Actitudes hacia las migraciones y capital social : la participación de los europeos en redes sociales y sus lazos con la mayor o menor aceptación de la población extranjera
Abstract
Is there a relationship between the degree of social participation of and the position in front of foreign populations in Europe? Based on European Surveys, this article explores involvement in public and civic associations as an important factor explaining a better acceptance of difference. This involvement would imply more trust in institutions and civic Society.
Full text
REDESRevista hispana para el análisis de redes sociales Vol.7,#3, Oct./Nov. 2004. http://revista-redes.rediris.es Actitudes hacia las migraciones y capital social: la participación de los europeos en redes sociales y sus lazos con la mayor o menor aceptación de la población extranjera[1] Estrella Gualda Caballero, Universidad de Huelva, España[2] ABSTRACT Is there a relationship between the degree of social participation of and the position in front of foreign populations in Europe? Based on European Surveys, this article explores involvement in public and civic associations as an important factor explaining a better acceptance of difference. This involvement would imply more trust in institutions and civic Society. Key words: Social Capital, Trust, Social integration. RESUMEN ¿Qué relación existe entre la participación social de los europeos (y su inclusión en redes) y las actitudes que desarrollan hacia la población extranjera? Nos planteamos en este trabajo si una participación social mayor -según las declaraciones formuladas a través de encuestao una buena valoración por parte de los europeos de diferentes instancias sociales, se asocia a actitudes de rechazo o aceptación hacia los extranjeros. Nuestra hipótesis es que existe algún tipo de asociación entre mayor grado de participación social y mayor aceptación hacia la población extranjera. Una mayor dosis de confianza interpersonal e institucional (mayor en individuos más participativos) puede ser uno de los factores que lime esa desconfianza y recelo hacia la diferencia, que está en la base de múltiples actitudes de rechazo. Palabras clave: Capital social, confianza, integración social. Capital social Suele destacarse como elemento esencial del capital social la importancia de que los individuos participen en redes sociales. Se asocia el concepto también a los múltiples beneficios que proporciona la “confianza”, elemento central de gran parte de las conceptualizaciones en curso. Ésta parece desarrollarse en lugares clave de las instituciones: relaciones familiares y escolares, comunidades con fuertes normas, valores y sanciones; normas de reciprocidad, normas culturales de confianza, reciprocidad y responsabilidad; la existencia de redes sociales densas; el compromiso cívico, etcétera (Gamarnikow, E. y Green, A., 1999). Se ha escrito sobre los aspectos
más instrumentales del capital social, o el para qué del mismo, y se liga a la promoción del cambio social en facetas como la salud, la educación o el desarrollo. La OCDE y el Banco Mundial parecen apostar por esta línea para hacer frente a la pobreza y la precariedad (Banco Mundial, 2003). La idea que subyace a algunas versiones sobre qué significa el capital social viene a ser que puede entenderse como un recurso para las personas, especialmente cuando se vinculan los individuos a redes y esto les hace más accesible la información y el apoyo encaminado a mejorar sus condiciones de vida. Redes que gestan lazos de confianza y obligaciones de reciprocidad entre individuos que comparten valores. Esto opera especialmente cuando se trata de redes (o recursos) duraderos, en la versión de Bourdieu (1986). Algunas perspectivas en el ámbito de la economía, aunque la trayectoria no es muy dilatada en años, han empleado el argumento de que acumular capital social ayuda a explicar el crecimiento económico y los ingresos familiares (Banco Mundial, 2003; Portela y Neira, 2003), o incluso se ha sugerido la influencia de la red en la toma de decisiones empresariales (Semitiel y Noguera, 2004). También se viene subrayando que el capital social proporciona ventajas al gobierno democrático (Torpe, 2003; Torcal, Montero y Gunther, 2003). El debate teórico se ha intensificado fuertemente en los últimos años y el acuerdo no existe: no se maneja un concepto de capital social consensuado, tampoco las aproximaciones metodológicas y los indicadores que se emplean son idénticos y hay importantes divergencias respecto a dónde se produce el capital social. Existen quizás más convergencias teóricas al señalar que la presencia de capital social se relaciona con un abanico amplio de beneficios y posibilidades para individuos y sociedades en aspectos como el logro educativo y ocupacional, la salud física y mental, la reducción de las tasas de delincuencia, el acceso al mercado o la movilidad y logro laboral, las relaciones familiares y afectivas, etcétera (Coleman, 1986, 1990; Putnam, 2000; Putnam, Leonardi y Nanetti, 1993; Putnam y Goss, 2003; Fukuyama, 1995). Desde esta perspectiva el capital social viene a convertirse en un bien público a promocionar, y la carencia del mismo puede implicar un freno al desarrollo. Aunque no todo son bondades. Se alerta igualmente de que un vuelco excesivo hacia la comunidad podría limitar el avance de ésta si los individuos se confinan a lo meramente endo-grupal y se aislan, olvidando el mundo exterior (Torpe, 2003; Fernández Kelly, 1995). Por otra parte, otros autores subrayan que la mera existencia de red no significa capital social (Barbieri, 2003).
