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Estudio de los objetos de bronce aparecidos en la necrópolis del Finocchito (Noto-Sicilia Suroriental)

Sanahuja Yll, Mª Encarnacion

Abstract

Sanahuja Yll, Mª Encarnacion

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ESTUDIO DE LOS OBJETOS DE BRONCE APARECIDOS EN LA NECRÓPOLIS DEL FINOCCHITO (NOTO-SICILIA SURORIENTAL) M.a ENCARNA SANAHUJA YLL Durante la Edad del Bronce la isla de Sicilia no tuvo una unidad cultural homogénea, sino varias provincias culturales, cada una de ellas con sus propias y peculiares características. Fijaremos exclusivamente nuestra atención en las áreas oriental y centro-meridional sicilianas -desde Taormina hasta Gela, aproximadamente·-, pues más adelante, en este mismo territorio, se desarrollará la cultura del Finocchito, objeto de nuestro estudio. Para reconstruir un breve panorama general en lo que respecta al uso del bronce en tierras orientales y centro-meridionales sicilianas, empezaremos por mencionar la «Cultura de Casteluccio» (Noto), representante del Bronce Antiguo (1800-1400 a. C.) y vinculada a las civilizaciones orientales del Egeo. Está documentada en los distritos de Catania, Siracusa, Ragusa y Gela, con facies particulares en Agrigento y noroeste de la isla. En dicha cultura, el metal aún escasea y únicamente lo tenemos atestiguado en algunas cuentas y en pedazos de delgada lámina de cobre, utilizados quizá, según Bernabo Brea,l a modo de navajas. El Bronce Medio tiene su principal representante en la llamada -«Cultura de Thapsos» (1400-1250 a. C.), documentada principalmente en la costa oriental de Sicilia. En las sepulturas de la citada época empiezan a aparecer, con mucha frecuencia, espadas y utensilios de bronce, cuya tipología se relaciona con la del mundo micénico. Entre las armas destaca la gran espada de Plemmyrion,2 parecida a la mayoría de espadas y dagas cortas halladas en las necrópolis de la misma época. Las tumbas de Caldare (Monte San Vicenzo -Agrigento)3 nos proporcionan también dos dagas de hojas más anchas y puntas más redondas, que nos recuerdan ejemplares posteriores de Pantálica, Caltagirone y Dessueri, al igual que grandes jofainas de bronce, las 1. Sicilia, 1%2, pág. 113. 2. BERNABÓ BREA, L., La Sicilia prehistórica y sus relaciones con Oriente y la Península Ibérica. Sep. Ampurias, XV-XVI, 1954, fig. 21. 3. Ob. cit. nota 1, fig. 26, Y ob. cit nota 2, lám. XIII. 44 M."' ENCARNA SANAHUJA cuales presentan analogías con un fragmento del mismo metal unido con pequeños remaches y descubierto en la necrópolis de Thapsos. Los objetos de adorno son bastante escasos e incluyen algunos brazaletes de cinta parecidos a los que debieron ser fundidos en el famoso molde hallado en Panarea.4 A la fase de Thapsos -Cozzo del Pantano sigue la edad del Bronce Reciente o «Cultura de Pantálica», dividida en cuatro períodos por Bernabo Brea: s -Fase 1 o Cultura de Pantálica (1250-1000 a. C.). -Fase n o Cultura de Cassibile (1000c850 a. C.). -Fase In o Cultura de Pantálica Sur (85üc730 a. C.). -Fase IV o Cultura del Finocchito (730-650 a. C.). Durante la fase 16 queda ya patente el uso sistemático del bronce, empleado sólo para algunas armas y objetos de adorno en Thapsos. En las sepulturas abundan los espejos redondos; los pequeños cuchillos con el puño y la hoja fundidos en una sola pieza; las espadas pertenecientes a la tradición del Micénico nI B; las navajas de hoja estrecha y lados ligeramente cóncavos, hasta el momento representadas únicamente en Sicilia, y las fíbulas.? Entre estas últimas, de gra;n interés cronológico, destacan las de arco de violín, pero las más abundantes son de arco simple, con protuberancias en sus extremos la mayoría de las veces. Todos los objetos citados acusan una notable influencia micénica y, en cambio, ningún elemento nos hace pensar en las culturas apenínicas o subapenínicas de la Península Italiana. Durante el período de Cassibile destacan las fíbulas «tipo Cassibile»,8 macizas, de arco serpentiforme, acodadas y con alfiler recto, y continúan las de arco simple, pero con el arco más engrosado, frecuentemente decorado y de sección cuadrangular la mayoría de las veces. También son característicos los cuchillos en forma de llama con ojal u ojo terminal en el mango, las hachas con agujero para introducir en ellas un astil y las navajas de hoja rectangular o redonda. La importancia de los bronces de la facies n de Pantálica radica en su estrecha analogía con los de varios puntos del Mediterráneo Oriental y Occidental, analogía que, según Bernabo Brea,9 constituye la prueba evidente y el reflejo de la navegación y del comercio fenicios en el Mediterráneo occidental y más allá del Estrecho de Gibraltar. 