Aplicación de la metodología de EUROSITE para la planificación de la gestión de espacios naturales a un caso mexicano
Abstract
Considerando el reducido instrumental de planificación de espacios naturales protegidos en México, se propone aplicar una metodología específica para la planificación de la gestión de espacios naturales de la red europea, a un caso de estudio mexicano. En el presente artículo se describe el esquema de gestión inicial para este caso, a partir del modelo de planificación Eurosite.
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233 Aplicación de la metodología de Eurosite para la planificación de la gestión de espacios naturales a un caso mexicano Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007, págs. 233-248 APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA DE EUROSITE PARA LA PLANIFICACIÓN DE LA GESTIÓN DE ESPACIOS NATURALES A UN CASO MEXICANO Minerva Campos Sánchez Martí Boada Juncà Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental Universidad Autónoma de Barcelona RESUMEN Considerando el reducido instrumental de planificación de espacios naturales protegidos en México, se propone aplicar una metodología específica para la planificación de la gestión de espacios naturales de la red europea, a un caso de estudio mexicano. En el presente artículo se describe el esquema de gestión inicial para este caso, a partir del modelo de planificación Eurosite. Palabras clave: Espacios naturales protegidas, planificación, gestión, México. ABSTRACT As a result of the absence of conservation areas planning tools in Mexico, it is applied a specific methodology for natural protected areas management planning of the European network, to a mexican study case. In this paper it is described the general management scheme for this particular area, based in Eurosite planning model. Key words: Natural protected areas, planning, management, Mexico. Fecha de recepción: julio 2006. Fecha de aceptación: noviembre 2007.
234 Minerva Campos Sánchez y Martí Boada Juncà Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 INTRODUCCIÓN A partir de la definición de espacio natural protegido (ENP)1 que propone la UICN, se subraya el carácter clave de una adecuada gestión de estos espacios. El enfoque estratégico con que se realiza esta gestión ha evolucionado con el tiempo, pero ha sido durante las últimas décadas que ha adquirido un carácter cada vez más incluyente e integral. La gestión de los ENP es un proceso, en el cual, el plan de gestión supone la estrategia esencial para la utilización eficiente de los recursos. De esta manera, la planificación de la gestión de ENP deviene una herramienta que define las actuaciones de los gestores y facilita la integración sistematizada de las directrices y lineamientos para cumplir los objetivos del espacio natural del presente y del futuro. En este contexto, la gestión de los ENP como estrategia de conservación de la naturaleza en México, se enfrenta a diferencias institucionales, conflictos sociales por la tenencia de la tierra y por los cambios de uso del suelo, y a la desarticulación de las diferentes partes en la adecuada gestión y administración de estos. Además, la planificación de la gestión y el diseño de los planes y programas que faciliten y mejoren la tarea de gestión de los ENP, no encuentra una base reguladora efectiva ni a un esquema metodológico definido bajo la cual pueda ser abordada. Dichos déficits, dificultan que se cumplan de manera efectiva los objetivos de protección, conservación y manejo de los recursos naturales. Cada región requiere respuestas específicas en relación a la gestión de sus ENP la cual dependerá de las variables biofísicas, económicas y sociales. Este trabajo tiene como objetivo principal presentar la guía de Eurosite (específica para la planificación de los ENP de la red europea) (2000) cómo una herramienta metodológica ajustada y aplicada a un caso mexicano, para la definición de un esquema de planificación bajo el cual se puede implementar la gestión del Área de Conservación Regional Tierra Caliente-Infiernillo en Michoacán, México. I. PLANIFICACIÓN Y DISEÑO DE MODELOS DE GESTIÓN PARA ENP En los últimos decenios la protección de los ENP se ha desarrollado rápidamente en muchos países como una estrategia concertada para salvar de la destrucción y la degradación a aquellos hábitats, paisajes y especies, que reciben la consideración social —y legal— de patrimonio natural y dan respuesta a las demandas sociales asociadas a ellos. De modo que se trata de un fenómeno moderno que trata de contrarrestar, al menos localmente, las tendencias insostenibles del tipo de desarrollo dominante, que dirige globalmente, la destrucción y el empobrecimiento del patrimonio natural y cultural a una escala sin precedentes históricos (Mallarach 2000). Los ENP no se limitan a su tarea tradicional de protección de elementos naturales singulares o excepcionales, sino que han evolucionado progresivamente hacia la incorporación sistemática de territorios con muestras suficientemente representativas de la diversidad de los sistemas naturales y socioambientales de un país, o con presencia remarcable de especies 1 Áreas Naturales Protegidas (ANP) en México y Latinoamérica.