Capital social, redes sociales y personales y comunidades de inmigrantes Diversas investigaciones vienen explorando las relaciones entre capital social y migraciones (en términos de grupos étnicos, raza, etcétera). Algunas líneas de análisis indagan sobre los nexos que se producen entre el éxito o fracaso en los procesos de integración social de la población extranjera y si ésta se inscribe o no en un contexto de redes y apoyos sociales que funcionen a modo de recursos en múltiples situaciones: acceso, mantenimiento y mejora de empleo, acceso de vivienda, logro académico, apoyo afectivo, obtención de la ciudadanía, etcétera (Portes, 1995; Martínez, García y Maya, 2001; Aguilera, 2000; Gualda, 2001; Huntoon, 2001; Baker, 2000). Sería el caso, por ejemplo, de la investigación de Layman y Basnyat (2003) cuando detectan que las “normas de confianza” mantenidas en el interior de un grupo de Somalíes en Estados Unidos se extienden hacia la comunidad mayoritaria, mientras que no ocurre así en el otro grupo que comparan (los Hmong). El desarrollo de capital social permite al primer grupo una mejor integración en la sociedad, se argumenta. Igualmente ocurre respecto a estudios que arguyen que el capital social tiene un valor explicativo de la adaptación a la escuela de jóvenes inmigrantes (funciona como predictor del éxito escolar), jugando en este proceso la influencia de la familia inmigrante y las comunidades étnicas un importante papel (Lauglo, 2000; Zhou y Bankston, 1998; Portes y MacLeod, 1999; Chow, 2000). Las redes sociales, la confianza y valores compartidos que de aquí derivan son importantes igualmente en el caso de los refugiados para superar las problemas de deslocalización y dispersión (Loizos, 2000). Aunque el capital social en forma de redes étnicas y lazos familiares y personales jueguen un papel importante en los procesos de adaptación, algunas investigaciones apuntan a que no puede entenderse que su influencia será siempre el factor que decida una óptima inserción. Sería el caso descrito por Marger (2001a y 2001b), en cuanto a que la influencia del capital humano en los empresarios (en el sentido de cualificación profesional) puede hacer innecesario el empleo de capital social para conseguir la integración económica. Por otra parte, otras investigaciones explican que las fuerzas identificadas por la teoría del capital social y la nueva economía de la migración ayudan a entender mejor las migraciones internacionales que los cálculos de costes y beneficios asumidos por el modelo neoclásico en las teorías migratorias. En las investigaciones de Massey y Espinosa (1997); Phillips y Massey (2000) y Singer y Massey (1998), una vez que la cadena migratoria ha comenzado, los lazos que vinculan comunidades de origen y
destino migratorio (México y Estados Unidos) se emplean para obtener una información y asistencia que reduce los costes y los riesgos de entrar en Estados Unidos y aumenta las probabilidades de obtener un buen trabajo allí. Las redes juegan un papel importante como conductoras de información. Así mismo, con el tiempo, la migración tiende a auto-perpetuarse porque cada acto migratorio crea capital social adicional que promueve más emigración y así ocurre sucesivamente (Massey y Espinosa, 1997). Las redes de migración se verían aquí asimilables a capital social al permitir el acceso al empleo, mejores salarios, etcétera (Arango, 2000). Es una idea similar a la desarrollada por Portes (2000:32-33) cuando se alude a los “vínculos de solidaridad” y los “vínculos de confianza esperada” como fuentes de capital social que permiten a los miembros de redes el acceso a los recursos económicos. En el sentido expuesto por Portes y Rumbaut (1996), las redes sociales junto a las políticas de los gobiernos y las condiciones de los mercados de trabajo serían elementos integrantes de los “contextos de recepción” y con influencia en la integración social de los inmigrantes. Por otra parte, los trabajos sobre cadenas migratorias y redes de apoyo social y personal tienden a centrarse en el estudio de la adaptación a un nuevo lugar así como en factores que rodean la decisión y facilidades o dificultades ante el hecho de migrar, según las redes de contactos disponibles y establecidos en las sociedades receptoras. El análisis de redes personales, por otra parte, se ha propuesto para describir las comunidades de inmigrantes, como estructuras “meso” de análisis (Ferrand, 2002; Molina, 2004). Igualmente, a partir del análisis de redes sociales se ha sugerido que se posibilita la descripción de comunidades locales, sin necesidad de medir las redes completas (Ferrand, 2002). Amén de otras aproximaciones, algunos trabajos recientes se aproximan también a la elaboración y descripción de tipologías de las redes de apoyo (Maya, 2002; Maya y Vega, 2004). Este tipo de análisis sobre redes de apoyo social ha abordado los procesos de adaptación psicológica de los inmigrantes, encontrando vínculos entre la atenuación o prevención de la depresión, la mejora del estado de ánimo, la percepción de la salud física y la autonomía funcional, la satisfacción con la vida o el bienestar general y la integración en redes familiares, de amistades, etcétera que pueden proporcionarles diferentes vías de apoyo y en ese sentido proporcionar efectos positivos en la integración (véase en Maya, 2002). Se ha mostrado también la contribución de la integración en comunidades de inmigrantes en el acceso y promoción laboral, el rendimiento educativo, u otros aspectos. No obstante, otros elementos contextuales (desde el desarrollo normativo existente a las condiciones del mercado de trabajo) podrían tener el efecto de reforzar o debilitar el efecto de las redes sobre la integración
de los inmigrantes. En otras esferas ha sido útil igualmente la incorporación del análisis de redes. Una idea que ha suscitado elevado interés tiene que ver con el desarrollo de Granovetter (1973) respecto a las ventajas ocupacionales proporcionadas por el hecho de contar con lazos débiles. Conecta esto con la noción de agujeros estructurales de Burt (1992): las personas que nos conocen nos sirven de puente para conectarnos con los que de otra forma no tendríamos conexión. Aplicándose esta hipótesis al campo de las migraciones algunos han sugerido que la presencia de españoles (y/o de personas de otras nacionalidades) en la red personal puede facilitar la integración (Maya, Martínez y García, 1999). También puede recordarse la hipótesis de que la integración en redes es más habitual cuando las condiciones de las migraciones son más desfavorables y es más necesaria su intervención para resolver problemas (Miguel, Solana y Pascual, 2004). Otros estudios, menos frecuentes, vinculan la etnicidad con las actitudes de apoyo político a los partidos, esto es, se preguntan sobre si la etnicidad determina modelos estables de apoyo a los partidos y de comportamiento