Juan de Baeza y las pinturas de Vicente Carducho en la cartuja del Paular
Abstract
Entre 1626 y 1632 el pintor Vicente Carducho realiza cincuenta y seis cuadros de iconografía cartuja para el convento del Paular, Madrid. En este artículo se analiza la labor intelectual del mentor, el prior Juan de Baeza. Éste, además de dar una historia inicial, suministró grabados insertos en libros y anotó prescripciones posteriores.
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Juan de Baeza y las pinturas de Vicente Carducho en la cartuja del Paular Félix Delgado López c/ Hermanos Zerolo, 34 35500 Arrecife (Lanzarote). Spain Resumen Entre 1626 y 1632 el pintor Vicente Carducho realiza cincuenta y seis cuadros de iconografía cartuja para el convento del Paular, Madrid. En este artículo se analiza la labor intelectual del mentor, el prior Juan de Baeza. Éste, además de dar una historia inicial, suministró grabados insertos en libros y anotó prescripciones posteriores. Palabras clave: Vicente Carducho, Juan de Baeza, pintura española del siglo XVII. Abstract Juan de Baeza and Vicente Carducho's paintings in La Cartuja del Paular Between 1626 and 1632 the painter Vicente Carducho works on fifty six pictures of a Carthusian iconography for the Paular convent in Madrid. On this article I analize the intelectual work made by the mentor, the prior Juan de Baeza overall, who as well as presenting him an initial document, he cooperated with some illustrations taken from different books and he also prescribed lately notes. Key words: Vicente Carducho, Juan de Baeza, seventeenth century spanish painting. LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999 185-200
186 LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999 Félix Delgado López A principios del siglo XVII se realizaron en la península Ibérica varios ciclos pictóricos que, decorando estancias religiosas, narraban el devenir de una orden o la vida de un santo. Este fenómeno plástico suponía la colaboración más o menos estrecha entre un eclesiástico y el pintor. Uno de los ciclos más interesantes fue el ideado por el prior Juan de Baeza (+1641) y realizado por Vicente Carducho (+1638) entre 1626 y 1632 para el claustro mayor del convento cartujo del Paular, Madrid1. Conjunto amplio, con cincuenta y seis grandes telas que ilustraban, algunas muy detalladamente, los principales episodios de la Historia cartuja y las vidas de sus santos y mártires más relevantes2, lo cual tuvo que suponer un trabajo arduo para Juan de Baeza. Para idear tantos momentos se le presuponen muchas horas de lecturas y un cierto conocimiento histórico. No en vano él era uno de los cartujos más cultos de su época. Persona formada, doctor en ambos derechos3, dejó escritos bastantes libros donde se puede constatar como su curiosidad abarcaba aspectos relacionados con la teología, la historia o el mismo derecho4. La mayoría en paradero desconocido o definitivamente perdidos, sólo se ha encontrado un pequeño opúsculo intitulado Carta, que un Monje de El Paular envio a otro Amigo suyo sobre el govierno de la Cartuja (fechable en 1621). Gracias a él se puede intuir su método de trabajo y su pulcritud bibliográfica. Aquí, para defender la mayor perpetuidad en la dirección de los monasterios, hizo uso de ochenta y tres autoridades5. Esto da que pensar que también debieron ser múltiples las lecturas para idear el conjunto del Paular. Para comunicar toda esta información al pintor no parece viable que Juan de Baeza fuera llevándole cada uno de los volúmenes que iba leyendo, sino que debió redactar una historia o memoria. En ella sintetizó y ordenó lo que deseaba, en primera instancia, que el pintor representara. De la historia de los cuadros, quizás ya aludiendo a un manuscrito o historia, se habla por primera vez en el mismo contrato que firmaron la comunidad del Paular y Vicente Carducho. Allí se comentaba que los lienzos deben ser del «tamaño que esta acordado y de la historia que diere el P. Prior dispuesta»6. También citó esta posible historia Ceán Bermúdez. En 1780, y la fecha no es baladí, el erudito, enfrascado en su Diccionario de las Bellas Artes, visitaba el monasterio del Paular. Iba a examinar las obras artísticas que allí se encontraban, por supuesto, la serie pintada por Carducho. En su famoso libro, publicado finalmente en 1800, decía que «Los examiné —los cuadros— con reflexión el año de 780 por espacio de quince días, y formé un quaderno de lo que cada quadro representa, tomado de un manuscrito original que dieron a Carducho para pintar los asuntos, y añadí a cada uno una descripción pictórica, que a no ser difuso, le copiara en este lugar7» (la cursiva es mía). Hoy por hoy este manuscrito original no se ha encontrado. Aun así se podría rehacer a partir de una copia que se hizo precisamente en el siglo XVIII y que, afortunadamente, se conserva en la Biblioteca del Congreso de los Diputados. Intitulada Ystoria […] de los cuadros deel Claustro, deel Rl Monasterio del Paular. Obra celebre deel famoso Pintor Dn Vicente Carducho por los años de 1630= con la tasacion que deellos hicieron Eujenio Cages, Angel Nardi, y Franco Yanete, Pintores de Madrid 1. Este artículo es síntesis de una tesina de licenciatura presentada en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Barcelona. Durante su realización recibí los consejos y la ayuda del doctor B. Bassegoda i Hugas. El tribunal que la evaluó, compuesto por los doctores J. Yarza, el propio B. Bassegoda i Hugas, y M. Carbonell, ayudó a rectificar muchos de los errores que había cometido. A todos ellos agradezco el tiempo y las molestias que se tomaron para que fuera menos imperfecta. También deseo expresar mi gratitud al Cabildo Insular de Lanzarote y a la Fundación César Manrique, por las ayudas económicas con que me avalaron durante su realización. 2. Para el estudio iconográfico de la serie, se tiene que seguir lo dicho por CUARTERO y HUERTA en «La cartuja de Santa María de El Paular y su colección de cincuenta y seis lienzos pintados por Vicencio Carduchi», en Arte Español, 1921, V, p. 266-282, y CUARTERO y HUERTA, B., «Relación descriptiva de los cincuenta y seis cuadros pintados por Vicente Carduchi para el claustro grande de la Cartuja del Paular», Boletín de la Real Academia de la Historia, 1950, p. 351 y s. p. 179 y s. y p. 481 y s. 1951 p. 137 y s. y 425 y s. Hoy en día muchas de sus atribuciones iconográficas pueden defenderse, pero se deben hacer algunos cambios sustanciales. Éstos los han hecho Volk, Bäticle, Beutler y yo mismo. Ver VOLK, M. C., Vicencio Carducho and seventeenth century Castilian painting, N. Y. & Londres, 1977, p. 229 y 233. BÄTICLE, J. en VV.AA. Musée du Louvre. Nouvelles acquisitions du Département des Peintures (19801982), París, 1983, p. 22 y s. DELGADO, F., Precisiones iconográficas a dos cuadros pintados por Vicen-
187LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999Juan de Baeza y las pinturas de Vicente Carducho en la cartuja del Paular te Carducho en la Cartuja del Paular (Madrid), Congreso Internacional de Scala Dei, Tarragona, 1996, en prensa. BEUTLER, W., Vicente Carducho in El Paular, Salzburg, 1997, p. 236 y 250. Agradezco al autor el haberme enviado este ejemplar. 3. LE VASSEUR, L. Ephemerides Ordinis Cartusiensis, Monstrolii, 1890 (escrito en la segunda mitad del siglo XVII), t. I, p. 284. 4. Me parece interesante transcribir todas las obras que Baeza produjo para hacernos una idea de su bagaje intelectual: Commentaria in Sanctum Petrum Chrysologum, Commentaria in Librum Sancti Dionysii de Divinis Nominibus, Historia Fundationis Paularitanae cum vitis aliquorum illustrium Sanctitate Religiosorum ejusdem Domus, Diarium Carthusiense, De culpa quam committun Carthusiani, non observantes Ordinis statuta, De Jurisdictione Visitatorum Ordinis Carthusiani, De Jurisdictione Priorum, Rectorum, & Vicariorum ejusdem Ordinis, De gravi obligatione recitandi Officia Beatae Mariae, & Defunctorum in eodem Ordine, Defensio Statutorum de duratione Praelatorum, De auctoritate Vicarii ad recipiendos Novicios sede Priorum vacante, ante declarationem Capituli Generalis, Defensio Professionum emissarum ante declarationem Capituli Generalis, ab his, qui recepti fuerant a Vicariis sede Priorum vacante De auctoritae, & Directione Capituli Conventualis, Quaestiones variae Morales, & documenta ascetica circa statuta, De Antiquitatibus monasticis, Opera Moralia.Un tom, Cathalogus Martyrum Carthusiae, Praeparationes ad mortem pro Religiosis, además de respuestas a varias consultas de obispos y otras personas graves que, dentro y fuera de la religión, le hacían. Muchos sermones y pláticas que hizo en los capítulos siendo prelado y varias apuntaciones acerca de diferentes materias. Cfr. CASSANI, Vida de Dionisio Rickel, Madrid, 1734, p. 334 y s. 5. Cfr. GÓMEZ, I.M., «Un manuscrito de el Paular sobre el gobierno de la Cartuja», en GÓMEZ, I.M., La Cartuja en España 1984 (aunque el artículo es de 1972), p. 467 y s. ; véase sobre todo páginas 478 y s. 6. Cfr. Cruzada VILLAAMIL, «La pintura en España», en El Arte en España, t. IV, 1866, p. 84. 7. Cfr. CEAN, Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España, Madrid, 1965 (1ª ed. 1800), tomo I, p. 248 y s. 8. Libro de Papeles Varios. Biblioteca del Congreso de los Diputados, S.5698, nuestro documento se halla en el segundo tomo. 9. La tasación que recoge el documento del siglo XVIII es interesante porque permite señalar nuevas incógnitas acerca de quién tasó las obras y a cuanto ascendió la tasación. Si desde PONZ (Viaje por España, ed. Aguilar, Madrid, 1988 —1™ ed. 17871794—, t. 3, p. 254) se ha mantenido que los dos tasadores que preveía el contrato fueron Cajés y Nardi, en el título del documento aparece también un tal Francisco Yanete. Éste debe ser relacionado con Francisco Gianeti o Yaneti, pintor florentino (toscano era también A. Nardi), aunque al parecer residente en Madrid, que se sabe que hizo alrededor de 1625 un retrato de Lope de Vega (PORTUS, Lope de Vega y las Artes plásticas, estudio sobre las relaciones entre pintura y poesía en la España del siglo de Oro, Madrid, 1992, p. 262 y 263) y al cual en 1627 se le denomina por dos veces de su alteza el cardenal infante, don Fernardo. Ese año recibe a un aprendiz llamado Ramón Michelet (Agulló COBO, Noticias sobre pintores madrileños de los siglos XVI y XVII, Granada, 1978, p. 181) y se defiende de la alcabala (Matilla TASCÓN, «Comercio de pintura y alcabalas», en Goya, 1983-84, p. 180-81). Además, si Ponz ya había señalado que la serie costó 130.000 reales y Cuartero y Huerta que 161.800 (PONZ, op. cit, t. 3, p. 254 y CUARTERO y HUERTA, op. cit, 1950-51, p. 425), en el documento la tasa de casi todo el conjunto pictórico realizado por Vicente Carducho (no se inscriben los escudos), ascendió a 165.800 reales, aunque seguramente al final solo se le pagarían 6.000 ducados, como prescribía el contrato. 10. «[...] hasta aquí las pinturas de Carducho del claustro: tambien son suios los dos quadros de las Armas que estan encima de la puerta. Como asi mismo los dos de los colaterales de la Yglesia la Anunciacion y la degollacion de S.Juan Bautista: este ultimo lo tasaron en 1000 rs. Los del claustro son en total 56». Los dos escudos no se conservan desde, al menos, mediados del siglo pasado, véase Museo del Prado. Inventario General de Pinturas, t. II (El Museo de la Trinidad), Madrid, 1991, con información de 1854 en la página 494 y CRUZADA, op. cit. 1866, p. 86. Se pueden reconstruir gracias a la descripción dada por Ceán BERMÚDEZ, op. cit, t. I, p. 247. En cuanto a la Anunciación y a la degollación del Bautista, la primera se conserva en el Museo Balaguer de Vilanova i la Geltrú, y la segunda, en el Museo de Cáceres, cfr. ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, Pintura madrileña del primer tercio del siglo XVII, Madrid, 1969, p. 154 y 171, y lam. 69. Van fir- (lo reproduzco en apéndice)8, el documento en cuestión es una compilación de informaciones varias. Comenta una a una, casi todas numeradas, las cincuenta y cuatro telas que pintó Vicente Carducho, se acompaña de una tasación individualizada9 y también de bibliografía al pie de cada episodio. Esta información, a su vez, se presenta con un título, que ya he nombrado, y se remata con un apéndice donde se añaden algunas noticias sobre cuadros pintados por Carducho en el Paular, los dos escudos del claustro y lienzos en la iglesia10. Ciertas piezas del puzzle como la tasación y la bibliografía datan el documento como posterior a la fecha de realización de la serie pintada por Vicente Carducho. No se podía tasar algo que no estaba hecho. El repertorio bibliográfico, por su parte, fue recopilado ya entrado el siglo XVIII. El libro más moderno que se incluye fue publicado por primera vez en 1709. En el episodio de Andrés de Seytz (cuadro núm. 44), donde se comenta cómo fue atormentado por los turcos, se apunta bibliográficamente a «Bolland: tom.5. Jun. f. 529». Esta cita alude a una colección conocida como las Acta Sanctorum de los «Bolandistas». Comenzada a editar por Juan de Bolando en 1643 tuvo una primera fase hasta 1770, donde se publicaron cincuenta tomos y se llegó al mes de octubre. En 1709 se imprimía el volumen V del mes de junio, donde, ciertamente, en el folio 529 se incluía una pequeña referencia a Andrés de Seytz11. El que tanto la tasación como la bibliografía sean posteriores a 1626-1632, periodo en el cual Vicente Carducho realiza la serie, es incentivo suficiente para pensar que el documento es posterior. Por otra parte, el que la tasación y la bibliografía estén realizadas en dos momentos diferentes da pie a afirmar que se trata de una recopilación. Por lo tanto, no todo tiene que ser a posteriori. Creo que los rótulos, lo que podría llamarse «descripciones de los cuadros», no son otra cosa, y salvo alguna mados pero no fechados. Esta última incógnita, que certificaría si Vicente Carducho había trabajado antes de 1626 para el Paular, se puede resolver si se anota que el 28 de diciembre de 1628 se pagaron a un tal fray Marcos 16.000 reales, «de los dos retablos collaterales que costaron la dicha cantidad, 8000 de la architectura y 8000 del dorar», en AGULLÓ COBO, «El Arte del Paular en los documentos del Archivo Histórico Nacional», en Anales del Instituto de Estudios madrileños, 1977, p. 84. Por lo tanto, en torno a 1628 el pintor florentino realizó estas obras. 11. Cfr. Acta/ Sanctorum/ Iunii/ ex latinis & Graecis/ aliarumque gentinur Monumentis, servatä/ primigeniä veterum Scriptorum phrasi,/ Collecta, Digesta/ Commentariisque et Observationibus/ Illustrata/ A. Godefrido Henscheni P.M/ Daniele Papebrochio,/ Francisco Baertio,/ Conrado Janningo/ Joanne Bapt. Sollerio/ E Societate Jesu Presbyteris Theologis./ Tomus V/ Antverpiae/ Apud Viduam Petri Jacobs/ A.D. MDCCIX, fol. 529.
188 LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999 Félix Delgado López excepción, sino una copia de la Historia de Juan de Baeza. De hecho, la información que se le debía suministrar a Vicente Carducho era tan sólo de carácter textual. Juan de Baeza no tenía porque fundamentarlo en ningún tipo de bibliografía, pues no era un estudio erudito sino herramienta de trabajo. Útil para que Carducho tuviera noticias históricas sobre lo que debía pintar. Que los textos insertos en el fascículo del siglo XVIII son la Historia de Juan de Baeza lo confirma el que no sea un inventario, una descripción de los cuadros, que no se utilice de forma general un lenguaje a posteriori o se coloque el orden y el lugar. Sólo en una ocasión, de las cincuenta y cuatro telas, aparece una expresión que describe la imagen. En la representación de la Virgen y los santos protegiendo a los cartujos se remarcaba que «Siguese el quadro de Nra Señora, que ampara debaxo de su Manto ala religion de la Cartuxa» (episodio entre el 6 y el 7 —la cursiva es mía—). Parece, y aunque no se hace del todo bien pues se olvida a san José, san Juan Bautista y a la Santísima Trinidad, que en este caso se esta describiendo el lienzo (figura 1). Además, curiosamente, este episodio es el único que no va numerado. La falta de numeración termina de corroborar que no se trata de un inventario a posteriori. Este cuadro, al igual que los escudos que, como ya anoté, también son expulsados de la Ystoria y relegados a un apéndice final12, fue pintado por Vicente Carducho entre 1626 y 1632. Así se dilucida en el lienzo, que por estilo es atribuible a Carducho. Además, para esta serie el pintor realizó bocetos a color que sirvieron de ayuda a sus empleados, conservándose hasta hace pocos años en la colección Contini-Bonacossi el boceto correspondiente al cuadro que aquí trato de filiar13. Esta tela, así, era de Vicente Carducho, y por formato y dimensiones, era un mediopunto de alrededor de 3,5 x 3 metros, se debía encontrar, en el claustro mayor del Paular, en uno de los lugares disponibles. Exactamente al entrar por la puerta principal en el testero izquierdo14. Allí ya lo vio el cartujo Solís y Valenzuela (1610-1677). En una obra fechable el 1 de enero de 1643 al parecer anota que este lienzo tenía una inscripción en letras de oro que rememoraba la ofrenda que la cartuja del Paular daba a su patrona15. En el siglo XVIII también lo vieron en el claustro, tanto Ponz16 como el autor del documento que reproduzco en apéndice. Cualquier inventario que hubiese descrito el claustro del Paular tenía que incluirlo. Si todos iban numerados, éste tenía que ir numerado como los otros. En los textos de la Historia no sucede así. Por lo tanto creo, que este rótulo fue añadido ya en el siglo XVIII, de ahí su lenguaje descriptivo, y por lo pulcro de la copia no se numeró para no tergiversar el documento original, donde no aparecía. Figura 1. Vicente Carducho. La Santísima Virgen, acompañada de san José y san Juan Bautista, ampara debajo de su manto a la orden de la cartuja. Museo de Bellas Artes de La Coruña. 