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Pedrell, Barbieri y la restauración musical española

Casares, Emilio

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Casares, Emilio

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Recerca Musicolbgica XI-XII, 1991-1992.259.271 Pedrell, Barbieri y la restauración musical española EMILI0 CASARES No parece exagerado señalar que la reflexión crítica sobre la música española, sobre su pasado y su presente y el intento, en parte conseguido, de la restauración musical, pivota de manera especial entre dos personajes que llenan la España musical del xrx, Barbieri y Pedrell. Les he denominado afiguras claves de la inteligencia musical del x~x>>. No quisiera ser injust0 con personalidades como Eslava, Inzenga, Ledesma, Soriano y otros, pero en ellos existe una parcialidad en su dedicación y no poseen la capacidad de visión y de acción de estos dos maestros amigos. Si existe algún término que resuma la acción de estos dos personajes es desde luego la idea de crrestauraciÓn>>, idea fundamental como es sabido en la España del xrx. ¿Que significa esta idea en la música? La conciencia por parte de 10s músicos de la necesidad de salir definitivamente del estado de marasmo musical en que se encontraba España debido a la crisis del sistema musical. La idea de restauración responde en buena medida a eso que denominamos nacionalismo, y en mi criteri0 describe mucho más que la palabra nacionalismo, insuficiente al menos tal como se ha entendido frecuentemente. La lectura de las varias decenas de revistas del xrx es clarificadora porque desde la primera, El Anjón matritense, hay una continua lamentación de la situación de la música y del compositor en nuestra patria. Cada revista surge con el lema de intentar contribuir a salir de esta situación y, por ello, cada una surge admitiendo que la situación era cada vez peor. Son frecuentes expresiones como: <<L0 cierto es que España se encuentra la más retrasada de todas las naciones musicales>>, o aquella mis precisa de La Gaceta Musical Barcelonesa: crEnojosa es por demás la tarea de 10s que nacen predestinados para impugnar, lamentarse y plañir; y por desgracia siempre que en nuestra España se trata de ciertas artes, es forzoso plañir, impugnar y lamentarse,,. En España se había llegado a esta situación por un proceso gradual de descomposición del oficio de compositor, precisamente en el momento en que EMILI0 CASARES el oficio de músico es impulsado fuertemente por el romanticismo. Se camina a considerar la música como una especie de arte vergonzante, de subarte, y esta situación se agrava en el XIX porque en Europa se desata una glorificación de la música y del creador, representada en 10s escritos de una serie de pensadores como Hoffmann, Novalis, Wackenroder, Shopenhauer, Nietszche, etc. El XIX es un camino hacia la entronización de la música como arte supremo, superando la teoria iluminista, entronización que conduce a un cambio no s610 epidérmico en la mente del rnúsico. En 1835 escribia Liszt 10s famosos articu10s influidos por el socialismo utópico de 10s saintsimonianos en 10s que clamaba por un rnúsico intelectualizado, que crease en respuesta al momento en que le tocaba vivir. Se ha hablado de la doble vocación literario-musical del compositor romántico que vive como un auténtico intelectual, como un hombre en el que el pensamiento literari0 y filosófico aparece como un medio de fortalecer su conciencia musical y a el10 se une el hecho de que este artista provenga frecuentemente de las clases acaudaladas, incidiendo en el paso del compositor artesano al compositor artista, al creador libre. En nuestro país el proceso es el inverso; proceso de degradación, de descomposición del hom0 musicus y de la res musicalis, por una serie de dramas que s610 quiero enumerar: 1°, Desmoronamiento de las capillas de música de las catedrales con la Desamortización de Mendizábal, sin que el poder civil asuma las funciones que tenia la Iglesia; 