electoral (Norris y Mattes, 2003). Las investigaciones que conectan las teorías del capital social y las de las redes sociales y personales con el estudio de las migraciones, y más concretamente de las actitudes hacia la población extranjera, que sería el caso descrito para este trabajo, suelen encaminarse a analizar el capital social de un grupo particular de extranjeros (o comunidad étnica) y los efectos que éste tiene sobre su mejor o peor integración en la sociedad en que se enclavan (su éxito o fracaso en materia educativa, laboral, etcétera), o a observar su predisposición actitudinal hacia el gobierno mayoritario o la sociedad concreta. No se discute generalmente sobre el hipotético impacto que las actitudes puedan tener en la misma integración de los extranjeros. Objetivos Conocida la existencia por la literatura especializada de diversos vínculos entre disponer de capital social, tener acceso y participación en redes y sus efectos beneficiosos en diversos planos vitales (contribución al desarrollo, prevención del fracaso escolar, integración sociolaboral de los extranjeros…), nos disponemos en este trabajo a analizar las relaciones existentes entre la participación social de los europeos (y su inclusión en redes) y las actitudes que desarrollan hacia la población extranjera. Nos planteamos aquí si una participación social mayor -según las
declaraciones formuladas a través de encuestao una buena valoración por parte de los europeos de diferentes instancias sociales se asocia a actitudes de rechazo o aceptación hacia los extranjeros. Nuestra hipótesis, dado que en la muestra de datos que vamos a emplear parecen comprobadas las asociaciones existentes entre la confianza y las actitudes hacia la migración (Gualda, 2004), así como entre diferentes niveles de participación social y la confianza hacia otros, es que debe producirse algún tipo de asociación en el sentido siguiente, a saber, que exista la tendencia a que los individuos con mayor grado de participación social y relaciones sociales manifiesten actitudes de mayor aceptación hacia la población extranjera. Una mayor dosis de confianza interpersonal e institucional (mayor en individuos más participativos) puede ser uno de los factores que lime esa desconfianza y recelo hacia el otro diferente, que está en la base de múltiples actitudes de rechazo. Metodología y fuente de datos para el análisis Dado que no andamos sobrados de espacio y que se trata éste de un primer esfuerzo tentativo destinado a comprobar estas intuiciones, intentaremos hacerlo de manera sencilla averiguando si existen asociaciones entre estos factores a partir de la encuesta europea recientemente aplicada en veintidós países europeos, la European Social Survey, que se desarrolla sobre una muestra representativa de ciudadanos de cada país. Utilizamos la base de datos disponible públicamente para, una vez ponderada, extraer con el apoyo del Spss 12.0 la información que nos interesa en este trabajo. Para concretar, hemos seleccionado una serie de variables del cuestionario de la Encuesta Social Europea que fueran representativas de las hipótesis a mostrar, todas ellas relacionadas con el amplio campo del capital social y las redes sociales. Para conocer de forma sintética si las anteriores guardan relación con las actitudes hacia la población extranjera elegimos para este trabajo la pregunta correspondiente al grado de acuerdo con respecto a “Para que un país evite problemas debe poner fin a las migraciones” que, a nuestro modo de ver, presenta un buen resumen del planteamiento global actitudinal de los individuos ante el fenómeno, como ha sido mostrado ya en la bibliografía internacional (Espenshade y Hempstead, 1996). Conocemos a través de algunas exploraciones recientes que hemos hecho con la misma encuesta (Gualda, 2004 y Gualda y Sánchez, 2004) que esta pregunta está asociada significativamente con lo que los europeos tienden a responder ante otras que presentan aspectos complementarios de las actitudes por lo que sería previsible que las tendencias de respuesta en una se produzcan en la misma línea en estas
otras (permitir la entrada desde muchos a ningún extranjero, facilitarles que tengan los mismos derechos, etcétera). A partir de aquí y a través de la elaboración de diversas tablas de contingencia (que se seleccionaron sólo si la asociación era estadísticamente significativa) constatamos en una primera fase la relación existente entre la variable tomada como dependiente y otras que tienen que ver con la participación social en ONGs (miembros de asociación), las relaciones sociales y su frecuencia, la existencia de redes de apoyo próximas o la importancia atribuida a diversas instancias sociales. En un segundo momento de este trabajo quisimos delimitar qué variables de las seleccionadas parecían tener mayor incidencia sobre la variable considerada dependiente (grado de acuerdo con que “Para que un país evite problemas debe poner fin a las migraciones”). Para ello aplicamos un procedimiento de regresión ordinal probit. En éste introdujimos como variables independientes las relacionadas con el capital social y las redes sociales (todas ellas categóricas u ordinales, factores para el Spss en este procedimiento) y como dependiente la citada, que al ser medida igualmente de forma ordinal permite la aplicación de esta técnica. Algunas variables fueron re-codificadas previamente simplificar el análisis, transformándolas de escalas ordinales de cinco puntos a escalas de tres puntos, como para el caso de la tomada como dependiente. El final del trabajo se centra en la discusión sobre cuáles son las variables de mayor importancia para explicar las actitudes hacia la detención de las migraciones. Nuestros datos proceden de la European Social Survey (ESS) o Encuesta Social Europea (http://www.europeansocialsurvey.org/) aplicada recientemente a 22 países europeos. Esta encuesta se financia por el V Programa Marco de la Comisión Europea y la European Science Foundation (http://www.esf.org/). El proyecto se dirije y coordina por un equipo central liderado por Roger Jowell en el Centre for Comparative Social Surveys, City University. Los datos pueden ser descargados y manejados por cualquier investigador que lo solicite vía http://ess.nsd.uib.no que es lo que hemos hecho para este trabajo. En cada país participante en el estudio se establecen también equipos nacionales. Los países que han participado y de los cuales disponemos de datos son (se indica entre paréntesis el tamaño de la muestra conseguida): Austria (2257), Bélgica (1899), Suiza (2039), República Checa (1360), Alemania (2919), Dinamarca (1506), España (1729), Finlandia (2000), Francia (1503), Reino Unido (2052), Grecia (2566), Hungría (1685), Irlanda (2046), Israel (2499), Italia (1207), Luxemburgo (1552), Holanda (2364), Noruega (2036), Polonia (2110), Portugal (1511), Suiza (1999) y Eslovenia (1519).