235 Aplicación de la metodología de Eurosite para la planificación de la gestión de espacios naturales a un caso mexicano Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 silvestres de la flora y de la fauna de interés para la conservación. De esta manera, la biodiversidad se ha colocado como el elemento central para la conservación, lo que ha dotado a la protección de la naturaleza de una nueva dimensión, lo cual ha representado entre otras cosas, un replanteamiento sobre el papel de los ENP y sobre su efectividad en la conservación. A partir de esto último, Toledo (2005), hace una revisión sobre el papel de los ENP en la conservación de la biodiversidad, bajo el planteamiento de paradigma simplificador de Morin2. De acuerdo a este planteamiento, Toledo señala que la ciencia de la conservación adolece y sufre las mismas limitaciones que afectan a la gran mayoría de las disciplinas de la ciencia contemporánea, ya que se ha sometido a un parcelamiento y reduccionismo de los fenómenos, de abordajes especializados o monodisciplinarios, y de la expulsión de lo que no entra en un esquema lineal de lo que es la ciencia. Para el caso concreto de la conservación, señala un marcado enfoque biologista, en donde los ENP se han mantenido por encima de los intereses de las poblaciones locales y sin que exista necesariamente una conexión con las políticas de desarrollo local y regional, negando también toda posibilidad de balance entre conservación y producción. De esta manera, y concientes de la urgencia de articular la ciencia de la naturaleza con la ciencia del hombre (Morin 2001), y en un esfuerzo por resaltar la importancia de que se establezca un análisis equilibrado entre las fuerzas inductoras de carácter biofísico y, la acción de las fuerzas inductoras de carácter socioeconómico (Boada y Saurí 2003), es que resaltamos la necesidad de abordar el estudio de temas ambientales, incluida la ciencia de la conservación y por tanto de los ENP, desde una perspectiva integral, multidisciplinaria y multicriterial. La preocupación del papel de las personas y de la comunidad, que habitan los ENP se empieza a plantear a partir de la generalización del concepto de patrimonio integral (Rueda 1999). Es así como los ENP han dejado de concebirse como zonas aisladas en un territorio y desvinculados del resto de los componentes del mismo. La integración de los componentes que intervienen en un territorio es realmente decisiva en el funcionamiento de un espacio de conservación, sobre todo de los componentes antrópicos del mismo. Una forma de elevar la posibilidad de funcionamiento y efectividad de ENP para su conservación, es incorporar mecanismos de planificación del territorio y los instrumentos legales y presupuestarios para su gestión. Evidentemente, reconocemos que la creación de ENP no es la única manera de implementar acciones para la conservación de la biodiversidad, pero sin duda son un instrumento legal importante que puede facilitar la instrumentación de las estrategias a través de un marco definido, no solo normativo, sino también de planificación de la gestión de los ENP. Aún así es importante afirmar que no es un instrumento aplicable en todas las regiones y geografías, ya que, cada sistema de relaciones entre cultura y natura tendrá su propia carga de problemas medioambientales, y por tanto diferentes mecanismo para afrontarlos. Sin embargo, es evidente que el papel de los ENP esta adquiriendo cada vez mayor importancia a nivel mundial. En este artículo resaltamos la importancia de planificar adecuadamente la gestión, y de esta manera facilitar la efectiva gestión y planificación estratégica en los ENP. 2 Morin, E. 2001. Introducción al pensamiento complejo. Editorial Gedisa, Madrid.