2", Abandono de la música por parte de la universidad; 3", El nacimiento de entidades de enseñanza que no lograron asurnir un rol cultural y una presencia social, me refiero a 10s conservatorios; 4", La falta de unas enseñanzas dirigidas a la formación de un músico integral y polivalente. La Desamortización de Mendizábal, iniciada en 1835, y el posterior acuerdo con el Vaticano, por el que se rebajaban las rentas dedicadas a la música en un 50%, trae como consecuencia el despido de cientos de músicos intérpretes que comienzan a malvivir en auténticos tugurios, cafés, salas variopintas, tablaos, pero incide sobre todo en un creador que tiene que acomodar su música a unos medios muchos más pobres precisamente en el momento de crecimiento de la música romántica en cuanto a medios orquestales y estructuras musicales. No hubo una sociedad civil que asumiese el rol de la Iglesia y demandase una música acomodada a 10s gustos europeos del momento. Casi paralelamente y en este proceso de descomposición la música recibe un segundo golpe, la salida de la universidad con la muerte del Último catedrático de Salamanca, Doyagüe, en 1842, perdiendo una tradición casi milenaria. No quisiera magnificar esta realidad, pero si situarla en su verdadero lugar, desde el momento en que la universidad es la que a la postre establece, con razón o sin ella, el baremo social y científic0 de las ciencias humanas, PEDRELL, BARBIERI Y LA RESTAURACI~N MUSICAL ESPANOLA 26 1 vamos a suponer que reflejando unos teóricos intereses sociales y desde el momento en que justamente en Europa esta universidad comienza a ser de nuevo activa como en el medievo, iniciando la ciencia musicológica. Tanto Bruckner como Hanslick son profesores universitarios. Ha captado muy bien este realidad Rhys Carpenter en su obra The music in the. medieval and Renaissance Universities, cuando, hablando de Inglaterra, señala que ccLos títulos universitarios estdn relacionados como causa y efecto con la alta posición de la música en la cultura ing1esa>>'. Queda aún un tercer parámetro, el nacimiento del conservatorio como entidad directora del proceso de creación y educación musical. Es públic0 que el conservatorio nace cadáver, sin ayuda institucional, sin metas y sin rumbo; desde el comienzo fue verdad aquella dura arremetida que le hacia Arconada en 10s años veinte: Los conservatorios forman técnicos pero no artistas. Los profesores mismos no suelen ser artistas, sino técnicos; buenos técnicos, a veces, que carecen en absolut0 de principios estéticos de cultura, de vitalidad, de inquietud. Los conservatorios dan buenos músicos de café y señoritas que tocan a Chopin deplorablemente. Pero ni un solo compositor excelente[. . .] laboran por la preparación de las facultades manuales, pero no intelectuales2. Toda esta situación nos conduce al punto clave. En todo el sistema educativo español desde la época del Isabel 11, la música desaparece como ciencia y como arte; la clase política, intelectual, 10s hombres de leyes vivirán de espaldas a este fenómeno. El oficio de compositor vive en una degradación de la que s610 salen 10s músicos del m, si son capaces de tener éxito en el mundo del teatro musical y, como consecuencia, la sociedad no admite la importancia social de la creación. Cuando hablamos de conciencia restauradora por parte de Barbieri y Pedrell, estamos hablando del arreglo de estos problemas que he presentado y por el10 de una idea crucial del XIX, es decir, la revitalización de 10s valores patrios desde la perspectiva de la música que conlleva: la restauración de nuestra historia, su exportación y glorificación y la búsqueda del modo de salir del estado de postración. Es ese el ideari0 que tienen delante y que persiguen muchas de las revistas que surgen a 10 largo del XIX, que supone el entronque de la música con el movimiento básico de la cultura española del XIX, representada en la conciencia restauradora de Joaquin Costa, en la que se enraiza la ' CARPENTER, Rhys. The mlisic in the medieval and Renaissance Universities, Ed. Da Capo. ARCONADA. Ensayo sobre la música en Esparia, Proa, Buenos Aires, 1925. 