Procesos de trabajo en la construcción del talaiot nº 1 de Son Fornés (Montuiri-Mallorca)
Abstract
Gasull Vilella, Pepa; Lull, Vicente; Sanahuja Yll, Mª Encarnacion
Full text
,.. PROCESOS DE TRABAJO EN LA CONSTRUCCIÓN DEL TALAIOT N.o 1 DE SON FORNÉS (MONTUIRI.MALLORCA) PEPA GASULL, VICENTE LULL y M.a ENCARNA SANAHUJA El poblado talayótico de Son Fornés se encuentra en el centro de la isla de Mallorca, a 2,5 km. de Montuiri, dirección noroeste, siguiendo la carretera local que va hacia Pina. El yacimiento cubre una superficie aproximada de dos hectáreas y media. Por toda esta zona se hallan diseminados numerosos restos arqueológicos, particularmente importantes al sur de la misma y muy escasos al nordeste. Nuestros trabajos arqueológicos en Son Fornés, a lo largo de ocho campañas (inidadas en 1975), nos han permitido precisar la existencia de diversas fases culturales, más o menos definidas, según el carácter del registro arqueológico de cada una de ellas.1 Las fases que nos ocupan en este articulo (fases A y B) son las estrictamente talayóticas. Concretamente la fase B finaliza en el último tercio del siglo VI a. de J. C., según las dataciones absolutas realizadas a partir del análisis de dos muestras de carbono 14.2 Pertenecen a esta fase dos talaiots (n.o s 1 y 2), cinco viviendas agrupadas junto y en los alrededores del talaiot n.O 1 y un gran muro de carácter defensivo que arranca del talaiot n.O 1 y marca el límite sudoccidental del poblado.3 Tras un estudio de los muros que conforman las estructuras anteriormente citadas,4 hemos podido precisar la presencia a nivel morfológico de tres tipos constructivos (tipos A, B Y C), caracterizados por el número de sus paramentos y por el tamaño y disposición de las 1. DiEZ, T.; GASULL, P.; LULL, V., y SANAHUJA, M.", Excavaciones en el yacimiento de Son Fornés 1975-1978 (Montuiri, Mallare,,), en N.A.H., n.O 9, Madrld, 1980, páginas 371-375. 2. Hogar habitación 1: 2470 ± 80 (= 520 ± 80). Teledyne Isotopes, Nueva Jersey. Carbones piso habitación 3: 2560 + 85 (= 610 + 80). tdem. 3. GASULL, P.; LULL, V., y SANAHUJA, M.", Son Fornés 1: la fase talayótica. (Ensayo de reconstrucción socioeconómica de una comun.idad prehistórica), en prensa, 1983. 4. GASULL, P.; LULL, V., y SANAHUJA, M.a, ob. cit., nota 3, cap. IV: La construcción.
212 P. GASULLV. LULL-M.a E. SANAHUJA piedras que los componen, y que se acoplan a dos funciones. Puede observarse claramente una homogeneidad técnica en los complejos monumentales y, en cambio, una heterogeneidad estructural en las viviendas. La homogeneidad de las grandes construcciones requiere una elección del sistema arquitectónico, una planificación y ordenación del trabajo, la cooperación de un número elevado de individuos de la formación socieconómica en estudio o incluso la movilización de grupos más amplios, y un gasto de energía considerable. Todo ello supone una jerarquización funcional en el ordenamiento del espacio, advirtiéndose de un modo manifiesto que las estructuras domésticas (viviendas de tipo familiar) están subordinadas al patrón espacial determinado por las estructuras colectivas. Así, el talaiot n.o 1 condiciona la morfología y la estructura de las viviendas adosadas a él, y la muralla, a su vez, ordena y determina la morfología y la planimetría de las viviendas que incluye. Incluso las columnas de las casas, destinadas a soportar el techado de éstas, mantienen relaciones matemáticas con la citada muralla y entre sí. Gracias al estudio de los elementos arquitectónicos, a los análisis estratigráficos y antracológicos, a la documentación obtenida acerca del peleoambiente y de la topografía del territorio, y a la contrastación de algunos resultados mediante la experimentación y la comparación con· pueblos primitivos actuales con el mismo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas que los habitantes de Son Fornés, hemos creado un cuerpo de hipótesis en relación a los sistemas constructivos y a los procesos