236 Minerva Campos Sánchez y Martí Boada Juncà Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 La gestión de los ENP es un proceso, en el cual el plan de gestión supone la estrategia dinámica esencial para una utilización eficaz de los recursos. Para diseñar una gestión eficaz es importante que se incorporen seriamente instrumentos legales, estrategias y acciones para que el espacio sea funcional y efectivo. La planificación de la gestión de los ENP representa el corpus central de las actuaciones de los gestores facilitadora de la integración sistematizada de las directrices y lineamientos para alcanzar los objetivos del ENP. Según indica Margules (2000) el proceso para la planificación de la conservación tiene que ser complejo, por lo que el cumplimiento de objetivos de conservación requiere también de estrategias para gestionar la totalidad del territorio incluyendo las áreas destinadas conjuntamente a la producción y a la conservación. Las ENP por si solas no son suficientes para la conservación de la naturaleza pero deben constituir la piedra angular sobre la cual se construyan las estrategias regionales de ordenación y gestión del territorio. Las ENP deben cumplir dos grandes objetivos: representar la biodiversidad existente en la región, y por otro lado, asegurar la persistencia de esta biodiversidad. Una aproximación más sistemática para localizar y diseñar reservas debe realizarse compatibilizando la conservación de la biodiversidad con el incremento de las poblaciones locales y sus demandas de recursos naturales y territorio. El Plan de Gestión (Management Plan) es un documento que presenta una aproximación y los objetivos, ambos en un marco de toma de decisiones, para aplicarlo en el ENP durante un periodo de tiempo dado. Los planes deben ser más o menos prescriptivos, dependiendo de los propósitos para los cuales serán utilizados y de acuerdo a los requerimientos legales para su aplicabilidad. El proceso de planificación, los objetivos de gestión para el plan y los estándares de su aplicación generalmente están establecidos en la legislación o de otra manera son establecidos por los planificadores y gestores del área natural (Thomas et al 2003). Elementos y estrategias nuevas, ligadas directamente al uso público del espacio, han hecho que la gestión de un ENP se vuelva más compleja. Su planificación debe ser formulada sobre la base de las políticas públicas imperantes en cada país, de esta manera se inserta la planificación del espacio natural en un contexto local, provincial y nacional. En general, el proceso de desarrollo de un plan puede ser más o menos complejo dependiendo de los objetivos establecidos para el área en cuestión, del riesgo para la realización de los objetivos, el número de intereses compitiendo con el área, el nivel de participación de los tomadores de decisiones y de los actores involucrados y los asuntos externos al área protegida que interactúan en el territorio (idem). La UICN define en su Guidelines for Management Planning of Protected Areas (2003), que la gestión de un ENP mejora cuando existe un plan de gestión, la primera resultante es un manejo efectivo. Cuando se realiza un plan de este tipo se asegura que las decisiones tomadas están basadas en un claro entendimiento de lo que es el espacio natural, sus objetivos, y los importantes valores y recursos que alberga. Nosotros añadimos, que el planteamiento es insuficiente, puesto que debe incluir la participación y la opinión de las poblaciones locales. Entendiendo la participación como la implicación de las personas externas al círculo político-administrativo en el proceso de toma de decisiones, que en el caso de los ENP, son los habitantes locales, las organizaciones sociales y productivas, y en general todas aquellas personas y grupos interesados en el proceso. Integrando estas partes, el plan de gestión es una guía para los gestores del área, bajo el cual se define un marco de trabajo y operaciones día a día y una visión a largo plazo; facilita
237 Aplicación de la metodología de Eurosite para la planificación de la gestión de espacios naturales a un caso mexicano Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 la continuidad de la gestión en el espacio a largo plazo, ya que se trata de un documento rector para continuar con la visión del espacio natural en caso de que nuevos gestores se integren al espacio; y finalmente como un instrumento de evaluación de la efectividad de la misma gestión. Aun así, el Plan no es nunca definitivo, ya que tendrá que someterse a revisión, y de esta manera poder actualizarse a la realidad del sitio, por lo que se trata de un proceso dinámico y continuo, donde la participación de gestores y actores es fundamental. Por lo tanto, podemos afirmar que el diseño e implementación de los planes de gestión deben construirse bajo el conocimiento del contexto propio del área en cuestión, en contacto directo con el territorio y los diferentes elementos ambientales, antrópicos y sociales que lo componen. Los planes de gestión son una herramienta clave, y en caso de que algún ENP no cuente con su plan, pueden presentarse diferentes problemas de tipo funcional y operacional. En este caso las acciones de conservación y desarrollo no se ejecutan a partir de bases de planificación, sino frecuentemente en respuesta a presiones políticas, con escasa o nula consideración sobre las implicaciones para el futuro. Los usos que se definan para un espacio deberán estar subordinados a los objetivos