Los cambios en la tipología de los asentamientos : el caso de la llanura del Alt Empordà (Girona)
Abstract
El artículo presenta los principales resultados de una investigación en la que se han examinado los cambios en la tipología de los asentamientos en la llanura del Alt Empordà (Girona). Así, además de una reflexión teórica realizada a partir de la literatura existente, se analiza la situación de los asentamientos en los años cincuenta y a finales del siglo XX a partir de la construcción y la posterior aplicación de una tipología de los asentamientos. Posteriormente, se consideran los procesos que actualmente los están transformando y redefiniendo.
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335 Los cambios en la tipología de los asentamientos. El caso de la llanura del Alt Empordà (Girona) Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007, págs. 335-355 Fecha de recepción: marzo 2006. Fecha de aceptación: julio 2007. 1 Los contenidos de este artículo son fruto de una investigación realizada en el marco del programa de doctorado en Geografía Humana, cuyos directores son los profesores Helena Estalella y Antoni Durà, y que hasta ahora se ha visto materializada en forma de trabajo de investigación (Cuadrado, 2005). Para la realización de esta investigación se ha contado con una beca de Formación de Personal Investigador (FPI) del Ministerio de Educación y Ciencia, asociada al proyecto INTERFASE II (REN2003-09193-C03-01), del cual es investigadora principal la Dra. Françoise Breton. LOS CAMBIOS EN LA TIPOLOGÍA DE LOS ASENTAMIENTOS. EL CASO DE LA LLANURA DEL ALT EMPORDÀ (GIRONA)1 Sergi Cuadrado Ciuraneta Antoni Durà Guimerà Helena Estalella Boadella Departamento de Geografía. Universidad Autónoma de Barcelona RESUMEN El articulo presenta los principales resultados de una investigación en la que se han examinado los cambios en la tipología de los asentamientos en la llanura del Alt Empordà (Girona). Así, además de una reflexión teórica realizada a partir de la literatura existente, se analiza la situación de los asentamientos en los años cincuenta y a finales del siglo XX a partir de la construcción y la posterior aplicación de una tipología de los asentamientos. Posteriormente, se consideran los procesos que actualmente los están transformando y redefiniendo. Palabras clave: formas de poblamiento, formas de hábitat, modelos de urbanización, llanura del Alt Empordà.
336 Sergi Cuadrado Ciuraneta, Antoni Durà Guimerà y Helena Estalella Boadella Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 ABSTRACT The paper presents the main results of a research about the changes in the typology of settlements in the Alt Empordà plane (Girona). Thus, after a theorization based on the existing literature, the situation of the establishments during the fifties and at the end of twentieth century has been analysed. Moreover, the article analyses the processes that are currently transforming these settlements. Key-words: forms of the settlements, forms of the habitat, urbanization patterns, Alt Empordà plane. I. INTRODUCCIÓN Como es bien sabido, durante la segunda mitad del siglo XX el aumento de la urbanización y la creciente dispersión de las actividades y la población en las áreas litorales de la ribera norte del mediterráneo —y entre ellas las costas catalanas y españolas— acabó por superar la contraposición entre el espacio urbano y el espacio rural. Estas áreas, que desde los años cincuenta se vieron sometidas a las fuertes presiones del turismo de masas, suponen uno de los ejemplos más claros de las dinámicas de urbanización de los países desarrollados. No obstante, en los últimos años la transformación del territorio —y especialmente del litoral— se ha vuelto a acelerar de forma notable y muchas áreas han entrado en un intenso proceso de redefinición, que las está llevando hacia una mayor complejidad en los usos del suelo, relacionada con los procesos de globalización de la economía y el aumento de los flujos de movilidad. Estos procesos conllevan un cambio en el modelo de urbanización del territorio, con la transformación de los asentamientos y la aparición de nuevas formas urbanas —como las áreas residenciales de baja densidad— que están contribuyendo a aumentar la ocupación del territorio y a malograr el cada vez más maltrecho paisaje de estas áreas. La implantación de este tipo de procesos se puede ver, por ejemplo, en una área como la llanura del Alt Empordà, que en su día experimentó una intensa urbanización ligada al turismo, y donde hoy se están produciendo transformaciones más complejas, que tienen que ver con un conjunto de factores de orden diverso y diferentes escalas. El ámbito analizado comprende una parte de la comarca que se extiende des de Roses hasta l’Escala y hacia el interior hasta los límites del municipio de Figueres (Figura 1). El objetivo del artículo es, pues, presentar los resultados de una investigación exhaustiva dónde se han examinado los procesos de urbanización acaecidos en este territorio des de los años cincuenta del siglo pasado. Una investigación que ha combinado el análisis documental, el estadístico, el cartográfico y el trabajo de campo, y que ha incluido una aportación metodológica propia como es la construcción y la posterior aplicación de una tipología de los asentamientos.