4.Qb. citada nota 1, pág. 127, fig. 22, c. 5. Ob. cit. nota 1, págs. 157-167. 6. Ob. cit. nota 1, figs. 32-33. 7. Ob. cit. nota 2, fig. 24, 1, 2 y.3. 8. Ob. cit. nota 1, fig. 34, Y ob. cit. nota 2, fig. 24, 5. 9. Leggenda e archeologia nella protostoria siciliana, en Kokalos, X-XI, 1964 65, pág. 20. BRONCES DE LA NECROPOLIS DE FINOCCHITO 45 Durante la fase 111 o período de Pantálica Sur/o las fíbulas características son parecidas a las de Cassibile, pero resultan más delgadas y ligeras;l1 el arco es serpentiforme con ojo y mas pe- .queño en contraposición al alfiler largo y curvado. Otro tipo representado es la fíbula cruciforme con cuatro espirales Y En esta época también empiezan a generalizarse los pequeños anillos, botones, espirales en forma de cilindro o de disco, etc. Finalmente, en lo que respecta a la fase del Finocchito, nos encontramos con un gran número de bronces, que se repiten sistemáticamente de una manera monótona. Vamos ahora a describirlos y a intentar buscar algunos paralelos que nos precisen sus posibles orígenes y difusión. l3 FíBULAS En la necrópolis del Finocchito las fíbulas, al igual que los bronces en general, son muy abundantes, y más teniendo en cuenta que muchas de las sepulturas han sido violadas. Entre las fíbulas de bronce pcr demos establecer tres grupos: A) Fíbulas tipo navecilla: N.E .. N.S .. P.N.O. N.O .. N.NO. N.N. Total 13 Seps. 3, 7(2), 15, 18, 21, 24(5), 30(2). 6 Seps. 39(2), 41, 58(3). 12 Seps. 60(6), 61, 62(5). 1 Sep. 5. 67 Seps. 1(2), 3, 5, 9(2), 12(2), 15(5), 17(2), 19(3), 21, 22(6), 29(6), 40(4), 45, 47(4), 65, 70(3), 71, 73, 74(2), 77(4), 79(4), 80, 81(2), 89(2), 90(3),93(2). 25 Seps. 8(2), 25(3), 30(2), 34, 35(2), 37(4), 43(3), 45, 55, 64, 72(2), 74, 77, 79. --- 124 10. Ob. cit. nota 2, fig. 28. 11. Ob. cit. nota 2, fig. 24, 8. 12. Ob. cit. nota 2, fig. 24, 9. 13. Para realizar este trabajo nos hemos basado en el estudio directo de los materiales procedentes de la necrópolis ubicada en el monte Finocchito, tarea que pudimos realizar gracias a la amabilidad del profesor L. Bernabó Brea, anterior director del Museo Nacional de Siracusa. La necrópolis, excavada durante el siglo pasado por P. Orsi (B.P.I., XX, 1894, N. 1-3, págs. 23-26, láms. II a Y; B.P.l., XX, 1894, N. 4-6, págs. 37-80, láms. H-Y; B.P.l., XXIII, 1897, N. 10-12, págs. 158-197, láms. YI-YIII), nos brinda unas trescientas tumbas individuales talladas en la roca calcárea, blanda. Orsi distinguió varios grupos principales, no netamente separados y diferenciados, sino situados a corta distancia y unidos por sepulturas aisladas: grupos o necrópolis del Este (N.S.), del Sur (N.S.), del Oeste (N.O.), del Norte (N.N.), del Noroeste (N.NO.) y preludio de la necrópolis Oeste (P.N.O.). 46 M.a ENCARNA SANAHUJA B) Fíbulas serpentiformes con ojo: N.E. N.O ... N.NO. N.N. Total. 4 Seps. 16, 21, 27, 34. 3 Sep. 3(3). 4 Seps. 40, 53, 83, 94. 7 Seps. 15, 42(2), 44, 54(3). --- 18 C) Fíbulas serpentiformes con d arco flanqueado de bastoncillos: N.E .. N.S .. P.N.O. N.NO. N.N. Total. 1 Sep. 24. 1 Sep. 47. 2 Sep. 62. 11 Seps. 2, 10, 12, 15, 22, 33, 40, 77(2), 89, 93. 7 Seps. 35, 37(3), 43, 50, 89. --- 22 A) Fíbulas tipo navecilla Constituyen el tipo predominante en la necrópolis del Finocchito, por lo cual se las denomina incluso «fíbulas de] Finocchito». Tienen el cuerpo formado por un arco romboidal pequeño y abierto al que quizás es mejor atribuirle el nombre de codo. Éste, más o menos acentuado o desarrollado, está adornado algunas veces con decoración fundida formando un motivo ojival o con dos botones cilíndricos, uno a cada lado, que en algunos ejemplares se convierten en un apéndice puntiagudo; en vari.os casos ambos motivos se combinan, y si bien existen fíbulas únicamente con botones, la decoración fundida va casi siempre acompañ.ada de éstos. Las fíbulas tipo naveciHa