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Notas sobre la Opera Edipo y Yocasta JOSEP SOLER "...ahora estoy leyendo a Séneca ..., digan 10 que digan, estoy convencido que él es el rnás grande autor trágico de toda la historia, él es un verdadero inciado en 10s Secretos y que, mejor que Esquilo, ha sabido hacerlos expresar en palabras. Leyendo su teatro de inspirado no puedo evitar el llorar y siento que, bajo el verbo de sus silabas, crepita, de la manera rnás atroz, la hirviente transparencia de las fuerzas del caos... no encuentro ningún ejemplo mejor de 10 que puede entenderse como "teatro de crueldad" que el de sus Tragedias.. . en Senecu, las fuerzas primordiales hacen oir su eco en la vibracid; espasrnddica de las palabras.. . ANTONIN ARTAUD (carta a Jean Paulhan, 1932; en Oeuvres ComplPtes. Paris, 111, 303) Si existe la Ópera francesa, la alemana, la austríaca, la rusa, es evidente que, con dificultad podemos decir que existe la Ópera espafiola y, menos la Ópera catalana. Ciertamente, desde las Óperas de Hidalgo, en el siglo XVII, hasta nuestros días, podemos encontrar ejemplos de esta forma y aún podríamos decir que hay ejemplos notabilisimos por uno u otro concepto: basta citar las obras escénicas de Manuel de Falla aunque, en
5 6 JOSEP SOLER verdad, so10 una de ellas, La Vida Breve (estrenada en Niza en 1913) reune las caracteristicas propias de una ópera; obras como las de Pedrell todavia son practicamente desconocidas y, por 10s indicios que de ellas sabemos, quiza no alcanzan la categoria musical y trascendente que debe poseer una "gran Ópera". Por otra parte fue precisamente Pedrell el que mas hizo para lograr la creación en España de una Ópera nacional siguiendo 10s ejemplos de Rusia, Alemania, etc. Su magno esfuerzo desembocó, muy probablemente, en un callejón sin salida aunque seria preciso un minucioso conocimiento de sus obras para poder emitir un juicio mas preciso. Otros paises como Hungria, Rumania, Noruega o Findlandia intentaron, asimismo, la gran aventura; unos 10 consiguieron, aunque fuese una sola obra (Rumania con el Edipo de Enesco, Paris, 1936); (Polonia con El Rey Roger de Szimanowski, Varsovia, 1924) o dos (Hungria con Bartók y Kodaly: El Castillo del Duque Barba Azul, Budapest, 1918 y Háry János, Budapest, 1926) y otros, como en 10s paises antes citados, a pesar de 10s esfuerzos de Grieg o Sibelius no consiguieron producir ninguna obra que musicalmente 10s definiera. Pero las obras antes citadas de Bartók o Enesco lograron elevar sus respectivos idiomas, mediante la magia de una poderosisima fuerza dramatica y musical, a categoria de algo transcendente y de "Ópera nacional", algo semejante a 10 que Shakespeare en su tiempo y Joyce en la actualidad hicieron con el idioma inglés. Pero nuestro país, en general, y Catalunya en particular, poc0 puede aportar en el campo de la Ópera aparte esporadicas incursiones como pueden ser las dos óperas en un acto de Xavier Montsalvatge, El Gato con Botas (1946) y Una Voce in Off (1961) o la encantadora pero intrascendente El Giravolt de Maig (1928) de Eduard ToldrA; otras obras que durante 10s Últimos años han sido representadas en el Teatro del Liceo de Barcelona son tan deficientes o han sido escritas en circunstancias tan peculiares que creemos mas discreto no hablar de ellas. España en general y Catalunya en particuiar no han encontrado aún -y quiza ya no encontrarán hasta dentro de largo tiempoel compositor que sepa hallar el impulso creador en 10s complejos, y a menudo pintorescos, episodios de su historia o de sus leyendas: un posible ejemplo podria ser Zigar de Escudero (Bilbao, 1967); pero desde hace ya un tiempo -en realidad desde la muerte de Manuel de Falla, el ultimo de 10s compositores españoles que, con autentica categoria, ha sabido fundamentar su música en el folklore español y de 61 ha sabido extraer la sustancia de su músicase detecta entre 10s compositores de nuestro país un ansia bien clara de huir de las fuentes populares; no es en el influjo de las melodias y de 10s modos del pueblo donde se busca la savia que logre generar una obra sino en una visión mucho mas universal, -1ejana de cualquier oportunismo politico que, de un lado o de otro, pudiera ser dictado mas o menos implícitamente por 10s directivos oficiales de la música-, en un concepto mucho mas abstracto y menos localista de 10 que debe ser un drama musical. Por otra parte, el idioma ya ha dejado de ser problema a conside-
NOTAS SOBRE LA OPERA EDIPO Y YOCASTA 5 7 rar; s610 la calidad dramatica y musical de una obra es 10 que restara en el futuro y 10 que pudo ser vigente e importante hace medio siglo atras ahora ya no tiene ningun sentido y bien sabemos que el fundamento de un texto esta en su misma esencia semantica, es decir, en si mismo: una traducción es siempre una traición y, en ultimo extremo, un mal menor. Pensamos que el camino de la futura ópera española -que debe de existir y a la que se tiene que potenciar, a pesar de la indiferencia oficial y el poc0 o nu10 empuje que las escasas representaciones o temporadas de ópera ofrecen al compositor actualpasa por el aspero camino del llegar a tener conciencia del sentido y del signo que pueda tener una Ópera y de qué significado puede tener, social y espiritualmente, hoy dia una obra musical con un texto dramatico, es decir, una dpera. Desde hace años nos hemos preocupado de esta problemática y hemos intentado crear una dialéctica y una conciencia sobre este hecho entre 10s compositores