Hay que decir también que se trata de un muestreo representativo aplicado en cada país. El universo de referencia es siempre el formado por los residentes de 15 y más años independientemente de su nacionalidad o ciudadanía excluyéndose sólo a los “sin hogar” o a población que reside en instituciones. Sumadas las encuestas que se llevan a cabo en los veintidós países contaríamos con un total de 42.359 que es lo que integraría la base de datos con la que hemos trabajado. Analizamos los datos agregados de todos los países incluidos en la muestra, ponderados de acuerdo a las especificaciones técnicas incluidas para este tipo de análisis en la Encuesta Social Europea (http://www.europeansocialsurvey.org/). Dado que la mayor parte de las entrevistas se dirigen a población nacional en cada país, hay que subrayar, como limitación a tener en cuenta, que este trabajo no mide (ni pretende medir) directamente en ningún momento las redes de apoyo personal o social en que se insertan los extranjeros, sino más bien, se aproxima al contexto actitudinal hacia las migraciones en que los mismos se mueven. Atendiendo a Portes y Rumbaut (1996:85), a los que suscribimos, no debe descartarse la importancia de los “contextos de recepción” en la integración de la población extranjera. Junto a las políticas de los gobiernos receptores, las condiciones del mercado de trabajo de llegada y las características de sus propias comunidades étnicas tienen influencia en los diferentes “modos de incorporación” de los inmigrantes. El contexto actitudinal hacia los extranjeros configuraría uno de esos elementos que podríamos considerar como contexto de recepción. Por otra parte, teniendo en cuenta la importancia que podría atribuirse a que los inmigrantes contaran con “lazos débiles” (en el sentido de Granovetter, 1973) con la sociedad receptora, no debe descartarse la idea de que la convivencia en un contexto actitudinal proclive a las migraciones pudiera suponer el aumento de las probabilidades de integración de la población extranjera a través de la facilitación por parte de la población receptora de acciones cotidianas como alquilar una vivienda, encontrar un empleo o mejorar la situación ocupacional, etcétera En este sentido, el desarrollo de un clima de desconfianza general hacia el extranjero, situación contextual macro, podría producir el efecto contrario. Aunque, por las características de la base de datos que hemos empleado, así como por el análisis concreto aplicado, no se podría concluir nada en el sentido indicado. Nuestra meta se limita por tanto a conocer si existe un nexo entre las actitudes manifestadas hacia el extranjero y la participación social y en redes.
Descripción básica de variables: participación social y acceso a las redes sociales de los europeos Una descripción básica de las variables que vamos a relacionar con las actitudes hacia la inmigración pone de relieve la escasa participación social en Europa en ONGs o equivalentes. De las ONGs sugeridas, sólo en las asociaciones deportivas alcanza la participación una cifra de un 20%, siendo el número de miembros de otras asociaciones siempre inferior. Entre el tipo de asociaciones en las que al menos se sitúa entre el 10%-20% de la población tendríamos a las de consumidores y automovilistas (15%), sindicatos (13%), culturales (13%), religiosas (11%) y clubes sociales (10%). En el resto se encontró menor número de miembros: profesionales, de negocios o agraria (7%), científica, educativa o de profesores (6%), ecologista, pacifista, de defensa de los animales (5%), humanitaria (5%), otras organizaciones voluntarias (5%) y partidos políticos (3%). En gran parte de estas asociaciones los entrevistados dicen tener “amigos”. Esto es expresado así en el caso de las asociaciones deportivas, culturales, religiosas, científicas, educacionales, de profesores y partidos políticos, donde más del 70% de los que declaran ser miembros afirman contar con amistades en ellas. Entre el tipo de asociaciones donde es menos frecuente contar con amigos destacan las de consumidores o de automovilistas. Por otro lado, frente a la escasa participación registrada en algunas actividades de carácter cívico como la participación en actividades de protesta ilegal (1%) o el trabajo con algún grupo político (5%), otras vías de participación cívica tales a la firma de peticiones (24%) o la compra de productos por motivos políticos, éticos y ambientales (26%) tienen más éxito, sin ser propia ninguna de ellas en más de uno de cada cuatro entrevistados (Tabla 1). Las principales redes de apoyo de los europeos se localizan en la familia y los amigos, si tenemos en cuenta la importancia que se atribuye a los mismos. En una escala de 0-10, el 96% de los europeos puntúan entre 7-10 la importancia de la familia, el 89% a los amigos, mientras que sólo un 29% a las organizaciones voluntarias. El tiempo de ocio (80%) y el trabajo fueron otros factores que los entrevistados consideraron importantes (75%), mientras que la religión (36%) y la política (21%) no lo fueron tanto. Alrededor de un tercio de los europeos indicó también que ayudaba como mínimo una vez a la semana a otras personas, fuera de ámbitos como el trabajo u ONGs (32%). Respecto a sus relaciones sociales cotidianas, un 82% se encuentra con amigos, colegas o parientes como mínimo una vez a la semana. Y un 91% declara tener a alguien con quien hablar de temas íntimos. Encontramos también que un conjunto
confianza interpersonal, y la confianza institucional se encuentran asociadas con una mejor valoración y tratamiento (en el plano actitudinal) hacia la población extranjera. Las variables originales las hemos recodificado en tres grupos de respuesta: 0-3, serían los “Desconfiados”; 4-6, “Ni desconfiados ni confiados” y 7-10, los “Confiados”. Según esta clasificación y siguiendo la Tabla 7, entre el 20% y el 30% de los europeos vienen a mostrarse desconfiados en los ítems relativos a la confianza interpersonal. Así mismo, también existe alrededor de esa cifra de entrevistados que desconfía del Parlamento, el sistema legal, el Parlamento Europeo y las Naciones Unidas. Es sobre los políticos sobre quiénes encontramos el mayor grado de desconfianza (46,8%), mientras que el menor lo encontramos respecto a la policía (14,8%). Tabla 7. Confianza interpersonal e institucional (% de fila) % Desconfiados (0-3) % Confiados Confianza interpersonal Se debe confiar en la mayoría de personasEs mejor ser precavido 30 25 La mayoría de las personas intenta aprovecharse de ti - Es justa contigo 21 36 La mayor parte del tiempo la gente te ayuda - Es egoísta 34 22 Confianza en instituciones Confianza en el Parlamento 31 22 Confianza en el sistema legal 26 33 Confianza en la policía 15 50 Confianza en los políticos 48 10 Confianza en el Parlamento Europeo 29 22 Confianza en las Naciones Unidas 23 33 Fuente: European Social Survey, 2003. Se extraen de este cálculo los Ns/Nc. No se muestran las categorías intermedias. Datos ponderados. Pasando a la Tabla 8, la tendencia que se constata es siempre la misma y conforme a la hipótesis que manejábamos respecto a que la población que se declara más “desconfiada” es más propensa al rechazo a la población extranjera, esto es, a manifestar que ha de ponerse fin a las migraciones. Así por ejemplo, de los europeos que se muestran desconfiados ante diferentes cuestiones, algo más del 50% se muestran proclives a poner fin a la migración, mientras que alrededor de uno de cada cuatro estarían en desacuerdo, lo que parece consolidar la tendencia de que mayores niveles de desconfianza interpersonal e institucional van unidos a un mayor rechazo hacia la población extranjera.