poseen larga agarradera y su longitud varía, no sobrepasando los 7,50 cm. Aparecen por primera vez en Sicilia oriental durante el período de Pantálica IV o facies del Finocchito, siendo inexistentes en los yacimientos indígenas anteriores al 730 a. C., aproximadamente (láms. 1; 11, B; IV, A Y B). Tenernos ejemplares análogos a los del Finocchito en necrópolis sincrónicas, corno Módica, Tremenzano,14 Butera,tS Cocolonazzo di Mola,11 Centuripe,18 etc., y en yacimientos donde se han hallado depó14. ORSI, P., Il sepolcreto de Tremenzano, en BPI, XVIII, 1892, N. 5-6, págs. 84·94. Iáms. 1 y VII. 15. ORLANDINI, P., L'espansione de Gella nella Sicilia Centro-Meridiona.le, en Kokalos, VIII, 1962, págs. 69-122. 16. ORSI, P., Necropoli sicula al Cocolonazzo di Mola. NS, 1919, págs. 360-369. 17. ORSI, P., Siculi e Greci in Leontinoi, en Rom. Mitt., XV, 1900, págs. 62-82, fig. 22. 18. ORSI, P., Sepolcri di transizione dalla civiltd sicula alla greca, IV, en Rom. Mitt., XXIV, 1909, págs. 90-99, figs. 21 y 24. BRONCES DE LA NECROPOLIS DE FINOCCHITO 47 sitos de bronces de la misma época, por ejemplo Adrano, San Cataldo y Giarratana,19 perdurando incluso durante la cultura de Ljcodia Eubea,20 a veces fabricados en plata. La necrópolis griega del Fusco, según Patroni,21 dio unas veinte fíbulas de este tipo. Akerstrom,22 al igual que lo había considerado anteriormente Orsi, se dio cuenta de que sólo constituian un 37 % y, en cambio, un 70 % en lo que respecta al Finocchito, fenómeno inverso con las fíbulas trapezoidales de hierro con revestimiento de hueso y ámbar (2,5 % en el Finocchito y 50 % en el Fusco). De ahí dedujo, al igual que Orsí, la anterioridad de las tumbas indígenas, pero no tuvo en cuenta que las sepulturas del Fusco alcanzaban incluso el siglo VI a. C., y que las del Finocchito no sobrepasaban la segunda mitad del siglo VII a. C.; por otra parte, tampoco se observó que las fíbulas trapezoidales eran un producto griego de importación, tanto en las colonias como en los yacimientos indígenas. Hencken23 nos cita las fíbulas tipo navecilla de las sepulturas 326, 486, 428 y 165 del Fusco y les atribuye, según los materiales que las acompañan, una cronología del 680-670 a. C., 675-650, 650-625 y alrededor del 600, respectivamente. En Italia Central, Pellegrini nos menciona cuatro fíbulas de este tipo en plata y cuatro más de bronce, algunas con protuberancia a ambos lados del arco, procedentes de la primera inhumación de Cumas,24 fechada por Villard y Vallet25 entre el 750 y el 700 a. C. En el cementerio griego de Pithecusas (Ischia)26 tenemos también fíbulas tipo navecilla, cuya cronología oscila entre el 775 y el 750 a. C. P. OrsF7 comparó las fíbulas del Finocchito y el Fusco con las de Atenas, Eleusis y Beocia, atribuyéndoles un origen griego, al igual que Buchner. 28 En cambio, Blinkenberg 29 y SundwalPo no dudaron en considerarlas itálicas. S. Benton 31 afirma que la lista de 19. BERNABÓ BREA, L., ob. cit., nota 1, págs. 202-209. 20. ORSI, P., Le necropoli di Licodia Eubea e i vasi geornetrici del IV periodo siculo, en Rom. Mitt., XV, 1898, págs. 306-337, figs. 6 y 39. 21. La fibula nella necropoli siracusana del Fusco, en BPI, 1896, N. 1-3, páginas 30-49, figs. 3, 4 Y 5. 22. Der geornetrische Stil in Italien, 1943, págs. 29-30. 23. Syracuse, Etruria and the Nord: Sorne Cornpatisons, en AJA, vol. 62, 1956, págs. 260-272, láms. 56-71. 24. MAL, XIII, 1903, col. 264 f, figs. 44-61; ob. cito nota 23, figs. 34, 5, Y 34, 3 Y 4 de la lám. 69. 25. Ob. cit. nota 23, pág. 270. 26. Ob. cit. nota 23, pág. 270, nota 69. 27. BPI, XX, 1894, N. 4·6, págs. 66-67. 28. Ob. cit. nota 23, pág. 27129. Fibules Grecques et Orientales, 1926, págs. 197·204. 30. Die Alterer Italischen Fibeln, 1943, págs. 54·59. 31. ABSA, 48, 1953, págs. 350-351. 32. Ob. cit. nota 29, págs. 2()()·204. 