262 EMILI0 CASARES generación del 98. Cuando con alegria lanza Barbieri al mundo el Cancionero Musical español de 10s siglos xv y xvr, declara en el prólogo: No soy de esos patriotas exagerados y ciegos, que de todos 10s hechos notables y de todas las cosas buenas atribuyen la iniciativa y la invención a su patria, pero no obstante, sin desconocer las glorias que a 10s extranjeros corresponden, creo que nuestro país tiene también las suyas en el arte mdsico, el cua1 en el Renacimiento se hallaba al nivel de las naciones mis adelantadas[. . .] Véase, pues, la sinrazón de 10s historiadores extranjeros que tratan a España con el mayor desdén o injustici2. Barbieri y Pedrell, mas all6 de la trascendencia de su obra, tanto musical como musicológica, suponen el intento más decidido y consciente de llevar a cabo esta restauración y entre 10s dos se establece una relación de continuidad ideológica y estética, representantes como eran de dos generaciones distintas y contiguas, 10s separaban dieciocho años de edad. Esta tesis es plenamente demostrable en sus cartas, en las que se exponen 10s asuntos claves de esta restauración: El rescate del pasado histórico y sus figuras, las investigaciones y catalogaciones en las catedrales, 10s estudios de organologia, el nacimiento del teatro lírico nacional, el ataque a la incultura de 10s músicos, la idea nacionalista. Estos son temas que preocupan a ambos y sobre 10s que no s610 tienen ideas sino actuaciones comunes. Es mis, hay cierto proceso de Ósmosis, creemos que Barbieri es el iniciador del proceso regenerador, como le correspondia por edad, que este proceso es asumido después por Pedrell y lanzado sobre sus alumnos, quizás su mejor fruto (Falla, Salazar, Pahisa, Granados, Albéniz, etc.), generación que recoge 10s frutos del esfuerzo pedrelliano. La diferencia de edad era propicia para que el10 sucediese, y las continuas expresiones de Pedrell al dirigirse a Barbieri: <<admirad0 maestro>>, <<insigne>>, <<querido>>, etc., son todo un símbolo de respeto y admiración. Prácticamente hasta la muerte de Barbieri en 1894, toda la obra de Pedrell pasa por la aprobación del maestro, quien contestaba de inmediato a sus problemas de organologia, técnicas musicológicas, catalogación, estudios sobre las catedrales o sobre cuestiones estéticas que atormentaban a pedrel14. Hay que revisar hasta qué punto aspectos tan básicos en Pedrell como las ideas sobre nacionalismo, la nueva postura ante la Ópera, la revisión del BARBIERI, EA. Cancionero Musical espaiiol de 10s siglos xv y XVI, Madrid, 1890, p. 50. Aconsejamos la conespondencia entre Barbieri y Pedrell, aparecida en 10s números rv y v del la revista Recerca musicológica: G~MEZ, M.C.; RUIZOLALLA, Elegido. ((La correspondencia entre Felipe Pedrell y Francisco Asenjo Barbierin y BONASTRE, F. (<Documents epistolars adregats a Felip Pedrell~. PEDRELL, BARBIERI Y LA RESTAURACIÓN MUSICAL ESPAROLA pasado musical, puestas hasta hoy en el haber absolut0 de Pedrell, es decir, ese ((reformisme>> que se apodera de la música española al final de siglo, sean mérito s610 de Pedrell. Creemos que este ideario se origina en Barbieri y que por el10 ambas personalidades han de compartir esta gloria; la figura de Barbieri tiene que ser valorada mucho más all6 de 10 que en este momento 10 es. iCuáles son 10s puntales de la restauración de la que estamos hablando? Yo diría que: 1°, La recuperación de nuestra historia; 2", El intento de cambio en la mentalidad del músico; 3", La construción de nuestro drama lirico como medio óptimo de expresión de la peculiaridad nacional; como fruto y síntesis de el10 surgiria eso que denominamos nacionalisme, que se corresponde en buena medida con el ideario de la generación del 98. La actividad musicológica e histórica en Pedrell es una de sus grandes aportaciones. En realidad sin esta faceta no es entendible. Su