de trabajo que implica una edificación colectiva, como por ejemplo el talaiot n.O 1. Para ello hemos contado con la ayuda y colaboración del ingeniero Manuel Medarde, a quien reiteramos nuestro agradecimiento. Talaiot n.O 1 (figs. 1 y 1 bis) Es un gran edificio tronco cónico de planta circular y corredor recto, con una cámara también circular con columna central polilítica y otra cámara, empotrada en el aparejo murario, con pequeño corredor y planta rectangular de ángulos redondeados . . Se eleva directamente sobre el piso natural del terreno y su estado de conservación es medianamente ruinoso, sobre todo en su desarrollo externo. El aparejo murario está compuesto por tres fajas unidas: paramento externo de grandes piedras, contrafuerte interno de piedras medianas y relleno entre ambos a base de multitud de piedras peque-
CONSTRUCCION DEL TALAILOT N.O 1 DE SON FORNÉS 213 N ,,/ Fig. 1. -Axonométrica del talaiot n.O 1. ñas y tierra, corno es normal en la mayoría de las construcciones de este tipo. El paramento externo es el más afectado por el derrumbamiento que destruyó el edificio. Los bloques calizos que lo componen han sido extraídos de la parte más elevada del cerro, donde se puede observar la afloración de la superficie del zócalo calcáreo. En dicha zona se constató la presencia de escalonamientos producidos, sin duda, por el proceso de arranque de estas enormes piedras. Los bloques monumentales casi rectangulares de este paramento están colocados formando hiladas paralelas con la técnica de aparejo
214 P. GASULLV. LULL-M.a E. SANAHUJA Fig. 1 bis. -Secciones talaiot n.O 1. en seco y alcanzan de uno a tres metros de longitud por un metro, o poco más, de anchura, y entre 0,70 y 1 metro de altura. Se conservan cuatro hiladas, aunque ninguna de ellas en su desarrollo total. La hilada de base descansa, en algunos sectores, para salvar el desnivel del terreno, sobre un lecho de piedras medianas y pequeñas que, a la vez, aseguran la estabilidad de los grandes bloques. El contrafuerte interno está compuesto por piedras de meílor tamaño perpendiculares al contrafuerte externo, que oscilan entre 0,50 y 0,40 m. de anchura, 0,60-0,70 m. de altura y 1"1,70 m. de longitud. Son bloques rudamente desbastados que tienden a la rectangularidad. Debido a su irregular constitución, los intersticios que dejan sus jun" turas están rellenos de pequeñas piedras, las cuales fijan el aparejo . . El contrafuerte conservado mide 3,40 m. de altura en el sector nordes-
CONSTRUCCIóN DEL TALAILOT N.o 1 DE SON FORNÉS 215 te y 2,50 m. en· el sudoeste, y las piedras que 10 forman se hallan colocadas más o menos en hiladas paralelas. Los diámetros de ambos paramentos se estrechan a medida que el edificio aumenta en altura. Dimensiones del talaiot n.O 1: Diámetro máximo: 16,50 m. (eje A-B) por 17,30 m. (eje C-D) = talaiot. Diámetro mínimo: 6,50 m. (eje A-B) por 6,60 m. (eje C-D) = cámara. Aparejo murario: espesor entre 5 y 5,30 m. La puerta del edificio está compuesta por tres bloques monolíticos, dos a modo de jambas y el tercero con función de dintel. Conforman un vano rectangular de 1 m. de ancho por 1,20 m. de alto. El corredor de acceso a la cámara es recto y está formado por un piso enlosado y dos paredes paralelas con tres grandes piedras monolíticas cada una. Alcanza en total 5,20 m. de profundidad, y las dimensiones de sus bloques son parecidas a las de las jambas. El techo, constituido por seis grandes losas, se eleva poco a poco a partir del dintel de la entrada por medio de pequeñas piedras colocadas encima de los grandes bloques laterales, ,consiguiendo alcanzar 1,50 m. de altura al final del corredor, donde presenta un vano trapezoidal con un dintel monolítico y dos jambas, formadas esta vez por los bloques de base laterales y dos pequeñas piedras rectangulares (una a cada lado) colocadas encima de aquéllos. La cámara cubre una área de 33 m2, de los que sólo quedan disponibles 31,5 m2 si descontamos el espacio ocupado por