12. Los escudos, que, como ya comenté no se han localizado, también parecen ser obra de Vicente Carducho. Así lo creía Ceán Bermúdez y así se recoge en el apéndice de la Ystoria, vease nota 10. En el claustro del Paular ya se vieron a mediados del siglo XVII. En El Desierto Prodigioso y Prodigio del Desierto se señalaba que las armas de la Orden «estan pintadas con famosa bizarría de pincel sobre la puerta del claustro principal desta Real Casa», en CUARTERO y HUERTA, «Una obra inédita del padre Don Bruno Solís y Valenzuela», en Anales del Instituto de Estudios madrileños, 1970, p. 313 y s. —sobre todo página 332—. Esta obra, que acaba de ser republicada, tiene como relato básico, aunque posee noticias posteriores, acontecimientos ocurridos entre 1632 y 1642. Entre 1640, que es cuando Bruno Solís y Valenzuela profesa en la cartuja del Paular, y 1642 se debió recoger esa noticia, véase la opinión de J. PÁRAMO POMAREDA, en Pedro de Solís y Valenzuela. El desierto prodigioso y prodigio del desierto, Bogotá, 1977, p. XLIX. 13. Este boceto se encontraba en la colección Contini-Bonacossi. Después fue vendido y no se ha vuelto a localizar. Lo han estudiado MAYER-LONGHI, Gli antichi pittori spagnoli della collezione Contini-Bonacossi, Roma, 1930, p. 22, núm. 21; GAYA NUÑO, La pintura española fuera de España, 1958, p. 127, núm. 509, y ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, op. cit. 1969, p. 129, núm. 123. 14. Desde mi punto de vista, los cuadros se distribuyeron desde la puerta que comunicaba el claustro con el atrio de la iglesia. Al ser la principal entrada se debió pensar que la lectura comenzaría ahí. Se ordenaron los lienzos, además, hacia la izquierda o hacia la derecha si la mirabas frontalmente. Palomino ya nos señaló que el cuadro de Odón de Novara estaba «encima de la puerta, que va al leñero», PALOMINO, El Museo Pictórico y Escala Óptica, Madrid, 1988, t. III, p. 148. Siendo el cuadro de Odón de Novara, siguiendo el orden de la historia que le suministraron a Vicente Carducho, el número treinta y cuatro, éste se correspondía con el luneto sobre la puerta que daba a unos patios posteriores, recintos que además de alojar el archivo también seguramente albergaban las leñeras, véase VILLEGAS, La Cartuja del Paular, Buenos Aires, 1915, p. 40 y s. Este luneto es el número treinta y cuatro tan solo si se comienza a contar por la izquierda, orden de colocación de los cuadros que aquí defiendo. Así, el cuadro de la Virgen, al ser el número siete, iba colocado en el testero izquierdo. 15. Cfr. CUARTERO y HUERTA, op. cit., 1950-51, p. 368 y nota 1. En la bibliografía dada por el padre Cuartero se refiere la obra de Bruno de Solís y Valenzuela como la «Relación Histórica de la Real fundación de la sagrada cartuja de Santa María del Pau-
189LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999Juan de Baeza y las pinturas de Vicente Carducho en la cartuja del Paular El que este lienzo no apareciera entre los textos primeros permite suponer que no son un inventario a posteriori, una descripción de los cuadros. La inexistencia de esta tela en la Historia original, además, se corrobora con un dato positivo. Vicente Carducho debió tener muy en cuenta el orden de los cuadros, debía conocerlo y anotarlo. Uno de estos números se conserva en el dibujo preparatorio para el San Bruno se aparece a Rogerio Guiscardo II, duque de la Pulla y Calabria (figura 2)17. En la parte superior un rótulo ayudó a componer la imagen. Según Barcia18, es una anotación del pintor. Un número acompaña esta anotación. De la misma tinta, por lo tanto también original de Carducho, se inscribe el 23. Esta cifra no es acorde con la numeración de los cuadros en el claustro grande del Paular, pues allí debía ser el 24. El cambio debe ser achacable a que la Historia que, en este momento, manejó Carducho contemplaba la falta de un cuadro. Así, las telas posteriores no mantenían la numeración del claustro. La Historia, con la carencia de un lienzo, es la que en cierta manera transcribo en apéndice. Esto confirma que los rótulos que presenta la Historia son, en su mayor parte, copia de un documento original realizado por Juan de Baeza. La Historia fue el útil de trabajo dado a Vicente Carducho para que tuviera temas para pintar, base para que junto con la cultura visual se extrajesen las imágenes. El prior, aun así, ejerció como mentor interesado y siguió dando nuevas noticias mientras la serie se iba realizando. Así, Vicente Carducho pudo manejar algunas pautas para pintar los escudos o el cuadro de la Virgen, otros santos y divinidades protegiendo a los cartujos. La existencia de noticias posteriores se delata, además, porque en la Historia a veces no se narra todo lo que aparece en los diferentes cuadros. Por ejemplo, en el lienzo del padre Birellio el cartujo se nos muestra levitando en un primer plano y con el capelo cardenalicio (dádiva que no quiso aceptar) en el suelo; al fondo, en un segundo plano, y esto es lo no narrado, se puede ver cómo el padre Birellio retuvo y convenció a un novicio que, ya vestido de seglar, quería evadirse de la orden19. En el texto sobre los mártires de Bourfontaine (Francia) —figura 3— no se explica para nada lo que después se visualiza en el cuadro, hoy en la Coruña. Entre otros, un monje es martirizado delante del altar y otro fusilado en el coro20. Estas fallas, faltas de relación entre lo escrito y después pintado, dan a entender que Juan de Baeza no terminó su labor intelectual en la Historia, sino que siguió suministrando apuntes. La serie no se termina hasta al menos 1632. Entre 1626 y 1632 el prior pudo hacer llegar a Vicente Carducho nueva información, bien por carta o en persona. Quizás cuando Baeza va a Sevilla a finales de 1626 o cuando vuelve a principios de 1627 tras dirimir en un lar…», que va fechada el 1 de enero de 1643, véase CUARTERO y HUERTA, op. cit., 1950-51, p. 448. Corroboran la fecha y dan más información sobre este volumen Un Cartujo-Gómez, «Escritores cartujanos españoles», Studia Monastica, 1967, p. 348. 