Tabla 8. Confianza interpersonal e institucional, según su grado de acuerdo ante “Si un país quiere evitar problemas, debe poner fin a la migración” (% de fila) % Acuerdo poner fin % Desacuerdo poner fin Confianza interpersonal Es mejor ser precavido (0-3) 54 23 La mayoría de las personas intentaría aprovecharse de mí (0-3) 54 23 La mayor parte del tiempo la gente es egoísta (0-3) 49 28 Confianza en instituciones Desconfianza en el Parlamento (0-3) 51 27 Desconfianza en el sistema legal (0-3) 51 27 Desconfianza en la policía (0-3) 50 30 Desconfianza en los políticos (0-3) 48 29 Desconfianza en el Parlamento Europeo (0-3) 48 30 Desconfianza en las Naciones Unidas (0-3) 48 31 Fuente: European Social Survey, 2003. Se extraen de este cálculo los Ns/Nc. No se muestran las categorías intermedias. En todos los casos se trata de asociaciones estadísticamente significativas. Datos ponderados. Capital social, redes sociales y personales y sus efectos sobre la opinión ante la interrupción o no de las migraciones Como se avanzó al inicio, hemos aplicado varios modelos de regresión ordinales con vínculo probit para evaluar la influencia de diversas variables asociadas con la idea de capital social y redes sociales sobre el grado de acuerdo de los entrevistados respecto a “Si un país quiere reducir tensiones debería detener la inmigración”. Como variables independientes o predictores se seleccionaron varios bloques de variables a partir del cuestionario de la ESS. Uno referido a la confianza interpersonal e institucional, otro a la participación social medido a través de las acciones cívicas realizadas en los últimos doce meses, otro respecto a si los entrevistados han sido miembros de asociaciones voluntarias en los último doce meses, si establecen relaciones sociales y su frecuencia, así como la importancia atribuida a diferentes instancias sociales (véase en el Anexo 1 para más detalle de las variables incluidas). Esquema explicativo Variables independientes[3] Variable dependiente - Confianza interpersonal e institucional - Participación social en acciones cívicas - Miembro de asociaciones voluntarias - Relaciones sociales cotidianas - Importancia atribuida a diferentes instancias sociales Grado de acuerdo con: Si un país quiere reducir tensiones, debería detener la inmigración: 1. De acuerdo (1,2) 2. Intermedia (3) 3. En desacuerdo (4,5)
El procedimiento que hemos empleado es que para cada uno de los grupos de variables citados se lleva a cabo un modelo de regresión con la variable dependiente (obteniendo los efectos brutos provocados en ella, véanse las tablas A1 a A5 del anexo). Al final se aplica un último modelo con todas las variables (de donde tomamos los efectos netos que se incorporan en las tablas). Aunque los datos que mostramos como resultados se refieren a la aplicación de un vínculo probit en las regresiones ordinales realizadas con el Spss, para las mismas condiciones hemos testado todos los modelos realizados con otros vínculos (cauchit, logit, log-log complementario y loglog negativo). Las diferencias entre los mismos son inapreciables. El porcentaje explicado o predicho respecto a la dependiente en casi todos los modelos obtenidos es algo mejor con el vínculo probit, de ahí su selección. Existen diversas vías para evaluar la calidad del modelo. Una de ellas es la puntuación obtenida en los diferentes Pseudo R-cuadrado en cada modelo. Se han evaluado los coeficientes Cox y Snell, Nagelkerke y McFadden, que juegan un papel similar al coeficiente de determinación en la regresión lineal. También es interesante comprobar si el modelo resultante clasifica correctamente las respuestas originales, especialmente en las categorías más frecuentes, dato que hemos tenido en cuenta. También suelen usarse salidas referidas a la bondad de ajuste con el chi cuadrado basado en el modelo y en la desviación. En nuestro caso, no obstante, el número elevado de predictores categóricos ocasiona un elevado número de celdas vacías que invalida el empleo del chi cuadrado. Por último, también es bueno encontrar que el nivel de significación para el modelo final sea de .000 dato que hemos encontrado en todos los casos. La tabla que sigue muestra de forma sintética algunos de los resultados obtenidos al aplicar la regresión ordinal. Considerados conjuntamente los cinco bloques de variables en el modelo final se aprecia un Pseudo -R Cuadrado Nagelkerke de .152, que consigue un porcentaje de acierto del 74% en la categoría de respuesta más numerosa. Modelo a modelo vemos que la contribución obtenida en las diferentes medidas del Pseudo-R Cuadrado es inferior y no demasiado importante (Tabla 9). En cambio, en otro trabajo que hemos realizado con estos datos (Gualda, 2004), si tomamos como referencia la contribución obtenida a partir de conjuntos de variables diferentes a las que analizamos en este artículo se aprecia que existen otros conjuntos de variables con igual o mayor influencia que las relacionadas con el capital social y las redes sociales en la predicción de estas actitudes[4], pudiéndose avanzar que existe una conformación multidimensional de las mismas.