48 M." ENCARNA SANAHUJA fíbulas griegas de Blinkenberg32 no es completa y apunta las fíbulas de las tumbas 111 y IV .de Vrokastr0 33 como predecesoras de las del tipo navecilla, aunque con arcos más engrosados y agarradera. corta. Por otra parte, las fíbulas que Blinkenberg 34 denomina «epirotas», a pesar de ligeras variantes, se asemejan muchísimo a las de navecilla. Así, pues, las fíbulas con arco romboidal y larga agarradera representarían, en Sicilia, un momento cuyo origen ha de buscarse entre los griegos de Cumas, Ischia y la misma Grecia. Hencken,35 tras comparar estas fíbulas con las de Etruria, Calabria y Europa Central, llega a la conclusión de que este tipo de fíbulas con larga agarradera y arco más o menos engrosado se di~ funde lentamente en el continente italiano y que su aceptación es precedida, en la mayoría de los lugares, por un estadio en que el arco engrosado es añadido a fíbulas que todavía tienen agarradera corta o disco, proceso que sólo empezaría con el establecimiento de los colonos griegos en el continente italiano. Se trata, pues, de extensas oleadas de la moda griega, que se desarrollarán por toda Italia, de sur a norte, alcanzando incluso el Valle del Danubio. Ahora bien, la cantidad de fíbulas tipo navecilla aparecidas en el Finocchito no nos predispone a pensar en importaciones sistemáticas, sino en la existencia de verdaderos broncistas indígenas más o menos helenizados, que in si tu fabricaban sus productos inspirados, indudablemente, en la moda griega, aportada o quizás en algunos casos, como en las cerámicas, creada por los colonos establecidos en Sicilia; su difusión empezaría en el último cuarto del siglo VIII, perdurando incluso hasta finales del siglo VII a. C. B) Fíbulas serpentiformes con ojo Aparecen en el 111 período de Pantálica,36 es decir, hacia el 800 a. C., en Sicilia sudoriental, fruto de la evolución de las de arco serpentiforme y codo típicas de la fase II o Cultura de Cassibile (lám. III, A). Según Blinkenberg,37 la fíbula serpentiforme y con ojo (máS delgada y fina que la de Cassibile, con arco más pequeño en contraposición al alfiler que se alarga y se vuelve curvo) deriva, como la de codo, de la fíbula de arco micénico; las formas 1 10-12 de dicho 33. HALL, E. H., Excavations in Eastern Crete, Vrokastro (University Museum, Philadelphia, 1914), figs. 85 M Y 87 H.; DESBOROUGH, V. R. d'A., Protogeometric Pottery, 1952, págs. 263-264, ob. cit. notas 23 y 44, lám. 71, 40. 34. Ob. cit. nota 29, págs. 106-110. 35. Ob. cit. nota 23, págs. 271-272. 36. Ob. cit. nota 2, pág. 65 Y fig. 24. 37. Ob. cit. nota 29, págs. 41-58. BRONCES DE LA NECRóPOLIS DE FINOCCHITO 49 autor componen un grupo aparte, puesto que el alfiler es curvo y la parte anterior resulta más elevada que el resorte. Todo ello debido a una razón práctica que en el mundo micénico no tuvo vitalidad; en cambio, en Italia y Sicilia alcanzó un gran éxito, dando lugar a una evolución muy particular que conducirá a varías tipos característicos de época más avanzada, entre ellos la fíbula con ojo, serpentiforme y con alfiler curvado, que, después, a su vez, serán importados a Grecia (ejemplares de Olimpia).38 Anteriormente no habían sido hallados en el Continente griego, sólo en algunas islas como Creta 39 y Chipre.40 W. Schüle 41 nos sitúa en un mapa la distribución de este tipo de fíbulas pertenecientes a las formas D I1-Ba y D I1-Bb de Sundwall,42 añadiendo a los ejemplares itálicos y sicilianos uno de Rama (Siria, 2000-1700 a. C.,43 con alfiler recto y ojo no más elevado que el resorte, y otro de Olbia.44 Las fíbulas con arco serpentiforme y ojo abundan, como ya hemos señalado, en toda Italia, de norte a sur. En Sicilia comienzan a tener su difusión a mediados del siglo IX a. C.; la necrópolis de PantálicaSur posee muchos ejemplares, al igual que Vizzini, Módica, Cozzo Pantano 45 y Ossini,46 por ejemplo .. En la necrópolis del Finocchito tenemos dieciocho fíbulas de este tipo, algunas de ellas con decoración incisa a base de líneas verticales paralelas en el arco, y deben pertenecer a las sepulturas más antiguas, puesto que estas fíbulas no están representadas en las necrópolis griegas ~oloniales. Así, pues, desde mediados del siglo IX a. C. perduran en Sicilia sudoriental hasta el último cuarto del siglo VIII, aproximadamente, época en que ya empiezan a caer en desuso. C) Fíbulas serpentiformes con bastones Están representadas en el Finocchito y también en necrópolis indígenas de la misma época, como en Tremenzano,47 Cocolonazzo di 38. 1d., págs. 199-200. 39. 1d., pág. SS, fig. 27. 40. ld., pág. SS, fig. 27. 41. Die Meseta-Culturen der Iberischen Halbinsel, 1969, Karte 2. 42. Ob. cit. nota 30, pág. 148 Y sigs.; figs. 225 y 226. 