16. Lo recuerda porque en la Hospedería del Paular cree ver una copia realizada por Sánchez Cotán. Véase PONZ, op. cit., t. 3, p. 253. Esto parece bastante improbable, ya que Cotán muere el 8 de abril de 1627 y Vicente Carducho inicia la serie en agosto de 1626, fechando lo que parecen ser los primeros cuadros en 1628. La copia de Cotán la consideran los profesores Angulo-Pérez Sánchez como «cosa imposible», véase ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, Pintura toledana primera mitad del siglo XVII, 1972, p. 85, núm. 125. 17. Estudiado y reproducido en ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, A Corpus of Spanish Drawings, vol. II, (Madrid School, 1600-1650), Londres, 1977, p. 33, núm. 148, pl. XLII. 18. Según Barcia «la letra, al parecer de Carducho», en BARCIA, Catálogo de la colección de dibujos originales de la Biblioteca Nacional, Madrid, 1906, p. 21, núm. 25. 19. En la Historia se decía exactamente «El Venerable P. Dn Juan Virelio General 22 gran contemplativo, y conocido por uno de los mas Stos y graves de su tiempo reuso ser cardenal aviendole nombrado Ynocencio 6º el cual quando supo su muerte dijo abia muerto el mas Sto religioso mexor Sacerdote que abia» (episodio núm. 39). La existencia del episodio del novicio que quería evadirse de la austeridad de la cartuja ya la anotó CUARTERO y HUERTA, op. cit., 1951, p. 500. 20. En la Historia se señalaba que «Los PP. d. Juan Mothot Procur y dn Juan Bauzil profesos dela Cartuja de Bourfontaine padecieron martirio a manos de los hereges hugonotes en francia año de 1567» (episodio núm. 50). La relación con el cuadro hoy situado en la Coruña la ha realizado recientemente W. BEUTLER, op. cit., p. 250 y s. Permite corroborar su opinión el que el martirio se esté perpetrando en una iglesia, con el coro en primer término, porque en un inventario de 1821 se comentaba cómo en el cuadro número 51 —el que aquí intento mostrar— se pintó el «Martirio en el coro dado a varios monges por los hereges ungonotes» (la cursiva es mía), véase LUNA, J.J., «Las pinturas del monasterio del Paular. Un inventario inédito de 1821», en Anales del Instituto de Estudios madrileños, Madrid, 1976, p. 83. La situación en el coro relaciona el martirio francés, a manos de los hugonotes, con el cuadro aquí expuesto. Figura 2. Vicente Carducho. San Bruno se aparece a Rogerio Guiscardo II, duque de la Pulla y Calabria. Biblioteca Nacional de Madrid.
190 LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999 Félix Delgado López Figura 3. Vicente Carducho. Martirio de los venerables padres don Juan Monthot y don Juan Avril, y de los conversos fray Benito L’Evesque y fray Teobaldo Tonnelier, profesos de la Cartuja de la Fuente de la Virgen, en BourgFontaine, diócesis de Soisons (Francia). Museo de Bellas Artes de La Coruña. pleito que allí acaece entre los monjes y el prior Guelvar21; o cuando Carducho va a asentar los primeros cuadros en el convento del Paular, seguramente en 162822. Algunas de estas precisiones, una ínfima parte, se conservan escritas en los márgenes de algunos de los dibujos realizados por Vicente Carducho. Para Vicente Carducho los dibujos eran una pieza de creación pero también un arma de trabajo, de economía temporal. Los criados los pasaban a lienzo y así él no perdía tiempo. Para el encargo del Paular Carducho debió crear un taller importante y utilizar los dibujos en abundancia. Aun así, el único ayudante que he podido relacionar directamente con la serie cartuja es un inédito Juan de la Cruz23. Por otra parte, en el inventario que se hizo tras su muerte se fijaba que «En un libro de ojas de molde ay setenta y siete dibujos de la historia de San Bruno para el Paular assi de historias principales como figuras sueltas es Nº 5»24. Éstos eran completados con apuntes de color o bocetos que también se suministraban a sus empleados. Además, para facilitarles la tarea, Vicente Carducho solía decirles lo que tenían que hacer. Solía «corregir, y advertir de palabra»25, señalar cómo se tenía que obrar. Algunas de estas palabras que se relacionan con el desarrollo iconográfico y formal de la obra se han conservado. Para recordar cómo debían componer las imágenes, Vicente Carducho anotó prescripciones en los dibujos para la serie del Paular. Hoy, aunque debió ser más normal, tan sólo se conservan cuatro dibujos rotulados. Sólo el tiempo y las ansias de limpiar la imagen de impurezas ha hecho que esta costumbre se viera mutilada26. Los enunciados se encuentran en las representaciones de Antelmo de Belley, Aparición de la virgen a un fraile, Odon de Novara, y San Bruno se aparece al duque de Calabria. Con la grafía de Carducho —como ya señaló Barcia y Angulo-Pérez Sánchez27— son apuntes de taller. Aun así, no creo que él fuera el creador de estas noticias. Indirectamente reflejan anotaciones de Juan de Baeza. Anotaciones dadas ya en la Historia y prescripciones comunicadas posteriormente. La Historia narraba como Antelmo de Belley, «San Antelmo, 7º General de la Orden fue obligado a ser obispo de Belay por Alejandro 3º que le consagro por su misma persona. No mudo las Costumbres antes creció en el rigor. Fue gran celador de la ynmunidad eclesiastica y por quien Dios hizo grandes milagros» (episodio 35). Entre todas estas noticias, Vicente Carducho representó (figura 4), tan solo, la consagración del cartujo. Así lo delineó y lo dejó escrito a sus ayudantes. El texto tiene mucha relación con la Historia y, aunque la forma de ordenar y expresar la información sea diferente, se mantienen incluso expresiones. En el dibujo se decía «S.Anselmo despues de aber Reusado ser
191LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999Juan de Baeza y las pinturas de Vicente Carducho en la cartuja del Paular Figura 4. Vicente Carducho. San Antelmo consagrado obispo de Belley por Alejandro III. Biblioteca Nacional de Madrid. 21. Rincón, el cronista de dicho monasterio, refiere que «Abrieron la visita el dia 25 de Noviembre, y hecho el escrutinio, sentenciaron a todo el favor de el Padre Guelvar; cuia sentencia (omitiendo algunos lances que pasaron durante el escrutinio) pronunciaron el día 8 de el año de 1627», véase RINCÓN, Protocolo de el monasterio de Nuestra Señora Santa María de las Cuevas, 1744, Academia de la Historia, Madrid, Ms 9/2098, p. 590. 22. En el contrato se señalaba que Vicente Carducho debía acompañar la primera remesa de cuadros que se llevara al convento y supervisar su montaje. Los primeros lienzos firmados llevan data de 1628, como ya señala Palomino o Ponz, ver PALOMINO, op. cit., 1988, t. III, p. 148 y PONZ, op. cit., tomo 3, p. 254. Quizás en ese momento el pintor realice un viaje al monasterio. 23. Una serie de cincuenta y seis cuadros sólo podía ser realizada por alguien que tuviera una gran, y bien organizada, industria del pintar. Carducho, como buen empresario, era consciente que si contaba con muchos empleados y criados podría soportar los grandes encargos que su fama le daba. La composición de su taller se ha hecho a partir de los tratadistas pictóricos. No se conservan, en muchos casos, documentos que asienten definitivamente lo que ellos dicen. En el momento de hacer la serie del Paular se ha comentado que se ayudó en Félix Castelló (ANGULO, Pintura del s. XVII, 1971, p. 46). Es más seguro, sin embargo, que, entre otros, Vicente Carducho fuese ayudado por Juan de la Cruz, artista que nunca se había relacionado con el pintor florentino. Por un testamento realizado en 1630 sabemos que Vicente Carducho pedía al dicho Juan de la Cruz que si él muriese se ocupara de la obra del Paular: «Iten por quanto tenemos mucho amor y voluntad a Joan de la Cruz nuestro esclavo por esto y por los Reales servicios que nos a echo con fedelidad y buena voluntad por Una clausula de nuestro testamento queremos que el dia que yo el dho Vicencio Carducho falleciere quede libre su persona para poder hazer della lo que quisiere y para entonces le declaramos por libre con que despues de mi muerte acuda un año en que se huviere de acabar la dicha obra del monesterio del paular y el de señora Santa Barbula y otra que este començada de las que yo tubiere a mi cargo y quando muriere no hubiere alguna obra quede el dicho Juan de la Cruz sin obligacion de acudir a otra cosa y libre la dicha su persona como dho es y mas se le de un luto y la cama en que duermey todos sus papeles y sus bestidos que hubiere todos caballetes paletas y pinceles azeites y todas los colores escipto los Vltramarinos y Carmines de Florencia y los lienzos emprimados que hubiere y doce dibuxos de mimano y veynte y quatro estampas a su eleccion y seis modelos. Los que quisiere esto todo luego que yo el dho Bicencio Carducho muera», CATURLA, «Documentos en torno a Vicente Carducho», en Arte Español, 1968-69, p. 155 y s. Esta noticia es del 15 de julio de 1630, ver CATURLA, op. cit., p. 160. 24. Cfr. CATURLA, op. cit., p. 183. Queda una pequeña parte inventariados por ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, op. cit., 1977, p. 32 y s. 25. CARDUCHO, Diálogos de la Pintura, ed., prólogo y notas de F. Calvo Serraller, 1977, p. 384 26. La existencia de inscripciones, hoy amputadas, se intuye en el dibujo para el San Bruno rezando en la Torre. Los restos de esta escritura desechada ya los vio MAYER, Dibujos de antiguos maestros españoles, Leipzig & NY, 1915-20, p. 10. Hay una reproducción muy asequible en ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, op. cit., 1977, p. 33, núm. 147, pl. XLII. 27. Barcia catalogó los dibujos de la Biblioteca Nacional a principios de siglo. Minuciosamente leyó las inscripciones y filió que casi todas eran del puño y letra de Vicente Carducho. Así, en el San Bruno se aparece al duque de Calabria señalaba que «la letra, al parecer de Carducho»; en la Aparición de la Virgen a un cartujo vió que sus inscripciones «de letra de Carducho» y «también de letra de Carducho»; en cambio en el Antelmo de Belley Barcia dudó que el mismo dibujo fuera totalmente original de Carducho y matizó que «Tampoco es de letra de este la nota escrita en la parte superior», ver BARCIA, op. cit., p. 21-22, núm. 25-27-29. Angulo-Pérez Sánchez siguieron lo dicho por Barcia, y descubrieron el dibujo de Odón de Novara que también presentaba una inscripción inferior. Para ellos esta «In handwriting that is definitely Carduchoi's own», ver ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, op. cit., 1977, p. 33-34, núm. 148-150-156-157. Ver discusión sobre el dibujo de Antelmo de Belley en la siguiente nota. 28. En BARCIA, op. cit., p. 22, nota. Obispo Belizense, el papa alexº 3º le hace lo admita y por su persona misma le consagra»28. Vicente Carducho tuvo como fuente principal la Historia que Juan de Baeza le había suministrado. Las mismas relaciones se establecen en la aparición de san Bruno en el cerco de Capua. Según la Historia: «El Principe de Capua trahia guerra con el conde Rogerio y soborno a un capitan suio para que se le entregase una noche, y biniendo a este con su gente estando durmiendo el Conde se le apareció N.P.S. Bruno y le despertó diciendo tomase las armas y desapareció, el conde lo hizo así y se libro y por esto hizo grandes donacciones a los Nros» (episodio 23). El fragmento literario que queda en la parte superior del dibujo está claramente mutilado, si no, no se puede explicar la aparición de San Bruno, centrándose sobre todo en la parte última de la Historia: «[…] se allaron a los traydores y los siguieron y cojieron y en recompensa dest hiço a los car[tujos donaci]ones y gracias» 29. Aún las posibles divergencias en esta parte final, Vicente Carducho alargó un poco la Historia, pero siguió —y se ve en la misma imagen (figura 2)— el documento que en primera instancia le había dado Baeza. La relación se estrecha gracias al número 23, que aparece en la parte alta del dibujo. Como ya señalé, también tuvo que ser extraído de ella.