Tabla 9. Resumen de resultados de los modelos de regresión ordinal probit (22 países) Variables independientes Cox and Snell Nagelkerke McFadden % de acierto[5] Modelo 1. Confianza interpersonal e institucional .071 .080 .034 68,5% Modelo 2. Participación social en acciones cívicas .068 .077 .033 77,5% Modelo 3. Miembro de asociaciones voluntarias .046 .051 .022 79,4% Modelo 4. Relaciones sociales cotidianas .025 .028 .012 68,4% Modelo 5. Importancia atribuida a diferentes instancias sociales .031 .035 .014 71,3% Modelo final .134 .152 .067 74,1% Todos con una significación de .000 en el modelo final. El análisis de los coeficientes estimados brutos y netos aporta algunos elementos adicionales de interés (véanse tablas en el anexo). En cuanto al modelo 1, los coeficientes negativos vienen a decirnos que los desconfiados se espera que estén más conformes que los confiados (categoría de referencia en la regresión ordinal) con el hecho de poner fin a la llegada de inmigrantes. Esto ocurre para todas las variables consideradas referidas a la confianza interpersonal, siendo mayor el coeficiente que se refiere a la confianza en las personas en general. Respecto a la confianza institucional encontramos también algunos coeficientes positivos (policía, políticos y parlamento). Estos, aunque de muy escaso tamaño los dos últimos, podrían sugerir que los entrevistados que desconfían de estas tres instituciones estén más conformes con la llegada de extranjeros. Respecto a la influencia de las variables ligadas a la participación social según el tipo de acción cívica desarrollada en los últimos doce meses (modelo 2), los resultados apuntan a que los entrevistados que tienen un coeficiente positivo (los que han colaborado con alguna asociación u organización, han firmado algún tipo de petición, han tomado parte de una huelga, han boicoteado algún producto, han comprado productos por motivos políticos, éticos, ambientales) se espera que prefieran más la llegada de nuevos extranjeros (o que estén más en desacuerdo con poner fin a la inmigración) que los que no han realizado dicha participación cívica. En cambio respecto a participar en actividades de protesta ilegal, encontramos un coeficiente negativo de -.201 que vendría a reflejar la mayor probabilidad de este colectivo de estar en desacuerdo con la llegada de extranjeros. En los casos de coeficientes muy reducidos (menores a .100) no hemos realizado ningún comentario. Por otra parte, en cuanto a la influencia de ser o haber sido miembro de algunas asociaciones u organizaciones en los últimos meses (modelo 3), encontramos coeficientes positivos y superiores a .100 lo cual podría ser expresivo de que el asociacionismo parece ir ligado a una mayor tendencia de aceptación de la llegada de
población extranjera (menor grado de desacuerdo con que lleguen). Los coeficientes son mayores en el caso de asociaciones de carácter humanitario, así como educativas y científicas. Para el caso de la pertenencia a partidos políticos u otras organizaciones voluntarias los coeficientes no son significativos. Respecto a ser miembro de clubes sociales o relacionados con la iglesia los valores son menores a .100, indicando su menor importancia para predecir la aceptación o rechazo de poner fin a las migraciones. En estos casos, si observamos los resultados obtenidos con el análisis de tablas de contingencia las diferencias porcentuales son escasas entre los segmentos que aceptan o rechazan más y menos. El establecimiento de relaciones sociales y contactos cotidianos (modelo 4), así como la participación en actividades sociales y el mismo de contar con alguien con quien discutir de temas íntimos son factores que también se encuentran ligados con el grado de acuerdo o desacuerdo con respecto a poner fin a las migraciones. En este caso, respecto a los que toman parte de menos actividades sociales que la mayoría o se reúnen con amigos, colegas o parientes con menos frecuencia, es menos probable que prefieran la llegada de extranjeros que los que toman parte de más actividades sociales. Paralelamente los que cuentan con alguien para discutir con temas íntimos o personales parecen ser más proclives a aceptar a la población extranjera. Por último, respecto a la influencia que parece detectarse según la importancia atribuida a diferentes instancias sociales, se constata la mayor probabilidad a estar de acuerdo con poner fin a la llegada de población extranjera cuando no se atribuye importancia a los amigos, el tiempo de ocio, la política o el trabajo (coeficientes negativos siempre superiores a .100). Sólo en el caso de la importancia atribuida a la religión observamos que los coeficientes son positivos, lo que puede estar ligado a que la población que muestra mayor grado de religiosidad tienden a producir valores mayores en la no aceptación de la población extranjera en esta encuesta. Conclusión La explicación de la aceptación o rechazo de la población autóctona con respecto a la población extranjera es un asunto que debe ser abordado desde una óptima multifactorial (multifactor approach), pues son diversos los factores que en él participan (Espenshade and Hemstead, 1996; Chandler y Tsai, 2001; Palmer, 1996). Factores que tienen que ver con la composición sociodemográfica de la población, la percepción de amenaza que sugiere la llegada de población extranjera o incluso, según hemos visto, factores relacionados con la existencia de redes sociales, capital
