Ressenyes
Abstract
Obra ressenyada: Gonzalo HERRANZ DE RAFAEL, Sociología y delincuencia. Granada: Alhulia, 2003.
Full text
Papers 74, 2004 217-220 Ressenyes Sociología y delincuencia hace un hondo recorrido por las principales contribuciones teóricas e investigaciones empíricas que desde la sociología se han realizado a la desviación y a la forma más característica y socialmente preocupante que ésta adquiere, la delincuencia. Este cuerpo teórico-empírico constituye el andamiaje del que se vale el autor para adentrarse en la realidad social concreta de los presos de la cárcel almeriense y analizar, a distinto nivel explicativo, el inicio y el desarrollo del acto o carrera delictiva. Se centra en el estudio etiológico de la vertiente social del delito, aunque se reconoce que la prevención y la intervención son difícilmente desligables de la etiología y que el análisis biopsicosocial del hombre delincuente es más compleja que la estrictamente social. El texto se cierra con los resultados más significativos obtenidos en esta investigación, que forman parte de las aportaciones realizadas por Herranz al mundo complejo y problemático de la desviación y la delincuencia. Las aportaciones teóricas y las investigaciones empíricas se presentan agrupadas bajo los distintos enfoques sociológicos interpretativos de la desviación y la delincuencia. Se editan siguiendo, en gran medida, la línea cronológica de surgimiento o aparición. En este sentido, el texto comienza señalando las primeras investigaciones sobre la delincuencia que se realizaron desde la perspectiva sociológica con autores como Quetelet (17961874) y Guerry (1801-1866), pertenecientes a la estadística moral. Continúa con las aportaciones realizadas por los pensadores del positivismo criminógeno, que terminaron por consolidar la sociología como ciencia empírica. Los planteamientos biológico-antropológicos de Lombroso y los más sociológicos de Ferri fueron representativos de esta orientación y dominaron el pensamiento delictivo hasta el inicio del siglo XX. Tras una breve exposición de las teorías plurifactorialistas1y de los modelos biosociales de la desviación y la delincuencia, HERRANZ DE RAFAEL, Gonzalo Sociología y delincuencia Granada: Alhulia, 2003 1. Señala Lamnek que para el conjunto de los autores de esta corriente, «les corresponde el mérito de haber iniciado el desarrollo teórico que considera las condiciones sociales como posibles causas del comportamiento desviado. Aun cuando todavía queden residuos biológicos, la incorporación de factores sociales señaló un nuevo camino» (LAMNEK, S.: Teorías de la criminalidad. México: Siglo XXI, 1980, p. 24).
el autor centra su edición en la Escuela de Chicago y las teorías ecológicas de la delincuencia. Estrechamente relacionadas, destaca la importancia que tuvo en las investigaciones realizadas por los representantes de la Escuela de Chicago los planteamientos de las teorías ecológicas. Éstas se preocuparon de analizar los procesos que se daban en el desarrollo y la expansión de las ciudades y en cómo los procesos concretos de invasión y adaptación generaban zonas con características físicas y sociales que propiciaban la criminalidad. Autores como Burgess y Shaw desarrollaron el concepto de zona de transición y zona delincuente. Por su parte, la Escuela de Chicago llegó a establecer auténticos mapas de criminalidad, con distintas tasas según las zonas, de la ciudad de Chicago. A continuación, el autor se refiere a las teorías estructural-funcionalistas. Incluye en esta orientación las aportaciones pioneras realizadas por Durkheim sobre la anomia y la normalidad del delito, así como una de las más conocidas del funcionalismo estructural que supone una revisión de la teoría durkheimiana de la anomia: el análisis de Merton. Si para Durkheim el concepto de anomia revela su preocupación por el debilitamiento de la moralidad común, para Merton la anomia se produce cuando hay una disyunción aguda entre las normas y los objetivos culturales y las capacidades socialmente estructuradas de los individuos del grupo para obrar de acuerdo con aquello. En este contexto, puede aparecer una tendencia hacia la conducta desviada que, en muchos casos, puede adoptar la forma delictiva (uso de medios ilegítimos). Las críticas realizadas al modelo de Merton forman parte del contenido desarrollado a lo largo de las trescientas veintisiete páginas que tiene el texto. A éstas y a las teorías subculturales de la desviación le dedica el autor varios apartados de su obra. Este enfoque se caracteriza, en gran medida, por mantener un extenso diálogo con la obra de Merton y los trabajos realizados por los componentes de la Escuela de Chicago. La teoría de la subcultura de la delincuencia de Cohen, contraria a la posición mantenida por Merton de unicidad de normas para el conjunto de la sociedad y de su concepción individualista de la anomia, constituye una auténtica teoría de la etiología de la delincuencia basada en la estructura social. El enfoque de la oportunidad diferencial de Richard Cloward y Lloy Ohlin sitúa a la delincuencia en el ambiente social donde se genera, idea en este caso obtenida de los principios ecológicos de la Escuela de Chicago. En este contexto, la conducta delictiva no depende sólo de la escasez de oportunidades lícitas, sino también de la oferta de oportunidades ilícitas2. La gran diversidad del enfoque subcultural se completa con la obra de Sutherland, la teoría Glaser e incluso con la perspectiva de Matza3. Se analizan las teorías sociológicas que están a caballo entre los modelos del aprendizaje y los de la elección racional. Comienza con la teoría del refuerzo diferencial y del condicionamiento operante, donde se destaca el carácter aprendido de la conducta delincuente, continúa con los modelos de la elección racional del acto delictivo en términos de coste y beneficios4y concluye con la teoría del apren218 Papers 74, 2004 Ressenyes 2. Como señala Cloward, Merton no tuvo en cuenta las diferencias que pueden existir en la disponibilidad de los medios ilegítimos (CLOWARD, R.A. «Illegitimate Jeans, Anomia and deviant behavior». American Sociological Review, núm 24, 1959, p. 164-176, p.168). 3. Considera Herranz que «aunque el planteamiento teórico de Matza se circunscribe al ámbito fenomenológico, su modelo puede considerarse como una variante del aprendizaje social y muy relacionado a su vez con el mundo subcultural» (p. 102). 4. La objeción fundamental que se realiza a esta orientación está dirigida justamente a su idea central: los individuos delincuentes, indica Carrol, no siempre pueden ser considerados