la columna. Es una de las mayores cámaras conocidas (6,50 m. de diámetro), aunque es reducida si la comparamos con el enorme espesor murario (de 5 a 5,30 m.). En el centro de la misma se erige una impresionante columna formada por cinco bloques cúbicos, irregulares superpuestos, que alcanzan una altura de 3,80 m. Si bien en un principio pensamos que la columna estaba alineada con el corredor de acceso a la cámara, nos encontramos con la sorpresa de que mantenía esa relación con otra cámara incrustada en el aparejo murario sudoriental del talaiot. Aunque no aparecieron restos arqueológicos en su interior, esta última cobra gran importancia porque explica, en gran medida, las dimensiones del muro talayótico y porque, sin duda, debió cumplir un papel esencial dentro del edificio. Se entra a la citada cámara por una reducida abertura de 0,60 m. de anchura por 0,75 m. de altura, la cual está formada por un pequeño dintel monolítico sobre dos jambas, una de ellas también monolítica y otra de dos piedras superpuestas. El umbral se eleva 0,50 m. del piso natural de la cámara mayor. Un pequeño corredor de 1,40 m. de longitud conduce al interior de la
P. GASULLV. LULL-M.& E. SANAHUJA pequeña cámara de planta rectangular con los ángulos redondeados'; ~sta mide 2,20 m. de longitud, 1,56 m. de altura y 1,50 m. de anchura. Sus paredes están construidas a base de piedras simplemente retocadas colocadas irregularmente y sostienen un techo constituido por grandes lajas. En el interior y al sur de la cámara principal del talaiot n.O 1 apareció un muro curvo que conserva tres hiladas de piedras medianas rectangulares y alcanza una altura de 0,85 m. Forma, con el contrafuerte interno del talaiot, del que arranca y al que se entrega, una planta más o menos elíptica. Dentro de ella hallamos un cubículo constituido por el mismo muro curvo a un lado, una laja a modo de jamba al otro y una segunda utilizada como dintel. En el centro de este muro existe una pequeña abertura cuadrada de 0,35 m. de lado. Gracias a la estratigrafía hemos podido averiguar otras características morfolóficas del talaiot. La configuración parabólica del contrafuerte interno hace pensar que el talaiot podría estar cubierto mediante el sistema de aproximación de hiladas. Las piedras que aparecieron sobre el nivel de habitación, por su gran número, tamaño y morfología, proceden en su mayoría de esta faja muraria. Sin embargo, la presencia de grandes troncos carbonizados debajo de esta gran capa de piedras y de materiales arqueológicos sincrónicos (estratos I y 11) aboga por la existencia de un piso elevado por encima de la incipiente falsa cúpula rematada con troncos radiales apoyados en la columna central. El material de este piso derrumbado se halla total" mente desconectado, consecuencia de la gran violencia de la destrucción. En ocasiones incluso aparecen fragmentos de las mismaS vasijas a más de tres metros de distancia. Todo lo contrario ocurre en el piso inferior, donde el material mantiene una estrecha relación espaciaL Ignoramos cómo se accedía al piso superior; quizá futuras excavaciones en el exterior del edificio nos lo desvelen, pero siempre cabe la posibilidad de que las hiladas, que poco a poco van aproximándose, dejaran un anillo exento de piedras, cubierto -como ya dijimospor troncos. Esta última hipótesis, aparte de facilitar la salida de humos mediante una abertura, permitiría un acceso al piso superior desde el interior del talaiot. Debido al gran espesor murario de éste, el piso elevado o azotea podría tener una gran superficie disponible de 200 m2 o bien de 172 m2, si exceptuamos el anillo central techado con troncos. ,En el piso inferior encontrarnos dos bolsadas de cenizas ubicadas en ligeros hoyos de 0,50 y 0,70 m. de diámetro, que bien podrían ser hogares rudimentarios o cavidades acondicionadas para hacer fuego (hogueras), toda vez que su disarmonía con los hogares típicos talayóticos hallados en las viviendas resulta evidente.
