber si son vigilados o no. Debido a que no saben cuando son vigilados y cuando no, deberán comportarse como si estuvieran siendo vigilados continuamente. Ante la duda (como en el caso del puritano de Weber) el internado asume conscientemente un ccestado de vigiladoa sin interrupción. En lugar de 10s rituales sobredimensionados externos de castigo, encontramos la vigilancia permanente, que finalmente puede suprimirse, porque basta con la ficción de la vigilancia para conseguir la docilidad de 10s internados. La visibilidad intermitente de 10s señores dominantes es substituida por su invisibilidad controladora y por la visibilidad controlada de 10s dominados, a quienes obliga la autodisciplina. La libertad de dominación será posible cuando 10s hombres vidriados hayan internalizado al ((Big Brothem (en el sentido de 1984 de George Orwell). La dominación entonces no será una conducta obediente a mandatos, sino un estado del sistema. 4. La dinámica de la temporalidad histórica Distinguiendo entre tiempo imaginari0 y tiempo identitario voy a explicar la dinámica de autoproducción de la sociedad y me voy a detener en el análisis de la contextura temporal, específicamente, moderna. 174. M. FOUCAULT, OP. cit., 85. 175. F. KAFKA, <En la colonia penitenciaria) en Obra Complptas, Barcelona, 1983, vol. 2,707-35; S. BREUER, aSozialdisziplinierung. Problerne und Problernverlagerungen eines Konzepts bei Max Weber, Gerhard Oestreich und Michel Foucaultn en Chr. SACHSSE, FI. TENNSTEDT (ed.), Soziale Sicherheit und Soziale Disziplinieruna, FrankfurtIM, 1986, 45-69; ~Die ~volution von Disziplinn, Kolner ~eitschr$fir ~oGolo~ie una' Sozialpsychologie, no 30, 1978,409-37.
Dinamicas de estructuración en las sociedades modernas Paoers 50. 1996 63 4. 1. La autoproducción de lo sociaGhistórico Habitualmente hemos considerado que 10 social es un eje de simultaneidades, de coexistencias con un ahora determinado, y que 10 histórico es un eje de sucesiones con un antesldespués determinado o determinable, sin embargo, alo social es [...I autoalteración, y no es otra cosa fuera de eso. Lo social se da como historia y s610 como historia puede darse; 10 social se da como temporalidad, y [...I se instituye implícitamente como cualidad singular de temporalidad, y [...I 10 histórico es eso mismo autoalteración de ese modo especifico de "coexistencia" que es 10 social y no es nada de eso. Lo histórico se da como social y s610 como social puede darse. Lo histórico es la emergencia de la institución y la emergencia de otra instituci~n))'~~. La sociedad no es s610 reproducción y adaptación, es además cccreación, producción de si mi~man'~~. La sociedad se reconoce como haciéndose a sí misma, como institución de si misma, como autoinstitución, como autopoiesis social. Tiene la capacidad de definirse y de transformar, mediante su obra de conocimiento y de reflexividad, sus relaciones con el entorno constituyéndolo. Entre una situación y unas conducta sociales se interpone laformación de sentido, un ((sistema de orientación de las conductas)), fruto de su capacidad de creación simbólica. Aquí es donde opera el Imaginario Social como núcleo de creatividad sociocultural en el que se inscriben significaciones sociales como el mito, la religión, el progreso, etc. La unidad y diversidad de todas las formas de la vida colectiva es una manifestación de la capacidad de autoproducción y de autotransformación de cclo social-histórico)), de la trascendencia de su inmanencia creativa'78. A esto es a 10 que Touraine llama histori~idad'~~. La evolución social no es continua, ni lineal, ni reducible a una tendencia general, a la complejidad, a la diferenciación y a la flexibilidad crecientes. Hay que distinguir, por el contrario, diversos sistemas de acción histórica (temporalidades sociales) en función de 10s modelos culturales predominantes y del sistema de producción y acumulación económica. El orden social no tiene ningdn garante metasocial, religioso (Dios), político (el Estado), o económico (la ccmano invisible)) del mercado) o histórico-evolutivo (el progreso), sino que es el producto de relaciones sociosimbólicas, en el sentido de encuentros, mediaciones y mediatizaciones, a través de las cuales se produce la sociedad como instit~ción'~~. No existe un Imaginario Social exterior a la sociedad, que pudiera intervenir edesde fueras en la sociedad, esta es el imaginari0 radical mismo, ya que adonde no habia nada, devino el nosotron)18', la ccrelación-noso176. C. CASTORIADIS, La institución.. ., Barcelona, 1989, vol. 2, 87. 177. A. TOURAINE, La Production de la Societe, Paris, 1973, 10; M. MAFFESOLI (ed.), ~The Social Imaginarp) en Current Sociology, vol. 41, no 2, 1993. 178. A. TOURAINE, Critique de la Modernite, Paris, 1992, 80; H. JOAS, Die Kreativitat des Handlens, FrankfurtIM, 1992, 292. 179. A. TOURAINE, Pour la Sociologie, Paris, 1974, 94. 180. A. TOURAINE, La Production de la Societe, Paris, 1973, 8; C. CASTORIADIS, Domaines de I'Homme, Paris, 1986. 181. C. CASTORIADIS, Le Carrefour du Labyrinthe (I), Paris, 1978,64.
64 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain trosn, la identidad colectiva, que no es creación de algo, sino creación de lu otro, de lo nueuo, que en sí mismo remite a algo de 10 que 10 otro se diferencia y esto en cuanto tal es el presupuesto de la creación social182. El tiempo instituido como identitario es el tiempo como tiempo de referencia o tiempo referencia, es el tiempo relativo a la medida, que lleva consigo su segmentación en partes ccidtnticas)) o cccongruentesa de modo ideal, es el tiempo calendario con sus divisiones ccnuméricass, en su mayor parte apoyadas en 10s fenómenos periódicos del estrato natural (dia, mes lunar, estaciones, aiíos) luego refinados en función de una elaboración lógico-científica, pero siempre en referencia a fenómenos e~~aciales'~~. Esta dimensión temporal identitaria comporta: un doble horizonte articulado en torno al esquematismo antesldespués, irreversibilidad, escasez de tiempo, movimiento y medida del tiempola4. El tiempo instituido como imaginario es el tiempo de la sign$caci6n, el tiempo significante, el tiempo cualitativ~~~~, indeterminado, recurrente, revocable que alberga el sentido de las causas y consecuencias no-intencionales de la acción racional, 10 que el tiempo ccincuban o ccprepara,), aquell0 de 10 que ccestá preiíadon: tiempo de exilio para 10s judios de la Diáspora, tiempo de la prueba y la esperanza para 10s cristianos, tiempo de ccprogresoD e ccincertidumbre)) para 10s occientales de hoy. El tiempo identitario mantiene con el tiempo imaginario una relación de inherencia reciproca o de implicación circular que existe siempre entre las dos dimensiones de toda institución social: la dimensión conjuntista-identitaria y la dimensión de la ~i~nificación. El tiempo identitario s610 es tiempo porque se refiere al tiem o imaginario que le confiere su signi- ! ficación de cctiempon, que le estructura1 6, como cctiempo)), y el tiempo imaginario seria indefinible, ilocalizable, inaprensible, no seria nada, al margen del tiempo identitario. Las articulaciones del tiempo imaginario duplican o engroSan las referencias numtricas del tiempo calendario. ccLo que ocurre no es mero acontecimiento repetido, sino manifestación esencial del orden del mundo, tal como es instituido por la sociedad en cuestión, de las fuerzas que 10 animan, de 10s momentos privilegiados de la actividad social, ya sean en relación con el trabajo, 10s ritos, las fiestas o la política. Este es el caso [...I en 10 concerniente a 10s momentos cardinales del ciclo diario (amanecer, crepúsculo, mediodia, media noche) a las estaciones y a meriudo incluso a 10s aiíos [...I Es superflu0 recordar que para ninguna sociedad, antes de la tpoca contemporá182. B. WALDENFELS, aDer Primat der Einbildungskraftn en Die Institution des Imaginaren, A. PECHRIGGL, K. REITER (eds.), Viena, 1991, 64-5. 183. C. CASTORIADIS, La institucidn.. ., Barcelona, 1989, vol. 2, 78. 184. N. LUHMANN, Soziale Systeme, FrankfurtlM, 1984,253-4. 185. C. CASTORIADIS, op. cit., 80; H. Corbin, mit6logo franc& perteneciente a la escuela de Eranos ha puesto de manifiesto de forma destacada la emergencia de este tiempo cualitatiuo, H. CORBIN, aThe Tirne of Eranosn en J. Campbell, (ed.), Man and Eme. Pappers jiom the Eranos Yearbook, Princeton, NJ, 1957, vol. 3, XIII-XX; ver también G. DURAND, De la mitocrítica al mitoandlisis, Barcelona, 1993, 310. 186. R. KOSSELLECK, (Vorstellung, Ereignis und Strukturw en VergangeneZukunt, FrankfurtlM, 1979, 144-58.