192 LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999 Félix Delgado López Mayores disimilitudes entre la Historia y la anotación existen en los dos dibujos posteriores. Para el cuadro de Odón de Novara, Juan de Baeza anotó en un primer momento que «El Sto P. Dn Odon con licencia de el Papa fue confesor de unas monjas en Nobara vibio santisimamte y hizo Dios grandes milagros por él como consta de el proceso que esta echo para canonizarle./ A la hora de su muerte vio a el Señor que venia a llevarle a la Gloria» (núm. 33). Se extrajo finalmente el último instante, su tránsito. Así, como se puede ver gráficamente en el dibujo (figura 5) y como se señala en su anotación: «Odon de Novara» era «Un religioso de edad de cien años questa a la muerte en una camilla […] descubre debajo de las mantas algunos sarmientos y sin […]»30. Ni la edad del santo, ni que durmiera arriba de unos sarmientos iban especificados en la Historia. Éstos, sin embargo, sí fueron representados en el dibujo y en el lienzo: la cara demacrada del cartujo moribundo delata su edad, los sarmientos son claramente visibles. Lo mismo pasa en el cuadro de la salvación del fraile, en la Historia se comenta que «Aviendose acostado un religioso fraile se le entraron en la celda muchos Demonios en figuras de Puercos mui feos, y uno en Figura de Gigante, que amenazaban a el Sto Baron el cual llamando a Nra Señora de quien hera mui devoto sele aparecio y los hizo huir y a el le consolo y dio documtos provechosos» (episodio 28). En el dibujo (figura 6) se mantiene lo narrado pero se añade nueva información: «un relijioso fraile estando acostado ve entrar en el aposento muchos demonios en figura de puercos [a mi modo de ver no dice perros como se ha mantenido] feissimos y fieros y en medio un demonio más grande como un gigante que echava fuego por narices y ojos y con un garabato grande y […] santo y como apareciese mª sª con una varilla muy gloriosa y los echa de alli» «más pequeña con […] figurada […] la cama no haya lienzo sino la almohada»31. Aunque hay expresiones que unen lo narrado en el dibujo con la Historia (todo el comienzo, hasta «gigante»), también hay diferencias. En el documento inicial no se especificaba el fuego que salía de la cara del demonio, el garabato y la varilla que el demonio y la virgen portaban, la carencia de lienzo y el uso de la almohada por parte del fraile. Todas estas prescripciones se representaron en el cuadro. Como ya he señalado, lo nuevo, en relación con la Historia, que hay en los dibujos de Odón y del fraile es síntoma de la complejidad de la serie y resultado de la labor realizada por Juan de Baeza. Como mentor, muy interesado en el ciclo, precisó alguno de los lienzos tanto con nuevas lecturas como con relecturas de libros que le eran conocidos32. Así podría adoctrinar con mayor pulcritud a los posibles visualizadores del conjunto. Tanto la Historia como las prescripciones posteriores cierran el ciclo de influencias eminenteFigura 5. Vicente Carducho. Muerte del venerable padre Odón de Novara. Paradero desconocido. mente literarias ejercidas por Juan de Baeza. Aun así, el prior también pudo participar en el desarrollo formal. Muy poco, en verdad, se sabe de su cultura y sensibilidad visual. Algunas noticias certifican, al menos, que además de la serie de Vicente Carducho participó en otras empresas artísticas. Ellas quizás sirvieran para a modelar su gusto. L. le Vasseur señaló en el siglo XVII que Juan de Baeza ayudó a ornamentar la sacristía. La pena es que no se sabe con qué y de qué manera embelleció esa estancia. Por otra parte, gracias a las investigaciones de Agulló Cobo se puede constatar que en torno a 1634 se le paga un dinero al pintor Eugenio Orozco por un lienzo de la Cena y otro de la Compasión. En el documento de pago se señala «Los 700 de concierto y los 200 que mandó Nuestro Padre Prior se le diessen, en gratificacion»33. En 1634 hay un cambio de prior en la cartuja madrileña, se retira Pedro Manuel Deza y entra Juan de Baeza. No se puede fundamentar, lamentablemente, que él fuera el prior con tanta conciencia social
193LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999Juan de Baeza y las pinturas de Vicente Carducho en la cartuja del Paular 29. A partir de este autor se ha cuestionado la autenticidad de este dibujo, considerando que tenía mucho de taller o que es simple copia posterior. A mi me da la impresión que el dibujo debe ser el original de Carducho o una copia a partir de él, porque en el contrato se pedía que todos fueran de su mano, y porque éste no parece ser copia a partir del cuadro (no se mantiene fidedigno, sino que presenta cambios en el número de platos apilados al fondo, en el número de velas o en el movimiento de cabezas y manos). Creo que la anotación superior debe valorarse del mismo modo. 29. BARCIA, op. cit., p. 21, núm. 25. Reproducido en ANGULOPÉREZ SÁNCHEZ, op. cit., 1977, p. 33, núm. 148, pl. XLII. 30. Cfr. ANGULO-PÉREZ SÁNCHEZ, op. cit., 1977, p. 34, núm. 156, pl. XLIV. 31. BARCIA, op. cit, p. 21, núm. 27. Reproducido en ANGULOPÉREZ SÁNCHEZ, op. cit., 1977, p. 33, núm. 150, pl. XLIII. 32. Para extraer los nuevos detalles y momentos en los lienzos dedicados a Odón de Novara y al fraile Juan de Baeza, pudo consultar varias fuentes. Para el episodio de Odón seguramente recogió lo que se decía en las actas de canonización, que ya le eran conocidas y que cita en la propia Historia (episodio número 33). Hoy han sido republicadas como «Documenta de B. Odone Novariensi», en Analecta Bollandiana, 1882, p. 323 y s. Los nuevos detalles se pueden encontrar en las páginas 327, 328, 331, 332, 342, 343, 346 o 347. Es mucho más difícil y arriesgado el saber de dónde pudo extraer las novedades referentes al fraile. Casi todos, aun así, están recogidos en DORLANDO, Chronicon Cartusiense, Colonia, MDCVIII, p. 149 y s. Lo único que no se recoge ahí, la existencia de almohada y la carencia de lienzo, pudo ser fruto de la propia experiencia o extraído de algún estatuto cartujo. Lo cierto es que ya aparece en las costumbres realizadas, en época del fraile, por Guigo I. Ver, por ejemplo, Statuta ordinis Cartusiensis a domino Guigone priore cartusie edita, Basilea, 1510, p. D recto. Obra que, por otra parte, le era conocida a Juan de Baeza y que ya utiliza en 1621 cuando elabora su carta en defensa de la mayor perpetuidad en los prioratos cartujos. Véase GÓMEZ, op. cit., 1980, p. 479. 33. AGULLÓ COBO, «El Arte del Paular en los documentos del Archivo Histórico Nacional», en Anales del Instituto de Estudios Madrileños, 1966, p. 9. Figura 6. Vicente Carducho. Aparición de la Virgen a un hermano cartujo. Biblioteca Nacional de Madrid.