y músicos con quienes hemos trabajado; por otra parte, y desde 1960, antes de iniciar nuestros estudios con Taltabull en Barcelona y anterior a una breve estancia en Paris, trabajando con René Leibowitz, hemos intentado crear un corpus de obras dramaticas con que colaborar en la creación de un grupo de Óperas, con posibilidad de ser interpretada~, en nuestro país. El que ya se hayan tocado en publico dos diversos fragmentos de dos Óperas (de dos diversos compositores que han trabajado con nosotros) y que ahora -1982estan en curso de composición y el que sepamos que, por 10 menos dos compositores mas estan preparando dos Óperas nuevas, nos anima a proseguir en nuestros esfuerzos y, nos anima, asimismo, a intentar un analisis de la única de nuestras obras que ha conocido una audición publica -aunque fuese como un oratorioasi como de las circunstancias ideológicas y culturales que nos empujaron a escoger un tema y un texto determinado. El 1971, y bajo 10s auspicios de una ayuda de la Fundación March, compuse la ópera en dos actos Edipo y Yocasta; la partitura de canto y piano se termino el 24 de diciembre de dicho año y la partitura de orquesta finalizó el 12 de abril de 1972. El texto empleado es el del Oedipus de Séneca, en su versión original en latín, con ciertas adaptaciones -determinados cortesrealizadas por el compositor, mas 10s versos 420426 de las Phoenissae del mismo Séneca y 10s versos 977-982 y 1186-1220 del Oedipus Rex de Sófocles en la traducción latina de Didot (Aeschyli et Sophoclis tragoediae et fragmenta, Paris, 1842); la obra, de dos horas de duración, se estrenó en Barcelona, en el Festival de Música, el 30 de octubre de 1974, con Martha M6dl como Iocasta, Jerzy Artysz, como Edipo y Enric Serra en 10s papeles de Creon, Tiresias, Forbas y el Anciano de Corinto junto con 10s miembros del Quartet Polifdnic de Barcelona, la pianista Eulalia Sol& y, en el segundo piano, Assumpta Coma, el organista Jordi Alcaraz y la Orquesta Ciudad de Barcelona. En el comienzo de la partitura, el autor escribió dos lemas: Combien i1 faut trouver, puis supprimer, pour arriver jusqu'ci la chair nue de I'emotion (Claude Debussy) y Dans une societé criminelle i1 faut 6tre criminel del Marqués de Sade.
58 JOSEP SOLER En 1960 iniciamos nuestras obras escénicas con Agamemnon, sobre un texto asimismo, de Séneca; esta obra, que mereció un premio en el Concurso de la Opera de Montecarlo, podria haber llevado en su incipit 10s dos lemas antes señalados: un intento de "organizar" la emoción (Debussy habla en una de sus cartas de "organizar el terror" y ésto como unos de 10s fines determinantes de la existencia de una obra dramática, en su caso, no sólo del Pélleas sino de la futura e inacabada Chute de la Maison Usher) y un intento de hacer subir a la escena, de revivir, con la cooperación del "excitante" musical, un acaecer trágico condicionado, predestinado, por una voluntad superior y divina y contra la que nada ni nadie pueden oponerse: Agamemnon escenifica un momento de esta tragedia y, aunque todos conozcamos el desenlace feliz -de caracter litúrgicoque Esquilo había concebido para la tragedia de 10s Atridas o la conclusión negativa, totalmente cerrada que Hofmansthal concibe para su versión se Sófocles y sobre la que, como es sabido, Strauss escribira una auténtica obra maestra, nosotros concebimos esta obra (en un acto y casi dos horas de duración) como una visión sin resultado que pueda definirse y concretarse y el auditor debe escoger o suponer qué es 10 que sucedera posteriormente a las catástrofes de que ha sido testigo: en ambas obras, la evocación de 10s muertos -frente al espectador, en la primera y descrita por la orquesta en la segunda-, pesa sobre 10s personajes y 10s condiciona con el terror de su presencia. Con todo, éstos son s610 un medio de que se vale el dios para conseguir el fin que se ha propuesto: las figuras humanas, vivas, de 10s protagonistas, son sombras movidas por otras sombras, mas ambiguas y terroríficas que, desde las profundidades, o desde un Olimpo igualmente sombrio y totalmente amoral, condiciona sus pasos y guia sus decisiones inexorablemente para llegar a aquell0 que nadie entre 10s humanos, deseaba pero que todos, de una forma o de otra, saben que se realizará. Véase a este respecto el texto inédito que escribió Leibowitz, en 1968 y ahora publicado en la obra 14 compositores espafioles de hoy (Oviedo, 1982, p. 466 SS.) La tragedia en 10s Atridas, a menos de aceptar la solución litúrgica y política de Esquilo, es una tragedia absoluta, sin salida: pero la tragedia de Edipo -la obra dramática por excelenciaadmite múltiples lecturas y nos invita a considerarla, no ya desde nuestra posición particular, sino desde alguna posición que, quizh no es propiamente la nuestra pero que también es preciso considerar. Antes de iniciar un intento de analisis de qué significado puede tener este texto para el autor y para 10s espectadores, pensamos que puede ser de interés el reproducir algunos de 10s comentarios que se incluyeron en el programa del Festival y que se referian a esta obra; el compositor, que 10s escribió, en 1974,los suscribe en la actualidad aunque no deja de observar que, con el paso del tiempo, tarnbién las opiniones, las de entonces y las de ahora, indican asimismo una evolución: la dialéctica entre el entonces y el ahora puede ser positiva y puede significar un dato de la estructura dramática que como "resultante" puede dar un sentido mas exacto a dicha opera.