Dinámicas de estrucruracibn en las sociedades modernas Paoers 50. 1996 65 nea, el comienzo de la primavera o el comienzo del verano no han sido nunca meros hitos en el desarrollo del aiio, ni siquiera sefiales funcionales para el comienzo de tal o cual actividad ('productiva", sino que ha estado siempre entretejido con un complejo de signijhaciones míticas y religiosa e incluso es superflu~ recordar que la propia sociedad contemporánea no ha llegado aún a vivir el tiempo como pur0 tiempo de calendario)~18'. El tiempo imaginario es el tiempo donde se colocan 10s límites del tiempo y 10s periodos del tiempo. Tanto la idea de un origen y de un fin del tiempo, como la idea de la ausencia de tal origen y de tal fin no tienen ningún contenido, ni ningún sentido natural, lógico, cientifico, ni tampoc0 fdosófico. Este tiempo ccenn el cual la sociedad vive, o bien debe estar suspendido entre un comienzo o un fin, o bien debe ser ccinfinito)). Tanto en un caso como en el otro, la posición es necesaria y puramente imaginaria, desprovista de todo apoyo natural o lógico. La periodización del tiempo es parte del magma de significaciones imaginarias de la sociedad en cuestión: Asi las eras cristiana y musulmuna, ccedadess (de oro, de plata, de bronce), eones, grandes ciclos mayas, etc. Esta periodización es esencial en la institución imaginaria del mundo. Asi, para 10s cristianos hay diferencia cualitativa absoluta entre el tiempo del Antiguo Testamento y el del Nuevo, la Encarnación plantea una bipartición esencial de la historia del mundo entre 10s limites de la creación y de la Par~usia'~~. Esto muestra que el tiempo instituido nunca puede ser reducido a su aspecto puramente identitario, de calendari0 y mensurable. A modo de ejemplo podemos tomar el cctiempo capitalista)), donde la institución explicita del tiempo identitario es un flujo mensurable, homogéneo, totalmente aritmético; y donde el tiempo imaginario es un tiempo ((infiniton, representado como tiempo de progreso indefinido, de crecimiento ilimitado, de acumulación, de racionalización, de conquista de la naturaleza, de aproximación cada vez mayor a un saber exacto total, de realización de un fantasma de ~mnipotencia'~~. La creación social como institucionalización significa la incorporación social de la fuerza imaginaria de creación dentro de la sociedad instituiah, por la acción de la sociedad instituyente, que actúa como fermento, como forma sin forma, como siempre ccmucho mis)) que la sociedad formadalgO. Asi, en la sociedad instituida el tiempo capitalista es tiempo de acumulación lineal universal, de digestión, de asimilación, de la estatificación de 10 dinámico, de la supresión efectiva de la alteridad, de la inmovilidad en el cambio perpetuo (cfr. E Benjamin, Das Pasagen Werk), de la tradición de 10 nuevo, de la inversión del ccmás aún)) en el 187. C. CASTORIADIS, op. cit., 79. 188. C. CASTORIADIS, op. cit., 80. 189. C. CASTORIADIS, op. cit., 74; Dornainesde I'Hornrne, Paris, 1986, 142; M. HORKHEIMER, Th. W. ADORNO, ((Concepto de Ilustraci6n,) en Dialéctica de la Ilustracidn, Madrid, 1994, 59-97; Max Weber también ha puesto de manifiesto esto en su comparación de las cosmovisiones que pretenden un adominio racional del mundos y aquéllas que pretenden un ~vuelo sobre el mundor, M. WEBER, ((Excurso. Teorias y direcciones del rechazo religioso del mundo)), en Ensayos.. ., vol. 1, 437-66. 190. C. CASTORIADIS, OP. cit., 331.
66 Papers 50, 1996 Joserxo Beriain ccsigue siendo 10 mismo)), de la destrucción de la significación, de la impotencia en el coraz6n del poder, de un poder que se vacia a medida que se extiende. En la sociedad instituyente el tiempo capitalista es el tiempo de la ruptura incesante, de las catástrofes recurrentes, de las revoluciones, de un desgarramiento perpetuo de 10 que es ya dado de antemano, tal como 10 ha visto Marx en sus análisis del capitalismo como tiempo social que conlleva la crisis'91. Estos dos momentos simultáneos de la sociedad capitalista son indisociables y es en y por su ccvinculaciónn y su conflicto como el capitalismo es capitalismo. En las sociedades tradicionales articuladas en torno a un imaginario social central: mana, el karma, Dios, el tiempo se manifiesta como un eterno retorno de 10 mismo, como un ahora absoluto, asi se pone de manifiesto en el monismo cosmol6gico de las sociedades primitiva y en el dualismo ontológico de las religiones universalistas donde el ccotro mundo)), no contingente, perfecto, ccde Diosu se opone a cceste mundon contingente, imperfecto, adel hombre)). El ccotro mundo)) (metasocial) se sida en la cumbre de una jerarquia axiológica a cuya base se sitúa el hombre como ccser arrojado al mundo)), como portador de un ccahb doloroso, quizás inmerecido, pero en estrecha dependencia y subordinación del ccotro mundo)). Por ejemplo, en la tradición griega el tiempo es el ccpresente absoluto*, no está sujeto a la dominación de la eternidad, sino al destino, a la moira, que significa ccparte)) o porción asignada: la que corresponde a 10s dioses del cielo, del mar y de la brumosa oscuridad. La moira es espacial, no temporal, de ámbitos coexistentes, no del pasado, el presente y el &turo'92, dentro de la tradición judeocristiana, el tiempo arquetípic0 aparece descrit0 en el Qohelet-Eclesiastés (1, 1-2, 8, 9): ccTodas las cosas cansan y nadie es capaz de explicarlas. No se sacian 10s ojos de ver ni 10s oidos de oir. Lo que pasó, eso pasará; 10 que sucedió, eso sucederá: nada hay nuevo bajo elsob), asimismo en el Eclesiático (3, 10, 3, 14): ((Miro el trabajo que Dios da a 10s hombres. Todo 10 que hace conviene a su hora, pero pone a consideración de estos el concepto de 10s tiempos, sin que sea posible para estos aprender 10 que Dios hace del principio al fin [...I Yo sé que la conducta de dios es constante [...I Lo que es, yafie, lo que será, ya en,. Todo sucede como si el tiempo del hacer social, esencialmente irregular, accidentado, alterante, &era subsumido en el eterno retorno de 10 mismo, en la eternidad. La racionalización de las cosmovisiones comporta una destrascendentali~ación~~~ del imaginario social haciéndose posible de esta guisa la emergencia de una inter retación social de la realidad con respecto a la d$rencia entre pasado y futu1-3~~. Erta emergencia de la diferencia 191. C. CASTORIADIS, op. cit., 74-75; R. Kosselleck, ~Einigen Fragen an der Begriff von Krises en R. KOSSELLECK, (ed.), Uber die Krise, Stuttgart, 1986; ~Krises, en Geschichtliche Gr~ndbe~rzffe, Stuttgart, 1982, vol. 3,617-50. 192. G. THOMSON, Locprirnerocjl6cofc, Buenos Aires, 1977, 269-72; J. CORNFORD, De la religidn a kzjlosoj?a, Barcelona, 1984,69 s.; J. E. HARRISON, Thernic, Cambridge, 1912, 477. 193. J. BERIAIN, eFormas simb6licas religiosas y estructuración institucionals en Anthropos, Suplementos, no 40, 1993, 107-15. 194. N. LUHMANN, aThe Future cannot beginr en The Dfirentiation of Society, Nueva York,
Dinimicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 67 temporal permite hablar de historia, inicialmente de historia magistra ~itae'~~, en el sentido que apunta Cicerón, para pasar posteriormente en la edad moderna al afuturo abierto)), incierto, como exponente de una temporalidad inherente a la propia sociedad que sucede a la tradicional Omniscientia Dei. 4.2. La contextura temporal moderna Esta desidentificación con el tiempo sagrado y la emergencia de un tiempo sociocentrado, articulado en torno a la diferencia antesldespués, configura el umbral epocal de la modernidad. A diferencia del tiempo descrit0 en el Qohelet y en el Eclesiástico, ccno somos mis 10 que éramos, y no seremos 10 que sor no^))'^^. Esto denota un incremento de la diferencia entre el pasado y el futuro. Desde fines del siglo XVIII, podemos afirmar, siguiendo a Reinhart Kosselleck, que en la cultura occidental se constituye una nueva creencia generalizada de la época19'. ((El presente se concibe como una transición hacia lo nuevo y vive en la conciencia de la aceleración de 10s acontecimientos históricos y en la esperanza de que el futuro será distintoa19*. La modernidad es la época que vive para el futuro, que se abre a si misma a la novedad del futur~'~~. En el ccnuevo modelo de mundo 10s procesos sociales tienen supropia estructura temporal, así se expresa Herder: ((En la actualidad toda cosa cambiante lleva consigo la medida de su propio tiempo [...I Existen en el universo innumerables tiempos))200. La diferenciación entre subsistemas y entorno produce temporalidad, en el sentido en que la asincronización de 10s tiempos internos de 10s subsistemas evita el que todo pueda suceder al mismo tiempo, evitando así que todo cambio cambie todo. La apertura geográfica del globo (el descubrimiento de ccnuevas)) zona geográfica) trajo a la luz una variedad de ccniveles culturales)) coexistentes, que a través de procesos de comparación sin1982, 274 (traducción esphola de R. Ramos en Eempo y sociedad, Madrid, 1992). Con gran odginalidad apunta Luhmann que la d$renciacidn entre sistemay entornoproduce temporalihdporque excluye una correlación inmediata y punto por punto entre 10s eventos en el sistema y 10s eventos en el entorno. Todo no puede suceder al mismo tiempo, así no todo cambio cambia todo. El resultado de unas ciertas partes de un proceso del sistema se retrasa siempre, y cuando finalmente ocurre, debe encontrar todavía su relación apropiada con el entorno nacional, internacional, planetari0 o cósmico. Esta es la base de la diferencia sistemalentorno (N. LUHMANN, aWorld Time and System History,) en op. cit., 292,299). 195. La expresión shistoria magistra uitao) fue acufiada por Cicerón siguiendo modelos helenísticos y significa que en la historia se encuentra referencia para todo, eplena exemplorum ist historia)) (CICERON, De Divinatione, I: 50), ahistoria vero testis temporum, lux veritatis, vita memoriae, magistra vitae, nuntia vetustatis, qua voce alia nisi oratoris inmortalitate comendatur?)) (CICERON, De Oratore, 11, 9, 36 y 12, 51). 196. N. LUHMANN, Beobachtungen der Moderne, Opladen, 1992, 15. 197. R. KOSSELLECK, KrgangeneZukunft, FrankfurtlM, 1979,233 s. 198. J. HABERMAS, Escritos políticos, Barcelona, 1988, 1 13. 199. J. HABERMAS, Der Philosophiscbe Diskurs derModerne, FrankfÜrtIM, 1985, 15. Traducción espafiola: El discursof;losd$co de la modernihá, Madrid, 1989. 200. J. G. HERDER, Metakritik zur Kritik der Reinen Vernun$, Berlín, 1995, 68.