social y confianza ayudan a describir los segmentos que favorecen o niegan más la llegada de extranjeros. Todos los datos que hemos manejado parecen apuntar hacia el mismo sitio, esto es, la asociación entre las actitudes mostradas hacia si se debería detener o no la llegada de inmigrantes y el hecho de ser participativo, disponer de redes sociales y de apoyo, y valorar como importantes dichas redes. Aunque sólo hemos considerado una pregunta relativa a las actitudes hacia la inmigración, la consistencia con que se producen los resultados al ser puestos en relación con diferentes vías de pensar en el capital social o las redes sociales sugiere que la misma tónica de respuesta pueda reproducirse si indagamos sobre otras facetas actitudinales, aspecto éste que será llevado a cabo en trabajos posteriores. Aunque la tendencia encontrada es a que los individuos que cuentan con más capital social, establecen más participación y contacto con redes favorecen más el mantenimiento de las migraciones, debe decirse también que muchos individuos que son participativos tienden también a desear la detención de las migraciones según se puso de manifiesto en el análisis de las tablas de contingencia, de ahí que la norma encontrada no pueda decirse que sea unívoca. Habrá que comprobar cuál es la pauta que se encuentra ante otros temas migratorios, y si se desarrolla en el mismo sentido. Por otro lado, ante algunas de las asociaciones encontradas respecto al hecho de ser miembro de diferentes asociaciones, los resultados sugieren que más que participar en sí, lo que parece ser más relevante es el tipo de participación con el que cuentan los individuos dándose cierta coherencia entre actitudes y acción, como sería el caso de la participación en asociaciones humanitarias y su mejor tendencia a valorar las migraciones. Avanzar con otras cuestiones del cuestionario quizás pueda servir al conocimiento de qué tipo de participación pudiera ligarse más a la prevención del racismo. Otro aspecto de interés será dilucidar si estas tendencias se manifiestan de igual manera teniendo en cuenta el análisis diferenciado por países, en el que no hemos entrado en este artículo. Igualmente respecto a la aplicación en el ámbito local[6]. La participación social, según hemos comentado arriba, parece traducirse en mejores actitudes hacia la inmigración. Así mismo, según algunas teorizaciones respecto al capital social parece que la participación desarrolla confianza en los demás y esto es importante para generar redes sociales estables. Con nuestros datos hemos constatado la asociación entre confianza y mejores actitudes hacia el extranjero. Es por ello que a la vista de los datos parece vigente la afirmación de Putnam y Goss
cuando señalan que: “La idea central de la teoría del capital social es sumamente sencilla: las redes sociales importan. Las redes poseen valor, ante todo, para quienes se hallan en ellas” (2003:13). Y en este sentido podría ser beneficioso para los extranjeros rodearse de redes sociales especialmente si también están formadas por población autóctona. Pues no puede perderse de vista, según subrayan Miguel, Pascual y Solana (2004), que al rodearse de redes pertenecientes sólo a la comunidad de inmigración pueda producirse un “encapsulamiento” en las comunidades de origen que junto a un mayor control social pueden limitar los vínculos que los inmigrantes establecen y con ello las oportunidades sociales. Aunque los diferentes modelos de regresión han puesto de relieve las relaciones existentes entre el capital social, la confianza y la participación en redes sociales y las mayores tendencias a la aceptación de personas extranjeras, esta pauta no se produce a modo de causa efecto. Al mismo tiempo, si tenemos en cuenta otras explotaciones parciales que hemos llevado a cabo sobre la misma encuesta (Gualda, 2004), factores como las percepciones de amenazas referidas a la economía, a la seguridad personal o a la cultura producen modelos con mayor capacidad explicativa (mejores valores en los Pseudo R-cuadrado, por ejemplo), lo que nos permite sugerir que la influencia del capital social y las redes sociales podrían ser diferentes en función de cómo se conformen dichas percepciones. Similar argumento podría esgrimirse respecto a la influencia que parecen tener en la conformación de las actitudes un conjunto de variables personales y contextuales que no hemos incluido en este trabajo (Gualda, 2004 y Gualda y Sánchez, 2004). Por último, nuestros resultados apuntan a que la participación en redes sociales hace tender hacia un mayor desacuerdo con que es preciso poner fin a las migraciones y favorece de esa forma la llegada de inmigrantes. Pero ha de advertirse, una vez más, que estos resultados no miden el efecto que estas redes pueden tener en la misma integración de los extranjeros por cuanto la encuesta se ha encontrado dirigida hacia lo que la población autóctona opina respecto a la extranjera, si bien los resultados obtenidos podrían sugerir que no es descabellado pensar que un contexto proclive a éstos (facilitándole su inserción en redes sociales, el acceso a información, trabajo o vivienda, entre otras cosas) podría beneficiar sus procesos de integración social. Bibliografía Aguilera, M. (2000): “The Labor Market Outcomes of Undocumented and Documented Immigrants: A Social Capital and Human Capital Comparison”. The Humanities and Social Sciences, 60, 8, Feb, pp.3155A-3156A.