CONSTRUCCIóN DEL TÁLAILOT N.o 1 DE soN FORNÉS 217 Características de los materiales empleados Según los análisis realizados en el laboratorio de la Universidad Industrial de Barcelona, la piedra empleada para la construcción de la muralla, el talaiot y las viviendas, pertenece al grupo de las calizas estratificadas que forman generalmente bancos. Las muestras procedentes de Son Fornés presentan una estructura de capas en las grietas que se ensanchan a través de las juntas de planos. Las calizas hasta ahora estudiadas están constituidas por dolomita [Ca Mg (C03)2] y caliza (C03C2). La dureza, según la escala de Mohs, es de 3,3 y el peso específico 2,87 (1 m3 equivale a 2.870 kg.). Es una roca sedimentaria frágil, de color blanquecino, amarillentopardusco, de raya blanca, fractura concoidea y exfoliación perfecta, puesto que los cristales que forma son trigonales con predominio del romboedro de exfoliación. Ensayos realizados con las muestras: Porosidad (vacíos %) . . . . Contenido de agua (peso %). . . . . . . . Resistencia a la presión en seco. . . . . . Resistencia a la flexión . . . . . . . . . Resistencia a la percusión (n.o de golpes hasta la desintegración) Desgaste por frotamiento (medido en cm 3 sobre superficie de 50 cm 2) •••••••••••••••••••••• 0,72 0,28 1.472 kg.jcm 2 127 kg.jcm 2 10 golpes 15 mm. También hemos realizado algunas pruebas en fragmentos de las denominadas pedres fogueres, que se encuentran en la superficie del poblado talayótico y que han aparecido en algunas habitaciones excavadas sin señales de retoque. Se trata de cuarzo ferrífero, cuya dureza es de 7,8, según la escala de Mohs, y su peso específico de 2,8. La prueba de corte nos ha proporcionado el siguiente resultado: con pedres fogueres de 10 mm. de sección rectangular se realizaron dos trazos de 30 cm. sobre caliza de dureza similar, con una presión de 10 kg. y a una velocidad de una pasada por segundo. Al término de . un minuto se logró una profundidad de surco de 1,1 mm. Sin embargo, la seccción era angular (= 90°) la profundidad de surco alcanzaba los 3,2 mm. Cabe destacar que el desgaste de la pedra foguera fue prácticamente nulo (fig. 2). Otro material empleado en la construcción, como veremos más adelante, fue la madera. Ya hemos comentado que en algunas viviendas y en el talaiot fueron hallados trozos de troncos carbonizados procedentes de las vigas del techo. Por otro lado, algunos árboles documentados en la actualidad y que también aparecen detectados en los análisis polínicos y antracológicos efectuados nos permiten
218 P. GASULLV. LULL-M.aE.SANAHUJA· constatar que la madera básica utilizada en la conservación era la proporcionada por los acebuches. Finalmente, hay que mencionar también que, a pesar de que no estén documentados arqueológicamente, debieron utilizarse cuerdas 3 .... "'. Fig. 2. -Prueba de corte realizada con cuarzo ferrífero. para el arrastre de las grandes piedras y troncos. El material empleado para su fabricación podía consistir en tallos de arbustos, raíces, cortezas de árboles, hierbas diversas o materia animal, tal como pelos, lana de corderos, tendones, nervios o pieles. Los habitantes de Son Fornés contaban con todos estos productos para trenzar y torcer fibras vegetales y obtener cuerdas; además, la isla de Mallorca se caracteriza por poseer gran cantidad de palmitos y de esparto, plantas idóneas para conseguir todo tipo de cordajes.