68 Pavers 50. 1996 Iosetxo Beriain crónica fueron ordenados dia~rónicamente~~l. Estas comparaciones promueven la emergencia de una historia mundial, que ha sido crecientemente interpretada en términos de ccprogreso)). ccEl profectus (perfeccionamiento teleológico) espiritual he desplazado o disuelto por un progreso mundanes. El progreso es una significación imaginaria202, que es apropiada de forma asimétrica por diferentes colectivos a nivel planetario. Asi, la contemporaneidad de 10s no-contemporáneos (ccatrasados)), ccsubdesarrollados)), ccbárbarosn, ccsalvajes)), ccprimitivos)), ccpa a %; noa) pa&c;Pa, aunque de una forma desigual, del nuevo mito del ccprogresov . Dentro de esta nueva contextura espacio-temporal que define la significación social imaginaria de progreso se configuran diferentes ritmos (más o menos acelerados) de carnbio histórico-social, sustentados todos ellos en torno a constelaciones de significado del tip0 metrópoli-colonia, capitalismo-desarrollo, socialismodependencia-revoluci6n, que denotan 10s víncuios selectives existentes entre las naciones estado occidentales y entre ellas y su entorno mundia1204. Una caracteristica de la nueva conciencia de la época, que surge al final del siglo ~II fue que el tiempo propio fue experienciado, no sólo como comienzo o como fin, sino como un periodo de transición. Dos determinantes temporales específicos caracterizan la nueva experiencia de transición. La alteridad expectante del futuro, y asociada a ella, la alteración en el ritmo de la experiencia temporal, es decir, la aceleración por medio de la cual el propio tiempo se distingue de aquél que ocurrió antes. La ccépocan y el ccperiodo)), el umbral y la duración de la modernidad coinciden dentro de un horizonte de movimiento que continuamente se excede a si mismo. En virtud de esta temporalizaci6n, la anticipación providencial y la ejemplaridad de las historias antiguas se desvanecen205. La dificuitad de aprender el propio tiempo crece, por la raz6n de que el curso que tal tiempo hubiera seguido no pudo ser derivado de ninguna experiencia previa. ((El futuro deviene un desafio, un puzzle))206. Esta ccnovedad sin fins supone una desrutinización (Entveraltaglichung), una ruptura de 10s horizontes de expectativa, una continua problematización de la acción futura, no sirve ya la tipificación cultural que opera con arreglo al presupuesto de que (casí es hecho eso, rr tanto, asi 10 hacemos nosotros)) (((So wird es gemacht, so machen wir '. La función caracteristica, común a todas las 201. C. Lm-STRAUSS, ((Las tres fuentes de la reflexión etnológica)) en J. R. LLOBERA (ed.), La antropologia como ciencia, Barcelona, 1975; J. BESTARD, J. CONTRERAS, Bárbaros, saluajes, paganos, primitivos, Barcelona, 1987, 15-38,49-70, 84-92. 202. C. CASTORIADIS, Domaines de I'Homme, París, 1986, 131-175; J.i? ARNASON, aThe Imaginary Constitution of Modernityn, Revue Ezwopeene des Sciences Sociales, Ginebra, 1989, no XX, 323-337, Praxis und Intevpretation, FrankfurtlM, 1988, 236-65,281-309. 203. i? L. BERGER, B. BERGER, H. KELLNER, Un mundo sin bogar, Santander, 1979, 115-73; PL. BERGER, Pirámides de sacr$cio, Santander, 1979. 204. I. WALLERSTEIN, El modern0 sistema mundial, Madrid, 2 volúmenes, 1979, 1984; The Capitalist World Economy, Nueva York, 1979. 205. R. KOSSELLECK, Krgangene Zukunji, FrankfurtlM, 1979, 331. 206. R. KOSSELLECK, op. cit., 332. 207. Th. LUCKMANN, Theorie des Sozialen Handzlns, Berlin, 1992, 146.
Dinámicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 69 instituciones de ccexoneración)) (Entla~tzlng)~~~ de las motivaciones subjetivas y de las improvisaciones frente a determinada decisiones y rogramas de acción pierde plausibilidad debido a la udes-instituci~nalización~)~~, a la acci6n innovadora de la sociedad institzlyente sobre la sociedad instituida. Es preciso ahora buscar nuevas soluciones ante nuevos problemas y además consensuarlas con otros. El cambio histórico no encuentra unidad, ni punto de referencia en una historia magistra vitae, que garantice la continuidad, o en un nivel superior sin tiempo, sino más bien en un futuro infinito, en una apertura ilimitada de 10s horizontes de expectativas. En la conciencia moderna el cambio deviene estado norma1210. Para R. Kosselleck, la conciencia del tiempo de la modernidad se manifiesta como una creciente diferencia entre el ccespacio de experiencia)) (el pasado) y el ahorizonte de expectativasn (el futuro). aEn 10s tiempos modernos, la diferencia entre la experiencia y las expectativas se ha expandido crecientemente, mk precisamente, la modernidad ha sido entendida como "nueva edad, desde que las expectativas han sido distanciada cada vez más de toda experiencia previa*'ll. Para Cornelius Castoriadis (cel desarrollo histórico y social consiste en salir de todo estado definido, en alcanzar un estado que no está definido por nada, salvo por la capacidad de alcanzar nuevos estadios. La norma es que no exista norma. El desarrollo histórico y social es un despliegue indejnido, sin fim212. Para Giani Vattimo ccnuestro tiempo vive la época de la superación, de la novedad que envejece y es substituida inmediatamente por una novedad mb nueva, en un movimiento incesante que desalienta toda actividad al mismo tiempo que la exige y la impone como forma de vidan213. Para Jürgen Habermas, las experiencias tradicionales de las generaciones precedentes, son entonces reemplazadas, por una clase de experiencia a5lprogres0, que presta a nuestro horizonte de expectativas una ccnueva cualidad sujeta a ser históricamente sobrecargada de concepciones ut~~icas))~~~. Niklas Luhmann combina la idea de un afuturo abierto)) con la idea de un afüturo posible)) afirmando que experimentamos nuestro futuro como una expansión de las posibilidades de relación que, a través de la cctemporalización de la complejidad)), es reducida en función de la ulimitación inmanenten, de la selección obli ada F de relaciones posibles dentro de 10s sistemas y entre éstos y su entorno21 . La capacidad para relacionarse selectivamente se puede ampliar muchísimo cuando un sistema es capaz de introducir también una distensión ordenada de la 208. A. GEHLEN, Urmesch und Spatkultur, Wiesbaden, 1986,23. 209. A. GEHLEN, OP. cit., 132-42. 210. B. GIESEN, sThe Temporalization of Social Orders en H. HAFERKAMP, N.J. SMELSER, (ed.), Social Change and Modernity, Berkeley, 1992,304. 21 1. R. KOSSELLECK, op. cit., 359. 212. C. CASTORIADIS, ((Reflections sur le developement et la rationalités en Domaines de I'Homme, Paris, 1986, 141. 2 13. G. VATTIMO, Eljn de la modernidad, Barcelona, 1986, 146. 214. J. HABERMAS, Der Philosophische Diskurs der Moderne, FrankfurtlM, 1985, 22. 21 5. N. LUHMANN, ((Temporalisierung der Komplexitatn en Geseschaftstruktur und Semantik, FrankfurtlM, 1981, vol. 1, 239 s.; Soziale Systeme, FrankfurtlM, 1984, 77.