337 Los cambios en la tipología de los asentamientos. El caso de la llanura del Alt Empordà (Girona) Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 II. METODOLOGÍA En este punto se hará referencia a las principales líneas metodológicas, de carácter muy diverso, en que se basa el artículo. Primero se hace una reflexión teórica a partir de las aportaciones de los diferentes autores consultados. En segundo lugar se analiza la situación de los asentamientos en el Alt Empordà en los años cincuenta y a finales del siglo XX. Finalmente se analizan los procesos que actualmente están transformando estos asentamientos. Como marco de análisis se ha revisado la literatura existente, tanto en el plano internacional como en lo que se refiere a estudios locales. Numerosos autores han reflexionado sobre la formación de nuevas realidades urbanas en relación con el nuevo marco global y, más concretamente, sobre los procesos de crecimiento que conducen a la dispersión de la urbanización: Soja (1997), Dematteis (1998), Harvey (1998), Monclús (1998), Bosque Maurel (2000), Castells (2000), Capel (2003), Secchi (2003), Ascher (2004) y Indovina (2004), entre otros. Asimismo, existe una rica literatura sobre la transformación territorial y urbanística Peralada Castelló d'Empúries Cabanes Roses Sant Pere Pescador l'Escala Viladamat Ventalló Sant Mori Torroella de Fluvià l'Armentera Vilamacolum Siurana Vilabertran Palau-Saverdera Pau Vilajuïga Riumors Fortià Vila-Sacra Pedret i Marzà Figueres N 3 km Figura 1 MUNICIPIOS DE LA LLANURA DEL ALT EMPORDÀ Fuente: Elaboración propia.
338 Sergi Cuadrado Ciuraneta, Antoni Durà Guimerà y Helena Estalella Boadella Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 en el Alt Empordà que se ha reseguido. En este sentido, se pueden destacar algunas de las aportaciones más recientes como las de Vicente y Gutiérrez (2004), Nogué (2005), Oliver (2005) o Pié (2005). Para el análisis de los asentamientos se ha definido una tipología que posteriormente se ha aplicado mediante SIG. Se ha partido del análisis de bibliografía sobre la estructura de los tejidos urbanos y las formas de crecimiento de las ciudades (Capel, 1975; Solà Morales, 1993; Font et. al., 1999; Busquets et. al., 2003), que se ha complementado con el análisis del planeamiento urbanístico y el trabajo de campo. Para la construcción de la tipología se ha trabajado en base a los conceptos de poblamiento y hábitat. Se ha entendido por formas del poblamiento el tipo de estructura interna de las áreas urbanas, tanto desde el punto de vista morfológico (según la disposición de las calles y espacios públicos y los espacios parcelados o edificados) como desde el punto de vista funcional. Asimismo, se ha entendido por formas de hábitat las características de las viviendas según su configuración física, su disposición en la parcela y su uso. Así se ha diferenciado entre los asentamientos de tipo tradicional, que se distinguen por su carácter compacto, por su diversidad en cuanto a usos, y por haberse configurado de forma lenta e integrada; y los nuevos tipos de asentamientos, que se caracterizan por su carácter extensivo y su baja densidad, por ser altamente especializados en cuando al uso y por haber aparecido en un periodo muy corto de tiempo. Los primeros incluyen los núcleos históricos y sus extensiones, mientras que los segundos comprenden los asentamientos con origen en el turismo (urbanizaciones turísticas y campings), las zonas industriales, comerciales y de equipamientos, y los crecimientos residenciales de baja densidad. Esta tipología se ha aplicado al territorio mediante fotointerpretación sobre ortoimágenes, con lo que se han obtenido unas capas de información georeferenciada que posibilitan el análisis mediante SIG de los cambios en la superficie y la localización de los asentamientos. Para los años cincuenta se han utilizado las fotografías del vuelo americano de 1957, y para el momento actual se han usado las ortofotografías del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que son del año 1997. Posteriormente, los resultados obtenidos se han relacionado con las tendencias socioeconómicas más recientes. III. LA URBANIZACIÓN DEL LITORAL DEL ALT EMPORDÀ EN CONTEXTO En este apartado se perfila el marco de análisis que constituyen las aportaciones de los autores consultados, tanto de aquellos que han tratado las dinámicas más generales como de aquellos que han hecho aproximaciones centradas en el área estudiada. 