43. SCHAEFFER, C., Stratigraphie comparée et chronologie de l'A$ie Occidentale, 1948, lám. XXII, 15. 44. FURMANSKA, A. F., Fibeln aus der Ausgrabung von Olbia (Ukrainisch), en Archeologia (Kiev), VIII, 1953, 76-94, dort. 8. 77. Abb. 1, 4 (ltalische Fora). 45. CAFICI, BPI, XIV, pág. 170, lám. XIV, 2-5; ORSI, P., BPI, XV, pág. 185, lám. 4; ld. MAL, 11, 1893, pág. 14. 46. Ob. cit. nota 18, n, págs. 73-84, fig. 9. 47. Ob. cit. nota 14, lám. VII, 4. 4 M.a ENCARNA SANAHUJA Mola 48 O Módica, e indudablemente son más recientes que las serpentiformes con ojo (láms. JI, A, Y III, B). En la necrópolis del Fusco poseemos dos procedentes de las tumbas 326 (680-670 a. C.) y 308 (675-650 a. C.).49 En otras regiones, como en Etruria y Campania, persisten largo tiempo, y PatronPO nos señala una hecha en oro con inscripción latina arcaica del fabricante Manio. Ejemplares de este tipo son citados por Sundwall,51 muchos de ellos más avanzados que los de Siracusa. De todos modos, ninguno es más antiguo del 750 a. C., continuando a lo largo de todo el siglo VII a. C. Montelius 52 nos proporciona también fíbulas flanqueadas con bastones procedentes de Villanova. En el cementerio de Pithecusas (lschia)53 aparecen asociadas con aríbalos globulares de los primeros griegos de Cumas (750-700 a. C.). Blinkenberg 54 y Sundwall 55 afirman el origen itálico de estas fíbulas, pero, según Hencken,56 si se encontraron en sepulturas griegas de Ischia, fechadas entre el 750-700, fueron usadas por los griegos antes que por los pueblos de Italia. Orsi 57 no se definió claramente en lo que' respecta al lugar de origen de estas fíbulas, limitándose a compararlas con las de las tumbas etruscas del VII a. C., las del Fusco y las de Olimpia, pero, de todos modos, parece inclinarse por Grecia. 58 Así, pues, el origen no queda nada claro y quizá la hipótesis más satisfactoria, bajo nuestro punto de vista, es 11 propuesta por Büchner,59 a saber, que son una invención de los griegos de Italia al principio de la fundación de sus colonias, difundidas luego por todo el continente italiano y la isla de Sjcilia. ANILLOS En la mayoría de las tumbas de la necrópolis del Finocchito fueron hallados anillos de bronce de sección circular, rectangular, aplanada o plano-convexa, de tamaño y grosor variables. Eran empleados, según las dimensiones, como anillos para los dedos de las 48. Ob. cit. nota 16. 49. Ob. cito nota 21, pág. 35; ob, cit. nota 23, pág. 269, lám. 56, 2. SO. Ob. cit. nota 21, pág, 35. 51. Ob. cito nota 30, págs. 59-62 y 245-247. 52. La civilisation primitive en ltalie, 1, lám. XVII, 252 y 253, 53. Ob. cit. nota 23, pág. 269, nota 64. 54. Ob. cit. nota 29, pág. 200. 55. Ob. cit. nota 30, págs. 60-61. 56. Ob. cit. nota 23, pág. 270. 57. Ob. cit. nota 27, pág. 66. 58. ORSI, P., BPI, XXIII, 189'1, N. 10-12, pág. 195. 59. Ob. cit. nota 23, pág. 270. BRONCES DE LA NECRóPOLIS DE FINOCCHITO 51 manos y de los pies, para las muñecas y los tobillos, para adornar el alfiler de algunas fíbulas u otros objetos de ornamentación, para formar discos de forma troncocónica con agujero central y cadenas de uso diverso, e incluso se aplicaban a los vestidos a modo de colgantes (láms. 1; II, A; IV, A). El uso de los anillos de bronce remonta, en Sicilia, al período de Cassibile, quizás antes, pero sólo empiezan a generalizarse durante la fase de Pantálica III, siendo muy comunes en todas las necrópolis pertenecientes a la llamada «Cultura del Finocchito». De todos modos, bajo nuestro punto de vista, constituyen tipos demasiado simples para que los paralelos tengan un significado concreto; pero citaremos, en Sicilia y el continente italiano, los hallados en Madonna del Piano,óo Molino della Badia,61 Pantálica Sur-Oeste,62 depósitos de bronce de Adrano, San Cataldo y Noto,63 Tremenzano,64 Módica, Terni,65 tumbas de Masseria Zagarella, Due Gravine y Pisticci (Metaponto),66 Cumas,67 túmulos de Altamura,68 etc. En cuanto a los discos formados por anillos superpuestos de medida decreciente que forman un tronco de cono, podemos mencionar, a modo de ejemplos, los del depósito de bronce de Noto y el de San Cata1do,69 Sala Consilina,70 Torre Galli l1 y San Leonardo (Metaponto).72 BRAZALETES Aparte de los brazaletes formados por un anillo grueso de bronce de sección circular, aplanada o plano-convexa, mencionados en el 60. BERNABÓ BREA, L., MlLITELLO, E., y LA PlANA, S., Minco (Catania)-La necropoli detta del Molino de/la Badia: nuove tombe in contrada Madonna del Piano, en NS, XXIII. 