dedicación a la historiografia musical es casi tan antigua como su dedicación a la música y se inicia en 10s años sesenta, veinte años después que Barbieri. Era consciente de la necesidad de esta historia. El propio Pedrell confiesa a Barbieri, pleno de éxitos zarzuelisticos, su temor de que sacrificara su vocación musicológica: ((Dese0 que las solfas no le hagan a Vd. olvidar las letras>> y en otro lugar: ((Temia yo que 10s sainetillos sacrificasen la obra del bibliófilo, del historiador~~. Ciertas realidades románticas como el interés por el pasado, el renacirniento cristiano y la exaltación del genio, tipicos de la época, y sobre todo esa nueva conciencia nacionalista que lleva a buscar las esencias patrias en la propia historia, conducen a una exaltación de la ciencia historiográfica. Es claro que estas obras responden en su esencia a una idea muy romántica, la de restaurar el pasado, pero como fundamento de una revitalización de la nueva música espaííola. Tanto la fiebre historiográfica de estos autores citados, como el inmenso incremento de la aparición de revistas especializadas, o la presencia de la música en 10s periódicos, respondian a esta realidad. Pedrell 10 deja claro en el manifiesto cuyo centenari0 celebramos, Por nuestra música, cuando habla ((del arte nacional que busque su filiación en la tradición no intenumpida de ese pasado que enterró la ignorancia y ha dejado perder el olvido más vergonzo~o>>~. Es evidente que no es una referencia al campo folklórico. Pedrell y Barbieri se lanzaron a esta labor musicológica buscando las esencias de la música española que diesen sentido a su obra. Junto a el10 habia un argumento quizás menos importante pero real y ligado también al romantiPEDRELL, F. Diccionario Biogrújco y Bibliogrújco de Músicos Esparioles y Escritores de música, Barcelona, 1897, p. 133. PEDRELL, F. Por nuestra música, Barcelona, 1891. EMILI0 CASARES cismo nacionalista, era cierto espíritu de lucha contra el extranjero, sobre todo después del viaje de Gevaert y su informe, cuyas teorias no parecían satisfacer plenamente a Barbieri. Sobre el10 se manifiesta con claridad cuando dice: Desengáñese V., amigo Pedrell, tan mal0 es enero como febrero, quiero decir, que 10 rnismo es H[anslick] que G[evaert][. . .] y que Fktis y Scudo y que todos 10s extranjeros que se meten a hablar de las cosas de España, pero nosotros tenemos la culpa porque les hacemos caso, y antes porque somos tan adanes que no queremos trabajar enseñando a Europa 10 que hemos valido y valemos7. En esta linea se fundamentan 10s trabajos sobre las catedrales, especialmente la de Málaga. Pedrell le dice en una carta: ((A ver si con 10s trabajos literario-musicales que ha presentado, logra llamar la atención de 10s prelados a fin de mejorar el estado de la música eclesiástica>>. Las funciones de compositor e historiador, tanto en Pedrell como en Barbieri, estaban en igualdad, desde el momento en que una fundamenta a la otra y de hecho en Barbieri son coetáneas, mientras en Pedrell la musicologia se inicia con una década de retraso sobre la creación. Cabe preguntarse, por fin, qué se esconde debajo de esta linea historiográfica, cua es la función de su historia, a qué va dirigida. Hemos respondido ya parcialmente: al intento de restaurar nuestra música desde el estudio del pasado como fundamento. El concepto histórico de Pedrell y Barbieri parte de que el conocimiento de la historia cumplirá una función que se desarrolla en una triple linea: defensa ante el extranjero, para superar cierto complejo de inferioridad histórica, el estudio de la historia como medio de superar una de las lacras de nuestros músicos, su incultura y, por fin, la propia historia musical como modo de encontrar 10s modelos conductores de la nueva música. Acabamos de señalar que una de las funciones de la historia en Barbieri y Pedrell seria el ccmejoramiento>> de la preparación intelectual del compositor español. En dos cartas dirigidas por Barbieri a Pedrell ante 10s