76 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain venta abonado por ella tiene que permitirme a mi reproducirla diariamente, para poder venderla de nuevo. Prescindiendo del desgaste natural que lleva consigo la vejez, etc., yo, obrero, tengo que levantarme mafiana en condiciones de poder trabajar en el mismo estado normal de fuerza, salud y diligencia que hoy [...I Alargando desmedidamente la jornada de trabajo puedes arrancarme en un sólo dia una cantidad superior de energia a la que yo alcanzo a reponer en tres. Por este camino, 10 que tu ganas en trabajo 10 pierdo yo en substancia energética. Una cosa es usar mi fuerza de trabajo y otra desfalca~h)~~~. En este último párrafo Marx trae a colación las ((crisis vividas)) a través de las transformaciones en el trabajo y en la forma de vida: La emergencia de 10s sentimientos de explotación, la injusticia, el resentimiento, la enfermedad, la alienación. En este pasaje se manifiesta la dominación de 10s trabajadores y la expresión de su sufrimiento. En el primer fragmento entrecomillado se observa el despliegue de la lógica operativa del medio dinero y su relación sdiabólica)) con su creador, el hombre. En el segundo fragmento se pone de manifiesto la ccinteracción a distancia)) i entre 10s dos sujetos indispensables del sistema económico, empresari0 capitalista y trabajador, vinculados por una relación de dominación/subordinación debido al diferencial de poder que existe entre ambos. Para profundizar en la comprensión de la creciente ccindependización de 10 social-sistémicon (Ver~elbstandipn~~~~ en relación con sus creadores nos sirve este fragmento de 10s Grundrisse: aSu propio intercambio (como mercancias) y su propia producción confronta a 10s individuos como una relación objetiva que es independiente de ellos. En el caso del mundo del mercado, la conexión del individuo con todos, pero al mismo tiempo también la independencia de esta conexión en relación con el individuo, se han desarrollado hasta tal punto que la formación del mundo del mercado, ya al mismo tiempo contiene las condiciones para ir más allá de ella misma~~~O. En el célebre fragmento sobre aEl fetichismo de la mercancia y su secreto,), en el primer volumen de El capital es donde qui& aparece con más claridad la idea de la Verselbstandipng. aEl carácter misterioso de la forma mercancia estriba,.por tanto, pura y simplemente, en que proyecta ante 10s hombres el carácter social del trabajo de éstos como si fuese un carácter material de 10s propios productos de su trabajo, un don natural social de estos objetos y como si, por tanto, la relación social que media entre 10s productores y el trabajo colectivo de la sociedad fuese una relación establecida entre 10s objetos mismos, al margen de susprod~ctoren,~~~. 238. K. W, op. cit., 179. 239. Para profundizar en el análisis de esta idea se puede consultar: B. PETERS, sDie , Verselbsr;indigung des Sozialens en Die Integration der Moderner Geselíchafen, FrankfUrtlM, '? . 1993,229-366; B. GIESEN, Die Entdinglichungdes Sozialen, FrankfurtIM, 1991, 142; B. ROSEWITZ, Uwe SCHIMANK, averselbstandigung politische Steuerbarkeit geselschaftlicher Teilsystemen en R. MAYNTZ y otros (eds.), Dtfferenzierug und I/erselbstandigung, FrankfurtlM, 1988,295-329. 240. K. MAM, Grundrisse (citado en C. CALHOUN, ~The Infrastructure of Modernity* en HAFERKAMP y SMELSER, Berkeley, 1992, 227. e e. 241. K. MM, El capital, México, 1976,37-38. ~--- -
Dinimicas de estructuraci6n en las sociedades rnodernas Papers 50, 1996 77 Max Weber aparece como teórico de la burocracia en Economia y sociedddy como critico de 10s procesos de burocratización en 10s Escritospolíticos, reflejando 10s dos niveles de análisis apuntados arriba. Desde el lado sistémico, la organización burocrática moderna es superior a cualquier otra forma de organización. Weber usa la metáfora de la máquina contemplada ahora de forma positiva: ((Un mecanisrno burocrático perfectamente desarrollado actúa con relación a las demás organizaciones de la misma forma que una máquina con relación a 10s mttodos no mecánicos de fabricación. La precisión, la rapidez, la univocidad, la oficialidad, la continuidad, la discreción, la uniformidad, la rigurosa subordinación, el ahorro de fricciones y de costes objetivos y personales son infinitamente mayores en una administración severamente burocrática, servida por funcionarios especializados, que en todas las demás organizaciones de tip0 colegial honorifico o auxiliar. Desde el momento en que se trata de tareas complicadas, el trabajo burocdtico pagado es no s610 más preciso, sino con frecuencia inclusive mis barato que el trabajo honorifico formalmente exento de remuneración~~~~. Entre la burocracia que analiza Weber y la que ejerció y padeció Franz Kafka existe una gran afinidad electiva243. En Elproceso se encuentra la figura que representa más claramente el prototipo del funcionario weberiano, concretamente en el guardian de la parábola ccAnte la Ley), en el capitulo X, en la conversación de Joseph K. con el sacerdote -capellán de prisiones y miembro, por tanto, del tribunaléste le cuenta la siguiente parábola: Ante la ley hay un guardián. A este guardián se acerca un hombre del campo y le pide que le permita entrar en la ley. Pero el guardián le dice que ahora no puede permitirle la entrada. El hombre reflexiona y luego pregunta si podrá entrar mk tarde. ((Es posible)), dice el guardián, apero, no ahora)). Como la puerta de la ley está abierta como siempre y el guardián se echa a un lado, el hombre se agacha para ver el interior a travks de la puerta. Al notar10 el guardián se rie y dice: ((Si tanto te atrae, anda, intenta entrar a pesar de mi prohibición. Pero ten en cuenta una cosa: Soy poderoso. Y s610 soy el mis bajo de 10s guardianes, y cada uno de ellos es más poderoso que el anterior. Ni yo mismo puedo soportar la visión del tercer0 de ellos)). Transcurre el tiempo ante 10s intentos vanos de franques la puerta por parte del campesino, incluso recurriendo a sobornos. Viendo el pardián que el campesino no es ya ni sombra de 10 que era con el transcurs0 de 10s afios, le pregunta: ccjQué mis quieres saber? [...I Eres insaciable)). ((Todo el mundo se esfuerza por llegar a la leyn, dice el hombre, ccjcómo es posible entonces que, durante tantos años nadie haya pedido la entrada más que yo?)). El pardián se da cuenta que el hombre está cerca de su fin, y para que las palabras lleguen 242. M. WEBER, Economia y sociechd México, 1978,730-31. La cursiva es mía. 243. Sigo aquí la excelente monografia de J. Ma GONZÁLEZ GARC~A, La máquina burocrática. Afinidades electiuas entre Webery Kafka, Madrid, 1989, 168 s.
78 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain a su oido, que se extingue, le grita con fuerza: ((Por aqui no podia tener acceso nadie mis que tu, porque esta entrada estaba destinada s610 a ti. Ahora me voy y la cierro~~~~. Joseph K. malinterpreta el relato, ya que se identifica con el hombre del campo y piensa que éste ha sido engafiado por el guardián. El sacerdote, como Tiresias, en Edipo rey de Sófocles, le responde reinterpretando la figura del guardián como el perfecto@ncionario cumplidor de su deber, ccamante de la exactitud y estricto observador de sus funciones)), ccconsciente de la importancia de su servicion, que cctiene respeto por sus superiores)), ccno es charlatan)), ccno es sobornable)), ccno se deja ablandar ni atiende a súplicas)), incluso ccparece una persona amable)). ¿No es este el modelo de burócrata weberiano?245. El final del párrafo, como más adelante pone de manifiesto cuasinietscheanamente el sacerdote: ((No, no hay que creer que todo sea verdad, hay que creer que todo es necesario)), dentro de un tiempo destinalinexorable que se escapa al que busca la verdad de la burocracia, el sentido no es verdadero, ni falso, sencillamente es la coimplicación de ambos momentos, de forma dramática y dolorosa. Ya se deja entrever aqui ccla otra voz)), la que habla desde la perspectiva de 10s clientes y miembros de la burocracia, ccsu peculiaridad específica, tan bienvenida para el capitalismo, la desarrolla en tanto mayor grado cuanto más se "deshumaniza", cuanto más completamente alcanza las peculiaridades específicas que le son contadas como virtudes: La eliminación del amor, del odio, y de todos 10s elementos sensibles personales, de todos 10s elementos irracionales que se retraen al cálcu10))~~~. Weber analiza la objetualización de las relaciones sociales (Vergegenstandigung) que se produce en las organizaciones, bajo el prisma de su despersonalización, vuelve a usar la imagen de la máquina que trabaja racionalmente (pero sin sentido): ((Una máquina inerte es espiritu coagulado. Y s610 el ser10 le da el poder de forzar a 10s individuos a servirla y de determinar el curso cotidiano de sus vidas de trabajo, de modo tan determinante como es el caso en la fábrica. Es asimismo espiritu coagulado aquella máquina viva que representa a la organización buroCuando pasamos de la administración de las cosas a la administración de las personas248, a través del funcionario, de ese Fachmensch ohne Geist, la burocracia deviene una ((jaula para una nueva servidumbre* (Gehause fir eine neuen ~ori~keit)~~~. Weber detecta que la ética universalista religiosa de la hermandad choca con las formas de racionalidad económica y administrativa, en las que la economia y el Estado son objetivados en un cosmos afia244. F. KAFKA, Elproceso, Madrid, 1975, 219-20. 245. J. Ma GONZÁLEZ, op. cit., 177. 246. M. WEBER, Economia y sociedad México, 1978,732. 247. M. WEBER, OP. cit., 1074. 248. W. SCHLUCHTER, Rspekte Burokratixher Herrschajt, FrankfÜrtlM, 1972,236-301. En oposici6n a Engels que pensaba que la evoluci6n social conducia de forma ((natural)) a la sadministraci6n de las cosas)). 249. M. WEBER, Escritospoliticos, México, 1982, vol. 2, 396; ver también A. MITZMAN, La jaula de hierro, Madrid, 1976, 153-65.