1969, págs. 210-275, fig. 15, c. 61. ORSI, P., BPI, XXXI, 1905, pág. 122, fig. 24. 62. ORSI, P., Necropoli sicule di Panta/ica e Monte Dessueri, en MAL, XXI, 1913, col. 30, sep. 182. 63. Ob. cit. nota 20, págs. 202-208, fig. 49, f. 64. Ob. cit. nota 14, fig. 9. 65. MULLER KARPE, H., Deitriige zur chronologie der Urnenfelderzeit nordlich und südlich der Alpen, 1959, lám. 45, B, l. 66. Lo PORTO, F. G., Metaponto-Tombe a tumulo de/l'Eta del Ferro scoperte nel suo entroterra, en NS, XXIII, 1969" págs. 121-179, figs. 10, 1 y 2; 20, 2, y 47, 6, 7 Y 8. 67. Ob. cit. nota 65, lám. 21. D. 1 68. BlANCOFIORE, F., Rend. Accad. di Arch. Lett. e B. A. di Napoli, XXXVIII, lám. XIV, b. 69. Ob. cit. nota 1, págs. 205-208, fig. 49, a. 70. GENIERE, J. de la, La céramique géométrique de Sala CQnsilina, en MEFR, LXXIII, 1961, lám. VI, 2 y 3. 71. ORSI, P., Le necropoli calabresi di Torre Galli e di Canale Ianchina, Patariti, Sep. MAL, XXXI, 1926. 72. Ob. cit. nota 66, pág. 142, fig. 28, 4. 4* 58 M .... ENCARNA SANAHUJA pIares, a veces sueltos, otras veces unidos entre sí o a un anillo intermediario o bien a uno o dos anillos de tamaño corriente, unidos, a su vez, a otro menor de la necrópolis de Can Canyís (Tarragona),l3C y, para concluir, varios de La Solivella (Alcalá de Chivert)13l y Bovalar, (Benicarló).132 Vilaseca, además de comparar los ejemplares de Can Canyís con otros de la Península Ibérica, lo hace con los de las sepulturas tumulares de caudillos de las proximidades de Stuttgard 133 pertenecientes al Hallstatt D 3, -La Tene A, donde forman parte de grandes joyas; las del Finocchito, y, por último, los del período Benacci II (anillos con tres pares equidistantes de estas bolitas) . . ESPIRÁLES En la sepultura 2 de: la necrópolis Este fue hallado un disco de bronce formado por una varilla retorcida en espiral, sutil en los círculos más internos y externos y más robusta en los del centro (diámetro 8,25 cm.) .. Este objeto, al igual que tres de Murmure, podría ser considetado como un colgante parecido al de Catanzarese134 o a los de Pantálica IIl.,135 pero la mayoría de colgantes formados por un disco plano de bronce, que aparecen con mayor frecuencia tras la Edad del Bronce y que, según Orsi, fueron considerados adornos procedentes del comercio griego, no están, en general, formados por un espiral, sino que poseen radios con diversos tipos de participación interna. Podríamos llegar a la conclusión de que no se trata de un colgante por la carencia de un anillo o apéndice precisamente para ser colgado, pero así como los de Italia septentrional lo tienen, los de Italia central y del sur carecen de él. También podría formar parte de los espirales pIanos dobles destinados a ser ensartados a cadenas o fíbulas usados contemporáneamente en Italia peninsular y otros lugares del Adriático, pero su tamaño nos parece demasiado grande para ello. Otra hipótesis sería la de un apéndice de fíbula, puesto que iguales y mayores hay en Hungría;136 sin embargo, en Italia están ausentes estos tipos, propios de Hungría y del norte de Alemania. Así pues, creemos que este espiral plano formaba parte o 130. Ob. cit. nota 94, fig. 3 y lám. 10. 131. FLECHER VALLS, E., La necrópolis de La Solivella, en SIP, 32, 1%5, láms. XXIX y XXX. . 132. ESTEVE GÁLVEZ, F., La necrópolis de «El Botavar» (Benicarló), en Arch. Prehist. Lev., XI, 1966, figs. 5, 6 y 7. 133. PARET, O., Das kleinaspergle, ein Fürstengrabhügel der Spathallstattzeit, en IPEK, XVII, 1943·1948 (pub. 1956). 134. BPI, X, 1884, lám. HI. 135. Ob. cit. nota 2, pág. 64, fig. 28, 1. 