NOTAS SOBRE LA OPERA EDIPO Y YOCASTA 59 "... Enesco, Stravinski, Mussorgski, Purcell, Mendelssohn, Orff, entre 10s mas importantes nos han dejado obras sobre la historia del rey Edipo; Passolini, Saville, en el cine; Cocteau, Gide, Hofmansthal, en el teatro; Velikowsky como historiador; Freud, Marie Delcourt, entre otros tantos desde un punto de vista psicoanalitico.. . jcómo puede justificarse una nueva version del antiguo mito, aunque sea a través de un texto tan poc0 conocido como el de Séneca? Ted Hughes, en su adaptación inglesa de la obra de Séneca para la National Theatre Company (1968) -bajo la dirección de Peter Brook y siguiendo una idea de Sir Lawrence Olivier-, dice de Sofocles que ". . .es demasiado civilizado.. ., en la obra de Séneca 10s personajes son griegos Únicamente por conveniencia: por naturaleza son más primitives que 10s aborigenes; son como un pueblo de arafias gateando sobre piedras ardientes.. .; la tragedia de Séneca esta muy cerca de parecer un misteri0 liturgico medieval en su sentido mas sagrado.. ."; algunas de estas ideas son las que sugirieron al compositor el respetar el texto original latino de Séneca para asi aumentar su caracter sacro y, por contraste, acrecentar aún mas la crueldad de la accion que parece petrificada en un monolito que s610 un autor dramático como Séneca podia escribir. La mano ignota que por vez primera relato la historia del rey de Tebas fijo asimismo un arquetip0 del que todos nos sentimos participes: más que en el incest0 o el parricidio, donde hallamos el corazón del corazón de la trama es en lapredestinación de 10s personajes; éstos se sienten precipitados al horror y al mal -y mal extremoy se sienten impulsados "desde fuera", ajenos a su voluntad: las tragedias de Sófocles y de Séneca objetivizan y elevan a categoria, a través de una anécdota atroz, estos impulsos externos, esta pulsion numinosa y divina que arrastra a 10s protagonista~ a cometer sus delitos con la maxima inocencia: mas tarde vendra una evidencia que primer0 se querra ignorar pasando por encima de la luz misma, pero ésta es la natural defensa de unos seres, no particularmente "sublimes" ni heroicos, enfrentados a unas situaciones limite y de las que no.saben como escapar mas que con el suicidio o la mutilacion. Edipo comienza a "ver" solamente al privarse de la vista tal como Ajax 10 expresa en el drama del mismo nombre de Sofocles: ¡Oh noche, luz mía! ¡Oh espléndida claridad de la tiniebla, déjame descansar dentro de ti!; el mismo Edipo, en la obra de Sofocles, se lamenta en términos parecidos (v. 1313): ¡Oh torbellino de mi tiniebla, amenaza inefable.. . el aguijón de mi herida y el tormento del recuerdo me penetran al mismo tiempo! ... Edipo ciego ve tal coma antes veia, omnisciente, el ciego Tiresias: la tragedia alcanza una rara tension con la lucha dialéctica entre 10s dos ciegos: el que se ha mutilado para conseguir ver y el ciego sagrado que se priva de la vista de las apariencias para conseguir el privilegio -horrible muy a menudode saber y ver mas allá de las imágenes (Vid. Reinhardt, Karl. : Sophocle, Paris, 197 1). Mas el suicidio de Yocasta o la ceguera de Edipo son gestos de seres desesperados, arrebatados por unas pasiones que no les dejan raciocinar: de haberlo hecho habrian vencido -cual Jacob después de su lucha
60 JOSEP SOLER nocturna con el ángel de Elohimal mismo dios que 10s impulsaba en su inevitable predestinación ya que la inocencia estaba de su parte y al dios le correspondia la culpa y la misteriosa responsabilidad de todos 10s crímenes que se realizaron por su absurda y criminal -crimen divino y sublimepredestinación; 10 "enorme" y 10 numinoso del drama de Edipo es que es una tragedia entre dioses aunque representada por mortales mientras que, por el lado humano, la suprema grandeza está en que estos mortales son conscientes de toda la acción. Si la voluntad del dios era realizar un mal rnisterioso -amoral-, es sus actos cuyos resultados superan toda medida, vemos una ansia que transparenta una voluntad monstruosa y divina: quizá la verdadera tragedia es la del dios -supuesto bondad supremaque, impulsado no sabemos por qué "deseo" o "complacencia", arrastra a estros pobres fantasmas a cumplir un destino que satisfaga esta voluntad y que, al mismo tiempo, deje intacta la inocencia de 10s humanos: la historia de Edipo y Yocasta es una admirable lección -una de tantasque el hombre ha dado y da cada dia al ser que "acecha en el umbral": iqué terrible ironia se contiene en la imprecación de Edipo a dios ante el cadáver de su madre y esposa! Cuidado, ve, corre, detente, no tropieces con el cuerpo de mi madre! El dios es ciego -tambiény en su ceguera no sabe qué hacer con sus criaturas; quiza s610 tropezar con ellas. "...s610 un verdadero artista conoce la verdadera anatomia de 10 terrible o la fisiologia del miedo: el tipo exacto de lhieas y proporciones que se relacionan con 10s instintos latentes o 10s recuerdos arquetípicos del temor, y 10s adecuados contrastes de color y efectos de luz que despiertan en el espectador su dormido sentido de 10 extraño ..." (H.P. LOVECRAFT: Pickman 's model, 1926). . . sentido de 10 irracional o numinoso: adormecido en el hombre actual, por 10 menos en su linea "religiosa", este sentido halla su presente dirección en la "conmemoración" o "rememoración" de las figuras arquetipicas de 10s héroes predestinados o por 10s "nuevos dioses" politicos o simplemente de actualidad que mueren y renacen nuevamente sin la dimensión "enorme" y sobrenatural que durante siglos supieron tener ante la Humanidad. La historia de Edipo es la de una predestinación: la parábola de la falta de libertad del hombre, parabola y predestinación jansenistas y heideggerianas: Yocasta comete suicidio pero el protagonista de esta atroz historia permanece vivo, estoic0 y aun retador, ante su desdicha y la muerte que parece ser su definitiva circunstancia o la ceguera que, superior a la misma muerte, será la verdadera noche en la que podrá ver en su verdadero interior. La tristeza funeraria y solemne con que Edipo afronta su suerte, sabiendo que ésta -con la indiferencia e impasibilidad del diosle atacará inevitablemente aunque haga 10 imposible por evitarlo, es la de un hombre de hoy que se sabe impotente ante la amenaza de 10s actuales "dioses" de la política o del mercado.