CONSTRUCCWN DEL TALAILOr N.o 1 DE .SON FORNES 219 Tengamos en cuenta que con una cuerda de palmito de 1 cm. de diámetro pueden arrastrarse sin que se rompa unos 200 kg. de carga. La única referencia de fibra vegetal en Mallorca es la de un tejido realizado con palmito procedente de Son Serralta en Puigpunyent.5 Hay que precisar también que la utilización de cuerdas está docu" mentada desde el Paleolítico y que durante el Neolítico empiezan a diferenciarse las diversas técnicas en relación al uso de fibras animales y vegetales: cestería, tejido, cuerdas y trenzado.6 Procedencia de los bloques calizos En el mundo de los minerales no existen, como ocurre en botánica o biología, clases de identificación. Por ello debe recurrirse a una serie de análisis y ensayos que proporcionan las características propias y exclusivas de la roca estudiada. De todas maneras ello constituye una ventaja, pues permite distinguir el material examinado de otros semejantes. En el caso de Son Fornés esta particularidad nos ha permitido saber con toda certeza el lugar de donde se extrajeron las piedras para la construcción del poblado. Por otro lado, las peculiaridades del material nos ayudan a comprender las diversas técnicas de construcción y los conocimientos de los talayóticos en cuanto a resistencia y estabilidad de los edificios. Las piedras empleadas para la construcción se extraen de los afloramientos del zócalo calcáreo en algunos puntos de relieve indicados (fig. 3) situados en el propio Son Fornés y en sus inmediaciones. Hemos podido observar que en la parte más elevada del cerro hay una zona de afloramientos de este tipo, los cuales presentan un escalonamiento que no puede explicarse por causas naturales, toda vez que la altura y la anchura de la gradería corresponden más o menos a la altura y a la anchura de las grandes piedras utilizadas tanto en el talaiot como en la muralla. La distncia entre el citado afloramiento y la zona excavada oscila entre 75 y 100 m. La situación, pues, de esta cantera resulta idónea, ya que el perímetro del poblado, observable por la presencia de algunos tramos de muralla alejados de la zona excavada, está separado por distancias similares de aquélla. Tras calcular el volumen de los bloques requeridos para la construcción del talaiot y de la muralla, que explicitaremos más adelante, se ha llegado a la conclusión de que esta cantera permitió a los tala5. ROSELLó-BoRDOY, G., Excavaciones en los talaiots de «Son Serrc¡!ta» (Puigpuñent, Mallorca), en N.A.H., XV, Madrid, 1971, pág. 16. 6. ELEURE, Ch., Fabriquer des liens et cordages préhistoriques¡ en Le dossier de l'archéologie, sept.-oct. 1980, págs. 68-71.
226 P. GASULL-V. LULL-M.a E. SANAHUIA de arrastre utilizado. En el caso de usar troncos rodantes, la fuerza de tracción sería de 10 a 20 veces menor que la empleada en el sistema de deslizamiento, con trineo o sin trineo. Si admitimos que el avance medio es de 5 metros por minuto, diez hombres tardarían veinte minutos en trasladar el bloque al pie del talaiot. Por otra parte, si fijamos que éstos emplean un promedio de una hora -tiempo más que suficiente para una cuadrilla bien entrenada, ya que bastarían 45 minutos para realizar los procesos de carga mediante palancas de madera, traslado y descarga de los bloques -, podemos suponer con bastante aproximación que en cada jornada de trabajo (de sol a sol, es decir, durante 12 horas) acarrearían unas 120 Tm. de piedra. Así, pues, se necesitarían 60 días trabajando sin interrupción durante 12 horas para acarrear el material. Quizás este período resulta un tanto escaso, puesto que hay que tener en cuenta otros elementos tales como los factores climáticos, el ocio y el tiempo invertido en otras actividades (agricultura, recolección, ganadería, trabajos domésticos, producción cerámica, etc.), a no ser que la comunidad que iba a establecerse en Son Fornés tuviera el número de individuos necesarios para atender simultáneamente estas tareas: que los ancianos/as, niños/as y especialmente las mujeres