proyectos de edición de éste le asegura que con la investigación se beneficiaba más que con nada al arte, pero por desgracia: no a 10s artistas músicos, cuya inmensa mayona se compone de obreros de la solfa, que no quieren saber más que la parte puramente mecánica de la música PEDRELL, F. Diccionario, p. 132. y en otra: Mucho me agrada que artistas literatos[ ...I como Vd. se dediquen a esta clase de trabajos, pero al mismo tiempo cuando llega a mis manos un nuevo periódico musical [La Ilustración Musical Hispanoamericana], no puedo menos de exclamar con dolor: Un cadáver más, porque la buena fe de 10s literatos y la generosidad de 10s editores se estrellan siempre contra la indiferencia o la envidia de esa raza ignorante, que yo llamo musiquera, la cua1 si es pobre de dinero, 10 es mucho más de amor al arte que profesa, no ya como arte sino como oficio. Pedrell asume una postura batalladora en esta linea al menos desde 10s ochenta y es un claro simbolo del espíritu regeneracionista que, partiendo de Barbieri y pasando por 61, tiene su final en Salazar y que, en último término, buscaba una salida a la música espafiola parecida a la que habia habido en el romanticismo europeo: El músico tenia que unir su oficio a una preparación intelectual que le permitiese ser hombre activo en la sociedad normal, eso habian significado Schumann, Berlioz, Wagner o Liszt. Se pregunta Pedrell en Por nuestra música: <<Qué pueden hablar en la lengua del pueblo 10s que desconocen hasta las misrnas letras de su alfabeto>>*. El compositor del XIX es, en general, o al menos en su inmensa mayoría, una persona que vive al margen del mundo cultural que le rodea; plantea la música fuera del proceso cultural de la Europa del XIX y, sobre todo, no tiene la preparación para salir de este pozo: No habria más que recorrer este mismo proceso compositivo y ver a una España al margen de la sinfonía, del poema sinfónico y discutiendo eternamente sobre la esencia de la Ópera nacional, sin llegar a vias de solución. Es claro que dentro de este ámbito la restauración el teatro surge como punto básico y curiosamente con claras diferencias entre 10s dos maestros, aunque con una idea común, la importancia del tema. ¿Por qué? Todo el ideario musical que estamos estudiando y 10s dos personajes protagonistas se inscriben por cronologia en el denominado segundo Romanticisrno, que se inicia con las revoluciones burguesas de 1848. Este Romanticisrno tiene como medio de expresión la Ópera, el poema sinfónico y en general 10s géneros que combinan varias artes; el concepto de Gesamtkuntswerk, y la obra de Berlioz, Wagner y Liszt sedan 10s frutos más claros. En último término, formas que permitian una expresión ideológica y semántica y que además permitían esa grandiosidad de medios que pide la nueva burguesía que busca fuertes emociones en la música. PEDRELL, F. Por nuestra mlisica. EMILI0 CASARES En tomo a 1849 se puede hablar de un intento de restauración del teatro musical español en torno a la zarzuela, por varias causas: el nacimiento de una nueva clase de ciudadanos con cultura suficiente para saborear un teatro de carácter nacional, la influencia de la Ópera cómica francesa, el punto de partida de la nueva zarzuela y el abandono definitivo por ahora del intento de hacer una &pera nacional>>. El ideario drarnático de B.arbieri se encuentra mejor que en ningún otro documento justamente en el epistolari0 que sostiene con su amigo Pedrell, cuando ya habia experimentado suficientemente las diversas salidas en su obra y demuestra el interés cornpartido por el tema. Su punto de partida es dilucidar el cómo y el qué del libreto: Me refiero particularmente a 10 que Vd. me dice cuando piensa que la cuestión de nuestra suspirada Ópera española pueda ser tal vez mis literaria que musical. Yo creo que ha de tener de 10 uno y de 10 otro, pero que muy particularmente se ha de basar en el estudio histórico y filosófico de nuestro carácter nacional, hecho en 10s grandes modelos que nos