NOTAS SOBRE LA OPERA EDIPO Y YOCASTA 6 1 Parricidio, asesinato, incesto, una ciudad en estado de sitio: la peste; la ambigua posicion de Creonte al asalto del poder; Edipo vaciando sus ojos, ciego por las predicciones de otro ciego mas vidente que é1: Tiresias; el destierro, la lejana y no por el10 menos horrible sombra de la Esfinge que propone un enigma fatai si no se resuelve y mas fatal aun si es resuelto: escollo mortífer0 en todos sus aspectos; todas las circunstancias más extremas, de unos hombres colocados en situaciones limite, se hallan en esta historia casi tres veces milenaria pero la carga arquetípica de su anécdota la hace vigente y comprensible cuaiquiera que sea la situación particular del espectador. Edipo y Yocasta, a diferencia de tantas obras musicales de nuestro siglo no es una opera lunar: SaloméJ Erwartung, La Chute de la Maison Usher, Wozzeck, LultíJ todas tienen un personaje mudo y trágico: la luna ensangrentada -el mandala no ya perfecto y salvifico sino amenazador e implacable-: Edipo y Yocasta se inicia al amanecer de un dia gris y cubierto de nieblas (recuérdese la dialéctica del dia y la noche en el Tristán); su paisaje es el mismo que Kurossava nos evoca en su Trono de Sangre (1957) donde nos relata otra tragedia "nocturna": la duda y la ambición de Macbeth. "Luz triste entre sombrias nubes": este es el paisaje prescrito por Séneca, en Tebas, frente a las grandes puertas del palacio; la accion se consuma en un solo dia, en pocas horas: la convencion teatral ha actuado en un solo momento: el interludi0 del Acto I que resume en unos pocos minutos la larga escena de necromancia en la que Tiresias evoca la sombra de 10s muertos: el resto de la obra transcurre a la par del transcurs0 musical. "Arte socialista, para el pueblo" ... el arte es libre, como libre es el artista; ningún régimen, ningun sistema politico, ninguna direccion pueden coaccionarlo: el artista es libre y por el10 su obra nunca es facil. Si se distancia del oyente, peor para éste: el arte es cruel y debe ser10 cada dia mas y mas. Quizá su razon de ser asi es su intemporaiidad y el que tiene que ser comprendido por seres humanos de diferentes generaciones -ya que s610 es válido y vive 10 libre, aquell0 que no ha sido condicionado por una directriz política o de grupo vanguardista-: pero conseguir esta libertad en el tiempo, en las emociones que expresa y vive la obra de arte, solo se puede obtener con crueldad, "ofendiendo", agrediendo, al oyente y, a menudo, distanciandose de 61, no facilitandole la comunicacion; de forma paradojica, ésta es la única forma de conseguir una verdadera comunicacion que, si no llega ahora vendra con toda seguridad mas tarde. Mientras, el oyente tiene otras obras de arte, compuestas anteriormente y que ahora ya puede aprehender. El creador es siempre un pionero, un descubridor que abre paso y 10 abre con dificultad: un arte auténtico casi jamas ha sido comprendido por sus contemporaneos. El arte es aristocratico y cuando 10s aristocratas desaparezcan en su inevitable y trágico ocaso, el fenómeno artístic0 -si es que aun tiene posibilidad de subsistirseguira
6 2 JOSEP SOLER siendo el Único aristocrata en un mundo que ya no podrá comprenderlo: esta tension es su unico justificante; si no existe, no existe obra de arte auténtica. Quizá éste sea el sentido de la tragedia: el objetivar el elementopánico, fuerza hostil y amenazante que se "agita presente en todo el universo" (Halderlin), sin nombre, figura o intencion precisa, y hacerla sucesión de imagenes plasticas en las que el espectador se integra y dentro de las que se ve obligado a actuar y a ser correspondiente porque esta fuerza es, no solo ambigua, sino comunicante: obliga, pero al mismo tiempo, se ve obligada y no puede librarse de la responsabilidad moral: es un acto compartido. Edipo es una accibn limite porque en ella, mas que en cualquier otra, es la misma divinidad que se objetiva como factor determinante para el mal y, al mismo tiempo, viene a ser emplazada ante un juicio: la maldad divina no es solo un fenomeno metafisico, es real, temporal, concreta, llevada e impulsada por una oscura e inevitable volición al mal, a estructurar, a organizar, a numerar, la angustia en la que vivimos, sin que dejen de transparentarse, de hacerse claros todos 10s tentáculos y resortes precisos para que puedan moverse -y ser movidas-, en su exacto y preciso momento, estas trágicas figuras llamadas hombres y en las que, como ligada a su esencia, transcurre la tension, de violenta dialéctica, entre libertad y predestinacion. La grandeza del hombre es el conseguir salir vencedor al final de la agonia: en la lucha con Jacob el angel vence mediante un subterfugi0 de fuerza bruta y en el largo dialogo entre Job y Iahvé la divinidad aparentemente es vencedora mediante el despliegue cbsmico de su inmensa fuerza ante la que Job se ve obligado a callar aunque su figura sigue siendo una protesta que ni el mismo Iahvé puede silenciar; Edipo vence al dios con la grandeza de su comprension y su santidad (vid. infr.) y la valentia con que nos descubre la oscura y tortuosa intencion de la divinidad (... o Phoebe mendax, fatu superavi impia.^. 1046): 10s dos poetas de Edipo, aunque desde muy distintos ángulos, descubren cruelmente, no una anécdota atroz, sino otro de 10s momentos limites en 10s que la apariencia de la victoria divina solo enmascara la auténtica victoria del hombre: Jacob, Edipo o Job son 10s auténticos vencedores en una lucha de muy distintas fuerzas. Sófocles y Séneca nos entregan, al mismo tiempo, una infinita y trágica imagen de Dios, predestinador al mal por una Voluntad que esta mas a116 de cualquier juicio moral: asi, 10s personajes que se introducen en la escena son por naturaleza puros y nobles (aunque la intencion politica, la filosofia de como hay que gobernar prestara a sus intenciones tortuosos caminos y hara de ellos, especialmente en el Edipo de Sófocles y en el personaje de Creonte en la Antígona del mismo autor, unos seres sobre 10s que la fuerza del Estado actuará con tal ímpetu que Sofocles podrá articular toda una obra entre la dialéctica del Estado y la conciencia del individuo y hará de la razon de estado la suprema razon de toda moral), sus