realizaran los distintos trabajos citados mientras los varones se dedicaban a la edificación del talaiot n.O 1 y de la muralla; que recibieran ayuda del antiguo núcleo donde anteriormente estaban asentados o de los poblados vecinos, o bien que las labores de la construcción tuvieran lugar en la época en la que no se efectuaban actividades relacionadas con la alimentación. La construcción del talaiot (figs. 6 y 7) A partir de los datos recogidos en este apartado dilucidaremos la hipótesis que nos parece más sencilla en relación a la construcción del talaiot, para lo cual hemos tenido en cuenta las explicaciones del arquitecto Raimon Guardia y del ingeniero Manuel Medarde. Una vez situadas las piedras en la zona escogida para levantar el talaiot, se procedía a su colocación. Primero, la base de la columna central, después una corona circular de pequeñas piedras colocadas en seco y bien trabadas sobre la roca natural del terreno, cuya finalidad era servir de base de asentamiento a los grandes bloques de los paramentos interno y externo. La colocación de la primera hilada de bloques no presentaría una gran dificultad, en especial si los constructores se ayudaban del trineo y de palancas de madera. Una vez situados los primeros bloques del paramento interno y del externo del
. '. CONSTRUCCION DEL TALAILOT N.o 1 DE SON FORNÉS 227 " , " " /. ------- Fig. 6. - Construcción del talaiot n.O 1. muro circular del talaiot se efectuaría el relleno de pequeñas piedras entre ellos. Las piedras que conforman las tres hiladas sucesivas pueden ser izadas fácilmente mediante la fabricación de una rampa adosada al paramento exterior del talaiot. Esta rampa podía ser de tierra, de
228 P. GASULLV. LULL-M." E. SANAHUJA tierra con guías de troncos o con empedrado tosco o incluso totalmente hecha a base de troncos. En este último caso hemos tomado, como pendiente máxima para evitar el vuelco del bloque, la correspondiente al ángulo de 25°. El trayecto de 10,5 m. corresponde a una pendiente de un ángulo de 20" 51', pendiente máxima para colocar la .. ~ : .. : ': Fi¡. 7. -Construcción del talaiot n.O 1. piedra a una altura de 4 m. Para construir una rampa de un metro de altura serían necesarios 132 troncos de 20 cm. de diámetro. Si la rampa mide dos metros de altura, son necesarios 265 troncos; si mide tres, 373, y si mide cuatro, 530, lo que equivale a un mínimo de 44 árboles, cuyo tronco debía ser de 20 cm. de diámetro y 3 ro. de longitud, y un máximo de 176 del mismo diámetro e idéntica longitud. Una vez realizado el recorrido por la rampa y ya sobre el muro, el bloque puede deslizarse directamente sobre el empedrado que resulte del relleno del paramento externo y del interno del muro o sobre guías de troncos situadas sobre el mencionado relleno, y trasladarse a cualquier parte del talaiot. Para la elevación y la colocación de los bloques que forman parte de la columna es imprescindible la construcción de una rampa de
CONSTRUCCWN DEL TALA/LOT N.o 1 DE SON FORNE.S 229 tierra (fig. 7) o de un entramado de madera entre aquélla y el paramento interno del muro. Tras ser izado el bloque destinado a tambor de la columna hasta el muro del talaiot, aquél puede ser deslizado sin dificultad sobre la pasarela de madera hasta quedar situado sobre el tambor inferior de la columna y, acto seguido, utilizando los mismos troncos de la pasarela como palanca y con la ayuda de dos troncos cruzados para facilitar la maniobra (fig. 6), el bloque puede ser perfectamente colocado y acuñado en el lugar correspondiente. Calculamos que diez hombres, para construir el talaiot, emplearían un período de tiempo semejante al utilizado en el corte, la carga, el acarreo y la descarga de los bloques necesarios. Por lo tanto, resulta perfectamente factible que veinte hombres construyeran un talaiot en tres meses. Si duplicamos el material humano, el tiempo queda reducido a un tercio menos, aproximadamente. En una palabra, el talaiot de Son Fornés pudo ser edificado en dos meses con el esfuerzo de 40 o 50 individuos.