han dejado 10s literatos y 10s artistas de todas las regiones y provincias que hoy constituyen nuestra nacionalidad española y digo ésto porque tan española me parece la música popular de la montaña de Cataluña como la de Andalucia o la del centro de Castilla, inspiradas todas en un sentimiento melódico y en un espíritu de individualismo tan pronunciadd'. Cuando Barbieri quiere definir la cualidad de este teatro no 10 duda: Nuestro teatro nacional[ ...I ha sido y es, principalmente, ameno; y aunque admite 10s argumentos de 10 maravilloso, 10 heroic0 y 10 trágico, nunca 10s ha presentado en la forma seca y monótona de la tragedia clásica, sino con un carácter social en que las galas de la poesia, lírica y 10s episodios variados y pintorescos sirven en cierto modo para atenuar el horror de las escenas trágicas. A esto se agrega el elemento popular y cómico que campea en las obras mejores de nuestro repertorio[. . .] Y señala la razón: <<Son una verdadera encarnación del sentimiento popular español, inclinado siempre a 10 maravilloso junto con 10 cómico y entretenido, con preferencia a lo serio y encopetado>>. Barbieri va situando nuestro teatro lirico en la línea de la Ópera cómica y separándolo del drama romántico, tanto del italiano como de la gran Ópera francesa y más aún del alemán, que es el ideario de Pedrell. Este naturalismo de Barbieri se completa con una razón de tip0 social, la PEDRELL, F. Diccionario, p. 132. PEDRELL, BARBIERI Y LA RESTAURACION MUSICAL ESPAROLA 267 finalidad que ha de tener este teatro, que ha de ser dirigido <<al público español que paga y que va al teatro con la idea de divertirse y no con la de oir sermones o ver horrores>>. El veredicto del público es una peligrosa idea barbieriana, que desde luego influyó en 61 de manera determinante y en muchos casos cohibió su estilo. Recordemos aquella carta a Chapi en la que le indicaba: <<¿Cual es la pieza musical mas bella? La que mis se aplaude>>lO, principio que desde luego chocaba con las bases del pensamiento romántico. Barbieri pasa a concretar aún más 10s aspectos externos de este libreto y de esta Ópera: Nuestra deseada Ópera nacional, si ha de tener carácter nacional propio, debe ser ante todo variada y pintoresca, sin que, aún en asuntos más serios, excluya nunca el elemento cómico y popular[. . .] si además estos libretos están fundados en hechos de nuestra historia o de nuestras tradiciones, cuentos o novelas populares, entonces serán miel sobre hojuelas para el compositor español, que podrá hacer buen uso artístic0 de las melodias populares propias de las localidades en que se fija la acción. Barbieri ha pasado del campo del libreto al de la música, definiendo su interdependencia musical, pero sobre todo ha enmarcado el propio ser de la zarzuela o de nuestra Ópera cómica al definir la esencia del libreto como costumbrista y como espaiiol. Pero con no menos claridad habla sobre su propia concepción formal del género lirico. Barbieri, que inicia su carrera, como no podia ser menos, influido por el italianismo, pone la melodia como sustancia primera de toda obra lírica. Este punto de partida, que permanecerá siempre vigente, sufre una transformación básica en el momento en que esta linea melódica deje de ser de carácter universal y se transforme en una melodia de raiz espaiiola. Barbieri es un continuador de la tonadilla y, como tal, parte del canto popular por <casimilación etnográfico-artística>>, buscador del <<colorismo~, que surge del uso de boleros, seguidillas, rondeñas, soleares, romances, etc. Pedrell señala, sintetizando, la esencia de Barbieri: Aquella parte de alma nacional que va envuelta en las melodias de Barbieri, aquellas notas que tienen para el corazón todos 10s encantos del cielo de la patria, serán en todo tiempo la protesta contra el exotismo de ayer y de ahora1 I. 'O BARBIERI, F. Asensio. Documentos sobre música espariola y epistolario, Vol. 2. Ed. a cargo de Emilio Casares, Madrid,. 1988, I' PEDRELL, F. Diccionario, p. 130.