Dinámicas de estructuración en las sociedades modernas Papers 50, 1996 79 ternal250. El mundo de la vida y sus patrones simbólicos de significado colisionan con 10s imperativos~ncionales de creación de riqueza en un dominio social éticamente neutralizado. Jürgen Habermas diferencia entre ccmundo de la vidar y ccsistema~~5l. Los actos de comprensión intersubjetiva entre dos y más personas no son mero entrecruzamiento de subjetividades aisladas, sino que presuponen un tejado, un horizonte, un contexto común dividido en autocomprensiones culturaimente representadas. A estos umbraies de plausibilidad dihsos y latentes, Husserl y S~hütz~~~ les han dado el nombre de ccmundos de la vidan. Según sus fundamentos fenomenológicos el ccmundo de la vida)) es el respectivo conjunto oculto de realidades diarias dadas aproblemáticamente, que al mismo tiempo procura la conexión constitutiva de cada orientación hacia sí mismo, hacia la cosa y hacia el mundo social. Remite a un contexto-juntura simbólico con inequívocas dimensiones espacio-temporales que garantizan que cada sujeto sea, no un sujeto-mónada cerrado y solipsista, sino miembro de un mundo social. Es la ccconciencia colectivas, la ccmemoria colectivan que proporciona 10s esquemas de coexistencia de la vida 10s criterios de la representación sirnbólica, las estructuras normativas, las producciones artísticas, 10s mitos, la religión, etc. El mundo de la vida se manifiesta como un apriori social inscrit0 en la intersubjetividad de un acervo de conocimiento socialmente disponible para to do^^^^. Las situaciones sociales cambian en el espacio y en el tiempo, 10s contenidos de la conciencia social cambian, pero 10s limites del mundo de la vida no pueden tra~cenderse~~~. En las reinterpretaciones hermenéuticas, el ccmundo de la vida)) es concebido como conjunto de patterns de significado y de sentido culturalmenre transmitidos y lingüísticamente ~r~anizados~~~. Habermas, no obstante, detecta un ccreduccionismo culturalista)) en la sinnverstehende Soziologie (de la que forman parte Gadamer, Castoriadis y Winch), puesto 250. M. WEBER, From Mm Weber, H. GERTH, C. Vd! MILLS, (eds.), Nueva York, 1958, 3323. 251. J. HABERMAS, Teoria, ..., Madrid, 1987, vol. 2, 161-281, en términos semejantes a Habermas, A. Giddens tambikn distingue entre integración sistémica e integración social en The Constitution of Society, Berkeley, 1984, 25-8; Central Problems in Social Theory, Londres, 1979,76 s. 252. A. SCH~TZ, Th. LUCKMANN, Lm estructura del munh de la u& Buenos Aires, 1977 (traducción de Smkturen der Lebenswelc FrankfurtIM, 1979, vol. 1); Smkturen der Lebenswelt, FrankfurtIM, 1984, vol. 2. 253. C. CASTORIADIS, La institzrcidn imaginaria de la sociedad Barcelona, 1989, vol. 2, 24-35; P. L. BERGER, Th. LUCKMANN, La construccidn social de la realidud, Buenos Aires, 1968; H. GARFINKEL, Sttldies in Ethnometodolgy, Nueva York, 1967, 1-35; A. CICOUREL, Cognitive Sociology, Nueva York, 1974. 254. A. SCHUTZ, Th. LUCKMANN, La estructura, ..., 1977, 25-35. 255. A. SCHUTZ, Th LUCKMANN, op. cit., 53-109. 256. H. G. GADAMER, ((Hermeneutics and Social Sciences en Cultural Hermeneutics, no 4, vol. 2, i? RICOEUR, aThe Model Text: The Meaningful Text Considered as Interpretation)) en Social Research, no 3, vol. 38.
82 Paoers 50. 1996 Tosetxo Beriain 6. Sistemalentorno: la diferenciación como creatividad social paradójica La descripción dominante de las sociedades modernas avanzadas se realiza en torno a la diferenciación funcional como principio de estructuración social. N. Luhmann despliega su cccaja de herramientas)) teóricas para el anáíisis sociológico con arreglo al esquematismo diferencial, sistemalentorno. La sociedad aparece según este criteri0 como {cunitas multiplem (I). No obstante, cabe una descripción compensatoria de las sociedades modernas avanzadas, tambidn desde el enfoque luhmaniano, si tomamos en consideración las consecuencias no pretendidas del proceso de diferenciación social, es decir, si el punto de partida es el entorno de 10s sistemas, la sociedad considerado como el sistema más omniabarcante de las comunicaciones posibles, y el entorno natural que es considerado como externalidad no-social. El riesgo, la contingencia, la ccseguridad ontológica)) y la ccangustia)) (Angst) constituyen 10s substitutos no funcionales de una concepción holista de la sociedad (11). A. La diferenci¿zciÓnfincional revisitada Niklas Luhmann parte del supuesto de que Durkheim y Parsons sobrevaloraron la existencia y la necesidad de cccompromisos de valor ~om~artidos))~~~ en las sociedades modernas. Luhmann es escéptico sobre 10s intentos de criticar la sociedad moderna sobre la base de ideales prebur ueses, tales como la cccohe26F sión moral-emocional)) y la ccsolidaridad social)) . ((La sociedad moderna no es nada semejante a una pefecta communitas que confiere la autorrealización completa a sus afortunades miembros. Más bien, es una red comunicativa altamente abstracta que define poc0 más que condiciones extremadamente vagas para compatibilizar las orientaciones internas de 10s diferentes dominios sociales))264. Luhmann no afirma que toda necesidad de consenso haya desaparecido, sino que deberiamos hacer frente al hecho de que el consenso básico en torno a metas y normas del más alto orden es ya altamente improbable y que, en cualquier caso, la sociedad ha devenido demasiado cornpleja para garantizar su unidad a través de creencias comunes265. En contraste con Durkheim, que postuló que la unidad de las sociedades complejas se sustentaba además de en una integración funcional, por diferenciación, en una ccsolidaridad)), en un ccconsenso civico-moral* sobre ((10 buenoa, Luhmann piensa que la integración social de las sociedades modernas es posible sobre la base -menos cargada de 262. T. PARSONS, Tbe System ofModern Societies, Englewood Cliffs, NJ, 1971, 14. 263. E. DURKHEIM, La divisidn, ..., Madrid, 1982, 269. 264. S. HOLMES, Ch. LARMORE, ((Translator's Introduction to Luhmann's The Differentiation of Society), Nueva York, 1982, XVIII; Ch. LARMORE, Patterns ofMora1 Complexity, Nueva York, 1987, 129; N. LUHMANN, ~The Improbability of Communicationr en Essays on Sepeference, New York, 1990, 86-99. 265. N. LUHMANN, Paradigm Lost: Uber die Etiscbe Refixion der Moral, FrankfurtIM, 1989; criticos de esta posición son J. HABEWS, Faktizitat und Geltung, FrankfurtlM, 1992 y J. RAWLS, Political Liberalism, Nueva York, 1993.
Dinárnicas de estructuraci6n en las sociedades rnodecnas Papers 50, 195:' 83 - pretensiones de legitimidadde la aceptación general de una disociación entre el bien y el mal. Los miembros de las sociedades modernas no deben mostrar un acuerdo sobre ((10 bueno)), sino que deben aceptar unas ((distinciones directricess más abstractas como 10 correcto/incorrecto, 10 legal y 10 ilegal, 10 justo y 10 injusto, 10 verdadero y 10 falso. Luhrnann busca alternativas funcionales a la integración normativa para hacer frente a un problema más amplio que según él afecta a la autoproducción y a la autoor anización de las sociedades &6 modernas en contextos de contingencia y riesgo . Luhrnann introduce una gramática profunda para redefinir la diferenciación estructural de esferas sociales, a través de un nuevo paradigma teórico de análisis sociológico estructurado en torno a la d@rencia entre sistema y entorn^?^^. Sin la diferencia en relación con el entorno ni siquiera existiria la autoreferencia, pues la diferencia es la condición de posibilidad para la función de las operaciones autorreferenciales, asi, el mantenimiento del limite (boundary maintenance) significa el mantenimiento del sistema2@. Luhmann concibe la diferenciación sistémica como una ccreduplicación dentro de un sistema, de la diferencia entre sistema y su Un sistema es la forma de una distinción que posee dos lados: el sistema (como el adentro de la forma) y el entorno (como el afiera de la forma). Sólo 10s dos lados conjuntarnente constituyen la distinción, la forma. La diferencia entre sistema y entorno constituye la forma del sistema. Existen dos clases de entorno: El entorno externo común a todos 10s subsistemas y el entorno interno separado para cada sistema. Asi, por ejemplo, el sistema económico tiene como entorno externo otros sistemas sociales tales como el sistema político, el sistema legal, el sistema cultural, etc., pero dentro de su espacio social, en el mercado, a su vez se diferencian dos subsistemas como son, el lado de la oferta de herza de trabajo y el lado empresarial de la demanda de fuerza de trabajo, asi como 10s mercados de bienes y 266. Habermas, a diferencia de Luhmann, ai distinguir una realidad sociai en dos niveles, como ya vimos, mantiene que la nsolidaridad moral)), anclada en un mundo de la vida racionalizado -por ejemplo expresada en la idea de spatriotismo constitucionalvesprevia a la racionalidad económica que emana del mercado y a la racionaiidad político-administrae usta)) tiva, y a cuaiquier tutela mícico-religiosa, para aicanzar una sociedad bien ordenada, j pero {(buena)). 267. N. LUHMANN, Soziale Systeme, FrankfÜrtIM, 1984, 35 s. y especialmente en aSystem und Umwelts, 242-86. Para una exposición de la epistemologia y la estructura conceptual del pensamiento de Luhmann se puede consultar la excelente monografia de I. IZ~ZQUIZA, La sociedadsin hombres, Barcelona, 1990. En últimos escritos Luhmann siguiendo a G.S. BROWN, Laws ofForm, Londres, 1971, habla de una ((re-enny,, como de una autopoiesis social en la forma de una diferenciación entre sistema y entorno, dentro de 10s sistemas sociales (ver N. LUHMANN, Essays on SeIf;.efirence, Nueva York, 1990, 12). 268. Un articulo que ayuda a comprender esta idea es N. LUHMANN, <Territorial Borders as System Boundariesn en R. STRASSOLDO y G. DELLI ZOTTI (eds.), Cooperation and Conflct in Border Arear, Milán, 1982,235-44. 269. N. LUHMANN, (tThe Differentiation of Societyn en The Dzferentiation of Sociey, Nueva York, 1982,230; Soziale Systeme, 1984,37-8, ~The Concept of Sociev en Thesis Eleven, 31, 1992, 69 s.