1. Dinámicas urbanas en los paises desarrollados: dispersión metropolitana, urbanización endógena y transformación de los espacios turísticos Con la progresiva dispersión de lo urbano, determinadas actividades, objetos y estilos de vida se extienden por el territorio hasta llegar a lugares tradicionalmente al margen de las dinámicas metropolitanas. En los últimos estadios, estos procesos de dispersión de tipo metropolitano se han considerado, tanto por sus dimensiones como por sus modalidades, «una nueva metropolitanización del territorio» (Indovina, 2004, p. 24). A ello habrían con-
339 Los cambios en la tipología de los asentamientos. El caso de la llanura del Alt Empordà (Girona) Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 tribuido las dinámicas del mercado de la vivienda, debido al diferencial de precios existente entre unas y otras áreas (Nel·lo, 2001a), y las del mercado laboral, a causa del aumento de la movilidad obligada (Miralles, 2002). Pero la extensión de las dinámicas y los estilos de vida urbanos han comportado también la aparición de procesos de urbanización endógenos en ámbitos no estrictamente metropolitanos, dando lugar a una relocalización de la población dentro de los propios núcleos, que lleva al abandono de los centros urbanos y al asentamiento en la periferia. Salvando las distancias2, estos procesos se pueden asociar al modelo de la ciudad difusa definido ya en los noventa por Indovina (1990). Al mismo tiempo, a raíz del progresivo cambio de modelo turístico, los espacios turísticos consolidados en épocas anteriores se ven sometidos a nuevas dinámicas (Anton, 1998), entre las que se encuentra una creciente vocación residencial. Esta conversión de segundas en primeras residencias contribuye a aquello que algunos autores han denominado «residencialismo» (Fraguell, 2004). Todo ello se acompaña de un cambio en los modelos de producción del espacio residencial, con la proliferación de tipologías de baja densidad (Muñoz, 2004) en los nuevos paisajes residenciales, que son repetidos independientemente del lugar y que significan un ruptura con las formas urbanas tradicionales. En España, el aumento de la movilidad residencial, en busca de las mejores condiciones de la vivienda, va siendo común en todo el territorio y ya no se da sólo en las grandes ciudades como Madrid (Zarate, 2003) o Barcelona (Nel·lo, 2001a; Font, 2004), ni tan sólo en el resto de principales aglomeraciones españolas (Nel·lo, 2001b) sino también en otros lugares de menor dimensión poblacional como se puede ver, en el caso de Cataluña, con las áreas de Lleida (Ganau, 1998) y Girona (Castañer et al., 1998). De esta manera, los procesos de dispersión metropolitana se superponen a dinámicas propias de otros ámbitos como son los crecimientos endógenos de los espacios rurales o los procesos de transformación de los espacios turísticos, con lo que se generan nuevas configuraciones urbanas que en no pocos lugares están contribuyendo al aumento de la presión sobre el territorio y a la extensión de la urbanización. 2. La llanura del Alt Empordà: de la dicotomía entre litoral turístico e interior agrícola, al complejo metropolitano-turístico-endógeno A mediados del siglo XX la llanura del Alt Empordà se caracterizaba por una rica agricultura cerealista y una demografía bastante estable. En los extremos del golfo de Roses, en cambio, el declive de la navegación o la crisis de la viña habían conducido al creciente éxodo a la ciudad (Compte, 1963-64; Barbaza, 1988). Sobre esta estructura territorial se produce a finales de los cincuenta la eclosión del turismo de sol y playa, que originó un gran consumo del territorio (Barbaza, 1988). Ante esto, las autoridades franquistas permitieron el máximo crecimiento a corto plazo y los planes urbanísticos fueron vulnerados por los planes parciales de iniciativa privada (Cals, 2 Puesto que se debe tener en cuenta que cuando se utiliza el término città diffusa se está haciendo referencia a un modelo territorial muy concreto, el de la región italiana del Veneto. Mientras que en aquel caso la nueva urbanización se realiza en base a actuaciones puntuales, aquí los crecimientos son en base a acciones del planeamiento urbanístico municipal.