de conservación. Debido a esto, planificar en un ENP deberá guiarse en un análisis integral y detallado conocimiento sobre los valores del patrimonio socioambiental. II. CONSERVACIÓN Y PLANIFICACIÓN DE LA GESTIÓN DE ENP EN MÉXICO Si se parte de la complejidad de la historia sociopolítica de América Latina, que se solapa con los procesos de desarrollo económicos actuales y con los que han tenido lugar en la historia, se puede entender la también compleja historia ambiental que existe en este territorio. A pesar de las dificultades, el papel de lo ambiental y de la conservación del patrimonio natural y cultural a través de su protección legal, y como política de desarrollo, cobra cada día más fuerza desde dentro, a través de la organización e iniciativa de diferentes organizaciones públicas y privadas. También, en el contexto internacional, los acuerdos y compromisos en materia ambiental inciden sobre las políticas nacionales a diferentes niveles, facilitando la transformación sobre los modelos de desarrollo y de planificación ambiental. 1. ENP en México La declaratoria, manejo y administración de los ENP en México ha ido revelando con el tiempo, diferentes dimensiones y potencialidades que refuerzan su capacidad como instrumento de política ambiental. Por una parte, generan una matriz territorial para iniciativas de conservación y desarrollo sustentable en el cual es posible armonizar políticas y esquemas de regulación, dada la solidez de las bases jurídicas que las soportan. Por otro lado, en el manejo y la administración concurren distintos sectores de la sociedad local, regional y nacional, lo que ofrece la oportunidad de fortalecer el tejido social y de construir nuevas formas de participación y corresponsabilidad. En México los instrumentos de gestión de los ENP se denominaban planes de manejo, programas de trabajo, programas integrales de desarrollo y/o programas operativos anuales. La gestión de los ENP de carácter federal depende de la CONANP (Comisión nacional de áreas naturales protegidas, creada el 5 de junio del 2000). En este momento es fundamental
238 Minerva Campos Sánchez y Martí Boada Juncà Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 que se consolide la función de la CONANP y que se incida en la integración de un enfoque de planificación territorial sobre los ENP federales y estatales. En el caso concreto de México, la gestión de los ENP ha sido poco fortalecida, desde la aparición del primer ENP (Parque Nacional Desierto de los Leones, 1917), éstos no han sido valorados en la medida deseable; además, en general los objetivos se han desarrollado al margen de una auténtica estrategia de desarrollo integral nacional; también, se ha hecho evidente la administración deficiente, favorecida por la carencia de instrumentos jurídicos adecuados para su declaratoria y posterior gestión; así mismo, la mayoría de los planes de gestión se han hecho al margen de la participación pública, por lo que se han creado numerosos conflictos territoriales al momento de la definición legal de los ENP. El proceso y evolución de la conservación del patrimonio natural a través de espacios naturales en México, ha estado lleno de peculiaridades relacionadas con la compleja historia política y social del país. No cabe duda que los esfuerzos para mejorar la calidad y eficiencia de la gestión han sido importantes, sobre todo en los últimos años, pero no suficientes, ya que continúan percibiéndose inercias burocráticas y administrativas sobre temas relacionados a la conservación de la biodiversidad. 2. Aplicación de la metodología de Eurosite en la propuesta de conservación y gestión del Área de Conservación Regional Tierra Caliente-Infiernillo, México Eurosite es una organización de gestores de la red de ENP surgida en el ámbito de la Unión Europea para el seguimiento y evaluación de los mismos, y con cuyo objeto ha desarrollado una metodología específica para la elaboración de planes de gestión. A través de esta metodología, se puede determinar, de forma más o menos objetiva y sistemática, cuales deben ser las líneas de actuación a la hora de redactar los planes de gestión con tal de acercarse al máximo a los que serian unos objetivos ideales en el caso de cada espacio en concreto. Como parte de la planificación a partir de la metodología, se presentan los principios generales de actuación identificados, y se señalan las líneas de actuación concretas que determinarán el desarrollo final de la propuesta de gestión del ENP. En este artículo nos centramos en la aproximación del contexto en el que se encuentra el área de estudio, y en la valoración del patrimonio natural de la zona, haciendo énfasis sobre el procedimiento utilizado para la definición de los objetivos de conservación y gestión del espacio, durante el cual se contrasto la viabilidad de la propuesta de gestión con la realidad socioambiental de la zona. 2.1. Caracterización del área de estudio El análisis y la descripción de las características del área de estudio se han realizado desde la perspectiva socioambiental. Tal y como lo señala la metodología Eurosite, la descripción del espacio es básica en el proceso de planificación. Ésta, debe ser completa, clara y concisa y debe limitarse a los factores que influyen en la gestión del espacio. Asimismo, es importante describir el potencial del espacio en términos ecológicos y de uso del suelo, y las condiciones socioeconómicas locales, incluyendo su historia y características físicas y ecológicas.