NOTAS SOBRE LA OPERA EDIPO Y YOCASTA 63 intenciones son nobles y puras pero como un fatum insoportable e inevitable, negra y atroz, se levanta la divina tiniebla que coacciona y obliga y, aJ r&mo tiempo, emjteun juicio sobre todos aquellos que, en verdad, son su obra; asi, en este universo, cerrado dentro de si mismo, vaso comunicante que solo comunica dentro de su propio interior, Dios no so10 es tiniebla y lejanía -lejaniay física y metafisicamente-, sino es también un supremo horror de maldad -o de una ética que trasciende cualquier valoración positiva o negativaante la cual la criatura se siente totalmente anonadada olvidando que no lucha o se ve inpulsada por un Ser sino por un Fendmeno, por un algo que trasciende cualquier cualificacion y cualquier criteri0 de moral". Asi el compositor expresaba su punto de vista en 1974; en la actualidad asume estas mismas ideas pero que quisiera señalar algunas ampliaciones a unos textos quiza demasiado breves y en 10s que ciertos elementos parecen haberse dejado de lado aunque la exégesis de un tema como el de Edipo es imposible de concluirla: siempre -y esta es la señal de que nos hallarnos ante algo que siempre mana porque es, en si, un verdadero fonema del arquetipo, es uno de 10s raros momentos, reservados a 10s poetas, en 10s que éstos han logrado aislar, convertir en un momento singular, siempre vigente, siempre preñado de nuevos sentidos, un mito convertido en aviso y en espejo y que siempre refleja la luz que se le quiera proyectar sobre su "historia"; pero este rnito unico en la elaboración de la conciencia universal de 10s pueblos es, en si, terriblemente ambigu0 y su lectura depende en sumo grado de la época, persona o circunstancia social que a él se aproxime. Bastaria hacer un analisis de las reacciones ante 10s textos de Freud en sus diversos enunciados de la génesis del llamado "complejo de Edipo" y de su peculiar proceso dialéctico; ya Lévi-Strauss cree que Freud ha "creado una nueva versión" del mito y que ésta se basa en un balance dialéctico bien peculiar para poder expresar este especial "complejo"; Edipo no comete el parricidio ni el incesto voluntariamente; esta en manos del destino y, de hecho, se limita a ser un asesino y a celebrar un matrimonio: difícilmente se puede deducir de ésto un p com ple jo'^; también César sueña el sueíio del incesto y no por el10 ha dado nombre a este complejo y su sueño no parece influido directamente por ningún dios: el que se celebre la unión de manera física poc0 aporta al hecho. César solo sueña mientras que Edipo comete un involuntari0 y trágico error: la voluntad consciente parece estar ausente en ambos. Pero detras de 61, detras del impulsivo rey de Tebas, est6 la divinidad y ésta ya ha organizado y calculado; ha numerado todos 10s pasos precisos para que se cumpla este hecho y para que asi, "ofendido", pueda enviar sus castigos -por el parricidio y el incestoy no por todas las otras muertes que, de manera secundaria son provocadas por su predestinación, incluida la de Yocasta misma que comete suicidio sin que esto, a 10 que parece, estuviera, predestinado por el dios iy con cuanto dolor no se 10 reprocha Edipo: "Embustero Febo, pasé mh alla de mi destino"!; la "resultante" de toda esta suma de vectores le es indiferente a Febo; s610 son importantes el parricidio y el incesto y el10 porque, con anterioridad
7 O JOSEP SOLER de una predestinación y 10s dioses, amorales, lejanos, ambiguos, estan, por otra parte, presentes como catalizadores y condicionantes sin que pueda admitirse la posibilidad de huir de sus decretos; pero Edipo, entre unos pocos ha conseguido aquello que todos desean y que solo unos pocos logran llevar a termino. Aunque aparentemente o superficialmente espantado de sus actos, Edipo, en el paroxismo de su dolor, ya ciego sabe comprender que, al perder la vista, ha conseguido una mas intensa vista interior que le permitira, eternamente, posar su vista sólo en su madre: "En la tiniebla veréis a aquellos que jamas deberiais haber visto y conoceréis a aquellos, que, a pesar de todo, deseaba conocer". (v. 1273-1274); Edipo pierde su vista porque ha visto (eufemismo por "ha poseido") a su madre pero gracias a este acto mismo podrá seguir viéndola para siempre (Van der Sterren, ob. cit. pag. 45). Este hecho, disculpado ya, si cabe, por el castigo que él mismo se ha infligido, es motivo de una real y auténtica satisfacción: al precio que sea ha conseguido aquello que infinitamente -demasiado infinitamente, como dirá Holderlindeseaba. El paisaje, neutro, campo de acción pasivo en el que s610 es agente causal el deseo, únicamente refrenado (y solo en apariencia) por un contrato cultural, se va revelando, si intentamos situarnos en el interior de la personalidad del protagonista, en un estéril lugar "sin dioses"; las fuerzas malignas son s610 objetivaciones verbales y de las que se habla porque la sociedad en la que vive Edipo asi 10 considera y cree; mas, visto por nuestros ojos, estas fuerzas carecen de cualquier existencia "real", son sólo impulsos a 10s que se ha recubierto su terrible aspecto, tan difícil de afrontar directamente, con la mascara de 10 inexorable y de "10 otro" y este "otro" se