340 Sergi Cuadrado Ciuraneta, Antoni Durà Guimerà y Helena Estalella Boadella Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 1982). Con el tiempo, el turismo internacional fue dando paso al fenómeno de las segundas residencias de la población del país, configurando un modelo económico fundamentado en los servicios y la construcción (Nogué, 2000). En resumen, el turismo transformó las actividades y los estilos de vida y comportó tanto «la expansión y la transformación del hábitat» como «la degradación de los más bellos paisajes de la costa» (Barbaza, 1988, Vol. II, p. 415). No obstante, estas transformaciones no se produjeron en los municipios del interior que experimentaron un turismo residencial «alternativo», basado en la rehabilitación de viviendas (Fraguell, 1994). En los años ochenta, los ayuntamientos democráticos no consiguieron enderezar la situación, y la construcción de segundas residencias se mantuvo (Vicente y Gutiérrez, 2004). Esto hizo que la oferta turística se decantara, todavía más, hacia esta forma de alojamiento (Oliver, 2005), y propició la implantación de alguna urbanización en los municipios de segunda línea. A principios de los noventa, el turismo empezó a mostrar síntomas de saturación, relacionados con las transformaciones de orden general de la actividad. En contraposición al modelo fordista, masivo y estandarizado, las nuevas formas se distinguen por la búsqueda de la singularidad y el mayor respeto por el paisaje y el patrimonio tradicionales (Donaire et al., 1997). Coincidiendo con esto, el Alt Empordà cambia las tendencias demográficas, aumentando su movilidad interna, relacionada con la evolución del mercado laboral y los precios de la vivienda, al mismo tiempo que se produce la creciente presencia de poblaciones flotantes de origen extranjero: jubilados inmigrados desde el norte de Europa y flujos migratorios procedentes de otros continentes por motivos laborales (Nogué, 2000). En este contexto se enmarca la fiebre constructiva iniciada a mediados de los noventa y relacionada con la expansión de la segunda residencia, pero también con otras dinámicas comunes en toda Catalunya y el resto de España (Pié, 2005) que ha hecho temer el salto de la urbanización a la segunda línea de costa (Nogué, 2005). Pero, mientras que para unos se produce una clara extensión de las segundas residencias (Oliver, 2005), para otros, como Vicente y Gutiérrez (2004, p. 25), la extensión de la urbanización se da «influida tanto por la segunda residencia como (...) por la estructuración de una incipiente urbanización difusa». IV. LOS ASENTAMIENTOS EN LOS AÑOS CINCUENTA Y EN LA ACTUALIDAD Tras haber esbozado las principales líneas metodológicas y haber puesto en contexto la investigación tanto en el plano general como en el ámbito local, se abordará la situación de los asentamientos en los años cincuenta y en las postrimerías del siglo XX. 1. Los asentamientos en los cincuenta El análisis se centrará primero en la situación de los asentamientos en los años cincuenta mediante la aplicación de la tipología a partir de las fotografías aéreas de 1957. A) La superficie urbanizada En los años cincuenta se puede considerar como bastante exigua, ya que sólo constaba de 223,2 ha. que no llegaban al 1% del territorio, y se encontraba repartida de forma bastante
341 Los cambios en la tipología de los asentamientos. El caso de la llanura del Alt Empordà (Girona) Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 regular (Figura 2 y Tabla 1). Los municipios que contaban con más superficie urbanizada eran aquellos que ya tenían un papel destacado antes del desarrollo del turismo. En algunos casos des de tiempos medievales, como Castelló d’Empúries (24,4 ha.) y Peralada (23,7 ha.), y en otros casos posterior, como l’Escala (18,9 ha.) y Roses (14,2 ha.) que en los siglos XVIII y XIX fueron prósperas poblaciones marineras. Como se puede ver, entre los municipios con más superficie urbanizada se encontraban los de la costa pero también municipios interiores. Figura 2 SUPERFICIE URBANIZADA (1957) Superficie urbanizada Límites municipales N 3 km Tabla 1 SUPERFICIE URBANIZADA (1957-1997) 1957 1997 ha. % ha. % Superficie urbanizada 223,2 1 2.210,4 7 Resto de territorio 33.667,2 99 31.680,0 93 Fuente: Elaboración propia.