239 Aplicación de la metodología de Eurosite para la planificación de la gestión de espacios naturales a un caso mexicano Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 Fuente: Elaboración propia. Figura 1 UBICACIÓN Y DELIMITACIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO Para el caso del área de estudio, ésta se localiza en la provincia fisiográfica Depresión del Balsas-Tepalcatepec, al Sureste del estado de Michoacán. Incluye la totalidad de la presa El Infiernillo y administrativamente incluye los territorios de los municipios de Churumuco, La Huacana y Arteaga (figura 1). Rzedowski (1994), la define como una provincia biogeográfica, que por su ubicación peninsular ha contribuido a la diversificación y concentración de especies. Actualmente, esta región es considerada una de las zonas del centro-sur del país más importantes a nivel de diversificación de la flora mexicana y hábitat de especies de distribución restringida a la
240 Minerva Campos Sánchez y Martí Boada Juncà Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 región. Los principales hábitats que se encuentran en área son el bosque tropical caducifolio, el bosque tropical subcaducifolio y el bosque espinoso, principalmente. En su conjunto la zona, presenta una importante heterogeneidad ambiental, sin embargo en el contexto sociocultural, los pueblos de la región comparten una misma realidad de vida y una historia ambiental reciente. En promedio el 73,48% del total de la población ubicada en la zona de estudio se agrupan en localidades de entre 1 y 99 habitantes. En la zona se concentra únicamente el 1,81% (72.398 hab.) de la población de Michoacán, pero el territorio que ocupan es del 10,829% (6.483,06 km2) del total del estado. Una parte importante de la problemática del territorio, desde una perspectiva ambiental, esta vinculada a los cambios de uso del suelo, sobre lo cual se definen muchas de las causas y consecuencias de deficiente gestión del territorio. Sin embargo, uno de los temas de mayor peso es la ausencia de las herramientas e instrumentos normativos de carácter estatal y municipal como ordenamientos ecológico-territoriales, así como planes de desarrollo y crecimiento urbano. 2.2. Valoración del patrimonio natural Un espacio con potencial para su protección para la conservación, debe ser estudiado en su contexto más amplio, de manera que se puedan evaluar los efectos positivos y negativos de los factores internos y externos. De esta manera, la valoración del patrimonio a partir de criterios ecológicos, de planificación y gestión, y culturales, fue fundamental para definir las líneas de actuación que articulan la propuesta de gestión del espacio. A continuación se describen los más relevantes. Con relación a los criterios ecológicos, a pesar de las limitaciones del concepto de naturalidad (integridad ecológica), éste se aplicó en un sentido ecológico más estricto para hacer referencia a las condiciones potenciales de las comunidades biológicas y su interacción con las actividades humanas. En este sentido, puede considerarse que el área posee una buena integridad ecológica con impactos puntuales. Los grados de naturalidad propuestos para la zona de estudio se relacionaron con el análisis del cambio de uso de suelo (1970-2003), en donde se obtiene que casi el 60% del territorio tiene valores muy altos de naturalidad y un 30% corresponde a terrenos utilizados con mayor o menor intensidad para la producción agropecuaria, pero que ha permanecido con cambios leves a través de los años. En términos de representatividad, el área cuenta con una importante biodiversidad, constituida por un buen número de especies de vertebrados (280 especies). También, están presentes un buen número de especies endémicas (algunos ejemplos de vertebrados: Bufo marmoreus, B. perplexus, Cichlasoma istlanum, Ctenosaura clarki, Bipes tridactylus, Callipepla douglasii, Otus seductus, Spermophilus adocetus infernatus, Pappoogeomys gymnurus). Además, la región es un importante centro de diversificación de especies vegetales pertenecientes a los géneros Bursera, Ipomoea, Pachycereus, Acacia y Euphorbia, y a la familia Fabaceae. En cuanto a la dimensión del terreno, ésta es considerable y se encuentra muy cercano a zonas que presentan una integridad ecológica similar, formando corredores ininterrumpidos a través de la cordillera de la Sierra Madre del sur a través del estado de Guerrero, principalmente revestida por bosque tropical caducifolio y parches de tropical subcadu-