200 LOCVS AMŒNVS 4, 1998-1999 Félix Delgado López 42. El Gran P. Dn. Dionisio Rikel Dr. Estatico gran contemplatibo y docto escribio sobre toda la Sagrada escripra y teologia, y materias de contemplazon y costumbres, horo como sino escribiera, y escribio como sino orara, le revelo Dios grandes cosas heyzolo uno delos yncomparables deel mundo./ Ex bostio. Bzovio.dorland.Sutor.Mireo. et aliis./ Tasado en 2450 rs. 43. Los turcos hubieron asus manos ael Venerable P.Dn. Andres Prior dela Cartuja de Seyz, yle atormentaro terriblemte ydespues le quitaron lavida la cual dio por Nra Sta fe con admirable alegría y paciencia./ Ex Cart. Cap: an. 1535: Garnef: Bolland: tom.5.Jun.f.529/ Tasado en 2500 rs. 44. Los Padres Dn Segismundo, Dn Modesto, Fray Sebastian, redito, sacerdote, fray Herardo y Fray Miguel, Legos todos dela Cartuja de viena, en Alemania murieron por la Sta fe amanos delos turcos, cuando cercaron aquella ciudad, año de 1529./ Ex Mireo in orig. Carthusian: Cap. 11./ Tasado en 2500 rs. 45. Los Stos Padres Dn Juan Huton, Prior dela cartuja de Londres, Dn Roverto Laur. Prior de Nothinga, y Dn Agustin Vvebster Prior de Auxiolme por mandado de Henrrique octabo fueron arrastrados aorcados y descuartizados en Ynglaterra por la Sta Yglesia Romana a 4 de Mayo de 1535./ Ex Canceo. In prop. histor: Surio Comment. Ann: 1535./ Tasado en 2200 rs. 46. En la persecucion de Enriqe 8 de Ynglaterra murieron en la Carcel de maltratamiento los PP. D. Ricardo Beczer, d. Thomas Jounson. D. Juan Greentz Sacerdotes. Y d. Juan Damo diacono: fr. Willelmo Grenevvote. Fr thomas Schinen. Fr. Roberto Salter. Fr ubabtero Person. Fr. Thomas Reding: año de 1537: y fr. Ubillelmo Horne su compañero aviendo padecido quatro años despues le desquartizaron a 4 de nobiembre de 1541. Todos hijos de la Cartuja de Londres./ Ex Sur: in Comm: an 1535: Canceo: cap:14/ tasado en 3300 rs. 47. Por mandado de Enriqe 8 fueron ahorcados de dos cadenas los PP d. Juan rostecher y d. Juan Wauznert: monjes de la Cartuja de Londres y estuvieron assi hasta que seCayeron a pedazos: padecieron por la fee dela Yglesia romana a 11 de Maio de 1537./ Ex Sur: in Comment: an:1537: Canc: 15/ Tasado en 2500 rs. 48. El V.P.d. Juan fort Monje dela Cartuja de Scala Dei, SS. Varon y tan favorecido de Nra Sra como un hijo de Su Madre rezando su oficio qdo tomaba venia, le dava a vesar su mano, y haciendo reverencia a un Santo Crucifixo, la Cruz sele inclino y se quedo assí./ Ex lib. Revelat. Ejus. Et domenec in Sanct. Catalon./ Tasado en 2450 rs. 49. El P.d. Hunfrido Middelmore vicario dela Cartuja de Londres y d. Willelmo Mene y d. Sebastian Nendegate Monjes estuvieron atados con cadenas por el Cuello y cuerpo 14 dias y despues desquartizados por mandado de Henriqe 8 de Ynglaterra por la fee de la Yglesia romana a 16 de Junio de 1535./ Ex Canc: C:13: Sur: in Comm: an 1535/ Tasado en 2500 rs. 50. Los PP. D. Juan Mothot. Procur y dn Juan Bauzil. profesos dela Cartuja de Bourfontaine padecieron martirio a manos de los hereges hugonotes en francia año de 1567./ Ex Cart: Capit: ann: 1568./ tasado en 2500 rs. 51. El año de 1572 a 23 de Julio en odio de la fee Catholica los hereges entraron en la cartuja de Ruremunda para saquearla y mataron a tres donados qe encontraron luego al herm. Esteban portero quebrandole la caveza con unos picos y alos hermos Alberto y Juan dandoles de estocadas./ Ex Cart: Cap: ann 1573: verb: donati./Tasado en 3000 rs. 52. Prosiguiendo su crueldad los hereges en la cartuja de Ruremunda mataron alos PP. D. Mathias Colonia, d. Erasmo Traniect: d. Senera d. Guillelm Wellen Procur. Que dieron la vida con grande alegria por la fee de la Yglesia romana./ Ex Cart. Cap. Ann 1573. Arnoldo Havens in prop histor. Cap 3./ Tasado en 3200 rs. 53. despues de haver los Hereges hecho grandes desprecios alos PP. D. Vicente Herck Sacristan dela Cartuja de Ruremunda y d. Juan Leodiens los martirizaron a escopetazos fuera del Monasterio el mismo dia 23 de Julio de 1572./ Ex Cart. Cap. an 1573 et Havens: Cap 4./ tasado en 2500 rs. Juntan 163300 rs. hasta aquí las pinturas de Carducho del Claustro: tambien son suios los dos quadros de las Armas que estan encima de la puerta. Como assi mismo los dos delos Colaterales dela Yglesia la Anunciacion y la degollacion de S.Juan Bautista: este ultimo lo tasaron en 1000 rs/ los deel Claustro son en todos 56=.