342 Sergi Cuadrado Ciuraneta, Antoni Durà Guimerà y Helena Estalella Boadella Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 Si se combina la superficie urbanizada con unos buffers3 trazados en función de la distancia a la línea de costa en intervalos de un kilómetro (Figura 3), se puede ver como, efectivamente, la superficie urbanizada mostraba una distribución muy repartida por el territorio. Hasta dieciséis de los diecinueve intervalos cuentan con algún porcentaje de superficie urbanizada (Figura 4). Es más, excepto en el primer kilómetro —donde se localizan Roses y l’Escala—, se puede observar un cierto vacío en las zonas más cercanas a la costa y una cierta acumulación entre los intervalos tercero y séptimo. Esto se debe a la situación retirada de la costa de poblaciones bastantes desarrolladas como Castelló d’Empúries y Sant Pere Pescador y por la presencia de una segunda línea de pueblos y villas (Fortià, Riumors,...) situadas justo detrás de la franja de humedales. 3 Los buffers son zonas de influencia que se trazan a una cierta distancia alrededor de unas objetos predefinidos, en este caso, la línea de costa que se ha extraído de la base municipal 1:50.000 del Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC). 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 14 13 12 11 N 3 km Figura 3 BUFFERS DE DISTANCIA A LA COSTA Y SUPERFICIE URBANIZADA Fuente: Elaboración propia.
343 Los cambios en la tipología de los asentamientos. El caso de la llanura del Alt Empordà (Girona) Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 Figura 4 SUPERFICIE URBANIZADA SEGÚN DISTANCIA A LA LÍNEA DE COSTA (1957-1997) Fuente: Elaboración propia. B) Las formas del poblamiento Los asentamientos del año 1957 estaban compuestos prácticamente en su totalidad por las formas tradicionales del poblamiento, con 211,4 ha. equivalentes al 95% de la superficie urbanizada (Tabla 2). Estas formas comprendían tanto las partes más antiguas de los pueblos, normalmente situadas en medio del casco urbano y que en la mayoría de los casos estuvieron amuralladas, como sus extensiones originadas a partir del siglo XVIII en relación con las dinámicas del sector agrario, y caracterizadas por la alternancia de residencias y edificaciones agrícolas. En general, las poblaciones que tenían más superficie ocupada por los núcleos históricos eran aquellas de más entidad y con más superficie urbanizada (l’Escala, Roses,...) mientras que los crecimientos de estos núcleos predominaban en aquellos pueblos de la lla-
350 Sergi Cuadrado Ciuraneta, Antoni Durà Guimerà y Helena Estalella Boadella Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 ligadas al turismo y la segunda residencia (Castelló d’Empúries, l’Escala, Roses, Sant Pere Pescador, Pau, Palau-Saverdera y Ventalló), ya sea relacionada con otras dinámicas, como en el caso de los crecimientos residenciales (Viladamat, Peralada y Fortià) o los crecimientos industriales (Vila-Sacra). La irrupción de estas formas del poblamiento en estos lugares ha conllevado el predominio de las formas de hábitat de baja densidad, sobretodo viviendas unifamiliares aisladas. En cambio, los municipios que tienen un mayor porcentaje de asentamientos de tipo tradicional son: Riumors (100%), Vilamacolum (92%), Sant Mori (90%), Siurana (82%), Vilabertran (80%) y Pedret i Marzà (65%). Estos son los municipios dónde aun predominan las formas tradicionales del poblamiento y las formas de hábitat de alta densidad (edificios entre medianeras) y, por lo tanto, los municipios dónde no se ha producido una ruptura con el modelo urbano preexistente ni un crecimiento urbano significativo. En una situación intermedia se encontrarían municipios como Cabanes (64%), l’Armentera (63%), Torroella de Fluvià (62%) y Vilajuïga (51%) que, aunque han sufrido transformaciones de cierta entidad (de carácter turístico, residencial o industrial), estas no llegan todavía a ocupar la mitad de la superficie urbanizada. V. LAS TRANSFORMACIONES ACTUALES En resumen, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX se pasó de un modelo en que la superficie urbanizada era bastante reducida y se encontraba repartida a lo largo del territorio a otro en que ha habido una espectacular expansión de la urbanización, que se ha ido concentrando en espacios