p^ +"" 84 ~a~zrs 50, 1996 Josetxo Beriain capital, que operan como entornos asimétricos el uno para el otro. Hay que distinguir la diferencia sistema/entorno de otra diferencia asimismo constitutiva: La diferencia elemento/relación. De la misma manera que no existen sistemas sin entorno, tampoc0 existen elementos sin conexión relacional, ni relaciones sin elementos. A modo de ejemplo, en el primer caso, podemos hablar de las habitaciones de la casa, de una diferenciación sistémica, en el segundo caso podemos hablar de las piedras, las vigas, 10s clavos, etc., de una complejiidad si~témica2'~. La semántica de este proceso de diferenciación la podemos expresar gráficamente de la siguiente forma: Elemento Complejidad I. Relación .Semántica de ideas directrices Sistema I Diferenciación Entorno La función de la diferenciación sistémica puede ser descrita como un incremento de selectividad, esto es, como un incremento en las posibilidades disponibles de elección o de variación. Las sociedades (al menos las modernas) pueden presuponer un mundo infinito2'l. El concepto y la realidad de la diferenciación son tematizados por Luhmann siguiendo una intuición sociológica de Herbert Spencer sobre la base de un ccincremento de la estructura)), es decir, de un incremento selectivo de las relaciones entre 10s elementos que conforman una determinada estructura (política, económica, etc.)272. No se concibe la selección como iniciativa de un sujeto, es una operación sin sujeto, una operación producida por la existencia de una diferencia. La diferenciación es una forma de hacer posible una mayor selectividad. Esto posibilita, por ejemplo, el que un juez mientras interroga a 10s testigos en las consultas previas al juicio, tenga que renunciar o ccponer entre paréntesisv otras tantas actividades y roles, corno sus creencias religiosas, sus gustos culturales o su preferencia sexual. La complejidad social adopta su unidad en la forma de una relación: En la relación de recíprocas posibilidades de elementos y Órdenes reducti~os~~~. En este sentido, podemos entender la complejidad como un ccconjunto interrelacionado de elementos en el que ya no es posible que cada elemento se relacione en cualquier momento con todos 10s demás, debido a la limitada capacidad 270. N. LUHMANN, Soziale Systeme, FrankfurtlM, 1984,41; Geselscbaftstruktur undsemantik, FrankfurtlM, 1981, 34. 271. N. LUHMANN, The Dtfferentiation of Society, Nueva York, 1982, 231 s.; H. WILLKE, Systemtbeorie Entwikelter Geselscbaften, Munich, 1989, 32 s. 272. N. LUHMANN, Soziologiscbe Aufklarung, Opladen, 1975, vol. 2, 206; Soziale Systeme, 45 s. 273. N. LUHMANN, OP. cit., 1975, 207.
Dinámicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 85 inmanente para interconectarlo~))~~~. La complejidad aparece como la necesidad de mantener una conexión selectiva de elementos, o una organización selectiva de la autopoiesis de 10s sistemas. Tenemos que distinguir entre la complejidad inabarcable del sistema, que surgiría si se conectase todo con todo, de aquella complejidad que aparece estructurada de una determinada forma. La complejidad del entorno es en principio infinita, mientras que la del sistema es siempre menor, por 10 que debe efectuar una ~elección~~~. Dicho en otras palabras, la complejidad seria una medida o una referencia de la indeterminación y de la falta de información de un sistema para poder comprender y describir completamente su entorno (mis complejo) o a sí mismo. Quizás, un ejemplo sirva para explicar esto: La reunificación alemana de 1989 de ser un problema ccinternov entre dos Estados y una nación, es decir, interaleman, pasa a ser un problema ccexterno)) con un entorno interno europeo, en el que coexisten otros Estados nación, y con un entorno extern0 internacional mucho más complejo. Para llegar a estas nociones de complejidad podemos presuponer un grado de variedad de prisma, de entrelazamientos y de consecuencias que pertenecen a un campo de acontecimientos y tomar una escala que va del nivel extremo mis bajo de complejidad (el caos, por ejemplo, una molécula de gas o un pequefio grupo anarquista) al nivel más alto de complejidad (supracomplejidad, orden perfecto, por ejemplo, una planificación central omniabarcante, la idea de Dios), en este gradiente de complejidad, 10s sistemas sociales se situarían entre ambos casos extremos ideal-típicos como unidades de complejidad organizdda: Los sistemas sociales organizan, por una parte, la contingencia insuperable de una entropia completa, y por otra parte, la complejidad insuperable de un orden completo a través de una determinada seleccidn de las relaciones entre los elementos. Los sistemas de complejidad organizada surgen cuando a través de la creación de limites contra el caos de sucesos contingentes en el mundo se originan islas de un orden parcial, y cuando las relaciones entre las partes delimitadas de orden no pueden ser ya más realizadas completamente276. Las sociedades modernas funcionalmente diferenciada se muestran como constelaciones policontexturales con semánticas directrices polic~ntextuale?~~. La modernidad con su tendencia a la diferenciación no contempla un horizonte en el que una característica no sea esencial, todas 10 son. La sociedad moderna comporta una ilimitada variedad de contextos, de clasificaciones, de capas, de ámbitos, de regiones. El univers0 ya no es ccmonocontextural)), como en la epistemologia de Aristóteles. Todo evento, toda estructura no pertenecen ya a la contextura universal de un ser objetivo, sino que conllevan en sí 274. N. LUHMANN, Soziale Systeme, 46. La cursiva es rnia. 275. N. LUHMANN, OP. cit., 50, 249. 276. H. WILLKE, Systemtheorie ..., Munich, 1989,96-7. 277. I? FUCHS, Die Erreicbbarkeit a'er Geseschafi FrankfurtIM, 1992, 43 s.; G. GUNTHER, ((Life as policonte~turalit~~~ en Beitrage zur Grundlegung einer Operationsfdbige Dialektik, Hamburgo, 1979, vol. 2,283-306.
86 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain mismos su razón de ser y el germen de producción de nuevas diferenciaciones. Como ejemplo de esta policontexturalidad tenemos que dentro del espacio social de 10s Estados nación modernos se produce una multiplicación de contextos donde coexisten 10s portadores de diferentes formas de vida, de una multiculturalidad, en 10s términos de Ch. Taylor278, de diferentes posiciones (funciones) económicas, de diferentes agentes económicos, de diferentes ofertas gastronómicas, de movilidad psíquica y social, de conductas desviadas diferenciada~, etc. Ya no existe un observador, oficialmente reconocido de la sociedad, Dios, el rey, el partido, una secta, sino que existen multitud de observadores igualmente legitimos. Un univers0 policontextural (compounded contexture) contiene una variedad de ámbitos estructurados en torno a una diferencia (sistemalentorno), la cual produce una d@ren~iJ~~ por una reduplicación interna del sistema. La autorreferencia de 10s sistemas sociales tiene un caricter paradójico, ya que es identidad de diferencias, de sistemas y entornos, aquí radica su creatividad sociocultural, en el tertium non datur que emerge paradójicamente de esa autorreferencia del sistema. La constitución autorreferencial de 10s sistemas sociales no significa la propiedad de una parte concreta pensante del alma (Aristóteles), o la estructura de un sujeto cctrascendentaln (Kant), o una consciencia del yo (Fichte), sino que se refiere a 10s sistemas autopoiéticos en 10s que 10s elementos y las relaciones que 10s componen se producen a si mismos a través de una red cerrada. En este sentido, un sistema heterárquico tiene al lado de su fundamento mis alto otro sistema con su hndamento mis alto. Cualquiera que sea el hndamento mis alto, como totalidad, coexiste con otros fundamentos a su lado he te ro^)^^'. En este sentido, se pueden ver 10s fundamentos o princi ios estructurales (en 10s términos de Luhmann, las I l' seminticas directrices2 ') de algunos sistemas sociales. Asi, la economia opera con arreglo al principio de obtener mis beneficios, la política con arreglo al esquematismo de gobierno y oposición, la ciencia de acuerdo a las proposiciones o enunciados verdaderos o falsos, la cultura de acuerdo a unos estilos de vida auténticos o inauténticos. La coexistencia heterdrquica de estos principios significa que se ha producido un ((desencantamiento de la jerarquia como principio de or den^^^^ a través de la autorreferencialidad de 10s sistemas sociales. En este sentido, la sociedad moderna es heterárquicamente estructurada. Los sistemas heterárquicos excluyen la posibilidad de que con una diferencia se produzca una autodescripción constitutiva de la sociedad en su conjunto, no existe una diferencia que haga posible la unidad, ninguna caracterización de la sociedad moderna resulta mejor que la de ser un conjunto heter~r~uico~~~. 278. Ch. TAYLOR, Multiculturalism and the Politics ofRecognition, Princeton, NJ, 1992. 279. G. BATESON, Steps to an Ecology ofMind San Francisco, 1972, 315. 280. I? Fuc~s, op. cit., 61. 28 1. N. LUHMANN, ~Distinctions Directrices: Über Codierung von Semantiken und Systemenn en Soziologische Aufkkirung, Opladen, 1988, vol. 4, 13-22. 282. H. WILLKE, op. cit., 44-55. 283. I? Fuc~s, op. cit., 62; H. Willke, op. cit., 118.