ha sacralizado y convertido en algo trascendente y santo, mas alla de cualquier discusión moral y contra el que no es posible oponer resistencia de ningún tipo: asi, no es el terror el que crea a su dios; es el deseo quien crea 10s dioses para poder continuar con la dialéctica del impulso y la represión, impulso que es irrefrenable y represión que se atribuye al dios pero que es s610 una mascara para poder realizar del deseo y realizarlo con el "remordimiento" con su castigo consiguiente; es la única posibilidad de defensa: crear un dios. Un drama musical Alrededor de diez aAos mas tarde, la lectura que el compositor hace de los dos textos dramaticos es, como se hace evidente a través de estas breves notas, harto diferente aunque acepte y considere que -con una determinada ópticasu anterior punto de vista es aún aceptable; en una primera lectura Edipo era inocente y partia al destierro como portador (en palabras de Séneca), como "chivo expiatorio" -como pharmakosde 10s "pecados del mundo": era excluido de la sociedad y apartado de ella para, asi, poder apaciguar las oscuras potencias "que acechan mas alla de la muerte" (Cocteau, en la versión de Sófocles que escribe para Strawinski); en Sófocles, Edipo marcha solitari0 llevando su pecado y, quizá, la posi-
bilidad -que 61 sabra con posterioridad conocer y apreciar en su justo valorde redención; en Séneca marcha asimismo al exilio impulsado por el dios que sigue en su feroz persecución y que le exige -allende sus primeras disposicionescontinuar en su larga pasión; ahora, en una posterior lectura, la figura de Edipo hace mas compleja y mas oscura la intencionalidad que pueda haber impulsado al dios. Cierto que Edipo es inocente, pero la coacción divina le obliga a hacer aquello que, en 10 mas profundo de si mismo, deseaba y que deseaba en alto grado: el oracu10~~ es tan ambiguo que hasta su enunciado y el término "deseo" se expresan por la rnisma palabra: el dios ha sido sólo un afortunado pretexto y Edipo es uno solo entre pocos hombres que ha conseguido aquello que en verdad queria. Pero el oráculo-deseo Únicamente hablaba de un crimen -paternay un matrimoni0 -materna-; no de la muerte de la Esfinge y su posesión por ella antes de morir, ni de la fúnebre violacion materna consiguiente a su muerte (la Esfinge viola y muere; Yocasta muere y es violada: ambas son espejos del deseo del hijo), ni de que Edipo consuma su castración con las joyas de su madre, ni de la matanza entre 10s ciudadanos de Tebas o la extraña relación entre Edipo y Antigona y, posteriormente, entre esta y su hermano: la sombra del incest0 parece estar siempre presente sobre 10s ocupantes del trono de Tebas. Pero es que, quiza, de ser egipcio el origen real de esta tragedia14, (Ra, el sol en su plenitud, es el dios que todo 10 penetra y -símbolo del faraóndebe celebrar diariamente sus bodas con su madre asegurando la continuidad de la vida y la existencia del fluido vital el Nilo, esperma creador que se desliza a través de todo el paísque concede la vida a toda la comunidad) su sentido seria muy otro que el de una feroz y amoral coacción: seria la objetivación de algo sagrado y santo. Obsérvese como, en Grecia, la figura de Edipo, esta sacralizada y su muerte es, a semejanza de la de Jesús, una ascensión posterior a su pasión; después de llevar el pecado del mundo, Edipo sufre muerte -que se convierte en transfiguración- (ya que, en su caso, su pasión no concluye con la muerte) y es arrebatado a 10s cielos; su tumba viene a ser un lugar sagrado y beneficioso para aquel o aquellos que la posean y desde allí dispensara beneficios y bienes a su alrededor; a semejanza de las Furias de Esquilo, benéficas para aquella tierra que las acoge y les lleva ofrendas, la tumba de Edipo, cambiando -en aparienciala figura mortífera y maligna de éste en benéfica, al poseer su cuerpo en el lugar sagrado que solo el rey podra conocer (a semejanza de la tumba de Jesús cuyo lugar es objeto, por la posterioridad de una búsqueda y de la que s610 se supone su situal3 Van der Sterren hacenotar (en obr. cit. págs. 45-46) que: "a l'actif le verbe xedeu signifie "convoiter", et aqmédiale "se faire donner un oracle". Un helléniste attira mon attention sur le fait que la différence entre actif et médiale disparalt, et que la meme forme verbale peut avoir les dem significations. Autrement dit: le fait qu'oedipe -c'est-a-dire l'hommeait "convoité", doit demeurer caché; d'od la necessite de representer cette convoitise comme une volonté divine imposée A I'homme. Cependant, ce camouflage extremement transparent est anéanti par le grec, qui emploie le m&me mot pour "convoiter" et "se faire donner un oracle". '4 vid.: Velikovsky, Immanuel: Oedipus and Akhnaton (Londres, 1960)
JOSEP SOLER ción real) concede bienes y fortuna y, es especial, protección a aquellos que le acogieron en sus momentos dificiles. El autor de Edipo y Yocasta cuenta entre sus obras dos versiones de la historia de la pasión de Jesús; en la actualidad está trabajando en una tercera que abraza el conjunt0 de su "vida". Ahora, con la perspectiva de una larga meditación, piensa que la historia de Edipo es el modelo arquetípic0 sobre el que se han ido construyendo multitud de leyendas o historias organizadas desde este particular punto de vista: la de Jesus seria una de ellas y, como ya hemos apuntado antes, seria importante hacer un análisis, desde este costado, del relato evangélico: destaquemos aqui la peculiar y distante (y aún violenta) reacción de Jesús frente a su madre asi como el extraño relato en el que, desde la Cruz, confia su madre al discipul0 "amado"; esta particular transferencia de la madre, en aquel momento tragico, a aquel que en el relato se ha