cercanos a la costa. La razón de estos cambios, como se ha visto, ha sido la aparición de nuevos tipos de asentamientos constituidos sobretodo por formas del poblamiento ligadas al turismo y formas de hábitat de baja densidad, mientras que los asentamientos tradicionales han mantenido una extensión más moderada. No obstante, actualmente, unos y otros se encuentran sometidos a complejos procesos de transformación y redefinición, que en algunos casos desembocan en la aparición de nuevas formas urbanas. En primer lugar, las urbanizaciones con origen en el turismo cada vez más adquieren un carácter residencial, sin que esto signifique que hayan desaparecido las tradicionales formas de turismo de sol y playa. Este creciente proceso de transformación funcional puede responder, de una parte, a la fijación de la residencia definitiva por parte de los propietarios que se estaría dando, mayoritariamente, entre jubilados de países del norte de Europa. Por otro lado, estaría absorbiendo parte de la demanda de la población autóctona dirigida a tipologías unifamiliares, que en otros lugares no encuentra la vivienda que busca al precio que puede pagar. Finalmente, aquellas zonas de menos calidad urbanística, como las zonas dónde predominan los bloques de apartamentos con alquileres a precios reducidos, son lugares de localización de población inmigrada de origen extracomunitario. En segundo lugar, los asentamientos tradicionales experimentan procesos diversos que producen variaciones en la utilización en función del tiempo. Los municipios donde aun predominan estas formas se caracterizan, cada vez más, por la elevada movilidad obligada, ya que la mayoría de la población trabaja en otras localidades con mayor presencia de la industria o los servicios. La rápida pérdida de activos agrarios hace que los edificios destinados a funciones agrícolas vayan quedando en desuso, con lo que se constituye un paisaje urbano
351 Los cambios en la tipología de los asentamientos. El caso de la llanura del Alt Empordà (Girona) Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 Figura 8 POBLAMIENTO SEGÚN DISTANCIA A LA LÍNEA DE COSTA (1997) Fuente: Elaboración propia.
352 Sergi Cuadrado Ciuraneta, Antoni Durà Guimerà y Helena Estalella Boadella Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 abandonado, que puede ser objeto de reordenación y substitución por nuevos crecimientos residenciales. Por otra parte, se da el progresivo aumento de poblaciones flotantes más o menos estables, y de diversa índole. Recientemente estos municipios han experimentado un freno en los decrecimientos relacionados con las corrientes migratorias de alcance internacional. Esta población se aloja de forma improvisada —coincidiendo con los períodos de más trabajo en el campo o la construcción— y no siempre en las condiciones más adecuadas. Al mismo tiempo se produce la creciente conversión de las viviendas en segundas residencias pues los inmuebles vacíos son rehabilitados por foráneos para usarlos los fines de semana o en verano. Así los pueblos aparecen muy ordenados y arreglados físicamente, pero desprovistos de actividad y vida comunitaria. Mención aparte merecen aquellos municipios donde los asentamientos tradicionales no son mayoritarios pero presentan una considerable extensión (Castelló d’Empúries, l’Escala, Peralada,...). Experimentan reformas del espacio público que contribuyen a valorizar turísticamente los recursos históricos, arquitectónicos o culturales, como alternativa al modelo de sol y playa, con lo que aumenta la presencia de turistas en los municipios de segunda y tercera línea. Por ello, estas operaciones de mejora adolecen de una cierta dosis de tematización del paisaje urbano. Finalmente, algunos de estos procesos desembocan en la aparición de nuevas formas y tipos de asentamiento que contribuyen a la ruptura del modelo de urbanización que se había ido consolidando hasta hace unos años. Por un lado, cada vez es más común la realización de urbanizaciones en la segunda línea de costa con características propias de las urbanizaciones de primera línea, pero donde una parte importante de los inmuebles son viviendas principales. Se trata de urbanizaciones realizadas expresamente para un público muy determinado, mayoritariamente jubilados del norte de Europa que