dizaje, que «se inscribe en la interpretación reaccionista sobre la desviación» (p.132). Con la perspectiva del conflicto en el ámbito de la desviación y la delincuencia, el autor cierra el primer bloque de su obra. La mayoría de los representantes de esta orientación entienden que la desviación y la delincuencia en particular está determinada por los conflictos que existen en la sociedad. Se encuadran en este enfoque las teorías del conflicto propiamente dichas y la teoría radical de influencia marxista. Ésta última centra su modelo explicativo sobre los supuestos estructurales del sistema de poder, autoridad y dominio social que existen en las sociedades desigualitarias. La obra de Taylor, Walton y Young es clave en la configuración de la teoría de influencia marxista y en la crítica realizada a los modelos de Quinney y Turk, pertenecientes a la teoría del conflicto. Bajo el rótulo de «una propuesta de síntesis», el profesor Herranz considera que lo más adecuado para dar una explicación de los actos y las conductas delictivas es la integración de cada una de las teorías expuestas, tanto las que mantienen un nivel de análisis macrosociológico como las de nivel microsociológico5. De esta forma, su centro de interés a la hora de analizar esta realidad social particular se sitúa en el ámbito estructural y en el de la conciencia. A partir de aquí, el autor aborda el desarrollo de su investigación empírica. Parte de una serie de reflexiones metodológicas que le llevan a elegir la entrevista en profundidad6como técnica más adecuada de obtención de datos, elabora la guía de la misma, selecciona los informantes y establece el sistema de categorización y codificación de datos. Continúa con un extenso tercer capítulo dedicado a desarrollar los niveles de análisis de la investigación y a ofrecer un avance de los resultados. Se examina tanto las variables relacionadas con el ámbito objetivoestructural como las relacionadas con el nivel subjetivo-psicológico. El texto se cierra haciendo mención a los resultados obtenidos en esta investigación, que, a modo de conclusión, pueden ser considerados como las contribuciones más importantes obtenidas por Herranz en la explicación del mundo de la desviación y la delincuencia. Algunos de ellos son congruentes con la alternancia planteada por Alexander: las acciones delictivas están condicionadas por una serie específica de factores objetivos en torno a la estructura social, como son la localización geográfica, así como el ámbito de las relaciones de amistad, pero de forma selectiva dichas acciones tienen su explicación en una determinación consciente por parte del sujeto. Otros están en línea argumentativa con el planteamiento de Sutherland: el entorno social próximo estructura socialmente la vida de los individuos, y establece las bases del aprendizaje de la delincuencia, en especial, el tipo de hábitat más localista, como el barrio, y las vías de relaciones de amistad, establecidas en torno a las asociaciones con los grupos primarios. Y otros confirman la idea de Matza, la aceptación consciente de las vías hacia la delincuenRessenyes Papers 74, 2004 219 como personas económicas (CARROL, J.S. «A psychocological approach to deterrence: the evaluation of crime opportunities». Journal Personality Social Psychology, núm. 36, 1978, p. 512-520). 5. En términos de Alexander, conseguir una alternancia respecto de la libertad del individuo a la hora de actuar y la coacción y determinación de las estructuras (ALEXANDER, J.C. Las teorías sociológicas desde la segunda guerra mundial. Barcelona, Gedisa, 1989, p. 11-26). 6. Con este tipo de técnica cualitativa lo que se pretende es lo que Weber denominaba «verstehem», (WEBER, M. Economía y sociedad. México, Fondo de Cultura Económica, 1964, p. 5).
cia limitan las opiniones de la coacción de las estructuras como un revulsivo hacia la delincuencia y, por otra parte, confirma la idea de que los delincuentes no tienen un sistema de valores contrarios a la sociedad normal. Este texto es completo e integrador, porque abarca y conjuga tanto aspectos teóricos como empíricos. El profundo conocimiento que posee el autor sobre las teorías de la desviación y la delincuencia le permite articularlas para dar razón explicativa de la realidad concreta que tienen los presos de la cárcel almeriense. En este sentido, el libro de Herranz está llamado a ser un texto de referencia indispensable para todo aquél interesado en el mundo de la desviación y la delincuencia. Ello no impide valorar la necesidad de abordar con mayor profundidad la medición cuantitativa del problema investigado, la influencia que podría tener en el análisis realizado la creciente globalización de las actividades delictivas y establecer medidas, consecuentes con el análisis, para poder erradicarlo. Quiero llamar la atención sobre una última y más específica cuestión de interés. Se trata de subrayar el hecho de que, entre tanta diversidad de perspectivas teóricas, se nos han presentado tanto los aspectos novedosos como los elementos complementarios de cada enfoque, buscando así maximizar la coherencia interna del bloque y la claridad expositiva del mismo. Isabel Fernández Prados Universidad de Almería [email protected] 220 Papers 74, 2004 Ressenyes