136. CHILDE, V. G., The Danube in Prehistory, 1929, VII, serie A. BRONCES DE LA NECRóPOLIS DE FINOCCHITO 59 de un colgante o de una fíbula compuesta de dos o cuatro espirales, tipo B 1 a.d de Sundwall,137 que en Sicilia hacen su aparición durante el período de Pantálica I1I.138 Según Blinkenberg,139 los más antiguos ejemplares de este tipo de fíbula se hallaron en los estratos grecogeométricos del santuario de Orthia (Esparta) y en el depósito funerario de Delfos y la cronología de ambos puede fijarse entre el 850 y el 700 a. C. A pesar de no estar presentes en contextos micénicos ni submicénicos, Blinkenberg opina que llevan la impronta del gusto micénico y de ahí deduce que su origen hay que buscarlo fuera de Grecia, dentro de la civilización hallstáttica, que adoptó y conservó ciertos elementos de la técnica y del gusto micénicos, aun cuando en Grecia ya habían caído en desuso. Esta forma está esparcida, al igual que en Grecia, por el oeste de los Balcanes, Italia y Europa Central. Si bien Blinkenberg vio en la civilización hallstáttica la creación de dichas fíbulas, partiendo de un remoto origen micénico, Orsp40 las consideró como un tipo característico del grupo griego, de donde se difundió una corriente hacia el Norte (Hungría, IlliIico, Alpi Giulie) y otra hacia Occidente (sur de Italia continental, Sicilia), no estando presentes, el referido tipo, en Este, Bolonia, Etruria y Lacio. Por otra parte, en la sepultura 15 de la necrópolis Este del Finocchito fue encontrado un espiral de bronce con pedúnculo y en la 27 del mismo grupo dos fragmentos de bronce recortados en espiral. Los espirales cilíndricos encuentran en Golasecca 141 el primer ejemplar notable, pero resultan patrimonio de los protovillanovianos de Bismantova,142 Fontanella Mantovana,143 Timmari. 144 Están también presentes en los palafitos de Peschiera,145 tumbas de Novilara,146 en el Pi ceno y Cumas. 147 En Sicilia, ejemplares del mismo tipo, cuyo origen debe buscarse en el Oriente griego,148 se hallan documentados en Molino della Badia,149 Pantálica Sur,150 Madonna del Piano,151 Cas137. Ob. cit. nota 30, pág. 170, figs. 268 y 269. 138. Ob. cit. nota 2, fig. 24, 9. 139. Ob. cit. nota 29, págs. 253-262. 140. Ob. cit. nota 27, págs. 64-65. 141. CASTELLFRANCO, P., BPI, 11, 1876, lám. 11, 5. 142. CHIERICI, G., BPI, VIII, 1882, pág. 118, lám. VI, 5. 143. TREROTOLl, F., BPI, VIII, 1951-1952, pág. 152. 144. QUAGLIATI, Q., y RIDOLA, D.; MAL, XVI, 1906, figs. 111-112. 145. Ob. cit. nota 52, lám. 8, 8. 146. íd., 11, lám. 144, 13. 147. Ob. cit. nota 65, lám. 18, B, 6 148. Jahrbuch d. k. deustachen arch. Instituts, 18%, pág. 283. 149. ORSI, P., BPI, XXXI, 1905, págs. 119-120, fig. 21. 150. Ob. cit. nota 62, col. 27, seps. 140 y 144, lám. VII, 41 y 42. 151. Ob. cit. nota 60, pág. 241. 60 M.a ENCARNA SANAHUJA te1uccio,152 Murmure 153 (en hierro), Calascibetta Calcarella 154 y depósito de bronce de Noto.155 NAVAJAS DE AFEITAR Las halladas en el Finocchito están formadas por una sutil lámina de bronce rectangular con un mango constituido por una varilla plegada y sujeta con tachuelas en el centro de la base inferior. Proceden de las sepulturas 22 N.NO. y 39 Y 44 N.N., todas fragmentadas e incompletas; la mejor conservada es la de la tumba 44, que ha perdido el mango; en cambio, de las otras dos sólo tenemos sendos fragmentos. En Sicilia la navaja rectangular no se difunde antes del siglo x antes de C., pues durante el período de Pantálica 1 prevalece el rasurador alargado con los bordes cóncavos y, a veces, de forma poco triangular, tipo exclusivamente siciliano. Si bien poco puede añadirse a lo dicho por Pigorini,156 Colini. 157 Montelius 158 y Patronjl59 en cuanto a variantes y distribución topográfica, el origen, la vía de difusión y la evolución de los citados utensilios no quedan del todo claros. Perece ser que los rasuradores de lámina cuadrangular más antiguos, con o sin entalles, con mango obtenido por fusión o bien clavado a la lámina mediante tachuelas, derivan, según Patroni/ 60 que se basa en una navaja de afeitar procedente de Castelrnezzano en Lucania 161 de una forma indiferenciada dada por una lámina oblonga sin entalles ni agujeros y con anillo obtenido por fusión colocado en el centro del lado menor. Probablemente, como ya había supuesto Orsi,162 el origen es mediterráneo, porque la forma de paleta resulta rarísima en los palafitos de Emilia y en las terramaras; en cambio, se encuentra en Italia centro·meridional y en las islas, en necrópolis protovillanovianas como la de Allumiere y Tolfa,163 Pianello di Genga,164 Timmari,165 Milazzo,166 Cumas 167 y en la necrópolis 152. ORSI, P., BPI, XVII, 1891, pág. 17, lám. VII. 153. Ob. cit. nota 58, lám. VII, 19. 154. Inédita. Museo de Siracusa. 155. Ob. cit. nota 2, lám. 78. 