Dinámicas de estrucruraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 87 La diferenciación de esferas sociales hace referencia al desarrollo de instituciones y medios generalizados de comunicación que son ccresponsables de)) su propio ámbito social y que en cada caso se adaptan a las tareas de generar opciones y poner a disposición de 10s actores sociales criterios de selección entre un número creciente de ~~ciones~~~. Por otra parte, todos 10s actores participan, o al menos pueden participar en todos 10s subsistemas con sus medios especializados de comunicación -dinero, poder, mass media, amor, trabajo asalariado, etc.-. No existen esferas de funciones socialmente excluyentes, sino mis bien la tendencia para cada individuo a conectarse conly a tener acceso a todas las esferas asumiendo que ellella se acomodan (de forma más o menos tipificada, normalizada) al esquema alturnente selectivo de instituciones, criterios y motivaciones sociales. La diferenciación, particularmente la privatización de la religión285 y la consiguiente emergencia de otros cccentros cambiantes)) en la m~dernidad~~~, hace problemática la concepción de la sociedad articulada en torno a una ccconciencia colectiva)) reli iosamente estructurada. Por otra parte, la separación entre Estado y s0ciedad8~~ ha socabado la adecuación descriptiva de la sociedad articulada en torno a la vieja res publica. El argumento de la pars pro toto de Aristoteles ha perdido la plausibilidad que tuvo. El individuo no puede ser ya más definido según el rol de cccreyente)) o de cchombre política)) (ciudadano) porque nadie tiene localizado su rol-set exclusivamente dentro de la religión o de la esfera política. Igualmente, la legitimación de la autoridad política no puede ya más ser identificada, como en la tradición clásica, con la reproducción de la sociedad como un todo políticamente estructurado. En la medida en que la política no puede ser apartada de sus funciones con excusas sobre su ccesencialidada dentro de la sociedad, tampoc0 puede ser plausiblemente interpretada como el cccentro)), como el ccnúcleo)) de la sociedad. Lo mismo puede afirmarse de la esfera de la economia288. Si la política se articula en torno a una diferenciación (ccseparation despouvoir~)~~~ dentro de sí misma y despliega un medio de interacción generalizada, el poder, la economia se organiza en torno al espacio social del mercado, a su vez diferenciado en dos 16 icas de acción colectiva en torno a la esfera del trabajo y a la esfera del capitalg0, fun284. Cl. OFFE, aDie Utopie der Null Options en Soziale Welt, Sonderband 4, 1986, 97-1 17; N. LUHMANN, The Dgeyentiation ofsociety, Nueva York, 1982, 231. 285. N. LUHMANN, Funktion der Religion, FrankfurtIM, 1977, 232; aDie Aussdifferenzierung der Religions en Geselscbaftstruktur und Semantik, FrankfurtIM, 1989, vol. 3, 259-35 8. 286. Ed TIRYAKIAN, ~The Changing centers of Modernityr en E. COHEN y otros (ed.), Comparative Social Dynamics, Boulder, Col, 1985, 131-47. 287. N. LUHMANN, ((Dic Unter~cheidun~ zwischen Staat und Geselschafts en Soziologiscbe Az~fkkirung, Opladen, 1987, vol. 4,67-74. 288. N. LUHMANN, ~Die Differenzierung von politik und Wirtschaft un ihre geselschaftliche Grundlagenn, op. cit., 32-49. 289. S. HOLMES, ((Differenzierung und Arbeitsteilung in Denken des liberal is mus^^ en N. LUHMANN, (ed.), Soziale Dtffeyenzierung, Opladen, 1987,21-24. 290. N. LUHMANN, ((Kapital und Arbeitr, op. cit..
94 Paoers 50. 1996 Tosetxo Beriain conocimiento de este dato le hacen conectar las formas dualistas de expansión y restricción, de optimismo y pesimismo, de dominio y reconciliación, no lucha contra el destino sino con el destino, el riesgo y la contingencia, como cuando Weber, con respecto al diablo (Teufel), a la sombra, a 10 no deseado, afirma que se puede pactar con él (caso del nacionalsocialismo o de muchas superpotencias constituidas como Estados nacionales hoy) o se puede seguir sus pasos hasta el final, no huyendo, sino conociendo sus caminos: ((No hay que huir de 8, como hoy con tanto gusto se hace, sino que hay que seguir primer0 sus caminos hasta el fin para averiguar cuales son sus poderes y sus límite~r~~~. En este proceso de argumentación Luhmann da un paso mis al analizar la estructura de 10s dafios producidos como consecuencia de unas determinadas acciones, dentro de las sociedades modernas. Distingue entre aquellos que deciden sobre un curso de acción específico y aquellos afctados (víctimas en algunos casos) por esas decisiones. En el caso de una autoatribución de 10s daiíos hablamos de riesgo, cuando 10s daiíos se producen como consecuencia de la propia decisión y afectan s610 al que toma la decisión; en el caso de una atribución de 10s dafios (ca terceros)) hablamos de peligro, cuando 10s dafios se atribuyen a causas fuera del propio control y afectan a otro que no son 10s que han tomado la decisión, cuando 10s dafios son ocasionados externamente a la decisión y afectan al entorno (humano o material)324. Nos sirven como ejemplos: El conductor anticuado sobre la confianza en la capacidad del motor de su auto que se arriesga (él), adelantando a otros a 10s que pone en peligro. El fabricante de mercancías que se contenta con un control de calidad insuficiente, dejando margen mayor al riesgo de vender productos defectuosos y de que se produzcan las consiguientes reclamaciones. Para el comprador el peligro radica precisamente en esos productos defectuosos. En las sociedades tradicionales la eternidad era conocida y a partir de ella podia ser observada la totalidad temporal, siendo el observador Dios, ahora es cada presente quien reflexiona sobre la totalidad temporal, parcelándose en pasado y futuro y estableciendo una diferencia (que en la modernidad tiende a infinit0 y en las sociedades tradicionales es cero) y el observador es el hombre325. Cada observador usa una diferencia para caracterizar a un lado o al otro, ya que la transición de un lado al otro (generalmente del pasado al futuro) precisa de tiempo, esa diferencia es 10 que produce el tiempo. El observador no puede observar ambos lados simultáneamente, a pesar de que cada lado es simultáneamente el otro del otro. Esto es debido a la asimetria de 10s prismas de observación, producida por la temporalización de la observación. La aceleración de las secuencias históricas de 10s acontecimientos impiden que las expectativa se refieran a las experiencias anterio~es~~~ y de esta manera 10 impro323. M. WEBER, Elpolítico y el cientif;ico, Madrid, 1975, 224. 324. N. LUHMANN, ~Risiko und Gefahrw en Soziologische Aufihi'rung, Opladen, 1990, vol. 5, 148-9, 152; Soziologie des Risikos, Berlin, 1991, 30-1. 325. N. LUHMANN, Soziologie des Risikos, 48. 326. R. KOSSELLECK, VergangeneZukunft, FrankfurtlM, 1979, 359 s.