descrit0 como un personaje ligado al protagonista con un especial afecto, nos parece sumarnente interesante: en aquellos momentos Jesús no dice "Mujer aqui tienes a tu hijo" refiriéndose a sí mismo sino traspasando la filiación a "aquel a quien amaba"; y a éste le transfiere, asimismo, la maternidad de su madre. Todo sucede como si Jesus tuviese miedo, recelara, frente a su madre y, por otra parte, también parece que, frente al padre, tuviese una posición aún más ambigua. De hecho, entre él y su padre nunca, en 10s relatos evangélicos, hay el mas minimo diálogo. Reste señalar la alteración del titulo, tanto de Sófocles como de Séneca: que nosotros sepamos siempre, al titular una obra teatral, cinematografica, musical, en la television, etc. siempre se ha hecho particular insistencia en el nombre del protagonista únicamente. Con la adición del nombre de Yocasta en el titulo de la obra quisimos enfatizar la importancia excepcional que ésta posea en la obra 15; Edipo se mueve en la escena pero, en verdad, es movido por ésta: toda su actuación esta en la dialéctica que se establece entre su deseo y su temor, entre el miedo de ofender a su padre y el deseo que 10 empuja hacia su madre; pero la muerte del padre es s610 un accidente -benefico y Útilque le l5 Renunciamos a intentar el hacer un anáiisis de la importancia -muy evidente-de la personalidad de la reina; ello, quizá, se alejaria demasiado de la finalidad de estas breves notas. Pensamos que la figura de Yocasta es tan determinante que seria necesario dedicar a su persona un trabajo verdaderamente pr~fundo por un autentico especialista. Es notable que, por 10 que sepamos, solo un autor, anterior a Shakespeare, George Gascoigne (1525-1577) en colaboración con F. Kinwelmarshe ha escrito una obra (adaptacion de una traducción italiana de Las Fenicias de Euripides) que lleve como titulo el nombre de Yocasta (Jocasta; incluida en The Posies, 1575); posterior a el, John Dryden (1631-1700) continuo esta larga serie de parafrasis mb o menos afortunadas de la historia de Edipo con su Oedipus (1678) (escrito en colaboracion con Lee); su obra ya lleva, nuevamente como titulo el nombre del protagonsita. Réstanos ahora preguntar ¿por que nunca Shakespeare se intereso por la personalidad y el mito de Edipo? ¿por que motivo no se interesó en una problemática que, indirectamente, afecta a tantas de sus obras? ¿por qué nos privo de una obra que sin ninguna duda habria sido una muestra suprema de la "estructura del terror" y de sutileza psicologica? jacaso Shakepeare supo intuir -o asi 10 creyóque la profundidad y el refinamiento con que Sófocles organiza su tragedia asi como la intensidad trágica y anonadante con que Séneca escribe la suya eran insuperables?
hIOTAS SOBRE LA OPERA EDIPO Y YOCASTA 7 3 propiciar4 la consecucion de sus deseos; obsérvese como de la circunstancia dramatica de la muerte del padre nadie ha intentado sacar partido en el teatro o en el cine, Únicamente se cita, ya que es casual pero no motivo final; solo Pasolinl en Edipo Re (1%7) nos mostrara la escena entre padre e hijo y la muerte del padre en manos de éste y no porque esa escena sea de particular importancia sino porque la estructura de la pelicula asi 10 pedia: por el mismo motivo asistimos al abandono de Edipo niño o a la muerte de la Esfinge. En la opera. de que hablamos, la acción, tal como sucede en Sofocles y Séneca, esta centrada en el clímax de la tragedia, en la consumacion de todo aquello que se habia ido organizando a través del deseo divino y del de 10s hombres; Febo sabe "organizar el terror" con mano divina y sus personajes solo tienen que consumar aquello que, de no mediar el dios, habrian deseado realizar pero que, sin la intervención de éste, quiza no habrian podido alcanzar. La accion transcurre en un solo dia y presupone en el espectador el saber ya de antemano toda la verdad; asi, el elemento policiaco desaparece para restar únicamente una catarsis harto ambigua: el terror nos sobrecoge pero también, con mas o menos conciencia, asistimos, ya que no a nuestra propia consumacion, a la del lejano -y tan inmediato!- Edipo. Edipo y Yocasta es una tragedia solar en la que el divino mandala esta velado por las "nieblas de un dia gris": el dios se oculta y parece querer no estar presente en 10s atroces acontecimientos aunque sea é1, por boca de un oraculo que por una vez pronosticó aquello que realmente se queria ou, quien, moralmente, es el responsable de todos estos sucesos. Réstanos observar como Edipo siempre esta en el trance de tener que huir del dios solar; éste podria ser el símbolo de su conciencia; 40 es que Edipo huye del deseo del dios? jacaso Edipo es una transferencia de Jacinto? La música Los dos actos de Edipo y Yocasta tienen una duracion aproximada de dos horas con un entreacto entre ellos por razones puramente practicas; el ideal seria interpretarlos sin interrupcion. Cinco voces masculinas -diversos tipos de baritono, muy agudo en el caso de Edipoy una sola voz de mujer -contralt0 o mezzosopranoen Yocasta, forman el cast. Esta indiferenciación de 10s personajes que, a pares, pueden ser cantados por un mismo actor (Creón y Forbas; Tiresias y el Anciano de Corinto) halla su precedente en un ensayo dramático en este sentido de Alban Berg en Lulú y, evidentemente, en la costumbre bien conocida que imperaba en el teatro griego. E,l coro, de brevisima actuación en el segundo acto, es el pueblo de Tebas: si en principio se pend en suprimirlo, finalmente se introdujo en la obra para crear una cierta distension -o una mayor tensiónen 10s escasos momentos en que interviene rodeando a 10s dos pricipales personajes (después de la castracion de Edipo y comentando el suicidio de Yocasta).