fijan allí su residencia, aunque con una elevada movilidad hacia sus países de origen. Aun cuando se trata de urbanizaciones de primera residencia, las características físicas tanto del conjunto como de los edificios dejan clara la diferencia con los crecimientos residenciales de carácter más endógeno, puesto que se repiten los tipos edificatorios de las urbanizaciones de primera línea como Empuriabrava. Otra característica es que, a menudo, son ámbitos con un cierto control del espacio y una restricción del acceso más allá de sus propietarios. Aspecto, este último, que contribuye a reafirmar el hecho de que son crecimientos totalmente al margen de la estructura urbana preexistente. Por otro lado, cada vez adquieren una mayor entidad las extensiones residenciales con tipologías de vivienda unifamiliar en el límite de los núcleos urbanos preexistentes. Resultan especialmente significativas porque suponen la ruptura con las formas tradicionales en lugares donde no se había producido hasta ahora: pueblos pequeños que en la mayoría de casos no llegan a los 1.000 habitantes. Los procesos que conducen a estos crecimientos de baja densidad, en general, responden a las dinámicas del mercado inmobiliario y, más concretamente, a la búsqueda por parte de la población de una vivienda de las mejores condiciones posibles a unos precios comparativamente más ajustados, y que a menudo implica el desplazamiento ya sea en el interior del mismo municipio o entre municipios próximos; un aspecto crucial tanto en los procesos urbanísticos endógenos de las áreas rurales como en las dinámicas metropolitanas. El resultado común es la constitución de un paisaje estandardizado, repetido independientemente de las formas tradicionales, el tamaño de los pueblos o la actividad económica predominante. Unas dinámicas parecidas a las que se han observado
353 Los cambios en la tipología de los asentamientos. El caso de la llanura del Alt Empordà (Girona) Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 en otros contextos territoriales como las regiones metropolitanas de Madrid y Barcelona, los alrededores del resto de principales aglomeraciones españolas o los de ciudades más pequeñas como Lleida o Girona, y que son una buena muestra de los procesos de banalización del paisaje urbano que han sido ampliamente tratados por Muñoz (2004). VI. CONCLUSIONES A lo largo de estas páginas se ha analizado la estructura de los asentamientos en la llanura del Alt Empordà, mediante una metodología que ha combinado el análisis documental, el estadístico, el cartográfico y el trabajo de campo, y que ha incluido una aportación metodológica propia como es la construcción y la posterior aplicación de una tipología de los asentamientos en base a los conceptos de poblamiento y hábitat. Así, se ha fijado la atención sobre la situación de los asentamientos tanto a mediados como a finales del siglo XX y posteriormente se han planteado las actuales transformaciones que los están redefiniendo y llevando hacia una mayor complejidad. Como se ha podido ver, en los años cincuenta la superficie urbanizada era bastante exigua y se encontraba repartida a lo largo del territorio. La localización de los asentamientos no estaba directamente relacionada con la proximidad a la costa y las poblaciones con más superficie urbanizada eran aquellas que ya tenían un papel destacado antes de la llegada del turismo. Los asentamientos se encontraban compuestos básicamente por las formas tradicionales del poblamiento y las formas de hábitat más comunes eran las de alta densidad (únicamente edificios entre medianeras). En el momento actual, en cambio, la llanura del Alt Empordà se caracteriza por tener una superficie urbanizada muy concentrada en la costa debido a que las formas del poblamiento ligadas al turismo (urbanizaciones y campings) son las que alcanzan una mayor extensión. Los cuatro municipios costeros son los más radicalmente transformados por la urbanización turística, que se ha desarrollado bajo el predominio de las formas de baja densidad (sobretodo casas unifamiliares aisladas). Por el contrario, las formas tradicionales del poblamiento, que suponen una continuación de los asentamientos de los años cincuenta, mantienen una implantación moderada y una distribución constante por el