Dinámicas de estructuraci6n en las sociedades modernas Papers 50, 1996 95 bable devieneprobable, por la razón de que todo, o casi todo, es transformado en un futuro previsible. El tiempo aparece en cada presente de forma diferente, cada presente ((se mueve)) en el tiempo, debido a esa diferencia que existe entre el presente futuro y el futuro presente. Esto hace imposible encontrar criterios objetivos sobre 10s juicios y las disposiciones sobre el rie~~o~~~. Por tanto, la apertura al futuro debe asumir de forma simultánea unas decisiones sobre cursos de acción, un cálculo del riesgo y de las consecuencias no intencionales (pero incalculables en ese momento, dada la determinación limitada del cálculo del riesgo). La contingencia ofrece una interpretación paralela a la del riesgo, ya que sitúa en el horizonte de expectativas del futuro, tanto la posiblidad de 10 negativo como la posibilidad de 10 positivo. El conce to de contingencia significa: ((10 que no es ni necesario ni imposiblen32[ que en una versión mis sociológica significaria que puede ser otra es decir, que puede carnbiar lo que es observado (la situación) y 10s que observan. La condición humana es paradójica debido a que asume que el mundo es necesariamente ~ontin~ent2~O. La religión ha ofrecido tradicionalmente la posibilidad de dar sentido (ccsignificado últimon) a 10s significados contingentes, paradójicos o contradictorios que se derivan de la experiencia del hombre en el mundo. La hnción de la religión ha sido anticipar el peligro de un regresus ad infinitum de 10s significados intramundanos buscando un ccúltimo significado)) (sentido). Ha recurrido a c(fórmu1as de contingenciaa tales como Dios o el karma. Estas fórmulas explican simultáneamente por qué las cosas tienen que suceder, la forma en que ellas 10 hacen, y que siempre pudieran ser diferentes. Esto indica que la formación de cualquier sociedad depende de la creación de significados que introducen orden dentro de un caos (natural) potencialmente infinita. La religión busca ccla transformación de 10 indeterminado en deterrninad~n~~l. La fórmula Dios significa básicamente la compatibilidad de cualquier contingencia con una clase de necesidad supramodal, ya que Dios (ces el observador que ha creado todo, en la forma de una creatio continua, en la que simultáneamente conoce todo y sabe todo [...I, incluso la futura c~ntin~encia~~~~. Esto supone la postulación de una generalización dogmática que, siguiendo a Kenneth Burke, puede ser descrita como perfección (como negación de la contingencia). Toda la contingencia de un mundo crecientemente complejo, incluyendo el mal y la posibilidad de superar10 debe ser atribuida a un Dios, y debe, por tanto, ser interpretada dentro del sistema religioso333. Así, la esperanza de salvación como criteri0 de eliminación de la contingencia -en la dualidad pecadolgracia, o 327. N. LUHMANN, ~Risiko und Gefahrn en op. cit., 158-9. 328. N. LUHMANN, Beobachtungen der Moderne, Opladen, 1992, 96. 329. N. LUHMANN, OP. cit., 103; Funktion der Religion, FrankhrtiM, 1977, 187. 330. N. LUHMANN, Funktion der Religion, FrankfurtIM, 1977, 90. 33 1. N. LUHMANN, OP. cit., 11 8. 332. N. LUHMANN, Beobachtungen der Moderne, Opladen, 1992, 106-7. 333. N. LUHMAXN, Fz~nktion der Religion, FrankfurtiM, 1977, 130.
96 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain de la dualidad sufrimiento/cura--, supone la transformación de un elemento de la dualidad en el otro a través de una interacción social determinada: penitencia, modo de vida ascético o mistico, etc. El sufrimiento y la gracia reciben su necesidad de la decisión divina y reciben su contingencia de la relación social en el seno de tales d~alidades~~~. Con la diferenciación funcional de esferas sociales, 10s procesos de comunicación tienen que hacer frente a gran número de divergencias y contingencias cuando identidades y no identidades, continuidades y discontinuidades son posibles igualmente. En el proceso de evoluci6n social en el que opera una diferenciación creciente -del que son manifestaciones una diferenciación funcional de roles, la construcci6n de ciudades, el surgimiento de la estratificación social y el surgimiento de sistemas que desempeiian funciones respectivas con sus correspondientes organizacionesse precisa de una transformación de las estructuras simbólicas directivas, porque de otra forma 10s nuevos niveles requeridos de combinación de expectativa5 y rendimientos estructuralmente discrepantes no pueden ser reproducidos de forma operativa. Las nuevas formaciones sociales emergentes, 10s nuevos sistemas no disponen de un metaobservador (Dios) que articule la contingencia -ya que el ccdesencantamiento del mundo)) ha desplazado a la religión al ccexilioa de la vida privada-, sino que se sirven de una aobservación de segundo or den^^^^. Observar es ccgenerar una diferencia con la ayuda de una distinción, que no de'a fuera con el10 nada distinguiblen. El observar es un J sefialar diferenciante3 6. La observación es una operación que utiliza una distinción para marcar una parte y no la otra. Una operación con dos componentes: la distincibn y la indicación de la marca, que no pueden ser fusionadas ni separadas. Una secuencia organizada, anticipatoria y recurrente de operaciones tiene que observarse como sistema, distinguirse, por tanto, de un entorno operativo inaccesible. Tiene que poder observarse la secuencia de operaciones como sefialización de fronteras, como localización de 10s ccmiembros de)) y como destierro de 10s extraiíos. Tiene que poder observarse a si mismo como sistema operativo. Se tiene que poder distinguir entre la autorreferencia y la referencia exterior. Lo propio de sus propiedades, eso es el sistema, como frontera, como forma con dos lados, como distinción entre sistema y entorno. Asi se clarifica 10 que significa observar a un observador, es decir, observar un sistema que realiza por su parte operaciones de ob~ervación~~~. En la observación de segundo orden toda codificación binaria tiene la función de liberar al sistema, que opera bajo ese código, de tautologias y paradojas. ((La unidad que seria insoportable bajo la forma de una tautologia ("Recht ist Recht") o en forma 334. N. LUHMANN, op. cit., 194. 335. N. LUHMANN, Beobachmngen derModerne, Opladen, 1992, 99-103; Die Wisenschaftder Geselrchaft, FrankfurtlM, 1990,77 s., 268; ver tambikn al respecto el interesante articulo de J. L. PINTOS, ((La Nueva Plausibilidad: La observación de segundo ordens en Nikh Luhmann. La producción social del sentido como diferenciación, Anthropos, Barcelona, en prensa. 336. N. LUHMANN, Die Wisenschaft, ... 268. 337. N. LUHMANN, Soziologie des Risikos, 238-42.
Dinámicas de estruccuraci6n en las sociedades modernas Paoers 50. 1996 97 de una paradoja ("Man hat nicht das Recht, sein Recht zu behaupten"), se substituye por una diferencia ("Recht und unrecht"). Entonces puede el sistema orientar sus operaciones hacia esa diferencia, puede oscilar dentro de esa diferencia, puede desarrollar programas que regulen la subordinación de las operaciones a la posición y contraposición del código, sinplantear elproblema de la unidad del ~Ódi~o))~~~. Los códigos binarios son construcciones totalizadoras, construcciones del mundo con exigencias de universalidad y sin limitación ontológica. Todo 10 que está ausente de su ámbito de relevancia se subordinará a uno u otro valor por la exclusión de una tercera posibilidad. La totalización, como relación con todo 10 que en el código puede ser tratado como información, conduce a una contin encia sin excepciones de todos 10s 5 fenómenos. Estos códigos desparadojizan3 9. Se despliegan nuevas ccdistinciones directricess (códigos binario~)~~', comocc tenerlno tener)) en la economia, ccgobiernoloposición~~ en la política, ccautenticidadlinautenticidad)) en la cultura, ccverdadlfalsedadn en la ciencia, ccjustolinjusto)~ en el derecho, etc. En estas dualidades operan unas distinciones directrices que ((referen 10 real a valores, expresan discriminación de cualidades conforme a la oposición polar entre una positividad y una negatividadn3*l, en este sentido, 10 diferente, 10 otro de 10 preferible, no es 10 indiferente, sino 10 rechazado, 10 no deseable o 10 detestable. Por eso, cada sistema busca satisfacer su función por la realización de uno de 10s polos de la dualidad: tener, gobierno, verdad, autenticidad, justicia, etc.; pero esta expectativa tiene un éxito limitado debido al incremento de contingencia (directamente proporcional al incremento de opciones) que se produce en las sociedades modernas, debido a la inexistencia de una fórmula de reducción de contingencia equiparable a Dios, y consiguientemente, por el distanciamiento entre la experiencia (el pasado) y las expectativas (el futuro). Conclusiones La producción de la sociedad en dos niveles significa, por una parte, la descripción de la sociedad en el nivel fincional, sistémico y simultáneamente en el nivel del sujeto y de sus acciones. En el nivel social del ccsujeto y de sus acciones)) comparece 10 social no funcional, como el ámbito de la solidaridad, de la comunidad, del sentido, como el ámbito del ccsern frente al mero cctener)), como la alteridad del sistema. Arnbas descripciones de 10 social son complementaria~, pero funcionan con arreglo a lógicas, a dinámicas diferenciadas; y por otra parte, la descripción de la sociedad comparece como plexo de diferenciaciones -segmentaria, estratificacional y íüncionalque conforman una unitas multiplex articulada con arreglo a la diferencia sistema/entorno. Arnbas 338. N. LUHMANN, Okologisrhe Kommunikation, Opladen, 1986,76-77. 339. N. LUHMANN, op. cit., 78-83. 340. N. Lu~~~~~,,:(Distinctions directricess en Soziologiscbe Aufklarung, Opladen, 1988, vol. 4, 14-32, Okologische Kommunikation, Opladen, 1986, 78-88. 341. G. CANGUILHEM, Lo nonnaly lopatoldgico, Buenos Aires, 1970, 188.
98 Papers 50, 1996 Josetxo Beriain estrategias de descripción sociológica de las sociedades modernas avanzadas se despliegan en una contextura temporal en la que 10 improbable deviene probable y viceversa, donde 10 probable -viejas ideologías, acciones colectivas, estilos de vida, etc.-, devienen improbables.