156. BPI, XX, 1894, págs. 9 y sigs. 157. BPI, XL, 1914, págs. 158 y sigs 158. Die Vorklassischen Chronologie Italiens, 1912, págs. 190 y sigs. 159. Ob. cit. nota 80, págs. 829-836. 160. íd., pág. 833. 161. NS, 1897, pág. 186. 162. Ob. cit. nota 58, págs. 195-196. 163. COLINI, G. A., BPI, XXXV, 1909, lám. XII, 1 y 3. 164. íd., BPI, XL, 1914, pág. 158, lám. VI, 2. 165. Ob. cit. nota 144, figs. 97 y 102. 166. Ob. cit. nota 84, Iám. XXXIX, 7. 167. Ob. cit. nota 79. BRONCES DE LA NECRóPOLIS DE FINOCCHITO 61 de Lípari, del período correspondiente al Ausoniense 11. 168 Ejemplares inás recientes son uno del Piceno169 y otro de la cabaña de Rieti.170 En Sicilia, a excepción de la navaja de afeitar de Milazzo, ya hemos comentado que los ejemplares de lámina cuadrangular son tardíos, remontándose al 1000 a. C. y perdurando hasta fines del siglo VIII, aproximadamente, con ligeras variantes, en especial respecto al mango: Pantálica n, Cassjbile (tumba VIII), Molino della Badia, Madonna del Piano 171 Valsavoia,172 Finocchito y entre los bronces de los depósitos de Módica173 y Adrano.174 ARMAS Las armas de bronce están ausentes en nuestra necrópolis, representadas únicamente por la parte final de una punta de lanza de la sepultura 22 N.O. Según Orsi,!7S esto se explicaría por los constantes saqueos realizados en el Finocchito, en especial los grandes bronces. Ahora bien, por otra parte, el mismo autor 176 nos dice que en las necrópolis de su 111 período sículo las lanzas son rarísimas, y que, en cambio, abundan en Calabria. Añade además que en Sicilia, durante esta época las armas reales sólo fueron halladas en depósitos, nunca en sepulcros. Bajo nuestro punto de vista, inciuso en los depósitos de bronce pertenecientes a la misma época del Finocchito, como los de Adrano, Giarratana, San Cataldo y Noto,177 las armas escasean, predominando los objetos de adorno. ¿Podemos deducir de ello que no era costumbre, en esta época, que los indígenas acompañaran a sus muertos con armas, en una palabra, que ello no era común en lo que respecta al ritual funerario? ¿Es posible llegar a la conclusión del carácter pacífico de los indígenas? ¿Se trata únicamente de saqueos? Creemos que la hipótesis más satisfactoria es la del ritual funerario, que no sabemos hasta qué punto puede implicar un antibelicismo por parte de los indígenas. 168. BERNARDÓ BREA, L., y CAVALIER, M.; Meligunis-Lipara, 1, pág. 110, lám. XLII, I. 169. DUMITRESCU, V., L'eta del ferro nel Piceno, 1929, pág. 156, fig. 20, 7. 170. BRUSADIN, D., BPI, LXV, 1956, pág. 452, fig. 3. 171. Ob. cit. nota 60, págs. 241-242, figs. 12, d Y 20, a. 172. ORSI, P., BPI, XXVIII, 1897, pág. 110, lám. 11, 13. 173. ORSI, P., BPI, XXVI, 1900, pág. 173, lám. XII, 2. 174. Ob. cit. nota 1, fig. 48, c. 175. Ob. cit. nota 58, pág. 168. 176. Ob. cit. nota 71. 177. Ob. cit. nota 1, págs. 202-209. 5 Bronces de la necrópolis de Finocchito LÁMINA 1 •• ,,,,t '~'4t ' Bronces de la sep. 8 de la necrópolis Nort e: 16745, ca de nas de doble malla; 16746, fíbulas tipo navecilla, una de ellas con botone s; 16747, anillos; 16748 , c uentas con acanala - dura concé ntrica , y 16854 , posible collar. s' UMr ~A II M." E. Sana/lUja 1- - - . t • B A, bro n ces p rocede nt es de la sep. 2 de la n ec rópolis No rte : 1 66 1 2, co lga nt e; 1 66 1 3, fíbula se rp e ntir o rm e co n bas t ones; cue nt a bi có ni ca y a nillo. B. br on ces de la se p. 47 del g rup o N oroes t e: co ll ar ro rm ado por ani ll os de l os qU l: cuelgan ot ros te rmin ad os en un apé ndi ce globu la r ; 1 667 1, rí bul as tip o nav ec i ll a, un a co n apé ndi ces punti agu dos , dos co n boton es. A Br onces de la necrópolis de Finocchito LÁMINA IIr A, fíbula se rp e ntiform e co n ojo co n un anillo de sección circular e nsartado en su alfiler pro ce de nt e de la se p. 42 de la necrópolis Norte. B, fíbula SellJentiforme de bronce flanqu eada por bastoncillos , de la sep. 47 del grupo Sur. A B UMJNA IV M. a E. Sanc,huja ,¡&., • A, bronces de la sep. 41 del grupo Sur: 13224 a 13226 , c uent as bicónicas anc h as; 1322 7, fíbulas tipo navecilla con botones; 13228 y 13229, anillos; 13230, c uenta discoidal, y 13231 , brazalete de hilo de bronce co n una cuenta de ámbar e nsartada . B, fíbulas de bronce tipo navecilla de la sep. 25 de la n ecró polis Norte . A B