territorio. Aunque con una extensión todavía reducida, resultan especialmente significativos los crecimientos de baja densidad, cuya localización parece estar desligada de la distancia a la costa. Finalmente, las implantaciones industriales, comerciales y de equipamientos, a diferencia de lo que ocurría en los cincuenta, conforman grandes áreas separadas del resto de los asentamientos. Este modelo, como se ha visto, se encuentra hoy sujeto a transformaciones de cierta entidad. Las urbanizaciones que tuvieron su origen en el turismo adquieren una mayor vocación residencial. Los asentamientos tradicionales experimentan variaciones en la utilización en función del tiempo. Y cada vez más se produce la implantación de nuevas formas de asentamientos que, en general, responden a los cambios en las pautas residenciales de la población, como son las nuevas urbanizaciones de segunda línea o los crecimientos de baja densidad en el límite de los núcleos urbanos preexistentes. En definitiva, la llanura del Alt Empordà se caracteriza por tener una superficie urbanizada que en su gran mayoría tiene el turismo en su origen, se encuentra concentrada muy cerca de la costa y se ha desarrollado en formas de baja densidad, mientras que el resto de
354 Sergi Cuadrado Ciuraneta, Antoni Durà Guimerà y Helena Estalella Boadella Boletín de la A.G.E. N.º 43 - 2007 la superficie urbanizada —conformada sobretodo por asentamientos de tipo tradicional— se distribuye de forma más regular por el territorio. No obstante, las transformaciones que se están sucediendo en la actualidad hacen que se constituya como un modelo en transición, y en un buen ejemplo de las nuevas dinámicas de urbanización que se despliegan sobre los territorios de la Europa mediterránea, y que se caracterizan por la interacción de los procesos de dispersión metropolitana, la transformación del turismo y las tendencias de carácter más local (endógeno). BIBLIOGRAFÍA ANTÓN, S. (1998): «La urbanización turística. De la conquista del viaje a la reestructuración de la ciudad turística». Documents d’Anàlisi Geogràfica, nº 32, pp. 17-43. ASCHER, F. (2004): «Ciutats de totes les mobilitats». FONT, A. (ed). L’explosió de la ciutat. Barcelona, COAC, pp. 325-363. BARBAZA, Y. (1988): El paisatge humà de la Costa Brava. Barcelona, Edicions 62, 2 Vol. (original en francés, 1966). BOSQUE MAUREL, J. (2000): «Ciudad y Globalización». Anales de Geografía de la Universidad Complutense, nº 20, pp. 33-48. BUSQUETS, J.; DOMINGO, M.; EIZAGUIRRE, X.; MORO, A. (2003): Les formes urbanes del litoral català. Barcelona, Diputació de Barcelona. CALS, J. (1982): La Costa Brava i el turisme. Barcelona, Kapel. CAPEL, H. (1975): Capitalismo y morfología urbana en España. Barcelona, Asenet. CAPEL, H. (2003): «Redes, chabolas y rascacielos. Las transformaciones físicas y la planificación en las áreas metropolitanas». La cosmópolis y la ciudad. Barcelona, Ediciones del Serbal, pp. 211-248. COMPTE, A. (1963-64): «El Alto Ampurdán». Pirineos, nº 66-67, pp. 5-284. CASTAÑER, M.; VICENTE, J.; COMAS, E.; BOIX, G. (1998): «Assaig de definició de l’àrea urbana de Girona». Documents d’Anàlisi Geogràfica, nº 33, pp. 81-90. CASTELLS, M. (2000): La era de la información. Madrid, Alianza Editorial (Vol. I). CUADRADO, S. (2005): Transformacions recents a la ciutat dispersa: noves formes urbanes a la plana de l’Alt Empordà. Bellaterra, UAB (Trab. de Inv. inédito). DEMATTEIS, G. (1998): «Suburbanización y periurbanización. Ciudades anglosajonas y ciudades latinas». MONCLÚS, F. J. (ed). La ciudad dispersa. Barcelona, CCCB, pp. 17-33. DONAIRE, J. A.; FRAGUELL, R. M.; MUNDET, LL. (1997): «La Costa Brava ante los nuevos retos del turismo». Estudios Turísticos, nº 133, pp. 77-96. FONT, A. (2004): «La regió urbana de Barcelona: De la ciutat compacta als territoris metropolitans». FONT, A. (ed). L’explosió de la ciutat. Barcelona, COAC, pp. 244-263. FONT, A.; LLOP, C.; VILANOVA, J. M. (1999): La construcció del territori metropolità. Barcelona, Mancomunitat de municipis. FRAGUELL, R. M. (1994): Turisme residencial i territori. Girona, L’Eix Editorial. FRAGUELL, R. M. (2004): «Turisme de litoral de Catalunya. La pressió de la segona residència». Congrés de turisme de Catalunya (www.congresturisme.com).
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