241 Aplicación de la metodología de Eurosite para la planificación de la gestión de espacios naturales a un caso mexicano Boletín de la A.G.E. N.º 45 - 2007 cifolio, los cuales indudablemente permiten y facilitan la conectividad y permeabilidad ecológica. En la medida que la evaluación se inserta en la planificación del espacio, los criterios de planificación se consideran elementos marco para su definición. En este sentido, y respecto a la zona es importante resaltar que no se cuenta con un esquema de planificación territorial a través de ordenamientos territoriales. Razón por la que la configuración y modelado de la matriz territorial se ve definida por las actividades de producción, extracción y aprovechamiento energético y forestal, así como de la instalación de diferentes infraestructuras en emplazamientos a lo largo del territorio, principalmente de transporte, movilidad y energía (autopistas, carreteras, presa, infraestructura red eléctrica), que van surgiendo como respuesta a los proyectos de desarrollo regional. La información integrada de la descripción de la zona, y la valoración del patrimonio natural, corresponde a la base descriptiva y objetiva sobre la que se asienta todo el conjunto del sistema de planificación. 2.3. Objetivos de gestión del ENP La metodología Eurosite es muy flexible, y se puede limitar a la elaboración de una matriz en la que se cruzan los objetivos que se consideran ideales para cada espacio en concreto con los factores que podrían influir positiva o negativamente para alcanzar el horizonte deseado. Los objetivos ideales son aquellos que establecen la necesidad de un control total sobre las actividades y los usos del espacio natural y las zonas adyacentes. En realidad, durante la gestión del ENP, no siempre se pueden conseguir todos los objetivos ideales, a causa de un cierto número de factores influyentes, denominados factores limitantes o modificadores. El término «limitante» se emplea sólo por describir una influencia negativa, mientras que un modificador puede ser neutro, positivo o de impacto desconocido. El propósito de la evaluación es que se valoren los efectos de los factores limitadores o modificadores identificados, sobre los objetivos ideales, a fin de conseguir unos de objetivos factibles en la práctica. Estos últimos, son denominados objetivos operacionales, los cuales deben ajustarse a los recursos existentes o probables, expertos y tecnología disponibles, y enmarcarse dentro del contexto social, económico y político. Los objetivos que se plantean al inicio de una propuesta de plan de gestión, no tienen porque ser factibles en la práctica, ni económicamente viables, pero son un indicador del potencial del espacio al cual se aspira. En este sentido, la definición de los objetivos ideales para el espacio se realizó a partir de la calidad y extensión de los rasgos distintivos y el potencial del espacio. De esta manera, para el caso que nos ocupa, los objetivos ideales que se han definido, principalmente relacionados con el buen funcionamiento y una adecuada gestión del espacio natural Tierra Caliente - Infiernillo, son los siguientes: − Conservar y proteger los ecosistemas tropicales − Establecer conectores biológicos − Conservar y gestionar adecuadamente los cuerpos de agua − Potencializar y conservar los valores paisajísticos − Conservar el patrimonio arqueológico y cultural
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