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- Sí - No 0(a) . . 0(a) . . Otra organización voluntaria - Sí ,019 ,025 ,456 -,069 ,028 ,014 - No 0(a) . . 0(a) . . Modelo resumen Model fitting information Final Model Sig: .000 Link function: Probit Acierto en la predicción categoría más numerosa: 79,4% Pseudo R-Square Cox and Snell: .046 Nagelkerke: .051 McFadden: .022 Función de vínculo: Probit. a Este parámetro se establece en cero porque es redundante. aParámetro 0 porque es redundante. La variable dependiente es la respuesta a la pregunta: “Si un país quiere reducir tensiones debería detener la migración”. Las respuestas son codificadas como: 1= De acuerdo (1,2) ; 2= Neutral (3); 3= Desacuerdo (4,5)”. Tabla A4. Europa 22. Efectos brutos y netos de la existencia y frecuencia de relaciones sociales sobre el acuerdo o desacuerdo con “Si su país quiere evitar problemas debe poner fin a la inmigración” Parámetros estimados (efectos brutos) Parámetros estimados (efectos netos, modelo en su conjunto) Estimación Error típico Sig. Estimación Error típico Sig. Toma parte en actividades sociales comparado con gente de su misma edad Menos que la mayoría, 1-2 -,172 ,018 ,000 ,009 ,022 ,665 Igual que la mayoría, 3 -,070 ,016 ,000 ,045 ,020 ,021 Más que la mayoría, 4-5 0(a) . . 0(a) . . Frecuencia con que se reúne con amigos Nunca a una vez al mes -,378 ,018 ,000 -,195 ,022 ,000 Varias veces al mes a una po r semana -,123 ,013 ,000 -,088 ,015 ,000 Varias veces por semana a todos los días 0(a) . . 0(a) . . Cuenta con alguien para discutir de temas íntimos o personales Sí ,194 ,021 ,000 ,051 ,026 ,050 No 0(a) . . 0(a) . . Modelo resumen Model fitting information Final Model Sig: .000 Link function: Probit Acierto en la predicción categoría más numerosa: 68,4% Pseudo R-Square Cox and Snell: .025 Nagelkerke: .028 McFadden: .012 Función de vínculo: Probit. a Este parámetro se establece en cero porque es redundante. aParámetro 0 porque es redundante. La variable dependiente es la respuesta a la pregunta: “Si un país quiere reducir tensiones debería detener la migración”. Las respuestas son codificadas como: 1= De acuerdo (1,2) ; 2= Neutral (3); 3= Desacuerdo (4,5)”.
Tabla A5. Europa 22. Efectos brutos y netos de las opiniones sobre la importancia de diferentes aspectos de la vida social sobre el acuerdo o desacuerdo con “Si su país quiere evitar problemas debe poner fin a la inmigración” Parámetros estimados (efectos brutos) Parámetros estimados (efectos netos, modelo en su conjunto) Estimación Error típico Sig. Estimación Error típico Sig. Importancia atribuida a la familia - No importante -,006 ,062 ,925 -,026 ,074 ,720 - Importancia media ,081 ,036 ,025 ,056 ,043 ,186 - Importante 0(a) . . 0(a) . . Importancia atribuida a los amigos - No importante -,259 ,045 ,000 ,076 ,056 ,179 - Importancia media -,200 ,022 ,000 -,007 ,026 ,786 - Importante 0(a) . . 0(a) . . Importancia en la vida del tiempo de ocio - No importante -,104 ,035 ,003 -,054 ,044 ,218 - Importancia media -,003 ,016 ,875 ,025 ,020 ,204 - Importante 0(a) . . 0(a) . . Importancia de la política - No importante -,159 ,016 ,000 ,046 ,020 ,025 - Importancia media -,022 ,016 ,173 ,031 ,019 ,094 - Importante 0(a) . . 0(a) . . Importancia del trabajo - No importante -,141 ,021 ,000 -,144 ,025 ,000 - Importancia media ,002 ,017 ,919 ,001 ,020 ,972 - Importante 0(a) . . 0(a) . . Importancia de la religión - No importante ,397 ,014 ,000 ,259 ,018 ,000 - Importancia media ,196 ,015 ,000 ,128 ,018 ,000 - Importante 0(a) . . 0(a) . . Importancia de las organizaciones voluntarias - No importante -,164 ,016 ,000 -,026 ,019 ,180 - Importancia media -,060 ,015 ,000 ,004 ,018 ,842 - Importante 0(a) . . 0(a) . . Modelo resumen Model fitting information Final Model Sig: .000 Link function: Probit Acierto en la predicción categoría más numerosa: 71,3% Pseudo R-Square Cox and Snell: .031 Nagelkerke: .035 McFadden: .014 Función de vínculo: Probit. a Este parámetro se establece en cero porque es redundante. aParámetro 0 porque es redundante. La variable dependiente es la respuesta a la pregunta: “Si un país quiere reducir tensiones debería detener la migración”. Las respuestas son codificadas como: 1= De acuerdo (1,2) ; 2= Neutral (3); 3= Desacuerdo (4,5)”. [1] Hemos presentado aspectos parciales y versiones previas de este trabajo en el grupo de trabajo de migraciones de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (10 de mayo de 2004), así como en el 16th
Annual Meeting on Socio-Economics celebrado en la George Washington University, Estados Unidos, del 8 al 11 de julio de 2004. Agradecemos los comentarios recibidos en las sesiones en que fueron expuestos diversos aspectos que se incluyen en este documento. Mención especial a Isidro Maya Jariego que revisó concienzudamente una versión más avanzada del mismo. Los errores que en él se encuentren hay que atribuirlos, no obstante, íntegramente a la autora del mismo. [2] [email protected] [3] En el anexo se incluye un cuadro resumen con las variables concretas que se introducen para cada bloque. [4] Algunos de los conjuntos de variables que no consideramos aquí fueron los relacionados con la percepción de amenazas procedentes tanto de la economía como de la seguridad física, o de la diversidad cultural, así como opiniones sobre la política migratoria, los inmigrantes y sus efectos. Adviértase, no obstante, que estos datos fueron procesados antes de la disponibilidad de las encuestas de Francia. Aunque dudamos que la incorporación de este país vaya a producir efectos importantes al respecto. [5] Se trata del % de éxito en la predicción de la categoría más numerosa. Al realizar cada modelo de regresión se solicitó a Spss que guardara una variable nueva con la predicción obtenida que posteriormente se cruzó con la variable dependiente para evaluar el acierto al predecir. [6] Este trabajo puede considerarse preparatorio del que estamos llevando a cabo en el proyecto de I+D SEC2002-04795 financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y los Fondos Feder.