74 JOSEP SOLER El material musical se deriva, en el transcurs0 de toda la obra y de un modo estricto, del uso fundamental de una sola serie; en su posición primera ésta se emplea para la orquesta (y el coro); una segunda serie, derivada de la primera se emplea unicamente para Yocasta; la inversión de ésta para Edipo; dos otras series derivadas de la primera para 10s personajes pares antes citados; asi, el material musical es siempre el mismo pero empleado, desde diversos Angulos e intervalos. . La gran orquesta (maderas por 3 -con un saxo alto en mib-; 6 trompas y 4 trombones; 2 arpas, piano, celesta, Órgano, guitarra hawayana (en una brevisima actuación, como en el caso del saxo) y las cuerdas usuales. En el grupo de las percusiones, aparte 10s timbales (que cierran el primer acto exactamente como Wagner cierra el segundo acto de Parsifal y en un evidente homenaje) el compositor ha tratado de evitar la repetición de segun qué sonoridades en la actualidad ya conocidas de todos y que pueden recordar con demasiada insistencia obras muy concretas, en particular las cuatro Óperas de Schonberg y las dos de Berg; (el uso del saxo es muy peligroso en este aspecto e inevitablemente recuerda a Lulú aunque se ha evitado asociarlo con el piano; el vibrafono -típic0 de la orquesta de Lulúno aparece en Edipo y Yocasta; la celesta se emplea en esta obra pero sin sus peculiares asociaciones con el arpa y el xilófono (como en Erwartung o La Mano Feliz y en Wozzeck); particularmente se han suprimido todos 10s instrumentos de la familia de 10s gongs, tan caracteristicos de estas obras mientras que se han incorporado a la orquesta, con la mayor discreción posible, ciertos instrumentos de percusion raras veces empleados y con 10s que se pretende dar un color peculiar a la obra: dos carracas, castañuelas, litofono, cadenas (a pesar de la reminiscencia schonbergiana unicamente en un solo compás de La Escala de Jacob); aquí se emplea como simbolo del aliento divino, de la voz del dios y como recuerdo de las tantas veces que la voz del viento se ha asociado a una determinada teofania. La voz humana, cantando en 10s momentos de máxima tensión, se emplea asimismo en la forma del sprechgesang; en otros momentos 10s cantantes recitan el texto sin entonación alguna. El compositor, que acepta como un mal quiza inevitable, la traducción del texto original (de hecho, 10s fragmentos de Sófocles incluidos en la obra estan traducidos del griego), cree que el hecho de utilizar un idioma como el latín -idioma en cierto aspecto ya muertosirve para aumentar, si cabe, el efecto dramatico: el caracter litúrgic0 que de el10 se desprende (y que ya Strawinski hace notar en su versión del Oedipus Rex) sacraliza la acción y, al mismo tiempo que "aleja" el texto de la obra, por su caracter "muerto" y petrificado la hace aún mas atemorizante y amenazadora y le da un aspecto intemporal como de algo que ya posee, en si, su propio lenguaje; la obra, a través de su propio ser-en-este-lenguaje configurado en la sintaxis musical, por una parte, y por el idioma latino, por otra, se abre al espectador y al oyente como una posibilidad de conciencia, de asistir, a través de la convención del teatro y de la musica, a la liturgia, a la rememoración, de aquella lejana pasión de Edipo; su muerte y ascension esta vigente por la
NOTAS SOBRE LA OPERA EDIPO Y YOCASTA 7 5 fuerza del arquetip0 y el fiel, el espectador, puede acceder a esta conmemoración con la ayuda que 10s sacramentos -figurados aquí por la escena musical y su entorno dramáticosigno sensible y arcano misterio, le pueden prestar. Pero la obra, no solo es un excitante y una fuente de conciencia, es también y "Únicamente, pertenencia del reino que se abre por medio de ellals; como tal, abre un camino hacia un reino al que solo a su través puede accederse: este reino es la objetivación del deseo, es la reunión en un punto singular de todo aquello que nos amenaza y nos produce temor y temblor: las dos obras de Sofocles y Séneca -quizá aún mPs exarcebadas por el uso de la músicason la patentización de un momento sagrado, marcan el momento de la aparición de un signo y, escuchando de nuevo a Holderlin debemos recordar que .. . 10s signos, desde tiempos remotos, son el lenguaje de 10s dioses17 y Heidegger (obr. cit.) nos dice: "la labor de 10s poetas -(y de 10s músicos) consiste en sorprender estos signos para luego transmitirlos al pueblo.. .": ésto es un don y este don es un lenguaje. Pero so10 al "pueblo" le toca el interpretar10 y el comprenderlo; el poeta y el musico únicamente transmiten aquello que les ha sido dado. BIBLIOGRAFIA COSTA, C.D.N. (edited by): Séneca (Londres, 1974) GREEN, André: Un oeil en trop. Le complexe d'oedipe dans la tragédie (Paris, 1969) HUGHES, Ted (adapted by): Seneca's Oedipus (Londres, 1969) JONES, Ernst: Hamlet et Oedipe (Paris, 1967) MENDELL, Clarence W.: Our Seneca (Yale University Press, 1968) REINHARDT, Karl: Sophocle (Paris, 1971) RIBA, Carles (text revisat i traducció de) Sdfocles, TragPdies, Vol. I1 (Barcelona, 1959) lB HEIDEGGER, Martin: "El origen de la obra de arte" en Arte y Poesia (México, 1958) j7 En el poema La Voz del Pueblo (primera versión); citado en HEIDEGGER, obr. cit. * Asimismo seria muy importante el poder conocer toda la reproducción en el campo operistico de la llamada "Generación de la República"; las obras operisticas de Juliin Bautista (quizi perdidas), de Bacarise de Pahissa, y, muy en especial, de Conrado del Campo (del que nos consta existen escritas varias Óperas) deberian ser investigadas y muy probablemente darian alguna feliz sorpresa.
7 6 JOSEP SOLER Principio (1,2) y final (3,s) del manuscrit0 autógrafo de la bpera "Edipo y Iocasta" de JOSEP SOLER.
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